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viernes, mayo 19, 2017

JUAN RULFO


En el aniversario de Rulfo, 100 años de nacimiento, se han hecho justos y variados homenajes en toda Latinoamérica y principalmente en México, conversatorios, simposios, estudios monográficos e históricos, que enaltecen una obra que sigue vigente y constituye un icono de la literatura universal. Como todos los grandes escritores, Rulfo se debe a sus lectores, a nadie más, se multiplican exponencialmente. 
Los estudios críticos son de suma importancia, interpretan, develan, aportan, relacionan y descifran, cumplen un papel fundamental para los estudiosos y especialistas, son los lectores los que han encumbrado este corpus creativode tantas cualidades estéticas.
He pensado que el mejor homenaje es transcribir de la propia pluma de Rulfo, lo que representó su obra, la experiencia personal, en un escrito preparado para cuadernos hispanoamericanos en 1985.


Mis amigos de la agencia Ufe me recuerdan que Pedro Páramo cumplió treinta años este mes de marzo. “Pedro Páramo” y “El llano en llamas” han caminado por el mundo, no gracias a mí, sino a los lectores con quienes ahora deseo compartir mi experiencia. Nunca me imaginé el destino de esos libros. Los hice para que los leyeran dos o tres amigos o, más bien, por necesidad.
En 1933, cuando llegué a la ciudad de México, aún no tenía quince años. En la preparatoria no me revalidaron mis estudios de Guadalajara y sólo pude asistir como oyente. Viví al cuidado de un tío, el coronel Pérez Rulfo, en el Molino del Rey: escenario que fue de una batalla durante la invasión norteamericana de 1847 y hoy es cuartel de guardias presidenciales, junto a la residencia de los Pinos. Mi jardín era todo el bosque de Chapultepec. En él podía caminar a solas y leer.
No conocía a nadie. Convivía con la soledad, hablaba con ella, pasaba las noches con mi angustia y mi conciencia. Hallé un empleo en la oficina de Migración y me puse a escribir una novela para librarme de aquellas sensaciones. De El hijo del desaliento sólo quedó un capítulo, aparecido mucho tiempo después como Un pedazo de noche.
Tuve la fortuna de que en Migración trabajara también Efrén Hernández, poeta, cuentista, autor de Tachas y director de «América». Efrén se enteró, no sé cómo, de que me gustaba escribir en secreto y me animó a enseñarle mis páginas. A él le debo mi primera publicación, La vida no es muy seria en sus cosas. No soy un escritor urbano. Quería otras historias, las que imaginaba a partir de lo que vi y escuché en mi pueblo y entre mi gente. Hice Nos han dado la tierra y Macario. En 194J, Juan José Arreóla y Antonio Alatorre publicaron estos cuentos en la revista «Pan», de Guadalajara.
En la posguerra entré como agente viajero en la Goodrich-Euskadi. Conocí toda la república, pero tardé tres años en dar otra colaboración. La cuesta de las comadres, a la revista «América». Efrén Hernández logró sacarme también Talpa j El llano en llamas, en 1950,y ¡Diles que no me maten!, en 1951.
Al año siguiente, Ama Ido Orfila Reynal, Joaquín Díez Cañedo y Alí Chumacero iniciaron, en el Fondo de Cultura Económica, la serie «Letras * CUADERNOS HISPANOAMERICANOS agradece a la agencia Efe su amable autorización para reproducir el presente texto de Juan Rulfo.  Me pidieron mis cuentos y, con el título de El llano en llamas, el volumen empegó a circular en 1953. Acababa de establecerse el Centro Mexicano de escritores. Formé parte de la segunda promoción de becarios, con Arreola, Chumacero, Ricardo Garibay, Miguel Guardia y Luisa Josefina Hernández.  Cada miércoles por la tarde nos reuníamos a leer y criticar nuestros textos en una casa de la avenida Yucatán. Presidían las sesiones Margaret Shedd, directora del centro y su coordinador, Ramon Xirau.
 En mayo de 1954 compré un cuaderno escolar y apunté el primer capítulo de una novela que, durante muchos años, había ido tomando forma en mi cabera. Sentí, por fin, haber encontrado el tono y la atmósfera tan buscada para el libro que pensé tanto tiempo. Ignoro todavía de dónde salieron las intuiciones a las que debo Pedro Páramo. Fue como si alguien me lo dictara. De pronto, a media calle, se me ocurría una idea y la anotaba en papelitos verdes y azules.
Al llegar a casa después de mi trabajo en el departamento de publicidad de la Goodrich, pasaba mis apuntes al cuaderno. 'Escribía a mano, con pluma fuente Sheaffersy en tinta verde. Dejaba párrafos a la mitad, de modo que pudiera dejar un rescoldo o encontrar el hilo pendiente del pensamiento al día siguiente. En cuatro meses, de abril a agosto de 19J4, reuní trescientas páginas. Conforme pasaba a máquina el original, destruía las hojas manuscritas.
Llegué a hacer otras tres versiones que consistieron en reducir a la mitad aquellas trescientas páginas. Eliminé toda divagación y borré completamente las intromisiones del autor. Arnaldo Orfila me urgía a entregarle el libro. Yo estaba confuso e indeciso. En las sesiones del centro, Arreóla, Chumacero, la señora Sheddy Xirau me decían: «Vas muy bien». Miguel Guardia encontraba en el manuscrito sólo un montón de escenas deshilvanadas. Ricardo Garibay, siempre vehemente, golpeaba la mesa para insistir en que mi libro era una porquería.
Coincidieron con él algunos jóvenes escritores invitados a nuestras sesiones. Por ejemplo, el poeta guatemalteco Otto Raúl González me aconsejó leer novelas antes de sentarme a escribir una. Leer novelas es lo que había hecho toda mi vida. Otros encontraban páginas «muy faulknerianas», pero en aquel entonces yo aún no leía a Faulkner.
No tengo nada que reprocharles a mis críticos. Era difícil aceptar una novela que se presentaba, con apariencia realista, como la historia de un cacique y, en verdad, es el relato de un pueblo, en donde todos' están muertos; incluso el narrador, y sus calles y campos son recorridos únicamente por las ánimas y los ecos capaces de fluir sin límites en el tiempo y en el espacio.
El manuscrito se llamó, sucesivamente, Los murmullos y Una estrella junto a la luna. Al fin, en septiembre de 1954, fue entregado al Fondo de Cultura Económica, y se tituló Pedro Páramo. En marzo de 1955 apareció en una edición de 2.000 ejemplares. Archibaldo Burns hizo la primera reseña negativa, en «México en la cultura», el gran suplemento que dirigía en aquellos años 6 Fernando Benítez, con el título de Pedro Páramo o la unción y la gallina, que jamás supe qué diantres significaba.
En la «Revista de la Universidad», el propio Alí Chumacero comentó que a Pedro Páramo le faltaba un núcleo al que concurrieran todas las escenas. Pensé que era algo injusto, pues lo primero que trabajé fue la estructura, y le dije a mi querido amigo Alí: «Eres el jefe de producción del Fondo y escribes que el libro no es bueno». Alí me contestó: «No te preocupes, de todos modos no se venderá». Y así fue: unos 15OO ejemplares tardaron en venderse cuatro años. El resto se agotó, regalándolos a quienes me los pedían.
Pasé los dos años siguientes en Veracruz, en la Comisión de Papaloapan. Al volver, me encontré con artículos como los de Carlos Blanco Aguinaga, Carlos Fuentes y Octavio Paz,y supe que Mariana Frenk estaba traduciendo Pedro Páramo al alemán; Lysander Kemp, al inglés; Roger Leseo t, al francés, y Jean Eechner, al holandés.
Cuando escribía en mi departamento de Natas 84, en un edificio donde habitaban también el pintor Pedro Coronel y la poetisa Eunice Odio, no me imaginaba que, treinta años después, el producto de mis obsesiones sería leído incluso en turco, en griego, en chino y en ucraniano. El mérito no es mío. Cuando escribí Pedro Páramo sólo pensé en salir de una gran ansiedad. Porque para escribir se sufre en serio.
En lo más íntimo, Pedro Páramo nació de una imagen y fue la búsqueda de un ideal que llamé Susana San Juan. Susana San Juan no existió nunca: fue pensada a partir de una muchachita a la que conocí brevemente cuando yo tenía trece años. Ella nunca lo supo y no hemos vuelto a encontrarnos en lo que llevo de vida.


