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martes, abril 03, 2012

LA LIBERACION DE LOS SECUESTRADOS EN COLOMBIA


Resulta inexplicable que haya personas secuestradas en Colombia en pleno siglo XXI, oprobioso que algunas hayan estado más de doce años  retenidas. Ni siquiera la segunda guerra mundial duró tanto tiempo. En nuestro país nos enfrentamos a delitos de lesa humanidad como este, difíciles de explicar ante el mundo.  Los plagiados estuvieron  en la selva contra su voluntad, sometidos a las peores situaciones de enfermedad y peligro, encadenados y soportando los rigores de un conflicto interno que se expresa cruelmente y que no terminan entendiendo al final.

Con la entrega  entre Guaviare y Meta, de los últimos 10 policías y militares que tenían en su poder, las Farc cerraron uno de los capítulos más violentos y dolorosos para la historia del país: el secuestro masivo de policías y militares tras violentas tomas a bases oficiales. Los policías César Augusto Lasso Monsalve, José Libardo Forero, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, Carlos José Duarte y Wilson Rojas Medina, y los militares Luis Arturo Arcia, Róbinson Salcedo Guarín, Luis Alfredo Moreno y Luis Alfonso Beltrán eran, hasta el lunes, cuando aterrizaron en un helicóptero del Brasil en el aeropuerto de Villavicencio, el símbolo del poderío militar que las Farc llegaron a tener en la segunda década de los años 90. Beltrán y Arcia llevaban 14 años secuestrados.

El periódico “El tiempo” de Colombia reseña con absoluta claridad: Los 31 soldados muertos y 86 secuestrados de Las Delicias en 1996 fueron las primeras víctimas de la escalada de una guerrilla ( La FARC, para el caso concreto ) que llegó a tener cerca de 22 mil guerrilleros en armas y que, en noviembre de 1998, fue capaz de sostener durante dos días el control del casco urbano de Mitú, capital del Vaupés . Hoy son un grupo guerrillero replegado frente a un Estado a la ofensiva. Su fuerza armada está reducida a una tercera parte y perdió a cinco de los siete del Secretariado de finales de los 90: 'Tirofijo', 'Jojoy', 'Cano', 'Reyes' e 'Iván Ríos’. Es el final de un momento triste en la historia del país", dice el padre Darío Echeverry, uno de los voceros de la Iglesia en temas de paz. Y agrega que finalmente parece que la guerrilla se percata de que el uso del secuestro le dio ventajas militares, "pero le quitó toda legitimidad". Ayer incluso, las Farc sorprendieron al país al entregar a los 10 uniformados en una sola tanda, cuando habían anunciado dos entregas, que se prolongarían hasta mañana. “

Sería bueno para la paz que la FARC cumpla con la palabra comprometida de no volver a secuestrar. Colombia está permeada por todas las formas de violencia, el actual gobierno tiene que redireccionar su agenda política y el papel del estado en el conflicto. La agenda legislativa aprobada en estos dos últimos años va en esta ruta. No será tarea fácil, pero esperamos algún día convivir civilizadamente. La senadora Piedad Córdoba cumple con su tarea de mediadora, pese a toda la oposición que le ronda y a los odios de un sector del país. Qué bien por los muchachos liberados.






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