Cómo vivir es
un tema capital y cómo nos preparamos para el tema de la muerte. La filosofía
ha pretendido resolver inútilmente el problema, pese a las múltiples respuestas
que nos ha brindado aún no encuentra aquella que le satisfaga. La ciencia
igualmente ha intentado mil respuestas. Mire esta realidad para nosotros los
latinos, como dijo Roberto Bolaño, no hemos podido salir de la violencia.
El presidente colombiano no obra en razón del deber constitucional de garantizar la paz. Esquilma su responsabilidad y se
ha vuelto muy ágil cuando se trata el tema de la violencia, más bien propugna la violencia, decidió
siempre culpar a la guerrilla y al gobierno anterior de la misma, sobre todo cuando las fuerzas armadas asesinan a alguien. Su rencor no tiene
límites, lógico que me refiero al expresidente Uribe. El doctor Duque, desde
que se posesionó ha decidido nunca nombrarlo. El espejo retrovisor es su mejor excusa para
el cúmulo de errores que no ha podido evitar, es un verdadero primíparo en el
poder, un títere sin fortuna alguna.
No respeta
los fallos de la justicia y menos a la corte Suprema De Justicia, trata, de manera
perversa y extralimitada de influir en las decisiones de la justicia que no le
convienen y ha decidido intervenir abiertamente en el juicio al Doctor Uribe, pese
a su inconstitucionalidad.
La falta de carácter
del presidente deja mucho que desear. Los asesores que, vaya sí se equivocan,
son una corte de áulicos que lo llevan por el despeñadero, con torpezas que dan
pena.
La violencia nuestra
requiere de inteligencia y sindéresis, está lejos de ser resuelta para el país,
no hay forma de que la logremos. Todos los días nos levantamos con la muerte de
líderes sociales y en vastas zonas del país hay enfrentamientos a granel entre
muchos actores armados: Militantes de la FARC que no participaron en el proceso
de paz, ELENOS, narcotraficantes, el clan del Golfo, de Sinaloa y
narcotraficantes, todos luchando por las rutas del narcotráfico, no hay colectivos
políticos, todos son delincuentes netos.
El disparo
del soldado al transgénero refleja la crispación en que vivimos y los temores
que nos asaltan en una paranoia sin límites. Qué pena la actitud y la
incapacidad del ministro de defensa Holmes Trujillo. Que infantil la respuesta que
le dio a la corte suprema de justicia frente al fallo a la tutela que hace
trámite a cosa juzgada, además la torpeza de decir que la van a apelar, es
discrecional de la corte constitucional si la revisa o no. Los áulicos vuelven
a equivocarse.
Nuestra clase
política es inferior a las circunstancias. Nada que hacer.
Acabo de leer que el ministro de defensa colombiano le dice a la corte suprema irresponsable hasta dónde ha llegado el irrespeto por la institucionalidad. Sí está haciendo campaña, es una fortuna que la nación conozca el tamaño de los absurdos y la ausencia total de respeto por la separación de poderes.
Ver este
traile me produjo un dolor inmanejable y un llanto incontrolable ante la
indiferencia de la humanidad y la xenofobia galopante. Miles de niños sin
destino, sin arraigo alguno, desplazados súbitamente de su entorno y sometidos
por gracia de la emigración a los peores hechos que pueda soportar humano
alguno. En este caso las imagines lo dicen todo y las esperanzas de una
humanidad justa están muy lejos, más bien se viene imponiendo una crueldad sin parangón
en la historia humana.
El informe
mundial sobre la migración expresa: La enorme mayoría de las personas que
migran a otros países lo hacen por motivos relacionados con el trabajo, la
familia o los estudios, en procesos migratorios que, en su mayor parte, no son
fuentes de problemas ni para los migrantes ni para países que los acogen. Sin
embargo, otras personas abandonan sus hogares y sus países por una serie de
razones imperiosas y a veces trágicas, por ejemplo, por conflictos,
persecuciones o desastres. Aunque las personas desplazadas, como los refugiados
y los desplazados internos, representan un porcentaje relativamente bajo del
total de migrantes, suelen ser los más necesitados de asistencia y apoyo”.
Hay en el
mundo por gracia de conflictos internos sitios imposibles de habitar, la constante
son persecuciones, masacres, asesinatos y opresión. Inermes, los niños sufren
las perores consecuencias. “En las recomendaciones sobre Estadísticas de las
Migraciones Internacionales de las Naciones Unidas, se define como “migrante
internacional” a toda persona que cambia de país de residencia habitual,
distinguiéndose entre los “migrantes por breve plazo” (que cambian de país de
residencia habitual por períodos de al menos tres meses, pero inferiores a un
año) y los “migrantes por largo plazo” (que se trasladan por períodos de al
menos un año). Sin embargo, no todos los países utilizan esta definición en la práctica.
Algunos emplean criterios diferentes para identificar a los migrantes
internacionales, por ejemplo, distintos períodos de duración mínima de la
residencia. Las diferencias entre los conceptos y definiciones, así como las metodologías
de recopilación de datos, utilizados por los distintos países hacen que las
estadísticas nacionales sobre los migrantes internacionales no sean plenamente
comparables”.
“Globalmente,
el número estimado de migrantes internacionales ha aumentado en las últimas
cinco décadas. El total estimado de 272 millones de personas que vivían en un
país distinto de su país natal en 2019 es superior en 119 millones a la cifra
de 1990 (153 millones) y triplica con creces la de 1970 (84 millones; véase el
cuadro 1). Aunque la proporción de migrantes internacionales a nivel mundial
también aumentó en ese período, está claro que la inmensa mayoría de las
personas siguen viviendo en los países en que nacieron”.
Estados
Unidos es el país con más migración en el mundo y curiosamente con las
políticas más xenófobas de que se tenga noticia. Es un hecho que la humanidad
ha retrocedido en materia de derechos humanos. Solo nos importa nuestro
bienestar, hemos decidido cerrar los ojos frente a lo que pasa en el mundo. La
virtualidad que es una herramienta absolutamente importante, sin fortuna ha servido
para divulgar radicalizaciones en contra del derecho a emigrar y tratar de
salvarse de las presiones de los gobiernos dictatoriales de turno. El problema
del maltrato de los menores es el lunar más triste, aun así, frente a este
cuadro desgarrador, la humanidad no retrocede en sus actitudes en contra de la
migración.
Las imágenes pueden
más que cualquier intento de denuncia.
Se han
incrementado los asesinatos y masacres en Colombia de manera exponencial, son el
pan de cada día. Estamos perdiendo la juventud en buena parte del país rural,
los campesinos y líderes sociales dentro del proceso de sustitución,
restitución y reparación establecidas después de los acuerdos de la Habana, los
están asesinando de manera inclemente. El gobierno hasta la
fecha no ha podido evitarlas pese a los esfuerzos del presidente. Hay varios
hechos sin discusión que constituyen variables para entender lo que está pasando. El
primero, hay una guerra entre carteles, entre las bandas criminales. Después de la firma de los acuerdos de la Habana, realmente se cerró el problema del
conflicto interno, se acabó la guerra de guerrillas después de 50 años de conflicto.
Hoy solo existen los carteles de la droga en las vastas zonas que dejó la FARC.
Hay una lucha fratricida para controlar los cultivos de la coca y las rutas de
salida al puerto. El acuerdo de la Habana, es hoy ley de la república, con
protocolos en favor de la verdad, esta prevalece sobre
la justicia, para ello se creó la justicia transaccional. El otro hecho a tener en cuenta, al principio del gobierno de Juan Manuel Santos buena parte de la dirigencia
de la FARC, la vieja guardia, aquellos guerrilleros que venían desde el 60,
entendieron que, de no firmar el acuerdo, el narcotráfico que había permeado
gravemente el movimiento, la convertiría en un cartel más, caso en el que se
perderían 50 años de lucha armada y política, grave para ellos desde la
perspectiva histórica. Era inexorable buscar una salida política, muchos de los
líderes se habían convertido en narcotraficantes y disputaban con los carteles
por rutas y cultivos. Firmado el acuerdo, las zonas donde ejercieron poder
quedaron sin control y el gobierno no ha podido ejercer la autoridad en las
mismas.