JUAN RULFO







miércoles, mayo 17, 2017

FILOSOFÍA PARA ESTOS TIEMPOS

Nunca antes se había necesitado tanto de filósofos y pensadores, el mundo está totalmente rentalizado, solo tiene validez lo que produce dinero, la sociedad esta signada a desarrollarse en un capitalismo voraz e inhumano, atiende a la ganancia, el sistema ha hecho que “El sentido de lo humano”, se haya perdido, nos movemos por intereses configurados por el mercado, que es una especie de motor, hay toda una terminología que se impuso: Competitividad, globalidad, apertura, mercados, ganancia, excelencia. No tenemos nada contra estos paradigmas, pero estamos claros que no son los únicos que cuentan.
Víctor Gómez  Pin en su blog alguna vez trató de dilucidar, qué es un filosofo: “Un filósofo es desde luego una persona cuya tarea es pensar, pero esto también caracteriza a Ramón y Cajal, Einstein, Gauss... a los que nadie (al menos de entrada) califica de "filósofos”. El embarazo del profesional de la filosofía se acentuará  además por una sospecha de lo que, ante su respuesta, el interlocutor empezará a barruntar. Pues si se hiciera una encuesta en la calle sobre el tema, la gran mayoría de los interrogados haría suya una opinión del tipo siguiente: "Los filósofos son tipos que habla sobre asuntos que sólo a ellos interesan y en una jerga que sólo ellos (en el mejor de los casos) entienden[1]. A que atendemos en esta sociedad, la que nos tocó vivir, en medio de la revolución tecnológica más grande que se tenga a lo largo de la historia, sin precedentes. Nos han hecho sentir que solo lo que es rentable y produce ganancias es lo que vale, se impusieron, como con la moda y el estilo, formas de vivir que son las únicas válidas, es la única manera de ser. Zizek expresa ante una pregunta: “un fenómeno típico de nuestros días: Starbucks. es la forma que tenemos hoy de consumir?.  “No compramos solamente café; compramos una ética de la vida, compramos el derecho de admisión en una comunidad donde encontrarse con otras personas y colaborar llevando atención médica a no sé qué país pobre de Latinoamérica. esta es la más grande manipulación poscapitalista: que la caridad y la humanidad sean parte del consumo en vez de ser parte de nuestras vidas. Y no quiero hablar únicamente de los capitalistas malos; ¿no pasa lo mismo con los alimentos bio? ¿Son menos venenosos que los otros? ¡No! Se compran porque ayudan a sentirse bien: ‘Si compro verdura bio, estoy haciendo algo bueno por el planeta’. Así es como funciona el capitalismo”. Que significa pensar, cual es la tarea del filosofo, descifrar, develar, denunciar. Víctor Gómez Pin remata: “Difícil es para el filósofo convencer (tanto a los demás como a sí mismo) de que la evocada imagen es una burda caricatura y que, en realidad, filósofo es exclusivamente aquel que habla de cosas que a todos conciernen y lo hace en términos, de entrada, elementales y que sólo alcanzan la inevitable complejidad respetando esa absoluta exigencia de transparencia que viene emblemáticamente asociada al nombre de Descartes”. Expresa en otra entrada del blog: “hombre implica tensión en pos de la lucidez (tensión en pos de que sea desvelado aquello que, de entrada, se oculta a nuestra inteligencia), entonces todo orden social sustentado en el repudio de la filosofía, o en reducirla a práctica de una élite, es intrínsecamente ilegítimo, mutilador de la condición humana”. En un texto, que es curiosamente de los menos mentados, “La tarea del héroe” Savater nos recuerda: “En el fondo, porque lo que me ha urgido siempre es la obsesión de ir al fondo, enfermedad ocupacional del filosofo”. Sócrates decía que vivir es estar un poco enfermo, padecer de las imposturas donde la voluntad de poder, de una elite, que ha ganado su postura y domina,  es el anclaje que fomenta totalitarismo de mucha amplitud, cercana al infinito, exponencial, configuraciones, que no le permiten al ciudadano pensar por sí mismo,  en esencia no es más que un producto, pareciera que no tenemos salida, eso nos quieren hacer entender, pero siempre hay salida, ese es el papel del filosofo, pensar, descifrar la crisis de la democracia, la ausencia de valores diferentes a los que el sistema vende (Habría dilucidar que entendemos por sistema).
Terminare con una cita de Zizek a una pregunta concreta: ““Se ha acabado la idea de que no es un destino ciego el que nos controla y de que, mediante la acción colectiva de los hombres, es posible llevar el timón del desarrollo?. RSTA: En los últimos años ha regresado la lógica del destino ciego. Se acepta el capitalismo global como un hecho contra el que es imposible actuar. La única pregunta es: ¿estaré entre los que se acomodan o entre los excluidos? Ha desaparecido ese cierto tipo de cuestionamiento anticapitalista, que no tiene por qué llevarnos necesariamente a la vieja lucha marxista de clases”. Pensar se hace necesario, hablar aún más.






