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jueves, marzo 23, 2017

EL DERECHO A LA CIUDAD


El problema más grave de los países latinoamericanos es el de la inequidad y de su consecuencia más nefasta la marginalidad. Las ciudades son espacios donde estas dos realidades en contravía de los imaginarios utópicos establecidos, se evidencian con una crueldad sin precedentes, tristemente ya no conmueven a nadie, son parte del paisaje natural de nuestras rutinas: opulencia y pobreza perviven en un mismo espacio,en unas tensiones permanentes, sin solución cercana. La violencia en Colombia, en un conflicto de más de cincuenta años que ha producido emigraciones y cordones de pobreza, collares que cuelgan en los extremos de las ciudades, de alguna manera reflejan las consecuencias de un conflicto que apenas empezamos a resolver.  
Las relaciones entre conflicto y marginalidad han dado para discusiones teóricas de carácter académico harto conocidas. Pero la realidad cruda, esa que hace parte de nuestros espacios está lacerante mostrando sus llagas sin que nada pase. En Medellín Colombia, 107 personas, 25 familias, 37 niños, viven asentadas sobre la quebrada Iguana, al frente de la universidad nacional de Medellín, desplazadas por la violencia desde hace más de cinco años. Viven entre una zona comercial muy importante y fuerte, un barrio de clase media alta y la propia universidad, asentados en la ribera de la canalización en unas casas de madera expuesta a los mayores peligros en estos días de invierno y lluvias perpetuas. “El derecho a la ciudad, definido por Henri Lefebvre en 1967 como el derecho de los habitantes urbanos a construir, decidir y crear la ciudad”, constituye el marco cotidiano que pervive en medio de procesos no resueltos, no definidos y que pese a los esfuerzos para generar procesos de inclusión, se caracterizan por la indiferencia social, que se volvió el pan de cada día, como el caso típico de estas personas.
La alcaldía de Medellín, que se caracteriza por su diligencia, en este caso especifico, ha sido negligente, indiferente y cruel en cierto sentido. No ha entendió el problema central de estas gentes, que no es otro que el de la re-ubicación, el derecho a una vivienda digna y la necesidad de ser atendidos con toda la fuerza y la capacidad del estado, pues son desplazados, han sido violentados, su situación es producto de presiones muy fuertes. He decidido liderar y presentar una una acción popular, un instrumento jurídico idóneo para ese tipo de situaciones, busco poner en manos del poder judicial este caso, para obtener soluciones. Cuando me lo presentaron, siendo vecino del sector, de hecho quede impertérrito ante realidades que nunca imaginaría, pues la mayoría de las veces nos encerramos en urnas de cristal sin saber que pasa a nuestro lado. Recordé, hablando con sus moradores, los análisis del peruano Fernando De Soto, experto en estas economías, sobre la capacidad de la gente marginada para salir de sus problemas coyunturales y de diario. Descubrí hasta donde llega la economía del rebusque de estas gentes, su capacidad para no dejarse avasallar por tanta tragedia junta, su inteligencia para ir rasguñándole a la institucionalidad sus derechos y como al final, sólo buscan una inclusión que se les niega  todos los días. Pese a todo sobreviven, tienen valores, atienden y educan a sus hijos y permanecen día a día en pie de lucha tratando de hacer valer sus derechos. La alcaldía de Medellín decidió desalojarlos sin solucionarles su problema central, su reubicación, sacarlos a la calle, romperles su unidad, hasta la fecha, fuera del aviso de desalojo, no hemos visto ningún trabajo social de sensibilización, de escrutación, de evaluación, sólo una medida policiva por fuera de cualquier proceso de inclusión, de reubicación.

