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lunes, julio 13, 2020

EL VALOR DE LA VIDA


La vida es un milagro. La conciencia de estar vivo constituye un factor de felicidad inconmensurable. Hay estados de sublimación que nos revelan conexiones con el cosmos y la divinidad inexplicables, sentimos su presencia a través de la palabra, de una nota musical, un verso, en el paisaje que todos los días nos sorprende. El arte y el conocimiento es una forma de compenetrarse con las formas más altas del universo, de ser parte del todo. Los valores le dan sentido a lo que hacemos y la ética constituye su praxis. Asumir la vida como proyecto, en permanente búsqueda de la felicidad, indefectiblemente parte del respeto por el otro, condición no negociable, garantiza una convivencia pacífica, produce los mejores resultados en términos de paz.
Eso que llamamos racionalismo, en términos de Kant: pensar por sí mismo, pensar en el lugar del otro y ser consecuentes, es un punto de partida que nos permite entender lo que somos y como debemos actuar en sociedad desde una autonomía que incluye siempre el respeto por el otro. La pregunta es: Cómo aparece el anti-valor en un ser. Es evidente que tenemos una crisis de valores muy grave. En los últimos meses en Colombia, hablando tan sólo de mi país, he visto asesinar a jóvenes totalmente indefensos por el robo de un celular que en el mercado negro no vale gran cosa.
Hemos invertido los valores. Soy consciente que  la inequidad, la falta de educación y de oportunidades es un factor que nos hace vulnerables al anti-valor. Nuestro hogar es el primer laboratorio de buena convivencia. Somos, lo que otros hacen de nosotros. Repetimos la mayoría de conductas que asimilamos en nuestro entorno. Con esas herramientas paleamos la realidad exterior siempre basados en proyectos de construcción social desde lo que ofrecemos y lo que recibimos. Cuando no hay nada que ofrecer, cuando creemos que los anti-valores son lo corriente, la sociedad entra en crisis y la vida deja de ser valorada en su dimensión real. Bogotá, Medellín y Cali, las primeras ciudades del país, están sometidos por bandas criminales que actúan con el mismo poder del estado. La pregunta es cómo llegamos a este momento, cómo el estado cedió en sus responsabilidades.  Los anti-valores se imponen y a nadie parece importarle. Hay regiones abandonadas, como las poblaciones asentadas en las orillas del rió Atrato en el Choco, un departamento rico en minerales preciosos, lo que es una paradoja. El dinero que es un medio se convirtió en un fin. Todos los días asesinan a ciudadanos en plena luz del día por una bicicleta, un celular o simplemente el dinero que llevan encima, que siempre es muy poco. No hay seguridad y la justicia es lenta y siempre llega tarde. Cuando un hijo sale de la casa no sabemos si regresa. Cada vez es más difícil sentirse tranquilo cuando los hijos están afuera.
La juventud no quiere saber de los políticos. Es necesario volver a la política en el sentido aristotélico del término. Los ciudadanos tenemos muchas responsabilidades frente a la sociedad, el estado y la clase dirigente. La primea elegir bien. La segunda, saber hacía donde van las políticas públicas. Todo está dado para que el estado funcione bien, depende de nuestra clase dirigente y del control ejercido por nosotros desde los organismos creados para ello. La renovación de los partidos, la política como vehículo de participación y el conocimiento mínimo de lo público son factores preponderantes para tener una buena convivencia.
En Colombia resolvemos los problemas con violencia. Desde la conquista el país no ha dejado de ser violento. Esto debe cambiar, porque también hay una historia de logros y de orgullos, de buenos propósitos consolidados, sabemos de lo que somos capaces de construir, de hecho, hay infinidad de ejemplos que lo ratifican. Empecemos por nuestra casa y después con el entorno. Cambiar se hace necesario. Cada quien con sus responsabilidades. La clase dirigente está obligada a ser consecuente con las suyas.