jueves, mayo 11, 2017

EL SIGNIFICADO DE LOS RESULTADOS ELECTORALES EN FRANCIA

No solo estaba en juego la presidencia de Francia, había mucho más, estos resultados son de suma importancia para la unión Europea y para el mundo, la posición de este país es de mucho peso para la unión y se convertirá al final en el faro necesario  y eficaz, este país siempre ha sido defensor de la libertad, su posición es una contención a las catástrofes del autoritarismo que viene ganando espacio de manera inexplicable. El editorial del periódico “El Espectador” de Colombia, refleja de manera lúcida el sentimiento general y describe lo que significó esta elección: “El triunfo de Emmanuel Macron en la segunda vuelta para la Presidencia de Francia causó un suspiro de alivio en todas las personas que han visto con justa angustia el crecimiento de los partidos populistas, xenófobos y nacionalistas en varias partes del mundo. Aunque hay varias cosas para celebrar y señales esperanzadoras, son muchos los retos en esta nueva guerra cultural y política contra los principios básicos del liberalismo”[1]. El triunfo de Trump en los Estados Unidos, el Brexit en Inglaterra, el no en el plebiscito Colombiano, son apenas una muestra de lo que está pasando en el mundo en materia política, se está imponiendo una ideología xenófoba, racista, excluyente.  Hay un fenómeno concomitante denominado pos-verdad, que es la imposición de mentiras e imposturas a través de métodos no santos, desde la tecnología de punta y la lógica de las redes, aprovechando el grado exponencial de las TIC, el método se ha convertido en el medio perfecto para promulgar cualquier programa o ideología sin ningún respaldo riguroso, para denostar de las personas; las tecnologías pese a todas sus virtudes, constituyen el soporte ideal para promulgar verdades a medias, la mayoría de personas viven expuestos a  estos fundamentalismos de derecha o de izquierda, a las sectas religiosas, todas doctrinas perversas y peligrosas por donde quiera que se les mire,   mecanismos que  vienen imponiendo partidos e ideologías caracterizadas por la exclusión en términos generales, sin que nadie haya podido evitarlo, contenerlo, pese a sus efectos nefastos. 
En hora buena llega al poder a una de las naciones más importantes del mundo un presidente defensor de la libertad, quien valora  y entiende la importancia que tiene el hecho que Francia se mantenga en la unión europea, la necesidad de sostener la globalización, la apertura, la sociedad abierta, Macron tiene la formación intelectual, académica, para no caer en tentaciones totalitarias, respetar el mundo, comprender la naturaleza y los ecosistemas, la necesidad de vivir en paz, realizar las acciones políticas para que cada uno de estos ítem, sea un realidad.  Este es un debate ideológico, está en juego gran parte del pensamiento ilustrado heredado de la revolución Francesa, las instituciones novedosas creadas después de la segunda guerra mundial tendientes a evitar una confrontación mundial, el reconocimiento de la diferencia, la absoluta urgencia de contener el pensamiento fascista que muestra sus dientes desde muchos lugares.
Recordé el texto “La herencia de Europa” del filósofo Gadamer, en el prologo del mismo hay una pregunta, recorre todo el texto, refiriéndose al viejo continente, el cual sigue teniendo validez frente a todo lo que estamos viviendo y lo que está en juego: “Tal vez la característica de la sociedad contemporánea sea el dominio, en ella, de la ciencia y, consecuentemente, de toda la artificiosa estructura que, sobre la naturaleza, ha tendido uno de los productos de esa ciencia, la técnica, la tecnología. Entre la naturaleza que constituye sustancialmente, y la técnica que lo modifica, el viejo ideal de humanismo tiene que plantearse nuevos problemas, y alcanzar otras soluciones, que aquellas que surgieron al pulso del pensamiento ilustrado. La ilustración no se conforma ya con sostener la tesis de una racionalidad abstracta, abocada a superar un estado de superstición, fanatismo o miseria intelectual”. Pese a todas las guerras que el continente ha vivido, al nefasto pasado, con muertes, genocidios, exterminios, producto del autoritarismo y del fascismo ilustrado que se impuso en un momento histórico y que pareciera  está superado, como se ha visto en los últimos años, la amenaza sigue latente, estos movimientos están prestos  a tomarse el poder, están perfectamente organizados en torno a una ideología de derecha, con jerarquías, dinero, son muchos los seguidores convencidos que la exclusión, el racismo, la xenofobia y el proteccionismo son el camino. Los resultados de estas elecciones, son una contención a este virus que se toma el mundo. Esperaremos como se va desenvolviéndo el ovillo y cuales son las consecuencias directas de esta elección.




