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sábado, septiembre 19, 2026

CIUDADES RESILENTES PARA TODOS (LETRAS LIBRES)

 

Se habla de resiliencia como si fuera una propiedad de los materiales o un atributo de los reglamentos de construcción, pero no es solo eso: es un reto social, económico y político.


Este artículo públicado en la reista "Letras libres" me parece de la más importancia frente a las catastrofes naturales presentadas en el mundo en la última década. El tema de la prevención de las mismas fue tradado estye viernes en el club de prensa de las biblioteca EPM de Medellín Colombia, dirigido por Fredy Ochoa. En este conversatorio no estuve, pero la públicación es un aporte a las disertaciones del mismo. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE.

Se habla de resiliencia como si fuera una propiedad de los materiales o un atributo de los reglamentos de construcción, pero no es solo eso: es un reto social, económico y político.

por

Sergio M. Alcocer

17 septiembre 2026

La amenaza permanente de los sismos en México nos obliga a evaluar, de modo periódico y sistemático, los avances, a identificar los rezagos y deficiencias, así como a implantar políticas para reducir el riesgo sísmico e incrementar la resiliencia sísmica de nuestras comunidades. Los aniversarios de los sismos de septiembre (1985 y 2017) y los eventos recientes en Venezuela y Colombia nos ofrecen la oportunidad de reflexionar y proponer estrategias.


La resiliencia es un concepto ampliamente usado en las ciencias sociales. De manera simple, la resiliencia de un organismo o una comunidad es la capacidad que tiene de absorber un choque y de recuperarse mediante el aprendizaje y la transformación. En 1981, Peter Timmerman introdujo el término en el contexto de los desastres producidos por fenómenos climáticos. En 2003, Michael Bruneau llevó el concepto a un marco cuantificable para comunidades e infraestructura, lo que desembocó en la adopción de criterios de diseño que han permitido transitar de “resistir un sismo” a “mantener / recuperar la funcionalidad en un tiempo determinado”.


Se habla de de resiliencia como si fuera una propiedad de los materiales o un atributo de los reglamentos, pero no es solo eso. Además de técnico, es un reto social, económico y político. Conseguir la resiliencia implica mejor tecnología, regulación y escucha. A continuación se hace un recorrido por algunos de los condicionantes de la resiliencia: las normas de construcción, las desigualdades, la tecnología que podemos poner al servicio de la comunidad, la sostenibilidad y el impacto ambiental, las herramientas normativas y financieras para lograrla, así como el papel –todavía subestimado– de la sociedad.


Los temblores, especialmente el de 1985, han expuesto con crueldad la inconsistencia en las normas de construcción, entre el desempeño esperado de los edificios y el comportamiento que realmente eran capaces de exhibir. También nos han dejado lecciones, entre ellas: a) es indispensable estar preparados para evaluar, con metodologías basadas en fases y desarrolladas por personal certificado, la accesibilidad y habitabilidad de las construcciones tras un sismo; b) la seguridad estructural y la calidad de su desempeño sísmico dependen de la adecuada implantación y seguimiento de requisitos y buenas prácticas a lo largo de la vida del proyecto, desde su planeación hasta su operación y mantenimiento, la cual debe ser incluida en normas y reglamentos; c) los edificios diseñados y construidos con normatividad más estricta tienden a exhibir un comportamiento estructural adecuado, si bien, todavía, con daños inaceptables en muros divisorios y contenidos; d) las edificaciones hechas sin la intervención de ingenieros estructurales, como aquellas por autoproducción, son mucho más vulnerables a experimentar daños severos e, incluso, colapsos; e) las expectativas de la población sobre el comportamiento de sus edificaciones han de ser tomadas en cuenta, de manera explícita, en el diseño de las normas, y f) el Sistema Nacional de Protección Civil es eficaz y eficiente mientras sea capaz de articular esfuerzos de distintos niveles de gobierno, así como de sectores de la población; en México, ello se lograría si regresamos al Sistema a la Secretaría de Gobernación.


Sismo tras sismo hemos constatado que el daño nunca se distribuye por igual. Se concentra, con precisión, ahí donde está la población que vive en condiciones de mayor vulnerabilidad, en especial aquella que vive en pobreza. El sismo no inventa la desigualdad, pero sí la revela y la agrava. Así ocurrió en 1985 y de nuevo en 2017 en México, en 2023 en Turquía y, ahora, en Venezuela y Colombia.


En la Ciudad de México, la vivienda autoproducida –la que construyen sus propios habitantes o mandan construir, muy frecuentemente, sin intervención de un ingeniero estructural– representa más de la mitad del parque habitacional. Esta población es, sistemáticamente, la que menos capacidad tiene de anticipar y resistir un evento sísmico. Nuestro reto es, entonces, que la ingeniería llegue a quien más la necesita. Un reglamento de construcción de clase mundial que solo protege a quien puede pagar un director responsable de obra y un corresponsable en seguridad estructural, profesionistas que por ley responden de que un edificio se haya calculado y construido conforme a la norma, no es una política de resiliencia. Puede incluso considerarse como un generador de desigualdad institucionalizada.


La ingeniería civil no puede seguir suponiendo, como condición de entrada, que el cliente puede pagar el diseño. La normativa, la tecnología y el financiamiento han de concebirse pensando en el segmento que hoy queda fuera del sistema formal. Si no cerramos esa brecha, seguiremos construyendo ciudades resilientes para una parte de la sociedad y frágiles para el resto. La desigualdad estructural, cuando llega el temblor, deja de ser un asunto de justicia y se vuelve un asunto de supervivencia colectiva.


Hay algo que los ingenieros sí podemos cambiar de manera directa: la tecnología que ponemos al servicio de esa vivienda que hoy queda fuera del sistema. Existen sensores de bajo costo capaces de dar seguimiento a la salud estructural de una vivienda, materiales de construcción (como piezas de mampostería industrializada y morteros) de alto desempeño y sistemas constructivos a base de prefabricación, así como sistemas tendientes a lograr una seguridad sísmica adecuada de la autoconstrucción. Mediante la implantación de programas de servicio social de apoyo técnico, podemos acercarnos a lograr que las construcciones del medio rural y semiurbano tengan estándares de seguridad suficientes. La ingeniería y la arquitectura tienen la obligación de tomar estas y otras herramientas, y llevarlas deliberadamente hacia la vivienda que no puede pagarlas. No es una cuestión de caridad técnica; es la única manera de cerrar la brecha. Una innovación que no baja de nivel no es innovación: es refinamiento de un privilegio.


