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domingo, noviembre 20, 2011

PENSAR LA POLITICA


La Universidad Nacional de Colombia publicó un excelente libro titulado:”Dominación, crisis y resistencias en el nuevo orden capitalista”, donde se recopilan los trabajos expuestos en el seminario internacional organizado por la institución en el 2002 sobre el tema.  Este libro estructurado en cuatro partes, constituye un análisis serio sobre lo que sucede en el orden mundial, Latinoamérica y Colombia, en la actual fase crítica del capitalismo. El último trabajo, se centra en la vigencia del análisis Marxista.
Hablaré por ahora de un solo trabajo: “La pospolitica de la globalización o el atajo del multiculturalismo”: “Existe una extraña coincidencia entre los pensadores de la posmodernidad y algunos de sus críticos: “El recurrente olvido de la política. Perry Anderson reclama, justamente, a los segundos, la distracción respecto de la dimensión de la política, que Gramsci sitúa en el centro de su reflexión. Tras lo que podríamos llamar la “noche de los lápices” que ha significado el proceso de la globalización neoliberal, la política ha sido reducida al simulacro y a la virtualidad mas-mediática. En general, el posmodernismo y la actitud posfilosófica diluyeron la política en el universal vacío de la mediación de conflictos, la interlocución y la terapia interinstitucional.” Aparentemente el mercado y la globalización excluyeron del centro de la sociedad la política.  Este factor sería la primera arista de una crisis general que abarca por su puesto al sujeto y el pensamiento frente a nuevos discursos y actores, con cambios sustanciales en la configurción del poder, que inexorablemente han terminado en procesos de alienación más intensos.
Ahora que se están presentando una serie de protestas contra la banca y el sector financiero, la gran pregunta es, como el mercado desplazo a la política, o como los tecnócratas asumieron el discurso mediático de la economía por fuera de los componentes sociales y anestesiaron los factores políticos de centro, tomando decisiones afectaron a la sociedad en general, al final, como se constituyeron en reyes.
El texto se pregunta  a través de Alain Badiou: ¿Se puede pensar la política? ¿En qué radica tanto desprecio y olvido? ¿Por qué la negación de la política adquiere el rostro de otra política? ¿De qué manera la politización de la sociedad y el mundo de la vida sufren transformaciones severas bajo el impacto de la globalización neoliberal? ¿Cuál es el lugar de la política para el pensamiento y la sociedad contemporánea? ¿Cómo explicar la irrupción hegemónica del giro pragmático en la filosofía y la teoría política? ¿Por qué son relevantes para este tipo de posturas el enfoque liberal de Rawls-Habermas? ¿Es posible repensar la tesis de “poner la política al mando” sin politicismo? En términos gramscianos, ¿por qué se insiste en rechazar a Maquiavelo, cuando de hecho se termina aplicándolo santamente?


Europa está en el centro de este debate. La juventud y los nuevos actores, no podrán olvidar, que es imposible de liberarse de la política como factor predominante en los procesos de comprensión y estructuración de las sociedades en general.  La globalización es una expresión política, es una forma de dominación atenuada por el discurso del mercado y la competencia:  En este sentido, la afirmación de Zizek, según la cual “la globalización es precisamente el nombre de la pospolítica”, expresa la esquizofrenia de los tiempos marcados por la globalización neoliberal.”


Por ello el texto afirma categóricamente: “Así, pues, el multiculturalismo constituye un universo complejo que responde a la “lógica cultural del capitalismo” y, por ende, representa una de las facetas de la globalización. Por supuesto, es una cara rozagante del liberalismo y del pensamiento posmoderno que, si bien presume de haber superado la dialéctica del conflicto y la emancipación, tiene el encantamiento de un discurso progresista.”


El análisis vuelve a poner la política en el centro, nunca en efecto podremos excluirla, pues de cualquier forma siempre estará ahí, así sea a través de su propia negación, que es  una expresión política más. Por ello el texto remata diciendo:  Precisamente Anderson sitúa la política como clave analítica para la comprensión crítica del posmodernismo entendido como lógica cultural del capitalismo tardío, como mundo de las correlaciones de fuerzas, de movimientos, corrientes y contracorrientes . La tesis central en este esfuerzo es radicar la dimensión de la política como asunto de pensamiento y cultura, o dicho en palabras de Slavoj Zizek: “En las sociedades, lo político es el principio estructurador englobante, de modo que toda neutralización de algún contenido parcial como no-político es un gesto político por excelencia”.


La crisis, también abarca al discurso, a los factores políticos y teóricos englobantes y por su puesto a los actores políticos. Ahora más que nunca la política está en el centro.  No se expresa de igual forma, se deberán tener en cuenta las tecnologías de la información y el conocimiento, los nuevos actores y la fragilidad de un mundo líquido y permeable por naturaleza.  Necesario, salir del letargo.
Este es link del texto completo:


http://www.espaciocritico.com/?q=node/18









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