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viernes, septiembre 01, 2017

LO INEVITABLE


El ministro de salud de Colombia Alejandro Gaviria fue sorprendido intempestivamente por un cáncer, es un funcionario público connotado, un intelectual a carta cabal, escritor, pensador y agnóstico convencido,  enfrentó esta situación de manera pública por razones obvias, en muchas entrevistas como consecuencia de esta situación, ha abordado temas de suma importancia con una profundidad tal, que nos incita de nuevo a meditar sobre la existencia, el papel que cumplimos como simples mortales, asumir una vida corta con la muerte como un hecho inevitable, de lo que se decanta el valor excepcional de la vida en el inconmensurable universo que tenemos por hogar.
Entrevistado por “La revista semana” expresó:
"He tenido momentos de tranquilidad, pero también de tristeza", reconoce. Cuenta que desde que se ve como un paciente con cáncer se le ha "exacerbado el existencialismo" y ha estado en una búsqueda constante para saber "¿Cómo construir significado a pesar de nuestra finitud, de nuestro tránsito efímero por este planeta?"[1].
La periodista le preguntó si la enfermedad ha cambiado en algo su convicción sobre el ateismo. Gaviria contestó con una cita. "Tal vez lo más bonito que he leído en estos días es una reflexión que escribió la esposa de Carl Sagan días después de la muerte de su esposo. Él también era ateo. Y decía su esposa algo como lo siguiente –cito de memoria–: “Ya no nos vamos a encontrar. La muerte es para siempre. Tengo que vivir con esa certeza que me hace infinitamente triste, de que a la persona que yo más quise en la vida no la voy a volver a ver”.
En el programa los informantes de “Caracol televisión”, comentó que las religiones monoteístas nos han enseñado a no valorar la vida, nos han vendido la idea del más allá, del premio que nos espera después de la muerte, paraísos que de alguna manera cambian el sentido de la existencia, que es única y perecedera.  Al final citó un poema de Eugenio Montejo, un poeta venezolano, que dice en una de sus últimas estrofas, “solo trajimos el tiempo de estar vivos entre el relámpago y el viento; el tiempo en que tu cuerpo gira con el mundo, el hoy, el grito delante del milagro; la llama que arde con la vela, no la vela, la nada de donde todo se suspende, eso es lo nuestro[2]”.
Hay que aprender a querer más el presente, debemos siempre actuar con nuestros semejantes como si fuera el último día de la vida, a sentir, sentir, no podemos seguir viviendo como simples robots, sin importarnos el detalle, por ello los niveles de apreciación y goce deben estar al máximo, debemos subir los decibeles, abrir los ojos y mirar el paisaje en toda la gama de colores, en la dimensión imponderable que nos brinda la naturaleza. No le niegue nunca un abrazo a un ser querido...es necesario vivir intensamente, es un hecho, solo la vida existe[3].







[2] Ibidem
[3] Traigo a colación esta cita  de Carl Sagan: Hemos averiguado que vivimos en un insignificante planeta de una triste estrella perdida en una galaxia metida en una esquina olvidada de un universo en el que hay muchas más galaxias que personas. Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.






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