Existe otro tipo de vulnerabilidad del que hablamos menos: la que crean la economía y el desarrollo mismos cuando se construyen y luego se abandonan o se adecuan los edificios. Cuando un edificio o una industria se instalan en una ciudad, dan origen a empleo e infraestructura para apoyar la construcción y para operar la instalación. Esto, sin embargo, conlleva un costo ambiental que no se contabiliza en ese primer momento de euforia: huella de carbono (o carbono incorporado) en los materiales de construcción, extracción de agua, contaminación de suelo, presión sobre las redes urbanas de electricidad, agua y drenaje que no fueron diseñadas para esa carga. El momento más peligroso, el que casi nunca se planea, es el de la partida de la industria o la reconversión del edificio. Edificamos y construimos infraestructura pensando en que la abundancia será permanente, y no diseñamos para el momento en que deja de serlo. La ingeniería civil y, en especial, la estructural, tiene que pensar en el ciclo de vida completo de un proyecto de infraestructura o edificación: no solo la llegada de la industria o de los servicios urbanos abundantes, también su salida o su escasez. Eso significan edificaciones diseñadas con su reúso adaptativo, renovación, reconversión o rehabilitación futura en mente. Implica que, desde su construcción inicial, se incorporen métodos, materiales y sistemas amigables con el medio ambiente; que los materiales usados impliquen una operación y mantenimientos accesibles y asequibles y que, en su rehabilitación, se aprovechen al máximo las estructuras existentes. 


Queda pendiente analizar el puntal de la resiliencia más subestimado: la participación social. Durante décadas, los ingenieros hemos diseñado edificaciones e infraestructura desde el escritorio, y le hemos preguntado a la gente, cuando mucho, al final del proceso. Eso tiene que cambiar. Es importante incorporar a la población en distintas fases, no solo en una consulta simbólica: diagnósticos participativos con los propios habitantes, antes de escribir la normativa y no después. Consulta directa a constructores informales y a pequeños desarrolladores, para que la norma refleje cómo se construyen realmente nuestras ciudades y no cómo imaginamos que se construye desde un cubículo. Encuestas sistemáticas sobre la percepción del riesgo, que permitan diseñar con evidencia de lo que la gente espera y no con supuestos de laboratorio. Mesas de trabajo vecinales para informar, educar y priorizar, junto con la comunidad, qué edificios y qué zonas se refuerzan primero. Y una retroalimentación continua entre autoridad, ingeniería y comunidad durante todo el proyecto, no una consulta única que después se archiva. Estos ejercicios no son adorno democrático: proveen información técnica. Un ingeniero la necesita para diseñar políticas que la gente realmente use. Una norma que no cabe en la obra, un reforzamiento que nadie puede ejecutar, un trámite que nadie puede pagar, no son fallas de comunicación: son fallas de diseño.1


¿Cómo podemos lograr poblaciones más resilientes ante sismos y otros fenómenos perturbadores? Con tres herramientas que, al trabajar coordinadamente, sean pilares de una política pública. Aún más, por impactar en la seguridad de las personas, sería una política de Estado.


La primera herramienta es la normativa. Requerimos leyes, reglamentos y normas de construcción que dejen de tratar por separado lo estructural, lo ambiental y lo social, como si una columna no se apoyara en un suelo, un suelo no dependiera de un acuífero y un acuífero no estuviera habitado y aprovechado por personas con distinta capacidad de pago. Esa es la razón del proyecto de Ley de Construcciones que el autor tuvo la responsabilidad de desarrollar para el Gobierno de la Ciudad de México. Se trata de una norma con visión metropolitana, integral y coordinada y con miras en la resiliencia y competitividad de la región, tal que fomenta la seguridad estructural, la responsabilidad ambiental y los mecanismos de acceso para quien no puede pagar un trámite formal. Este modelo de normativa puede servir de base para una de alcance nacional, mediante una ley general, de modo que permita contar un sistema coordinado y armónico de normas para México que reconozca los distintos contextos regionales. Una de ellas sería para atender el sismo y sus efectos.


En este marco, los reglamentos y normas de construcción revisten importancia para proteger la salud y la seguridad del público. Establecen mínimos por satisfacer para que, ante condiciones de cargas y fuerzas convencionales, una edificación tenga una seguridad adecuada. Esa normativa tiene que actualizarse con la velocidad con la que avanza el conocimiento y la percepción del riesgo, no después de cada sismo mayor. Un reglamento que se reforme solo después de la tragedia no es un instrumento de prevención, es un epitafio tardío. Un reglamento que no se observe por desconocimiento o, peor, por falta de integridad profesional es una grave irresponsabilidad.


La segunda herramienta es la educación, la capacitación y la asistencia técnica, y aquí hay dos públicos. Necesitamos diseñadores mejor preparados en su ámbito técnico, si bien formados con principios éticos. Igualmente, requerimos constructores que sepan interpretar un plano y aplicar una especificación. Un diseño impecable, una memoria de cálculo completa y un plano ejemplar no incidirán en un buen desempeño sísmico si la construcción falla y no se apega a lo indicado. Urge fortalecer el papel de los directores responsables de obra frente a los constructores, subcontratistas, proveedores de materiales, inspectores y supervisores.


Por otro lado, necesitamos educar a la ciudadanía. Una población que entiende su propio riesgo sísmico (e hídrico y otros más) no es una población pasiva a la espera de que la protejan: es una capaz de exigir, vigilar y participar en su propia resiliencia. La pedagogía del riesgo no es divulgación ornamental, es infraestructura invisible.


La tercera herramienta, casi nunca discutida, es el financiamiento y la transferencia del riesgo. El gobierno, sea local o federal, debe establecer garantías y microcréditos para el reforzamiento estructural, bonos de resiliencia que financien el mantenimiento preventivo de los edificios e infraestructura crítica para fines de protección civil (como son hospitales, centrales de telecomunicaciones, líneas y equipos para distribución de energía eléctrica, entre otros), así como seguros avanzados para la infraestructura y edificaciones de uso público. Las estructuras del Fondo de Desastres Naturales, FONDEN, y del Fondo de Prevención de Desastres Naturales, FOPREDEN, deben reponerse. El dinero, en este tema, suele aparecer cuando ya no hay nada que sostener y sí mucho que reponer. Sin un mecanismo que pague por la prevención, seguiremos financiando –siempre– la reconstrucción, que es la opción más cara y más lenta de todas. Debemos replantearnos que la decisión de construir un nuevo edificio o de intervenir uno existente deba depender de los costos de inversión y operación, de su rentabilidad social o económica (si es un bien público), así como del costo de las pérdidas futuras debido a sismos u otro fenómeno perturbador.


La ingeniería civil nació resolviendo un problema técnico: cómo sostener una estructura contra la acción de la aceleración de la gravedad. El siglo XXI le está pidiendo resolver un problema mucho más difícil: cómo sostener una ciudad entera contra su propia desigualdad, contra los ciclos económicos que la desestabilizan, contra un planeta que cambia más rápido que nuestros reglamentos.


No lo vamos a lograr con mejor concreto o soldaduras más resistentes solamente. Lo vamos a lograr si entendemos que el futuro de la ingeniería es calcular mejor, sí, pero sobre todo escuchar más, regular de manera más eficaz y financiar mejor la prevención.


