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miércoles, mayo 28, 2025

EL GENOCIDIO COMETIDO POR EL PRIMER MINISTRO ISRAELI EN COMPAÑIA DE UNA CLASE POLITICA PERVERSA

 Este artículo se apoyo en la infinidad de informes realizados por organismos de derechos humanos, de la ONU, la academia e incluso de organismos de derechos humanos Israelitas, sobre lo que pasa en Gaza que paradójicamente goza de una impunidad flagrante. CESAR H BUSTAMANTE.


El genocidio, como negación del derecho de un pueblo a existir y el posterior intento, consumado o no, de aniquilarlo, conlleva diversos modos de eliminación. Raphael Lemkin, que acuñó el término “genocidio”, observó que el genocidio es “una amalgama de diferentes actos de persecución o destrucción”, que van desde la eliminación física hasta la “desintegración” forzosa de las instituciones políticas y sociales, la cultura, la lengua, los sentimientos nacionales y la religión de un pueblo. El genocidio es un proceso, no un acto.

Condeno de antemano, en principio como a priori para evitar suspicacias, los crímenes cometidos por Hamás y otros grupos armados palestinos en Israel el 7 de octubre e insto a que se depuren responsabilidades y se libere a los rehenes. 

Es preciso advertir que desde que impuso el asedio a Gaza en 2007, que endureció el cierre del territorio impuesto desde 1993, Israel, la potencia ocupante, ha llevado a cabo cinco grandes ataques antes del actual. De igual manera una buena parte de lideres Israelíes  han tenido como política  con absoluta convicción, la persecución, la discriminación y otras fases preliminares, que permite deducir, que preparan el terreno para la fase de aniquilación del pueblo palestino, desde hace mucho tiempo. En Palestina, desplazar y borrar la presencia árabe indígena ha sido una parte inevitable de la formación de Israel como “Estado judío”. En 1940, Joseph Weitz, jefe del Departamento de Colonización Judía, declaró que no había espacio para que ambos pueblos pudieran vivir.

Las prácticas que condujeron a la limpieza étnica masiva de la población no judía de Palestina tuvieron lugar entre 1947 y 1949, y de nuevo en 1967, cuando Israel ocupó la Ribera Occidental, Jerusalén Este y la Franja de Gaza, generando desplazamientos masivos de cientos de miles de personas, matanzas, destrucción de pueblos y ciudades, saqueos y denegación del derecho de retorno a los palestinos expulsados. Desde 1967, Israel ha impulsado su proyecto colonial de asentamiento mediante la ocupación militar, despojando al pueblo palestino de su derecho a la autodeterminación. El resultado ha sido la segregación y el control de los palestinos, entre otras cosas mediante la confiscación de tierras, la demolición de casas, la revocación de residencias y la deportación. Castigando su condición autóctona y su rechazo a la colonización, Israel ha designado a los palestinos como “amenaza para la seguridad” para justificar su opresión y “descivilización”, es decir, la negación de su estatuto de civiles protegidos.

Todos los días somos testigos pasivos, mudos, de actos de barbarie, bombardeos masivos perpetrados contra la población civil palestina, incluyendo niños y mujeres. Lo mismo hace gran parte de la comunidad internacional, los organismos multilaterales, la ONU, buena parte de la comunidad económica Europea, actitud que no se entiende en plena era de la comunicación total, del auge de la inteligencia artificial, de las TIC y por su puesto de los medios. 

La actitud genocida, constante, inhumana del primer ministro Benjamín Netanyahu, buena parte del congreso Israelí, de generales del ejercito, de empresarios, lideres, no tienen parangón alguno en la historia, no solo por la manera abierta, descarada en que toma sus decisiones, frente a un mundo político que no hace nada para condenarlo, sino, por lo desmesurada de cada una de sus ordenes que,  han terminado matando muchos civiles, el número más grande de los últimos cincuenta años, sin que nada pase.

Estos actos abarcan las muertes resultantes de acciones directas o derivadas de negligencia, incluidas las muertes causadas por inanición deliberada, enfermedad u otras condiciones que pongan en peligro la supervivencia y que sean impuestas al grupo. Desde el 7 de octubre, Israel ha dado muerte a más de 30.000 palestinos en Gaza, cifra que ha aumentado considerablemente, lo que equivalía aproximadamente al 1,4 % de su población, mediante armas letales y la imposición deliberada de condiciones que atentan contra la vida. A finales de febrero, se daba por desaparecidos a otros 12.000 palestinos, presuntamente muertos bajo los escombros.

Durante los primeros meses de la campaña, el ejército israelí empleó más de 25.000 toneladas de explosivos (equivalentes a dos bombas nucleares) contra innumerables edificios, muchos de los cuales fueron identificados como objetivos mediante inteligencia artificial. Israel también utilizó munición no guiada (“dumb-bombs”) y bombas “revienta búnkeres” de 2.000 libras sobre zonas densamente pobladas y “zonas seguras”. En las primeras semanas, las fuerzas israelíes mataron diariamente a unas 250 personas, entre ellas 100 niños, en ataques que arrasaron barrios enteros e infraestructuras esenciales. Miles murieron por bombardeos, disparos de francotiradores o en ejecuciones sumarias; otros miles murieron mientras huían utilizando rutas y zonas declaradas “seguras” por Israel.

Cabe de nuevo repetir que, como se ha informado, el 70 % de las víctimas mortales registradas han sido sistemáticamente mujeres y niños. Israel no pudo demostrar que el 30 % restante, compuesto por varones adultos, fueran combatientes activos de Hamás, condición necesaria para que puedan ser atacados legalmente. Entre las víctimas había 125 periodistas y 340 médicos, enfermeras y otros trabajadores sanitarios (el 4 % del personal sanitario de Gaza), estudiantes, académicos, científicos y sus familiares.

Además, el recrudecimiento del bloqueo israelí de Gaza ha causado muertes por inanición, especialmente entre los niños, al impedir el acceso a suministros vitales. La falta de higiene y el hacinamiento en los refugios podrían causar más muertes que los bombardeos, ya que ha creado “la tormenta perfecta para las enfermedades”. Una cuarta parte de la población de Gaza podría morir en el plazo de un año por enfermedades prevenibles.

Está descontado que estos  actos implican  conductas, además, que no mata directamente a los miembros del grupo, pero que puede conducir, por diversos medios, a su destrucción física. Puede consistir en matar de hambre, deshidratar, desplazar por la fuerza al grupo protegido, destruir artículos indispensables para su supervivencia, reducir los servicios médicos esenciales por debajo de lo mínimo requerido o privarles de vivienda, ropa, educación, empleo y acceso a la higiene.

No puede seguir pasando esto con el pueblo Palestino. Algo podremos hacer.



sábado, mayo 24, 2025

COMPORTAMIENTO DE ALGUNAS VARIABLES MACROECONÓMICAS EN COLOMBIA

 A la crisis de gobernabilidad que tiene el ejecutivo en Colombia, la cual es muy evidente; las fallas protuberantes en gestión pública, se presentan paradójicamente cifras de crecimiento económico excelentes, un desempleo bajo y el comportamiento de ciertas variables económicas de manera muy curiosa, frente a la ortodoxia a que estamos acostumbrados.

Voy hablar del desborde que tiene actualmente el consumo frente a una inversión interna y externa muy baja. La economía de un país se compone de múltiples componentes interrelacionados que determinan su crecimiento, estabilidad y bienestar. Entre estos componentes, el consumo y la inversión son fundamentales para comprender la dinámica macroeconómica, ya que influyen directamente en la producción, el empleo, la inflación y las finanzas públicas. En este análisis, exploraremos en profundidad la relación entre consumo e inversión, sus efectos sobre el déficit fiscal y otras variables macroeconómicas, considerando tanto aspectos teóricos como prácticos.

