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martes, febrero 07, 2006

UN ESCENARIO POCO ALENTADOR

El panorama de la política colombiana en el día de cierre de la inscripción de candidatos al Congreso, es sombrío, desalentador y por que no decirlo, confirma el pesimismo, que tratamos de superar a fuerza de fe y esperanzas. La izquierda, no parece superar la falta de visión de su dirigencia y el paracaidismo interno, de sectores ideológicamente opuestos, que deberían zanjar sus diferencias con debates y ponencias, sometidas al escrutinio de su militancia y no con pataletas y radicalismos electoreros. La derecha, en cabeza del candidato presidente, solo muestra un favoritismo desbordado, alimentado por encuestas siempre en alza, que oculta una gama de tendencias y oportunismos, plegados al poder de la presidencia y convencidos que hay gobierno para rato. Pocos en este lado, tienen programas serios y tan solo se ve al Doctor Uribe con alguna coherencia ideológica (lo que es aún más peligroso), los demás, talvez con la escepción del Doctor Lleras, continúan pegados al afiche ganador.
A la fecha, no hay debates. El TLC, parece haberse dejado de lado (pocos realmente pueden dar el debate, la mayoría de candidatos se les nota su falta de preparación frente al tema), nadie ha expuesto un programa serio sobre la forma como el gobierno viene manejando el orden público, la política económica y las delicadas relaciones con los EE.UU., que de acuerdo al Discurso de su presidente Bush, no tendrán cambios sustanciales para Latinoamérica.
Todos los días aparecen nuevos frentes de paramilitares en proceso de desmovilización, cifras que no corresponden con la realidad, como si los ciudadanos con problemas de extradición, por arte de magia, terminan convertidos en jefes, con grupos, zonas y trayectoria en la lucha contrainsurgente, en un reciclaje y camaleonismo muy dudoso y preocupante para el futuro del país, por las consecuencias que pueda tener. Nadie habla de las victimas, de los desalojados y muchos menos de la reparación, ni de la confesión, como factores mínimos, para que él proceso de reinserción y sometimiento tenga éxito y abarque a la totalidad de los actores del conflicto.
Los candidatos de la oposición continúan sin dar la talla, con la excepción del Doctor Pardo. El Doctor Mokus está embolatado con los rituales propios de su forma de aparecer en el escenario político y un simbolismo que no le va alcanzar, para tener la preponderancia que esperamos. El liberalismo, definitivamente con Serpa, tendrá resultados poco alentadores y en contravía de su fortaleza histórica. El conservatismo, realmente solo existe en razón a una burocracia cada vez más fuerte y una inteligente política de acuerdos con el poder instituido. El panorama, visto así es muy triste y en este escenario, el candidato presidente parece no tener quien se le oponga con alguna posibilidad de quebrar su discurso y la posición privilegiada que tiene. Solo espero que las cosas cambien para bien del país.

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