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lunes, abril 27, 2026

EL PODER EN LOS ESPACIOS CERRADOS (LA TIENDA DE KAREN)

Dice Elias Canetti en "Masa y Poder":  "El hombre elude siempre el contacto con lo extraño. De noche o a oscuras, el terror ante un contacto inespera do puede llegar a convertirse en pánico. Ni siquiera la ropa ofrece suficiente seguridad: qué fácil es desgarrarla, qué fácil penetrar hasta la carne desnuda, tersa e indefensa del agredido". Y agrega adelante: "Todas las distancias que el hombre ha creado a su alrededor han surgido de este temor a ser tocado". La masa cerrada se caracteriza por su capacidad de crecimiento limitado y su estabilidad, ya que se configura mediante límites y tiene una mayor capacidad de perdurar. La masa abierta, por otro lado, busca un crecimiento ilimitado y es más vulnerable a la desintegración. Ambas masas tienen características y comportamientos distintos que influyen en su dinámica y poder en la socieda.
Existen espacios cerrados, no solo como refugio frente al asedio, al entorno que no dominamos del todo, lo tomamos como refugio. La tienda de Karen tiene como todo lugar un manejo del poder, de los liderazgos y una manera en que su colectivo acepta la formas y reconoce sus miembros. Este pequeño lugar que atiende Karen tiene un manejo de poder particular.

Para Michel Foucault, el poder no es una cosa que se posee (como el Estado o el dinero), sino una relación y un ejercicio omnipresente que circula en todo el tejido social. No es solo represivo, sino "productivo": crea saberes, discursos, comportamientos y modos de vida, definiendo lo que es "normal". Se ejerce en red (microfísica del poder) y genera resistencia. El poder en este lugar se destribuye en ciertos clientes privilegiados, quienes escogen los espacios, la musica y los discursos. Así es en todas partes. En todo caso es un lugar de evasión, de excepción, de relajamiento y en cierta manera de anarquía. Por eso a sus clientes en ovcasiones los miran como enfermos.
No son más de cuatro mesas y aprovechando el espacio: Muchas sillas. La distribución es clave y cada uno de los clientes busca su lugar. El espacio aquí es una marca.  Karen tiene el poder de veto. Al fin y al cabo es la dueña, el poder supremo siempre es necesario, alguien tiene que imponer el orden. 

ültimamente los temas se repiten, se oye la misma musica y de alguna manera el entorno decae, por cansancio. Así pasa en todo espacio cerrado. Inventarse a partir de los elementos del desastre no es facil. Este lugar que me ha permitido relatarme no se me olvidará. La Mona, Siko, Carolina, Juan Pablo, Karen, Joaquín, Oliverio, Marcel, doña Rosa, Guillermo, en una sinfonia social muy temporal y que se olvidará muy pronto, será un vano recuerdo que se diluirá con el tiempo, como todo lo pasajero