El consumo se refiere al gasto de los hogares en bienes y servicios para satisfacer sus necesidades y deseos. Es el componente más grande en la mayoría de las economías y se mide mediante el gasto de los hogares en bienes duraderos, no duraderos y servicios. En modelos macroeconómicos, el consumo está determinado por factores como el ingreso disponible, la propensión marginal a consumir (PMC), las expectativas de futuro, la riqueza, las tasas de interés y la política fiscal.

a) La relación entre consumo e inversión: teorías y dinámica

La inversión, por su parte, está relacionada con el gasto en bienes de capital que se utilizan para producir otros bienes y servicios. Incluye la inversión en maquinaria, infraestructuras, edificios y también en inventarios. La inversión es un componente clave del gasto agregado y de la formación de capital, que impulsa el crecimiento económico a largo plazo. La inversión está influenciada por las tasas de interés, la expectativa de rentabilidad, la disponibilidad de financiamiento, la estabilidad macroeconómica y las políticas públicas. Es un hecho que el aumento del déficit fiscal y el  quebrantamiento real de la regla fiscal han creado un ambiente negativo para la inversión externa.

Desde una perspectiva macroeconómica, el consumo y la inversión pueden comportarse de manera complementaria o antagonista, dependiendo del contexto económico.

Complementariedad: En épocas de crecimiento económico, la mayor renta puede estimular tanto el consumo como la inversión, creando un ciclo virtuoso de expansión.

Contradicción: En ciertos escenarios, una alta propensión al consumo puede reducir los recursos disponibles para inversión, especialmente si los recursos son escasos. Por ejemplo, si los hogares consumen en exceso, puede disminuir la capacidad de ahorro y, por ende, la inversión.

b) Función de consumo y ahorro: Refleja cómo varía el consumo con respecto al ingreso. La propensión marginal a ahorrar, s=1−cs=1−c, indica cuánto del ingreso adicional se ahorra y puede ser canalizado hacia la inversión.


​c) Impacto de la política fiscal y monetaria

Las políticas fiscales (como el gasto público y la tributación) influyen en la relación consumo-inversión. Por ejemplo, una reducción de impuestos puede aumentar el ingreso disponible, estimulando el consumo y potencialmente la inversión si las expectativas son favorables. Por otro lado, tasas de interés bajas reducen el costo del financiamiento, incentivando la inversión.


d) Modelos económicos

El modelo Keynesiano destaca la importancia del consumo en determinar la demanda agregada y, por ende, la producción y el empleo. La inversión, en este contexto, es sensible a las expectativas y las tasas de interés, siendo un motor de crecimiento a largo plazo.

El modelo de crecimiento de Solow enfatiza la inversión como mecanismo principal para aumentar el stock de capital y el producto potencial. La relación entre consumo e inversión en este modelo está mediada por la tasa de ahorro, que determina el nivel de inversión y, en consecuencia, el crecimiento.

Es un hecho que para mantener un equilibrio saludable entre consumo e inversión, las políticas económicas deben: Fomentar el ahorro y la inversión mediante incentivos fiscales y financieros. Mantener una política fiscal sostenible que evite déficits excesivos que puedan erosionar la capacidad de inversión futura. Implementar políticas monetarias que mantengan tasas de interés compatibles con el crecimiento de la inversión. Promover expectativas positivas para estimular tanto el consumo como la ahorro-inversión. Priorizar inversiones en infraestructura y capital humano para potenciar la productividad y el crecimiento sostenido.

Colombia se comporta en esta materia en forma muy rara, excepcional, contradictoria. Uno llega a pensar que estamos frente a una economía subterránea muy fuerte, a la feudalización de grandes zonas del país manejadas por las BACRIN y el narcotráfico. Variables que no se develan con claridad en estos análisis. Quería dejara mis lectores estas inquietudes.


miércoles, mayo 21, 2025

QUÉ ENTENDEMOS POR CLASE TRABAJADORA EN ESTOS TIEMPOS

 En Colombia se está discutiendo desde hace dos años, una reforma laboral que ha suscitado todo tipo de controversias, no solo entre el ejecutivo y el legislativo, sino que tocó a los sindicalistas, a los gremios y curiosamente muy poco a los informales que son la mayoría de trabajadores de este país, por no tener vocero oficial. 

Me pregunto a que nos referimos cuando decimos clase trabajadora.....Recurro a la historia, a la sociología y a muchos teóricos para entender bien a que se alude en medio de tanta demagogia y politiquería.

Tras el final del siglo XX, lo que va del XXI, especialmente en las últimas décadas, las transformaciones económicas, tecnológicas y sociales han cuestionado las categorías tradicionales de clase. La deslocalización, la precarización laboral, el trabajo informal, el empleo en plataformas digitales y la economía gig (Trabajos de excepción: Uber es un buen ejemplo) han fragmentado y redefinido la noción de "trabajador".

El trabajo ha dejado de ser solo la actividad en fábricas y minas para incluir servicios, trabajos temporales, autónomos y digitales. La idea de una clase proletaria homogénea se ha erosionado, dando paso a múltiples formas de relación laboral y de identidad social.

Vivo en Belén Fátima de Medellín. Es un lugar especializado en talleres de mecánica de muy variadas especializaciones. En la esquina de mi casa está uno de estos (Se llama Mecánica). Está dirigido por un ingeniero mecánico graduado de la universidad de Antioquia. Son cuatro o cinco personas absolutamente dedicadas a su labor, mecánicos empíricos, juiciosos y siempre en proceso de aprendizaje, des-ideologizados, poco les interesa las controversias baladíes en que se mueve la clase política, tienen como único principio satisfacer al cliente. Llegan muy a las siete de la mañana, salen a las siete de la noche y solo se preocupan por hacer bien su trabajo y mantener una relación laboral armoniosa. Personas concentradas, atentas y que son un valor agregado para esta ciudad y país. Lo mismo sucede con una carnicería muy cerca, frente al parque. Estos muchachos sólo trabajan, cumplen y poco les importa el cumulo de controversias que parecen definir su futuro. Aludo a estos dos ejemplos en medio de la evolución teórica de lo que llamamos "Clase trabajadora", para señalar la calidad de los trabajadores comunes, quienes están por encima de la verborrea que rodea a nuestros políticos.

Es un hecho que la globalización ha desplazado las fronteras nacionales, creando cadenas de producción y consumo transnacionales. La clase trabajadora ya no se puede entender solo en el contexto nacional, sino en un escenario global, donde las condiciones laborales varían enormemente y donde la precarización se ha intensificado.

Por otro lado, la financiarización de la economía ha desplazado el foco del trabajo productivo hacia la especulación y los servicios financieros, afectando la distribución del ingreso y la percepción de la clase trabajadora.

Desde finales del siglo XX y principios del XXI, la Cuarta Revolución Industrial ha traído avances tecnológicos como la inteligencia artificial, la robótica, el internet de las cosas, la impresión 3D y la biotecnología. Estos cambios afectan profundamente la estructura del trabajo y la noción de clase. Las principales variables a tener en cuenta son:

Automatización y destrucción de empleos: Muchos trabajos manuales y repetitivos están siendo reemplazados por máquinas, reduciendo la cantidad de empleos tradicionales en sectores como manufactura, transporte y logística.

Nuevos empleos y habilidades: Surgen trabajos en áreas tecnológicas, de datos, programación y análisis, que requieren habilidades específicas, generando una brecha digital y social.

Precarización y polarización: La digitalización ha favorecido formas de trabajo más precarias, como trabajos temporales, freelancing y plataformas digitales, que carecen de protección social y derechos laborales.

Desigualdad y exclusión: La brecha entre quienes tienen acceso a la tecnología y quienes no, se amplía, creando una serie de "clases" digitales y excluidos.