Después de
los acuerdos de la Habana y la firma de la mismos, la creación de organismos
como la JEP, fondos para financiar el proceso vía presupuesto nacional, constituyen
parte de los efectos de la firma de los acuerdos, el restablecimiento de los
derechos de las comunidades en los terrenos abandonados por el grupo
guerrillero, además el rescate de la memoria desde el centro nacional de la
memoria, para entender qué pasó en este país. Hay un hecho tajante, el gobierno
central fue incapaz de controlar y hacer presencia en vastas zonas dejadas por
la FARC, medio país en carta blanca, las Bacrim estaban y están consolidadas, muy
armadas y ejerciendo autoridad en los territorios. El país rural, los
campesinos y los indígenas, que perdieron sus tierras a sangre y fuego, gracias
a los acuerdos iniciaban un proceso para recuperarlas, volvían a sus tierras,
está descontado que eran poblaciones inermes en medio de las disputas entre los
grandes carteles de la coca que, entre otras cosas nunca aceptaron la
sustitución de cultivos de coca, son un obstáculo para el propósito de su
negocio ilegal, menos la devolución de los terrenos. La entrega de tierras a los indígenas y
antiguos dueños, el proceso de restitución ha sido imposible, pues cuando
llegan los dueños, los campesinos e indígenas que fueron desplazados en la
guerra y por el paramilitarismo hace 20 años, se encuentran con las presiones
de la Bacrim y aparece el gran problema de Colombia desde tiempos inmemorables:
la tierra, la propiedad de la misma, la concentración en pocas manos, una élite
que no está dispuesta a perderla y que no le importan el hecho de haberla
ganado a la fuerza. Para el caso, igualmente el estado es igualmente es incapaz
de imponer la ley.
Imposible escribir
de otra cosa.
ADDENDA: Amanecimos con la muerte de diez personas más en el sur del país (21-09-2020) y el gobierno impotente no da señales de asumir con entereza sus responsabilidades.
Dos masacres
en menos de una semana, que dejaron 13 muertos entre adolescentes y
universitarios, hablan de lo peligroso que resulta sobrevivir en esos
territorios colombianos que siguen siendo castigados por la violencia. Una verdad que nos duele, refleja un país cruel e incivilizado, sobreviven radicalismos anacrónicos e inexplicables desde una perspectiva
histórica.
La juventud
ha sido victimizada, incorporada a la guerra a la fuerza, el constreñimiento
ilegal es lo cotidiano, los grupos armados que se mueven ideológicamente en los
extremos, radicales y sanguinarios, crueles por naturaleza son los responsables de semejante oprobio. Para no hablar de los
niños, los que no solamente son asesinados, sino incorporados a la guerra,
Los informes
de prensa me dejan impertérrito: “En Cali fueron cinco los adolescentes a los
que masacraron. O mejor: los niños. Tenían entre 14 y 16 años. En Samaniego, en
el departamento de Nariño, fueron ocho los jóvenes masacrados. Tenían entre 17
y 25 años. Los primeros eran niños afro, estudiantes de bachillerato, hijos de
recicladores, vendedores ambulantes, obreros de construcción y empleadas
domésticas. Hijos de la guerra. Los segundos eran universitarios, en su
mayoría. Muchachos de clase media, hijos de profesores, médicos, pensionados,
campesinos y comerciantes que construían su futuro. Y los hechos en los que los
mataron ocurrieron con apenas cuatro días de diferencia. La primera: el martes
11 de agosto. La segunda: el sábado 15 de agosto. A los primeros los mataron en
un cañaduzal del suroriente de Cali, en un barrio donde reubicaron a cientos de
familias que huyeron del conflicto armado de diferentes regiones del Pacífico
colombiano. Habían pasado mucho tiempo resguardados en cambuches sobre un
jarillón del río Cauca y se los llevaron a vivir en un proyecto de vivienda de
interés social hace siete años, bautizado con un nombre que fue la esperanza de
una mejor vida: Llano Verde. Queda en el distrito de Aguablanca: un universo
donde conviven todas las miserias de Colombia. A los segundos los masacraron en
la vereda Santa Catalina, a pocos kilómetros del casco urbano de Samaniego. Los
primeros habían salido a elevar una cometa y los segundos estaban compartiendo
unas cervezas en una casa familiar. Las investigaciones sobre los autores del
crimen contra los cinco niños de Cali van por buen camino. Hay varios
sospechosos. Los familiares, que descubrieron sus cuerpos arrumados y
acribillados, aseguran haber visto a los vigilantes del cañaduzal con machetes
ensangrentados. De los segundos se sabe que varios hombres irrumpieron en la
celebración y arremetieron con fusiles y armas de corto alcance. Eso lo cuenta
un muchacho que logró sobrevivir haciéndose el muerto y que se amontonó encima
de varios de sus amigos que realmente estaban muertos”.
También en
Nariño, pero en el municipio de Leiva, en límites con Cauca, mataron a otros
dos menores de edad. Cristian Caicedo y Maicol Ibarra, de 12 y 17 años, iban
para el colegio a llevar una tarea y fueron interceptados y asesinados por
hombres del clan del Golfo, que se disputan el control de ese territorio con el
Eln y con las disidencias de las Farc; una guerra por los cultivos de coca y
por las rutas para sacar la droga, según informaron las autoridades
municipales. Los mataron a quemarropa con armas de fuego de largo alcance. Los ejemplos son muchos, darían para un articulo completo, hablo de una crónica de una region asediada por la muerte y la sangre(1).
La muerte
continua de nuestros hijos, jóvenes, habla de nuestra barbarie. El texto de
Sarmiento Barbarie o civilización, mantiene una vigencia absoluta, la diatriba persiste, por su puesto el anacronismo del país es evidente en esta materia, nosotros parecemos no salir de la barbarie, paradoja que aún ni los
historiadores explican a cabalidad. Es más bien un tema para sociólogos y
psicoanalistas.
Los asesinos
son verdaderos barbaros: “¡Los iban a quemar! En la noche los quemaban y al día
siguiente los iban a desaparecer. Estos ángeles fueron los que nos llevaron
hasta donde los habían matado”, gritó la mujer al pedir justicia”. Es un hecho,
“Lo que sí se sabe, hace rato, es que matar y quemar gente en los cañaduzales
es una práctica cada vez más convencional en la capital del Valle y en los
alrededores. Una búsqueda rápida en Google dará cuenta de todos los registros
que hablan sobre una modalidad de crimen que busca eliminar cualquier huella. Como
si no fuera suficiente tener que enterrar a sus hijos tan vilmente asesinados,
los padres han tenido que salir a aclarar que ellos eran niños buenos y
juiciosos, que soñaban ser futbolistas y bailarines de música urbana, que no
consumían drogas y no tenían vicios ni malas amistades”.
Colombia es
de los pocos países, por no decir el único que conserva la guerrilla de
guerrillas, un verdadero anacronismo y refleja nuestro atraso político,
sobrevive gracias al narcotráfico, que le da flujos que ningún grupo armado contó
en estas proporciones hasta la fecha.
Algunas
cifras tomadas a la mano hablan del grado de nuestra violencia contra los jóvenes
y niños, los que inmersos en una guerra ajena, la padecen inclementemente: Entre
agosto y noviembre de 2018, el Ministerio de Salud documentó que el porcentaje
de jóvenes entre los 18 y 24 años que sufrió violencia sexual, física o
psicológica antes de la mayoría de edad es de un 41%, en donde las mujeres
fueron un 40,8% y un 42,1% los hombres registraron que quedó en la Encuesta de
Violencia contra Niños, Niñas y Adolescentes (EVCNNA). El 2019 aumentó y las
cifras del siglo 20, son escalofriantes.
