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lunes, agosto 02, 2021

MEMORIA E HISTORIA

 Antes del juicio de Nuremberg, después de cualquier conflicto internacional, una vez se firmaba la paz, se generaban los armisticios, se firmaban los tratados y normas aleatorias concernientes a las obligaciones de las partes y con ello se tenía la pretensión de hacer tabula rasa, lo que quería decir que, una vez despajado el camino, se olvidaban todos los resquicios de la guerra, la violación a los derechos humanos y los genocidios cometidos, como si el olvido fuera garantía de que, nada volvería a suceder. Todo cambio con el juicio de Nuremberg que reveló la importancia de la memoria en el contexto histórico, para la conciencia histórica y la no repetición. 

Colombia después de la firma del acuerdo del Habana ha hecho todo lo posible por traer a la memoria toda la fuerza de los hechos desde las víctimas con el propósito de no repetir tan nefastos acontecimientos en 50 años de conflicto. En un artículo de la comisión de la verdad se expresa de manera categórica: “Sin embargo, el propósito de cualquier país que intenta hacer la paz es que existan la mayor cantidad de versiones probadas que nos permitan saber qué ocurrió y cómo fue posible tanto horror. Para la organización Mafapo –Madres de Falsos Positivos de Colombia– el caso de Álvaro Uribe Vélez es uno de los temas cruciales para la reconciliación del país. Reconocemos que somos parte importante de un proceso de sanación y perdón, pero también queremos hacer evidente que perdonar no es hacer borrón y cuenta nueva, sino que deben suceder muchos cambios de fondo en la sociedad para que podamos continuar con la esperanza de paz”. Paul Valery expresaba que la memoria “Es de esencia corporal”.  

Francisco R. Barbosa Delgado, en un texto sobre memoria e historia en la justicia transicional, referente al caso colombiano escribía al respecto:  "la memoria es la base con la cual se construyen tanto la historia como la verdad judicial. Esta memoria debe ser contrastada por parte del juez cuanto, por parte del historiador, con todos los elementos o sustratos que la rodeen, según se demostró con los dos ejemplos que se trajeron a colación. Debe tenerse en cuenta que la memoria juega un papel relevante en la construcción de la verdad judicial en la medida en que una vez se recopilan los dichos de quienes utilizan el testimonio como elemento para articular el relato de los hechos, el operador judicial debe implementar todos los mecanismos de constatación para poder obtener la verdad judicial. Recordemos con Ricoeur que la memoria puede ser definida como -la materia prima de la historia, el vivero en el que se nutren los historiadores-. Esta expresión vale para los historiadores y para los jueces u operadores jurídicos que ven en la memoria, dentro de los procesos de Justicia Transicional, una veta a explorar”. 

Después el mismo autor enfatiza: “Para la historia y para el derecho, la contrastación se concreta con fuentes históricas, y para el juez con pruebas diversas al testimonio o a las declaraciones, que son elemento esencial para la búsqueda de la verdad judicial, pero no definitivo”.  En la Grecia antigua la verdad fue nombrada con el término ”Aletheia “ en esta palabra el prefijo “a” es privativo de Lethe, de olvido, la verdad es entonces: Lo no olvidado o lo que no hay que olvidar.  

Paul Ricoeaur, en el famoso texto: “la memoria, la historia, el olvido”, trata el tema magistralmente desde la fenomenología Hursseliana.  El libro está dividido en tres partes: “La primera, consagrada a la memoria y a los fenómenos mnemónicos, está colocada bajo la égida de la fenomenología, en el sentido Hurssel. La segunda dedicada a la historia, concierne a la epistemología de las ciencias históricas. La tercera, que culmina en una meditación sobre el olvido, se enmarca en la hermenéutica de la condición histórica de los hombres que somos”. La primera se extiende al objeto, el recuerdo que se tiene ante la mente; atraviesa después la fase de la búsqueda del recuerdo, de la anamnesis, de la rememoración; se pasa, finalmente, de la memoria dada y ejercida, a la memoria reflexiva, a la memoria de sí mismo”.  

En la segunda parte “El recorrido epistemológico se adapta las tres fases de la operación historiográfica; del estado del testimonio y de los archivos, pasa por el uso de los porque en las figuras de la explicación y de la comprensión, y concluye en el plano escriturario de la representación historiadora del pasado”. Y la tercera habla sobre el dominio del olvido, “dominio dividido contra sí mismo entre la amenaza de la destrucción definitiva de las huellas y la seguridad de que siempre permanecen en reserva los recursos de la anamnesis”.  “En cuanto al concepto de historia, debe indicarse que fue replanteado de forma plena en los albores del siglo xx por el movimiento francés denominado “Annales”, que permitió entender la historia de forma científica, alejándose de la recopilación de hechos sobre la cual se había estructurado la historiografía con el propósito de hacer de ella lo que Le Goff llamó “la historia monumento”, es decir, aquella sobre la cual se construyó el Estado-Nación” (Francisco R. Barbosa Delgado).  

Esta manera de entender la memoria, la historia y la verdad, dentro del marco de las víctimas, con el ánimo irrenunciable de conocer los hechos en la forma tal como se dieron, atendiendo a la memoria individual y a las huellas colectivas que generaron un rompimiento con los estándares de convivencia pacífica, constituyen los ejes sobre los cuales se estructura una paz de largo alcance.  

 

 

 




domingo, julio 25, 2021

EL ASESINATO DEL PRESIDENTE HAITIANO

Preocupa de sobremanera y además es muy diciente que los colombianos además de haber exportado negocios criminales como, el préstamo gota a gota, llevado a ciudad de México, Santiago, Lima y Buenos Aires por organizaciones criminales, el sicariato, la extorsión, ahora nos veamos enfrentados a la triste realidad de la participacion de mercenarios en el asesinato de un presidente en ejercicio, hecho que conmovió al mundo. 

