Quiero destacar el éxito obtenido por la administración Obama en temas que hasta ahora
eran un tabú para la sociedad americana y que constituyó al final una salida
democrática que le ganó la partida a una oposición representada por una
derecha radical, recalcitrante y ortodoxa, la mayoría del partido republicano, con mucho peso e influencia en buena
parte de la población.
Pasó la ley de
emigración que legalizó la situación de muchos latinos, el matrimonio para
personas del mismo sexo, la reforma a la salud y se entablaron relaciones con Cuba,
se firmó el acuerdo con Irán, logros que garantizan un sitial en la historia.
El análisis requiere de
mucha más profundidad, no es tan sencillo como parece y tiene serias
implicaciones en el futuro de los Estados Unidos y sus relaciones. Será analizado en este blog con más detalle. Lo que cabe relevar, es que el presidente cumplió con los temas álgidos en que se comprometió en su campaña. El problema del mundo es la desaceleración económica, es un hecho que desde hace mucho tiempo se ha privilegiado el tema
económico, no la política, estamos manejados inexplicablemente por técnicos, en todo caso la geopolítica continua siendo el eje sobre el que gravitan la mayoría de intereses entre las naciones, en todo caso los cambios en esta materia por su rapidez, para la sociedad en general, son imposibles de asimilar.
Pese a mantenerse cierta estabilidad
aparente en materia económica, pienso que la desaceleración es imparable y estamos al
portas de una recesión mundial, que se está aplazando gracias a la habilidad de
algunos países para sostener las expectativas, frente a las caóticas cifras en
materia de producción, comercialización y empleo, para no hablar de los grandes
déficit tanto en cuenta corriente como en materia fiscal de la mayoría de
países.
Colombia vuelve a tener
esperanzas en materia de Paz, la tregua unilateral de la FARC, que reconoció el
grave momento que vivía los diálogos de la Habana y la actitud del gobierno, le
dan un margen, para que los delegados lleguen a tener muy pronto el documento
final.
El tema más grave que
afecta a la democracia y a la humanidad, sigue siendo la corrupción en el
mundo. Latinoamérica no escapa a este flagelo y casi todos los países, por no
decir que todos, están penosamente afectados por el abuso y la falta de ética de
la clase dirigente.
Se aproxima la feria
del libro de Panamá, excelente la noticia del premio Rómulo Gallegos al
Colombiano Pablo Montoya y vuelve a salir a la palestra el tema del plagio en
Buenos Aires.
A la mayoría de los críticos
del proceso de paz se les olvida las condiciones en que se iniciaron los diálogos
de la Habana, lo que de hecho, le quita mucho peso a las mismas, que en todo
caso deben ser recibidas, evaluadas y asumidas como parte de los aportes para
construir una ruta que nos conduzca a cerrar la brecha del conflicto colombiano por vía del dialogo.
Desde el principió se acordó dialogar en
medio del conflicto, esta condición exigida por el gobierno le permitía no bajar
la guardia contra los
insurgencia, aspecto que parece, olvido el pasado ministro de defensa y los
críticos más radicales. El presidente nunca le ha cedido espacio, ni le ha bajado la guardia a la insurgencia, hasta ahora mantiene el control de las acciones, esto quedó establecido en los prea-cuerdos, esta claro para las partes, pero parece, no para la oposición radical. Lo que es evidente es que las partes están cercas de un cese bilateral del fuego, antesala al acuerdo final.
La oposición a los acuerdos
y al proceso de la Habana, que es variopinta, desconoce todo el contexto histórico
y social de nuestro conflicto, no se le puede llamar terroristas a la FARC sin
olvidar 50 años de su formación, por el solo hecho, de los efectos de la guerra
en los actuales momentos. Hoy el conflicto se desenvuelve de otra manera, se ha
venido degenerando de la peor forma, en el país confluyen de manera perversa: violencia común, el narcotráfico, el paramilitarismo, grupos de poder local ilegal y legal, además
de la insurgencia, que también perdió el norte, todos presionan a la Habana de
acuerdo a sus propios intereses. Es un hecho que hay enemigos ocultos de la paz en todos los flancos, para decirlo
en los términos en que lo expresó Otto Morales Benitez hace 30 años, parecen no dormir en su propósito de acabar con los acuerdos.
En Colombia hay una derecha
muy fuerte, recalcitrante y en algunos casos fascista. Es necesario escuchar y
llegar a puntos de convergencia con las posiciones conservadoras, hablo del
partido conservador con todos sus matices, la iglesia, los partidos de derecha,
pues se entiende la importancia de escuchar estas posiciones, de mucho peso en
el país, con mucha historia, que nada tienen que ver con los sectores que
fomentaron el paramilitarismo, que promovieron las peores masacres y que no
aceptan ni siquiera la existencia del conflicto, lo que no obsta para recordarles
que es muy fácil, confundirse con ellas por lo radical de algunas puntos de
vista.
En estos momentos los
acuerdos están tocando un tema muy delicado, importante y para nada fácil. El
de la justicia y el reconocimiento de las penas, por parte de los victimarios, en
carta blanca, se acuerdan los mecanismos de justicia transaccional y los
derechos y resarcimientos a las víctimas, que evite la impunidad, aspectos que
no le pueden impedir a los reinsertados ganar sus derechos políticos, pues la
lucha armada nació buscando un cambio, esto tiene un sustrato político y una ideología
e imaginario de estado, por utópico que parezca, no se necesita ser guerrillero
ni conestar con los grupos para entender esto.
Se sabía que en la etapa
final de los acuerdos habría un recrudecimiento de la violencia, del estado
para demostrar su fortaleza y legitimidad, de la guerrilla para mostrar su
poder y ganar capacidad de negociación, nada nuevo hay sobre el tapete, extraño
que muchos de los críticos en su sabiduría no entiendan esta lógica, propia de
este tipo de diálogos.
Hay una especie de efervescencia,
de radicalismo ciego, el presidente tiene que asumir el liderazgo,no se puede dejar arrinconar, no sola para defender el proceso,
sino para guiar al país a una salida institucional donde converjan todas las
fuerzas vivas. Eso que llamaba Álvaro Gómez Hurtado, un acuerdo sobre
lo fundamental.
La corte Suprema de los
Estados Unidos declaró exequibles los decretos administrativos de la reforma sanitaria del presidente Obama, que constituyen una verdadera revolución en materia de derechos, los cuales no se habían podido aplicar por culpa de los jueces conservadores, estos representan una buena parte de la sociedad racista, excluyente, que sigue teniendo mucho poder, pues convirtieron la reforma en letra muerta, hacen parte de una ortodoxia conservadora absolutamente radical, la cual igualmente tiene su cuota en el poder judicial. “En
menos de una semana, un símbolo asociado al bando esclavista de la Guerra Civil
—el racismo es el pecado fundacional de este país— como es la bandera
confederada ha empezado a retirarse de terrenos públicos en los estados
del Sur. La reforma sanitaria, una ley que amplía la cobertura médica a
millones de personas sin seguro, se ha afianzado gracias al aval del
Tribunal Supremo. Y el propio Tribunal Supremo —un organismo no electo y con
nueve jueces vitalicios— ha adoptado una de las decisiones de mayor calado
político en este país en años: legalizar en los 50 estados el matrimonio
entre personas del mismo sexo”.
