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jueves, julio 09, 2026

250 AÑOS DEL EXPERIMENTO ESTADOUNIDENSE (LETRAS LIBREL: JILL LEPORE)

 



Cada aniversario de la independencia se ha vuelto un punto de partida para reflexionar si Estados Unidos ha estado a la altura de los ideales de su fundación o si los ha traicionado. Este año no es la excepción: durante una charla ofrecida en The John Adams Institute, Jill Lepore pone a discusión qué podemos retomar y qué actualizar de las aspiraciones que dieron origen a aquel país.

Hace doscientos cincuenta años, un conjunto turbulento de colonias en la orilla occidental del Atlántico emprendió un experimento radical. Cansados de estar sometidos a poderes distantes y a una autoridad arbitraria, imaginaron algo nuevo, una sociedad basada en el autogobierno, en la libertad, y en la audaz idea de que gente común podría forjar su propio destino. El resto, como se dice, es historia. Y no una historia sencilla. De la Declaración de Independencia a Gettysburg, de Selma –durante la lucha por los derechos civiles– al desembarco en Normandía, lo que comenzó como una rebelión se volvió una nación cuya influencia se extiende mucho más allá de sus propias costas. Nunca perfecta, siempre cuestionada, y permanentemente en construcción. A medida que Estados Unidos se acerca a su aniversario 250, la tentación es o celebrar acríticamente o caer en la desesperanza.




Jill Lepore nos recuerda que la renovación es inherente al experimento estadounidense. En su discurso inaugural, analizará la Constitución de Estados Unidos no como una reliquia sagrada sino como un documento vivo moldeado por generaciones de ciudadanos que han expandido el significado de los derechos, la pertenencia y la posibilidad democrática. En un momento en que la democracia americana confronta presiones profundas, por la desigualdad y el poder tecnológico lo mismo que por la polarización y las tensiones institucionales, estas preguntas no podrían ser más oportunas.

¿Qué significa estar a la altura de ideales revolucionarios? ¿Qué tanto puede adaptarse un marco conceptual del siglo XVIII a un mundo del siglo XXI? ¿Qué responsabilidades recaen en la siguiente generación de ciudadanos?.

Parece un momento histórico por muchas razones. Este año además se cumplen doscientos cincuenta años de la fundación de los Estados Unidos. Este 4 de julio celebramos la Declaración de Independencia, que, a mi modo de ver, sigue siendo un texto de una belleza sublime, con todos sus defectos e insuficiencias.

La Declaración establece aquellas verdades que nosotros los estadounidenses consideramos evidentes en sí mismas: que todos los hombres son creados iguales, que nuestro Creador nos confirió ciertos derechos inalienables; entre estos últimos se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que se han instituido gobiernos entre los hombres para promover su seguridad y felicidad, y que, cuando los gobiernos traicionan esos objetivos, se les puede cambiar e incluso abolir. Pienso que este sentimiento, entre los sentimientos de la Declaración de Independencia, concentra la idea del derecho a la revolución, pero creo también que con mucha frecuencia se olvida la noción de lo que llamo la “filosofía de la enmienda”.

Una idea fundamental, crucial y revolucionaria en el siglo XVIII fue que las cosas pueden mejorar; que, como gente común y corriente, tenemos dentro de nosotros mismos la capacidad de determinar nuestros propios destinos, de decidir cómo viviremos juntos, de determinar los medios con los cuales nos gobernaremos, y que, si nuestros gobiernos fracasan en promover nuestra seguridad y felicidad, podemos mejorarlos a través de enmiendas, revisiones, medios pacíficos. La enmienda fue inventada en Estados Unidos en las constituciones estatales que se redactaron por primera vez en 1776.

Si uno iba a escribir una Constitución, la idea era tener una manera de cambiarla. De otro modo se volvería demasiado frágil. Y pienso que esta filosofía de la enmienda ha caído, en Estados Unidos, ampliamente en el olvido, y algo que de verdad estimo y deseo es que el aniversario de la fundación del país sea una oportunidad para recordarla.

Siendo honestos, es extraño celebrar el aniversario doscientos cincuenta de Estados Unidos. ¿Por qué? ¿Qué son doscientos cincuenta años? Recientemente he dedicado mucho tiempo a recapitular e intentar comprender la manera en que los estadounidenses adquirieron ese hábito. Los colonos solían celebrar los cumpleaños del rey, lo que me hace pensar que les gustaba la idea de esas fiestas; no obstante en el aniversario cincuenta de la Declaración de Independencia, el 4 de julio de 1826, John Adams y Thomas Jefferson, que habían escrito juntos la Declaración, murieron ese mismo día, con escasas horas de diferencia, separados por miles de millas, pero conscientes de que ambos estaban en su lecho de muerte. Este momento grabó a tal grado la noción de un aniversario cincuenta en los huesos de los Estados Unidos que, a partir de entonces, los cincuentenarios de la firma de la Declaración de Independencia se volvieron verdade- ramente oficiales, como si de algún modo honraran la extraña coincidencia de que Jefferson y Adams murieran el 4 de julio de 1826. En tanto aniversario cincuenta, la conmemoración de 1826 fue un punto de inflexión realmente crucial.