Lo sucedido en Haití donde están implicados 23 militares colombianos en retiro, nos deja internacionalmente muy mal, hasta el punto que fuera de ser recibidos cada vez que ingresamos a otro país con el santo y seña del narcotráfico, ahora se siembra la duda de ser criminales o pertenecer a organizaciones ilegales. Son muchos los correctivos al interior de las fuerzas armadas que debe implementar el gobierno central, después de conocer este suceso, ademas de enterarse la opinión pública que los militares colombianos en retiro son contratados con avidez por particulares y países por su profesionalismo y experiencia en el arte de la guerra y la seguridad.

Ahora, a esto hechos se suma la reverberación y el escandalo suscitado por estos días por efecto de las declaraciones en la JEP de algunos oficiales acusados por los falsos positivos, de tan triste recordación.  Algo está pasando en las fuerzas militares pues no existe en su formación el mínimo rescoldo de moralidad y ética con respecto a lo que significa su actividad y ejercicio profesional. Más de cincuenta años de conflicto, la matriz de acabar con el enemigo a como dé lugar, los ha vuelto expertos en esquilmar todo fundamento moral que les impida actuar por fuera de principios con el pretexto de acabar con el enemigo en cumplimiento de objetivos no santos, en medio de una guerra fratricida donde hemos visto de todo como en botica: masacres, secuestros, asesinatos y desapariciones.

Es necesario reconocer que algo grave está pasando al interior de las fuerzas armadas. Así como aceptamos que los grupos guerrilleros en su última década secuestraron con una crueldad antes no vista, asesinaron, extorsionaron y terminaron convirtiéndose en un cartel más, en esa lógica de ganar la guerra; también se debe aceptar que son muchos los oficiales implicados en hechos oprobiosos dentro de esta misma lógica perversa.


Colombia nunca atiende estos cortes y alarmas, una vez pasan sucesos de esta índole, siempre, como es la costumbre, se abren las investigaciones exhaustivas que nunca llegan a nada y, después continuamos como si nada pasara, lo que además de generar casi siempre impunidad, nos ha impedido salir de este callejón sin salida donde todo es posible y nunca hacemos la pausa para evaluar que nos sucede.


Los estamentos militares no tienen ni idea de las contrataciones de militares en retiro por ejércitos y gobiernos extranjeros, para no hablar de otros contratos que de seguro existen. Es pertinente por lo menos que este servicio tenga un registro y de alguna manera un control.   


martes, julio 13, 2021

PANDEMIA Y ECONOMIA

 

Muchas son las perspectivas desde donde se podrá analizar la crisis derivada de la pandemia a nivel global, con sus simetrías y asimetrías. Se parte del hecho contundente e inaplazable que, después de una larga fase de parálisis económica, donde fueron prevalentes las normas de bioseguridad frente a la falta de control de un virus que se propagó exponencialmente y que generó una fase absolutamente inercial de la economía que estamos lejos de superar, se hace neseario la apertura gradual. El problema de salud igualmente está lejos de superarse, los gurúes y gobiernos entre la dicotomía economía o salud, apostaron por la apertura y crearon políticas de prevención basadas en la autodisciplina a partir de unos protocolos específicos teniendo en cuenta las condiciones de cada país para la implementación de políticas públicas en este sentido.

“El impacto súbito y generalizado de la pandemia del coronavirus y las medidas de suspensión de las actividades que se adoptaron para contenerla han ocasionado una drástica contracción de la economía mundial, que, según las previsiones del Banco Mundial, se reducirá un 5,2 % este año”.  A esta crisis los países se enfrentaron con medidas sociales de contención y auxilios a costos inimaginables. Está claro que nunca antes habían existido tantas distorsiones entre la demanda y la oferta, muchas empresas independientes y los negocios más vulnerables no superaron esta fase inercial, pese a los créditos blandos y a agendas públicas de auxilios. Cada país enfrentó la crisis de diferentes maneras y los países ricos con más herramientas que aquellos más pobres y vulnerables en razón de sus precariedades macroeconómicas.

La crisis sacó a la luz las vulnerabilidades de los países más pobres y las asimetrías de la economía mundial, dejará consecuencias en algunos países que solo se superaran después de muchos años. La constante será una total incertidumbre y de hecho el mundo tomará más de dos años a partir de este momento para tratar de recomponer la economía desde el ancla de la reactivación, políticas de respeto, créditos para salir de la misma, sobre todo a los países emergentes y aquellas economías realmente pobres.

Es un hecho que “la recesión ocasionada por la COVID-19 es singular en varios aspectos, y es probable que sea la más profunda para las economías avanzadas desde la Segunda Guerra Mundial y la primera contracción del producto en las economías emergentes y en desarrollo al menos en los últimos seis decenios”. La decisión de realizar aperturas en casi todas las economías pese a la letalidad del virus es una decisión sustentada en la necesidad de generar flujo de caja, ingresos que permitan la sostenibilidad de la economía y suplir los déficits acumulados, además de mitigar el desempleo que ha sido una de los problemas más graves.

Es un hecho que muchas cosas llegaron para quedarse, el aumento de conectividad, el trabajo en casa y la potenciación de la virtualidad y el fortalecimiento de las tecnologías de la información y el conocimiento.

De llegarse a prolongarse la crisis se hace inexorablemente necesario medidas de carácter fiscal, generar soluciones alternativas que reduzcan sobre todo el déficit en las economías emergentes, recurrir a mecanismos multilaterales eficientes de crédito y generar políticas de reactivación que permitan de nuevo la circularidad de la economía.

El informe de prospectiva mundial para américa latina y el caribe en junio estableció: “La fuerte caída de los precios mundiales de los productos básicos ha afectado a gran parte de la región, en especial, a los productores de petróleo y gas. Las condiciones financieras se han deteriorado en un contexto donde las grandes economías han experimentado importantes salidas de capitales, con primas de riesgo en los mercados de bonos soberanos de toda la región más elevadas que al inicio de 2020. La abrupta desaceleración económica en Estados Unidos y China ha alterado las cadenas de suministro de México y Brasil y provocado una fuerte caída en las exportaciones de economías productoras de productos básicos, como Chile y Perú. La grave contracción de la economía estadounidense afecta de manera negativa a América Central a través de los canales de comercio y de las remesas. El derrumbe del turismo, del que dependen en gran medida los países del Caribe y México, también ha tenido un impacto negativo”. El camno no es facil y de la agilidad y lectura de la realidad de los gobiernos depende una salida inteligente a los problemas economicos fruto de la pandemia. 