Dentro de este esquema, imposible obviar el papel relevante de la mujer desde hace más de cincuenta años y sobre todos en las últimas décadas, en todos los niveles laborales, desde las tareas más pequeñas hasta representaciones a nivel ejecutivo y político, con resultados muy positivos.

No cabe duda que en este contexto, el concepto de clase trabajadora se ha ampliado y diversificado. Ya no se limita solo a quienes trabajan en fábricas o en empleos tradicionales, sino que incluye a aquellos en empleos digitales, autónomos, precarizados, y a los excluidos del acceso a las nuevas tecnologías.

Al mismo tiempo, surgen nuevas formas de resistencia, como movimientos sindicales en plataformas digitales, protestas contra la precarización, y luchas por el acceso universal a la tecnología y la educación digital.

Desde una visión crítica, algunos autores argumentan que el concepto clásico de clase trabajadora necesita ser revisado para entender las nuevas relaciones laborales en la era digital. La noción de "clase digital" o "clase precarizada" refleja estas transformaciones. Otro hecho que es de suma importancia son los cambios que necesariamente traerá la inteligencia artificial AI. 

Además, la cuarta revolución industrial plantea desafíos éticos y políticos: la robotización puede conducir a una reducción significativa del empleo, planteando la necesidad de políticas de renta básica universal, regulación del trabajo digital y protección social adaptada a las nuevas realidades.

En este contexto hay que ampliar los marcos teóricos cuando hablamos de "Clase trabajadora" y ajustarlos a la infinitas trasformaciones que ha tenido en estos tiempos.




Referencias para profundizar:


1.-Marx, K. (1867). El Capital.

2.-Engels, F. (1845). La situación de la clase obrera en Inglaterra.

3.-Harvey, D. (2012). Rebelión en la gran ciudad: La economía política de la crisis global.

4.-Rifkin, J. (2011). La era de la transición: La revolución digital y sus implicaciones.

5.-Neffa, A. (2017). La precarización del trabajo en la era digital.

6.-Scholz, T. (2017). Platform cooperativism: Challenging the corporate sharing economy.

7.-Naciones Unidas (2020). Informe sobre la economía digital y el empleo.

jueves, mayo 15, 2025

VISICITUDES ALREDEDOR DEL NO A LA CONSULTA POPULAR EN EL SENADO COLOMBIANO ELUCIDACIONES ALREDEDOR DEL CABILDO ABIERTO

 Los medios de comunicación en su afán por comunicar que, entre otras cosas es su papel dentro de la sociedad y constituye un eslabón de suma importancia para la democracia, casi siempre  relevan lo banal y no lo importante y curiosamente la audiencia destaca lo mismo en una morbosidad inefable.

Ayer  el Senado colombiano rechazó la consulta popular por dos votos de ventaja y ello despertó la ira de la bancada de gobierno y la algarabía de la oposición. Victoria pírrica para la oposición y derrota para el gobierno, en últimas, un desafío crucial para la democracia colombiana. Esto es lo normal en la dialéctica de un congreso, es preciso  dejar pasar estas efervescencias. Lo que pasó antes de este hecho es lo importante. Se acepto la apelación de la reforma laboral rechazada por la comisión, lo que le permite al congreso volverla a debatirla. Son dos debates y el primero es una comisión diferente a la séptima. Se escogió la comisión cuarta dirigida por una bancada de la coalición del gobierno. El congreso tiene una oportunidad frente a las personas afines a los cambios propuestos, no la debe dejar pasar por alto teniendo en cuenta la grave coyuntura del país.

El presidente alrededor del tema hace un pronunciamiento televisado desde la China tres horas después. En él destaco: El respeto a la institucionalidad, el llamado a la no violencia y la propuesta del cabildo abierto como mecanismo de participación. Lo malo, el tono descalificador con el congreso y con la oposición. Cuándo habla de pueblo, concepto bastante etéreo, nunca sabemos en nombre de quien habla. Estos conceptos de clase de corte mamerto ya no calan.

Qué es el cabildo abierto?

Con la entrada en vigencia de la constitución de 1991, no sólo se presenta una simple reforma constitucional, sino que se implanta un nuevo sistema en la estructura del Estado y en la concepción epistemológica del mismo. Dentro de este nuevo sistema se establece la llamada “democracia participativa” Art. 103 de la Constitución Política de Colombia (Presidencia de la República, 1991), donde el esquema democrático no puede ser simplemente un valioso conjunto de valores e ideales, “es necesario establecer unas reglas claras que aseguren la eficacia de estos mecanismos de participación” (Congreso de la República de Colombia, 2014). Ante lo cual la Superintendencia de Servicios Públicos es severa:

Con la democracia participativa, retorna la soberanía al pueblo colombiano y se establecen espacios de participación para los muy diversos sectores de la vida social, política, económica y cultural de la nación colombiana; además de fijar en el Estado la obligación de promover la materialización de este modelo de democracia, y en el ciudadano el derecho y el deber de ser su actor principal (Superintendencia de servicios Públicos, 1999, pág. 7). Uno de los mecanismos establecidos por la Constitución Política de Colombia es el Cabildo Abierto como forma de materialización de la democracia participativa. 

Así fue consagrado en el artículo 103 de la Constitución Política, según los siguientes términos: Son mecanismos de participación del pueblo en ejercicio de su soberanía: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el Cabildo Abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato. La ley los reglamentará. El Estado contribuirá a la organización, promoción y capacitación de las asociaciones profesionales, cívicas, sindicales, comunitarias, juveniles, benéficas o de utilidad común no gubernamentales, sin detrimento de su autonomía con el objeto de que constituyan mecanismos democráticos de representación en las diferentes instancias de participación, concertación, control y vigilancia de la gestión pública que se establezcan (Presidencia de la República, 1991, p. 20).

Ahora bien, como la Constitución no definió el concepto de Cabildo Abierto, le correspondió hacerlo al Congreso de la República mediante la ley estatuaria 134 de 1994 (Congreso de la República de Colombia, 1994). En esta ley se desarrollaron los aspectos relativos a la participación ciudadana y al Cabildo Abierto lo definió en su artículo 9º donde se indica que “el Cabildo abierto es la reunión pública de los Concejos Distritales, Municipales o de las Juntas Administradoras Locales, en la cual los habitantes pueden participar directamente con el fin de discutir asuntos de interés para la comunidad”. (Congreso de la República de Colombia, 2014, p. 2). A pesar de todo lo anotado, la participación ciudadana ha tenido muchas dificultades como mecanismo de direccionamiento de las decisiones administrativas. No fue sino hasta el año de 1994 cuando se expidió la ley estatutaria de la participación ciudadana, que desarrolló los mecanismos de participación consagrados en la Constitución de 1991 y, sólo empezó a regir en el año de 1995 con múltiples dificultades. 

Ahora bien, si observamos la definición contenida en el artículo 9º de la ley 134 de 1994 (Congreso de la República de Colombia, 1994), pareciera que el Cabildo Abierto sólo posee un carácter deliberatorio, es decir, solamente de discusión. Por lo cual, cabe preguntarse sobre su incidencia directa en las decisiones administrativas o sobre el carácter vinculante de este mecanismo de participación en las decisiones administrativas de nuestras autoridades públicas. En particular, en aquellos casos en los cuales se permite el desarrollo de este mecanismo constitucional, de acuerdo a los compromisos adquiridos por parte de la administración.