sábado, abril 29, 2017

COMO NOS DUELE VENEZUELA

Los colombianos tenemos una relación especial con este país, cuando hablamos de países hermanos no lo decimos por prurito, responde a una historia conjunta: Luchamos y ganamos juntos la independencia, compartimos muchas de las experiencias republicanas del siglo XIX,  la entrada a la modernidad en la década de los años treinta del siglo XX; tenemos una frontera extensa, de hecho hay infinidad de familias a un lado y otro de la misma que tienen lazos de sangre irrenunciables. Para  los Colombianos, Venezuela siempre fue un país rico, moderno, con una apertura a los emigrantes que hizo de Caracas la ciudad más cosmopolita de Suramérica, llena de oportunidades, pese a tener siempre el miedo por la vuelta a las dictaduras que desde Páez son un dolor de cabeza y una amenaza latente en su historia.
Es difícil entender cómo un grupo variopinto de militares liderados por Chávez, una clase política nueva, sin ninguna preparación administrativa, quienes contaron con un gran apoyo popular, la compañía de buena parte de la clase media. inimaginable pensarlo, inclusive para, un  número grande de líderes deseosos de cambio, en un proyecto etéreo y bastante improvisado, de la mano igualmente de oportunistas y sanguijuelas del poder, los mismos que están ahora con el señor Maduro, hayan podido llevar a la nación más rica de Sudamérica a un colapso de tal magnitud. Venezuela tiene una generación completa, que frisa los quince años, que solo ha conocido esta clase política, son hijos de la crisis, su realidad ha estado enmarcada por la escasez,  supermercados vacíos, falta de garantías en absolutamente todo lo que los rodea, populismo y un caos permanente, para no hablar de la incertidumbre a que están sometidos día a día, realidad sin  salida alguna por ahora, nunca se había visto en esta parte del mundo, descontando a Haití, una situación tan excepcional y cruel.
Este país tiene la inflación más grande del mundo, sus índices de criminalidad sobrepasan cualquier promedio manejable, son los más altos del planeta, Caracas es la ciudad más peligrosa de América, cada Venezolano promedio vive tratando de sobrevivir, literalmente, ganándose el pan diario,  no hay lugar a ninguna planeación, no saben que es la seguridad alimentaria,  viven asediados de mil violencias.
Me  duele este país hermano, alguna vez fuimos testigos de una nación con la mejor infraestructura de toda América, el metro más moderno del mundo, universidades envidiables, salas de concierto hermosas y técnicamente súper-dotadas, programas de arte gratuitos que aun producen resultados que son un ejemplo para el mundo, una capital hermosa, con una arquitectura sin precedentes, pese a que el país fue administrado por un bipartidismo elitista y ciego, que creyó que el poder  iba a ser eterno, manejó buena parte de los recursos del petróleo como si fueran suyos, nunca se imaginaron que serían derrotados por un discurso caudillista y populista, que una vez llegado al poder, viene saqueando impunemente a este país e impuso desde las virtudes de la democracia una dictadura atípica, violenta y sin derrotero alguno .
La pregunta frente a las protestas es cuánto va  a durar esta infamia, cuántos muertos hay que poner.  Cuáles son las respuestas desde la sociología y la politología al fenómeno histórico que está viviendo Venezuela. Cómo fue qué este país cayó en semejante impostura y peor, cómo la izquierda sigue quemando las oportunidades históricas en un atavismo que siempre deja ver su incapacidad para administrar lo público.
Donde están los estudios al respecto. Sería bueno ver la mirada académica, que es más seria y menos sectaria. No cabe duda que es un fenómeno digno de estudiar, al compararlo con el Ecuador, a pesar de sus similitudes, la pregunta puntual es cuándo decide Correa apartarse del modelo, alejarse del tsunami Chávez, sería bueno dilucidar las razones que lo llevaron evitar  tales extremos y si hubo un rompimiento con la terquedad del líder Venezolano que no admitía nunca las diferencias, de hecho, de alguna manera previó que el modelo no se ajustaba a la realidad de su país y de seguir, la crisis estallaría por gracia de la oposición indígena. Bolivia, que está convertida en una dictadura, administrativamente no ha caído en semejante caos y  la impotencia que agobia hoy a Venezuela. Sería muy bueno hacer estos paralelos.
Solo espero que no haya más tragedia ni muerte. Sobra decir que debemos abrir las puertas a sus nacionales y que el apoyo debe ser total.  El llamado es a los historiadores, los politólogos, los sociólogos, donde está el análisis serio de lo que está viviendo Venezuela.