Quedan, entonces, tres preguntas que no son retóricas. Quien ejerce la profesión de ingeniería, en el ámbito estructural, geotécnico o construcción, ha de preguntarse, en el próximo proyecto, quién queda fuera del alcance de su diseño, y qué herramienta –de las que aquí se discuten– puede usar para llegar hasta esa persona. Quien investiga en el tema sísmico puede preguntarse cómo trasladar los resultados de su trabajo para lograr el mayor impacto social. Y quien es servidor público puede cuestionarse si las políticas actuales son suficientes para reducir al mínimo las víctimas fatales y si estamos preparados para recuperar la funcionalidad de nuestras comunidades tras un sismo.


Las respuestas, multiplicadas por cada profesionista y servidor público que se las formule y responda, son el futuro de nuestras ciudades. O, para decirlo con más precisión: son la única posibilidad de que la resiliencia deje de ser el privilegio de una mitad de la ciudad. 

Actualmente, el autor de estas líneas colabora en una investigación sobre las expectativas de la sociedad de la Ciudad de México sobre el desempeño sísmico de sus edificaciones. ↩︎



El dadaísta Francis Picabia decía que «tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientación». En efecto, a lo largo de los años, modificamos nuestra opinión sobre muchas cosas: gustos estéticos –la música que escuchamos, la ropa que vestimos–, afiliaciones sociales –el equipo de fútbol o el partido político al que apoyamos– y hasta cuestiones tan trascendentales como la persona a la que amamos o el dios al que veneramos.


lunes, septiembre 07, 2026

LA TEATRALIDAD Y LAS ACTITUDES DEL ACTUAL PRESIDENTE DE COLOMBIA

 La teatralidad del actual presidente de Colombia, su retórica combativa, espectacularidad estética, ambición mesiánica y centralización de la autoridad, calculada milimetricamente, dejan ver a un hombre que rompe con las buenas maneras que deben caracterizar al primer mandatario de la nación, las buenas formas son de suma importancia. Recuerdan al líder francés Luis Bonaparte o figuras del bonapartismo histórico. He vuelto a leer "El 18 Brumario" de Carlos Marx sobre este emperador, según el autor,  capitaliza las crisis institucionales mediante una fuerte narrativa de salvación y autoridad individual.

Otra caracteristica es  la marcialidad y el simbolismo de la Fuerza Pública. Durante su llegada al poder el doctor Abelardo, causó una gran controversia, primero por alterar los protocolos de posesión tradicionales (que históricamente se hacen ante el Congreso en el Capitolio Nacional) en favor de eventos con un fuerte espaldarazo institucional al sector defensa y las guarniciones militares. Asimismo, su enfoque de "mano dura" y la promesa de recuperar el control territorial por la fuerza de las armas evoca la figura del gobernante que asume el control del Estado presentándose como el orden supremo que todo lo puede desde la fuerza.  En su retórica no caben los matices de la oposición democrática tradicional; prefiere definir a sus contradictores políticos (especialmente de izquierda) como enemigos acérrimos a los que hay que derrotar cultural y judicialmente o en el mejor de los casos liquidar. [1] (https://bizarromesa.com/la-batalla-cultural-abelardo-de-la-espriella/).

Diversos analistas señalan que sus propuestas tienden hacia un modelo similar al del Leviatán, buscando imponer una autoridad sin la necesidad de diálogos o consensos previos con las maquinarias tradicionales, presentándose él mismo como el garante directo de los ciudadanos. Mire lo que escribe Juan Camilo Parra Restrepo desde la universidad de Antioquía:

"«La figura de De la Espriella se ofrece como una promesa de redención. En un país con heridas abiertas por la violencia, Abelardo representa lo que muchos desearían hacerle a ese «otro»: al excluido, al diferente, al que es percibido como una amenaza al orden tradicional. Ese otro que, durante el siglo pasado, fue visto precisamente como «enemigo de la patria»; hablamos del comunismo y, en general, de la izquierda democrática expulsada violentamente de la escena política, como lo describió la Comisión de la Verdad. Así, las emociones políticas que moviliza el discurso de Abelardo orbitan alrededor de la venganza, la ira y la promoción del miedo al pluralismo democrático»!.

El grotesco sesgo de algunos medios de comunicación, caso de la revista "Semana", igual de muchos periodistas, muestran a un país polarizado y que sólo admite caudillos y adulan lo qur diga o haga el señor preesidente. Serguimos siendo una nación clasista, racista y patriarcal. No admitir la existencia de una izquierda que hoy es uno de los pocos partidos que sobriven, el considerar a sus opositores como enemigos. No desconozco en algunos nombramientos acertados, pese a que la meritocracia no aparece, pero me preocupa su actitud y la manera como habla de liquidar a los delincuentes, nunca habla de detener y menos se refiere al debido proceso, sólo muestra cadaveres y posa frente a ellos como si fueran un trofeo. Se le olvida que en una guerra civil (jurídicamente catalogada como conflicto armado no internacional), el tratamiento de los caídos en combate —tanto heridos como fallecidos— está estrictamente regulado por el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Las normas principales se concentran en el Artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949 y en el Protocolo II Adicional de 1977. Igualmente los fallecidos deben ser enterrados, incinerados o sepultados en el mar de manera digna y, en la medida de lo posible, de forma individual (evitando fosas comunes anónimas). Las sepulturas deben ser respetadas, mantenerse agrupadas y estar correctamente señalizadas para que puedan ser localizadas en el futuro. Dónde estarán los asesores del presidente en materia de derechos humanos, me pregunto.

  



lunes, agosto 31, 2026

Los riesgos de la IA son reales, pero manejables (Bill Gaates)

 Los riesgos que plantea la inteligencia artificial pueden parecer abrumadores. ¿Qué ocurre con las personas que pierden su empleo a manos de una máquina inteligente? ¿Podría la IA influir en los resultados de unas elecciones? ¿Y si una IA futura decide que ya no necesita a los humanos y quiere eliminarnos?.

Todas estas son preguntas válidas, y las preocupaciones que plantean deben tomarse en serio. Pero hay buenas razones para creer que podemos afrontarlas: no es la primera vez que una innovación importante introduce nuevas amenazas que deben controlarse. Ya lo hemos hecho antes.

Ya sea la llegada de los automóviles o el auge de las computadoras personales e Internet, la humanidad ha superado otros momentos de transformación y, a pesar de las dificultades, ha salido beneficiada. Poco después de que los primeros automóviles circularan por las carreteras, se produjo el primer accidente de tráfico. Pero no prohibimos los automóviles; adoptamos límites de velocidad, normas de seguridad, requisitos para obtener la licencia de conducir, leyes contra la conducción bajo los efectos del alcohol y otras normas de circulación.