Bien mirado, se puede incluso utilizar cada uno de esos cincuentenarios como una suerte de baremo para determinar si Estados Unidos ha estado a la altura de los mejores ideales de su fundación, o si, por el contrario, los ha traicionado. Una de las cosas en verdad interesantes que ocurrieron en ese año de jubileo es que los abolicionistas negros del norte comenzaron a insistir en que la Declaración de Independencia –todos los hombres son creados iguales, dotados por su Creador de libertad– significaba que la esclavitud era inconstitucional. Aunque los estadounidenses suelen confundir la Constitución, escrita en 1787, con la Declaración de Independencia de 1776, la razón por la cual los abolicionistas hicieron eso fue porque sabían que necesitaban integrar la Declaración de Independencia dentro de la Constitución para poder acabar con la esclavitud. Y esa gran maniobra intelectual y política comenzó en 1826.

Si uno da un salto hasta 1876, en el centenario de la Declaración de Independencia, que tuvo lugar después de la Guerra de Secesión, hubo una gigantesca Exposición Universal en Filadelfia que fue una celebración de la Revolución industrial. Lo que todo el mundo quería ver era la Sala de Máquinas, con motores de vapor gigantescos y filas de máquinas de escribir (hubo gente que se quejó de que había demasiadas máquinas de escribir en aquel recinto). Aquella conmemoración celebraba en realidad la proeza económica americana, apoyada en la mecanización, y el papel cada vez más importante de Estados Unidos en el panorama mundial. No obstante, el festejo de 1876 también hizo algo que el abolicionista Frederick Douglass había anticipado: borró el relato de la esclavitud de la historia americana.

En 1876, el norte y el sur –los blancos del norte y el sur, mejor dicho– acordaron abandonar la democracia multirracial que había sido la promesa de las Enmiendas 13, 14 y 15 a la Constitución de los Estados Unidos, que daban fin a la esclavitud, garantizaban igualdad de derechos al margen de la raza, y otorgaban el derecho de voto a los hombres negros. Todas esas Enmiendas de la Reconstrucción se abandonaron en 1876. De modo que ese año también representa un punto de inflexión respecto a cómo se traicionaron los ideales de la Revolución y a las enmiendas que surgieron en las postrimerías de la guerra civil estadounidense.

Si avanzamos un poco más, hasta el aniversario ciento cincuenta, hay razones para calificarlo de un auténtico desastre. Como técnicamente era “el sesquicentenario”, los responsables del branding decidieron llamarlo de ese modo, añadiendo un signo de admiración. Sin embargo, en 1926 no fue un gran éxito en tanto celebración. Por otro lado, el Ku Klux Klan se las arregló para obtener el permiso para llevar a cabo una reunión en Filadelfia en el aniversario de la Declaración de Independencia. Los activistas negros protestaron, las organizaciones judías protestaron y se le denegó el permiso al KKK. En respuesta, el Klan hizo una marcha en verdad masiva en Washington D. C. De modo que, para utilizar estos periodos de cincuenta años como formas de aquilatar la historia americana y la lucha entre los ideales y la traición de los ideales de igualdad, independencia y libertad, se puede observar en cada uno de esos cincuentenarios cuánta tensión subsiste entre la idea de los Estados Unidos como un Estado nación liberal y Estados Unidos como una nación iliberal, de sangre y tierra. Este ha sido el hilo conductor de la historia estadounidense. Es una lucha y una contienda constantes.

Así sucedió en 1976, un bicentenario celebrado pero también llorado a lo largo y ancho de los Estados Unidos. El festejo tuvo lugar después del Watergate, Vietnam, los Papeles del Pentágono y el perdón del presidente Gerald Ford a Richard Nixon. El bicentenario entero, que comenzó realmente en 1971, presenció las protestas de las organizaciones de los derechos civiles, de un movimiento emergente en favor de los derechos homosexuales en Estados Unidos, de activistas por los derechos de las mujeres, que luchaban por la enmienda de igualdad de derechos, que no pudieron conseguir, y de las naciones nativas americanas, que de manera muy visible protestaban contra la historia de los Estados Unidos.

Debido a esto, el bicentenario fue, a simple vista, una especie de acalorada disputa acerca de a quiénes pertenecen los Estados Unidos, quiénes son estadounidenses, qué significa la historia estadounidense y qué se considera parte de la historia estadounidense. Pero, desde otra perspectiva, tenía algo de hermosa indisciplina. A la comisión presidencial oficial del bicentenario se opuso una Comisión Popular del Bicentenario que organizó sus propias contramanifestaciones a propósito de todos los temas de la celebración.

Sin embargo, en retrospectiva, el bicentenario logró zanjar esa disputa entre las distintas versiones de la historia de Estados Unidos, las diversas visiones del país que diferentes grupos de estadounidenses tenían, porque de alguna manera los acogió a todos y los sacó a todos a la luz. Uno podía acudir a cualquier celebración del bicentenario y, con seguridad, podías ver a gente vestida de rojo, blanco y azul diciendo cosas como “Ámalo o déjalo” o “Este es el mejor país del mundo”, pero también podías ver a quienes se manifestaban en contra, todos los cuales –salvo raras excepciones– protestaban pacíficamente y a los que no se les atacaba de ninguna manera por oponerse a la visión oficial. Pienso entonces que es muy útil pensar en ese momento ahora mismo, en el aniversario doscientos cincuenta, como otro punto de referencia que nos lleva a preguntarnos: ¿en qué situación está Estados Unidos hoy en día?

