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lunes, febrero 13, 2006

UN FAVORITISMO PARA PENSAR


Al candidato presidente nada le hace daño, lo que resulta muy curioso y a la vez representativo. Esta es Colombia, un país de extremos, focalizado y radicalizado gracias a una historia marcada por una violencia eterna, sin ninguna esperanza de cambio y una clase política absolutamente viciada y sin la visión de futuro, que piense por encima de los intereses personalistas y electoreros que siempre la caracterizan. En este contexto, en medio de un proceso de reinserción que solo ha servido para neutralizar la extradición, incorporar a una nueva clase poderosa a los cuadros de poder del estado, lavar dinero y traquetizar la sociedad en general, los partidos de la oposición, las agremiaciones políticas independientes, no presentan propuestas novedosas y la elaboración de las lista, así como el reparto del poder local, es lo única que parece interesarles.
No dejan de preocupar acontecimientos recientes que tienen que ver con el presidente. La detención de la gata, su participación en la pasada campaña electoral y los aportes a la candidatura del Doctor Uribe, cuando ya el país, para esta fecha, conocía la procedencia de su dinero, sin que se produzca frente a este flagrante hecho, ningún efecto sobre la imagen del candidato, ni investigación, dejando ver lo nocivo del llamada efecto teflón, que ya no es producto del liderazgo, sino de factores diferentes, que sería bueno dilucidar. Igual pasa con la firma del TLC. Es difícil desconocer la importancia del tratado, pero de igual manera, parece evidente, que las autoridades Americanas al respecto no han cedido para nada con respecto a las pretensiones Colombianas, que buscan proteger al consumidor y sectores importantes de nuestra economía, como el sector agrícola, para citar un ejemplo; lo que significa que esta semana se firmará sin cambios importantes, convirtiéndolo en un contrato de adhesión y no un acuerdo entre las partes: así, es buena o mala la negociación, de la respuesta a esta pregunta, depende el futuro de bastos sectores de nuestra economía . El proceso de reinserción no va por buen camino, por un lado, no se sabe que hacer con tan alto número de personas, esperando en casas provisionales, que les depara el gobierno, con un alto costo de manutención y sin expectativas serias hacia el futuro. Es indudable que es muy costoso este proceso, pero como lo hemos dicho, poco se tiene en cuenta a las victimas y en el caso de los reinsertados, cada vez la situación es más critica. Estos hechos, todos dependen del ejecutivo, sumados a una prepotencia del candidato presidente y la ausencia de alternativas serias de la oposición. Del análisis se desprende: Primero, el hecho de ser definitivamente un país mediático y emocional, no importa lo que haga el Doctor Uribe, viniendo de él, todo esta bien, las apuestas no cambiaran. Segundo (Por las encuestas, Colombia parece decir), sino es Uribe, quien, son nulas las opciones, paradoja, que no deja de preocuparnos. Esperamos, que esta semana, las cosas cambien y que se escuchen voces y propuestas diferentes, para bien de está república enferma.

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