Nos encontramos en la fase inicial de otro cambio profundo: la era de la IA. Es similar a aquellos tiempos de incertidumbre previos a la llegada de los límites de velocidad y los cinturones de seguridad. La IA está evolucionando tan rápidamente que no está claro qué sucederá a continuación. Nos enfrentamos a grandes interrogantes sobre el funcionamiento de la tecnología actual, las formas en que se utilizará con malas intenciones y cómo la IA nos transformará como sociedad y como individuos.

En un momento como este, es natural sentirse inquieto. Pero la historia demuestra que es posible resolver los desafíos que plantean las nuevas tecnologías.

Ya he escrito anteriormente sobre cómo la IA revolucionará nuestras vidas. Ayudará a resolver problemas —en salud, educación, cambio climático y otros ámbitos— que antes parecían irresolubles. La Fundación Gates le está dando prioridad, y nuestro director ejecutivo, Mark Suzman, compartió recientemente su visión sobre su papel en la reducción de la desigualdad.

En el futuro hablaré con más detalle sobre los beneficios de la IA, pero en esta publicación quiero abordar las preocupaciones que escucho y leo con mayor frecuencia, muchas de las cuales comparto, y explicar mi punto de vista al respecto.

Una cosa que queda clara de todo lo que se ha escrito hasta ahora sobre los riesgos de la IA —y se ha escrito mucho— es que nadie tiene todas las respuestas. Otra cosa que me queda clara es que el futuro de la IA no es tan sombrío como algunos piensan ni tan prometedor como otros. Los riesgos son reales, pero soy optimista y creo que se pueden gestionar. A medida que aborde cada una de estas preocupaciones, retomaré algunos temas:

Muchos de los problemas causados ​​por la IA tienen precedentes históricos. Por ejemplo, tendrá un gran impacto en la educación, pero lo mismo ocurrió con las calculadoras de mano hace unas décadas y, más recientemente, con la introducción de ordenadores en las aulas. Podemos aprender de lo que ha funcionado en el pasado.

Muchos de los problemas causados ​​por la IA también pueden gestionarse con la ayuda de la IA.

Tendremos que adaptar las leyes antiguas y adoptar otras nuevas, del mismo modo que las leyes existentes contra el fraude tuvieron que adaptarse al mundo digital.

En esta publicación, me centraré en los riesgos que ya existen o que pronto surgirán. No abordaré qué sucederá cuando desarrollemos una IA capaz de aprender cualquier materia o tarea, a diferencia de las IA diseñadas para fines específicos que existen hoy en día. Ya sea que lleguemos a ese punto en una década o en un siglo, la sociedad tendrá que enfrentarse a preguntas trascendentales. ¿Qué pasaría si una superIA estableciera sus propios objetivos? ¿Y si estos entraran en conflicto con los de la humanidad? ¿Deberíamos siquiera crear una superIA?-

Pero pensar en estos riesgos a largo plazo no debe ir en detrimento de los más inmediatos. Abordaré estos últimos ahora.

Los deepfakes y la desinformación generados por la IA podrían socavar las elecciones y la democracia.

La idea de que la tecnología puede usarse para difundir mentiras y falsedades no es nueva. La gente lo ha hecho con libros y folletos durante siglos. Se simplificó enormemente con la llegada de los procesadores de texto, las impresoras láser, el correo electrónico y las redes sociales.

La IA toma este problema de los textos falsos y lo amplía, permitiendo que prácticamente cualquiera cree audio y video falsos , conocidos como deepfakes. Si recibes un mensaje de voz que suena como si tu hijo dijera: "Me han secuestrado, por favor, envía 1000 dólares a esta cuenta bancaria en los próximos 10 minutos y no llames a la policía", tendrá un impacto emocional terrible, mucho mayor que el de un correo electrónico con el mismo mensaje.

A mayor escala, los deepfakes generados por IA podrían usarse para intentar influir en unas elecciones. Claro que no se necesita tecnología sofisticada para sembrar dudas sobre el ganador legítimo, pero la IA lo facilitará.

Ya existen vídeos falsos con imágenes manipuladas de políticos conocidos. Imagínese que, la mañana de unas elecciones importantes, se viraliza un vídeo de uno de los candidatos robando un banco. Es falso, pero los medios de comunicación y la campaña tardan varias horas en demostrarlo. ¿Cuántas personas lo verán y cambiarán su voto en el último momento? Podría ser decisivo, sobre todo en unas elecciones muy reñidas.

Cuando Sam Altman, cofundador de OpenAI, testificó recientemente ante un comité del Senado estadounidense, los senadores de ambos partidos se centraron en el impacto de la IA en las elecciones y la democracia. Espero que este tema siga ganando importancia en la agenda de todos.

Sin duda, no hemos resuelto el problema de la desinformación y los deepfakes. Pero dos cosas me hacen ser cautelosamente optimista. Una es que la gente es capaz de aprender a no creer todo a primera vista. Durante años, los usuarios de correo electrónico cayeron en estafas donde alguien que se hacía pasar por un príncipe nigeriano prometía una gran recompensa a cambio de compartir el número de tarjeta de crédito. Pero con el tiempo, la mayoría aprendió a mirar dos veces esos correos electrónicos. A medida que las estafas se volvieron más sofisticadas, también lo hicieron muchas de sus víctimas. Necesitaremos desarrollar la misma capacidad para combatir los deepfakes.

Otro aspecto que me da esperanza es que la IA puede ayudar a identificar los deepfakes, además de crearlos. Intel, por ejemplo, ha desarrollado un detector de deepfakes , y la agencia gubernamental DARPA está trabajando en tecnología para identificar si se ha manipulado un vídeo o un audio.

Será un proceso cíclico: alguien descubre cómo detectar el engaño, otro encuentra la manera de contrarrestarlo, otro desarrolla contramedidas, y así sucesivamente. No será un éxito rotundo, pero tampoco estaremos indefensos.

La IA facilita el lanzamiento de ataques contra personas y gobiernos.

Hoy en día, cuando los hackers buscan vulnerabilidades en el software, lo hacen mediante la fuerza bruta: escriben código que ataca repetidamente las posibles debilidades hasta encontrar una forma de entrar. Esto implica recorrer muchos callejones sin salida, lo que significa que requiere tiempo y paciencia.

Los expertos en seguridad que quieren contrarrestar a los hackers tienen que hacer lo mismo. Cada actualización de software que instalas en tu teléfono o computadora portátil representa muchas horas de búsqueda, por parte de personas con buenas y malas intenciones.

Los modelos de IA acelerarán este proceso al ayudar a los hackers a escribir código más eficaz. También podrán utilizar información pública sobre las personas, como su lugar de trabajo y sus amistades, para desarrollar ataques de phishing más sofisticados que los que vemos hoy en día.