El camino que ha generado
esta apertura no ha sido fácil, le permitirá pasar al presidente a la historia
como un verdadero revolucionario en materia de derechos, imponerse a la derecha requirió de mucha tenacidad e inteligencia, esta se expresó con todos los medios en contra de esta
apertura, utilizo las armas más bajas y dejó ver hasta dónde llega el radicalismo
y la ortodoxia, quedando claro que el racismo y la xenofobia están vigentes y continúan
siendo problemas con muchas aristas.
En el discurso en
Charleston, en la iglesia donde se produjo la matanza de los feligreses hace
poco, de la mano de un joven radical, cargado de odio contra los negros en una expresión
del racismo más exacerbado, el presidente dejó ver, de manera magistral como este problema social no ha sido superado, requiere mucho más
esfuerzos para ser erradicado, habló sobre la raza, la violencia y los “pecados
originales”, “Durante mucho tiempo estuvimos ciegos ante el dolor que la
bandera confederada infligía en muchos de nuestros conciudadanos”, razonó el
presidente. "Para muchos, blancos y negros, esa bandera es símbolo de
opresión sistemática. Quitar la bandera no es una ofensa al valor de los soldados
confederados, es reconocer que la causa por la que lucharon, la esclavitud,
estaba equivocada". Pero al mismo tiempo pidió que el cambio no se
quede ahí, y que la tragedia sirva para abrir los ojos y hacer
"cambios duraderos" también ante el racismo latente en buena
parte de la sociedad, que se traduce en la desconfianza entre la comunidad
negra y las fuerzas de seguridad. O las cifras de pobreza y falta de
oportunidades que se ceban en las comunidades de raza negra. "Durante
mucho tiempo hemos estado ciegos ante la forma en que las injusticias del
pasado influyen en el presente".
La posición del presidente Obama
en materia de derechos fundamentales en su país, le da a la humanidad una
esperanza, pues esta nación sigue siendo garante de la democracia y la libertad
pese a todos los errores cometidos, en la aplicación de sus políticas. Por
ahora continua siendo la potencia económica, militar y política, hablando de
realpolítica y mejor que sean ellos y no otros, no veo quien, en un mundo cargado de radicalismos y de
actitudes absurdas, pareciera que en
materia de activismo y política estuviera la humanidad otra vez en pre-kínder, volvimos a ver la xenofobio y el racismo que creíamos superados.
Borges prefirió releer, le resultaba mucho más seguro, recabar sobre un texto es un
ejercicio absolutamente encantador y siempre depara gratas sorpresas. Hace
mucho tiempo había leído este libro de Habermas, es una recopilación de
artículos sobre algunos filósofos alemanes del siglo XX, tiene un hilo
conductor riguroso, es un indagación de las fragilidades de la filosofía desde
la escrutación de la mayoría de filósofos importantes del siglo XX de este país, en este contexto realiza una mirada crítica del papel que
cumple la filosofía en el mundo contemporáneo.
Comienza
con una sentencia de Adorno: “La filosofía, y está sería la única forma de
justificarla, no debería creerse ya en posesión de lo absoluto, incluso debería
excusar el pensar en ello para no traicionarlo, y pese a todo, no apartarse ni ápice
del concepto enfático de verdad. Esta contradicción es su elemento”. A este
quebrantamiento, se ha impuesto una especie de filosofía asociada a grandes
maestros”. En esta evolución, hay varios fenómenos que la caracterizan: a.- La
continuidad de las escuelas y los planteamientos de principio del siglo XX, b.-
La constancia del pensamiento asociado a personas; c.- Su fijación al fenómeno del fascismo en las décadas 20 y
30 del siglo, después del 45 es imposible mantener algún sesgo con esta
ideología, los caos son vaiopintos al respecto , lo exiliados Bloch,
Hoekheimer, Adorno, los emigrantes interiores como Jaspers y Litt, los colaboradores
del régimen: Heidegger, Freyer y Gehlen; Por último el hecho contundente que la
filosofía Alemana se caracteriza por su tención crítica a los problemas de
momento, “esta actitud crítica mantiene un peculiar posición: Ninguna de las
filosofías mencionadas está de acuerdo, en sus intenciones más profundas con el
orden político y social vigente”. Todas estas relevancias, han hecho de
Alemania un estado convertido por “primera vez desde hace siglos en un contemporáneo
occidental”.
Desde
este marco vuelve a preguntarse de nuevo el filósofo: Para qué sirve la
filosofía, la respuesta a este interrogante, es de una lucidez absoluta, teniendo
en cuenta que este texto tiene más de 35 años. Señala los cuatro puntos
cardinales desde los cuales se visualiza esta crisis, pero establece claramente
que su interés se centraba, para la fecha en la que escribió el texto, en la
conexión interna de la lógica de la investigación con la lógica de las
comunicaciones formadoras de la voluntad colectiva.
El
autor empieza afirmando que la unidad de filosofía y ciencia no se pone en
cuestión hasta la muerte de Hegel, por ejemplo, “en la edad media, las matemáticas
hacían parte de la filosofía”, es imposible mantener este tipo de paternidades
actualmente, la filosofía de la
naturaleza de Hegel fue la última”, la relación hoy funge de otra manera, en
sus fundamentos; de la misma manera las relaciones de tradición con la
filosofía no fueron puestas en cuestión hasta la muerte de Hegel. “La filosofía
es una del espíritu, “en tales sistemas la necesidad de legitimación del
subsistema político queda cubierta por lo general por imágenes del mundo que
vienen de la mitología o de las religiones superiores.
De
esta manera, la filosofía hoy se entiende como crítica y se ha ejercido en los
últimos decenios asumiendo una persistente influencia política sobre la
conciencia pública y se ha abierto a una nueva dimensión, la de una crítica
material de la ciencia”. En este contexto se ha ejercido en los últimos
decenios.
Para
el autor está claro que la filosofía ha ejercido en los últimos decenios una persistente influencia política sobre la
conciencia pública. Pienso que la teoría crítica de la sociedad, realizada
magistralmente por Horkheimer, Marcuse y Adorno, que desarrolla el programa de
una teoría del conocimiento entendida como una teoría de la sociedad, continua
siendo una herramienta vigente para escrutar los actuales momentos.
Otro
es el reto frente a la revolución tecnológica, eso que llama el filósofo, la
conciencia tecnocrática, frente a la desintegración de la conciencia religiosa
como soporte de las sociedades. En esta parte hay un comentario de suma
importancia frente a la crisis axiológica que vive occidente: “Hoy por primera
vez queda patente que la interpretación filosófica del mundo, con sus
restricciones elitistas, necesitaba de la coexistencia con una religión que
incluyera bajo su influencia a la mayor parte de la población. Pues la
filosofía, aun después de haber asumido los impulsos utópicos de la tradición judeo-cristiana,
se ha mostrado incapaz de obviar (O de dominar) por medio del consuelo y la
esperanza el sinsentido factico de la contingencia de la muerte, del
sufrimiento individual y de la perdida privada de la felicidad y, en general,
la negatividad de los riesgos que acechan a la existencia individual, con el
mismo buen suceso con que lo hizo la esperanza religiosa en la salvación”. En
las sociedades por primera vez se observa una pérdida de la esperanza en la
salvación y la gracia.
La
lectura de este texto, que hace un recorrido por la mayoría del pensamiento alemán
desde principios de siglo, resulta a la vez un buen pretexto para volver a los
temas más álgidos de la filosofía, que sigue siendo de suma importancia.