Lo peor, nos
acostumbramos a los hechos. Esto sí es un problema, aprendimos a convivir con
esta realidad en una frialdad cruel, oprobiosa, inercial, habla de la lo grave de
nuestra sociedad. Poco nos importa la muerte de nuestros jóvenes y el secuestro
e incorporación de los niños a la guerra. Sabemos que el narcotráfico es un eje
que hace casi imposible la solución, hay más territorio que estado. Las consecuencias
están a la mano: “Las personas que han estado expuestas a la violencia
psicológica, según la encuesta, reportan más problemas de salud mental como
estrés, conductas de auto daño e ideas suicidas. Así mismo, la encuesta señala
que existe elevado consumo problemático de alcohol, tanto en mayores como en
menores de edad”, señaló el Ministerio de Salud”. Somos un país enfermo.
Conclusión:
Nada que hacer. Lujo que no se puede dar un país, cuya única solución reposa en
las nuevas generaciones.
ADDENDA: Los asesinatos han continuado, sobre todo en los últimos días, se han ensañado con los jovenes, estan eliminando el futuro y cercenando la fe en este país, que continúa en manos de los bárbaros. Hoy nos enteramos de la matanza de tres jóvenes en el municipio de Venecia Antioquia. Las bandas criminales han terminado haciendo lo que les plazca. Son masacres, ahora el gobierno ha querido montar el concepto de asesinatos colectivos, una forma de sacarle el quite a responsabilidades frente a la comunidad internacional.
(1) Llano Verde es un barrio acorralado por odios
de fuerzas oscuras, riñas entre pandillas y disputas territoriales de bandas
que buscan reclutar a menores de edad, en alianzas con el narcotráfico. Actores
ilegales que encontraron, en esa llanura del extremo de Cali, un corredor para
el tráfico de armas y drogas. Todo eso, a 40 minutos de un lugar que la Fuerza
Pública conoce como el ‘triángulo de la marihuana’. Así lo expresan las
autoridades cuando hablan de Miranda, Corinto y Toribío, en el norte del Cauca.
Este es el barrio donde el Estado —el Gobierno
Nacional y el municipio— puso a vivir en comunidad hace siete años a familias
que en el pasado sufrieron en carne propia la violencia de guerrilleros y
paramilitares, que las sacaron corriendo de sus terruños, junto a quienes
empuñaron armas en el conflicto, y a quienes levantaron asentamientos de
cambuches en zonas inundables. Toda una bomba social en un lugar desde donde
sus cerca de 20.000 habitantes —un barrio que puede ser del tamaño de un
municipio de quinta categoría— divisan el resto de una Cali edificada pero
literalmente lejana. Muchos de ellos se sienten como si estuvieran en un gueto
Hay decisiones
en el orden institucional que son cómo un tsunauni, levantan una polvareda,
como la que tomó el alcalde de Medellín en Colombia, de iniciar un proceso
civil y penal en principio, buscando culpables e indemnizaciones, frente a la
tragedia en la construcción de “Hidruitaango”, que le ha costado tanto a las
empresas públicas de Medellín (EPM) sin consultar a la junta directiva. Se pregunta
en la demanda respectiva: cuál fue el papel de las interventorías, de las
aseguradoras, de los organismos de control, de los mismos funcionarios públicos
y por supuesto de los contratistas. Cuáles fueron las decisiones
administrativas equivocados que al final produjeron semejante desastre. Después de recibir el palo de los medios de comunicación, de la élite de este
país y de los especialistas, salió airoso de la misma indagación y caos mediático,
sin levantar la voz, con la mayor tranquilidad y conocimiento, con la mayor sindéresis que
haya escuchado y visto en materia de administración pública.
“Un parte de
tranquilidad, dio Álvaro Guillermo Rendón, en el sentido de que el Grupo EPM continúa
sin interrupción sus operaciones y atendiendo sus compromisos, dio el gerente
general de esta organización antioqueña, Álvaro Guillermo Rendón, tras
conocerse la renuncia masiva de los miembros de su junta directiva el martes en
la tarde. Y si bien dijo que las directivas del Grupo, incluido el alcalde de
Medellín, Daniel Quintero, respetan la decisión, no comparten los motivos que
la impulsaron. Le puede interesar:Sube
costo de descalabro en Hidroituango; ahora valdrá $ 16,2 billones”.
Esto respondió
el gerente en los medios ante estos hechos, la entrevista que le da claridad al
tema, fue tomada del periódico “El tiempo” de Bogotá:
“¿Qué
significa esta inusual ruptura en el sector empresarial antioqueño?
En Antioquia
el sector público y privado van muy de la mano, y esto no se romperá por esta
situación, porque no la produjo la administración ni fue un cambio de junta del
alcalde (Daniel Quintero), que por el contrario la ratificó, sino una decisión
de sus miembros que debe ser respetada y a quienes hago un reconocimiento por
su gran labor en estos años. No hubiéramos querido que se presentara, pero hay
que decir que la organización sigue su camino sin que esto afecte sus tareas
cotidianas en el marco del gobierno corporativo, porque esta es una empresa que
siendo pública se comporta todo el tiempo como si fuera privada.
¿Quién les
aceptará ahora ser miembro de la junta?
Esta tarea la
adelanta el alcalde de Medellín donde hay prestantes empresarios y miembros de
la academia que seguro serán llamados (8 personas) para que se integren lo más
pronto posible y se genere esa normalidad que la compañía necesita. Por ahora,
todas las decisiones están tomadas, no hay ninguna en la mesa que tenga una
urgencia manifiesta para ser decidida por la junta, lo que da tiempo para la
selección y posesión de la nueva junta.
Contrario a
lo que la élite piensa, pues se le vino encima al alcalde, lo mismo que el
gobierno central y algunos gremios, el alcalde está defendiendo la
institucionalidad. Lo primero que hay que decir es que, de no haberse presentado
la demanda, habría caído EPM en vencimiento de términos, lo que era gravísimo para
la ciudad. Dijo el Alcalde al ser entrevistado: “No me
arrepiento de la millonaria demanda contra los constructores de Hidroituango,
así haya causado esta decisión tanta polvareda. pienso que solo debo consultarle al gerente, siempre en defensa dineros públicos u lo público”. A través de una carta, los
directivos de EPM, presentaron su renuncia al alcalde de Medellín argumentando
que no fueron tenidos en cuenta en decisiones de la compañía como la
multimillonaria demanda de EPM a constructores de Hidroituango por sobrecostos.
“Decían que no se les había consultado varios temas, les mostramos en las
juntas con actas firmadas por ellos que esos temas habían sido tratados y que
no era potestad de la junta decidir sino del gerente y vicepresidente”, afirmó
el alcalde de Medellín”.
Existen
juntas que por alguna razón se eternizan y actúan cómo si no representaran a la
comunidad, en la pretendida defensa de los intereses de la empresa y la sociedad, al final,
terminan convirtiéndose en una especie de gobernanza elitista, en contra de la
misma comunidad que, dicen defender, perversa. Hace bien el
alcalde en retomar estas juntas en favor de la comunidad que ve, como se toman
decisiones, en empresas que suponen son suyas, sin ningún pensamiento
solidario con quienes, son sus verdaderos dueños. Bien por el alcalde. Sin
algún comentario al respecto. Creo que todo está claro.
la
constitución de Colombia establece en su artículo 230: “Los jueces, en sus
providencias, sólo están sometidos al imperio de la ley. La equidad, la
jurisprudencia, los principios generales del derecho y la doctrina son
criterios auxiliares de la actividad judicial”. Artículo 228:” La
Administración de Justicia es función pública. Sus decisiones son
independientes. Las actuaciones serán públicas y permanentes con las
excepciones que establezca la ley y en ellas prevalecerá el derecho sustancial.