Recientemente se expidió la ley 1757 de 2015 “Por la cual se dictan disposiciones en materia de promoción y protección del derecho a la participación democrática” (p. 1), con el fin de promover la participación ciudadana en la vida política, administrativa, social y cultural. Pese a que en el artículo 28, se establece un cierto efecto vinculante a las respuestas emitidas por la administración en el marco de la celebración del Cabildo Abierto, esta obligatoriedad solo se predica en el evento en que la administración unilateralmente adquiera compromisos decisorios. Lo que excluye, por supuesto, la posibilidad de efecto vinculante en otra clase de manifestaciones y, además, esta normativa tampoco incluye alguna forma de instrumento procesal que permita hacer efectivas esas decisiones a las que la administración se ha comprometido. 

Teniendo en cuenta lo anterior, se afirma que la presente investigación ofrece una mirada en detalle y a profundidad sobre la eficacia del Cabildo Abierto, y su incidencia en las decisiones administrativas. Aquí es necesario hacer una observación en el sentido de que esta investigación es una aproximación a una nueva tesis – si se quiere - sobre la posibilidad de revestir al Cabildo Abierto de plenos efectos vinculantes haciendo uso de la teoría del acto administrativo. El análisis teórico y práctico de la conceptualización del Cabildo Abierto, su naturaleza, su adaptación en la democracia participativa implantada en Colombia desde 1991 y su desarrollo normativo y jurisprudencial, permitirá conocer el grado de influencia e incidencia que tiene este mecanismo de participación ciudadana sobre las decisiones administrativas, y su importancia como mecanismo idóneo para la materialización de la democracia participativa en el sistema jurídico colombiano.

lunes, mayo 12, 2025

EL FRACASO DE UN GRAN ÉXITO: UN SIGLO DE "EL GRAN GATSBY, LA GENIAL OBRA DE FRANCIS ESCOTT FIZGERALT

 Hurgando en la red con la sed que siempre tengo como un impenitente lector, me encontré con este excelente artículo del el periódico "El Clarín" de  Buenos Aires que le transcribo a mis lectores. CESAR H BUSTAMANTE.


Marcelo G Burello

Se cumplen cien años de la gran novela que escribió Fitzgerald (1896-1940), ese gurú de la autodestrucción personal.

El libro mezcla el clásico romance y la narrativa experimental, que en su momento solo pudo complacer a unos pocos, señala el autor de este análisis.


Este año se cumple el centenario de la publicación de una de las novelas más resonantes de la literatura contemporánea: El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald (1896-1940). Como es predecible, tan redondo aniversario será ocasión de homenajes para un escritor que sin embargo murió en la ruina (material y espiritual) y una obra que curiosamente decepcionó en su impacto inmediato (crítico y comercial). Y en esas tensiones acaso se explica la vigencia de ambos, autor y libro: referente de la creación literaria, Fitzgerald también fue un gurú de la autodestrucción personal, y el texto que hoy veneramos, perfecto aún en sus imperfecciones (ciertos detalles no fueron pulidos del todo en el arduo proceso de corrección), oscila tanto entra la exaltación y la condena de la opulencia, tanto entre el clásico romance y la narrativa experimental, que en su momento solo pudo complacer a unos pocos.


En efecto, Gatsby distó de ser un best-seller, y si hoy sopesamos sus cuatro versiones fílmicas y sus tiradas de a miles en casi todos los idiomas del orbe, cuesta imaginar que su responsable haya muerto fisurado (¿cómo traducir mejor el concepto de “crack-up” popularizado por él?), y en especial, que semejante obra maestra haya debido esperar al menos un par de décadas para merecer el halago de los entendidos y el cariño de los lectores. Que en Argentina se hayan publicado recientemente una edición crítica de El gran Gatsby (Colihue) y una traducción íntegra de la correspondencia entre el escritor y “Max” Perkins, su editor (La Tercera), de por sí delatan ese renovado interés -al parecer, inagotable- del que creador y creación siguen gozando.

Una gran novela americana

Desde fines del siglo XIX buscan los Estados Unidos la máxima joya de su novelística bajo el fácil rótulo de la “gran novela americana”. Hoy la lista tiene en su tope de candidatos al Gran Gatsby, y por sobradas razones. Ante todo, el tema: la imposibilidad humana de cumplir el máximo ideal, aquí encarnado en el estereotipo del primer amor. Luego, el cándido narrador, el vecino/pariente/amigo Nick Carraway, con su posición estratégica en la trama y su envidiable locuacidad (sin vueltas, el factor clave del atractivo de la obra). Y por último, el delicioso elenco de personajes, vívidos y artificiosos a la vez. El héroe, James Gantz, autobautizado “Jay Gatsby”, está signado por la ambivalencia. Romántico incurable, soñador diurno, es también un arribista y un mafioso (el contrabando de bebidas alcohólicas es la base de su capital).


Ha visto acción en la Gran Guerra, se ha sobrepuesto a horrores y miserias, pero cae víctima de un absurdo error, en manos del perdedor por antonomasia: el pobretón mecánico que arregla los autos ajenos (el subtexto automovilístico -tan norteamericano- en la novela es determinante, pues Fitzgerald subraya los vínculos entre personas y vehículos). Ganador en los deportes, ganador en la vida, Tom Buchanan es el villano de la historia. Fortachón, desdeñoso, hoy hablaríamos de “masculinidad tóxica” para describirlo; ha heredado su patrimonio, y quizás por eso lo dilapida frívolamente. Y entre ambos, entre el hombre que se hizo a sí mismo y el niño rico y malcriado, se hamaca la princesa del cuento: Daisy, la engañosa margarita, el hada etérea, la luz que destella a lo lejos…

Una obra casi colectiva

Bien se ha dicho que Gatsby es una obra compuesta casi a cuatro manos (o incluso a seis, si consideramos los aportes de Zelda, la turbulenta esposa del autor, y también escritora). El socio silencioso fue William Maxwell E. Perkins (1884-1947), alias “Max”, de la editorial neoyorquina Scribner’s, que también supo darles rumbo a los tempranos intentos de Ernest Hemingway y los sureños Thomas Wolfe y Erskine Caldwell, entre otros prodigios. Graduado como economista en Harvard, el bueno de Perkins apenas había empezado a hacer carrera como editor cuando un engreído veinteañero del Medio Oeste le acercó el boceto de su primera novela, que acabaría siendo A este lado del Paraíso, y desde entonces la relación profesional había derivado en franca amistad. Ahora el mundo hispano parlante puede acceder a los intercambios epistolares que ambos, Fitzgerald y Perkins, sostuvieron durante más de dos décadas, y que revelarán facetas desconocidas para un lector desprevenido.


De entrada, nomás, el joven aspirante está en apuros: quiere anticipar la salida de su primer libro, porque en esencia quiere adelantos de dinero; de entrada, asimismo, su contraparte editorial lo anima, lo guía, lo contiene. A mediados de la década de 1920, al narrador tempranamente consagrado le surge una nueva idea para una novela poderosa, innovadora, de argumento y título cambiante (“Trimalción” es el favorito entre una decena). Y allí está su editor, ahora amigo, manteniendo vivo el contacto (pues el autor reside momentáneamente en Europa), aportando serenidad (pues el autor enfrenta una grave crisis íntima), enviando correcciones y, por supuesto, más dinero (pues el autor persigue la inspiración de paseo por la Costa Azul). El gran Gatsby será el triunfo que finalmente emerja de ese trance, para justificar, con belleza y lucidez, tanta ansiedad y tantas penurias. Y en las cartas atisbamos algunos secretos de la composición de esa obra excelsa.


Éxito y fracaso

“Nada fracasa tanto como el éxito”. La frase ha sido atribuida a pensadores y humoristas, pero fue acuñada por la poetisa estadounidense Phyllis McGinley. Para el caso de Fitzgerald y su Gatsby (no en vano se asemejan tanto el autor y su protagonista epónimo), se puede reformular la idea y sugerir que en estos tiempos líquidos, voraces, el fracaso vivido en carne propia por el artista y representado con maestría en su obra prometen, siquiera, ese éxito supremo que implica la permanencia, y por qué no, la inmortalidad.