Alguien debe seguir pensando, la revolución tecnología ha creado otras formas
de configuración de la conciencia, de alienación, de la cual poco se habla,
pero se padece intensamente en nuestra vida.
La
economía no crece como los gobiernos quisieran y menos como algunos analistas
pronostican. No estamos frente a una recesión sino a una desaceleración que
tiene razones diversas, las cuales no ceden pese a ciertas políticas directas
para superarla.
Las
condiciones en américa latina son estas: Recesión en Argentina, Brasil y
Venezuela, un leve crecimiento comparado con 2014 para México, Chile y Perú y
peor para Ecuador y Uruguay. Es curioso, el informe del año pasado del BM,
define claramente lo que está pasando en el 2015, pues lo refleja tal y cual,
como sí no existiese algún cambio sustancial después de un año: Ese desempeño
inferior a lo previsto se debió al crecimiento decepcionante en las grandes
economías de mercados emergentes, la agudización de la recesión de la zona del
euro y la lentitud inesperada de la expansión estadounidense. En Japón, por el
contrario, el crecimiento superó las expectativas.
El
informe de naciones unidas es más tajante: “La economía mundial siguió
creciendo a un ritmo moderado, a una tasa estimada del 2.6 por ciento en 2014.
La recuperación estuvo afectada por nuevos desafíos, entre los que se cuentan
algunos eventos inesperados, como los mayores conflictos geopolíticos en
diferentes regiones del mundo. Asimismo, la mayoría de las economías han
evidenciado un cambio hacia menores tasas de crecimiento del Producto Interno
Bruto (PIB) en comparación a los niveles previos a la crisis, incrementando las
posibilidades de un crecimiento económico mediocre de más largo plazo”.
Los
gobiernos, que nunca reconocen estas situaciones, parecen no entender la crisis
que los ronda y que se traduce en tasas de desempleo altas, que en el caso de américa
latina, siempre traen consecuencias muy graves, además de generar una baja en
el consumo, que ataca sustancialmente a la informalidad, que es la manera como
el común se enfrenta a la falta de oportunidades.
El
análisis siempre debe sobrepasar aquellos factores técnicos y atender las
decisiones políticas, en últimas estas son las que generan estas condiciones
perversas de la economía, están hechas casi siempre para sostener el statu quo,
en este sentido son las elites y las multinacionales las más favorecidas, los
sectores marginados o informales no cuentan, no hay quien los agremie, nadie
habla por ellos.
La
economía China está sufriendo una desaceleración por encima de todo lo previsto
y Europa no parece salir de su inercia más cuando Grecia está en un nudo
gordiano inexplicable. No existen razones para estar optimista, el mundo en
materia económica definitivamente está empezando a vivir una crisis que de no
intervenirse puede tener consecuencias muy graves.
No hemos acostumbrado a
hechos atroces que conmoverían cualquier persona en otro país. La guerra en Colombia
es muy cruel, pese a ello, los diálogos continúan. Ayer hubo un atentado de proporciones mayores contra
la naturaleza, se regaron intencionalmente miles de barriles
de crudo en el departamento de Putumayo, con daños incalculables; en el mismo Dpto un niño de
nombre Kevin esta mañana fue alcanzado por una mina quiebra patas perdiendo su
pie derecho; a estos hechos se suman secuestros realizados por la
delincuencia común e incursiones de la guerrilla en algunos municipios del sur
de Colombia, que son el pan de cada día.
Socializar el proceso de la Habana resulta absolutamente
prioritario, en estos días las partes llegaron a un entendimiento
en lo que concierne al tema de la justicia, que es muy delicado, pues define, sí los victimarios pagan cárcel o no, es el más controvertido, al respecto son muchos los puntos de vista encontrados. Está claro que están resueltos los acuerdos básicos de la agenda, se hace
entonces necesario desde ya que el gobierno, las instituciones en general, los actores del conflicto, la sociedad civil y la academia, empiecen a trabajar intensamente,
en cómo se aplicarían en todo el país los desarrollos producto de los compromisos acordados,
con base en los protocolos y plataformas establecidas por las partes, que supongo requieren
para su implementación de mucho trabajo, debería hacerse por lo menos en aquellos temas donde hay pleno consenso.
Por efecto de todo lo que
ha pasado en los últimos meses en la Habana, paradojicamente habrá un recrudecimiento del
conflicto, parece que es lo común cuando se está en la etapa final de la agenda, así lo demuestran otras experiencias de este
tipo en el mundo, este se recrudece, quienes salen más afectados de este absurdo es la población civil. Las partes, gobierno y FARC tienen la
obligación de producir el deses-calonamiento de la guerra, que le permita a los
Colombianos sentir que los diálogos sí producen resultados reales en este
conflicto eterno. Parte del escepticismo del común parte de sentir
que todo sigue igual, que aquí no pasa nada, que no hay cambios de ninguna
naturaleza y que en la Habana no se genera ningún efecto en el conflicto.
Sigue sin aclararse el tema
de la constituyente. El gobierno asegura categóricamente que no existe
posibilidad alguna que se pueda dar, la ratificación de los acuerdos deberá
hacerse a través de los mecanismo de participación contemplados en la CN y las
facultades que tiene el presidente para tal efecto y por su puesto de algunas leyes aprobadas por el congreso. Para la FARC la constituyente sigue vigente. Es bueno resolver este galimatías
de una vez por todas. No deja de ser un riesgo abrir esta puerta, sabemos cómo
empiezan, pero nunca cómo terminan. Esta semana el congreso terminará la legislatura con la aprobación de la ley de justicia y la de equilibrio de poderes, ya se empezaron las campañas para la elección de gobernadores y Alcaldes, tendremos tres meses muy agitados en materia política que esperamos no afecten los diálogos.
El escándalo de la FIFA, la
multinacional que maneja el negocio del futbol que genera millones de dólares diarios
y quien ha puesto a temblar a más de un
país cuando decide ejercer su poder de veto,
constituye uno más entre muchos del problema más grave del mundo que se
sintetiza en una sola palabra: Corrupción. A este caso se le suman en la última
semana las sanciones a un número de bancos y banquero importantes de los
Estados Unidos, el develamiento de corrupción en Nicaragua desde la casa de
gobierno, los escándalos en Panamá, los problemas de la participación indebida
en los negocios de los principales partidos en España, la perversa manipulación
de los negocios en Argentina, casos que muestran hechos específicos de
connotaciones muy grandes a los que hay que sumarle las practicas rutinarias de
la corrupción diarias, encubiertas, en
el ejercicio del poder en todas sus instancias, públicas y privadas, que hacen
parte del rol normal de los negocios. Hay ciudades y gobiernos donde funciona
perfectamente, hace parte de la cultura, lo que habla de cómo esta enquistado
el mal en las sociedades, las que lo ven casi como un derecho, la gente asume qué el poder es para poder.