Los términos procesales se observarán con diligencia y su incumplimiento será
sancionado. Su funcionamiento será desconcentrado y autónomo”. Hace mal el
presidente en declarar a favor del expresidente, hoy senador, Álvaro Uribe. Este es un país mediático, muy pocas personas,
reflexionan sobre lo que está pasando, emiten juicios al calor de las
decisiones que los afectan, reaccionan no reflexionan. La sala de instrucción de la Corte Suprema De Justicia de Colombia,
dictó medida de aseguramiento contra el expresidente, se trata de una medida
preventiva que no supone que el investigado sea responsable del delito
imputado, sino que el investigador (en este caso, la sala de Instrucción de la
Corte) considera que hay méritos para restringir la libertad mientras se
adelanta el proceso. El delito imputado es el fraude procesal y soborno. La decisión
de la corte fue unánime. La medida
prescriptiva contra el senador, evita que manipule pruebas o pueda intervenir
en el proceso. Mal hace el presidente Duque en pronunciarse sobre el mismo, o en su
defecto brindar apoyos, a pesar de ser el senador su jefe político, le debe la elección.
Debemos respetar
la justicia, igualmente, la división de poderes desde la perspectiva del derecho constitucional. Es difícil en un país tan fracturado. Pero se hace necesario. Mal hace el partido de gobierno o la senadora
Valencia desconociendo el fallo, llamando a una constituyente. Es una providencia dictada
con base en las pruebas, con respeto a las normas procesales, todas en su contra, enredan demasiado al expresidente
Uribe. La simetría de resultados, con el perdón de los lectores, significa la
coherencia entre la diferencia, con eje en la ley. En Colombia en este sentido
todo es asimétrico. El centro democrático celebra la justicia sólo cuando le
favorece. El gobierno dice apoyar el proceso de paz y las instituciones creadas
por el acuerdo de la Habana, pero todos los días le da madera. La ponderación del senador Cepeda es emblemática. Solo le pide a la justicia que le brinde
todas las garantías para la defensa al senador Uribe. Nunca el senador Cepeda ha actuado de otra manera. Denunciado
por el señor Uribe quien presentó los testigos. Hay 22 testigos, todos del senador del Centro Democrático, por eso, todos los indicios están en su contra. Ahora nadie ha preguntado por el poder otorgado a su abogado Cadena. Allí están las reglas del mandato judicial otorgado a su defensor. Curioso, en la época de los acuerdos de la Habana con la Habana con la FARC, esta última propuso siempre un plebiscito y si mal no recuerdo, el "Centro Democrático" se oponía con una vehemencia enfermiza. Frente una decisión jurídica que afecta hoy al docto Uribe, paradójicamente propone lo contrario.
La decisión tomada por la corte en contra del Senador generó un tsunami de reacciones. El momento debe
superado con tolerancia y respeto. Casi imposible, la efervescencia es mucha, como
el Alka Selkser, todo lo que sube, vuelve a bajar. La detención preventiva
tiene tres causales específicas, en este caso se toma por obstrucción a la
justicia. Ósea puede interferir indebidamente en el proceso, manipular la prueba, que es lo que ha hecho continuamente el
senador Uribe. Precisamente por su trayectoria, poder y excesivo poder. Esto quiere decir que fácilmente puede constreñir a la justicia, manipular..etc..etc.
Ojalá la
gente no se deje manipular por los políticos y terminemos matándonos. Este es
un país Santanderista, de juristas, todos terminan sabiendo derecho, así ha sido siempre. Decía Darío Echandía, Este es un país de cafres, nada más cierto. Es un momento de
crispación política, es muy difícil tener ponderación.
El periodismo
editorializa, no informa, con excepciones lógico y confunde…….Mal hacen algunos
periodistas, seudo-abogados en abogar por alguien, en tergiversar lo que es claro.
El libro de
Pikettty develo la profundad inequidad y el estado de pobreza de grandes
sectores de la población del mundo. Lyotar estableció en el texto sobre la
posmodernidad los cuatro meta-relatos que habían prevalecido en la humanidad: 1.-
El cristianismo; 2.- El Marxismo; 3.- El iluminismo y 4.- La ficción de la economía
de mercado. El virus del COVI, catalizó el florecimiento de los lunares del
capitalismo voraz, la fracturación de la sociedad de consumo, por sus irresponsabilidades incontenibles, afectando la naturaleza, que es la proveedora del hombre y las demás especies, consecuencia, un desequilibrio con consecuencias imprevisibles. El
acuerdo de París del 2015, continuidad del asumido en Kioto, con la participación de 160 países, con el propósito de implementar políticas correctivas al sistema de producción, generó compromisos de cambio en la manera como vivimos, consumimos, la reducción del efecto invernadero y la sostenibilidad de la economía, lo constituye el primer compromiso real del mundo en pro del
desarrollo sostenible.
Pikette habló
de “la distribución de la riqueza como una de las cosas más controvenciales y
debatidas de la época actual”. Trataba de resolver estas preguntas: “Acaso la dinámica
de la acumulación del capital privado conduce inevitablemente a una
concentración cada vez mayor de la riqueza, como lo creyó Marx en el siglo
XIX.O bien las fuerzas equilibradoras
del crecimiento, la competencia y el progreso técnico conducen espontáneamente
a una reducción y a una armoniosa estabilización de las desigualdades en las
fases avanzadas del desarrollo”. Ahora que la humanidad está totalmente
aislada, por fuera de cualquier ciclo económico, por gracia del virus, solo
desde la virtualidad se ha tratado de mantenerla, el papel del estado se ha
vuelto asistencialista. No hay consumo, los flujos de caja están casi en cero,
se aumentó el desempleo y, en consecuencia, la economía está en una fase
inercial. La crisis es estructural. El señor Trump rompió con el multilateralismo,
que articulaba cierto sincronismo a las decisiones de los organismos
multilaterales. El estado moderno, otra ficción del capitalismo, antes del virus
estaba débil, con la pandemia sale fortalecido, recordemos que este nació de la
disputa con otros relatos, el religioso, para citar sólo uno, con el ánimo de
manejar el poder, la economía y los flujos de dinero, justificando todas las
servidumbres en favor de una clase, de una elite, vale decir que entró en
crisis.
Jean Françoise
Lyotar lo expresa de esta manera: Medidos por sus propios criterios, la mayor
parte de los relatos se revelan en fábulas nacidas de la fe y la confianza. La ciencia no se reduce a enunciar regularidades
útiles y busca lo verdadero, debe legitimar sus reglas de juego. Es entonces
cuando mantiene sobre su propio estatuto un discurso de legitimación, y se la
llama ley, amparada por conceptos solidos del estado y la filosofía”, además de
la economía que es la medula espinal.
Los cuatro
relatos que Lyotar ha considerado muertos son:
1.- El Cristiano,
en la cual el Dios manda a su hijo a la redención, se avoca a la promesa divina
de plenitud, que dominó hasta la revolución francesa
2.- El
marxismo la burguesía liquida al feudalismo, el proletariado vence a la burguesía
y por esta vía llegamos a la plenitud
3.- El relato
de la ilustración, el dogma de la razón, con Kant, Diderot, los enciclopedistas.
En fin
4.- El relato
de los economistas, el capitalismo y la economía de mercado[1]. Objetivo, la igualdad
Todos con la promesa del paraíso: igualdad y
desarrollo. Estos nunca se han cumplido. Nos
acostumbramos a vivir en la tragedia, para no decir que en el infierno.
La crisis actual es
total: Económica; ambiental, ante la pérdida de equilibrio ecológico por la
contaminación general que produce el calentamiento global; y por su puesto la crisis
de la sociedad en general. Desde la crisis financiera del 2008 el capitalismo
no encuentra una salida a esta complejidad. La respuesta ha sido el
fundamentalismo, el nacionalismo exacerbado y los gobiernos de derecha.
El aumento dramático
de la pobreza y el desempleo con el virus es total. Lógico los países ricos
resuelven mucho más fácil su situación, pero necesitan que el mundo camine por
el sendero de la recuperación, la circularidad de la economía hace inexorable
que el consumo no baje, y a la vez obliga a los países emergentes, Latinoamérica
y África que proveen las materias primas, a salir adelante, así sea con intercambios
injustos, son los gajes del mercado.