 


martes, julio 06, 2021

TREINTA AÑOS DE LA CONSTITUCION COLOMBIANA

 

Hace treinta años Colombia puso en vigencia una nueva constitución, la que actualmente nos rige, después de ser aprobada por una constituyente de origen popular, en un procedimiento especial, acudiendo al poder emanado del constituyente primario y que permitió, después de sendas discusiones que tomaron 149 días, crear un corpus normativo de la cual emanan las normas rectoras del estado, cuyos ejes fueron la inclusión, la prelación de los derechos y un revolcón jurídico y político que trasformó un anquilosado sistema que había regido al país por más de cien años.

Es una constitución garantista, estableció el derecho de tutela   que ha constituido una verdadera revolución en términos de proteger sumariamente y prevalentemente los derechos fundamentales; se creó la corte constitucional; la defensoría del pueblo; la fiscalía, los derechos de participación y la revocatoria directa. Es la primera constitución nacida del consenso, pluralista, reconoce a los indígenas en todos sus derechos y establece la paz como derecho y un deber de obligatorio cumplimiento. “Sin duda alguna, la labor de la Asamblea Nacional Constituyente fue titánica: estructurar de la forma más clara y sencilla, pero completa posible, el inicio y fi­n de la República de Colombia; una lectura de lo que es para la época actual y sus ­fines esenciales que sustentan la existencia misma de la Nación para el desarrollo de los individuos que en ella habitan”.

Las fuerzas y movimientos políticos que participaron en la asamblea reflejan el país pluralista que participó de manera directa: Partido liberal, alianza democrática-M19, movimiento de salvación nacional, partido social conservador, movimiento de unión cristiana, unión patriótica y movimientos indígenas.  A estos movimientos se les une en las discusi0ones y documentos de base, la academia, las ONG y grupos de intelectuales diversos.

La constitución nació de la famosa séptima papeleta[1], con la anuencia del presidente Virgilio Barco y durante el periodo del presidente Cesar Gaviria. El movimiento estudiantil, que reflejaba al país, se levantó contra la imposición del crimen, la ilegalidad, la falta de legitimidad de las instituciones desde un consenso que convocó a las fuerzas vivas en un propósito político de cambio que, incluyó a la iglesia, a los partidos políticos tradicionales, a los indígenas y a exguerrilleros, para no hablar de otros movimientos y a la academia que fue fundamental en este proceso.

Sobra decir que han sido muchos los embates de la clase política tradicional y de los gobiernos de turno para cortarle las alas a muchos derechos, entre ellos el de tutela.  Al poder no le gustan los contrapesos y los evita hasta el exceso.  Hasta ahora lleva 55 reformas. El último acto oprobioso en esta materia fue realizado por el actual presidente, consitió en expedir un decreto con fuerza de ley en el cual establece que las tutelas contra el ejecutivo sólo serían revisadas por el consejo de estado, lo que constituye un exabrupto. 

No ha sido tarea fácil cuidar de la constitución y de hecho se han aprobado normas en contra de la voluntad del constituyente primario, algunas muy regresivas. Estamos muy lejos de conseguir la paz y de hecho falta mucho camino por recorrer. Nuestro deber, cuidar una constitución que es referente en el mundo en materia de derechos y garantías. Como siempre en nuestro atribulado país, hacer cumplir la ley es muy difícil, pues muchas normas se quedan en el papel. Tenemos una excelente carta de navegación y de nosotros depende su estricto cumplimiento.

 



[1] Luego de este fracaso constitucional y ante el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán el 18 de agosto de 1989 se conformó el  movimiento estudiantil “Todavía podemos salvar a Colombia”,  Luego de sendos fracasos para reformar la constitución, todos antes del gobierno de Virgilio Barco, el país manifestaría la urgencia de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución. Un movimiento estudiantil propuso la incorporación de una “séptima papeleta” en las elecciones del 11 de marzo de 1990, que consistía en una especie de consulta popular informal, donde se consultaría si se estaba de acuerdo en convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo de cambiar la Constitución vigente. Nunca fueron escrutadas dichas papeletas porque no había mandato legal para hacerlo, pero ante el apoyo de la propuesta, el gobierno de Barco decidió promulgar el Decreto 927 al amparo de las potestades del estado de sitio. En dicho decreto se convocó a la Asamblea Nacional Constituyente con base en la decisión adoptada en la “séptima papeleta” y en la situación de violencia y


narcoterrorismo que vivía el país.

lunes, junio 21, 2021

EL TEXTO

 

Leí esta semana una entrevista al escritor antioqueño Sebastián Pineda en el suplemento “Generación” del periódico el “Colombiano” de Medellín Colombia a propósito del premio que le fue otorgado denominado “Juan Andrés de ensayo en investigación en ciencias humanas” por un ensayo denominado “La crítica literaria hispanoamericana (una introducción histórica)”, del cual destaco ciertas afirmaciones que traen a colación aspectos concernientes al texto, tema tratado por los legos con bastante insistencia desde los años 60 y que incitan a profundizar un poco más en esas contextualizaciones y referencias que para nada son abstractas.

Expresa el escritor: “Toda teoría del estado, que empieza con Platón en la república, en realidad es un comentario a Homero, el gran educador del pueblo griego, así que de un comentario a un texto literario se funda toda la teoría del estado y de la política”, Adelante enfatiza: “Un periódico es una crítica constante, a otros textos, un columnista de opinión está reaccionando frente a una noticia que, aunque sea vista en un medio audiovisual, se supone que tiene una base textual de fondo, así que con el comentario está haciendo implícitamente una crítica. Puede que no sea directamente literaria, porque no está analizando o comentando una novela o un cuento, pero no quiere decir que no sea el mismo ejercicio. Esto es clave para todos los que estamos en los ámbitos periodísticos, académico, político y social, porque hacemos siempre referencia un texto, nuestra cultura es sumamente textual”.   