Hay una líder inteligente, batalladora, la señora Cyomara, carga con la totalidad de este problema, vive en esta comunidad, va de despacho en despacho gubernamental defendiéndose de los atropellos, recopila todas las leyes que les favorecen, entutela cuando lo necesita, abre espacios, habla con autoridades, recurre a la academia esperando encontrar sentido y  lucidez para su lucha,  busca soluciones por donde quiera que se vislumbren, siempre solitaria, protegiendo a una comunidad desvalida. Cuando le escucho en sus largos soliloquios, me asombró de su capacidad, se ha formado en medio de esta tragedia, conoce las leyes sustanciales que la protegen, sus derechos, corrige a los abogados que pretenden desvirtuar su lucha y sobre todo es perseverante.
La lucha por los espacios, la tierra el problema central de nuestro conflicto, atiende a una serie de miradas, que se han olvidado. “En 1990 se produce una transformación en ese sentido y las diversas disciplinas comienzan a recoger a la geografía y a los estudios del espacio; comienzan a reconocerlos y a incorporarlos en sus trabajos intransdiciplinarios […] lo que conocemos como giro espacial, entendido como un cambio ontológico, una lucha ontológica, es decir, un cambio en la manera más bien básica de ver la existencia humana, de comprenderla. Autores contemporáneos no dudan en señalar que el espacio geográfico debe leerse como el espacio construido, lugar en el cual se desarrolla la acción humana, el territorio que se ordena y gobierna, donde se manifiestan los intereses políticos y se ejerce poder, desde donde se puede interpretar el pasado y soñar la construcción de un futuro, aquel que es habitado por diversidad de grupos étnicos con dificultades y problemas sociales”. No podemos seguir viviendo con realidades como está como sí no estuvieran pasando, indiferentes. Recurdo conceptos que parecían obsoletos y es evidente que siguen vigentes: “Henri Lefebvre (1901-1991) construyó su hipótesis de trabajo sobre el derecho a la ciudad como la posibilidad y la capacidad de los habitantes urbanos y principalmente de la clase obrera, de crear y producir la ciudad”. La academia trabaja con esmero estos temas, pero ya es hora que se incorporen a la institucionalidad. Espero que se le de solución a estas comunidades.








jueves, marzo 09, 2017

LA SOCIEDAD DEL CANSANCIO

Este es el título de uno de los textos de  Byung-Chul, que diagnostica la patología central que acosa la sociedad de estos tiempos. El enfoque no solamente es absolutamente lúcido, sino que constituye una radiografía de las servidumbres que nos someten desde la perspectiva de un filósofo. “la sociedad occidental está sufriendo un silencioso cambio de paradigma: el exceso de positividad está conduciendo a una sociedad del cansancio. Así como la sociedad disciplinaria foucaultiana producía criminales y locos, la sociedad que ha acuñado el eslogan Yes We Can produce individuos agotados, fracasados y depresivos”.  Desde hace varios años, en plena efervescencia de la revolución de las TIC, de la globalización y la apertura, cuando gozamos de una aparente libertad de acción en todos los ámbitos, el individuo como tal, se encuentra más avasallado que nunca, desde ámbitos encubiertos con una sutiliza, los procesos de subjetivizacion del poder se imponen desde la misma interioridad del ser que crea los mecanismos de coacción que le oprimen”.
“Hoy creemos que no somos un sujeto sometido, sino un proyecto libre que constantemente se replantea y se reiventa. Este tránsito del sujeto al proyecto va acompañada de la sensación de libertad. Pues bien, el propio proyecto se muestra como una figura de coacción, incluso como una forma eficiente de subjetivizacion y de sometimiento. El yo como proyecto, que cree haberse liberado de las coacciones externas y coerciones ajenas, se somete a coerciones internas y a coerciones propias en formas de una coacción al rendimiento y la optimización”.
Esta libertad aparente desde el poder hacer  genera más coacciones que el disciplinario deber, este último tiene limitaciones, el poder hacer no. Por ello la coacción en este tópico es ilimitada. ”La libertad es contrafigura de la coacción. La libertad que ha debe ser lo contrario de las coacciones, genera hoy más coacciones. Desde está aparente libertad nos imponemos ( O no las imponen) idealizaciones, metas, que de no consolidarse, nos frustran, sin ellas no somos; enfermedades como la depresión y el síndrome de bornout, son la expresión de una profunda crisis de la libertad. Son un signo patológico de que hoy la libertad por diferentes vías se convierte en coacción”. Después afirma categóricamente: “El sujeto del rendimiento, que se pretende libre, es en realidad un esclavo, es un esclavo absoluto en la medida en que sin amo alguno se explota así mismo de forma voluntaria”.
José Manuel Orozco en la red lo sintetiza magistralmente: “Cada vez hay menos sometimiento del tipo amo-esclavo en el que la lucha por el reconocimiento implicaba que el esclavo deseaba ser visto por el amo, y por eso se esforzaba buscando en el otro-amo  la mirada gratificante que correspondiera al esfuerzo. Por eso uno es amo y esclavo de sí mismo. Uno se impone las tareas, las demandas excesivas, las metas inalcanzables. Entonces uno vive para el trabajo sin necesidad de que el amo lo recuerde. La esperanza de ser reconocido se desvanece y en ocasiones ya no importa. Es como si hubiésemos introyectado al amo en cada uno de nosotros”[1].
El capitalismo voraz al que no le enfrenta ninguna alternativa, no se vislumbra un sistema que le compita, que ha generado una acumulación de capital sin precedentes, que implementó  en la psiquis un tipo de imposiciones que terminan condicionando la forma de ser (El poder es neuronal), de pensar, el sentido de realización, de sublimidad y de triunfo de las personas, hoy paradojicamente, cada trabajador se explota así mismo en su propia empresa." Cada uno es amo y esclavo en una persona. La lucha de clases se trasforma como una lucha interna consigo miso”. Todos los temores los miedos nacen de nuestra propia idealización, está introyectada con una sutiliza impresionante, nos convierte en esclavos de sí mismo, con todas las ansiedades, depresiones y frustraciones de una sociedad siempre condicionada por metas inalcanzables, lineadas a través del consumo.
“Luego, la sociedad es sumamente competitiva, cada quien ve por sí mismo. Muere la colaboración, el trabajo conjunto, el esfuerzo de hacer cosas entre todos. Hay una especie de temor disperso que remite a alguien que lo sabe todo acerca de uno. Pero no se sabe cuándo lo sabe. Tampoco quién está vigilando. Cámaras escondidas, inspección de los correos electrónicos, verificación de las páginas que se visitan en la red. Además, todos saben todo de todos en esas redes mal llamadas sociales. Se publica todo en el muro del Facebook: fotos, historias, reseñas personales. Nada se deja en secreto. Hay una muerte del misterio y, por lo mismo, se pierden los intercambios personales. Bastan unos minutos virtuales para suponer que uno se relacionó con otro. La relación es una irrelación. Esa es la positividad como negación del otro que nos niega. Velocidad, violencia, consumo, competencia, individualismo, hartazgo, silencio, pensamiento escaso, atención fugaz, desprecio por los pobres guerra sin remisión, hambre y lo que se conoce como darwinismo social (el mundo es para los más aptos, que merecen tener más que los menos aptos)”[2]. Por ello el filósofo Byun anota: “El comienzo del siglo XXI, desde un punto de vista patológico, no sería ni bacterial ni viral, sino neuronal”.
Los estudios de Foucault sobre la subjetivizacion del poder están más vigentes que nunca, estas lecturas de parte de un filósofo, que interpreta a cabalidad un momento donde se han perdido todas las iniciativas y estamos embarcados en un proyecto que  anuló de manera absoluta la capacidad de elegir, no hay sujeto, nos permiten confirmar que ahora más que nunca se hacen necesarios pensadores de este tipo. No veo por donde la humanidad se pueda sacudir. Las TIC, la revolución de los medios de comunicación, las redes sociales, los procesos de idealización colectivos, las series e incluso el cine son mecanismos de configuración del poder, crean paradigmas de comportamiento.