sábado, abril 22, 2017

COLOMBIA EL DESPERTAR DE LA MODERNIDAD

Con este nombre se compilaron en un excelente libro 1991 varios textos sobre la modernidad, que desde varias ópticas trataron este tema que estaba en plena efervescencia, en el marco de una apertura económica muy amplia, en plena globalización, en medio de la revolución de las tecnologías de la información y el conocimiento, un mundo optimista en últimas.  Colombia pretendía renovar su aparato productivo en el marco de reformas acordes a las exigencias del mundo de la mano de una nueva constitución que  en esencia sería la plataforma legal para tal efecto, carta que incorporó todos los derechos de participación que una  sociedad democrática moderna pudiera tener, la tutela y un amplio corolario de derechos fundamentales que la hicieron especial, llenó al país de esperanzas de cambio, en medio de una violencia lacerante e inmanejable promovida por actores muy cercanos al narcotráfico, en el marco de las peores iniquidades y con problemas sociales de tipo estructural sin ninguna posibilidad de resolución.
Expresaban los compiladores[1]: “Un país en el cual ha llegado a ser común que la mínima diferencia se resuelva con la eliminación sumaria del contrincante y para ello se paga cualquier cantidad de dinero y se utilizan las más sofisticas armas y los últimos aparatos electrónicos  de comunicación, seguimiento, personal y transporte. Donde el primitivo matar a otro, se convirtió, para parte de su población, en la única manera de remplazar  miseria por la posibilidad de conseguir, aquí y ahora, los más novedosos aparatos electrodomésticos”. En Colombia vivíamos en pleno auge de un fenómeno oprobioso , cruel y fuerte: el paramilitarismo, que contrató lo mejor de la maquinaria militar disponible en el mercado de mercenarios del mundo, que estableció un proyecto fascista alrededor del monopolio de la tierra, con candidato presidencial a bordo y que al final generó unos niveles de eficacia aterradores, que demostraban hasta donde había llegado el poder de estos señores.
Todos los artículos del libro se refieren a la experiencia de la modernidad, son muchos, muy serios,  el texto per se, constituye una antología excepcional e importante, que es bueno releer. Empieza con un texto de Hurguen Habermas: “Modernidad Versus posmodernidad”, asume el debate desde su centro: Hace un desciframiento histórico de la modernidad, primero atendiendo a sus etimologías y contraposiciones lingüísticas desde la Grecia Antigua, el cambio de paradigma en el renacimiento, la ilustración y la revolución Francesa, la relación con la vanguardia y la estética a partir de Baudelaire. La modernidad cultural y la modernización de la sociedad, su laicidad y por su puesto la posición de las tendencias neoconservadoras, des-sacraliza la mirada de los pensadores Franceses, quienes en su parecer han tras-pasado los contextos sobre los se debe unificar la interpretación de la historia, el discurso que lo hace coherente. Lyotard, en el mismo libro, en un artículo denominado “La posmodernidad” asume la discusión con aquellos que hacen la defensa de la modernidad, Habermas principalmente. El filosofo Alemán establece que las nuevas vanguardias, ausentes de un puente que enlace conocimiento, ética y política, se caracterizan por la fragmentación del pensamiento y las artes en el marco de especializaciones del pensamiento cobijado sobre un lenguaje carente de significaciones y de sentido histórico[2]. Lyotard  focaliza el debate en desvirtuar la mirada unificadora del pensamiento, la interpretación  de la historia como fin, la óptica totalizante, aquella que trabaja de la perspectiva de la continuidad, como hasta la fecha lo ha hecho la filosofía y los propios historiadores clásicos, sobrepone una óptica deconstructivista, descifrando los acontecimientos desde la relación saber-poder, atendiendo a los meta relatos, descifra y denuncia la racionalidad propia del capitalismo, le quita sus mascaras, por lo tanto contradice la visión de la modernidad desde la perspectiva Hegeliana, sin negar su importancia. En este texto hay un descripción de las tendencias del arte frente a las perversidades del capitalismo, de la valoración a partir del comercio y de las imposturas del mercado dominante, relevando las vanguardias, “Sorteando la reticencias de Adorno y Benjamín, hay que recordar que la ciencia y la industria no le llevan ventaja al arte y la literatura en lo que toca a las sospechas que inspira su relación con la realidad. Creer lo contrario sería hacerse una idea excesivamente humanista del funcionalismo mefistofélico de las ciencias y las tecnologías. Hoy no se puede negar la existencia dominante de la tecnociencia, es decir, de la subordinación masiva de los enunciados cognoscitivos a la finalidad del mejor perfomance posible, que