viernes, julio 03, 2020

BIOGRAFÍA DE ÁLVARO GÓMEZ HURTADO


Acabo de terminar la biografía de Álvaro Gómez Hurtado del escritor Colombiano Juan Esteban Constaín, en otro artículo ya había escrito sobre la primera parte de la misma, sobre los días de formación. Nuestra violenta y caótica historia nos obliga no sólo a mirar, investigar, nuestro pasado con absoluta sindéresis, por la tozudez de ciertos hechos oprobiosos, luctuosos y el cumulo de interpretaciones amañadas de algunos actores que han usufructuado el poder, comprometidos en hechos delictivos y desmesurados. Saber por qué no hemos podido superar el conflicto interno, la guerra, la violencia descarnada de tan múltiples variables, es peor que la tragedia misma. Vivimos anegados por la sangre de compatriotas inermes, viendo poblaciones desplazadas, propietarios despojados, grupos ilegales asentados cumpliendo el papel que debería ser sólo del estado. Resultaba necesario quién se le midiera a esta biografía. Álvaro Gómez fue protagonista de la historia del país desde 1930 hasta el día de su asesinato de triste recordación. Desde su esquina, el partido conservador, como toda la élite política de mitad del siglo XX, ayudó a sembrar estas guerras. el doctor Álvaro vivió entre los radicalismos del padre, padeció la violencia del país de la que fue protagonista en proteicas discusiones y en batallas por el poder de su partido conservador que, llenaron de sangre a vastas zonas de nuestra geografía. Este hombre fue capaz de cambiar después de muchos acontecimientos que le permitieron llegar a una categórica conclusión: la tremenda equivocación de la clase dirigente, la impotencia de los partidos tradicionales embelesados en el poder, los hechos los superaron, el país ha vivido siempre en una violencia penosa y cruel, la sufren los marginados, el sector rural y los pobres. Después de su secuestro, hecho que le llevó a una reflexión profunda, se produjo un cambio de actitud, el mismo se venía forjando lentamente desde su candidatura en 1974. El doctor Älvaro insistía en que el país necesitaba un acuerdo sobre lo fundamental. El cambio debería hacerse con el apoyo de todas las fuerzas vivas de la sociedad y por supuesto del país político. Álvaro fue hijo de uno de los hombres más controvertidos de nuestra historia: Laureano Gómez, hombre radical del partido conservador, historiador, humanista, propició gran parte de los hechos luctuosas de nuestra historia desde el poder implacable de su oratoria, de corte ciceroniano, igual que muchos líderes liberales, nunca midieron el efecto de sus disputas por el poder, incitaron a guerras que después lamentarían y que tristemente aún perduran. La historia del siglo XX contada desde la otra orilla, la del partido conservador, de la mano de uno de sus líderes más connotados, constituye la esencia de esta biografía. Álvaro Gómez Hurtado con una formación excepcional, abogado, historiador, politólogo, artista y lector infatigable, le cabía el país en la cabeza, lo caminó, lo estudió y hablo con sus gentes a lo largo de toda su vida.  El texto de Constain no cae en los excesos del fundamentalismo acostumbrado en Colombia, no es una defensa del doctor Álvaro, es objetivo y claro, evita el estigma con que siempre fue tratado este líder.  Al doctor Álvaro lo cambiaron los hechos tozudos de este país. Fue testigo del fracaso continuo de la búsqueda de la paz, esquiva y siempre obstaculizada por oscuras fuerzas. Fue defensor del frente nacional, para él fue un acuerdo de paz. Su vida fue marcada por el secuestro que padeció de las manos del grupo guerrillero M-19. Este hecho terminó de convérselo de la necesidad de un cambio, a partir de este momento se dedicó a buscar un acuerdo, que permitiera un giro total de nuestras instituciones, de la manera cómo hacemos política, del régimen como solía decir. El 29 de julio de 1988 en “La cumbre por la Salvación Nacional” se empezó a dar el cambio. El secuestro la había convertido en un un hombre reflexivo, un líder en el amplio sentido del término. Decía que una cosa era hacer elecciones y otra hacer política, y que a él le encantaba sobre toda la segunda. Participó en todos los sucesos que terminaron en la constituyente. El plebiscito convocado por el movimiento estudiantil permitió la reforma del artículo 218 de la Constitución nacional, el nudo gordiano que la impedía.  Estuvo al frente de la constituyente que creó la constitución del 91 junto a Navarro Wolf y Horacio Serpa. Esto quiere decir que hizo parte del diseño institucional del país que aún perdura con la promulgación de la constitución que nos rige. Sus últimos años los dedicó a la academia, a la formación política, los editoriales fueron cátedras sobre el estado y la política. El asesinato igual que la de muchos líderes ha quedado impune, la investigación del mismo fue desviada por ciertos organismos de seguridad del estado que de antemano estaban comprometidos con el mismo. El autor de esta biografía, no cayó en los sesgos que tanto daño le han hecho a nuestra interpretación del pasado. Al final nos deja lelos, en una especie de desesperanza. Nada ha cambiado en el país, o muy poco, nos seguimos matando y pese al acuerdo de paz firmado con la FARC no encontramos el camino que nos conduzca a una convivencia sana y sin violencia. Curiosamente en los últimos diez años hemos vuelto a la polarización en política de tan nefastas consecuencias. La ceguera de nuestra clase dirigente es inexplicable