Debo confesar que no lo sé. Nunca me he sentido tan extranjera en un país como actualmente me siento en mi propio país, y creo que hablo por millones, decenas de millones de estadounidenses, cuando digo eso. Para tener un parámetro: parece un momento especialmente poco propicio para medir el éxito de los experimentos estadounidenses, y no hace falta que enumere las razones que han llevado a muchos politólogos a afirmar que vivimos un retroceso democrático. No obstante, creo tener los elementos para hablar, con honestidad, del surgimiento de una nueva Gestapo en la tierra de la libertad. Podemos hacer la crónica del deterioro de la separación de poderes, del abandono del Estado de derecho, del papel –en declive, en rápido declive, en caída libre– de los Estados Unidos en el panorama mundial, de la traición a la OTAN, la traición a nuestros aliados, el apetito de sangre, conquista y anexión. Pienso que en verdad estamos asistiendo a un momento en que el constitucionalismo mismo está en franco peligro en Estados Unidos, y digo todo esto en tanto que nunca he sido una persona alarmista. Para quienes no me conocen, ni a mí ni a mi trabajo, sería fácil decir que aquí viene otra estadounidense que se queja de todo, pero son cosas que normalmente no digo. Sin embargo deben decirse ahora porque son innegables.

Quiero señalar otra cosa, porque creo que es fácil enfocarse en lo que está ocurriendo. Desde luego, es esencial prestar atención a lo que sucede día a día. Intentar hacerlo resulta abrumador, pero considero que corremos el riesgo de no percatarnos de cambios estructurales más profundos, que se nos ocultan de manera deliberada. Y aquí me refiero a lo que considero el reemplazo del Estado nación liberal por lo que llamo el Estado artificial. Recientemente escribí un libro acerca del auge y la caída del Estado artificial. Y lo que quiero decir con eso es que el debate público –no solo en Estados Unidos, sino alrededor del mundo– está bajo el control de las corporaciones privadas, dueñas de todo lo que se dice en la esfera pública y capaces de determinar en gran medida nuestro conocimiento de lo que está ocurriendo en dicha esfera.

Las tres personas más ricas del planeta son dueñas de las tres plataformas más grandes del debate público, que ya no es libre, porque gente interesada únicamente en hacer de tus ideas un bien privado programan máquinas que lo determinan y gestionan. Los humanos se han vuelto en buena medida animales en granjas industriales bajo el reino del Estado artificial y los líderes de esas corporaciones internacionales consideran esencial tener poderes más allá de los límites del Estado nación, poderes planetarios para determinar el destino de la humanidad.

A estas personas no les interesa el consentimiento de los gobernados, los derechos humanos, la capacidad de las personas para determinar el destino de sus propias vidas, de participar de algún modo en el gobierno. Y considero que debemos examinar nuestra complicidad en el reemplazo del Estado nación liberal por el Estado artificial, con un gobierno de máquinas en que los drones han reemplazado al demos. Porque las máquinas que estamos construyendo no están sometidas al imperio de la ley, de las constituciones escritas en los siglos XVIII y XIX que llevaron la democracia alrededor del mundo.

Las nuevas máquinas no podían imaginarse en la época en que se escribieron esas constituciones, que, por otro lado, tampoco contemplan el mundo natural. Y considero que esos dos son los grandes retos para el Estados Unidos actual, precisamente cuando nuestras primeras constituciones, las constituciones estatales, cumplen doscientos cincuenta años.

Pienso entonces que este año, este aniversario, es una oportunidad increíblemente significativa para el pueblo de los Estados Unidos, pero sin duda también para el resto del mundo. Y esto se está abordando de modo más reflexivo, relevante y serio en Europa que en ningún otro lado. Pero es momento de que en Estados Unidos nos pongamos al día y nos involucremos en la conversación, y tengamos deliberaciones constitucionales acerca de si que- remos gobernarnos a nosotros mismos o si preferimos que lo hagan máquinas propiedad de grandes empresas.

De modo que quiero celebrar y pensar en maneras de conmemorar este aniversario doscientos cincuenta. No como un momento para mirar hacia atrás, ni hacia un futuro en Marte, sino hacia un futuro aquí juntos como humanos que vivimos en un mundo natural del que somos los guardianes y los cuidadores. 

Traducción del inglés de Andrea Martínez Baracs.

Extracto de la participación de Jill Lepore en
The John Adams Institute, el 11 de febrero de este año.

Edición España
N° 298 / Julio 2026



lunes, julio 06, 2026

MI MUNDIAL DE FÚTBOL

 Los mundiales de fútbol son un balsamo en un mundo siempre bailando sobre el filo de la navaja, inmerso en guerras, tensiones geopolíticas, al portas de una recesión, con una derecha galopante que cada vez se parece más al  fascismo, con una inequidad enorme. La historia mía con este evento, empieza con el mundial de 1970, con Péle y su sequito, en mi parecer el equipo más grande de todos los tiempos. 

La Copa Mundial de la FIFA, creada por iniciativa del dirigente francés Jules Rimet, se celebró por primera vez en Uruguay en 1930. Desde entonces, el torneo se disputa cada cuatro años—con pausas por la Segunda Guerra Mundial—, evolucionando hasta convertirse en el evento deportivo más visto del mundo. La idea de un campeonato mundial de fútbol surgió formalmente con la fundación de la FIFA en 1904. Sin embargo, no fue hasta 1930 que el sueño de Jules Rimet se materializó. Para la edición inaugural, Uruguay fue elegido como sede por sus recientes triunfos olímpicos y por celebrar el centenario de su constitución. En este primer torneo participaron 13 selecciones, y el país anfitrión se coronó como el primer campeón del mundo tras derrotar a Argentina.