La buena noticia es que la IA puede usarse tanto para fines buenos como malos. Los equipos de seguridad del gobierno y del sector privado necesitan contar con las herramientas más avanzadas para detectar y corregir fallos de seguridad antes de que los delincuentes puedan aprovecharlos. Espero que la industria de la seguridad del software amplíe el trabajo que ya realiza en este ámbito; debería ser una prioridad para ellos.

Por eso mismo no debemos intentar impedir temporalmente que se implementen nuevos avances en IA, como algunos han propuesto. Los ciberdelincuentes no dejarán de crear nuevas herramientas. Tampoco lo harán quienes pretenden usar la IA para diseñar armas nucleares y perpetrar ataques bioterroristas. El esfuerzo por detenerlos debe continuar al mismo ritmo.

Existe un riesgo relacionado a nivel global: una carrera armamentística por la IA que podría utilizarse para diseñar y lanzar ciberataques contra otros países. Todos los gobiernos desean contar con la tecnología más potente para disuadir los ataques de sus adversarios. Este incentivo para evitar que nadie tome la delantera podría desencadenar una carrera por crear ciberarmas cada vez más peligrosas. Todos saldrían perjudicados.

Es una idea aterradora, pero la historia nos sirve de guía. Si bien el régimen mundial de no proliferación nuclear tiene sus defectos, ha evitado la guerra nuclear total que tanto temía mi generación al crecer. Los gobiernos deberían considerar la creación de un organismo global para la IA similar al Organismo Internacional de Energía Atómica .

La IA eliminará los puestos de trabajo.

En los próximos años, el principal impacto de la IA en el trabajo será ayudar a las personas a realizar sus tareas de forma más eficiente. Esto se aplicará tanto a quienes trabajan en una fábrica como a quienes gestionan llamadas de ventas y cuentas por pagar en una oficina. Con el tiempo, la IA será lo suficientemente buena expresando ideas como para redactar correos electrónicos y administrar la bandeja de entrada. Podrás escribir una solicitud en lenguaje natural, o en cualquier otro idioma, y ​​generar una presentación completa sobre tu trabajo.

Como argumenté en mi publicación de febrero, el aumento de la productividad beneficia a la sociedad. Permite que las personas tengan más tiempo para otras actividades, tanto en el trabajo como en casa. Además, la demanda de personas que ayudan a los demás —como docentes, cuidadores de pacientes y personas mayores— nunca desaparecerá. Sin embargo, es cierto que algunos trabajadores necesitarán apoyo y capacitación durante esta transición hacia un entorno laboral impulsado por la IA. Esta es una responsabilidad de los gobiernos y las empresas, quienes deberán gestionarla adecuadamente para que los trabajadores no se queden atrás y evitar así la disrupción en la vida de las personas que se produjo durante el declive del empleo manufacturero en Estados Unidos.

Además, cabe recordar que no es la primera vez que una nueva tecnología provoca un cambio radical en el mercado laboral. No creo que el impacto de la IA sea tan drástico como el de la Revolución Industrial, pero sin duda será tan significativo como la llegada del ordenador personal. Las aplicaciones de procesamiento de textos no eliminaron el trabajo de oficina, pero lo transformaron para siempre. Empleadores y empleados tuvieron que adaptarse, y lo hicieron. La transición provocada por la IA será compleja, pero hay motivos para creer que podemos minimizar las repercusiones en la vida y el sustento de las personas.

La IA hereda nuestros prejuicios e inventa cosas.

Las alucinaciones —el término que se usa cuando una IA afirma con seguridad algo que simplemente no es cierto— suelen ocurrir porque la máquina no comprende el contexto de tu solicitud. Si le pides a una IA que escriba un cuento sobre unas vacaciones en la luna, podría darte una respuesta muy imaginativa. Pero si le pides que te ayude a planificar un viaje a Tanzania, podría intentar enviarte a un hotel que no existe.

Otro riesgo de la inteligencia artificial es que refleje o incluso agrave los prejuicios existentes contra personas de determinadas identidades de género, razas, etnias, etc.

Para comprender por qué se producen las alucinaciones y los sesgos cognitivos, es importante saber cómo funcionan los modelos de IA más comunes en la actualidad. Básicamente, son versiones muy sofisticadas del código que permite a tu aplicación de correo electrónico predecir la siguiente palabra que vas a escribir: analizan enormes cantidades de texto —prácticamente todo lo que está disponible en línea, en algunos casos— y lo estudian para encontrar patrones en el lenguaje humano.

Cuando le haces una pregunta a una IA, esta analiza las palabras que usaste y luego busca fragmentos de texto que suelen estar asociados a ellas. Si escribes "enumera los ingredientes para hacer panqueques", podría notar que las palabras "harina, azúcar, sal, levadura en polvo, leche y huevos" aparecen con frecuencia en esa frase. Luego, basándose en el orden en que suelen aparecer esas palabras, genera una respuesta. (Los modelos de IA que funcionan de esta manera utilizan lo que se conoce como transformador. GPT-4 es un ejemplo de ello).

Este proceso explica por qué una IA podría experimentar alucinaciones o parecer parcial. No tiene contexto para las preguntas que le haces ni para la información que le proporcionas. Si le dices que cometió un error, podría responder: «Perdón, me equivoqué al escribir». Pero eso es una alucinación; no escribió nada. Simplemente dice eso porque ha analizado suficiente texto como para saber que «Perdón, me equivoqué al escribir» es una frase que la gente suele escribir después de que alguien la corrige.

De igual modo, los modelos de IA heredan los prejuicios inherentes al texto con el que se entrenan. Si se lee mucho sobre, por ejemplo, médicos, y el texto menciona principalmente a médicos varones, sus respuestas asumirán que la mayoría de los médicos son hombres.

Aunque algunos investigadores creen que las alucinaciones son un problema inherente, no estoy de acuerdo. Soy optimista y creo que, con el tiempo, se podrá enseñar a los modelos de IA a distinguir la realidad de la ficción. OpenAI, por ejemplo, está realizando un trabajo prometedor en este sentido.

Otras organizaciones, como el Instituto Alan Turing y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología , están trabajando en el problema del sesgo. Un enfoque consiste en incorporar valores humanos y razonamiento de alto nivel a la IA. Es similar al funcionamiento de un ser humano consciente de sí mismo: quizás se dé por sentado que la mayoría de los médicos son hombres, pero se es lo suficientemente consciente de esta suposición como para saber que hay que combatirla intencionadamente. La IA puede funcionar de manera similar, especialmente si los modelos son diseñados por personas de diversos orígenes.

Finalmente, todo aquel que utilice IA debe ser consciente del problema del sesgo y convertirse en un usuario informado. El ensayo que le pidas a una IA que redacte podría estar plagado de prejuicios, además de errores fácticos. Deberás verificar tanto los sesgos de tu IA como los tuyos propios.

Los estudiantes no aprenderán a escribir porque la IA hará el trabajo por ellos.