jueves, junio 25, 2020

BIOPOLITICA Y PODER EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

“El estudio de la biopolítica como incidencia del poder sobre la vida es cada vez más relevante. Un tema tan antiguo y tan novedoso a la vez, adquiere importancia mientras las estructuras de control y dominación sobre los seres humanos se vuelven más opresivas ( Jose Luis Tejada Gonzalez)”. La última revista de literatura de la universidad Javeriana de Bogotá Colombia, trae varios artículos sobre biopolitica y género que me impusieron la tarea de hablar del tema con respecto a todo lo que nos está pasando. “Las disciplinas del cuerpo y las regulaciones de la población son los ejes alrededor de los cuales se despliegan los mecanismos de poder sobre la vida. La anatomía y la biología, la emergencia del individuo como inteligibilidad posible y las tecnologías que lo encierran dan cuenta de un poder cuya función ya no es matar, sino que invadir la vida en su totalidad (Mauricio Becerra Rebolledo)”. Básicamente el concepto nos remite a considerar el conjunto de estrategias de saber y relaciones de poder que se articulan en el siglo XVII sobre lo viviente en Occidente. El cuerpo se vuelve un objeto de explotación, la representación, los simbolismos, los estereotipos, son una construcción social encaminada a crear servidumbres y digna de las más perversas maneras de explotar a través de mecanismos de subjetivación.
Esto quiere decir que el “surgimiento del Biopoder absorbe el antiguo derecho de vida y muerte que el soberano detentaba sobre sus súbditos y, en las sociedades post Revolución Francesa, aspira a convertir la vida en objeto administrable”. El listado de decretos expedidos por los gobiernos a propósito del coronavirus, a propósito de la declaración de emergencia económica y de salud, es un buen ejemplo del biopoder, la ley permite políticas sobre el cuerpo con efectos muy claros, como insumos.
Esto quiere decir “El orden capitalista produce los modos de las relaciones humanas hasta en sus propias representaciones inconscientes: los modos en los cuales las personas trabajan, son educadas, aman, fornican, hablan… y eso no es todo. Fabrica la relación con la producción con la naturaleza, con los hechos, con el movimiento, con el cuerpo, con la alimentación, con el presente con el pasado y con el futuro –en definitiva, fabrica la relación del hombre con el mundo y consigo mismo” (Sayak Valencia. Citando a Guatari)[1].
El virus coronavaris, de tantas incidencias en nuestra vida en los últimos 4  meses, ha producido una de las crisis más graves de tipo social, se tradujo en la desaparición de muchos humanos por falta de control de este virus, exigió mecanismos de mitigación, básicamente el aislamiento, la única forma eficaz de controlar su expansión, el cual generó la peor crisis económica en el mundo, la productividad entra de la noche a la mañana en una fase inercial, el consumo se reduce  casi totalmente y los gobiernos tienen que entrar en un asistencialismo muy costoso  para sus economías, pues las vulnerabilidades de cada país se revelan, creando una situación muy compleja.  Latinoamérica con economías muy vulnerables está sufriendo su peor crisis. Saya Valencia en el documento referenciado categoriza: “La subjetividad capitalística se basa en el principio de que el individuo contemporáneo existe en su “posición de consumidor de subjetividad”. La pregunta es: Cómo se dará frente a la crisis la relación entre el poder y el sujeto, cuales serán las variables prevalentes.
La biopolitica, la relación entre las decisiones de los gobernantes y el cuerpo como objeto de subjetivizacion del poder, en la coyuntura específica, el virus y su descontrol, con la única salida posible, el aislamiento como prevención, constituye el punto de análisis central, el que debe importarnos. Este son las variables sobre el que el mundo se mueve. La primera fase, aislamiento y cero producciones, la economía entró en una fase inercial antes no vista. En el caso de Colombia, las cifras actuales, determinadas por la expansión del virus en relación con las muertes que se han producido, en los dos primeros meses, han sido las esperadas, basadas en las dos únicas variables: Aislacionismo y dotación medica: Los respiradores y las UCI. Con la toma de apertura del comercio, la última decision gubernamental, sin haber alcanzado el pico de la pandemia y menos sin tener las dotaciones medicas completas, los resultados pueden ser adversos e inclusive regresivos. Esto quiere decir que en su primera fase la economía estuvo totalmente parada, en cero, genera un presión para que el sistema se abra de nuevo. En términos de biopolitica significa que: “El orden capitalístico produce los modos de las relaciones humanas hasta en sus propias representaciones inconscientes: los modos en los cuales las personas trabajan, son educadas, aman, fornican, hablan… y eso no es todo. Fabrica la relación con la producción con la naturaleza, con los hechos, con el movimiento, con el cuerpo, con la alimentación, con el presente con el pasado y con el futuro –en definitiva, fabrica la relación del hombre con el mundo y consigo mismo (Sayak Valencia. Citando a Guatari)”. El sistema se ha quebrado, los flujos de dinero, la propiedad privada, el comercio y la producción dependen del monarca, del presidente, que es el que tiene totalmente el sarten por la mano, el mercado no funciona, apenas asoma la cabeza con sus primeras decisiones de abrir la economía lentamente. De hecho, muchas empresas comerciales están quebradas, restaurantes, cafés, comercio al detal. Ahora, después del virus, la economía tendrá cambios muy drásticos: En relación al trabajo, la relación empleado-espacio; los clientes; el comercio. De hecho, el estado sale fortalecido. 
Muchas cosas cambiarán. Me pregunto ahora: Vale la pena vivir esclavizado por tener una propiedad frente al cumulo de impuestos y la temporalidad que ha salido a flote con la pandemia ?.  “La relación del cuerpo con el espacio adquiere nueva dimensión. La biopolítica tiene trabajo por hacer, redefinir es la clave. Podríamos decir que el sentido del cuerpo se desplaza y adquiere una redefinición en torno al culto consumista, transformándose en un medio de comunicación de masas, que a su vez reconfigura una nueva domesticidad de género, “una nueva forma de domesticidad que surge de las imágenes mismas””. La traspolación es la siguiente: El insumo salud es vital, está por encima de cualquier otro eje, inclusive el económico y el de la productividad. La relación salud-productividad, no está funcionando, por el hecho de no tener hasta ahora control sobre la primera variable. Nada fácil.