El trofeo original entregado al campeón se llamó "Victoria", pero más tarde fue rebautizado como Copa Jules Rimet. Las reglas establecían que el país que ganara el torneo tres veces se quedaría con la copa en propiedad. Brasil logró esta hazaña en 1970. A partir de 1974, la FIFA introdujo el actual trofeo de oro macizo diseñado por el artista italiano Silvio Casaniga. 

Hay hechos de nunca olvidar. El maracanazo  en la segunda edición tras la segunda guerra mundial, Uruguay sorprendió a Brasil en el estadio Maracaná, logrando su segundo título mundial. Las hazañas de Péle quien con Brasil, cimentó su hegemonía ganando tres de los cuatro mundiales disputados entre 1958 y 1970. El "Gol del Siglo" y la Mano de Dios (1986): Diego Armando Maradona inmortalizó su nombre en México 86 llevando a Argentina a su segundo título.

Otro mundiasl que no se me olvidará, fue el mundial de España 1982 cuando un equipo iconico, el de Brasil, lleno de estrellas, fue eliminado por la selección de Italia. Ver jugar al equipo suramericano era una fiesta. Su juego, ordenado, exquisito, es dificil de volver a presenciarlo.

El mundial también es un gran negocio y la cumbre geopolítica más importante del planeta. En los estadios se encuentran reyes, jefes de estado, estrellas de la farandula y grandes personajes del deporte. Recuerdo un hecho que me dejó sorprendido.  Cuando​ ​se conoció que Qatar iba a ser el anfitrión del Mundial 2022 también se supo que el partido inaugural y la final se jugarían en Lusail, ¡una ciudad que aún no existía! Se trataba de una zona que hasta hace 15 años era arena, cactus, camellos y algunas casas de más de 100 años de antigüedad. La confirmación como sede mundialista fue la excusa para que el gobierno local impulsara la construcción de Lusail.

Este mundial tiene por primera vez tres sedes (USA, Canada y México) y 48 equipos. Colombia partido a partido se configura como una de las selecciones más importantes y llamada a producir sorpresas. Cada partido realmente lo he disfrutado mucho. Cada uno de ellos, definitivamente es una final y genera congregación, amistad y fervor nacional.

Cuando juega la seleccion Colombia, el país es uno solo, se paraliza  y entramos como en una parentisis, un oasis de frescura y a la vez de sufrimiento y ansiedad. En el lapso de tiempo del partido de nuestra selección estamos de acuerdo absolutamente todos. Creo que nuestra selección llegará a cuartos. Amanecerá y veremos.


martes, junio 30, 2026

QUE ESPERAMOS LOS COLOMBIANOS EN LOS PROXIMOS 4 AÑOS

 Las pasadas elecciones dieron a Abelardo De La Espriella como nuevo presidente de Colombia. Es un hecho que son varias las  lecturas de este proceso. La decadencia de los partidos tradicionales, muy preocupante; cada vez Alvaro Uribe es menos determinante; la consolidación de una nueva derecha muy difícil de leer, llegó al poder con el voto castigo; una nueva forma de hacer política que cada vez depende más de las redes, la tecnología, del marketing y el mercadeo electoral, bastante manipulador y que juega con las emociones del electorado, pocos votamos desde el conocimiento de programas y propuestas serias o por lo menos conociendolas. Ahora "Las transiciones democráticas buscan establecer un equilibrio de poder entre los diferentes sectores de la sociedad, promover la justicia social y garantizar la protección de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Estos procesos pueden incluir la celebración de elecciones libres y justas, el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la libertad de expresión y la creación de un marco legal que proteja los derechos humanos". Esta transición hasta el día de hoy está llena de amenazas, de afirmaciones sin sustento legal.

Espero en todo caso que al presidente le vaya bien, sí tenemos un ejecutivo exitoso, lógico que a Colombia le irá igual. La oposición deberá hacer su tarea desde lineamientos democráticos y con respeto por la constitución. No deberá caer en el error de lo que hizo la oposición con el primer gobierno de izquierda, ser rastrera y nunca pensó realmente en el país.

Estas son las promesas del nuevo presidente:

Defensa de la Constitución: Rechazo a una constituyente y compromiso con la separación de poderes y la independencia judicial.

Liberación del Estado: Levantar una mayoría moral y política para detener la captura del Estado y reconstruir la república.

Limpieza institucional: Ejecutar una limpieza inmediata en las cabezas y órganos directivos de las instituciones públicas.

Prioridad para los marginados: Centrar la atención en los que nunca han sido vistos por el Estado y darles prioridad.

Resultados iniciales: Tener como primera meta los 100 días iniciales del Gobierno para ratificar que se gestionarán y entregarán resultados para el beneficio de Colombia.

Defensa de la familia: Tener como principios básicos el respeto y el fortalecimiento de la familia como núcleo de la sociedad.

Liberación de coca: Destruir las 330.000 hectáreas de coca mediante fumigación aérea, erradicación manual, persecución a los capitales de los narcos, extinción de dominio exprés, sustitución y extradición. 

Acuerdos con las regiones: Gobernar con las regiones.


