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domingo, noviembre 01, 2009


EDWUARD SAID


Ahora, con las tecnologías de la información y el conocimiento como plataforma del conocimiento absolutamente dominante, el pensamiento se ha estandarizado hasta convertirse en la mayoría de los casos, tan solo en una caja de resonancia, donde la información a pesar de estar siempre disponible, cumple un papel perverso, todos terminan repitiendo lo mismo. Hoy, la llamada clase intelectual, aquella que cumplió un papel preponderante, casi de vedette, en los años sesenta, ha perdido el papel protagónico que alguna vez tuvo para las sociedades. Sartre y Simone de Beauvoir, constituyen el mejor ejemplo de lo que significó esta situación, fueron dos intelectuales a carta cabal, faros de toda una generacion. A partir de los setenta, el ocaso de esta clase de pensadores es evidente y se empiezan a manejar paradigmas globales, mas bien impuestos por las grandes multinacionales de la cultura y el mercado en una especie de esclavismo virtual que crece de manera peligrosa, pero como todo progreso no tiene marcha atrás y habrá que enfrentarlo con los mismos instrumentos que nos idiotizan.
Edward Said, era la excepción en plena época de extinción de esta clase de hombres. Bernardino león en la red, sintetiza los aspectos mas relevantes de esta personalidad: “ Nació en 1935 en Talbiya, al oeste de Jerusalén, en una familia palestina cristiana que le transmitió la nacionalidad norteamericana. Su infancia transcurrió entre Egipto, Palestina y Líbano. Ya en sus años de escuela en Egipto había dado muestras de su brillantez, de su sentido del humor y de su crítica relación con la autoridad. Terminó sus estudios en Estados Unidos, y esa brillantez se confirmó en las universidades de Princeton y Harvard. Su labor docente se ha desarrollado fundamentalmente en Columbia. Otras universidades más importantes trataron de atraerlo, pero él siempre se sintió cómodo allí, y nada de la grandeza que se le ofrecía desde aquéllas le hizo cambiar de opinión. Su impresionante obra abarca ámbitos muy diversos, todos ellos con una profundidad y una capacidad literaria sorprendentes. En "Orientalismo", analiza la relación entre Oriente y Occidente, la recreación de aquél por éste, la interacción entre literatura, política y cultura, y los factores que han determinado en buena parte los estudios que se han hecho sobre el colonialismo y el periodo poscolonial, tanto en las antiguas metrópolis como en los territorios de ultramar. A estas obras debe añadirse Cubriendo el islam, su reflexión acerca de la visión reduccionista y negativa que desde los medios de comunicación y ciertos ámbitos académicos norteamericanos se ha dado en los últimos años sobre el islam y el mundo árabe.”[1] Sus conclusiones develan un pensamiento diferenciador y una lucidez sin parangón frente al Conflicto entre Israel-palestina. A estas obras debe añadirse Cubriendo el islam, su reflexión acerca de la visión reduccionista y negativa que desde los medios de comunicación y ciertos ámbitos académicos norteamericanos se ha dado en los últimos años sobre el islam y el mundo árabe”.
Sus libros son bocados de cardinale, claros, y con puntos de vista novedosos, por fuera del contexto general, del estándar. Es preciso añadir, que sus ensayos sobre literatura son de excelente factura y requieren un articulo aparte. Goytisolo expreso sobre el pensamiento de este intelectual: “El lector de Edward Said puede escoger, según sus preferencias, entre las diferentes facetas de su obra: el excelente analista de la ficción autobiográfica de Joseph Conrad; el crítico literario de Intención y método y El mundo, el texto y la crítica; el musicólogo, cuyas inolvidables conferencias en el Collège de France tuve el privilegio de escuchar; el narrador del bellísimo viaje a la tierra nativa que, al serle arrebatada en su niñez, lo convirtió para siempre en un palestino errante; el analista político, implacable observador del mal llamado proceso de paz, consecuencia de los acuerdos de Oslo...”[2]
Quiero hacer un énfasis en los artículos sobre el papel del intelectual en las sociedades actuales, aspecto que fue muy relevante en su obra. En el libro “Representaciones del intelectual “, que resulta de una invitación de la BBC de Londres, expresó todo su pensamiento con respecto al tema. Establece con claridad, que la clase intelectual encuadrada dentro de la sociedad de consumo, es vulnerable a la presión del poder. A este solo le cabe defender vehemente la independencia de criterio. Este libro, debería leerse con atención, sus reflexiones son contundentes y llaman a una reflexión no solo a la clase intelectual, sino a la misma clase política. Aquí se trata el problema que afronta la clase intelectual en el mundo global, la necesidad de asumir las responsabilidades necesarias para un ejercicio responsable del pensamiento, por aquellos que se sienten llamados a cumplir con estas tareas.
Muy a pesar de su muerte reciente, su pensamiento sigue fresco y muchos de sus textos son debatidos como guías para comprender el caótico mundo que nos tocó por morada. Como siempre su lectura resulta necesaria para entender mejor el caos imperante.


[1] http://www.webislam.com/?idt=2745
[2] http://www.mundoarabe.org/edward_said_un_intelectual_libre.htm

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