El tema sobrepasa la visión
política, jurídica y administrativa, tiene que ver con múltiples factores
culturales y sociales, que descifran la mentalidad dominante actualmente, las
personas sienten y asumen que solo se
triunfa y se es feliz, para utilizar algunos términos irresponsables como enlace, desde el
consumo, lo único que nos hace felices es el consumo desbordado y la riqueza,
expresada en la apariencia y la vanidad, debemos fungir como ricos, ejercer el
poder desde el complejo de narciso, Gabo alguna vez expresó que peor que el narcotráfico
para una sociedad, es el amor al dinero fácil. Siendo la corrupción un fenómeno
antiquísimo, hoy gracias a la revolución
de las comunicaciones, todos los días aparecen nuevos casos, quedo impertérrito ante las noticias al
respecto, que paradójicamente ya no escandalizan a nadie, se asume que esto
hace parte natural del ejercicio del poder, se llega al mismo para empoderarse
y enriquecerse a dos manos. En Colombia a los escándalos típicos en el sector público, se le suman las artimañas de las empresas privadas para controlar precios, mercado y eliminar la competencia, se le denomina los carteles de los pañales, del azúcar, de los medicamentos, en esta práctica oprobiosa están las principales multinacionales.
Este es el tema más
importante para los filósofos en el día de hoy. Pensadores como Fernando Savater
en España, quien sabe de antemano que la ética constituye el eje sobre el cual debe
empezarse a tratarlo y plantear las soluciones complejas que el mismo amerita, las
que tienen que ver con su desciframiento, como se impone una cultura de buenas prácticas
a través de las plataformas educativa
formales, actitud que se repite en muchos
pensadores importantes ante la desmesura del fenómeno, resulta ser un reconocimiento
a la gravedad del hecho, lo que ha obligado a la filosofía en la búsqueda de
soluciones prácticas, ahora que el poder es para poder.
La democracia en todas sus
formas, tiene en la corrupción su peor enemigo. Cuando uno habla de corrupción
no solo se refiere a las prácticas que generan riquezas y aumentan de manera
sucia el patrimonio de ciertas personas, empresas o funcionarios públicos, también
tiene que ver con el ejercicio del poder, como se perpetúan los gobernantes torciéndole
el cuello a la ley, véase las dictaduras populistas en Latinoamérica. Lo más
preocupante es el hecho que la juventud lo ve como una opción natural y fruto
el ejercicio del poder, connatural al mismo. Cuando uno mira la historia de
Roma, la de la monarquía Europea, desde la óptica de la corrupción, descifra
gran parte de lo que sucede ahora, cada época tiene circunstancias muy
especiales y gracias a las TIC, los flujos de dinero y la generalización de
ciertas prácticas corre a unas velocidades impresionantes. La humanidad perdió
eso que Peter Watson llama, el sentido de la trasncedentalidad, que genera
compromisos morales muy fuertes, que igualmente forja conductas y prácticas
afines a la moral, desaparecidas por efecto de la imposición de lo laico sobre
lo religioso, una especie de racionalidad, que antes ejercía una especie de
temor en las personas, ahora no pasa nada. El tema no es fácil y espero ahondar
en el mismo.
Oscar fue un escritor colombiano su generis, contemporáneo
del Boom latinoamericano, no perteneció a este selecto grupo, desde casa de la Américas, estando muy joven, se
anticipo a muchos, dándole la importancia que tenía esta pléyade de escritores, que
después será reconocida en todo el planeta, con su mirada crítica, siempre
lúcida y culta. Desde joven fue mostrándose
como un intelectual a carta cabal,
lector voraz, comprometido con los grandes temas sociales y literarios, los que
nunca abandonó. El negro, como solíamos llamarlo, fue además, un excelente
novelista y cuentista, así será recordado, eso espero, pues en nuestro país somos expertos en olvidarnos de todo. Sus columnas, la última
apareció el jueves, fueron un verdadero faro, desde donde trató todo tipo de
temas, siempre generando controversia, pues no tenía pelos en la lengua para
denunciar la corrupción.
Su mayor virtud, mantenerse vigente. El negro nunca paso desapercibido, mantuvo su
presencia en el sonajero, como novelista, como crítico, como mentor, sobre todo
en aquellos temas importantes para Colombia y Latinoamérica y por su puesto en
todo lo que tuviera que ver con la buena literatura. Fue un hombre disciplinado y su obra completa
es de suma importancia para la literatura colombiana y Latinoamérica. Recuerdo que muy joven me encontré con un
texto suyo de ensayos publicado por “Procultura”, Allí descubrí a un
escritor al tanto de los grandes temas de la literatura.
Alguna vez hablando de aspectos puntuales de su genealogía
literaria expresó:
“Originalmente soy urbano, por mi experiencia. A mí me llevan
a los seis, siete años a Buenaventura, que es una fundación urbana por
excelencia: es un puerto de corte cosmopolita. Independientemente de los rasgos
que tenga como ciudad en subdesarrollo, es una ciudad. Y mi experiencia en ella
es cosmopolita. Además, es muy poco lo que yo tenía de memoria rural, o
campesina. Mi formación ha sido fundamentalmente urbana: Buenaventura, Cali,
Bogotá. Eso es mi tránsito.
Lo que yo sí creo es que una de las constantes de la literatura colombiana,
hasta los años finales de los años 60, es una especie de vaso comunicante: el
escritor de origen rural que se urbanizaba. No éramos escritores
fundamentalmente urbanos. Aparecen, de pronto, escritores fundamentalmente
urbanos como RH Moreno Durán, como Darío Ruiz Gómez, como Fernando Cruz
Cronfly. Pero se daba en estos casos que escritores que habíamos nacido en
ámbitos rurales, pero que nuestra experiencia fundamental era la urbana.
Yo creo que a lo mejor eso debe haber desaparecido. Ya hay una literatura, no
urbana por el hecho de que nombre la ciudad, sino porque está escrita por
individuos que tienen una experiencia vital esencialmente urbana. De todas
maneras, a mí me parece tonta la discusión. Cada vez que me invitan a eso yo
digo que no, que no puedo”.
La prosa de Collazos es fresca, directa, utiliza todos los recursos
de la literatura contemporánea: El monologo interior, las voces polifónicas en
el relato, el dialogo y la crónica, los temas urbanos, giran alrededor de problemas sociales expresados a través de sus
personajes. “Los aportes con su
escritura son de un valor invaluable, plasmaba las realidades sociales,
problemáticas como el desplazamiento y la vida marginal. Entre sus escritos
encontramos: la novela Rencor (2006), su reportaje periodístico 'Cartagena en
la olla podrida' (2001), Desplazados del futuro (2003), sus novelas Señor
sombra (2009), En la laguna más profunda 2011), Tierra quemada (2013)
entre otras.
El negro es ejemplo descarnado, de aquella generación que le toco
vivir en medio del éxito del Boom latinoamericano, lo padecieron y sufrieron por esta vía la opacidad de su obra, gracias a los efectos de este fenómeno literario, que ensombreció todo lo que había al lado. Colombia vivió con más ahínco esta
circunstancia por ser la tierra de Gabriel García Márquez, hasta hace poco se están
divulgando y promoviendo escritores muy valiosos de esta época, con mucho sentido de
justicia.
Nacido en Bahía Solano, Chocó, en 1942, Collazos fue asesor
en 1964 del Teatro Estudio de Cali y dos años después publicó el primero de sus
cinco libros de cuentos. En 1969 fue director del Centro de Investigaciones
Literarias de Casa de las Américas. Tras una larga estadía en Europa dedicado a
la novela, el ensayo y el periodismo, Óscar Collazos regresó a Colombia en
1989. Ganó el Premio Simón Bolívar a mejor columna de opinión en los años 2003
y 2004 y recibió el título Doctor Honoris Causa en Literatura de la Universidad
del Valle.