[1] José Manuel Orozco. De la sociedad del cansancio a la sociedad del aburrimiento Un estudio del pensamiento.

[2]   José Manuel Orozco. De la sociedad del cansancio a la sociedad del aburrimiento Un estudio del pensamiento.
http://biblioteca.itam.mx/estudios/111-120/113/000262710.pdf

viernes, marzo 03, 2017

LA DESMOVILIZACION DE LA FARC EN COLOMBIA


Es como de película, grandes filas de guerrilleros en unas caminatas interminables dirigiéndose a las zonas de desmovilización pactadas dentro del acuerdo de paz, están cumpliendo con un itinerario previo con rigor, van camino a su total concentración en sitios determinados, cumpliendo con la desmovilización, que es el inicio de un largo proceso de inclusión de acuerdo a una bitácora previamente determinada en el documento final de paz firmado entre la FARC y el gobierno Colombiano. Para muchos es de no creer, hasta el punto que la oposición al proceso sigue sembrando desconfianza, siempre sobre la base de que la guerrilla no cumplirá. El país según la última encuesta publicada, ni entiende, ni valora el momento histórico que vive. Incompresible sí se mira todo lo que nos dejó 50 años de conflicto armado en términos de víctimas, daños a la naturaleza, daños a la infraestructura, atraso en grandes zonas, desplazamiento y muerte a lo largo de toda la geografía. Nuestro conflicto,   trágico desde donde se le mire, era anacrónico, se alimentaba perversamente del narcotráfico y convirtió la guerra en un negocio, sin ningún sustrato ideológico, hizo que fuera interminable e inmanejable, con consecuencias nefastas para la población en materia de derechos humanos, creó repúblicas independiente, vastas zonas muertas económicamente hablando, fueron como repúblicas independientes y en ellas se dieron los peores daños que se tenga historia. Para acabar de completar este cuadro dantesco, tuvimos en Colombia muchas personas secuestradas por más de diez años en condiciones infra-humanas, algo difícil de entender en pleno siglo 21,oprobioso e inexplicable.

