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domingo, julio 17, 2016

PSICOTICOS Y ACTOS TERRORISTAS


Como asimilar la noticia de un loco arremetiendo contra personas inocentes desde un camión, sin discriminar  niños de adultos, asesinando a granel en una calle de Niza en pleno aniversario de la revolución francesa,  por consideraciones políticas, sabiendo de antemano que de ese acto no saldrá vivo. Desde donde entender este hecho, que vuelve a enlutar a Francia de nuevo y confirma lo difícil que es evitar este tipo de actos por lo intempestivos e impredecibles.  Resulta irresponsable incluso englobar el acto, con el nombre de terrorismo, con la simpleza acostumbrada de los políticos, hay un síntoma de disfuncionalidad social que alcanza dimensiones  graves y que obliga a un análisis que tenga en cuenta todas las variables posibles, las que permitirán tal vez dilucidar qué está pasando en el mundo.  Lógico que es imposible des-entenderse de los problemas geopolíticos, del entrecruzamiento de intereses que se salieron de madre y que hoy tienen a un grupo terrorista, el estado Islámico, tratando de imponer sus razones a sangre y fuego en una Europa debilitada, inmersa en muchos problemas: Económicos, una migración incontenible e inmanejable, la comunidad en crisis por la actitud de Inglaterra…y llenándose de los fundamentalismos y el racismo que tanto aborrece de sus enemigos.
Este hombre  no tenía ninguna conexión con el grupo terrorista estado Islámico, su acto fue solitario, psicótico, pese a actuar como un miembro del mismo.  Se fue alimentando en su psicosis de la información obtenida en la red y asumió la misión como un miembro imaginario, de acuerdo al ideario y a la forma como suele actuar el grupo terrorista. La pregunta es: Cómo controla un estado situaciones de esta índole, puede prevenir hechos como el sucedido.
Niza es la ciudad más vigilada de Francia. Desde los últimos actos terroristas que enlutaron a Francia, el nivel de seguridad y prevención adquirió condiciones paranoicas.  Cada municipalidad asumió la seguridad como prioridad y las medidas para alcanzarla parecen exageradas. Aun así, un loco llena un camión de armamento, lo lleva a la calle más popular de Niza y arrasa a 80 personas, impredecible y muy difícil de entender.
En los Estados Unidos hemos visto en los últimos meses locos disparando desenfrenados sin razón alguna, bueno sería preguntarnos como estamos de salud mental en el mundo. La pulsión de muerte impera, hallar las razones de tal preeminencia resulta una necesidad. Cuáles son los presupuestos morales que nos contienen, a dónde llegaremos.
La salida a este problema no es solo militar, requiere de mucha inteligencia, es necesario realizar una radiografía exacta de cuál es la posición de Europa con la situación de Siria, en general con todo lo que pasa  a este lado del planeta de tantas repercusiones para el mundo. Recurrir a los Islamitas de talante democrático, respetuosos de la libertad de cultos, a esa inmensa fracción que nada tiene que ver con una minoría fundamentalista resultado de las guerras fratricidas de las últimas décadas promovidas irresponsablemente por occidente. En este caso vale ser más inteligentes que las circunstancias. No es atajando la migración ni fomentando la xenofobia, occidente debe asumir un liderazgo que le dé una salida acorde con la magnitud del problema desde una óptica pluralista, el llamado debe convocar a  las reservas de inteligencia de Francia, país con un arraigada historia que aún pesa mucho, siempre han pensado para el mundo, la mayoría de instituciones democráticas nacieron en esta tierra, las soluciones deben enlazar y tener en cuenta tantos cabos e intereses que  se dejan de lado siempre. Lógico, no será fácil. Lo primero, entender que está pasando, son pocos los análisis serios sobre la materia, imposible tratar el tema sin conocer al detalle como están las relaciones  de occidente y el oriente, me refiero a esa zona especifica donde nació la civilización y hoy impera la barbarie.





1 comentario:

Maritza Buendía Restrepo dijo...

Creo que la salud mental es algo a lo que se le debe dar prioridad en todo el mundo. En Estados Unidos los fondos necesarios para cubrir estas necesidades siguen en limbo político, incluyendo la ayuda para los veteranos que sufren del síndrome de estrés postraumático. ¡Un verdadero dilema!