Entre el discurso y la verdad hay una distancia muy grande. Ahora, sólo queda esperar cuales es la ruta institucional para logar cada una de ellas y conocer todo el equipo de Gobierno. Estaré atento a esto.



miércoles, junio 17, 2026

ELECCIONES PRESIDENCIALES EN COLOMBIA EN MEDIO DE UNA PROFUNDA CRISIS POLITICA

 Colombia vive una profunda crísis política que trasciende a todas las  esferas, muy dificil de leer por las muchas variables que inciden sobre el país, en tocaso en ocasiones no permite hacer un diagnostico claro de lo que nos está pasando, tanto en la gobernanza, en la convivencia, en los territorios en materia de orden público y por lo tanto toca a la sociedad en todo su espectro. Sí partimos del hecho categorico: Que el papel principal de la política en los pueblos es organizar la convivencia, gestionar los recursos y garantizar los derechos de todos los habitantes. Su objetivo fundamental es canalizar las necesidades de la comunidad para convertirlas en decisiones y soluciones que mejoren la calidad de vida. Esto no sucede en el país. 

Recuerdo que en un seminario realizado por segunda vez en la universidad nacional a principios de siglo XXI dirigido por Ruben Sierra Mejía, se hicieron diagnosticos sobre la crisis del país, que en mi parecer siempre empieza con un profundo agrietamiento de la manera de hacer política y como la conciben nuestros lideres. Escribía:

"Hay que reconocer que en esta tarea de pensar una crisis no se deja de correr riesgos, pues no son escasos los obstáculos para alcanzar pronósticos atinados de los problemas. En tiempos oscuros, el pensamiento tiende a exagerar las consecuencias de los fenómenos y a apresurar las conclusiones, lo que le hace perder la prudencia de juicio en el análisis de los asuntos de que se ocupa. Por el hecho de ser tiempos en que las instituciones sienten que sus fundamentos se desmoronan, que se erosiona la vida social, en los que impera la desorientación, no resulta sencillo responder de manera oportuna y acertada a las crisis que definen el momento histórico; el pensamiento que se construye a propósito tiende a oscilar entre la ansiedad y la nostalgia, entre la búsqueda afanosa de una salida a la situación de penuria moral y el convencimiento dogmático de que la solución solo puede ofrecerla la recuperación de unos valores y unos ideales de organización social que han perdido su vigencia. Esa zozobra se encuentra en todas las esferas intelectuales y en todas las regiones políticas". 

Para Jürgen Habermas, una crisis política en los tiempos actuales es una crisis sistémica de legitimación y racionalidad. Ocurre cuando el Estado pierde la capacidad de convencer a la ciudadanía de que sus decisiones benefician al bien común, dando paso a la desconfianza hacia las instituciones democráticas. Traigo a colación este filosofo, pues el siemre sostuvo que los conceptos de racionalidad comunicativa, democracia deliberativa y esfera pública se articulan en un modelo normativo que busca explicar cómo las sociedades modernas pueden sostener formas de legitimidad política basadas en la argumentación pública y no únicamente en la coerción ni en el interés estratégico. 

colombia este domingo decide en segunda vuelta quien será presidente. Escogera entre dos alternativas muy diferentes, frente al fracaso de los partidos tradicionales que ya denotan un diagnostico grave. En una esquina hay una derecha gaseosa alrededor de un caudillo con visos de dictador y sin programa claro. En la otra, una izquierda con sentido social pero aún con una ausencia o bitacora de como gobernará y lo que es peor, sin reconocer los errores del actual mandatario y  sin la ruta clara que nos permita saber como se resolverán los problemas estructurales del deficit fiscal, la crisis energetica, la salud, el orden público para sólo citar algunos entre muchos.  

Miren el analísis de Jorge Gonzales Arrocha frente a la crisis de las democracías en el mundo:

"Aunque la democracia sigue siendo una idea ampliamente popular, existen evidencias de que en muchas naciones hay un grado sorprendentemente alto de apertura a modos y tendencias antidemocráticas. Es decir, que lo que llamamos crisis, tiene un grado alto de relatividad y depende también en gran medida de la autopercepción de cada cual.

En Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Hungría Japón y Sur Corea, más del 20 por ciento cree que ser gobernado por un líder fuerte pudiera ser una buena idea (Wike y Fetterolf, 2018). Durante 25 años, investigaciones sobre el tema muestran que países de Europa Central y del Este, manifiestan los índices más altos de insatisfacción respecto a la forma en que funciona la democracia en sus países (Klára Vlachová, 2019; Karp and Milazzo, 2015). Ello sin mencionar las crisis de Europa Occidental que se transfiguran en la polarización política de España; la crisis por la que ha atravesado el gobierno francés, con meses enteros de paro y huelgas tras la crisis provocada por las pensiones; el auge de los nacionalismos de factura conservadora en países como Alemania, España, Francia y Hungría"(1).

Ruben Sierra Mejia en el mismo editorial del seminario expresa:

"La crisis, entonces, no debe entenderse solo por su aspecto negativo, como síntoma de decadencia o desintegración, sino que también puede apreciarse como manifestación de anormalidades que se encontraban ocultas o reprimidas y que, puesta en evidencia su dimensión perturbadora, se convierten en tema de estudio para las ciencias sociales, de reflexión para la filosofía o de inspiración para el arte"(2).