Esperamos volver a su obra para darle los reconocimientos que
como escritor merece, para mi, quien lo conocí personalmente, en muchos foros y
conversatorios, esta es una pérdida muy grande para las letras colombianas y
confirma una época de transición muy
particular de la literatura colombiana.
La guerrilla Colombiana debe superar todos los
anacronismos en que está envuelta: Es la única en el mundo de este tipo; está inmersa en el
delito de narcotráfico hasta más no poder; la falta de norte político es evidente, es un hecho que requiere asesores por fuera de sus cuadros y persiste en errores militares, como si la norma fuera generar opinión adversa. Hoy, en pleno siglo XXI, no parecen entender, que está en un mundo absolutamente diferente al que
tienen en su cabeza, como de los años setenta del siglo pasado, y de no firmar los acuerdos de la Habana, pervivirá sólo como grupo delincuencial,
terrorista, como suele decirlo a voces la oposición. Debe aprovechar por lo tanto, el momento histórico que
le ofrece el proceso, que
le permitirá recoger cincuenta años de lucha armada, como lo afirman categóricamente
sus dirigentes, lo que los apoltronaría de una vez por todas en el sistema, para bien
o para mal. Para lograrlo, se hace absolutamente necesario que vaya desmontando
muchos de los atavismos, de un marcado acento Leninista,
que lo dejan muy mal ante el país y la comunidad internacional, como el
reclutamiento de menores, que en vez de disminuirse, se incrementa impunemente,
inexplicable en las actuales circunstancias.
Desde la perspectiva jurídica, sabiendo que Colombia
suscribió el acuerdo de Roma, la costumbre de reclutar a niños, perversa, además
de ser un delito atroz desde todos los puntos de vista, cada vez le pone palos
a la rueda del proceso, pues este delito es muy difícil de pasar por lo alto,
no es cuestión simplemente de tragarnos sapos de esta magnitud, sino que el
tratado que firmamos nos obliga a denunciarlo y nos impide firmar cualquier
tipo de pasa mano o llave de la impunidad en esta materia, pues el mismo no
cabe dentro de los ajustes propios de estos procesos, a los que se someten ciertas acciones delictivas de
suyo, por el mecanismo que se genere, que será de seguro, la justicia transaccional.
Pero por encima de estos vericuetos de tipo jurídico, no se entiende esta
actitud de su clase dirigente frente a un país que tiene puestos los ojos en el
proceso. Pareciera que estos señores viven en otro planeta, la torpeza es
enorme.
Lo logrado en la Habana hasta la fecha es muy
importante, pero resulta inentendible, que el gobierno, ni la FARC, no hagan lo suficiente para visualizarlo y socializarlo más, muchas personas no tienen ni idea del proceso y en
qué estado se encuentra. Este proceso, hay que decirlo con absoluta convicción, es fundamental para el país y el mundo, es una salida a cincuenta años de
conflicto, que tiene seis millones de victimas, por lo tanto es una oportunidad histórica sin igual, para estructurar, por lo menos desde lo
institucional, un nuevo país, más equitativo, incluyente y justo.
Me he encontrado con un texto que me ha impactado, por la profundidad del mismo,es una investigación muy seria,
realizada por Sayak Valencia, quien público además un libro con el mismo titulo, es un análisis
por fuera del canon, sobre la situación de violencia México, la genealogía de la misma, las condiciones políticas y sociales que han generado
una situación limite, que debe rebasar los análisis superficiales, aquellos que la ven como un tema sólo de policía, encubriendo aspectos mucho más serios, que inexplicablemente están al margen. Su
introducción es bastante contundente y en
este blog, hemos tratado el tema desde esta óptica, lo que nos permite crear un
dialogo alrededor del mismo. Empecemos
con un aparte:
“Proponemos
el término capitalismo gore como una herramienta de análisis del paisaje
económico, sociopolítico, simbólico y cultural mexicano afectado y re-escrito
por el narcotráfico y la necropolítica (entendida como un engranaje económico y
simbólico que produce otros códigos, gramáticas, narrativas e interacciones
sociales a través de la gestión de la muerte).
Dichos
términos forman parte de una taxonomía discursiva que busca visibilizar la
complejidad del entramado criminal en el contexto mexicano, y sus conexiones
con el neoliberalismo exacerbado, la globalización, la construcción binaria del
género como performance política y la creación de subjetividades
capitalísticas, recolonizadas por la economía y representadas por los
criminales y narcotraficantes mexicanos, que dentro de la taxonomía del
capitalismo gore reciben el nombre de sujetos endriagos”. Adelante es más específica:
Ahora
bien, existen también espacios en lucha que pueden ser leídos prácticamente
como campos de batalla, donde la muerte, el crimen organizado, la militarización,
el descontrol político y social nos hacen pensar en territorios en guerra, tal
es el caso de México contemporáneo, donde la clasificaciones políticas y
sociales que se han manejado (en occidente) para explicar los fenómenos de
violencia en un territorio deben ser actualizadas dado que “los fenómenos de
violencia producen un nuevo contexto”.
En
este aspecto es preciso recordar que ciertas lecturas de la violencia, de lo
que la política y gobiernos llaman orden social va mucho más allá de los
efectos inmediatos que la misma produce, aspectos de crónica roja, para muchos
solo de policia. Buena parte de los sectores marginados han decidido tomar
partido desde una óptica de retoma, gana espacios, de empoderamientos asumidos
desde la violencia, donde arman sus propias jerarquías, someten, crean leyes,
en una especie de reacción al poder, que busca ganar parte del mismo del que
nunca ha tenido opción alguna. La genealogía de esta violencia constituye un
desciframiento de la estructura total del estado y como se está dando la
relación entre gobernantes y gobernados, de cómo funciona para la sociedad, con
todas sus inequidades, con las consecuencias de un consumo alimentado de mil
maneras y que crea servidumbres en todos los niveles de la vida, gracias a las
TIC, tecnologías de la información y el conocimiento, al efecto que produce la conexión
total a través de la red y la Web, la imposición de lo económico por encima de
cualquier otra mirada, visto solo desde las consideraciones del poder financiero,
que nada tiene que ver con los contextos sociales .
Que
es el capitalismo Gore: En primer lugar, es necesario apuntar qué entendemos
por capitalismo gore:
“Con
dicho término nos referimos al derramamiento de sangre explícito e
injustificado, al altísimo porcentaje de vísceras y desmembramientos,
frecuentemente mezclados con la precarización económica, el crimen organizado,
la construcción binaria del género y los usos predatorios de los cuerpos, todo
esto por medio de la violencia más explícita como herramienta de
“necroempoderamiento”.
Es
más explícita cuando define: Denominamos “necroempoderamiento” a los procesos
que transforman contextos y/o situaciones de vulnerabilidad y/o subalternidad
en posibilidad de acción y autopoder, pero que los reconfiguran desde prácticas
distópicas y desde la autoafirmación perversa lograda por medio de prácticas
violentas rentables dentro de las lógicas de la economía capitalista. Dentro de
éstas, los cuerpos son concebidos como productos de intercambio que alteran y
rompen el proceso de producción del capital, ya que subvierten los términos de
éste al sacar de juego la fase de producción de la mercancía, sustituyéndola
por una mercancía encarnada literalmente por el cuerpo y la vida humana, a
través de técnicas de violencia extrema como el secuestro, la venta de órganos
humanos, la tortura, el asesinato por encargo, etcétera”.