domingo, junio 21, 2020

COLOMBIA EXPUESTA A LAS INCOHERENCIAS DEL EJECUTIVO


En crisis como la actual nos volvemos monotemáticos. Hace parte de una rutina enfermiza que nos consume y la concentración de nuestras preocupaciones en un solo tema, nos va disminuyendo mentalmente, más cuando tiene que ver con nuestra sobre vivencia. Lo sucedido ayer fue muy grave. Es un hecho que si al presidente le va bien al país le pasará lo mismo. La falta de autonomía del presidente Duque le ha costado mucho al país. Le debe su elección a otra persona, lo que es muy grave, le genera tensiones insuperables con su jefe y la bancada del partido en términos de gobernabilidad. Al final el doliente es la sociedad en general. Elogie en principio el manejo que le dio a la crisis, la alegría fue pasajera, contrario a lo que pensé, comenzó a cederle a sus copartidarios. Expresa Eduardo Sarmiento en su última columna: “La primera emergencia económica se justificó para aplanar la curva y reducir el grado de contaminación, Luego, las medidas adoptadas en virtud de las facultades constitucionales, como la cuarentena y los protocolos, tuvieron un efecto contrario al previsto.  Los contagios pasaron de 200 a 2000. El pico de la curva se distanció y se tornó indefinido e incierto”. en las tres últimas semanas, las decisiones del presidente han sido incoherentes y su apuesta apresurada por la economía, al crear tres días sin IVA, constituye una decisión absolutamente errada, pese al entusiasmo que ha despertado entre sus copartidarios y los gremios, lo que pasó ayer en el primer día de la misma fue un fiasco. Las ventas fueron enormes, en medio de aglomeraciones y caos en muchas partes, todo, gracias al incentivo creado con el no pago del IVA, que es una forma atípica de fomentar de nuevo la productividad y el comercio.

Se hizo para darle salida a la economía. Ricardo Ávila, cita a la decana de la universidad de los andes, quien de manera simple expresa: “La iniciativa era mala desde el comienzo, porque no incrementa la actividad económica, sino que la concentra en una jornada y en cambio le quita al fisco los ingresos que esa actividad le genera”. La aprovechan en esencia solo las grandes superficies, acaba con el poco ahorro de los colombianos y por efecto de las aglomeraciones es una medida realmente muy peligrosa, en un momento en que no hemos llegado al pico de la pandemia, puede tener efectos nefastos para la población en general.

No aguantó la presión el presidente y le apostó a la apertura comercial por encima de la vida. La obligación de hacer la compra a través del sistema bancario es perversa. Realmente quien ganó con la medida fue la banca y las grandes superficies. Nada pedagógico ver a la gente salir con televisores y neveras, en un consumo no vital, desde la perspectiva de la salud, como si no estuviéramos en un momento tan excepcional, realmente fue un desestimulo al ahorro. Deberían leer la parábola de José sobre los días de vacas gordas y los días de vacas flacas.

Los pequeños comerciantes, los profesionales y comerciantes liberales e independientes estamos quebrados, hasta ahora ninguna medida nos favorece.  La perspectiva no es buena y el despegue de la economía, que es necesaria, solo se podrá dar  después de superar el problema de la salud. De antemano reconozco que la salida no es fácil, se debe como mínimo ser coherentes en esta circunstancia tan especial, aquí no hay fórmulas.




martes, junio 16, 2020

LA JUDICIALIZACION DE LA PROTESTA


El alcalde de Medellín, Colombia, viene judicializando la protesta, la de los estudiantes, las centrales obreras, los educadores y en suma un buen numero del conglomerado social de esta ciudad. Hay una intimidación lenta, constreñimiento perseverante de parte del estado, que, en cada manifestación, detiene y captura, de manera ilegal a estudiantes, muchos de ellos pacíficos, sólo están en pleno ejercicio de un derecho y deber constitucional, terminan judicializados la mayoría, actitud dictatorial que, sobre el pretexto de detener a los vándalos, a los que curiosamente nunca detiene, somete a largos procesos a estudiantes y jóvenes pacíficos, sin ningún antecedente, con consecuencias muy graves para su vida y estudios.

Ayer, en una manifestación pacífica en Medellín, el Esmad, capturó a varios estudiantes, de antemano sabemos que terminan judicializados. Esta fuerza provoca con solo su presencia, por la manera como actúa, de hecho, genera confrontación por todo lo que ha pasado en los últimos tres años, hay asesinatos de triste recordación realizados por agentes suyos, cuyos procesos van con una lentitud lacerante y triste para las víctimas.

Esperamos que el señor alcalde sea fiel a sus promesas de campaña, sobre todo con los derechos humanos y civiles de la sociedad. No se le puede olvidar que las dictaduras y los estados fascistas siempre actúan bajo el tener de la ley, es muy curioso, dicen siempre estar protegiendo a la sociedad.