Muchos profesores están preocupados por cómo la IA podría perjudicar su trabajo con los alumnos. En una época en la que cualquiera con acceso a internet puede usar la IA para escribir un primer borrador aceptable de un ensayo, ¿qué impedirá que los alumnos lo presenten como propio?.

Ya existen herramientas de IA que aprenden a distinguir si un texto fue escrito por una persona o por una computadora, lo que permite a los profesores saber cuándo sus alumnos no realizan su propio trabajo. Sin embargo, algunos profesores no intentan impedir que sus alumnos utilicen la IA en sus escritos, sino que, de hecho, la fomentan.

En enero, Cherie Shields, una experimentada profesora de inglés, escribió un artículo en Education Week sobre cómo utiliza ChatGPT en su clase. Esta herramienta ha ayudado a sus alumnos en todo, desde comenzar a escribir un ensayo hasta elaborar esquemas e incluso darles retroalimentación sobre su trabajo.

«Los docentes tendrán que adoptar la tecnología de IA como una herramienta más a la que los estudiantes tendrán acceso», escribió. «Así como antes enseñábamos a los estudiantes a realizar una búsqueda correcta en Google, los docentes deberían diseñar lecciones claras sobre cómo el bot ChatGPT puede ayudar con la redacción de ensayos. Reconocer la existencia de la IA y ayudar a los estudiantes a trabajar con ella podría revolucionar nuestra forma de enseñar». No todos los docentes tienen el tiempo para aprender y usar una nueva herramienta, pero educadores como Cherie Shields argumentan con razón que quienes sí lo tengan se beneficiarán enormemente.

Me recuerda a la época en que las calculadoras electrónicas se popularizaron en las décadas de 1970 y 1980. Algunos profesores de matemáticas temían que los alumnos dejaran de aprender aritmética básica, pero otros adoptaron la nueva tecnología y se centraron en las habilidades de razonamiento que subyacen a la aritmética.

Existe otra forma en que la IA puede ayudar con la escritura y el pensamiento crítico. Especialmente en estos inicios, cuando las alucinaciones y los sesgos aún son un problema, los educadores pueden usar la IA para generar artículos y luego trabajar con sus estudiantes para verificar la información. Organizaciones educativas sin fines de lucro como Khan Academy y OER Project , que financio, ofrecen a docentes y estudiantes herramientas en línea gratuitas que hacen gran hincapié en la comprobación de afirmaciones. Pocas habilidades son más importantes que saber distinguir lo verdadero de lo falso.

Es fundamental asegurarnos de que el software educativo contribuya a reducir la brecha de rendimiento académico, en lugar de agravarla. El software actual se centra principalmente en potenciar a los estudiantes que ya están motivados. Puede elaborar un plan de estudio, recomendar recursos útiles y evaluar los conocimientos. Sin embargo, aún no sabe cómo despertar el interés por temas que no son de interés previo. Este es un problema que los desarrolladores deberán resolver para que estudiantes de todo tipo puedan beneficiarse de la IA.

¿Qué sigue?

Creo que hay más razones que motivos para ser optimistas y creer que podemos gestionar los riesgos de la IA a la vez que maximizamos sus beneficios. Pero debemos actuar con rapidez.

Los gobiernos necesitan desarrollar conocimientos especializados en inteligencia artificial para poder elaborar leyes y reglamentos fundamentados que respondan a esta nueva tecnología. Tendrán que lidiar con la desinformación y las falsificaciones profundas (deepfakes), las amenazas a la seguridad, los cambios en el mercado laboral y el impacto en la educación. Por citar solo un ejemplo: la ley debe ser clara sobre qué usos de las falsificaciones profundas son legales y cómo deben etiquetarse para que todos entiendan cuándo algo que ven o escuchan no es auténtico.

Los líderes políticos deberán estar preparados para mantener un diálogo informado y reflexivo con sus electores. También deberán decidir hasta qué punto colaborar con otros países en estos temas y en qué medida actuar en solitario.

En el sector privado, las empresas de IA deben desarrollar su trabajo de forma segura y responsable. Esto incluye proteger la privacidad de las personas, garantizar que sus modelos de IA reflejen valores humanos básicos, minimizar los sesgos, extender los beneficios al mayor número de personas posible y evitar que la tecnología sea utilizada por delincuentes o terroristas. Las empresas de muchos sectores de la economía deberán ayudar a sus empleados a adaptarse a un entorno laboral centrado en la IA para que nadie se quede atrás. Además, los clientes siempre deben saber cuándo interactúan con una IA y no con un ser humano.

Finalmente, animo a todos a seguir de cerca los avances en IA. Es la innovación más transformadora que veremos en nuestra vida, y un debate público constructivo dependerá de que todos conozcan la tecnología, sus beneficios y sus riesgos. Los beneficios serán enormes, y la mejor razón para creer que podemos gestionar los riesgos es que ya lo hemos hecho antes.

https://www.gatesnotes.com/meet_bill/tech_thinking/reader/the_risks_of_ai_are_real_but_manageable


miércoles, agosto 26, 2026

LA PATRIA MILAGRO

 


El presidente de la republica Abelardo De La Espriella desde que tomó poseción del cargo en cada acto y en cada decisión ha dejado ver que es una modesta y mala copia de Donal Trump.  Señalo algunas de las decisiones tomas: Revertir la sentencia de la corte que le entregó a las mujeres hasta la semana 24 de gestación la interrupción voluntaria del embarazo mediante la Sentencia C-055 de 2022.  Ordenó a las autoridades locales priorizar la expulsión de los extranjeros sin papeles o vinculados a delitos. Fumigar 330.000 hectareas de coca en 90 días.  Decidió adherir a Colombia a iniciativas de seguridad impulsadas por Estados Unidos, como el Escudo de las Américas, para aplicar una estrategia de poder duro contra el crimen transnacional. expulsión de extranjeros sin papeles o vinculados a delitos bajo un discurso de protección nacional. Poetr legal de armas para la gente decente. Deriibar aviones y lanchas con drogas. Crear grupos de defensa con los reservistas de las fguerzas militares. Rebajar los impuestos a las grandes empresas. Acabar con la JEP (Jurisdición Especial para la Paz. Des-ideologizar la educación. Aprobar la pena de muerte. Bloque de busqueda para los corruptos. Reducir el tamaño del estado hasta la cuarta parte.  Plan Coplombia con Estados Unidos e Israel. Privatizar las carceles y acabar con el IMPEC.  Mantiene una narrativa frontal y populista contra la criminalidad, equiparando a los grupos armados ilegales con el terrorismo sin distinciones estatales.