Recuerdo el editorial del informe “Basta Ya” que categóricamente afirmaba: “Colombia tiene una larga historia de violencia, pero también una renovada capacidad de resistencia a ella, una de cuyas más notorias manifestaciones en las últimas dos décadas ha sido la creciente movilización por la memoria. Rompiendo todos los cánones de los países en conflicto, la confrontación armada en este país discurre en paralelo con una creciente confrontación de memorias y reclamos públicos de justicia y reparación. La memoria se afincó en Colombia no como una experiencia del posconflicto, sino como factor explícito de denuncia y afirmación de diferencias. Es una respuesta militante a la cotidianidad de la guerra y al silencio que se quiso imponer sobre muchas víctimas”. Ahora, que hablamos de dejación de las armas, vemos como vive una indiferencia inexplicable, parece no entender todo lo que significó el conflicto, más cuando realmente llevamos más de un año en zonas con una paz antes nunca vista, ni menos sentida de manera real, estamos en un renacer en estos sitios, en las grandes ciudades parece no importarles estos cambios. Insisto que el gobierno no ha publicitado estos logros tan cruciales, está pagando las consecuencias de ello. Otra explicación posible, es que para una generación, esta paz confirma ciertos anacronismos históricos a los que nos estábamos acostumbrado y que para ellos constituye simplemente algo abominable sin ningún sustrato político, siente pena ajena. Éramos casi el único país en el mundo con guerrillas, el secuestro en el mundo constituye un acto absolutamente des-aprobado y casi inexistente, aquí era el pan de cada día, aún el ELN insiste en utilizar está práctica. Decía el informe citado en su editorial: “La memoria es una expresión de rebeldía frente a la violencia y la impunidad”. Cómo podremos definir esta indiferencia, la ausencia de compromiso con el momento histórico. Ahí les dejo la pregunta abierta.