Todo escrito se refiere a otros textos, siempre son referenciales, incluso a ciertas condiciones históricas e intereses políticos, la memoria en gran parte es textual.  En “Texto y contexto” George Steiner realiza un ensayo sobre el texto muy claro, habla de la naturaleza de los textos, establece como a priori a su elucidación que: “El estudio del texto, debe referirse, en puntos cruciales de definición y desistimiento, a la cuestión del Status del texto y a nuestras relaciones con él”. Esto implica que “el tipo de comprensión de las realidades subyacentes de la cultura, de las condiciones de coexistencia entre la cultura y otros modelos o ideales competidores de cohesión social" siempre hacen parte del texto".  

Existe varias condiciones históricas sobre lo textual:

A) Una etapa inicial que iría desde finales de los 60 hasta los primeros 70. Esta etapa   estaría   dominada   por   la   gramática   del   texto   y   por   el   interés   por extender las teorías sobre la oración al texto.

B) La siguiente etapa, entre fines de los 60 y primeros 80 se caracteriza por el estudio de la textualidad como estructura en sus aspectos lingüísticos y sintácticos.   Se   considera   la   textualidad   no   como   una   propiedad   de   los textos, sino como una predisposición humana y una actividad allí donde ocurre un evento comunicativo.

C) La tercera y más reciente etapa ha estado dominada por la textualización, el proceso social y el proceso cognitivo en la producción y recepción de textos   y   está   más   interesada   en   los   modelos   procesuales   que   en   los estructurales (1)[1].

Algunas características del texto desde la linguistica es importante tener en cuenta: 

1. El texto no es solamente una unidad lingüística, sino un acontecimiento de acción humana, interacción, comunicación y cognición.

2. La principal fuente de datos son los textos naturales.

3. El análisis de textos es rico y expansivo.

4. En la investigación de textos actuales, el investigador tiene que implicarse con los textos.

5. Las razones de hacer investigación textual con intereses epistemológicos teniendo en cuenta las relaciones entre textos y sociedad son cada vez

más importantes.

6. La lingüística del texto tiene una perspectiva interdisciplinaria.

Todo texto está dirigido a un lector especifico, asi este sea indeterminado. Hay también una cultura de la lectura y una genealogía de la memoria textual. Steiner nos recuerda: “En el proceso de comprensión, el acto de entendimiento y respuesta-cuya fórmula imperfecta cubre supuestamente una dinámica o dialéctica inmensamente compleja de impulso y ordenamiento- sea también social, que haya una matriz socio-economica y política de la lectura, así como la hay del libro como un hecho material, es un reconocimiento que aparece con Dilthey y que después Walter Benjamín depura”.  Existe una sociología del texto y por lo tanto una psicología”. Remata el autor, refiriéndose al lector: “Las estructuras de atención. De memorización, de verbalización en las cuales y a través de las cuales tiene lugar el acto de la lectura no son ni uniformes ni estables.  Los historiadores modernos del arte nos han enseñado mucho sobre la historia progresiva de la percepción visual. Táctil, sobre la historicidad esencial del ojo con respecto a la perspectiva, el volumen, la distorsión y los códigos de significado cromático o gestual”.

Las relaciones entre el texto y el lector no son nada fáciles. Hay una gama de “procesos interactivos y en constante movimiento., que van desde lo neurofisiológicos, por un lado, hasta los elementos más difíciles de documentar de la moda, la contingencia social y el accidente local, por el otro”. La lectura siempre se da en un contexto social especifico y responde a condiciones particulares igualmente especiales. La relación del texto con el lector en cuanto a la multiplicidad de interpretaciones, se modifica de acuerdo a las circunstancias de tiempo y de lugar. No es lo mismo  leer la “Cartuja de Parma” a los 25 años que a los 50, los niveles de percepción e interpretación, además de las sensibilidades, serán otras. Se definiría el texto como “la unidad fundamental en el proceso de comunicación tanto oral como escrito que a su vez esta compuesto por signos, posee coherencia e intención comunicativa, y es de carácter social”.

Quisiera traer un trabajo de Paul Ricoeur sobre el texto, importante en esta pequeña elucidación, traducido al español como “Del texto a la acción. Ensayos de hermenéutica II”. Es una teoría del texto y de la interpretación. Parte de esta base: “La escritura, entonces, intercepta la intención de decir y la fija. Acá está el origen mismo del texto. De esta forma el escrito conserva el discurso y genera efectos respecto de la eficacia en su traducción, del papel que juegan las subjetividades que se relacionan con él y, por supuesto, de su referencia. La función simbólica del lenguaje distancia las cosas, los objetos y en su lugar aparecen los signos, la función referencial la restituye y le trae de vuelta al mundo. Cuando se habla, el sentido ideal de lo que se dice se inclina hacia la referencia real y el habla tiende a fundirse con el gesto de mostrar”[2].

El texto está fijado por la escritura, pero el lector interpreta, de alguna manera le suspende cualquier dogmatismo o fijación y lo somete a una re-elaboración, la lectura es una re-escritura. Así todo memoria e historia es un relato, sometido a juicios y re-elaboraciones.

De esta manera, el mundo es textual en sus re-elaboraciones y en ese juego dialógico y de referencias, siempre hay una relación muy dinámica. Hay una cita que me parece importante traerla a propósito de este análisis, se refiere a la influencia de Borges en dos escritores, Elozondo y Severo Sarduy:  Alazraki ha observado que en "El aleph" Borges confronta el fracaso de las palabras como signos de las cosas y acepta que ellas son signos de una realidad nueva, que existe independientemente de la realidad extra-textual (Alazraki, 1974: 298). Este concepto del lenguaje literario, así como la equiparación de lectura y escritura en "Pierre Menard, autor del Quijote" (Ficciones), y la idea de la escritura como traducción que modifica, a la vez que reproduce, el corpus literario, son algunos de los aspectos que más han atraído a críticos y teóricos como Jean Ricardou y Gérard Genette, y a otros relacionados con la llamada "Nouvelle critique"". Borges también en muchos escritos no sólo se refiere a la traducción como creación sino del lector como parte esencial del texto.  Estas son las reflexiones que me trajo una simple cita de un artículo de prensa. Este tema fascinante sigue dando que decir y de hecho estamos lejos de agotarlo.