Que hacer…….No
hay otro meta-relato, hay crisis de estas ficciones, hasta ahora no veo cuál es
el remplazo, predominan los pequeños meta-relatos, en todo caso, la ficción que nos de la esperanza de redención, no existe por ahora.. Si no hay una
redistribución de la riqueza y se genera más oportunidades de educación basadas
en las tecnologías de la información y el conocimiento, después el virus, no
veremos sino protestas. Amanecerá y
veremos.
A quién
beneficia el asesinato de los líderes sociales en Colombia, cuál es la
disputa en cuestión que motiva a quienes están detrás de los mismos y por tanto
la lógica dentro del marco de la estructura social y las políticas de
reparación y no repetición, implementados en el marco del acuerdo de paz
firmado con la FARC.
Las bandas
criminales, los desertores de la FARC, los narcotraficantes, una elite dueña de
la tierra, en la mayoría de las veces, arrebatada a los verdaderos dueños
mediante intimidación, violencia y asesinatos, con la consecuencia directa e
inexorable del desplazamiento, mantiene una guerra que incluye la recuperación
de las tierras entregadas por el estado a los campesinos y desmovilizados
después de los pactos de la Habana.
Por qué
asesinan a los líderes sociales. No resisten su labor pedagógica en favor de
los derechos del campesinado y los indígenas, la relación con el estado a
través de la catalización de los protocolos señalados en el acuerdo. La tierra
ha sido el problema sobre el cual gravitan la mayoría de estos asesinatos desde
siempre, es una constante histórica.
El pacto de
la Habana incluye la erradicación manual de los cultivos de coca, el apoyo
económico a los campesinos, políticas de sustitución y restitución. La fase de
implementación de los acuerdos ha forjado a crear los organismos encargados de
tales tareas, los mecanismos legales con sus organismos de base, las leyes
reglamentarias, las veedurías internacionales, en un proceso expedito para la
consolidación de la paz. Cada región se incorpora a estas políticas. Es un
hecho que inmensas zonas del país han sido permeadas desde hace años bajo los
intereses perversos del narcotráfico, con la anuencia de muchos políticos, de
dirigentes del estado y de algunos miembros del ejército, quien, a propósito, no
ha podido erradicar la corrupción de sus fuerzas. El estado no ha podido
ejercer control en grandes zonas del país.Hay más territorio que estado.
La fe y la
convicción de los desmovilizados, los campesinos e indígenas queda fracturada
cada vez que asesinan a un líder. Los líderes arrastran y convencen al
colectivo social, desde la base, hacía las políticas de reinserción con una fe
en los acuerdos y el estado, paradójicamente el gobierno actual cumple con
desgano los acuerdos, nunca el doctor Duque ha estado a favor de este proceso,
menos su bancada.
En este
marco, todos los días asesinan líderes sin que nada pase. Superamos la cifra de
quinientos asesinatos entre líderes y desmovilizados. Hay una estrategia de
exterminio por fuerzas oscura en contra del proceso de implementación de los
acuerdos de la Habana.
Alguna vez me
hablaron de las argucias de la izquierda en Colombia para llegar al poder.Les recordé que absolutamente todos los
candidatos importantes de la izquierda en este país han sido asesinados y que
estuvieran tranquilos, eso por ahora no pasará, hay sectores que no les tiembla
la mano para asesinar a los actores políticos de la izquierda. El partido de la
unión patriótica fue totalmente eliminado con asesinatos puntuales, más de
cinco mil miembros, actualmente han asesinado 219 desmovilizados de la FARC,
sectores fascistas generaron el reagrupamiento del paramilitarismo, siempre con
la participación de miembros del ejército colombiano. En la mayoría de los
asesinatos de líderes hay participación de funcionarios del estado y algunos
miembros del ejército.
Todo esto lo
sabe nuestra clase dirigente y la sociedad. El campesino, inerme, no tiene un
norte, una brújula y lo peor, carece de un respaldo real. Hay organizaciones
criminales que deciden quien vive y quien no en amplias zonas del país. Las
ciudades no están alejadas de esta realidad. La impunidad es total y los
jueces, en la lentitud de sus decisiones y ante la falta de apoyo constituyen
otro lunar. Entonces, qué hacer.
Pienso en la psicología
del sicario, para poderlo entender. Trato de imaginar su vida, se levanta a
trabajar, como todos los ciudadanos. Recoge las ordenes y emprende su labor,
con la tranquilidad que tiene que asumir para estos encargos. No conoce a quien
va a matar. En muchos de los últimos asesinatos han matado a menores, niños en
brazos, familias enteras y nada pasa. Qué piensa una persona dedicada a estos
menesteres. En Colombia existe un gran número de jóvenes dedicados a esta
oprobiosa actividad. Olga Lucia Gaitán en un texto valioso que encontré en la
red afirma: “El sicariato se ha convertido en tema de conversación cotidiano,
en motivo de alarma social y en objeto de estudio por parte de médicos,
psiquiatras, sociólogos, violentólogos, etc. Los diarios comentan, la opinión
pública se manifiesta, los especialistas inician investigaciones. Así,
progresivamente vemos tejerse una telaraña de perspectivas y visiones diferentes
que se cruzan y van construyendo y reconstruyendo la realidad social-sicariato.
El discurso se mezcla con la realidad, hace realidad. De esta manera, el
acercamiento y el conocimiento que tenemos del fenómeno, nos viene dado a
través de ese proceso comunicativo complejo”[1].
Después de Pablo Escobar la realidad es otra, este hombre por gracia del
narcotráfico, convirtió el sicariato en una forma de empoderamiento. Cuando
matar es un negocio o la manera de proteger un negocio, las posibilidades de
tener una convivencia pacífica son casi nulas. La conclusión del documento de
Olga Lucia Gaitán es el siguiente: “En síntesis, el surgimiento de las bandas
sicariales se debe al narcotráfico, por dos efectos esenciales: en primer
lugar, por la presencia de nuevos valores culturales de enriquecimiento fácil
que son introyectados por la población marginal en Colombia. En segundo lugar,
por la desestabilización institucional que él ha producido en el ámbito de la
administración de justicia”.
En la década del sesenta existieron los famosos pájaros, asesinos a sueldo encargados de limpiezas sociales hechas
sobre todo en el valle del Cauca. El sicariato es una figura histórica a que se
ha venido consolidando y se profesionalizó con Pablo Escobar.
Ayer en el
departamento de Santander del Norte, Catatumbo exactamente, se asesinaron nueve
personas, todos líderes sociales e incluyó a mujeres. Es un hecho que el estado
ha sido impotente. Cuáles son las acciones concretas del estado frente a este
fenómeno. Qué está haciendo el presidente Duque al respecto. Las denuncias han
sido insistentes y nada pasa. Es evidente que el país debe guardar como memoria estos hechos. El poder de resistencia de un pueblo es necesario como herramienta de construcción. "La
Organización de las Naciones Unidas en el Principio 2 (el deber de la memoria),
del documento de la Comisión de Derechos Humanos “Principios para la protección
de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad” sentencia que
“...El conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión pertenece a su
patrimonio y, como tal, debe ser preservado con medidas apropiadas en el nombre
del deber a la memoria que incumbe al Estado. Esas medidas tienen por objeto la
finalidad de preservar del olvido la memoria colectiva, principalmente para
prevenir el desarrollo de tesis revisionistas y negacionistas”.
La vida es un
milagro. La conciencia de estar vivo constituye un factor de felicidad
inconmensurable. Hay estados de sublimación que nos revelan conexiones con el
cosmos y la divinidad inexplicables, sentimos su presencia a través de la
palabra, de una nota musical, un verso, en el paisaje que todos los días nos sorprende. El arte
y el conocimiento es una forma de compenetrarse con las formas más altas del
universo, de ser parte del todo. Los valores le dan sentido a lo que
hacemos y la ética constituye su praxis. Asumir la vida como proyecto, en
permanente búsqueda de la felicidad, indefectiblemente parte del respeto por el
otro, condición no negociable, garantiza una convivencia pacífica, produce los mejores resultados en términos de paz.