es el criterio técnico. Pero lo mecánico y lo industrial, cuando entran al campo reservado del artista, son portadores de algo completamente distinto, aunque son efectos de poder. Los objetos y los conocimientos salidos del pensamiento científico y de la economía capitalista pregonan, propagan con ellos una de las reglas a las que está sometida su propia posibilidad de ser, loa regla según la cual no hay realidad sino es atestiguada en un consenso entre socios sobre conocimientos y compromisos”[3]. La génesis de este pensamiento la dieron Adorno y   Max Horkheimer quienes expresan una mirada que se contrapone a la lógica histórica tradicional, categorizan una mirada que se contra-pone  a la tradición científica: "se pagan con una creciente decadencia de la cultura teórica" además de que si bien el cultivo de la tradición científica es un momento indispensable del conocimiento, en la quiebra de la civilización burguesa se ha hecho cuestionable no sólo la organización sino el sentido mismo de la ciencia". “La ciencia es dominada por la 'razón técnica' y ésta por la 'razón política' de lo que resulta "la dominación de los hombres sobre los hombres". Así es como "esta técnica y esta política perpetúan la esclavitud"[4].
El siguiente texto está escrito por Marshall Berman: “Brindis por la modernidad”, que hace parte del libro “Todo lo solido se desvanece en el aire”, simplemente es un exquisitez y solo recomiendo leerlo, con la siguientes contextualizaciones del mismo hechas por Perry Anderson a continuación del anterior, la idea es contraponer estos ensayos a la situación actual del pensamiento.
El texto de Cornelio Castoriadis, un texto descriptivo, no solo sobre las fases principales del desarrollo y sus respectivas interpretaciones históricas, sino de los procesos de quebrantamiento e inequidad de una sociedad que pone el conocimiento al servicio de una elites y donde para nada se resuelve el problema de la distribución de la riqueza, es una expoliación del sistema y de la propia naturaleza y por su puesto la peor alienación de la naturaleza humana. Se pregunta: ¿Qué es el desarrollo, para qué el desarrollo, de donde viene y adonde va?. El filis Aristotélico, domina y define de antemano las entelequias racionalistas que ha dominado a occidente, se conciben como extensión, una manera de descifrar la historia. Hay en este texto un cuestionamiento al poder. Es el único autor que se refiere a la matematizacion de la economía, a la manipulación técnica, para planear, dominar, dirigir e imponer, conceptos que no son otra cosa, que perversidades de los poderes impuestos. Es uno de los artículos más lucidos del libro.
Octavio Paz en, “La búsqueda del presente”, realiza en este contexto una mirada de latinoamerica y es fuente de claridad absoluta, como para niños de cuatro años, en este tema que es harto difícil.
Modernismo y posmodernismo de Lipotvetsky, es un texto absolutamente claro, hace la mirada desde la condición propia del sujeto, desde la perspectiva del ciudadano de a pie. La síntesis es de suma importancia: [5]
1.-  Rupturas y discontinuidades, negación de la tradición en el culto a la novedad y al cambio.
2.-Busca romper con la continuidad que nos liga al pasado.
3.-Prohibe el estancamiento, obliga a la invención perpetua, a la huida hacia adelante.
4.-Autodestruccion creadora” Este furor descalifica las obras mas modernas, ya que tan pronto como han sido realizadas, pasan a la retaguardia, y se hunden en lo ya visto. Esta es la contradicción inmanente del modernismo.
5.-Lo inédito se convierte en la libertad artística.
6.-Cultura profundamente individualista y radical.
7.-Esta cultura individualista se convierte en hedonista con el consumo de masas en Estados Unidos en los años 20´s, ahí reside la gran revolución cultural de las sociedades modernas. El responsable de esto es el capitalismo más que el modernismo artístico.
8.-De modo que se establece una cultura bajo los efectos conjugados del modernismo y del consumo de la masa, centrada en la realización personal, la espontaneidad y el placer. 
9.- La sociedad moderna se presenta como la articulación compleja de tres órdenes distintos: el tecno-económico, el regimen politico y la cultura. El orden tecno-económico  ó estructura social  (estructura socio-profesional, reparto de los bienes y servicios.) está regido por la racionalidad functional. El principio fundamental que regula la esfera del poder es la igualdad, la cual ya no se refiere a la igualdad de todos ante la ley, sino a la igualdad de medios, es decir la igualdad en oportunidades, a la salud, a la seguridad económica, participación en decisiones, es la edad de la democracia de participación.
10.-Hay una tensión estructural entre los tres órdenes, lo que lleva a una crisis espiritual y cultural en la sociedad moderna.