El estudiante Jorge Ospina de la universidad de Antioquia fue detenido el día de ayer. Esperamos respeten sus derechos.  Imagino, como están los centros de detención, el confinamiento es oprobioso, no les cabe una persona más, toda detención en Colombia es una exposición a peores males.

jueves, junio 11, 2020

LA APERTURA DEL SISTEMA PRODUCTIVO EN MEDIO DE LA CRISIS DE SALUD


Voy hablar de la ciudad en que vivo, Medellín Colombia. Ha sido un modelo en el manejo de la actual crisis de salud por efecto del virus del coronavirus. Después de tres meses de aislamiento, de políticas de prevención de acuerdo a unos protocolos científicos, soportados en las políticas de la organización mundial de la salud, el gobierno nacional y una base estadística de base, el alcalde decidió abrir el sistema productivo y comercial, pese a que tendrá consecuencias nefastas en vidas humanas, como lo reconoce en sendas entrevistas.
Esta decisión no es casual, más en una ciudad que siempre le ha apostado al negocio, a producir dinero, líder en lo empresarial y ejemplo en innovación tecnológica. Virtudes que paradójicamente no han eliminado la inequidad, el marginamiento, el desplazamiento, las organizaciones criminales y la violencia intrafamiliar, absolutamente desfasada y que es importante decirlo, es un problema nacional. Alrededor de nuestra ciudad existen cordones de pobreza, nos acostumbramos a este paisaje sombrío, sin conmovernos para nada. Todas estas personas, que viven en terrenos de posesión, en casas sobre terrenos ajenos, en todo caso, pagan predial e impuestos, servicios públicos, en suma, le son fieles al sistema. Esta es una ciudad con el más alto índice de cumplimiento en materia financiera, lo que habla muy bien de su espíritu frente a los compromisos de dinero.
Apostarle al sistema productivo por encima de la salud en el caso de Medellín era lo lógico, para el paisa, primero es el dinero, es el rey, son orgullosos de estas formas. Gastamos altas sumas de dinero en políticas de prevención, las aplicamos de acuerdo al canon y por presiones del sistema financiero y comercial, sin tener claro como estamos, son muy pocas las pruebas aleatorias, el alcalde decidió salirle adelante al problema económico por encima de la salud y la vida. Estar de acuerdo o no, es otra cosa.
La decisión tomada va en contravía de la vida. Todo lo hecho se puede desbordar las medidas políticas de prevención si no se cumplen con ciertos protocolos para evitar su expansión, pueden ser fatales. Lo que no tenemos son las variables científicas y las pruebas aleatorias que justifiquen la medida, si no hay patron estadístico de base, es una barbaridad la apertura. El alcalde habla de aislamiento inteligente que, entre otras cosas, requiere mucha disciplina social y compromiso individual, nadie puede garantizar que se cumpla a cabalidad. Este es el momento más delicado de la pandemia. El alcalde lo reconoce, hasta el punto que acepta que habrá muchas pérdidas humanas. Está ciudad que perdió tantos billones en malas decisiones administrativas, habría podido hacer un sacrificio en dinero para ayudar al sector productivo y asumir la espera de un mes más, vital para hacer las cosas bien, y de acuerdo a los consejos de la organización mundial de la salud. No lo hizo y me parece que esta apuesta para abrir el sector productivo es apresurada. Es preciso decir que algunos temas muy delicados no han sido asumidos, menos resueltos con la responsabilidad que ameritan. Qué pasará con el confinamiento de presos en las cárceles y las Uri, a la mayoría no se les ha decidido su situación jurídica y están en las peores condiciones, hay un clara violación a los derechos humanos. Hasta ahora ningún funcionario del orden nacional y municipal, ni entidad oficial asume empezar a solucionar este problema tan grave, desespera tanta indiferencia. Con los habitantes de la calle, que la pasan muy mal, es imposible seguir atendiendolos con sólo asistencialismo; los estractos 3 y 4 que parecen no existir para el sector público, viven una situación límite, la mayoría independientes comercialmente, no han podido obtener liquidez para lo básico, unos acudieron a sus ahorros y otros, están en plena quiebra. La situación en general es muy difícil. Se que se han hecho esfuerzos en muchas materias, pero es bueno recordar y sacar a flote lunares que desde lo humano pueden tener consecuencias nefastas, sobre todo, sí no se atienden con rapidez y el tiempo adecuado requerido. 