Votar a conciencia es pertinente. Aceptar los resultados igual y llegar a consensos sobre los diagnosticos y sus soluciones en un gran acuerdo nacional es la única salida. Los candidatos, tanto Abelardo De La espriella como Iván Cepeda se han dedicado a los vituperios mutuos, a las ofensas y a general en la redes a una constante creacion viral de falsas acusaciones. Luis Fernando Alvarez un excelewntwe colunnista expresa con absoluta lucidez que  el sentido de la democracia, como sistema de participación universal en las decisiones de poder, debe enfrentarse con dos formas distintas de mirar el universo y el manejo de la cosa pública: La controversia entre la emoción o la voluntad emocional y la razón. Escribe José Darwin Lenis Mejia en el portal la silla vacia de Colombia que el concepto de Emocracia, propuesto en esta columna, une las palabras de origen griego Pathos (emoción, conmoción, sufrimiento) y Kratos (poder, gobierno). Este término describe el engranaje que hay entre las emociones y el poder, un fenómeno que moviliza a los ciudadanos en el ámbito político. Adelante agrega: "Sin embargo, la democracia, como concepto, es polisémico y en ocasiones amorfo, sujeto a interpretaciones que dependen del contexto cultural y político. En el mundo actual, interconectado y globalizado, la democracia está experimentando transformaciones significativas. Hoy, se centra en las emociones de los Homo-Emoticus (hombres emocionales), individuos profundamente influenciados por las redes sociales. Estas plataformas no solo reflejan las experiencias de los sujetos, sino que también generan corrientes emocionales colectivas que moldean las formas de pensar, ser y demandar derechos políticos y económicos". Los candidatos son muy conscientes de ello y poco deliberan con argumentos y con diagnosticos certeros. Se recurre a la emoción como el mejor mecanismo de ganar adeptos, a  la visceralidad. No va a ser facil para el votante común salir de esta encrucijado en la que se ve envuelto todos los días, pero no hay otro camino que recurriar a una racionalidad. 

1- Crisis de la democracia y fundamentalismo político - Dialektika

2-La crisis colombiana. Reflexiones filosofica (Ruben Sierra Mejia (ed.)) (z-library.sk, 1lib.sk, z-lib.sk).pdf


cesarhernando.bustamante@gmail.com



sábado, junio 13, 2026

LOS LUGARES QUE HABITO EN EL MUNDO FANTASTICO DE MIS DÍAS

 Creo que he habitado más en  el famoso pueblo ficticio creado por el escritor colombiano Gabriel García Márquez que en mi propio entorno. Macondo es el escenario principal de su obra maestra, Cien años de soledad, y de otras novelas como "La hojarasca" y "La mala hora". Simboliza la historia, la cultura y la magia de América Latina. Es como un espejo donde huyo cada vez que no quiero estar en este mundo. Otras veces me traslado a Hogwarts  el Colegio de Magia y Hechicería del universo Harry Potter o a La Tierra Media: El vasto mundo fantástico de J.R.R. Tolkien (El Señor de los Anillos). En ocasiones creo que vivo más Comala: El pueblo fantasmal y asfixiante de Pedro Páramo de Juan Rulfo. Ahora se me viene a la cabeza "De la utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida", es la segunda de las consideraciones intempestivas escritas por el filósofo Friedrich Nietzsche. Las cuatro consideraciones fueron escritas entre 1873 y 1876. Pensar bailando en el filo de la navaja se ha vuelto una constancia en mi vida. Esta semana volví a visitar al Barrio Santa Lucia. Los lugares definitivamente cambian mucho con el tiempo y una persona nunca será el mismo después de dejar ver un sitio por momento prolongadados. Sentí tristeza, el barrio tiene un sabor a saudade, a nostalgia perdida. El parque de los iconoclastas está recurrido por personas extrañas. Fuera de los habitos comunes hay una metamorfosis en su habitad.

Ayer termine de leer una biografía de la gran escritora Clarice Lispector. La compare con la biografía novelada de Gabiel Vasquez "Los nombres de Feliza". Esta última me dejo un sabor agridulce. Creo que el escritor no logro atrapar una vida de por sí muy misteriosa y llena de incognitas. En cambio la biografía de Benjamin Moser de la Lipestor es impecable. Desde el comienzo lo impacta a uno por la forma como la describe:  "en Brasil, la Esfinge de Río de Janeiro, una mujer que fascinó a los hombres de su país casi desde desde la adolescencia. «Su visión me impactó», recordaba el poeta Ferreira Gullar de su primer encuentro. «Los ojos verdes almendrados, los pómulos marcados; parecía una loba, una loba fascinante… Pensé que si la volvía a ver, me enamoraría de ella sin remedio». «Había hombres que no consiguieron olvidarme en diez años», admitió ella. «Había un poeta americano que amenazó con suicidarse porque yo no le correspondía». El traductor Gregory Rabassa recordó haberse «quedado atónito al conocer a esa persona extraña que se parecía a Marlene Dietrich y escribía como Virginia Woolf»".

Empece este escrito con los lugares de mi literatura y siempre termino hablando de mis lecturas y libros. La mujeres inteligentes siempre me han inquietado: Susan sontag, Simone de Beauvoir, la propia virginia Woolf, Marta Traba, Hipatia de Alejandría , Hannah Arendt, María Zambrano, Judith Butler, Philippa Foot, Ayn Rand, para solo citar algunas. Claro, ninguna supera en su gerandeza existencial a Ursula Iguaran.