Eso que
llamamos racionalismo, en términos de Kant: pensar por sí mismo, pensar en el
lugar del otro y ser consecuentes, es un punto de partida que nos permite
entender lo que somos y como debemos actuar en sociedad desde una autonomía que
incluye siempre el respeto por el otro. La pregunta es: Cómo aparece el anti-valor en un ser. Es evidente que tenemos una crisis de valores muy grave. En los
últimos meses en Colombia, hablando tan sólo de mi país, he visto asesinar a jóvenes totalmente indefensos
por el robo de un celular que en el mercado negro no vale gran cosa.
Hemos
invertido los valores. Soy consciente que la inequidad, la falta de educación y de oportunidades
es un factor que nos hace vulnerables al anti-valor. Nuestro hogar es el primer laboratorio
de buena convivencia. Somos, lo que otros hacen de nosotros. Repetimos la
mayoría de conductas que asimilamos en nuestro entorno. Con esas herramientas
paleamos la realidad exterior siempre basados en proyectos de construcción
social desde lo que ofrecemos y lo que recibimos. Cuando no hay nada que
ofrecer, cuando creemos que los anti-valores son lo corriente, la sociedad
entra en crisis y la vida deja de ser valorada en su dimensión real. Bogotá,
Medellín y Cali, las primeras ciudades del país, están sometidos por bandas criminales que actúan con el
mismo poder del estado. La pregunta es cómo llegamos a este momento, cómo el
estado cedió en sus responsabilidades. Los anti-valores se imponen y a nadie parece
importarle. Hay regiones abandonadas, como las poblaciones asentadas en las orillas del rió Atrato en el Choco, un departamento rico en minerales preciosos, lo que es una paradoja. El dinero que
es un medio se convirtió en un fin. Todos los días asesinan a ciudadanos en
plena luz del día por una bicicleta, un celular o simplemente el dinero que
llevan encima, que siempre es muy poco. No hay seguridad y la justicia es lenta
y siempre llega tarde. Cuando un hijo sale de la casa no sabemos si regresa.
Cada vez es más difícil sentirse tranquilo cuando los hijos están afuera.
La juventud
no quiere saber de los políticos. Es necesario volver a la política en el sentido
aristotélico del término. Los ciudadanos tenemos muchas responsabilidades
frente a la sociedad, el estado y la clase dirigente. La primea elegir bien. La
segunda, saber hacía donde van las políticas públicas. Todo está dado para que
el estado funcione bien, depende de nuestra clase dirigente y del control
ejercido por nosotros desde los organismos creados para ello. La renovación de
los partidos, la política como vehículo de participación y el conocimiento
mínimo de lo público son factores preponderantes para tener una buena
convivencia.
En Colombia resolvemos
los problemas con violencia. Desde la conquista el país no ha dejado de ser violento. Esto debe cambiar, porque también hay una historia de logros y de
orgullos, de buenos propósitos consolidados, sabemos de lo que somos capaces de
construir, de hecho, hay infinidad de ejemplos que lo ratifican. Empecemos por
nuestra casa y después con el entorno. Cambiar se hace necesario. Cada quien
con sus responsabilidades. La clase dirigente está obligada a ser
consecuente con las suyas.
Acabo
de terminar la biografía de Álvaro Gómez Hurtado del escritor Colombiano Juan
Esteban Constaín, en otro artículo ya había escrito sobre la primera parte de
la misma, sobre los días de formación. Nuestra violenta y caótica historia nos
obliga no sólo a mirar, investigar, nuestro pasado con absoluta sindéresis, por
la tozudez de ciertos hechos oprobiosos, luctuosos y el cumulo de
interpretaciones amañadas de algunos actores que han usufructuado el poder,
comprometidos en hechos delictivos y desmesurados. Saber por qué no hemos
podido superar el conflicto interno, la guerra, la violencia descarnada de tan
múltiples variables, es peor que la tragedia misma. Vivimos anegados por la
sangre de compatriotas inermes, viendo poblaciones desplazadas, propietarios
despojados, grupos ilegales asentados cumpliendo el papel que debería ser sólo
del estado. Resultaba necesario quién se le midiera a esta biografía. Álvaro
Gómez fue protagonista de la historia del país desde 1930 hasta el día de su
asesinato de triste recordación. Desde su esquina, el partido conservador, como
toda la élite política de mitad del siglo XX, ayudó a sembrar estas guerras. el doctor Álvaro vivió entre los radicalismos del padre, padeció la violencia del país de la
que fue protagonista en proteicas discusiones y en batallas por el poder de su partido conservador que, llenaron de sangre a vastas zonas de nuestra geografía. Este hombre fue capaz
de cambiar después de muchos acontecimientos que le permitieron llegar a una
categórica conclusión: la tremenda equivocación de la clase dirigente, la
impotencia de los partidos tradicionales embelesados en el poder, los hechos
los superaron, el país ha vivido siempre en una violencia penosa y cruel, la
sufren los marginados, el sector rural y los pobres. Después de su secuestro,
hecho que le llevó a una reflexión profunda, se produjo un cambio de actitud,
el mismo se venía forjando lentamente desde su candidatura en 1974. El doctor
Älvaro insistía en que el país necesitaba un acuerdo sobre lo fundamental. El
cambio debería hacerse con el apoyo de todas las fuerzas vivas de la sociedad y
por supuesto del país político. Álvaro fue hijo de uno de los hombres más
controvertidos de nuestra historia: Laureano Gómez, hombre radical del partido
conservador, historiador, humanista, propició gran parte de los hechos
luctuosas de nuestra historia desde el poder implacable de su oratoria, de
corte ciceroniano, igual que muchos líderes liberales, nunca midieron el efecto
de sus disputas por el poder, incitaron a guerras que después lamentarían y que
tristemente aún perduran. La historia del siglo XX contada desde la otra
orilla, la del partido conservador, de la mano de uno de sus líderes más
connotados, constituye la esencia de esta biografía. Álvaro Gómez Hurtado con
una formación excepcional, abogado, historiador, politólogo, artista y lector
infatigable, le cabía el país en la cabeza, lo caminó, lo estudió y hablo con
sus gentes a lo largo de toda su vida.
El texto de Constain no cae en los excesos del fundamentalismo acostumbrado
en Colombia, no es una defensa del doctor Álvaro, es objetivo y claro, evita el
estigma con que siempre fue tratado este líder.
Al doctor Álvaro lo cambiaron los hechos tozudos de este país. Fue
testigo del fracaso continuo de la búsqueda de la paz, esquiva y siempre
obstaculizada por oscuras fuerzas. Fue defensor del frente nacional, para él
fue un acuerdo de paz. Su vida fue marcada por el secuestro que padeció de las
manos del grupo guerrillero M-19. Este hecho terminó de convérselo de la
necesidad de un cambio, a partir de este momento se dedicó a buscar un acuerdo,
que permitiera un giro total de nuestras instituciones, de la manera cómo
hacemos política, del régimen como solía decir. El 29 de julio de 1988 en “La
cumbre por la Salvación Nacional” se empezó a dar el cambio. El secuestro la
había convertido en un un hombre reflexivo, un líder en el amplio sentido del
término. Decía que una cosa era hacer elecciones y otra hacer política, y que a
él le encantaba sobre toda la segunda. Participó en todos los sucesos que
terminaron en la constituyente. El plebiscito convocado por el movimiento
estudiantil permitió la reforma del artículo 218 de la Constitución nacional,
el nudo gordiano que la impedía. Estuvo
al frente de la constituyente que creó la constitución del 91 junto a Navarro Wolf
y Horacio Serpa. Esto quiere decir que hizo parte del diseño institucional del
país que aún perdura con la promulgación de la constitución que nos rige. Sus
últimos años los dedicó a la academia, a la formación política, los editoriales
fueron cátedras sobre el estado y la política. El asesinato igual que la de
muchos líderes ha quedado impune, la investigación del mismo fue desviada por
ciertos organismos de seguridad del estado que de antemano estaban
comprometidos con el mismo. El autor de esta biografía, no cayó en los sesgos
que tanto daño le han hecho a nuestra interpretación del pasado. Al final nos
deja lelos, en una especie de desesperanza. Nada ha cambiado en el país, o muy
poco, nos seguimos matando y pese al acuerdo de paz firmado con la FARC no
encontramos el camino que nos conduzca a una convivencia sana y sin violencia.