 

 

 

 



[1] etapas en el desarrollo de la lingüística del texto.  Robert de Beaugrande, 1995 (536­544).

https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/4023/4/TEMA%201.2.EL%20TEXTO.pdf

 

[2]El concepto de texto en Paul Ricoeur y su relación con la lírica breve contemporánea. Juan Camilo Suarez.

http://www.scielo.org.co/pdf/cohe/v7n12/v7n12a04.pdf

 

martes, junio 08, 2021

LA ACTITUD DEL GOBIERNO COLOMBIANO FRENTE A LAS NEGOCIACIONES CON EL COMITÉ DE PARO

 


¿Qué ética y qué política tenemos que elaborar para oponernos y resistir al actual colapso de la igualdad social y a la producción masiva de vul-nerabilidad?  ¿Qué enfoques nos son útiles para combatir la actual era expansiva de la precariedad laboral?  ¿Cómo afecta la producción masiva de vulnerabilidad y la precarización de la vida a las subjetividades, al vínculo social y a la estabilidad de las democracias? Las preguntas son muchas y no dejan de aguijonearnos. María José Guerra Revista Isagora

El actual gobierno colombiano en cabeza del señor presidente, acude a las estrategias de dilatación y falsedad con el inequívoco propósito de falsear y engañar a los gobernados en su caprichosa idea de nunca concertar y menos oír al comité de paro, en las mal llamadas negociaciones, pues siempre ha considerado la protesta como expresión de vándalos y terroristas, desconociendo por esta mentirosa interpretación, el derecho a la misma, la existencia de una inequidad lacerante, el desempleo y el grave problema de la juventud por la total ausencia de políticas de inclusión que se traducen inevitablemente en desempleo y falta de oportunidades.

Está claro que mientras se dilatan las negociaciones, la aplanadora legislativa de las mayorías, aceitadas por el gobierno,  en un perverso concubinato aprueba reformas a la procuraduría, otorgándole poder jurisdiccional para destituir alcaldes por elección popular; limita el poder de la contraloría y curiosamente le otorga más burocracia, empoderándola como en los viejos tiempos, con el ánimo de convertirla en un ente proveedor de cargos que lógicamente son mermelada para los congresistas, la vuelta al oprobioso y vulgar clientelismo administrativo; busca ampliar el número de magistrados de la corte constitucional, para colocar sus fichas y apoderarse de las decisiones inconvenientes para su mandato; decide mediante un decreto que, las tutelas que se opongan a sus decretos con fuerza de ley, sólo sean decididas por el consejo de estado, ósea elige su juez, lo que constituye una afrenta al derecho de tutela y a la propia constitución; militariza las ciudades y desconoce las competencias de los alcaldes en este grave momento.

El centro democrático, el Doctor Álvaro Uribe su capitán, deben estar muy felices por el hecho que, su presidente por fin les corresponde ideológicamente y ha decidido hacerles caso en todo, pues no importa cómo, la próxima elección presidencial debe estar en manos de su partido, no importa el precio, pues cualquier otra opción sería nefasta para sus pretensiones totalitarias.

Todos los organismos de control son amigos y aliados del presidente de la república: La contraloría, la procuraduría, el defensor del pueblo, la fiscalía, lo que constituye una concentración del poder antes nunca vista y la total ausencia de contrapesos.

Estoy convencido que la dilatación de las negociaciones al comité de paro, no es más que una estrategia para fortalecer su poder, sería pertinente que estemos pendientes de lo que está pasando con el congreso aliado en sus mayorías al presidente, quien por esta vía busca no tener controles, hacer las reformas convenientes para la concentración del poder sin dilación alguna y además dejar lista la elección de su sucesor.   

sábado, mayo 29, 2021

UN MES DEL PARO NACIONAL EN COLOMBIA

 


El paro nacional cumple un mes sin que el gobierno haya podido asumir las soluciones pertinentes, empezar con absoluta voluntad política las negociaciones con el comité del paro, escuchar al menos las clementes peticiones sociales, cuya base la constituyen los estudiantes, gran parte de la clase trabajadora, los sindicatos y una masa de personas desempleadas y sin ninguna oportunidad, quienes abrogan por un país más incluyente y poder superar la inequidad imperante y el incumplimiento continuo de los pactos firmados con el gobierno desde el 2019.

El presidente Duque decidió militarizar las ciudades,  sin ninguna concertación con los alcaldes, además creó comisiones que negociaron los primeros preacuerdos con el comité de paro, para después desconocer lo pactado.  A esta falta de coherencia se le suma la falta de presencia en los lugares donde más se ha recrudecido el conflicto como en Cali, ciudad de muchas diferencias sociales y una inequidad insultante.  La crisis constituía la oportunidad para que el presidente liderara un cambio, creara una verdadera bitácora de reformas contundentes y necesarias por vía  de diálogos con el constituyente primario, pero decidió desconocer las causas de la protesta, no escuchar a los líderes del paro y menos hablar con los comités en la provincia, con los lideres barriales, nacidos de manera espontánea y quienes claman por ser escuchados. Siempre el señor presidente toma las decisiones a destiempo, como el retiro de la reforma tributaria y ciertas medidas en favor de la juventud, no ha entendido que el país requiere un cambio estructural con reformas urgentes al sistema de salud, la justicia, al régimen de pensiones y una verdadera reforma política que tenga en cuenta a la juventud y que cree las condiciones para evitar tanta corrupción y evasión.