sábado, febrero 25, 2017

DESACELERACION Y ESCEPTICISMO

El último libro de José Luis Pardo, me recordó el ensayo de  Freud, “El Malestar de la cultura”, su nombre “Estudios del malestar”, se refiere la crisis de occidente, señala una pérdida de confianza  de la  sociedad frente al estado y las instituciones y por su puesto la economía, expresó al respecto de esta publicación en el diario “El País”: “—Este malestar es nuevo. Es un descontento no cuantificado ni muy pensado, requiere armas de la filosofía, de la psicología, de la economía. Hace falta finura para expresarlo. Si utilizo el término en lugar de otros es para señalar qué tienen que ver estos estudios con el desprestigio y desmontaje del Estado de bienestar. En 2007 escribí Introducción al malestar en la cultura de masas… En aquella fecha nadie (yo, por lo menos, no) pensaba aún en la crisis económica. Pero el germen del malestar estaba”. Es una mirada desde la filosofía a la crisis que agobia al mundo, que tiene que ver con la fe en el sistema, con la decadencia de la política, con la desaceleración económica, con el escepticismo galopante, que es lo peor que le puede pasar a una sociedad.
Alejandro Gandara escribó en el periódico “El mundo” de españa sobre este libro: “José Luis Pardo entiende la filosofía como el arte de hacer preguntas, y en este libro sagaz y necesario plantea unas cuantas muy certeras: ¿cuáles son los ingredientes de este uso político del malestar? ¿Cuáles son los peligros de una forma de hacer política que parece añorar la acción directa, eludiendo las vías democráticas? ¿Cuál es el papel que debe desempeñar la filosofía ante estos retos? ¿Y la universidad como institución? ¿Y el arte y sus vanguardias?”. Traigo a colación este libro porque pese al caos que representa esta crisis, es evidente que no hay conciencia sobre lo que puede significar y resultar en términos axiológicos y políticos, pues siempre las salidas a estos procesos de incredulidad acentuada no son las mejores y terminan resolviéndose con caudillos y dictadores de la peor pelambre, el ejemplo más flagrante lo tenemos con el presidente Trump, inexplicable que los Estados Unidos hayan votado por tan nefasto personaje. La referencia al comunismo en este texto no es casual, al papel histórico en la sociedad española de este partido, no solo como ideología cargada de esperanzas, hoy todas frustradas, termino al final en lo mismo, en nada, dejando a la masa sin soportes, ni siquiera la ilusión de ser capaz de afrontar la crisis.
En lo económico la crisis es total, Esto significa que esta es más grave de lo que piensan los políticos y los gobiernos.  Es global, catalizada por los escándalos de corrupción que dejan muy mal a las instituciones y al propio estado. Recordé el libro de Joseph E. Stiglitz “El malestar de la globalización”, que sigue teniendo una vigencia absoluta, explica cómo la fe inquebrantable en los mercados, la apertura sin mecanismos de protección a las clases empresariales más vulnerables, sin contrapesos, la liberación total de ciertos protocolos sin tener en cuenta las industrias locales, la liberación del capitales, su desmedro, todas variables que dejaron a la economía en manos de un pocos actores, como siempre terminaron en bancarrotas, burbujas y concentración de la riqueza en unas proporciones inimaginables. A ello se suma la crisis en la productividad, el desempleo, la caída del consumo y la pérdida de fe de los inversionistas de los últimos tres años, que llevó a la peor crisis social de que se tenga conocimiento, la economía está en una inercia peligrosa.
Sumado a esto está la crisis política, esta es total, no hay política, los intereses personales la convirtieron en un negocio, la gente se siente timada por esta clase, vaciada ideológicamente, el panorama es aún más gris,  no hay propuestas, nadie cree en los partidos, fenómeno que genera un escepticismo galopante.  Alejandro Gandara reseña con mucha lucidez sobre el texto de Jose Luis Pardo que alude a todo esto: “Al populismo de los tuits, las pancartas y la demagogia, el autor contrapone un pensamiento crítico que nos ayuda a desentrañar la realidad compleja en la que estamos inmersos. Y para ello se sirve del bagaje histórico de la filosofía, empezando por Sócrates y su diálogo en el Gorgias con el virulento Calicles, partidario de la pugna, el conflicto y el enfrentamiento frente al acuerdo, que sentencia: «Qué amable eres, Sócrates, llamas “moderados” a los idiotas.» Analiza también el tránsito de Hegel a Marx, la reaparición en escena de Carl Schmitt y las propuestas de pensadores convertidos en ideólogos como Ernesto Laclau o Philip Pettit, para quienes la filosofía debe estar al servicio de la política. Frente a esta postura, no habría que olvidar la advertencia de Kant: «No hay que esperar ni que los reyes se hagan filósofos ni que los filósofos sean reyes. Tampoco hay que desearlo; la posesión de la fuerza perjudica inevitablemente al libre ejercicio de la razón.» Porque al olvidarla se olvidó también la descripción del «filósofo» que debería figurar en el frontispicio de todas las facultades del ramo, esa que dice que «los filósofos son por naturaleza inaptos para banderías y propagandas de club; no son, por tanto, sospechosos de proselitismo». Pensamiento frente al panfleto, reflexión frente al exabrupto y reivindicación de una filosofía crítica que no sea vasalla de la política: he ahí lo que propone Estudios del malestar, una lúcida y argumentada advertencia acerca del malestar en el que vivimos y el que nos aguarda”[1].
La iliquidez y la contracción económica son evidentes, la solución no se ve a la vista y los gobiernos parecen no reaccionar, la discusión entre intervencionista y neoliberales vuelve a la palestra, está como para alquilar balcón.















[1]http://www.anagrama-ed.es/libro/argumentos/estudios-del-malestar/9788433964083/A_505