El literato aplaudido al comienzo y olvidado al final; el personaje que toca el cielo con las manos y acaba hundido (bueno, no literalmente: muere flotando en su piscina): el héroe y su inventor ahora bailan un pas de deux que constituyó, en su momento, un brusco mentís al Sueño Americano, esa promesa de prosperidad sin fin, y que a la larga se ha vuelto una danza macabra ante la hipocresía y la obscenidad de los sectores privilegiados de la sociedad. Oponiéndose a su amigo-enemigo Hemingway, nuestro escritor confesó alguna vez: “Ernest habla con la autoridad del éxito. Yo hablo con la autoridad del fracaso”.


La prerrogativa del derrotado que ostentaba el desencantado Scott Fitzgerald y el amor imposible que desvelaba al encantador Jay Gatsby gozan hoy, evidentemente, de una actualidad desafiante, casi nostálgica, en un mundo encandilado por magnates y celebrities cuyas famas y fortunas nadie puede o quiere explicar del todo.




martes, mayo 06, 2025

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA 2 DE MAYO 2025)

 

la poeta estadounidense Mary Ruefle observa que, tras la muerte de alguien, existe la costumbre de devolver las cartas recibidas a sus remitentes originales, como un acto de respeto. Solo cuando ambas partes han fallecido, señala, se procede a quemar el conjunto completo de correspondencia. Así lo relata Laía Argüelles Folch en su Breve ensayo sobre la carta, donde se plantea una pregunta final: «¿Arderemos?».


Son míticas las cartas que Kafka intercambió con Milena y con Felice, ambas prometidas suyas con las que nunca se casó. El triángulo amoroso que formaron Rilke, Pasternak y Tsvietáieva, y del que ya hablamos en esta newsletter, dejó uno de los epistolarios más bellos y exaltados del siglo XX: las Cartas del verano de 1926. En la correspondencia entre Albert Camus y María Casares, es él quien, un 31 de diciembre de 1948, le escribe a ella: «Eres lo más interno que tengo, es a ti a quien me remito». Ella le contestó: «Ven pronto. Te espero, totalmente volcada en ti, y rezo, rezo, rezo».


Todos estos autores se enamoraron de otro ser, a otro cuerpo le rezaron: escribir era una forma de combatir la espera y la distancia, y de acercarse a la persona ausente convocándola con las palabras. Pero: ¿se pueden dedicar palabras de amor a entidades que no pueden respondernos? ¿Hay forma de escribir a lo que queremos y no nos puede responder?


El poeta Mario Obrero recuerda una historia de infancia de Xulio Concepción Suárez: en una escuela de Casorvía, Asturias, un maestro castellanohablante enseña las vocales a los alumnos. «La a de…», dice el profesor, y gritan los alumnos al unísono: «abanicu». Cuando el profesor canta: «la e de…», los alumnos responden: «curcuspín», que es «erizo» en asturiano. Puede parecer una historia sencilla, anecdótica, pero es un símbolo de un país en el que se hablan muchas lenguas y las cosas nunca tienen un solo nombre: en Galicia, Asturias, Aragón, Extremadura, Euskadi o Catalunya, ¿de cuántas maneras distintas podemos señalar el mundo?


Es por eso que Mario Obrero escribió Con e de curcuspín, un libro que reúne ocho cartas de amor a ocho lenguas del estado español. Con un «Benquerido» o un «Quiesto» o un «Benvolgut», el poeta se dirige a alguien que nunca le va a responder para cantar su historia y bendecir sus palabras preciosas, sus formas particulares de referirse a las cosas, sus poetas y sus versos.


Cada carta que se escribe, afirma Obrero, es un «latido diminuto» que no busca transacción ni beneficio: solo crear un espacio de «amor, entrega y desposesión». ¿Qué responderían todas estas lenguas si pudieran hacerlo? ¿Con qué palabras precisas responderían ese latido diminuto del joven poeta?.

NOVEDADES 

DE LA SEMANA



Esta semana, con la que despedimos abril, publicamos Grita de Roberto Saviano, un valeroso llamamiento a la movilización ciudadana y un estimulante homenaje a figuras que lucharon contra las injusticias de la historia. En palabras del autor: «las historias que voy a contarte, si sabes leerlas, podrán servirte de escudo, incluso de munición, una munición particular que da vida en lugar de quitarla». Traduce Juan Manuel Salmerón Arjona y lo encontráis en «Panorama de narrativas».


La colección «Argumentos» trae El ojo espejo, de David G. Torres, una lúcida reflexión sobre lo que significa ser comisario, curator y artista a partir de diversos recorridos por el arte contemporáneo desde el advenimiento de la modernidad, en un libro en forma de collage de historias e itinerarios.


Y llega a «Nuevos cuadernos Anagrama» Sobrevivir al diseño, de Marta Cerdà, la edición en castellano y traducida por la propia autora de un ensayo de espíritu lúdico sobre la disciplina del diseño y su función fundamental para la vida en comunidad, y que pone de manifiesto la importancia práctica de los oficios creativos en tiempos de inteligencia artificial.

PILDORAS PARAA 

ESTE DÍA

El origen de las palabras

En sus cartas, Mario Obrero indaga sobre el origen de las palabras. «Hablar» viene del latín fabulare; «idioma» viene del griego ἴδιος, que significa «propio, personal»; la palabra para «semilla» en catalán («llavor») viene del latín laboris: la semilla «es, por tanto, un pequeño comprimido de vida y labor». El maestro de esa labor genealógica e histórica es Joan Coromines, que con el Diccionario etimológico creó una obra fundamental e importantísima para conocer las raíces de la palabras que utilizamos al hablar y escribir. Riguroso y exhaustivo, empezó este proyecto enorme en 1946, pero nunca logró completarlo del todo en vida: se publicó un trabajo inicial en 1954, pero siguió revisándolo y ampliándolo hasta su muerte, en 1997. ¿Acaso es posible llegar al final de los finales hasta encontrar el inicio de las palabras?.


Milena Busquets y Rigoberta Bandini

Milena Busquets presentó su nuevo libro La dulce existencia acompañada de la cantante Rigoberta Bandini en la librería La Central, en el barrio del Raval, en Barcelona. En este vídeo podéis dar cuenta de esta distendida, divertida y profunda conversación que va desde los nexos entre literatura, música y cine hasta el oficio de crear, pasando por el amor y aquellas personas que nos inspiran. Que lo disfrutéis.



Imagina un mundo sin estados
La lingüista y activista mixe Yásnaya Elena Aguilar lleva muchísimos años estudiando, escribiendo y divulgando a favor de las lenguas indígenas. En 2018, se subió a una de las tribunas más importantes de México e impartió un discurso en mixe o ayuujk, su lengua natal. Lo advirtió claramente: la muerte de las lenguas es consecuencia directa de las políticas nacionalistas y centralistas de los Estados. Dijo: «Fue México quien nos quitó nuestras lenguas». Aunque un presente de globalización y auge de la extrema derecha no es un buen augurio para las lenguas minoritarias y minorizadas, ¿qué futuro podemos imaginar en el que no agonice una lengua cada dos semanas? Puede que escribir sobre ello sea un primer paso. Según Aguilar, el siguiente es abolir los estados.