Entiendo que estas protestas se sustentan en muchos años y gobiernos que no han hecho las reformas pertinentes, en la negligencia del actual gobierno que desde su partido ha querido volver “trizas” el acuerdo de la Habana, que representa a una derecha recalcitrante y polarizada y a un sector empresarial que ante la situación actual, decidió que era hora de meterse la mano al bolsillo en favor de la equidad, atendiendo el clamor social reflejado en las protestas en todo el país y ante el hecho que fueron tocados por ocasión del paro.

Es costumbre del ejecutivo en la voz de su ministro de defensa, hablar solo de la turba enfurecida y de los vándalos, como si la ira de la sociedad en la situación que se encuentran 21 millones de pobres, tuviese alguna paciencia y racionalidad frente al hambre y la falta de oportunidades, cuando en buena medida se le ha incumplido en todas las promesas hechas y para el caso concreto en lo pactado, a la vez de estar representada por nadie, son gente sin voz. La ausencia de liderazgo del presidente se da en todos los ámbitos, se traduce entonces en una flagrante falta de norte y en el resentimiento de amplios sectores sociales que se cansaron de la clase dirigente y el sector político tradicional, quienes viven aplazando continuamente las reformas necesarias para el cambio político y la inclusión social desde una distribución de la riqueza más justa. A un es tiempo que el señor presidente asuma los cambios necesarios y decida un manejo a la crisis diferente a la salida militar, donde la concertación, la negociación y las reformas le den un nuevo norte al país.

 


miércoles, mayo 19, 2021

LA JUVENTUD TIENE LA PALABRA

 


Desde hace cinco años hay una toma de posición de la juventud  en el mundo frente a todos los problemas que afectan al hombre contemporáneo, su relación con la política y el papel de las estructuras del estado en el cumplimiento de sus objetivos que no atienden sus necesidades, la relación de la clase dirigente y empresarial con el planeta quienes han actuado de manera  irresponsable. La juventud colombiana no es ajena a esta reverberación, considera que las generaciones que le anteceden tienen muchas responsabilidades políticas, éticas frente a lo que nos pasa y al deterioro contante del medio ambiente. Esta juventud quiere ser oída, no está dispuesta a ser un convidado de piedra en las agendas públicas y en los correctivos que debe tener el sistema y más aún en la relación que debemos tener con nuestro planeta que, en últimas es la casa de todos.

Estamos frente a una posición política de dimensiones no vistas antes. La crisis de las democracias liberales es latente. Los gobiernos han pervertido las condiciones de gobernabilidad. La democracia representativa término en industrias electorales basadas en el clientelismo con el único objetivo de usufructuar el poder en favor de los intereses particulares.  “Es posible encontrar la noción de crisis en la democracia expresada como ausencia de arreglos institucionales o persistencia de conflictos entre sus estructuras. Sin embargo, también se puede abordar dicha crisis como una situación de carencia de valores, los cuales han sido distorsionados, desplazados o descartados”[1] . Está crisis se traduce en inequidad, falta de oportunidades y el empoderamiento de una elite.  Esto afecta por supuesto a la juventud. El análisis es más profundo de lo que suponemos. “Wolin (2004) introduce el contraste entre el capital y la democracia para presentar la discusión, preguntándose sobre la relación entre la política de las corporaciones y la política democrática, refiriéndose a la noción de crisis como un lugar no explorado debido a que "la ubicación de la crisis se ha buscado en los lugares equivocados" (Wolin, 2004, p. 597). Wolin considera que el error fue suponer que era posible la compatibilidad entre el capitalismo y la democracia, y que estos habrían de evolucionar para permitir la unión entre la cultura del trabajador y su cultura cívica, por lo que afirma que Marx estaba en lo cierto, sólo que parcialmente, pues el capitalismo no solamente desfigura al trabajador, sino que deforma su condición de ciudadano, debido a que las premisas del gran capital operan como factor de estímulo de conductas individualistas, acentuando rasgos personalistas que se distancian de valores como la búsqueda del bien común (Wolin, 2004, p. 601).

No hay otra manera que revisar el papel de la democracia liberal que,  desde el cumplimiento de los objetivos, escrutar cómo se expresa la participación política y cuál es el manejo de la macro-economía y si ella atiende a resolver los problemas de inequidad imperantes. María Isabel Puerta Riera, expresa categóricamente, citando a Wolin: Señala que la democracia (en referencia a la de los Estados Unidos) es efímera, en lugar de representar un sistema estable; prefiere denominarla democracia fugitiva para acentuar su naturaleza esporádica, relacionándola directamente con la noción aristotélica. Por ello, resulta mucho más conveniente hablar de formas de democracia en lugar de una sola, pues es esa multiplicidad la que deviene en política anti totalitaria (Wolin, 2004, p. 601). Para Wolin, las posibilidades democráticas dependen de la combinación del localismo tradicional y la descentralización postmoderna. No solo la juventud quiere participar en la toma de decisiones, sino atender, entender y participar de manera directa los problemas más latentes, desde la toma de posiciones y la protesta como vehículo de cambio ante el fracaso de la agenda pública al respecto.

Es claro que la educación y el empleo son variables que deberán ser una constante en las políticas públicas, pues de ellas depende buena parte del bienestar de la juventud.  Colombia es uno de los países más inequitativos, con menos oportunidades y con un déficit inmenso en la educación universitaria, 23 días de protestas corresponden a un mecanismo de defensa ante la ausencia y falta de atención de parte del presidente, la clase dirigente frente a problemas puntuales, que ya son debilidades perversas del sistema político.

No basta asumir políticas en consideración a las peticiones de la juventud en la plaza pública, es necesario escucharlos, atender sus peticiones y crear mecanismos permanentes que atiendan a una problemática de muchos años. El gobierno colombiano en manos del presidente Duque debe dejar tanta arrogancia y ver todo lo que pasa como una oportunidad necesaria que no sólo soluciona problemas estructurales sino que deberá producir una agenda que se refleje en más oportunidades y por supuesto justicia social. 