domingo, junio 07, 2020

GRACIAS


Hemos vivido circunstancias excepcionales y difíciles gracias a un virus que sorprendió a la humanidad en pleno y que ha significado en lo esencial el sometimiento a un aislamiento total antes no visto. Estar en casa sin poder salir, sometidos a protocolos estrictos, ha sido la experiencia que nos ha tocado a cada uno de los mortales de este planeta, a unos con más intensidad que otros. La lectura de este momento tiene infinidad de interpretaciones y significados y porque no decirlo, consecuencias de acuerdo a la realidad de cada persona.
Siempre hablamos de lo malo que nos pasa y nunca de las cosas buenas que puede traer una circunstancia limite. El aislamiento total es la norma y lo que hemos vivido en los últimos tres meses, es un confinamiento, no respetarlo puede significar la muerte, el coronavirus hasta ahora no tiene vacuna y sólo se ha atendido con medidas de prevención. Científicamente se llama una pandemia y son absolutamente escandalosas las cifras de muertos en el mundo.
Soy una persona independiente, con cuatro hijos, tres mujeres y un hombre, todos muy jóvenes. Una de mis hijas, la menor, es diabética de nacimiento, lo que obliga a una prevención total, está dentro del renglón de las personas altamente vulnerables. Esto significó, que de la noche a la mañana quedamos confinados en la casa a la espera de decisiones gubernamentales, de resultados significativos frente al virus. Todo el mundo está viviendo estas circunstancias tan graves, esta humanidad desbocada fue obligada a parar, a guardarse, a mirar más hacia adentro que afuera.
El cambio fue total: En lo personal, lo fue con la familia, el entorno y nuestros roles. De la noche a la mañana, cero ingresos, los gastos iguales y la responsabilidad de respetar la norma. En el caso mío, la experiencia ha dejado muchas lecturas. La primera, la solidaridad sin medida de la familia y los amigos de la familia. Nunca nos ha faltado nada, en lo emocional hemos estado acompañados y en lo económico han salido al paso con una preocupación desmedida. Entonces, eso que en filosofía se llama la otredad, el otro, se afirmó en esta crisis. Estuvimos obligados a compartir todo el día con los hijos, a verle de nuevo a los ojos, a dialogar sin afanes, a sentir que los lazos de sangre son un cordón umbilical que en casos como este funciona, es una virtud que flota y prevalece. En una sociedad que nos acostumbró solo a pensar solo en si mismos, fomentó el egoísmo desde un consumo irresponsable, en esencia, generó un modelo de vida soportado en egocentrismos extremos, en pleno enfrentamiento con la naturaleza. En estos momentos,  por gracia del virus, rescatamos, la solidaridad, lo colectivo, el valor del otro y de hecho mirar la realidad del entorno por fuera de nuestros egos. Al final, hay consecuencias loables en esta crisis.
Mi familia y el suscrito quieren darle las gracias a cada persona que ha contribuido con nosotros.  Sentimos una responsabilidad moral con ustedes y nos han dejado una enseñanza real, con el ejemplo, a ser agradecidos con la vida, no importan las circunstancias adversas. Significó, sobre todo, reconocer a los otros y ser consecuentes con este regalo que nos dio la vida: una familia y unos amigos muy grandes. De verdad, gracias, mis hijos han aprendido con estos sucesos lo que es la virtud, la solidaridad y la mirada al otro de tanto valor en estos tiempos de egoísmos, consumo e idolatrías desmedidas. FAMILIA BUSTAMANTE 
RUIZ

lunes, mayo 25, 2020

LA GLOBALIZACION ESTÁ EN PELIGRO DE EXTINCIÓN


Los comentarios de Gabriel Silva Lujan a raíz del último editorial de la revista inglesa “The economist”, sobre la crisis de la globalización me parecen pertinentes por lo que significa el tema para la humanidad. Voy  a tomar la alusión hecha por  uno de los mejores analistas colombianos, desde su columna del periódico “El tiempo” de Colombia. De hecho, son muchos los pensadores que han tocado el tema, a mi, esta cita me basta como ejemplo. El editorial de la revista inglesa en uno de los apartes abre con este interrogante: “Por eso, cuando este ‘periódico’ expide una sentencia de muerte a la “globalización”, más vale escuchar con cuidado y preocuparse en serio. No es el primero que lo anuncia, son muchos los académicos y comentaristas que lo han reiterado. Se le añade el peligro que con y analizado cómo las corrientes populistas, nacionalistas y autárquicas, enemigas de la globalización, venían mostrando un imparable ascenso con anterioridad a la actual crisis. Pero que el mismísimo campeón intelectual y periodístico de la globalización anuncie su fallecimiento, ya la cosa es a otro precio”. 

Partimos de esta afirmación categórica de la revista: ““Despídanse de la era más grandiosa de la globalización –y empiecen a preocuparse sobre qué es lo que va a ocupar su lugar–”. Los factores que llevaron al fin del periodo más largo de integración mundial son múltiples, y su estudio ocupará miles de volúmenes de libros y tesis doctorales; sin embargo, son tres los más protuberantes: las guerras comerciales y el proteccionismo en ascenso; la exacerbación del populismo, el nacionalismo y la xenofobia, y la profundización de las desigualdades sociales y la altísima concentración del ingreso, tanto a nivel social como internacional. Esos factores se han exacerbado al extremo con la llegada de la pandemia, que ha causado una agudización sin precedentes de las fuerzas que ya venían horadando el sistema internacional político y económico”.

Se pregunta el columnista: “Hay que recoger la inquietud que se hace el editorialista del ‘The Economist’. ¿Qué va a reemplazar a la globalización?  Y responde, con un interrogante: “El desafío filosófico e ideológico más grande para quienes creen en los principios de la democracia, de la solidaridad social, de la cooperación internacional, de la libertad individual, de la iniciativa privada y de un Estado solidario es encontrar las fórmulas que impidan que el neo oscurantismo, que arruinó la globalización, sea el que diseñe y comande la construcción del nuevo edificio”.

Me allano a su inquietud, pero me pregunto, desde donde hablar, cuáles son los movimientos políticos o colectivos capaces de hacer valer una posición que rompa con el tsunami de nacionalismos y aislacionismos, que vienen ganando terreno a pasos agigantados, cómo evitamos el resurgimiento de esta especie de fascismo renovado, con otras prendas, tan retrogrado, política e ideología de tan nefastas consecuencias en el siglo XX. Lo económico, factor determinante para el capitalismo voraz, no logra humanizarse,  sin ética alguna, rentalizado, solo vale ganar, el medio no importa, por lo tanto, la ética ni la moral existen, se lo debemos a una élite perversa, de la mano  de economistas y tecnócratas sin un ápice de justicia social. En los últimos cinco años, los nacionalismos, el racismo y el proteccionismo, el neofascismo exacerbado, son el pan de cada día.