Llega a los cines de España La buena letra

La buena letra, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Rafael Chirbes, se estrenó en cines el pasado miércoles 30 de abril. La película, dirigida por Celia Rico y protagonizada por Loreto Mauleón, Roger Casamajor, Enric Auquer y Ana Rujas, retrata la humillación y represión de la posguerra española desde la intimidad, centrándose en Ana, una mujer que sostiene con sus manos una familia rota en un pueblo valenciano. Con un estilo austero y realista, Rico borda un relato intimista sobre la supervivencia, las ausencias y la dignidad en tiempos de miseria. Os dejamos con su tráiler:


La oficialidad de las lenguas
Mario Obrero cuenta que cuando la poeta Sofía Castañón, diputada por Asturias en las listas de Unidas Podemos, decía «Xixón», su compañera de circunscripción por el Partido Popular Paloma Gázquez le reprendía en público: «Gijón, y no Xixón, señora Castañón». Puede que Paloma Gázquez no supiera que Castañón, además de escritora, es graduada en Filología Hispánica. Escribe Obrero: «Ella también vería en esa reprimenda un oxímoron: extraña forma de no importar aquella que chista, quita carteles, prohíbe conciertos y sustrae inversión pública siempre que puede». Las lenguas minoritarias y minorizadas generan curiosidad por su folclore y desde una perspectiva exotizante, pero, al llegar a estratos oficiales, molestan: cuando el catalán, el euskera y el gallego se aprobaron para ser utilizados en el Congreso de los Diputados, en Madrid, ciento setenta diputados habían votado en contra. El poeta Ovidi Montllor ofreció, hace muchos años, una respuesta a esta negativa: «Aquellos que no quieren que se hable, se piense o se escriba en catalán son los mismos que no quieren que se hable, se escriba o se piense». Catalán, euskera, gallego, asturiano… todos sirven para esta sentencia.






lunes, abril 28, 2025

AYN RAND UNA IDEOLOGA Y ESCRITORA DE SUMA IMPORTANCIA PARA LOS DEBATES PLANTEADOS POR LA ECONOMÍA DE MERCADO

Siempre he dicho que hay libros que le buscan a  uno como lector impenitente y esto me pasó con una gran escritora y pensadora que ha trabajado sobre temas de mi absoluto interés: El poder, la ética, la construcción del capitalismo como sistema y de las grandes corporaciones. Hablo de Ayn Rand. Leí una novela extensa que se llama "El rebelión de Atlas". Así la presenta la editorial: "Tremendamente ambiciosa, con una estructura argumental brillantemente ejecutada y un irresistible suspense, La rebelión de Atlas presenta un asombroso panorama de la vida humana. Desde el genio de la producción que se convierte en un vulgar playboy, hasta el gran industrial del acero que no sabe que está trabajando para destruirse a sí mismo, pasando por el filósofo que se convierte en pirata, el compositor que renuncia a su carrera en la noche de su mayor triunfo, la mujer que dirige un ferrocarril transcontinental y el empleado de más bajo rango en los túneles de su Terminal". Escribiré de ella en otro artículo, sobre todo de una mujer que se inscribe en esta historia como la representación de la ética en un sistema que adolece de ella. Quiero enfocarme en los textos de ensayo de esta escritora y de un texto que recopila conferencias, artículos y ensayos, publicado bajo el nombre de "Capitalismo".

Ayn Rand, escritora y filósofa nacida en Rusia en 1905, su nombre es: Alisa Zinóvievna Rosenbaumes,  conocida principalmente por su filosofía del Objetivismo y por su defensa apasionada del capitalismo de libre mercado. Sus ideas se encuentran dispersas en obras como La rebelión de Atlas (1957), La virtud del egoísmo (1964), y otros ensayos y discursos, donde promueve un sistema económico basado en la libertad individual y la propiedad privada.

Su visión del capitalismo está estrechamente vinculada con su filosofía del Objetivismo, que sostiene que la realidad existe independientemente de la conciencia, que la razón es la única facultad para adquirir conocimiento, y que el individuo tiene derechos inalienables a su vida, libertad y propiedad. Para Rand, el capitalismo no es solo un sistema económico eficiente, sino una expresión moral del respeto por el individuo y su derecho a buscar su propio interés racional.

Argumenta que el capitalismo es la única moralidad coherente con la naturaleza del ser humano. Desde su perspectiva, la existencia del individuo y su derecho a la vida son la base de toda ética. La propiedad privada, en este contexto, es una extensión del derecho a la vida, pues permite a los individuos mantener y utilizar los frutos de su esfuerzo.

Para Rand, la justicia no consiste en la redistribución o en la obligación de sacrificio, sino en el reconocimiento de los derechos individuales. La protección del derecho a la propiedad privada es, por tanto, un requisito moral y no solo legal.

Con respecto a los fundamentos epistemológicos, Rand sostiene que el conocimiento se obtiene mediante la razón, la facultad que permite al individuo percibir la realidad de manera objetiva. En su visión, la ciencia y la lógica son las bases para comprender el mundo, y cualquier forma de subjetivismo, relativismo o irracionalismo es perjudicial para la sociedad.

Este enfoque epistemológico refuerza la idea de que el capitalismo, basado en la libertad individual y en la búsqueda racional del interés propio, es compatible con un orden social que respeta la realidad y la naturaleza del hombre.

Al concepto de Objetivismo, le agrega otro: El egoísmo racional como virtud. Contrario a las nociones altruistas comúnmente aceptadas, Rand propone que el egoísmo racional —es decir, actuar en el propio interés racional— es moralmente correcto. Esto no implica explotación o inmoralidad, sino la búsqueda de la felicidad y la realización personal mediante el trabajo productivo.

El capitalismo, en su visión, fomenta y recompensa este egoísmo racional, ya que permite a los individuos crear, innovar y prosperar en un entorno donde sus derechos son respetados.

Para esta pensadora Rusa-Estadunidense, entonces, el capitalismo es el único sistema que garantiza la libertad individual, ya que protege los derechos de los individuos frente a la coerción del Estado o de otros actores. En su visión, la intervención gubernamental es perjudicial y viola los derechos naturales, por lo que aboga por un Estado mínimo cuyo único rol sea la protección de los derechos mediante la ley y la justicia.

Rand no solo defiende el capitalismo como un sistema económico eficiente, sino que busca darle una base filosófica sólida que lo legitime en términos epistemológicos y éticos. Su objetivo es contrarrestar las corrientes que ven en la ética o en la ciencia una justificación para limitar la libertad individual y la propiedad.


Bases epistemológicas: Rand propone que la razón es la única vía válida para adquirir conocimiento y tomar decisiones. Esto implica que las ideas y decisiones en un sistema capitalista deben basarse en la evidencia, la lógica y la objetividad. Al rechazar el irracionalismo y el subjetivismo, Rand busca crear una epistemología que avale la libertad individual como una consecuencia lógica de la realidad y la razón.


Bases éticas: Desde su perspectiva, la ética del capitalismo radical se fundamenta en el egoísmo racional y el respeto a los derechos individuales. La moralidad no es sacrificio ni altruismo, sino la búsqueda racional de la propia felicidad y supervivencia. La justicia consiste en respetar las propiedades y derechos de los demás, promoviendo un entorno donde cada quien pueda actuar según su juicio racional.


El capitalismo radical en la visión de Rand

Rand no solo defiende el capitalismo como un sistema económico eficiente, sino que busca darle una base filosófica sólida que lo legitime en términos epistemológicos y éticos. Su objetivo es contrarrestar las corrientes que ven en la ética o en la ciencia una justificación para limitar la libertad individual y la propiedad.

Bases epistemológicas: Rand propone que la razón es la única vía válida para adquirir conocimiento y tomar decisiones. Esto implica que las ideas y decisiones en un sistema capitalista deben basarse en la evidencia, la lógica y la objetividad. Al rechazar el irracionalismo y el subjetivismo, Rand busca crear una epistemología que avale la libertad individual como una consecuencia lógica de la realidad y la razón.

Bases éticas: Desde su perspectiva, la ética del capitalismo radical se fundamenta en el egoísmo racional y el respeto a los derechos individuales. La moralidad no es sacrificio ni altruismo, sino la búsqueda racional de la propia felicidad y supervivencia. La justicia consiste en respetar las propiedades y derechos de los demás, promoviendo un entorno donde cada quien pueda actuar según su juicio racional.