El
análisis aclara ciertas genealogías del genero, como se construye el machismo
en México, que genera la violencia como única herramienta de solución de
conflictos, cuales son las relaciones de estos empoderamientos con algunos de
los problemas fronterizos que expresan aspectos muy fuertes de la
nacropolítica, el narcotráfico, la corrupción de las autoridades y las
relaciones tan difíciles con lo que denominamos los factores de poder, en este
caso a la economía producto del capitalismo salvaje en la peor de sus formas.
Que
buena lectura, espero se conecten con el tema.
Negociar en medio del conflicto requiere tacto y sabiduría.
El acto de crueldad en Cauca (la muerte de 11 soldados en un bombardeo
inexplicable) y lo inoportuno muestra la carencia
absoluta de olfato político y sentido común de la FARC.
Admito que desconozco lo que sucede
en las áreas más vulnerables donde se desarrolla el conflicto y que solo las
personas allí establecidas viven y conocen las tensiones y peligros que el
mismo suscita, en todo caso no son fáciles, para quienes siempre han vivido en guerra. La muerte de los once soldados en Cauca, la semana pasada, fue un aleve asesinato, estos se encontraban en total indefeccion, en momentos en que se suponía había una tregua pactada. La gravedad de lo sucedido, generó la peor reacción ciudadana y una
crítica a los diálogos antes no vista; aprovechada descaradamente por los
enemigos del proceso de paz de la Habana, como corresponde a su revanchismo
político.
Los diálogos no se han suspendido ni un ápice y están en una
etapa de suma importancia, pese a lo sucedido en el departamento de Cauca. El
presidente, sigue sin poderle dar un manejo adecuado al proceso en los medios
de comunicación y las redes sociales, eso que los expertos llaman socializar el
proceso y paga costos muy caros por esta falencia.
Esta semana ha vivido las consecuencias directas de esta
falta de manejo de los medios, su popularidad está muy baja y lo que es peor, la
gente parece no comprender a cabalidad la importancia del proceso de la Habana. Algunos sectores pretenden volver a darle al conflicto sólo soluciones militares, a esto le apuesta una derecha recalcitrante, es una verdad de Perogrullo que
les conviene mucho el fracaso de los diálogos, pues esta será la punta de lanza
de su campaña para obtener la presidencia en las próximas elecciones. Se necesita en los actuales momento mucha prudencia y demostrarle al país con hechos concretos que el proceso cumplira con sus propósitos.
Una pareja venía
caminando por la sabana, en el oriente del África, mientras nacía la estación
de las lluvias. Aquella mujer y aquel hombre todavía se parecían bastante a los
monos, la verdad sea dicha, aunque ya andaban erguidos y no tenían rabo.
Un volcán cercano,
ahora llamado Sadiman, estaba echando cenizas por la boca. El ceniza ¡guardó
los pasos de la pareja, desde aquel tiempo, a través de todos los tiempos. Bajo
el manto gris han quedado, intactas, las huellas. Y esos pies nos dicen, ahora,
que aquella Eva y aquel Adán venían caminando juntos, cuando a cierta altura
ella se detuvo, se desvió y caminó unos pasos por su cuenta. Después, volvió al
camino compartido.
Las huellas humanas más
antiguas han dejado la marca de una duda.
Algunos añitos han
pasado. La duda sigue. EDUARDO GALEANO
En pleno aniversario de la muerte de Gabriel García Márquez, se no fueron
Gunter Grass, Eduardo Galeano y Ernesto Cardenal, tres grandes escritores,
quienes fueron referencia obligatoria de una época, dejaron
una obra importante para las letras universales. Toda una
pléyade de pensadores y escritores del siglo XX han venido desapareciendo,
marcando definitivamente la extinción de una generación de suma importancia en
la historia.
Gunter Grass es uno de los escritores más grandes del siglo
XX, ciudadano Alemán, sufrió todos los avatares de la Alemania en este siglo. Esta nación
estuvo comprometida seriamente en las dos guerras mundiales, generó los hechos oprobiosos
del genocidio nazi de tantos costos para su pueblo y el pueblo judio, padeció los problemas de la posguerra y tuvo la división flagrante de su territorio
gracias a la guerra fría. Hoy es una potencia comercial y política, que aún no
ha hecho una catarsis completa con su pasado, pero que gracias a novelas como “El
tambor de hojalata”, ha podido tener las herramientas para descifrar todo el
cumulo de acontecimientos, hechos que la generación de hoy tiene sometida a un proceso
de revisión histórica de suma importancia. Es un obra que desde la condición estética,
constituye un patrimonio para la humanidad, aborda el tema de la guerra de manera
magistral. En el caso personal, esta novela ha dejado huellas imborrables y de
hecho su personaje central, pese al enfrentamiento frontal que asume frente a
los hechos que vivía, me producía una especie de terror, de miedo. He leído varias
veces esta novela, además sus memorias, así como los artículos de prensa.
Gunter Grass fue un hombre polémico y como buen Alemán, de una inteligencia
abrumadora.
Eduardo Galeano es una referencia obligatoria para entender
los procesos de opresión de Latinoamérica. Fue un hombre siempre comprometido
con la situación de inequidad de nuestros pueblos y describió de manera
detallada el itinerario de explotación de nuestras riquezas en toda su
dimensión. Su prosa era impecable y de ella dan muestra los textos literarios
que son de una riqueza textual sin discusión y se dejan leer con absoluto
agrado. Era además un tipo encantador, con una conversación siempre fresca y
sus denuncias estaban por fuera de ese comunismo mamerto tan de moda en el
siglo XX. Quien puede olvidar “Las venas abiertas de américa latina”, creo que
nadie, todos leímos esta obra con absoluto asombro.
Su texto “El libro de los abrazos”, me parece de una factura
especial, escrito con el más profundo compromiso de rescatar la memoria de
nuestros pueblos desde la voz y la experiencia de sus protagonistas. La técnica
utilizada fue novedosa y le permite al lector tener fotografías en prosa, cortas,
humanas y bien hilvanadas. Cada recuento le deja a uno impertérrito, conmovido
y le suma a nuestra piel un pedazo de américa y un sentimiento de pertenencia
inolvidable. Lamentaremos mucho su ausencia. De este corte son sus libros sobre
el futbol y algunas obras más, que es preciso traer a colación en próximas entregas.
Ernesto Cardenal es el poeta de la revolución. Un nicaragüense
en todo el sentido amplio de la palabra, Su voz, entrañable, le canta a su pueblo y rescata, usa la lengua no
como un simple artificio de la memoria, sino en su condición esencial. Hay un
texto sobre su experiencia en cuba que nunca se me ha podido olvidar. Lamento
profundamente su desaparición y espero nuestros no seamos inferiores a la
grandeza de su nombre.
Esperamos que se vuelvan a publicar algunos textos de estos
tres grandes de las letras universales.
El presidente Obama
desatendiendo a una clase política ultraconservadora y a ciertos atavismos de
la política exterior de su país, que responde a intereses muy puntuales, anquilosados en el congreso dominado por los republicanos, se la ha jugado con
absoluta convicción y entereza, con la firma de un acuerdo con Irán, que cambia radicalmente su política
exterior. Está claro que el mandatario quiere dejar de un lado el
intervencionismo militar obcecado en la región, que entre otras cosas mueve
intereses económicos muy grandes y perversos.