Y LA POSMODERNIDAD:
1.-La negación pierde su poder creativo, los artistas no hacen mas que reproducir y plagiar los grandes descubrimientos del primer tercio de siglo.
2.- Fase de declive de creatividad artística (D. Bell)
3.- Cultura cuyo objetivo es generar algo absolutamente distinto, pero se produce lo idéntico, lo estereotipado, una monótona repetición.
4.-La rebelión se convierte en procedimiento, la transgresión en ceremonia: vivimos el fin de la era del arte moderno.
5.-Lo posmoderno es el resultado de la hipertrofia de una cultura cuyo objetivo es la negación de cualquier orden estable.
En sus propias palabras: “El proceso de personalización procede de una perspectiva comparativa e histórica, designa la línea directriz, el sentido de lo nuevo, el tipo de organización y de control social que nos arranca del orden disciplinario-revolucionario convencional que prevaleció hasta los años cincuenta. Ruptura con la fase inaugural de las sociedades modernas, democráticas-disciplinarias, universalistas-rigoristas, ideológicas-coercitivas, tal es el sentido del proceso de personalización cuya asimilación a una estrategia de recambio del capital, aunque tenga aspecto humano, resulta absolutamente limitada”[6].
Tambien hay textos de André Gortz, “La utopía contra la modernidad”.
De los autores Colombianos relevo el de Jorge Orlando Melo, el de Fabio Giraldo.
La relectura es importante por qué la discusión no  está resuelta, los factores del debate y el análisis reverberan con más intensidad, la sociedad hedonista, las imposturas del capitalismo, los poderes enquistados y la crisis del sujeto frente a las servidumbres que le imponen tienen una vigencia perversa, peor aún, el pensamiento que se contra-pone a los totalitarismos políticos y del mercado parece ceder ante el poder de los mismos. Es necesario abrir estos debates de nuevo.



















[1] Fabio Giraldo Izaza y Fernando Viviescas. Carvajal. Editorial Norma. Compiladores
[2] Esta es la crítica del pensador Alemán a las nuevas maneras de entender el proyecto de la modernidad.
[3] Lyitard Jean Francos. “La posmodernidad”.
[4] HORKHEIMER,M. y ADORNO,T. "Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos Filosóficos", Madrid, 1994. p.51
[5] http://nuevastendenciasplasticasmarisol.blogspot.com.co/2013/09/modernidad-y-postmodernidad-la-era-del.html
[6] Gilíes Lipovetsky, La era del vacío; ensayos sobre el individualismo contemporáneo, Barcelona: Editorial Anagrama, 1983, p. 5. 

jueves, abril 20, 2017

EDUARDO MENDOZA PREMIO CERVANTES


El premio cervantes se ha vuelto un referente de suma importancia para la literatura hispanoamericana y universal, no solo por el rigor y la seriedad del mismo, sino por el avivamiento que produce cuando se otorga, el autor escogido vuelve per se,  a ser estudiado, leído y su obra pasa a primer plano de la crítica especializada, se produce un reconocimiento y una vuelta a su obra, que en el caso de Eduardo constituye una tarea imprescindible e inaplazable en el marco de nuestras letras.
Eduardo es un escritor valioso, con una obra de culto, su escritura es directa, una prosa en apariencia sin mayores arabescos, lejos de cualquier barroquismo. “Nacido en Barcelona en 1943, comenzó su carrera literaria con la publicación de 'La verdad sobre el caso Savolta' en 1975, en una época en la que vivía en Estados Unidos. Con esa primera novela, cuyo título se vio obligado a cambiar por la censura, obtuvo el Premio de la Crítica. Su siguiente novela, 'El misterio de la cripta embrujada', de 1979, es el comienzo de una pentalogía que mezcla la parodia con el género policiaco protagonizada por un detective ingresado en un manicomio. La serie ha sido un gran éxito de ventas, aunque la consagración literaria de Mendoza llegó en 1986 con 'La ciudad de los prodigios', una obra que muestra la evolución social y urbana de Barcelona entre las exposiciones universales de 1929 y 1988. Ganador en 2010 del Premio Planeta con 'Riña de gatos. Madrid 1936', Mendoza es colaborador habitual de el periódico “EL PAÍS”.
Su vida siempre ha estado rodeada de un ambiente creativo, se crió en el mundo del teatro. Dejemos que el mismo nos cuente: “En varias ocasiones he contado que mi padre había sido actor en su juventud. Sin llegar a profesional, tampoco fue un actor aficionado. Dejémoslo en un grado intermedio. No sé cuál habría sido su carrera si el país y las circunstancias no le hubieran forzado a renunciar a lo que sin duda era su vocación. Pero el teatro siguió siendo su pasión hasta el final de sus días. Iba a ver todas las funciones que se hacían en Barcelona y desde que tuve uso de razón me llevaba con él muy a menudo. No recuerdo a qué edad vi la primera obra ni cuál era, pero guardo un recuerdo muy vivo del hecho en sí. A mi padre nunca se le ocurrió llevarme a ver teatro infantil. En aquella época los niños apenas teníamos un mundo propio y a ese reducido territorio mi padre, con muy buen criterio, ni se acercaba. En cambio no le parecía mal llevarme a ver las obras que a él le gustaban, que eran casi todas. En su etapa de actor había hecho teatro de texto, con preferencia, teatro en verso. Los clásicos del Siglo de Oro, por supuesto; el teatro romántico de Zorrilla, García Gutiérrez y el Duque de Rivas; y también un teatro en verso contemporáneo, es decir, de principios del siglo xx, algo residual, como el de Eduardo Marquina o los hermanos Machado, o paródico, como La venganza de don Mendo, de Muñoz Seca, que mi padre detestaba. Supongo que cultivaba un estilo declamatorio que habría matado del susto a Stanislavski. Pero esto no le impedía estar al corriente de las novedades e incluso de apreciarlas: le oí hablar en términos elogiosos de Sartre y de Tennessee Williams, por citar dos nombres, e incluso reconoció los méritos de Samuel Beckett, aunque le resultara del todo ajeno. En este ambiente crecí. Entre mis lecturas abundaban las obras de teatro, tanto clásico como moderno. No es de extrañar que también hiciera mis pinitos en el teatro aficionado”[1].  
“La verdad del caso savolta” fue el principio de una obra extensa, valiosa y exitosa. “Su título original era Los soldados de Cataluña, pero se vio obligado a cambiarlo debido a problemas con la censura franquista. Esta ópera prima, en la que se puede observar la capacidad de Mendoza en la utilización de diferentes discursos y estilos narrativos, lo lanza a la fama. Considerada por muchos como la precursora del cambio que daría la sociedad española y como la primera novela de la transición democrática, la novela narra el panorama de las luchas sindicales de principios del siglo XX, mostrando la realidad social, cultural y económica de la Barcelona de la época. Apenas unos meses después de su publicación muere Francisco Franco y al año siguiente La verdad sobre el caso Savolta recibe el Premio de la Crítica”. En adelante su obra se va fortaleciendo y renovándose, transita siempre del género policiaco a el corpus de la novela tradicional, es eminentemente urbana, describe las tensiones de una sociedad en transición, que no cura aún sus heridas, mostrando lo más perverso de de la misma y por su puesto la naturaleza humana desde un perspectiva muy escabrosa.
La primera obra que leí de este autor fue “El misterio de la cripta embrujada”, desde esta lectura leo todo lo que publica, sus columnas del “El país” de España y lo escucho en algunos conversatorios en los que ha participado. En el prologo de “El laberinto de las aceitunas” Fernando Marías sintetiza esta primer parte de su obra con una definición certera: “Como en química y gastronomía, es muy fácil reducir a simple definición el hallazgo brillante una vez se ha demostrado su validez. El laberinto de las aceitunas —como su predecesora— no es una excepción a esa regla, aunque su componente diferenciador lo agregara Mendoza sobre una base preexistente que podríamos enunciar así: Novela negra norteamericana + Transición-Democracia española”.   Además de contextualizarla en el marco de una generación de escritores muy valiosa: “En los últimos años setenta y primeros ochenta, narradores natos como Manuel Vázquez Montalbán, Juan Madrid o Andreu Martín dieron brío, personalidad propia y razón de ser a esta fórmula con la creación de personajes y títulos memorables. Pero su propuesta quería voluntariamente surgir de la venerada fuente norteamericana, y asumía por ello, sin plantearse perturbarlos, todos los fundamentos originales de lucidez triste, desencanto y oscuridad: Toni Romano o los desesperados de Andreu Martín son personajes negros hiperclasicos, marginales y trágicos que vagan por un mundo podrido donde no hay lugar ni tiempo para la sonrisa”.  
Nada más acertado este premio, esperamos volver a leer a este gran escritor. Aquí les dejo el discurso.