Rand denomina “capitalismo radical” a un sistema donde los derechos individuales y la propiedad privada son absolutamente respetados, sin intervención del Estado ni redistribución. En este esquema, la economía funciona mediante contratos voluntarios, libre competencia y la innovación sin restricciones.

Su “capitalismo radical” es, en esencia, un sistema donde:

A.-La propiedad privada es absoluta y protegida por el Estado, que actúa solo para hacer cumplir los derechos.

B.-La intervención estatal en la economía y en la vida de los individuos es completamente eliminada.

C.-La iniciativa individual y la búsqueda de interés propio racional son los motores del progreso social y económico.

D.-La moralidad se basa en la racionalidad y en la aceptación de la ética del egoísmo racional.

Estos conceptos no están exentos de críticas. Su simplismo conceptual y el hecho de reducir el estado a sus mínimas proporciones, suprimiéndole responsabilidades mayores.

Ayn Rand murió en el 82, pero sus principios e ideas mantienen muchos adeptos, su obra es muy interesante y genera como todo lo inteligente debates a granel.


martes, abril 15, 2025

MARIO VARGAS LLOSA

 En mi blog "Literatura al día" escribí sobre este gran escritor  ante la noticia de su deceso, que tanto lamento. Mí deseo es recordarlo como lector en todos mis blogs, motivado por la gran deuda que tengo en razón de las gratas lecturas que le debo gracias a una obra vasta, exquisita, valiosa, que me lleno, tanto intelectualmente como emocionalmente.

Desde "la ciudad y los perros", esa novela escrita siendo muy joven, hasta sus novelas más densas, su itinerario como creador, siempre en ascenso, fue rico en matices, lleno de la experimentación que solo un hombre cultivado, se atreve a acometer, pese al posicionamiento que obtuvo desde sus primeras publicaciones y huyendo de esa zona de confort que tantos escritores asumen, convirtiendo su obra en repetitiva y sosa.


"Conversación en la catedral" fue un verdadero reto para mi como lector. Recordemos. Se desarrolla en un marco narrativo no lineal, utilizando una estructura fragmentada y polifacética que refleja la complejidad de la realidad peruana de la época. La novela sigue el diálogo entre Santiago Zavala, un joven periodista, y su antiguo chofer, Ambrosio. Este encuentro tiene lugar en un bar de Lima, donde ambos personajes rememoran su pasado, lo que permite al lector vislumbrar la vida social, política y económica del Perú de los años 50.


La estructura de la novela se caracteriza por el uso de flashbacks y saltos temporales, que constituyen un recurso fundamental para la construcción de los personajes y la exposición de la trama. A través de estos saltos, Vargas Llosa logra crear un mosaico de voces y perspectivas que enriquecen la narrativa. La obra no se limita a una línea argumental única; más bien, presenta una serie de historias interconectadas que trazan un retrato de la sociedad peruana, marcada por la corrupción, el autoritarismo y la desesperanza.


El diálogo entre Santiago y Ambrosio se convierte en el hilo conductor de la novela, donde las conversaciones se entrelazan con las memorias y reflexiones de ambos personajes. Este recurso permite al autor explorar temas como la identidad, la traición, la clase social y el poder, mientras que también se examina la condición humana en un contexto social adverso.


Los lectores anodinos como el suscrito, leíamos a Faulkner, gracias a las elucidaciones y rastros que le seguíamos a los escritores de Boom, a Borges, tratando de  leer a quienes tanto habían influido en estos grandes escritores latinoamericanos que conmoverían al mundo desde la perspectiva estética.


MVL, fue un liberal a carta cabal. El caso Padilla en la Cuba de Castro, las posiciones de la intelectualidad Europea, Sartre, Camus, Foucault y los fracasos de la izquierda latina, le dieron un giro completo a sus posiciones políticas, convirtiéndolo en un fervoroso defensor de la democracia, del pensamiento liberal clásico y de la libertad como punta de lanza de su fe política.


Lector infatigable, estudioso por vocación sus ensayos son un icono para los estudiosos de la literatura. Sartre, de quien preparaba un libro, que debió adelantar mucho, Flaubert, Víctor Hugo, Onetti, García Márquez, la novela de caballería, le permitieron publicar trabajos muy valiosos y acuciosos.


Una obra aparte la constituyen sus artículos de prensa. Los dos tomos de "Contra viento y marea", las publicadas en el diario "El país" de España por más de 30 años y sus bastas colaboraciones en la prensa de Latinoamérica. Realmente son un faro sobre los principales acontecimientos contemporáneos, en un mundo que no deja de sorprendernos.


Son mas de veinte novelas las publicadas. "La guerra del fin del mundo" es mi preferida, lo que no habla mal de las otras. Se inspiró en suceso histórico. La Guerra de Canudos fue un episodio real en la historia de Brasil que tuvo lugar entre 1896 y 1897. Este conflicto se originó en el estado de Bahía, cuando un grupo de seguidores de Antonio Conselheiro se asentó en la región de Canudos, desafiando abiertamente la autoridad del gobierno de la República Brasileña. Conselheiro, un hombre carismático que predicaba un mensaje de esperanza y redención, atrajo a miles de campesinos que buscaban escapar de la opresión y la miseria. El gobierno brasileño, que en ese momento estaba intentando consolidar su poder y modernizar el país, vio en Canudos una amenaza a su autoridad. A medida que la comunidad crecía, el gobierno decidió enviar tropas para sofocar la revuelta. Esto condujo a una serie de enfrentamientos violentos que resultaron en la devastación total de Canudos y la muerte de miles de personas, tanto combatientes como civiles. La brutalidad de la represión y la falta de comprensión hacia la comunidad de Canudos son aspectos que Vargas Llosa aborda en su novela, reflejando la historia de un conflicto que fue tanto una guerra civil como un choque cultural.


La estructura de "La guerra del fin del mundo" es una de las características más distintivas de la obra. Vargas Llosa utiliza una narrativa fragmentada que permite al lector experimentar la complejidad del conflicto desde diferentes perspectivas. La novela no sigue un único hilo narrativo; en cambio, se despliega a través de múltiples voces y personajes, lo que enriquece la trama y ofrece una visión más completa de los acontecimientos.


Cada capítulo puede ser visto como un microcosmos que refleja las tensiones sociales y políticas de la época. Vargas Llosa emplea un estilo polifónico, donde los personajes tienen sus propias voces y visiones del mundo, lo que añade profundidad y realismo a la narración. Entre los personajes principales se encuentran tanto los habitantes de Canudos como los soldados del gobierno, así como otros personajes secundarios que aportan diferentes puntos de vista sobre la guerra y sus implicaciones.


La novela también incorpora elementos de realismo mágico y simbolismo, lo que permite a Vargas Llosa explorar la dimensión espiritual del conflicto. La figura de Conselheiro es central en este sentido, ya que representa no solo un líder religioso, sino también un símbolo de resistencia y esperanza para los oprimidos. A través de su carácter, el autor plantea cuestiones sobre la fe, el fanatismo y la búsqueda de significado en un mundo caótico.

La he leído varias y esa un hecho que esta semana Santa la abordaré de nuevo. Maestro gracias por habernos regalado una obra tan rica y encantadora desde todas las perspectivas.  





viernes, abril 04, 2025

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES 21 MARZO 2025(ANAGRAMA)

 

¿En qué se parecen un poeta y un niño? A esta pregunta han intentado responder durante años los críticos y los escritores. En Sobre la poesía ingenua y poesía sentimental, Friedrich Schiller distinguía el poeta «ingenuo», aquel que es espontáneo y natural como una criatura, del poeta «sentimental», más reflexivo. La poesía pura, decía Schiller, es aquella que tiene algo de ingenuo. Está claro: hay que hacer caso a los niños.

