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lunes, diciembre 08, 2014

MI HIJA ISSABELLA


Mi hija Isabbella está cumpliendo hoy once años. Ella es una niña muy atenta con todas las cosas de la vida, con una responsabilidad por fuera de lo común.  Tiene una dulzura abrazadora que seduce,  su capacidad lingüística sorprende y en sus palabras encuentro el bálsamo para la vida que me hace luchar sin tregua para sobrevivir.. Ella, como todas las niñas de su edad, está loca por ser adolescente, quiere crecer antes de tiempo y tener derechos que dice poder asumir con responsabilidad: Recalca muchas veces con vehemencia: Madre ya no soy una niña.  Ha sido difícil como padre hacerle entender que el mundo no es el paraíso que ella supone, que en las calles hay mucho peligro y que pese a todas las cosas hermosas que nos rodean, hay gente que no se comporta bien. Recuerdo que yo a su edad, caminaba libre por mi barrio, andaba metido en las casa de mis vecinos, salía de la casa sin ninguna restricción, no vivíamos con la paranoia de hoy, rodeados de todo tipo de asechanzas.  Las redes sociales son la calle de nuestros hijos, viven en ellas las 24 horas del día, son un panel infinito donde se encuentran con los  amigos,  es difícil aceptar esta realidad, pero su mundo es muy diferente al nuestro, muchas veces tenemos que  recordarles que  desde estas redes también nos pueden  hacer daño.  Mi hija es una niña alta para su edad, entra el año que viene al bachillerato, está feliz, le hace sentirse grande. Tiene eso que llamamos vena artística, cierta inclinación por las artes, sensibilidad, creo que escribirá muy bien con el tiempo. Hace más o menos seis años se le diagnostico diabetes uno, una condición que trasformó su vida y que aceptó con mucha inteligencia.  Ella es una niña feliz,  los cuidados que implican esta condición, le han generado una responsabilidad por encima de su edad, una sensibilidad fuera de lo común y un amor por la vida sorprendente. Muchas veces se angustia, pregunta, pero siempre comprende a cabalidad las explicaciones que se le dan y asume con entereza sus tareas.  Isabella, no ha podido entender el mundo de los adultos, le asusta su intransigencia, odia cuando la gente pelea y se asombra de la agresividad de ciertas personas. Como padre me pregunto cual es la mejor manera de enseñarles a vivir, cómo darles las herramientas para enfrentar las vicisitudes de la vida, trato de imaginar cómo será la vida de estos niños en el futuro, cómo enfrentaran la realidad tan llena de peligros. Pienso que en el día a día los vamos preparando con la única herramienta válida: el buen ejemplo.  Ahora que espero que Isabella se levante para darle el mejor regalo: Un abrazo y un beso con todo el amor,  reconozco que nosotros aprendemos demasiado de nuestros hijos, creo que recibimos mucho de ellos, más de lo que le aportamos. Isabella tiene dos hermanitos que la adoran y le tienen mucha paciencia. Mariana y Santiago, dos jóvenes en plena adolescencia quienes han sido su compañía en la vida. La relación con su mami Ana Isabel es muy especial, no es de sobre-protección, sino de acompañamiento, alimentada de un amor inconmensurable y una solidaridad especial. Espero tener un día feliz con este regalo de la vida.


1 comentario:

CANTICO PRIMAVERAL dijo...

¡Felicitaciones! A mi pequeña poeta. Le solicité una foto, una biografía y unos poemas, para colgarla en cantico primaveral. Hasta hoy no se ha obtenido, pero seguiré insistiendo.
Saludos en tu día en tú onomástico.