[1] Crisis de la democracia. Un recorrido por el debate en la teoría política contemporánea. María Isabel Puerta Riera.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-05652016000100001

 


martes, mayo 11, 2021

LA PROTESTA SOCIAL EN CALI

 



La sociología le ha dedicado tiempo y estudio al análisis pormenorizado de las protestas sociales en las sociedades modernas, para entender los procesos de identidad, los marcos en que se desenvuelve y los objetivos que persigue atendiendo a las visibles estrategias con las que procede. “Dentro del área específica de la sociología, las teorías norteamericanas de las “protestas sociales” ocupan un lugar central en el estudio de estos fenómenos. Entre ellas se pueden distinguir tres enfoques principales: las teorías de movilización de recursos, de los procesos políticos y de los marcos culturales”.

No es casual el estallido social en Cali en los barrios populares a pesar de la coyuntura: Colectivos con mucha pobreza producto de la marginación social, el desplazamiento y fenómenos urbanos de migración que responden a violencias concomitantes en sectores rurales. En un trabajo sobre violencia y segregación social en Cali, se establece: “Nuestra aproximación a esta problemática se plantea desde una doble preocupación. Si bien aceptamos las críticas a la explicación de la violencia a partir de las condiciones de pobreza y desigualdad social como factor único (cf. Deas, 1995) o estructural (cf. Ortiz, 1992: 66-67), nuestro propósito es poner de nuevo especial atención a su incidencia a escala micro y meso, pero articulados a otros factores más de carácter político e institucional. Esto significa que a pesar de las características socio-históricas específicas del conjunto de violencias por las que atraviesa la sociedad colombiana en las últimas dos décadas, es posible encontrar procesos comunes a los que viven diversas ciudades; uno de ellos tiene que ver con los patrones de segregación urbana con exclusión para determinados grupos de la población. Fenómenos que se relacionan con la “ausencia” del Estado como regulador de la vida urbana, además de la dinámica de segregación espacial, pueden ser sin duda una característica transversal a múltiples sociedades contemporáneas”[1]. 

La sociología clásica americano en el caso de las protestas, sobre la intención de los grupos sociales en la protesta, desde la teoría de los marcos, expresa: “Si bien es innegable que toda acción colectiva supone un grado de organización y alineamiento consciente y estratégico de las acciones para lograr los objetivos trazados colectivamente, se considera que entender a los sujetos como agentes racionales y estratégicos impide pensar a la identidad como una construcción que excede las intenciones conscientes del sujeto, lo sobrepasa. Según esta visión racional y estratégica, la identidad se construye de manera intencionada, se puede dirigir. Entonces, aunque es posible que los teóricos de los marcos acuerden en que la cons­trucción identitaria tiene un sustrato inconsciente que no puede ser “manejado” o manipulado por los sujetos, no existe en esta teoría una consideración de las implicancias de esta cuestión para la construcción co­lectiva, ya que el énfasis está puesto en el estudio de los aspectos conscientes y estratégicos”. Siloe en Cali y Agua Blanca, para sólo citar los dos barrios populares por excelencia, son barrios con un ADN especifico, con una migración considerable  producto del desplazamiento escalonado y las violencias múltiples que conllevan a una ciudad fracturada por la concentración de la riqueza, la división acentuada con diferentes dualidades: Ricos y pobres, blancos y negros, indios y otros… sumatoria que nos permite hablar de colectivos con puntos comunes que sirven de identidades frente a la ausencia del estado y la pobreza. Escuche un habitante casual de Siloe que enfatizaba: “Lo común de estos barrios son la marginalidad, la economía informal, las organizaciones propias, de ciudadanos con poder de mando y capacidad estratégica, para regular la convivencia sin la presencia del estado (Llámese oficinas) y el rebusque”. El diario el espectador en el día de hoy establece en un excelente artículo sobre el tema: “Lo que pasa acá (Cali) es una sumatoria de factores históricos. Organizaciones al margen de la ley que están en el entorno, que tienen milicias urbanas, corredores estratégicos, economías basadas en lo ilegal, cultivos ilícitos, minería ilegal. Cali aparece como un epicentro, está en el ojo del huracán de todas estas dificultades, que son de la región”[2]. Uno supone que de acuerdo a la teoría de los marcos “los sujetos que llevan adelante las acciones de protesta lo hacen de manera racional y estratégica”.

En el fondo es la teoría del estado, del presidente, quien supone que los factores objetivos no cuentan, la ausencia del estado menos y que la parcelación de los colectivos entre malos y buenos dirime una realidad que va más allá del énfasis puesto por la clase dirigente que establece la "penetración subversiva" y el estigmatismo de los colectivos con el estereotipo de “vándalos” y “movimientos anárquicos”, evadiendo factores sociales importantes represados.

“Es pertinente pensar en la necesidad de colocar a un nivel “superior” (en términos analíticos) la dimensión socio-económica de la desigualdad social”. También considera el documento que: “En contextos urbanos la desigualdad en cuanto forma de pobreza relativa se asocia a mayores niveles de violencia si ella se presenta con una relativa alta segregación espacial, que produce formas de exclusión social y, en algunos contextos urbanos como el nuestro, también pueden operar efectos de discriminación socio racial”. Esta es la realidad que debe ser tenida en cuenta en cualquier análisis sobre los barrios marginados quienes por años han sido falseados por el estado y están lejos de alcanzar los mínimos presupuestos para tener una vida digna. El presidente no debe esquilmar sus responsabilidades y menos volver a mentir con pactos que no va a cumplir, está obligado a reunirse con los líderes de barrios como Siloe en Cali y lógico con el comité de paro. Es atendiendo a las personas directamente afectadas que empezamos a tener reconocimientos de los verdaderos problemas que aquejan a grandes sectores de la población. Con rigor y en atención a una historia velada por muchos. Está claro "que el desarrollo urbano equitativo no se construye a punta de vidrio y cemento. La equidad es el resultado de la participación democrática de los pobladores urbanos en la construcción de ciudad; es el resultado del ejercicio del derecho a la ciudad que garantiza el acceso a la toma de decisiones en materias como el ordenamiento territorial, la planeación socioeconómica y la definición de las políticas públicas". De hecho estos colectivos están lejos de cualquier participación. 