sábado, febrero 18, 2017

GLOBALIZACIÓN VERSUS TRUMP

Una discusión se puede dar cuando hay interlocutor válido, esto quiere decir que todas las líneas de argumentación de lado y lado respondan a criterios con grados de certeza, verosímiles o hipótesis bien planteadas, con algún sustrato de cientificidad si es necesario o anclajes verificables. Esto permite tener un dialogo civilizado que enriquecerá cualquier tema o punto de controversia, exige un mínimo de niveles, no  se puede dar cuando hay una desproporcionalidad entre los interlocutores que haga imposible comprender el discurso.
La globalización, que está lejos de ser sólo comercial, menos en la revolución de las TIC que produjeron la revolución del conocimiento más grande de que se tenga noticia en la historia de la humanidad, hoy pareciera que está en discusión por la andanada de medidas y el discurso del nuevo presidente de los Estado Unidos, su verborrea ha generado todo tipo de interpretaciones, es bueno dejar sus posiciones con absoluta claridad para entender de que estamos hablando.
El presidente aboca por un proteccionismo absoluto buscando la recuperación de la primera potencia, sus medidas como un caballo desbocado desconocen los compromisos suscritos por el gobierno americano con el mundo y algunos suscritos en particular con otros gobiernos, son de tipo bilateral, en las décadas anteriores, se hicieron respondiendo a una política de presión que generó obligaciones con sus aliados y que los obligó al final a una apertura total, así no no la quisieran, esto creo un mundo abierto desde desde hace veinte años, sobre todo en occidente. Esto quiere decir que lo que propone es una medida de retroceso, enfocada hacía el interior del país y que en principio lo que conocemos como globalización en apariencia no está en peligro sí miramos al resto del mundo, poco tiene que ver con sus caprichos por proteger la industria americana. Empecemos por aclarar algunos términos para entender lo que está en juego.
¿Qué entendemos por globalización?, para poder comprender
que está en discusión, pues este es un presidente-negociante, es un hombre que sólo piensa en la rentabilidad, gana o gana, su sentido humanitario, su visión de estadista simplemente no existe, de que estamos hablando cuando queremos refutarlo, a quién y  a qué atendemos.
Tomaré tres conceptos elementales de globalización, en los dos primeros están referido sólo al referente económico, el tercero es amplió y responde a contextos biológicos, antropológicos, técnicos y humanos:
Pero ¿de qué se está hablando cuando se menciona el término “globalización”? Dice JUAN CARLOS TEDESCO: “Al estar basada fundamentalmente en la lógica económica y en la expansión del mercado, la globalización rompe los compromisos locales y las formas habituales de solidaridad y de cohesión con nuestros semejantes. Las élites que actúan a nivel global tienden a comportarse sin compromisos con los destinos de las personas afectadas por las consecuencias de la globalización. La respuesta a este comportamiento por parte de los que quedan excluidos de la globalización es el refugio en la identidad local donde la cohesión del grupo se apoya en el rechazo a los ‘externos’[1]. El banco mundial la define:
“la interdependencia económica creciente en el conjunto de los países del mundo, provocada por el aumento del volumen y de la variedad de las transacciones transfronterizas de bienes y servicios, así como de los flujos internacionales de capitales, al mismo tiempo que por la difusión acelerada y generalizada de la tecnología”. Pasa lo mismo que con la definición anterior. Miremos la otra visión, la de William Ospina:
“Hace cinco siglos comenzó la historia mundial. Quiero decir con ello que antes del descubrimiento de América los humanos habían vivido historias nacionales o a lo sumo historias continentales, pero no habían tenido jamás una idea del mundo como la que empezó a entreverse en la aurora del siglo XVI, En ese momento asistimos a lo que hoy podríamos llamar «el surgimiento del globo», y es notable el modo como la idea del globo se apoderó de nosotros desde entonces y se ha convertido crecientemente, como era de esperarse, en una de las mayores obsesiones de la especie. No es el menor de los méritos de William Shakespeare el que, en aquel mismo siglo, haya llamado El Globo a su teatro de Londres, y por extensión, al gran teatro del mundo que era su destino recrear y representar. Aquella época convulsiva y admirable vivió con asombro la evidencia de la redondez del planeta, y dado que desde los tiempos de los geómetras griegos la idea de la esfera era uno de los símbolos de la perfección, es probable que esa evidencia haya sugerido para nuestros mayores de hace medio milenio la promesa de algo absoluto. Con el surgimiento del globo surgió también el mercado mundial, y nuestros países (que tienen el hábito de sentirse invitados tardíos al festín de la historia y testigos subalternos del mundo) deberían recordar con mayor frecuencia que fueron protagonistas de aquel episodio dramático y que aportaron como pocos a la construcción de ese orden o desorden histórico que hoy llamamos Edad Moderna”[2].
Esta es una visión más universal, más real, la toma desde un contexto histórico amplió, de igual manera los animales con sus grandes emigraciones lo han sabido desde el nacimiento de la vida, hace parte de su GPS[3].
Hoy el internet y la red integraron al mundo con su plataforma, su infinita memoria, lo consolidaron como una aldea global. La globalización no depende sólo del señor Trump, el proteccionismo unidimensional que quiere aplicar a sangre y fuego tal vez tenga un efecto contrario, la terminará consolidando como proceso, la humanidad no retrocede. Es un oprobio oír al presidente de la potencia más grande del mundo, del país con más centros de investigación, con las universidades más prestigiosas, con el numero de nobel más alto en el planeta hablando desde la vacuidad.
El artículo de WilkipediA termina en su primera parte con una especie de sentencia que parece confirmarse hoy: “La valoración positiva o negativa de este fenómeno, o la inclusión de definiciones alternas o características adicionales para resaltar la inclusión de algún juicio de valor, pueden variar según la ideología del interlocutor. Esto porque el fenómeno globalizador ha despertado gran entusiasmo en algunos sectores, mientras en otros ha despertado un profundo rechazo (antiglobalización), habiendo también posturas eclécticas y moderadas[4]. Insisto, hay procesos que no tienen retroceso, puede que se relanticen, al final terminan imponiéndose, espero se confirme está constante histórica.  