Dónde están los filósofos, pensar se hace necesario. ¿Cuáles son los colectivos, los movimientos, que se opondrán a tan nefasta prospectiva? Dónde está los movimientos estudiantiles, la juventud impetuosa y arrogante, como la define el gran poeta Mario Rivero. Nada será igual, eso esta claro, el reto en todo caso, es inmenso, la humanidad no se devuelve. Ahora que estoy leyendo una biografía de Keynes, encuentro ejemplos de lo que nos puede pasar. Nadie esperaba que Hitler se saliera con la suya. Cómo nadie actuó a tiempo, el miedo y el deseo de no repetir una guerra demoraron la reacción de las democracias, cuando los gobiernos se dieron cuenta del peligro que representaba el líder alemán, ya era tarde, Europa estaba en sus manos. Inexplicable, el poderío militar de Francia e Inglaterra eran infinitamente superiores. Al final pagaron  un costo muy alto, su miedo e indecisión los venció por anticipado.

No pretendo hacer paralelismos sin fundamento, pero todo sabemos qué pasará si se impone el fascismo.  La derecha viene ganando espacios, ejemplo: Trump en los Estados Unidos, Italia, Hungría, Brasil, para sólo citar algunos. Algo debemos hacer.

Addenda: Me encontré, en un articulo del periódico " El tiempo" de Colombia, escrito por Eduardo Posada Garbo, escrito ocho días después de haber publicado esta columna, el tema que trata es el mismo de esta columna desde una perspectiva más optimista, toma de base un ensayo de Dani Rodrik, proofesor de Harvard. Traigo algunos apartes, por la lucidez de quien lo escribe y el optimismo que impele, el propósito, no dejarnos llevar solo por un punto de vista. Esto expresa básicamente en uno de los partes, la cita es literal: La "Globalización en sí misma, advierte Rodrik no es problema. No lo puede ser. Es nuestro destino, parte integral de nuestra existencia como seres humanos. El reto es como da. Hay modos de globalizar. El que ha imperado en tiempos recientes ( Hiperglobalización, lo llma Rodrik) no es el más ejemplar, para exacerbar desigualdades en extremo". 








domingo, mayo 17, 2020

SABIDURÍA PARA ESTE MOMENTO TAN EXTRAÑO




para Martha del castillo y mi hermana Nayibe Bustamante


Mire estos pensamientos, incluyo dos del suscrito, los demás son de grandes pensadores, pero ahí está toda la sabiduría, sin protocolo alguno. 

Empezaré por el libro más sabio, la “Biblia”: Filipenses 3

“Aunque existe un sin número de perspectivas de vida, que aún pudiéramos decir qué hay tantas como seres humanos, todas aquellas pudieran clasificarse en tres grupos, unas, enfocadas al pasado, que aunque sin negar la importancia de la gratitud se anclan en el juicio maestro de que ”todo tiempo pasado fue mejor”, y en una relación idílica eligen rechazar todo lo presente y lo por venir, porque sienten que ese pasado es lo único que les da valor y sentido; otros, eligen centrarse en su presente, reconocen que lo pasado ya está resuelto, pero sienten que el futuro es incierto, es algo que no está en sus manos, y eligen el existencialismo como derrotero, y el ”comamos y bebamos que mañana moriremos”, es el juicio que les gobierna; pero otros, sin desconocer el valor que representa su pasado para ser agradecidos y para soportar sus aprendizajes, se comprometen en el presente con sus ojos puestos en el futuro, seguros de lo que les espera, convencidos de que lo que Dios les tiene previsto es simplemente grandioso; viven con la certeza de conocer el final de la historia, y saben que ese final es maravilloso; tal como lo expresa el apóstol Pablo a los Filipenses en los versos de hoy”.

Analectas de Confucio:

Zixia dijo: «Un hombre que valora la virtud más que la buena apariencia, que dedica toda su energía a servir a su padre y a su madre, que está dispuesto a dar su vida por su soberano, y que en la relación con sus amigos es leal a su palabra, aunque alguno pueda llamarlo inculto, yo seguiré manteniendo que es un hombre educado.»

 NICOLAS DAVILA ESCOLIOS

“La sabiduría consiste en resignarse a lo único posible sin proclamarlo lo único necesario”.

“Ser joven es temer que nos crean estúpidos; madurar es temer serlo.

“Cuando cobra total seriedad, la meditación metafísica culmina en relato autobiográfico”.

“Que el ser amado sea la tierra de nuestras raíces destrozadas”.
El progresista cree que todo se torna pronto obsoleto, salvo sus ideas.

El primer paso de la sabiduría está en admitir, con buen humor, que nuestras ideas no tienen por qué interesar a nadie.


LICHTENBERG

A mí me duelen muchas cosas que a otros sólo apenan

NIETZSCHE


“Lo que no me mata me hace más fuerte”.


Siempre hay algo de locura en el amor, pero siempre hay algo de razón en la locura.



Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos. 

No debéis tener más enemigos que aquellos que sean dignos de odio, pero no tengáis enemigos dignos del menosprecio: debéis estar orgullosos de vuestros enemigos.