lunes, abril 17, 2017

LOS OFICIOS DEL EX PRESIDENTE PASTRANA Y EL SENADOR URIBE

En este blog suelo escribir muy poco sobre política colombiana,  he defendido el proceso de paz del actual gobierno con vehemencia y convicción, lo que no ha impedido hacerle críticas, siempre en pro de que se corrijan sus incoherencias y se consolide, partiendo del hecho que el dialogo y el acuerdo firmado con la FARC es de suma importancia para el país, irreversible por lo tanto, la única tarea que nos debe unir es su consolidación, lo que nos permitirá superar un conflicto armado de cincuenta años de duración con las nefastas consecuencias por todos conocidas.
De antemano sabia que este acuerdo no sería fácil, no solo por lo que implica para las partes, para el gobierno, para el congreso, para los gremios, y para el ciudadano común, estos procesos de inclusión son complejos, sino por la fuerza que aun tiene una derecha recalcitrante, conservadora, con mucho poder y no sobra decir, respaldado por una buena parte de la sociedad, que hará hasta lo imposible para torpearlo y cerrar su consolidación, la historia nuestra está llena de estos retrocesos y de hecho las acciones violentas que se están dando ( Van más de 180 asesinatos selectivos de líderes de sociales y de izquierda) no me sorprenden.
La actitud que ha mantenido el ex presidente Andrés Pastrana a lo largo del proceso y el doctor Álvaro Uribe, la he entendido como demócrata y partiendo de la premisa que son necesarias y sanas, siempre que sean bien intencionadas, pero estos dos insignes ex presidentes le han dado golpes muy bajos al proceso, son un palo en la rueda para la paz, no se entiende la campaña que vienen realizando en el exterior, visitan todos los estamento internacionales, a los presidentes, envían comunicados, en fin, mantienen  una campaña negra, constante y perversa, llena de mentiras, con posiciones amañadas y sesgadas, se supone que esto debates deben ser  internos, siempre han tenido las puertas abiertas para el mismo, de hecho el presidente fue demasiado permisivo con ellos y no como suelen vociferarlo en el exterior donde fungen como víctimas. No es ético atacar el proceso con mentiras, asumir posiciones ideológicas como sustrato para inventar condiciones inexistentes.
Es imperdonable que el presidente de los Estados Unidos haya decidido dialogar primero con estos dos ex presidentes que con el propio gobierno, no se entiende desde ningún punto de vista, va en contra de todo lo que ha hecho este país a lo largo del proceso, no es  el trato para un aliado incondicional como el nuestro, que ha ido más allá de lo que podamos aceptar. De estos dos personajes, me refiero al doctor Pastrana y al señor Uribe, nada nos sorprende, se de lo que son capaces para imponer sus criterios, pero con lo sucedido hay que estar muy prevenidos con la posición que asuman los Estado Unidos ahora que la guerra entre las potencias se mantiene buscando escenarios para enfrentarse pese a su anacronismo histórico.