Curiosamente en los últimos diez años hemos vuelto a la polarización en
política de tan nefastas consecuencias. La
ceguera de nuestra clase dirigente es inexplicable
“El estudio
de la biopolítica como incidencia del poder sobre la vida es cada vez más
relevante. Un tema tan antiguo y tan novedoso a la vez, adquiere importancia mientras
las estructuras de control y dominación sobre los seres humanos se vuelven más
opresivas ( Jose Luis Tejada Gonzalez)”. La última
revista de literatura de la universidad Javeriana de Bogotá Colombia, trae
varios artículos sobre biopolitica y género que me impusieron la tarea de
hablar del tema con respecto a todo lo que nos está pasando. “Las disciplinas
del cuerpo y las regulaciones de la población son los ejes alrededor de los
cuales se despliegan los mecanismos de poder sobre la vida. La anatomía y la
biología, la emergencia del individuo como inteligibilidad posible y las
tecnologías que lo encierran dan cuenta de un poder cuya función ya no es
matar, sino que invadir la vida en su totalidad (Mauricio Becerra Rebolledo)”. Básicamente
el concepto nos remite a considerar el conjunto de estrategias de saber y
relaciones de poder que se articulan en el siglo XVII sobre lo viviente en
Occidente. El cuerpo se vuelve un objeto de explotación, la representación, los
simbolismos, los estereotipos, son una construcción social encaminada a crear
servidumbres y digna de las más perversas maneras de explotar a través de
mecanismos de subjetivación.
Esto quiere
decir que el “surgimiento del Biopoder absorbe el antiguo derecho de vida y
muerte que el soberano detentaba sobre sus súbditos y, en las sociedades post
Revolución Francesa, aspira a convertir la vida en objeto administrable”. El
listado de decretos expedidos por los gobiernos a propósito del coronavirus, a propósito
de la declaración de emergencia económica y de salud, es un buen ejemplo del
biopoder, la ley permite políticas sobre el cuerpo con efectos muy claros, como
insumos.
Esto quiere
decir “El orden capitalista produce los modos de las relaciones humanas hasta en
sus propias representaciones inconscientes: los modos en los cuales las
personas trabajan, son educadas, aman, fornican, hablan… y eso no es todo.
Fabrica la relación con la producción con la naturaleza, con los hechos, con el
movimiento, con el cuerpo, con la alimentación, con el presente con el pasado y
con el futuro –en definitiva, fabrica la relación del hombre con el mundo y
consigo mismo” (Sayak Valencia. Citando a Guatari)[1].
El virus
coronavaris, de tantas incidencias en nuestra vida en los últimos 4 meses, ha producido una de las crisis más graves de tipo social, se tradujo en la desaparición
de muchos humanos por falta de control de este virus, exigió mecanismos de mitigación, básicamente el aislamiento, la única forma eficaz de
controlar su expansión, el cual generó la peor crisis económica en el mundo, la
productividad entra de la noche a la mañana en una fase inercial, el consumo se
reduce casi totalmente y los gobiernos tienen que
entrar en un asistencialismo muy costosopara sus economías, pues las vulnerabilidades de cada país se revelan, creando una situación muy compleja. Latinoamérica con economías muy
vulnerables está sufriendo su peor crisis. Saya Valencia en el documento referenciado categoriza: “La
subjetividad capitalística se basa en el principio de que el individuo
contemporáneo existe en su “posición de consumidor de subjetividad”. La pregunta es: Cómo se dará frente a la crisis la relación entre el poder y el sujeto, cuales serán las variables prevalentes.
La
biopolitica, la relación entre las decisiones de los gobernantes y el cuerpo
como objeto de subjetivizacion del poder, en la coyuntura específica, el virus
y su descontrol, con la única salida posible, el aislamiento como prevención,
constituye el punto de análisis central, el que debe importarnos. Este son las
variables sobre el que el mundo se mueve. La primera fase, aislamiento y cero
producciones, la economía entró en una fase inercial antes no vista. En el caso
de Colombia, las cifras actuales, determinadas por la expansión del virus en
relación con las muertes que se han producido, en los dos primeros meses, han
sido las esperadas, basadas en las dos únicas variables: Aislacionismo y
dotación medica: Los respiradores y las UCI. Con la toma de apertura del
comercio, la última decision gubernamental, sin haber alcanzado el pico de la pandemia y menos sin tener las
dotaciones medicas completas, los resultados pueden ser adversos e inclusive
regresivos. Esto quiere decir que en su primera fase la economía estuvo
totalmente parada, en cero, genera un presión para que el sistema se abra de nuevo. En términos de biopolitica significa que: “El orden
capitalístico produce los modos de las relaciones humanas hasta en sus propias
representaciones inconscientes: los modos en los cuales las personas trabajan,
son educadas, aman, fornican, hablan… y eso no es todo. Fabrica la relación con
la producción con la naturaleza, con los hechos, con el movimiento, con el
cuerpo, con la alimentación, con el presente con el pasado y con el futuro –en
definitiva, fabrica la relación del hombre con el mundo y consigo mismo (Sayak
Valencia. Citando a Guatari)”. El sistema se ha quebrado, los flujos de dinero,
la propiedad privada, el comercio y la producción dependen del monarca, del
presidente, que es el que tiene totalmente el sarten por la mano, el mercado no
funciona, apenas asoma la cabeza con sus primeras decisiones de abrir la
economía lentamente. De hecho, muchas empresas comerciales están quebradas,
restaurantes, cafés, comercio al detal. Ahora, después del virus, la economía
tendrá cambios muy drásticos: En relación al trabajo, la relación
empleado-espacio; los clientes; el comercio. De hecho, el estado sale fortalecido.
Muchas cosas cambiarán. Me pregunto ahora: Vale la pena
vivir esclavizado por tener una propiedad frente al cumulo de impuestos y la temporalidad
que ha salido a flote con la pandemia ?. “La
relación del cuerpo con el espacio adquiere nueva dimensión. La biopolítica
tiene trabajo por hacer, redefinir es la clave. Podríamos decir que el sentido
del cuerpo se desplaza y adquiere una redefinición en torno al culto
consumista, transformándose en un medio de comunicación de masas, que a su vez
reconfigura una nueva domesticidad de género, “una nueva forma de domesticidad
que surge de las imágenes mismas””. La traspolación es la siguiente: El insumo
salud es vital, está por encima de cualquier otro eje, inclusive el económico y el de la productividad. La relación salud-productividad, no está funcionando, por el
hecho de no tener hasta ahora control sobre la primera variable. Nada fácil.
En crisis
como la actual nos volvemos monotemáticos. Hace parte de una rutina enfermiza
que nos consume y la concentración de nuestras preocupaciones en un solo tema,
nos va disminuyendo mentalmente, más cuando tiene que ver con nuestra sobre
vivencia. Lo sucedido ayer fue muy grave. Es un hecho que si al presidente le
va bien al país le pasará lo mismo. La falta de autonomía del presidente Duque
le ha costado mucho al país. Le debe su elección a otra persona, lo que es muy
grave, le genera tensiones insuperables con su jefe y la bancada del partido en
términos de gobernabilidad. Al final el doliente es la sociedad en general.