 



[1] Segregación urbana y violencia en Cali. Quintín Quílez, Pedro - Autor/a; Urréa Giraldo, Fernando - Autor/a;

http://biblioteca.clacso.edu.ar/Colombia/cidse-univalle/20121113043808/segregacion.pdf

[2] Diario El espectador/11-05-2021. Cali, las raíces del estallido social.


sábado, mayo 08, 2021

LA GRAVE CRISIS DE COLOMBIA 2


 

No es que el presidente no pueda atender la crisis, es que hasta la fecha le ha faltado voluntad política para hacerlo. María Isabel Tamayo

 Entendiendo que nuestro país vive la peor crisis social y económica de las dos últimas décadas, que el caos que vivimos nace de la negligencia y lentitud del gobierno en la toma decisiones que entre otras tiene que ver con lo pactado en el paro del 2019, actitud que ocasionó una crisis social y protestas de tal magnitud que, hasta ahora no ha podido superarse, producto de una ausencia de gobernabilidad imperdonable,  razón del paro nacional y protestas de dimensiones no vistas hasta la fecha, cuyo objetivo en principio fue el retiro de la reforma tributaria  presentada por el presidente con nota de urgencia, Llamado que desatendió de manera inconsecuente, dándole pésimo manejo  a las protestas, lo que exacerbo los ánimos de una sociedad cansada del manejo del poder por un elite sin mediación alguna. Una vez retirada la reforma de manera tardía, el paro continuó, pues las causas van mucho más allá de esta reforma injusta, atiende a razones de tipo instrumental y estructural propias de un estado fallido, un ejecutivo encumbrado; se dirige igualmente contra la clase política, una elite perversa y una corrupción galopante que nunca hemos superado, además denuncia los privilegios enquistados en nuestras instituciones por sectores dominantes desde hace mucho tiempo.   Por ello, no es hablando con los mismos actores que el paro condena que, se le da salida al caos que vivimos, debe el presidente hablar y pactar indefectiblemente con los sindicatos, los gremios, el estudiantado, a través del comité de paro, que permita crear una bitácora de reformas y pactos acorde con las causas de tanto descontento. Más vale hacerlo con prestancia antes de que sea muy tarde. Se necesita escuchar, recapitular, concertar y crear las políticas y correctivos necesarios.

Repensar el país desde nuestras instituciones, evitar el reformismo inútil y, como a priori, partir del reconocimiento que, es un problema de voluntad política. Pensar al país con objetivos de cambio es pertinente. Esta crisis también se puede mirar como una oportunidad sí, la encopetada clase dirigente lo entiende, tiene voluntad de cambio y concertación para hacer las reformas prioritarias que brinden no solo más oportunidades, sino que nos permitan superar muchos problemas sociales represados. No es con la retórica acostumbrada ni con esa racionalidad maniquea y leguleya con la que se han manejado históricamente estos problemas.

Es una verdad incuestionable que la falta de equidad, el olvido de vastos sectores de la población y el usufructo del poder por unos pocos, constituye el apéndice y la causa de tanto descontento.

Espero con atención los diálogos entre la presidencia y el comité de paro, los estudiantes, la academia y los gremios, con la nación excluida históricamente hablando.




sábado, mayo 01, 2021

LA GRAVE CRISIS DE COLOMBIA

 



El peor error de cualquier gobierno es desconocer la realidad, perder la comunicación con ese concepto etéreo que denominamos pueblo y que, en el caso colombiano, en todo caso ha buscado la manera de hacerse oír con total des-atención del ejecutivo. El rechazo a la reforma tributaria en los términos en que la presentó el ministro de hacienda, con un exceso de carga impositiva y pretendiendo arreglar la falta de dinero de un solo tajo, acudiendo al bolsillo de los asalariados, sin ningún plan de contingencia, austeridad, reforma que entre otras cosas, nunca fue concertada con el país político, los gremios, los sindicatos, la academia, el estudiantado y la cual puso el dedo en la llaga de una clase media y baja en total crisis, producto de circunstancias especiales que nos impuso la pandemia y por gracia de una clase dirigente equivocada, autista y ensimismada en el poder que no ha tomado las decisiones a tiempo y cuando lo hace, se equivoca inexplicablemente.

El paro constituyó una muestra irrefutable de la inconformidad de la gente, una radiografía del resentimiento contenido de amplios sectores sociales, de la clase trabajadora, los comerciantes y los trabajadores informales, que son muchos en este país.   Ninguna violencia es casual, ni responde solo a los efectos delincuenciales y desmedidos de unos pocos, es una apuesta contra el mal gobierno, que, si no permite la protesta pacífica, se atiene a las consecuencias, pues el mal gobierno siempre es obligado a escuchar, a concertar, la evidencia fue el alto número de personas que salieron a marchar para decirle al presidente: No estamos de acuerdo. La democracia entre sus cuidados, tiene como obligación tacita, respetar los contrapesos y atender el clamor de sus ciudadanos.

Las cifras de desempleo, bajo crecimiento económico, informalidad y pobreza presentadas por el DANE, deben ser un signo de preocupación para el señor presidente, no puede desconocer esta realidad y contrario a la actitud terca del último año, es necesario generar mecanismos de concertación para salir de la crisis económica que nos aqueja, siempre y cuando acuda a fórmulas más ingeniosas y equitativas.

Contrario a lo que pensaba el gobierno, que esperaba el apaciguamiento de las protestas, todos los días hay marchas y pronunciamientos en pro de que se retira la reforma tributaria. Por lo tanto, cada día es más grave la situación de orden público, sin que el presidente desde su urna de cristal cambie de parecer. Espero, que los males que produce el poder en su aislamiento no permitan que haya consecuencias irreparables y que cuando se decida gobernar atendiendo la realidad, no sea tarde.