De "Memorias de una joven formal" de Simone de Beauvoir aprendí a  existir sin concesiones a falsos ideales o autoengaños. Recordé el poema sw Maria Merces Carranza:

AQUÍ ENTRE NOS

Un día escribiré mis memorias, ¿quién

que se irrespete no lo hace? Y

allí estará todo. Estará el esmalte

de las uñas revuelto

con Pavese y Pavese con las agujas y

una que otra cuenta de mercado. Donde

debieran estar los pensamientos

sublimes pintaré

tus labios a punto de decirme

buenos días todos los días. Donde

haya que anotar lo más importante

recordaré un almuerzo

cualquiera llegando al corazón

de una alcachofa, hoja a hoja.

Y de resto,

llenaré las páginas que me falten

con esa memoria que me espera entre cirios,

muchas flores y descanse en paz.


Me evocó de igual manera a  Elizabeth Bennet, mejor conocida como Lizzie. La protagonista de Orgullo y prejuicio tiene una personalidad sarcástica, valiente e ingeniosa que destaca en una época restrictiva para las mujeres. Su historia con Mr. Darcy se ha recreado incontables veces en la televisión y el cine, y su desarrollo ha sido inspiración para escribir muchas de las mujeres ficticias que hoy conocemos y adoramos. Por su puesto, todas me reucerdan a mi madre Myrian y a mi esposa Ana Isabel Ruiz. Les pido disculpas a mis lectores por estas dispersiones en ocasiones tan necesarias.




martes, junio 09, 2026

EL COMPORTAMIENTO DE LAS CAMPAÑAS PARA LA SEGUNDA VUELTA DE LA ELECCIÓN PRESIDENCIAL EN COLOMBIA

 Da grima y pena la manera tan oprobiosa como están manejando las campañas en este momento crucial en Colombia. Sobran los insultos, las acusaciones, la falsa propaganda, el montaje de videos falsos con la IA y brillan por su ausencia las propuestas, la manera como se solucionarán los grandes problemas del país, las nominas ministeriales. Parece que a los candidatos sin ninguna etiqueta quieren llegar al poder a como de lugar.

El radicalismo político es una corriente ideológica y una postura ante la acción pública que busca reformar de manera drástica, profunda y desde la raíz (radix en latín) las estructuras políticas, sociales y económicas de una sociedad. A lo largo de la historia, el término ha mutado: en el siglo XIX se asociaba al liberalismo progresista (que buscaba el sufragio universal y el fin de las monarquías), mientras que en la actualidad puede aplicarse a posturas tanto de extrema izquierda como de extrema derecha. Las campañas se caracterizan por su extremismo y radicalismo. Hay un liderazgo perverso de los candidatos que le hace mucho daño al país. En Colombia se caracterizan estas campañas por las malas formas y el electorado como borrego entra en estas disputas.

Todos sabemos que el radical mantiene una postura de confrontación directa con el orden establecido y con los sectores moderados. Para un radical, el "gradualismo" o la negociación son vistos como una pérdida de tiempo o una complicidad con el sistema y de hecho no le importa romper con la institucionalidad y con las leyes vigentes.

Hubo en principio un radicalismo liberal y variado muy importante. Jeremy Bentham. Fue Líder de los llamados Philosophical Radicals en Inglaterra. Basándose en el utilitarismo (buscar "la mayor felicidad para el mayor número"), Bentham argumentaba que las instituciones británicas tradicionales eran corruptas y debían reformarse desde la raíz. Exigió el voto secreto, la reforma parlamentaria y la democratización del derecho. Maximilien Robespierre, encarnó el ala radical de la Revolución Francesa (los jacobinos). Basado en las ideas de Rousseau, teorizó y aplicó la idea de que para refundar una sociedad desde la raíz y proteger la "virtud pública", el Estado podía y debía utilizar métodos extraordinarios y expeditivos (lo que derivó en la época del Terror). Karl Marx. Suya es la famosa frase: "Ser radical es atacar el asunto por la raíz. Y la raíz, para el hombre, es el hombre mismo". Marx teorizó que las reformas políticas eran insuficientes y que se requería una transformación radical de las relaciones de producción (la abolición de la propiedad privada) mediante la revolución proletaria. Saul Alinsky. Considerado el padre del radicalismo comunitario en Estados Unidos. En su libro Tratado para radicales (Rules for Radicals), ofreció una guía táctica para que las comunidades marginadas se organizaran y desafiaran el poder político y económico mediante la agitación social no violenta. Ernesto Laclau) y Chantal Mouffe. Teórico del postmarxismo y creadores del concepto de "Democracia Radical" en su obra Hegemonía y estrategia socialista. Argumentan que la izquierda no debe abandonar la democracia liberal, sino "radicalizarla", extendiendo las luchas por la igualdad y la libertad a nuevos campos (feminismo, antirracismo, ecologismo).

Hay también un radicalismo de Derecha y Conservador. Carl Schmitt. Jurista y filósofo político alemán. Su teoría radical del poder se basa en la distinción amigo/enemigo como la esencia de la política. Criticó duramente el liberalismo parlamentario por considerarlo incapaz de tomar decisiones firmes y defendió la idea del estado de excepción, influyendo en el pensamiento autoritario y en la extrema derecha moderna. Alain de Benois. Principal teórico de la Nouvelle Droite (Nueva Derecha) francesa. Su enfoque, conocido como etnodiferencialismo, propone una crítica radical a la globalización, al liberalismo y al multiculturalismo, argumentando que se debe volver de raíz a las identidades culturales y nacionales homogéneas.