Las intensas
negociaciones en Lausana, Suiza, entre Irán y los EE.UU, establecieron un marco
de acuerdo que deberá ser perfeccionado de aquí a junio. Aun no se han
analizado en toda su complejidad las repercusiones que genera este
acuerdo, en lo que respecta al ajedrez político mundial, ni mucho menos las
modificaciones que se tendrían que darse en las agendas internas de algunos países
de oriente y occidente. “Irán, que desde 2002 venía desarrollando un programa
nuclear secreto terminó aceptando el pragmatismo de la negociación ante las
graves consecuencias internas de las sanciones impuestas por la ONU en 2006. En
esta ronda Teherán aceptó llevar a cabo una reducción del 75% en su capacidad
de enriquecimiento de material nuclear y su uso para fines civiles. Sus
reservas de uranio enriquecido disminuirán de 10.000 kilos a 300 en 15 años.
Obama no dudó en afirmar que esta es “la mejor forma de impedir que Irán construya
una bomba nuclear (…)”. La verificación será permanente y si en seis meses se
cumple con la meta trazada se levantarán definitivamente las sanciones”.
Las decisiones de este
calibre son tratadas por la prensa de manera general y pocos atienden las
condiciones precarias a que se ha sometido un país, las que vive el ciudadano
de a pie, por razón de las sanciones económicas impuestas por occidente que,
aun siendo muy rico lo convierten en un paria. Este es el caso de Irán, quien ha
pagado un costo muy alto: Hambruna, inflación, desabastecimiento, para solo
citar algunas.
Sí algo está claro en
este punto de la historia, es que el intervencionismo militar no ha traído sino
resentimiento y de alguna forma a fomentado el radicalismo Islamita y el
terrorismo. Obama, sabe lo que está en juego en su país, conoce perfectamente a
la oposición ultraconservadora, algunos pesos pesados de la industria de guerra
que se nutre de estos conflictos y de la posición radical de Israel de la mano
de la mano de Benjamín Netanyahu. Se
advierten cuáles son sus temores: Es el desconocimiento del estado Israelita
por parte de Irán, “Por este motivo, Netanyahu exige que en el acuerdo final
los iraníes reconozcan a Israel. Mientras tanto, por el lado árabe, el temor
está vinculado a que un Irán chií fortalecido ponga en calzas prietas a los
regímenes del Golfo que profesan la fe Suní. De esta manera las repercusiones
del acuerdo final se harán sentir en los conflictos de Siria, Irak, Yemen y,
por supuesto, Israel y Palestina. Obama ha tratado de calmar las aguas en
conversaciones telefónicas con el Rey Salman de Arabia Saudita y con Netanyahu.
Además hará una pronta reunión en Camp David con varios de los emiratos del
Golfo Pérsico”.
Quiero relevar la
tenacidad del presidente Obama, al igual de lo que le pasó con la reformas que favorecen a los emigrantes, el
cambio en la política y relaciones con Cuba, donde ha demostrado de lo que es
capaz, enfrentando al congreso radical y ultraconservador, que va ganando
adeptos de manera inexplicable, en este caso específico, terminó en un acuerdo
por encima de toda la oposición. El cambio consistió básicamente, en darle un
manejo eminentemente político, una salida civilizada, a la política con oriente
y puntualmente con Irán, pese a las posiciones históricas que parecían contradecir
cualquier óptica por fuera de lo acostumbrado. En adelante no la tendrá fácil,
pero espero, con el sentido de trascendencia que le ha dado a su política en
los últimos meses, el presidente salga avante en este tratado.
Ayer murió este excelso
jurista Colombiano, cuya vida es un verdadero ejemplo para las nuevas generaciones, célebre por algunas jurisprudencias, las cuales son verdaderos
tratados, que reflejan la calidad de su
formación y la visión humanística que le dio al ejercicio del derecho. Fue ejemplo de pulcritud y tuvo
siempre un profundo respeto por la democracia y la libertad de pensamiento. Se
graduó en Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de
Antioquia y asistió a la Universidad de Harvard como estudiante
especial en las áreas de jurisprudencia, Derecho Constitucional y Teoría
Política.
Varias veces candidato a la presidencia por la izquierda, en un país permeado por la corrupción, su vida
política fue un crisol en medio del fango de una clase política perversa, que se acostumbró a eliminar a sus contendores antes que someterse al
debate ideológico. Carlos presenció el exterminio de un partido político de
izquierda en pleno, del empoderamiento del paramilitarismo y la persecución
obcecada de la derecha radical.
Quien mejor habla de su
vida, son sus jurisprudencias y algunas ponencias, que expresan su pensamiento
liberal, su formación filosófica y una ética que lo enaltece, inmodificable por encima de todo, en un país donde todo es transable. Expresó en la famosa sentencia que despenalizo el consumo de la dosis
personal en Colombia: “Porque dentro de un ordenamiento informado por
principios de filosofía liberal, no puede el estado sustituir al individuo en
la evaluación de lo que para éste puede resultar provechoso o nocivo. Como
fundamento constitucional de esta tesis invocamos especialmente dos normas: el
mismo artículo 1 de la CN que señala el respeto de la dignidad humana y el artículo
16 que consagra como uno de los derechos fundamentales de la persona: El libre
desarrollo de la personalidad. Reconocido el sujeto moral sobre esa doble base:
respecto a su dignidad humana y libre desarrollo de la personalidad, la
imposición de deberes en su propio beneficio resulta incongruente, Porque una
vez se reconoce la persona como sujeto moral, y en consecuencia responsable y autónoma,
no se le puede arrebatar la capacidad de tomar decisiones en asuntos que sólo a
ella incumben (Tal, es el consumo de droga). La restricción de su órbita de
libertad sólo es legítima, entonces, cuando se hace, no en función de sus
propios intereses sino en función de los otros sujetos morales con quien esta
evocado a convivir”.
En “El olvido que seremos,
la excelente obra de Héctor Abad Faciolince,
hay unas páginas memorables sobre Carlos Gaviria:”Llegó una nueva generación
de estudiantes cada vez más de izquierda a hacer frente a la época del Estatuto
de Seguridad de Julio César Turbay. Profesores como Abad y Gaviria eran vistos,
paradójicamente, como “burgueses, conservadores decadentes y retardatarios”. La
mayoría de maestros no soportó la presión y renunciaron, excepto este par de
amigos que defendían “el estudio serio” más allá de cualquier tendencia
ideológica. Ellos no sólo coincidían en su visión de la academia, en su
espíritu humanitario, en la defensa a ultranza de las causas sociales en
especial la del respeto a los derechos humanos, sino en la del país que soñaban
a pesar de la guerra y hasta en la literatura, porque se podían sentar a hablar
horas de filosofía desde Platón o de poesía desde Sófocles para rematar con
Borges, al que los dos recitaban. Cultivaron esas afinidades hasta los años 80
cuando, una vez más, la violencia los acorraló. Esta vez por cuenta del
paramilitarismo que ordenó, con ayuda de miembros de los organismos de
seguridad del Estado, elaborar una lista de dirigentes de la izquierda política
que serían asesinados, uno por uno, acusados en panfletos amenazantes de
“idiotas útiles” del comunismo y la guerrilla.“Al
final de la reunión, Carlos Gaviria la preguntó a mi papá qué tan seria le
parecía la amenaza personal de la que se había hablado esa mañana por la radio.