Elogie en principio el manejo que le dio a la crisis, la alegría fue pasajera,
contrario a lo que pensé, comenzó a cederle a sus copartidarios. Expresa
Eduardo Sarmiento en su última columna: “La primera emergencia económica se
justificó para aplanar la curva y reducir el grado de contaminación, Luego, las
medidas adoptadas en virtud de las facultades constitucionales, como la cuarentena
y los protocolos, tuvieron un efecto contrario al previsto. Los contagios pasaron de 200 a 2000. El pico
de la curva se distanció y se tornó indefinido e incierto”. en las tres últimas
semanas, las decisiones del presidente han sido incoherentes y su apuesta
apresurada por la economía, al crear tres días sin IVA, constituye una decisión
absolutamente errada, pese al entusiasmo que ha despertado entre sus
copartidarios y los gremios, lo que pasó ayer en el primer día de la misma fue
un fiasco. Las ventas fueron enormes, en medio de aglomeraciones y caos en
muchas partes, todo, gracias al incentivo creado con el no pago del IVA, que es
una forma atípica de fomentar de nuevo la productividad y el comercio.
Se hizo para
darle salida a la economía. Ricardo Ávila, cita a la decana de la universidad
de los andes, quien de manera simple expresa: “La iniciativa era mala desde el
comienzo, porque no incrementa la actividad económica, sino que la concentra en
una jornada y en cambio le quita al fisco los ingresos que esa actividad le
genera”. La aprovechan en esencia solo las grandes superficies, acaba con el
poco ahorro de los colombianos y por efecto de las aglomeraciones es una medida
realmente muy peligrosa, en un momento en que no hemos llegado al pico de la pandemia,
puede tener efectos nefastos para la población en general.
No aguantó la
presión el presidente y le apostó a la apertura comercial por encima de la
vida. La obligación de hacer la compra a través del sistema bancario es
perversa. Realmente quien ganó con la medida fue la banca y las grandes
superficies. Nada pedagógico ver a la gente salir con televisores y neveras, en
un consumo no vital, desde la perspectiva de la salud, como si no estuviéramos
en un momento tan excepcional, realmente fue un desestimulo al ahorro. Deberían
leer la parábola de José sobre los días de vacas gordas y los días de vacas
flacas.
Los pequeños
comerciantes, los profesionales y comerciantes liberales e independientes
estamos quebrados, hasta ahora ninguna medida nos favorece. La perspectiva no es buena y el despegue de
la economía, que es necesaria, solo se podrá dar después de superar el problema de la salud.
De antemano reconozco que la salida no es fácil, se debe como mínimo ser
coherentes en esta circunstancia tan especial, aquí no hay fórmulas.
El alcalde de
Medellín, Colombia, viene judicializando la protesta, la de los estudiantes,
las centrales obreras, los educadores y en suma un buen numero del conglomerado
social de esta ciudad. Hay una intimidación lenta, constreñimiento perseverante
de parte del estado, que, en cada manifestación, detiene y captura, de manera
ilegal a estudiantes, muchos de ellos pacíficos, sólo están en pleno ejercicio
de un derecho y deber constitucional, terminan judicializados la mayoría,
actitud dictatorial que, sobre el pretexto de detener a los vándalos, a los que
curiosamente nunca detiene, somete a largos procesos a estudiantes y jóvenes
pacíficos, sin ningún antecedente, con consecuencias muy graves para su vida y
estudios.
Ayer, en una
manifestación pacífica en Medellín, el Esmad, capturó a varios estudiantes, de
antemano sabemos que terminan judicializados. Esta fuerza provoca con solo su
presencia, por la manera como actúa, de hecho, genera confrontación por todo lo
que ha pasado en los últimos tres años, hay asesinatos de triste recordación
realizados por agentes suyos, cuyos procesos van con una lentitud lacerante y
triste para las víctimas.
Esperamos que
el señor alcalde sea fiel a sus promesas de campaña, sobre todo con los
derechos humanos y civiles de la sociedad. No se le puede olvidar que las
dictaduras y los estados fascistas siempre actúan bajo el tener de la ley, es
muy curioso, dicen siempre estar protegiendo a la sociedad.
El estudiante
Jorge Ospina de la universidad de Antioquia fue detenido el día de ayer.
Esperamos respeten sus derechos. Imagino,
como están los centros de detención, el confinamiento es oprobioso, no les cabe
una persona más, toda detención en Colombia es una exposición a peores males.
Voy hablar de la ciudad en que vivo, Medellín Colombia. Ha sido un
modelo en el manejo de la actual crisis de salud por efecto del virus del
coronavirus. Después de tres meses de aislamiento, de políticas de prevención
de acuerdo a unos protocolos científicos, soportados en las políticas de la
organización mundial de la salud, el gobierno nacional y una base estadística
de base, el alcalde decidió abrir el sistema productivo y comercial, pese a que
tendrá consecuencias nefastas en vidas humanas, como lo reconoce en sendas
entrevistas.
Esta decisión no es casual, más en una ciudad que siempre le ha apostado
al negocio, a producir dinero, líder en lo empresarial y ejemplo en innovación tecnológica.
Virtudes que paradójicamente no han eliminado la inequidad, el marginamiento,
el desplazamiento, las organizaciones criminales y la violencia intrafamiliar,
absolutamente desfasada y que es importante decirlo, es un problema nacional.
Alrededor de nuestra ciudad existen cordones de pobreza, nos acostumbramos a este
paisaje sombrío, sin conmovernos para nada. Todas estas personas, que viven en
terrenos de posesión, en casas sobre terrenos ajenos, en todo caso, pagan
predial e impuestos, servicios públicos, en suma, le son fieles al sistema.
Esta es una ciudad con el más alto índice de cumplimiento en materia financiera,
lo que habla muy bien de su espíritu frente a los compromisos de dinero.
Apostarle al sistema productivo por encima de la salud en el caso de
Medellín era lo lógico, para el paisa, primero es el dinero, es el rey, son
orgullosos de estas formas. Gastamos altas sumas de dinero en políticas de
prevención, las aplicamos de acuerdo al canon y por presiones del sistema financiero y comercial, sin tener claro
como estamos, son muy pocas las pruebas aleatorias, el alcalde decidió salirle
adelante al problema económico por encima de la salud y la vida. Estar de
acuerdo o no, es otra cosa.
La decisión tomada va en contravía de la vida. Todo lo hecho se puede
desbordar las medidas políticas de prevención si no se cumplen con ciertos protocolos para evitar su expansión, pueden ser fatales. Lo
que no tenemos son las variables científicas y las pruebas aleatorias que
justifiquen la medida, si no hay patron estadístico de base, es una barbaridad la apertura. El alcalde habla de aislamiento inteligente que, entre
otras cosas, requiere mucha disciplina social y compromiso individual, nadie
puede garantizar que se cumpla a cabalidad. Este es el momento más delicado de
la pandemia. El alcalde lo reconoce, hasta el punto que acepta que habrá muchas
pérdidas humanas. Está ciudad que perdió tantos billones en malas decisiones
administrativas, habría podido hacer un sacrificio en dinero para ayudar al
sector productivo y asumir la espera de un mes más, vital para hacer las cosas
bien, y de acuerdo a los consejos de la organización mundial de la salud. No lo
hizo y me parece que esta apuesta para abrir el sector productivo es
apresurada. Es preciso decir que algunos temas muy delicados no han sido asumidos, menos resueltos con la responsabilidad que ameritan. Qué pasará con el confinamiento de presos en las cárceles
y las Uri, a la mayoría no se les ha decidido su situación
jurídica y están en las peores condiciones, hay un clara violación a los derechos humanos. Hasta ahora ningún funcionario del
orden nacional y municipal, ni entidad oficial asume empezar a solucionar este problema tan grave,
desespera tanta indiferencia. Con los habitantes de la calle, que la pasan muy mal, es imposible seguir atendiendolos con sólo asistencialismo; los estractos 3 y 4 que parecen no existir para el sector público, viven una situación límite, la mayoría independientes comercialmente, no han podido obtener liquidez para lo básico, unos acudieron a sus ahorros y otros, están en plena quiebra. La situación en general es muy difícil. Se que se han hecho esfuerzos en muchas materias, pero es bueno recordar y sacar a flote lunares que desde lo humano pueden tener consecuencias nefastas, sobre todo, sí no se atienden con rapidez y el tiempo adecuado requerido.