El romántico William Wordsworth señalaba la conexión especial que surge en la infancia con lo divino y lo trascendental. Y Arthur Rimbaud, que dejó de escribir poemas a los veinte años, encarnó como nadie la idea de que el poeta adolescente tiene algo único, inigualable.



Sin embargo, fue la poeta rusa Marina Tsvietáieva quien escribió, en El poeta y el tiempo, una de las mejores reflexiones sobre esta relación. A menudo, poeta y niño son comparados por su inocencia, nos cuenta: les une aquella mirada cándida y crédula hacia el mundo, como si no supieran de nada. Pero para ella, lo que los une de verdad no es eso, sino la irresponsabilidad, el atrevimiento que no conoce los límites. Irresponsables en todo menos en una cosa: el juego. Poetas y niños, sean de donde sean y vengan de donde vengan, se toman su juego como la gesta más trascendente del universo. Esa imagen de una criatura protegiendo su castillo sin miedo o defendiendo a los suyos en los universos imaginarios es el símbolo más idóneo para representar el poeta cuando se dispone a escribir. «Ni en el momento de morir seremos más serios», sentencia Tsvietáieva.


La poeta rusa convirtió esta divisa en una forma de vida: huida después de la Revolución Rusa de 1917, de la cual fue muy crítica, vivió una vida en el exilio, probó de ser reconocida en París, no se adhirió nunca a ninguna escuela ni tendencia poética y regresó a su país con la promesa del perdón, pero el estalinismo asesinó a su marido y ella se acabó suicidando.


La poesía fue lo único que, en vida, la salvó: en el cuestionario ficticio que ella misma responde al inicio de El poeta y el tiempo, escribe que «si tuviera escudo, grabaría en él: "Ne daigne", que significa "No te dignes"». Como el niño irreverente que no calla cuando se lo piden los mayores o que desobedece constantemente el designio de sus padres, Tsvietáieva escribió que no accedería a nada, que no consentiría a nadie, que nunca seria condescendiente con el deseo impuesto de los otros.


Puede que esa sea la labor del poeta. Hoy, que celebramos el Día Mundial de la Poesía, esta reflexión de Tsvietáieva nos recuerda, como afirmaba Rainer Maria Rilke en las Cartas a un joven poeta, en las que escribía consejos a Franz Xaver Kappus, escritor primerizo que había enviado sus poemas al consagrado Rilke pidiéndole opinión, que para el poeta no hay pobreza ni lugar indiferentes: que, como el niño, el poeta sabe mirar. Seriamente, pero sin dejar de jugar. Y ver, allí donde los demás no ven, reinos, dinastías y verdades resplandecientes.


NOVEDADES DE LA SEMANA


Esta semana publicamos Proust, novela familiar, de la historiadora Laure Murat, un magistral homenaje a Marcel Proust en el que la autora entreteje su fascinación por En busca del tiempo perdido y la revisión de su propio pasado en el que encuentra coincidencias muy proustianas. Con traducción al castellano de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego en «Panorama de narrativas» y al catalán bajo el título Proust, novel·la familiar, por Valèria Gaillard, en «Llibres Anagrama».


En la colección «Argumentos» llega Como el amor, de Maggie Nelson, una de las intelectuales más brillantes de nuestra época. En este libro recopila artículos, perfiles y conversaciones de variadísimos temas contemporáneos como el feminismo, la cultura queer, los conflictos raciales y las transformaciones sociales pendientes, entre otros. Traduce Damià Alou.


En «Nuevos cuadernos Anagrama» publicamos Despojos racistas, de la investigadora y activista Josefa Sánchez Contreras, un ensayo que es un alegato a favor de las luchas indígenas y que, en el marco de la catástrofe medioambiental, desmantela las falacias de las transiciones verdes sobre las que se justifican el extractivismo minero y los megaproyectos energéticos en Latinoamérica.


Y en la «Biblioteca Raymond Carver» aparece Short Cuts, un libro de relatos con «una original estructura, en la que los magníficos relatos de Carver se entretejen como los temas de una sinfonía de jazz» (Newsweek), en el que se basó Robert Altman para su película Vidas cruzadas y que cuenta con las traducciones de Mariano Antolín Rato, Benito Gómez Ibáñez, Jesús Zulaika Goicoechea y Mónica Martín Berdagué.


PILDORAS

PARA ESTAR AL DÍA


El verano mágico de 1926

Durante el verano de 1926, Marina Tsvietáieva, Borís Pasternak y el mismísimo Rainer Maria Rilke empezaron (y terminaron) una correspondencia que configuraría uno de los triángulos amorosos más impresionantes de la historia de la literatura. Lo más alucinante de todo: con Rilke no se habían visto nunca en persona cuando empezaron el intercambio de cartas. Ese fue un amor intenso, fulgurante, celoso, en la que el trío se convertía en dúo ante la sorpresa de Pasternak, y en el que las palabras de amor eran más importantes que el amor mismo: «el amor vive de palabras y muere de acciones», escribía Tsvietáieva en una de las últimas cartas que envió a Rilke. Cuando Rilke murió, ese mismo año, Tsvietáieva le dedicó el poema «Carta de Año Nuevo», una de las elegías más bellas que se han escrito nunca.



La poesía y el diablo

En El diablo, un relato en el que la poeta rusa cuenta su llegada a la escritura, se narra el momento en que una pequeña Tsvietáieva se encuentra al diablo sentado en la cama de su hermano: la mirada de ese ser horroroso y a la vez sublime es lo que la conduce a la creación. El miedo, la intensidad, el peligro, el atrevimiento… todo eso lo encarna esa figura que ella misma ha inventado. Muchos años más tarde, Leila Guerriero escribió una conferencia titulada «El diablo», publicada en Zona de obras, donde cuenta cómo la mirada del diablo, esta vez encarnada por un actor desmaquillado al final de una función, bien sudado, agotado, es una mirada que no la ha abandonado nunca y que todavía la guía a la escritura: «lo que hacía ese fauno endemoniado desde el escenario no era llenarme el corazón de euforia sino de venerable pánico, de completo pavor. Nunca dejé de buscar –en lo que escribo– algo que se vuelva hacia mí, me mire a los ojos y me diga, “Hola, nena: yo soy tu diablo”. No soy nada sin él. Sin eso».


Un poema de Claudia González Caparrós

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía os invitamos a ver y a escuchar a Claudia González Caparrós recitar un poema de su más reciente libro Los augurios se rechazan, publicado por La Bella Varsovia, que explora la memoria y la forma en la que contamos los recuerdos. Os invitamos a descubrir en el Instagram de la editorial a más poetas recitando, entre ellos a Pilar Adón, Andrés Barba, Mario Obrero, Miriam Reyes y María Sánchez.



La destrucción de los poetas

El final trágico de Sylvia Plath, la vida turbulenta de Baudelaire, la desaparición misteriosa de Rimbaud, los excesos de Allen Ginsberg, el suicidio de la misma Tsvietáieva… Cuando contamos la vida de un poeta es para señalar su mala estrella (como hicimos en esta newsletter pasada), ese relato intenso que contamos para justificar, de alguna manera, su creación: nos gusta ver que los creadores son capaces de convertir el horror en belleza. ¿Pero qué ocurre con los que fueron felices? Walt Whitman y su canto a la vida, Gabriela Mistral y ese ímpetu por las cosas bellas, Mary Oliver y la fascinación por la naturaleza y las formas sublimes del mundo… ¿qué pasa con todos ellos? La misma Oliver lo escribía así: «La alegría no está hecha para ser una migaja».


La poeta Mary Oliver y su perro Percy