[3] Esta es la definición de wilkipedíA: La globalización es un proceso económico, tecnológico, político y cultural a escala planetaria que consiste en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo uniendo sus mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. La globalización es a menudo identificada como un proceso dinámico producido principalmente por las sociedades que viven bajo el capitalismo democrático o la democracia liberal, y que han abierto sus puertas a la revolución informática, llegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones internacionales.

jueves, febrero 16, 2017

VENEZUELA UN PAIS EN PLENO CAOS



Nada parece evitar la hecatombe institucional y social de Venezuela producto de una dictadura camuflada entre los estertores de una democracia popular, hoy totalmente desvirtuada por las continuas manipulaciones perversas de quienes ostentan el poder, que abarcan todos los ámbitos de la vida, personajes que han venido entregando el país a pequeños feudos, sanguijuelas que lo  saquean impunemente minuto a minuto, cada segundo que pasa.
La institucionalidad está en cero, la sociedad de igual manera, no funcionan para absolutamente nada, el ejecutivo ha creado una serie de costumbres insanas para que la gente simplemente sobreviva (Ya ni siquiera esto pasa, el hambre constituye una pandemia), producto del exceso de concentración de poder, este llegó a límites insospechados que terminaron atrofiando las relaciones humanas en toda la trama social, de la A a la Z. La república socialista que adoptó el modelo cubano, basado en la gratuidad, fue desmantelando la totalidad de los anclajes que le permitían a Venezuela funcionar normalmente: La vida Productiva; las seguridades jurídicas como la propiedad, los derechos fundamentales, la propiedad intelectual, las garantías constitucionales; la libertad de opinión, el derecho a la movilización, el comercio, en fin lo mínimo… hasta convertir la vida en un galimatías, hoy nada hay seguro y cada ciudadano sale a guerrear; el estado fallido es un hecho, el ejecutivo miente implacablemente, se defiende a dos manos, pues de caerse la república Bolivariana, todos sus funcionarios irán a la cárcel, el presidente hará lo imposible para no entregar el poder, de antemano sabe lo que le espera, en estas confrontaciones los únicos perdedores son los ciudadanos del común.
Es cierto, la culpa de la situación a la que llegó Venezuela, uno de los países más ricos del mundo, no es solo de quienes ostentaron y ostentan el poder, sino de los mismos ciudadanos que lo permitieron. Es difícil develar en todo su contexto la genealogía de esta catástrofe, pero la información esta a la mano para que no se vuelva a repetir.
Los partidos tradicionales, quienes venían saqueando al país, nunca se imaginaron que por gracia de sus políticas clientelistas y la agregación del poder en favor de sus arcas, este fuera a terminar en una dictadura popular. El nuevo presidente después de un triunfo sin igual, investido de los poderes aprovechó el momento, la efervescencia emocional de un pueblo escéptico  y creó la forma de suprimir todos los contrapesos constitucionales, inexplicable que un caudillo sin preparación alguna, con una oratoria seductora, un discurso envolvente, demagógico, un placebo peligroso, una especie de anestesia, pudiera cambiar toda la constitución, las reformas, le permitieron la concentración de poder más perversa que se tenga historia en Sudamérica a partir de unas instituciones democráticas, al final como los hoyos negros, todo el estado terminó en manos del ejecutivo.
Venezuela vive hoy la peor crisis de su historia, hay hambre, des-institucionalidad, toda actividad es corrupta, el funcionario trampea, la producción está sometida a coimas, el ciudadano sale igualmente a traficar con sus bonos, hay una guerra para sobrevivir sin parangón, pese a este caos nada pasa.
Ayer sacaron a CNN es español, Venezuela saca a la última cadena que informaba con neutralidad. Que pasará, un tsunami de acontecimientos que de hecho, esperamos no sean tan graves para el ciudadano de a pie, espero nuestro hermano país salga de semejante tragedia, el camino es largo y culebrero.





domingo, febrero 12, 2017

ETICA Y GESTION PÚBLICA


Los escándalos de corrupción vuelven a poner sobre la palestra un tema desatendido del todo: El de la ética y la gestión pública, sólo se trata cuando se producen estos tsunamis, en estos días Obredecht empresa de ingeniería Brasilera genera noticias escabrosas por lo corruptas, además develan procedimientos como si fueran excepcionales, son realmente lo común en la administración pública. La corrupción es el problema más grave de latinoamérica, de eso no hay duda. 