La emulación de las políticas de Trump es evidente. Miremos como lo analiza la prensa del mundo: The Economist lo llama la “trumpificación” de América Latina, una tesis similar a la de The Guardian: “El trumpismo se ha vuelto internacional”, titulaba un reciente editorial del diario británico. El inquilino de la Casa Blanca había logrado importantes victorias de aliados en la región, como en Honduras o Chile, pero hacía falta un reto mayor: recuperar su influencia en Colombia, el principal productor de cocaína en el mundo y donde hace cuatro años, por primera vez en este siglo, había ganado la izquierda. Ahora, recordenos que una de las promesas principales del presidene es adherirse el primer día de su presidencia a esta alianza internacional, que ya integran países como Argentina, El Salvador, Ecuador o Chile, todos con gobiernos de derecha o ultraderecha. Es el primer paso para una cooperación total a la que ha apelado el colombiano con Washington. Es claro que ya lo está haciendo, es un aliniamiento servil en mi parecer rompiendo con una tradición en política internacional del país de muchos años donde la autonomia fue un pilar en las relaciones con otros paises. Sólo quiero develar algunas decisiones que ponen en evidencia la vulgar copia de las políticas del actual presidente, no hay duda que algunas requiereb uba reforma constitucional.

jueves, agosto 20, 2026

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

 



Se cumplen 100 años de la guerra civil española. Es bueno recordar lo que significó para el mundo y que repercuiones tiene para America Latina. Comenzó el 17 de julio de 1936 con el levantamiento militar de una parte del ejército contra el gobierno democrático de la Segunda República. El fracaso parcial de este golpe de Estado dividió al país en dos bandos y dio paso a un conflicto armado que duró casi tres años, hasta el 1 de abril de 1939.  Los principales responsables militares de esta sublevación contra el gobierno legítimo de la Segunda República fueron los generales Francisco Franco, Emilio Mola y José Sanjurjo. La guerra tuvo múltiples facetas, pues incluyó lucha de clases, guerra de religión, enfrentamiento de nacionalismos opuestos, lucha entre dictadura militar y democracia republicana, entre contrarrevolución y revolución, entre fascismo y comunismo. Está claro que  la guerra no se debe a una sola persona, sino a una acumulación de tensiones profundas y a la ruptura de la convivencia democrática. De un lado estaban los golpistas, del otro los republicanos, que realmente constituyen un grupo muy variado: Democratas, sindicatos obreros, comunistas, anarquista para solo nombrar algunos. Hay un factor importante que es el mayor detonante,  la polarización política entre la izquierda,  y la derecha, esta última compuesta por monárquicos, militares y conservadores, fue anterior al establecimiento de los bandos de la guerra civil española, pero es la chispa que termina en la guerra civil. «La historia se paró en 1936», le comentó George Orwell a Arthur Koestler a propósito de la guerra española. 

En esta guerra participó la Alemanía Nazi, la italia Fascista, la Union Sovietica, grupos internacionales de apoyo con ejercitos independientes e ideologicamente dividió a gran parte de la humnidad. Siempre la literatura recrea la realidad en ocasiones mejor que los historiadores, "Por quien doblan las campanas" de  Ernest Hemingway  constituye una historia que nos permite conocer la guerra desde la perspectiva humana. El título de la novela procede de la Meditación XVII de Devotions Upon Emergent Occasions, obra perteneciente al poeta metafísico John Donne. La trama se desarrolla en España durante la guerra civil española, y se articula en torno a la historia de Robert Jordan, un profesor de español oriundo de Montana, que lucha como especialista en explosivos en el lado republicano. El general Golz le encarga la destrucción de un puente, vital para evitar la contraofensiva del bando sublevado durante la ofensiva de Segovia. Hay también una serie de televisión excelente que recrea lo crueldad de la guerra y como estaban exacerbados los animos. Se llama Hemingway & Gellhorn. Dirigida por Philip Kaufman y escrita por Jerry Stahl y Barbara Turner , sobre las vidas de la periodista Martha Gellhorn ( Nicole Kidman ) y su esposo, el escritor Ernest Hemingway ( Clive Owen ). La película se estrenó en el Festival de Cine de Cannes de 2012 y se emitió en HBO el 28 de mayo de 2012. En materia de libros aconsejaría leer a Julián Marías en un texto que se llama La guerra civil Cómo pudo ocurrir?. "Marías enfocó su reflexión sobre la guerra como un estudio de una situación mental colectiva, como una aproxima ción a una patología de la vida biográfica, individual y social, como un ensayo que combinaba perspectiva histórica y experiencia vivida, y que podía dar por ello razón –filosófica, moral– de la guerra (tomado del prologo de Juan Pablo Fusi)".

Esta guerra polarizó a la opinión pública de América Latina, exacerbó las tensiones políticas internas entre derechas e izquierdas, generó intensos debates intelectuales y provocó la llegada de miles de intelectuales, científicos y exiliados republicanos que enriquecieron la cultura y la educación de la región. Aún hoy se estudia esta guerra que fue el anticipo de la segunda guerra mundial. No debemos olvidar la historia. 



miércoles, agosto 05, 2026

LA CRISIS DE LAS DEMOCRACIAS FRENTE A UNA DERECHA GALOPANTE

 No es lo mismo hablar de la derecha hoy que en tiempos preteritos. Está claro que el concepto de derecha política nació en Francia en 1789, durante la Revolución Francesa. En la Asamblea Nacional Constituyente, los diputados que apoyaban el poder del rey y el orden tradicional se sentaron a la derecha del presidente, mientras que los reformistas se ubicaron a la izquierda. Hay algunos connotados teoricos de la derecha: Edmund Burke, padre del conservadurismo; Friedrich Hayek, referente del liberalismo de mercado; y Carl Schmitt, teórico del Estado y el orden. Hay un discurso de derecha galopante en el mundo. La derecha global avanza hacia un rearme ideológico marcado por el populismo nacionalista, el conservadurismo cultural y discursos de "mano dura" frente a la inseguridad y la crisis económica. Liderazgos disruptivos y redes transnacionales reconfiguran el mapa político tanto en América Latina como en Occidente.

 Donal trump es un populista de connotaciones muy especiales. Enfoncado en el proteccionismo de mercado, anti-inmigración, enemigo de los acuerdos bilaterales, irrespetuoso absoluto de los mismos y de las normas del derecho internacional. Busca la  Reducción de normas gubernamentales para las empresas y estímulo a la producción nacional de energía fósil. No respeta la libertad de genero, busca oficializar el binarismo biológico estricto (masculino y femenino) y eliminar programas gubernamentales de equidad e inclusión. Ni hablar del estado laico y la libertad religiosa. a la que se opone abiertamente. 

Desde los tiempos antiguos, algunos pueblos concibieron la posibilidad de que existiera un sistema político cuyos miembros se considerasen iguales entre sí y colectivamente soberanos, y dispusieran de todas las capacidades, recursos e instituciones necesarias para gobernarse. Por mucho tiempo este concepto durmió en los anaqueles, con largos periodos de monarquía y absoluta negación de la igualdad y la libertad. Se consolidó con la constitución de los estadus Unidos, la revolución francesa y la independencia de muchas naciones latinoamericanas del yugo Español. La democracia moderna de la mano de teoricos muy importantes: Johon Locke, Tomas Hobbe, Jacques Rousseau, Max weber, liberales como Adam adam Smith para sólo hablar de algunos y de un derecho constitucional que se volvió el sustrato teorico y realizó la arquitectura de los estados moderno, con ellos adquirió su mayoria de edad.