Mi papá lo invitó a que se quedaran un rato más conversando, para contarle.
Abrió una pequeña botella de whisky en forma de campana (que Carlos se llevó
vacía esa tarde y todavía conserva de recuerdo en su estudio), le leyó la lista
que habían enviado, y aunque dijo que la amenaza era seria, repitió que se
sentía muy orgulloso de estar tan bien acompañado. ‘Yo no quiero que me maten,
ni riesgos, pero tal vez esa no sea la peor de las muertes; e incluso si me
matan, puede que sirva para algo’. Carlos volvió a su casa con una sensación de
angustia. “Al final de la reunión, Carlos Gaviria la preguntó a mi papá qué tan
seria le parecía la amenaza personal de la que se había hablado esa mañana por
la radio. Mi papá lo invitó a que se quedaran un rato más conversando, para
contarle. Abrió una pequeña botella de whisky en forma de campana (que Carlos
se llevó vacía esa tarde y todavía conserva de recuerdo en su estudio), le leyó
la lista que habían enviado, y aunque dijo que la amenaza era seria, repitió
que se sentía muy orgulloso de estar tan bien acompañado. ‘Yo no quiero que me
maten, ni riesgos, pero tal vez esa no sea la peor de las muertes; e incluso si
me matan, puede que sirva para algo’. Carlos volvió a su casa con una sensación
de angustia”[1].
Gaviria para mí era un crédulo
profundo de la democracia, a pesar de todas las carencias del sistema, más en
un país como el nuestro plagado de malas formas; lector infatigable, con la
ventaja, de agregarle al ejercicio de su profesión todo el talante de su
formación, lo que constituyó de antemano una garantía y un
aporte invaluable al derecho desde su pluma.
Los ejemplos de entereza en
su vida cotidiana son muchos y en política ni se diga, pues le toco vivir la peor violencia de Colombia. Espero este país sepa rendirle el
homenaje que se merece y no olvide nunca sus enseñanzas. Ahí quedan sus
escritos.
El
componente petrolero en la geopolítica mundial, resulta ser de suma importancia para poder entender que está pasando en el entramado de intereses en el mundo actualmente, este afecta directamente a la
economía, incide en temas militares, es el soporte para la aplicación de
estrategias políticas encubiertas. La baja de los precios del
petróleo, el descubrimiento de nuevas tecnologías, tanto para la exploración,
como para la explotación, los efectos en los precios en productos de
consumo masivo y por lo tanto en el nivel de vida de los ciudadanos, la
incidencia que tiene en el mercado de valores, el hecho de haber afectado los ingresos de ciertas dictaduras incomodas
para occidente y por último el alto consumo de China son variables que, en el
ajedrez político mundial, terminan siendo claves para entender muchas
decisiones de parte de algunos países, sobre todo los Estados Unidos, que en
apariencia son inexplicables.
La
intervención de las potencias en el oriente en el último siglo, no tiene otra
causa que su interés por las grandes riquezas petroleras. El petroleo es el fluido
vital de la economía mundial, es la sangre y el oxígeno
del desarrollo, de todo lo que se mueve. El oro negro es la clave.
El
economista Salomón Kalmanovits, explica de manera muy sencillo los efectos
directos en la baja de precios: “Para los países importadores de petróleo, la reducción de precios
equivale a un impulso de su demanda que puede aliviar la recesión europea y
acelerar el crecimiento norteamericano. Para los países productores es una
calamidad, siendo Venezuela la más afectada por haber perdido eficiencia, ser
tan regalada y endeudarse en estos años de bonanza. Rusia es otra damnificada,
pues depende del petróleo en dos tercios de sus ingresos externos. Arabia
Saudita y los países del golfo, también Noruega, cuentan con costos bajos de
producción y con enormes ahorros que les permiten sortear la caída de sus
ingresos. Colombia es otro perjudicado, pues la mitad de sus exportaciones
deriva del petróleo, pero como buen nuevo rico no hizo ahorro de su corta racha
de fortuna; por el contrario, se especializó en tan volátil actividad y se
endeudó aprovechando ese colateral”.
Los
Estados Unidos han venido recogiendo frutos de sus investigaciones, tecnologías
como el Fracking, le han permitido aumentar su producción petrolera
y disminuir su dependencia de los países productores; “Canadá con su
explotación en las arenas bituminosas y México con sus grandes yacimientos en
el golfo, hacen de Norteamérica un formidable productor de crudo con los
correspondientes efectos en los precios y en la paleolítica energética global.
El petróleo, a nivel económico constituye “el rey de las ‘commodities’, el
recurso natural de mayor importancia geopolítica desde hace más de un siglo, y
a pesar de los avances científicos para descubrir fuentes alternas de energía
seguirá junto con el gas, su vecino de las profundidades, teniendo suma
importancia en los años por venir”.
El
excelente columnista y analista Marcos Peckel, explica magistralmente lo que
significa esta variable: “La geopolítica petrolera es una compleja maraña de
yacimientos, rutas marítimas, oleoductos, puertos, tanqueros, ambiciosas
compañías multinacionales y precios. El mercado del crudo no se comporta como
el de otras commodities, pues se puede asumir que el recurso es infinito y
simplemente abriendo o cerrando los grifos se controla la oferta y esto depende
tanto de factores económicos como políticos. En los últimos 50 años el precio
del crudo ha oscilado entre los tres y los 150 dólares por barril, habiendo experimentado
más volatilidad que cualquier otro recurso natural. El mercado se ha visto
afectado igualmente por el arribo de varios nuevos países productores, Colombia
por ejemplo, y es dable suponer que nuevos yacimientos serán ‘descubiertos’ en
la medida que esto le convenga a las grandes empresas explotadoras, trasportadoras
y refinadoras, las originales ‘siete hermanas’ -Exxon, Mobil, Shell, Texaco,
BP, etc-. a las cuales se han agregado apenas un puñado más.
Sí
se revisa la historia fatídica de la relaciones entre occidente y oriente, las
intervenciones y guerras del último siglo, se entenderá lo que significa la relación
petróleo y política, gran parte de las guerras y los grandes conflictos de los últimos
cincuenta años, desde la guerra del Yom Kipur, hasta las tensas relaciones de hoy
entre Iran y los Estados Unidos.
El
petróleo en muchos casos, por factores económicos y políticos es la clave: “Desde
entonces el ‘arma del petróleo’ ha sido usada principalmente al revés:
restringiendo las exportaciones a países a los que el Consejo de Seguridad ha
impuesto sanciones, como Iraq, Irán y Libia. Rusia por su parte, el principal
proveedor de gas natural a Europa, ha usado los grifos para limitar las
exportaciones, subir los precios y extraer concesiones políticas”[1].
Otra
variable poco estudiada son los excedentes de capital producto de la explotación
del petróleo. Estos siempre terminan en los grandes fondos de inversión de
occidente. Este es un tema alucinante, pues con ellos se altera muchas economías, sobre todos en los países emergentes, se crean políticas de fomento y se
estructuran plataformas económicas muy fuertes; igualmente han servido para
incentivar la perversa especulación, con los denominados dineros golondrinas, así
como políticas de intervención encubiertas. Es un hecho, el tema del petróleo da
como para un libro, espero seguirlo tratando en este blog.