“En la década de los 90, la OCDE introduce un conjunto de recomendaciones en esta dirección, proponiendo los siguientes principios para el manejo de la ética en el servicio público (OECD, 1998): claridad en los estándares éticos; reflejo de los estándares éticos en los marcos legales; disponibilidad de una guía ética para el servidor público; conocimiento por parte de los servidores públicos de sus derechos y obligaciones; establecimiento de comités políticos que refuercen la conducta ética del servidor público; transparencia y apertura al escrutinio público de los procesos de tomas de decisión; guías claras para la interacción entre los sectores público-privado; demostración por parte de los funcionarios de conductas éticas; promoción de una conducta ética en las prácticas, procesos y políticas de gestión; incorporación de mecanismos adecuados de accountability en el servicio público y, establecimiento de procedimientos y sanciones”[1]. Colombia tiene una legislación muy extensa, de igual manera en todos los países de América Latina, el hecho es que termina siendo letra muerta. La ética que es un valor, su eficacia como tal, no depende de los controles disciplinarios, del talante coercitivo de la misma, es una suma de acciones complejas, que empiezan con la educación en toda su extensión y desde edades tempranas, mecanismos  de formación en toda nuestras actividades, de tipo axiologico, de lo simple a lo complejo, siempre referido a la conducta humana. En un artículo titulado: Reflexiones sobre las éticas en la gestión pública de Freddy Mariñez Navarro, hay varios conceptos que deseo traer a colación, divide el tema en tres tendencias, yo quiero hablar concretamente de la tercera: “Se relaciona con la gestión pública basada en la creación de valor público, que se caracteriza porque toma los mandatos como puntos de partida, y no como fines por sí mismos. Este tipo de gestión también se enfoca en los resultados operativos (su productividad, efectividad y eficiencia), pero desde la importancia y pertinencia del impacto, de tal manera que amplía la forma en la que se mide el desempeño del gobierno y guía las decisiones sobre políticas públicas. En esta tendencia de gestión pública, se ubica una ética pública basada en la conjunción de la libertad individual y civil con la autoridad legítima del Estado que exige participación democrática, donde la rendición de cuentas y la participación ciudadana son elementos clave. Para darle una ubicación a las visiones de la ética de la gestión pública, nos basaremos en el esquema de Kelly y Muers”. Se busca que los funcionarios hayan interiorizado los valores y posean una conducta íntegra pues son éstos servidores públicos quienes marcan las directrices y operan las instituciones, ellos en últimas son las portadores del valor, la norma existe, pero de no ser vista o traspasada con argucias, la convierte en una norma ineficaz, el elemento humano falla, de antemano la letra es muerta, pero peor aún, la crisis de la sociedad es flagrante y latente, cuando la conducta humana se desvía de su matriz axiológica.
Cuando nos vemos abocados a tomar medidas, pues los escándalos traspasan la justa media, siempre aparecen normas de tipo coercitivo, penales y no políticas públicas que fomenten valores y asuman el problema desde una perspectiva más real, con carácter pedagógico, sembrando, creando conciencia con niveles de eficacia por fuera de la sanción. Sabemos de antemano que la solución requiere años, pero algún día debemos empezar.  “Hans Kung, el fin de la ética en política es el de “rescatar la dignidad humana”. Al respecto escribió: “El hombre ha de ser más de lo que es: ha de ser más humano. Es bueno para el hombre lo que preserva, fomenta y realiza: su humanidad. El hombre ha de explotar su potencial humano, en aras de una sociedad humana y un ecosistema intacto, cambiando básicamente su rumbo de actuación. Su humanidad en potencia es muy superior a su humanidad en acto. En este sentido, el realismo del principio de responsabilidad y la “utopía” del principio de esperanza se reclaman mutuamente.” (Kung, 1991, 49). En suma, lo mínimo que se pretende alcanzando un espíritu ético en quienes ocupan cargos públicos es la adquisición de la responsabilidad para así obtener resultados más efectivos”[2].
Sobre este tema hay mucho que cortar, desde la gobernanza, desde la ética como tal, desde la filosofía y por su puesto desde el derecho, para no quitarle los dientes. Foucault trató el tema con mucho acierto, habría que hablar de nuevo de Saber y poder, volver a leer a Max Weber, la literatura de la sociología Francesa y americana al respecto, la importancia de lo que sucede lo amerita 



[1] file:///C:/Users/ANA%20ISABEL/Documents/FILOSOFIA/Reflexiones%20La%20Eticas%20En%20La%20Gestion%20Publica.pdf
ética y política: valores para un buen gobierno. Oscar Diego Bautista.