Hay muchos gobiernos de derecha en latinoamerica. Arrasaron en las urnas en países como Ecuador o Chile. Se impusieron por la mínima en Perú y Colombia. Pero de un modo u otro, los políticos de derecha en América Latina gozan de una ola de éxitos electorales que ha cambiado el mapa de poder en la región. En centro America Salvador y Honduras. 

En Europa el mapa es muy diciente del progreso de la derecha populista- Miremos. En Italia Gobernado por la coalición de centroderecha y derecha radical liderada por la primera ministra Giorgia Meloni (Hermanos de Italia). En Hungría  bajo el mando de Viktor Orbán (Fidesz), en el poder de forma ininterrumpida desde 2010 con posturas nacionalistas y conservadoras iliberales. En Eslovaquia Roberto Fico. Es un hecho los partidos de derecha y ultraderecha se agrupan en el Parlamento Europeo bajo distintas familias políticas (como los Conservadores y Reformistas Europeos o Patriotas por Europa), influyendo directamente en decisiones sobre migración, economía y políticas ecológicas. El académico CasMudde, en su libro “Populist Radical Right parties in Europe” distingue tres características comunes a todos los partidos de extrema derecha en Europa: El nativismo, autoritarismo y populismo. El primero, hace referencia a la ideología basada en que la nación debe estar poblada únicamente por nativos de la misma y que elementos no nativos son una amenaza para el Estado. Se trata de una respuesta por parte de una serie de sectores de la población dentro de unas fronteras nacionales, ante los cambios producidos por la globalización, como el libre movimiento de personas, capitales y mercancías, lo cual ha provocado cambios profundos en la composición social, económica y política de sus países, que han puesto en entredicho su tradicional posición privilegiada.  en que la nación debe estar poblada únicamente por nativos de la misma y que elementos no nativos son una amenaza para el Estado. El autoritarismo, por su parte, no implica una actitud antidemocrática, si no una percepción muy ordenada y rigurosa de la sociedad donde se castigue seriamente las infracciones y el crimen, es decir, existe un gran valor por la ley y el orden. El populismo, o también denominado sectarismo político populista, se refiere a la ideología que sostiene que la sociedad se divide en dos grupos antagónicos, uno conformado por “el pueblo puro” y otro por “la élite corrupta”. Este pueblo puro conforma la voluntad general del pueblo, la cual se antepone a cualquier elemento, incluso a los derechos humanos o las garantías constitucionales.  

Abelardo De La Espriella se posesiona el viernes en la ciudad de  Cali. Es un abogado, empresario y político colombiano de extrema derecha e inspiración nacionalista. Su programa de gobierno, denominado «País Milagro», plantea un modelo de autoridad férrea, libre mercado, reducción profunda del Estado y alineación con referentes internacionales como Nayib Bukele y Javier Milei y con una politica de segurida fuerte frente al narcotrafico y la corrupción. Asumió en su programa una defensa radical de la propiedad privada, la familia tradicional, el orden institucional y los valores católicos o hispanistas. Es un absoluto contradictor de la izquierda hasta el punto de querer desconocer su existencia. 

Lo preocupante no es que lleguen al poder, lo es que se quieran perpetuar. Haré desde este blog un seguimiento cuidadoso, en la proxima entrada escribiré sobre  su gavinete.

sábado, julio 25, 2026

EXPOSICIÓN COLECTIVA DE LOS ESTUDIANTES DEL INSTITUTO TECNOLOGICO DEBORA ARANGO DE MEDELLÍN (BIBLIOTECA EPM)

 


Fotografo: Jorge Hernan Posada.

En la "Sala ciudad" de la biblioteca, ubicada en el piso -1, se expone la exploración de trece estudiantes de 6 semestre del programa "Gestión y producción creativas para las practicas visuales" del instituto Debora Arango de Medellín. Relevo la importancia de esta sinergia entre academia y la biblioteca, no solo  le brindan a los estudiantes un espacio muy bello y apto para este tipo de muestras, sino constituye un verdadero aporte a la ciudad que nos da mucha esperanza del futuro creativo de estos muchachos y de lo que le espera a la ciudad en el futuro en materia de arte.










Los curadores de la muestra son los profgesores: Juan Felipe Perez y Jorge Andrés Marin. 
Estos son los expositores:

1.- Yara El Zein
      Tecnica: Técnica Mixta sobre lienzo, Acrilico sobre papel,                  catalogo.
2.-  José Javier Laguadfo Devia.
       Técnica. Carboncillo sobre tela Grafito sobre papel.









Sorprende la variedad de tecnicas y propuestas. Grato ver instalación que en el arte son un género contemporáneo donde el artista transforma un espacio completo utilizando objetos, luces, sonidos y el entorno físico. El público no solo contempla una pieza fija, sino que camina, siente y forma parte de una experiencia sensorial e inmersiva. En esta muestra algunas  algunas instalaciones están diseñadas simplemente para ser rodeadas y contempladas, o son tan frágiles que solo pueden verse desde una puerta o un extremo de la sala. Lo que diferencia el arte de instalación de la escultura u otras formas de arte tradicionales es que se trata de una experiencia completa y unificada, en lugar de una exhibición de obras individuales.
3.- Valeria Lujan
      Tecnica: Foptograbado /Grafito sobre papel/Paldeo
4.-  Sara Maria Arango Lopez
       Tecnica: Instalación/Pintura al oleo/Grafito sobre papel.
5.-  Juan José Buitrago
      TecnicaFotografía silicona fria/Fotografía paspartu
6.-  Dario Gilberto Puerta Velez
       Técnica: Lana Acrilica/Escultura con pintura acrilica













7.- Sara Cuartas Valencia
    Técnica: 200 vaciados de Yeso/ Tecnica mixta 8 cuadros
8.-Juan sebastian Florez Pino
     Tecnica: Instalacvión/Pintura Grabafo
9.-Mariana Ospina Orrego
     Técnica:Imagen religiosa intervenida con tinta invisible/Objeto
      encontrado/Fragmentos difusos//Grabado punta seca.
10.-Isabel Osorio
       Técnica: Instalación/Estencil de Mireyas.






      























1.- Luis Antonio Florez
      Técnica: Video arte/sublimación en tela/ Rotoscopia
12.-Paula Andrea Jimenez
       TecnicaOleo sobre madera/Pintura expandida/escenografía
13.-Isabel Rincon
       Técnica: Lona Costeña/Instalación/Video proyección con sonido.