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domingo, octubre 20, 2013

SALVAR LAS BIBLOTECAS PÚBLICAS EN COLOMBIA

No deja de sorprenderme la ambigüedad con que el actual gobierno maneja un tema tan delicado, como es la de preservar el funcionamiento de la red nacional de bibliotecas, que por efectos de la irresponsabilidad del congreso está a punto de perderse.  Una ley en 1997 le asignó el 10 por ciento del aumento del IVA, que se paga por el uso de teléfonos celulares -que pasó del 16 al 20 por ciento- al fortalecimiento de las bibliotecas públicas.  El primer embate, después de este logro, lo ocasionó el deporte, que mediante la ley  1393 del 2010,  suprimió este 10 por ciento de las bibliotecas y lo destinó al fomento deportivo. Una sentencia de la Corte Constitucional declaró inexequible la norma, y la Red Nacional de Bibliotecas Públicas pudo recuperar así ese 10 por ciento del 4 por ciento, que le representa 20.000 millones de pesos anuales.  En este momento está en curso un nuevo proyecto que redistribuirá la sobretasa del IVA a los celulares, el cual será repartido entre el deporte y la cultura, pero no hace mención concreta sobre las bibliotecas.  Dejar vigente la actual asignación del 10 para las bibliotecas resulta prioritario, pues Colombia es líder mundial en este campo y Bogotá ha ganado premios internacionales por la revolución que constituyó el sistema de bibliotecas públicas.
A las personas que no viven en Bogotá y a los propios habitantes de la capital que no hayan visitado las bibliotecas, los invito a conocerlas, para que palpen con sus propios ojos, las obras monumentales y el servicio excelente que prestan a los usuarios, que incluye el préstamo de textos y el acompañamiento en muchos temas, además de los conciertos programados semanalmente, las políticas de lectura y las conferencias recurrentes. Habló de verdaderos centros culturales.
Medellín  abanderó la construcción de mega-bibliotecas en toda la ciudad. Lo hecho es absolutamente revolucionario, pues no solo trasformó urbanísticamente sectores completos, sino que creó una política pública coherente alrededor del fomento de la lectura y la cultura en general, como mecanismo de inclusión social, basado en cambios de paradigmas frente al grave problema que sufre la ciudad.  Este Sistema de Bibliotecas Públicas está conformado por 27 unidades de información: entre bibliotecas y centros de documentación, cada uno con características, grados disímiles de desarrollo y con distintas condiciones,  legales, administrativas y de recursos. Surge de una política de gobierno,  mediante el Acuerdo 48 de 2006 para  dar unidad de servicio, a las diferentes  Bibliotecas Públicas y Especializadas adscritas a la Alcaldía, como consecuencia de la municipalización la Biblioteca Pública Piloto en el 2006, por lo cual es asumido como una política pública en su planificación, gestión y funcionamiento.
A esta red se le suma el papel que cumplen bibliotecas como la Luis Ángel Arango en Bogotá y la piloto en Medellín, las del Banco de la república en algunas capitales de departamento, verdaderos templos, con un archivo e inventario fuera de serie, además de preservar en sus sedes un número importante de bibliotecas privadas donadas por sus dueños  para su conservación, que es material vital para  especialistas y estudiantes.
Desde aquí alentamos a los honorables congresistas para que mantengan la política de financiación de la red de bibliotecas a nivel nacional y esperamos que el gobierno nacional haga lo propio. Recordemos que estos son verdaderos centros de información y formación, pues a través de las TIC, cumplen una labor de acopio de datos, intercambio y trasformación del conocimiento.


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