En Colombia el más radical fue Laureano Gomez y en cierta manera Jorge eliecer Gaitan. Hoy el más visible es Abelardo De La Espriella, pese a querere mostrarse como moderado. Ivan Cepeda ha respondido con las mismas herramientas del radiclismo de su oponente cayendo en un juego muy peligroso. esperemos en estas dos semanas la actitud cambie

lunes, junio 01, 2026

ANALÍSIS DE LOS RESULTADOS EN PRIMERA VUELTA DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN COLOMBIA

 Lo primero que todo confirmar la garantia que representa para Colombia una registraduría autonoma administraticamente y presupuestalmente, muy seria (Desde lo que significó el respeto por la ley y los protocolos para tener unas elecciones justas y honestas), efectiva, neutral y quien entregó resultados en menos de dos horas. Quedan las actas físicas, realizadas por ciudadanos del común y después  hacer  el conteo de los votos y llenar el formulario E-14 que son pruebas irrefutables.

CNN reseña con gran acierto el resultado: "Contra buena parte de los pronósticos que durante meses dieron como favorito al candidato oficialista Iván Cepeda, en Colombia el outsider Abelardo de la Espriella fue el más votado en primera vuelta y llegará al balotaje con la sensación de impulso político". La derecha y un grueso de la población por encima de ideología votó por Abelardo De la Espriella aunque la izquierda se mantiene unida parece que llegó a su techo. La habilidad de los candidatos para mantener sus votaciones y recoger el centro les dará  la presidencia a cualquiera de los dos. 

Pienso que el doctor Uribe jugó con dos candidatos desfavoreciendo por esta razon a Paloma Valencia. La candiata Payanes no sacó ni la mitad de los votos de la consulta y una vez conocida las elecciones adhirió al candidato de la derecha en pleno, se allanó sin condiciones.

El periodico "El país" de España expresa en su analísis: "¿Por qué son De la Espriella y Cepeda los candidatos finales? La votación se explica con el ascenso de una nueva derecha, que desplazó al uribismo tradicional, con los límites del petrismo, con el fracaso de las apuestas de centro y con una elección que volvió a demostrar hasta qué punto la polarización sigue organizando la política colombiana". Creó que no es cierto, simplemente el uribismo de antemano se fue con el candidato afin a su ideología y odios. Es un hecho, como lo dice el mismo Diario que el abogado penalista mantiene una retórica donde mezcla elementos de otros referentes ultraderechistas de la región latinoamericana, como el salvadoreño Nayib Bukele, el argentino Javier Milei o el brasileño Jair Bolsonaro. Y los 10 millones de votos obtenidos este domingo le otorgan una legitimidad para seguir adelante con ese proyecto.

Las campañas fueron muy diferentes. Una completamente digital, moderna, atiende a la nueva forma de hacer política desde la redes, cercana al espectaculo y quien aprovecha todas las herramientas del mercadeo y de la inteligencia artificial (Abelardo De La Espriella). La otra fue más presencial, aprovechando la unidad de la misma y con la virtud de tener el gobierno a su favor, toda una burocracia, una chequera muy poderosa y muchos medios de comunicación oficiales.

Abelardo nunca ha ejercido un cargo público ni se había lanzado a una elección de voto popular. Se lanzó por firmas y no tuvo el apoyo directo de ninguno de los grandes partidos del país. Para el analista político Miguel Luján, el histrionismo de De la Espriella sin duda fue un factor que lo llevó a su triunfo. Luján considera que hubo dos claves para el ascenso de De la Espriella en cuanto a sumar a aquellos votantes que se consideraban indecisos en las encuestas: el voto útil (el objetivo es atajar al rival, en este caso a Cepeda) y el efecto vagón (la tendencia a apoyar al candidato favorito en las encuestas, que daban a De la Espriella una ventaja cada vez mayor sobre Paloma Valencia).

Para el analista Flórez, a la campaña de Valencia “le pasó una cosa increíble”: trajo a la mesa un vicepresidente “pensando que iba a atraer al centro” y lo que hizo fue perder los votos de la derecha. La analogía es con la cobija de un avión: por querer cubrir la cabeza descubrió los pies. Valencia, por tratar de atraer al centroizquierda, descuidó la derecha. Si se compara el resultado del Centro Democrático en las elecciones legislativas, es claro que los votantes del Centro Democrático no apoyaron a Valencia. “Ella terminó abandonada”, dice Flórez.

Expres CNN con gran acierto: "Iván Cepeda, el candidato oficialista, había sido el favorito prácticamente en todas las encuestas desde finales de 2025. Era el que se daba por descontado que iba a pasar a segunda vuelta y que sería el más votado. Pasó a segunda, pero no fue el más votado. ¿Qué pasó con el candidato del Gobierno y cuánto puede crecer?. Si bien Cepeda logró una votación histórica para la izquierda (más que lo que sacó Gustavo Petro en primera vuelta en 2022; aunque el padrón electoral creció con respecto al crecimiento demográfico), los analistas coinciden en que tiene menos margen para crecer que su rival. Y eso tiene que ver con factores internos y con factores externos.

Los votos de Fajardo, Paloma y Claudia no son endosables pero está descontado que esos sufragrantes escogerán ineludiblemente por quien votar. No será dificil predecir que una buena parte de quienes votaron por Paloma se iran con De la Espriella. La izquierda deberá reconocer sus errores, que perdió buena parte del voto de la juventud y que tan solo tiene tres semanas para recoger los votos necesarios. Dónde recavar para conseguirlos es la tarea que deberán resolver los asesores del senador Cepeda. Estas tres semana serán para alquilar balcon.