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jueves, junio 24, 2010

UN DOLOROSO ADIOS A DARIO BOTERO URIBE



Murió Darío Botero. fue un pensador a carta cabal, estudio a los grandes filósofos de la modernidad, igualmente las corrientes del pensamiento contemporáneo, con la esclerótica del jurista agudo, que le permitieron develar muchas de las claves del poder en relación con el sujeto, siempre para dilucidar la tragedia del hombre en medio del capitalismo voraz . Su obra es didáctica por excelencia, profunda en todo caso, gozaba de un privilegio que solo le he visto a Danilo Cruz Vélez en sus libros, que era escribir sobre temas muy difíciles, por ejemplo sobre Kant, Descartes, Foucault, para citar algunos, con una prosa exquisita y una capacidad de exposición, que los hacia ver simples.

Darío era un hombre escéptico de la naturaleza humana, desconfiaba de la racionalidad como garantía, para superar los grandes problemas del hombre contemporáneo en la trama de poderes que caracteriza las sociedades modernas, pero nunca fue pesimista. Su obra se traduce en una permanente batalla, para generar soluciones, desde el pensamiento, apoyado en las grandes corrientes del pensamiento.

La cronología de su obra nos muestra en esencia los cambios que tuvo a lo largo de su vida intelectual. Sus primeros libros conservan la influencia del Marxismo, el compromiso con el pensamiento de izquierda, aunque está claro, que nunca abandona el humanismo arraigado en estas corrientes de pensamiento social y el ultimo libro el “ Vitalismo cósmico”, publicado tan solo hace tres años, sienta las bases de una posición filosofíca, que demarca los grandes cambios de su pensamiento, que termina reconociendo en el lenguaje el eje del poder catalizador del hombre con su entorno total: Vida cósmica, vida biológica y vida psicosocial.

Es indudable que fueron las lecturas de Nietzsche y Spinoza, las que generaron un cambio en el pensamiento de Darío Botero. En el caso personal, hay un libro fundamental en su obra: “El poder de la filosofía y la filosofía del poder”, nos entrega todo el pensamiento contemporáneo con una lucidez absoluta: Spinoza, Nietzsche, Habermas, Foucault, Cioran, quienes son expuestos de forma clara y cumplen con la sentencia de crear inquietudes muy intensas, que siempre remiten a nuevas lecturas.

Su muerte, le quita al país un interlocutor de mucha importancia. Su obra es una invitación a pensar, un compromiso con los problemas más graves que agobian al hombre contemporáneo. Son muchos los discípulos que lo extrañaran, en todo caso, el mejor homenaje, es volver a sus textos.









1 comentario:

Enrique dijo...

Mientras el país se derrumba, se extingue una vida llena de lucidez y crítica;sus obras se seguirán leyendo como fruto de árdua labor como insigne pensador y sesudo divulgador. Siempre ajeno al dogamtismo y la socarronería de la izquierda opaca y mendaz,una pluma suelta y muy profunda;nunca un adios pues sus obras seguirán vigentes y quienes aún no las han leído que su fallecimiento los incite a ello.