CESAR HERNANDO BUSTAMANTE

“Lo necesario ha de ser posible”

“Siendo la muerte lo único cierto y trágico, siempre cambiamos de tercio cuándo nos preguntamos por ella, como si eso la evitara”.









miércoles, mayo 06, 2020

CLAVES ECONÓMICAS PARA ENTENDER LA PROSPECTIVA DESPUÉS DEL VIRUS


La situación crítica de la economía, gracias al virus y a muchas circunstancias anteriores que estuvieron sobre-diagnosticadas, representa el principal reto de todos los gobiernos en el mundo. Cada gobierno tomará sus propias decisiones, no hay un norte como modelo,  una guía que permita ciertas simetrías convenientes. Muchas de las decisiones carecen de sentido, buscan superar la coyuntura sin atender al problema estructural.
Al problema de la demanda agregada, una desaceleración general relevante, mucho antes de aparecer el virus, déficit fiscal, presupuestal y financiero en casi todas las economías, se le suma el irrespeto a los acuerdos multilaterales de parte de los Estados Unidos, la guerra comercial entre las dos potencias del mundo y la situación excepcional por gracia del virus. La demanda y la oferta están en una fase semi inercial, por lo tanto la inflación, para el caso es lo de menos, lo que significa que el desempleo será el peor problema. Se va a dar la quiebra de muchas empresas pequeñas, no aguantan la contracción económica y la falta de liquidez.  Estamos frente a una recesión sin precedentes. El mercado bursátil está en nada, para el mismo, esta fase es absolutamente desconocida.
No hemos podido superar la crisis del 2008, este hecho habla por sí solo. Lo primero reconocer la magnitud de la crisis actual. El mercado de valores ha tenido sobresaltos, que redujeron la voluntad de los fondos e inversionistas, nunca antes ha habido tanta inestabilidad accionaria. Pero esto dice Paul krugman: “Bueno, siempre que considere las implicaciones económicas de los precios de las acciones, debe recordar tres reglas. Primero, el mercado de valores no es la economía. En segundo lugar, el mercado de valores no es la economía. Tercero, el mercado de valores no es la economía”. Aunque siempre el mercado de futuros es una solución y las grandes inversiones del estado, de nuevo Keynes.

Este capitalismo voraz ha anulado la política en el sentido aristotélico, el deslumbramiento por la riqueza, la ambición, que es peor que el virus, acabaron con la política, necesaria e imprescindible, la pregunta es: Qué quedó por esta falta de participación, pareciera que a nadie le interesa lo que pasa, pese a que afecta a todos, estamos en manos de técnicos, paradójico, casi siempre se equivocan y en manos de  corruptos y de una élite perversa. Por gracia del virus, se fortaleció de nuevo el estado, nadie previó este cambio de tercio tan necesario. Qué hacer, preguntémosle a los economistas. Ellos siempre se equivocan y nada pasa, el mundo ha estado en sus manos hace mucho tiempo.




domingo, mayo 03, 2020

SOBRE BAILARINES Y GORRIONES


El periódico El país” de España es un verdadero faro de luz, pensamiento libre, con excelentes colaboradores, que nos permite no solamente estar informados de la mejor manera de lo que pasa en España y el mundo, sino acceder a los grandes pensadores y escritores. Rosa Montero es una gran novelista española, este artículo publicado hoy, no sólo es lúcido, sino que nos ayuda a entender este momento. Espero sea importante para mis lectores. CESAR H BUSTAMANTE

Rosa Montero
2 MAY 2020 - 17:00 COT

¿Qué podemos hacer con las heridas de la vida sino intentar convertirlas en luz para que no nos destruyan?
Entre la catarata de contenidos visuales y sonoros que están circulando durante el confinamiento por las redes, he recibido un vídeo que tal vez conozcan (y si no, por favor, búsquenlo). En él, una treintena de artistas del Ballet de la Ópera de París interpretan, cada uno desde el encierro de su hogar, la maravillosa y sobrecogedora ‘Danza de los caballeros’ del Romeo y Julieta de Serguéi Prokófiev. Dura tan sólo 4 minutos y 30 segundos, pero es de las cosas más extraordinarias que he visto en mi vida. Conmovedor hasta hacer saltar las lágrimas. Lo colgué de mi Facebook, y una lectora tan impactada como yo, Sabrina Bonifacio, comentó: “Esto me hizo pensar en lo hermosa que es la humanidad”. Así de impresionante es.

Hay algo en la danza que siempre me ha emocionado mucho. Quizá sea por el absoluto sacrificio de los bailarines, por la manera en la que tienen que doblegar y atormentar sus cuerpos para convertirlos en un dibujo efímero, en un trazo de escritura aérea hecha con la carne. Y todo ese esfuerzo inaudito, las inacabables horas de ensayo y el dolor que deben soportar, culmina en un espectáculo que quizá repitan cinco veces. Esto es, se matan por conseguir apenas unos minutos de hermosura. Por alcanzar el milagro de transmutarse en música.

Es tan trabajoso y al mismo tiempo tan fugaz el oficio de la danza que, si se piensa bien, quizá sea el arte más loco, esto es, el más puro, el más sublime. El que en verdad tiene como principal motivación el anhelo de rozar la belleza. Los jóvenes artistas del vídeo, en fin, mueven sus disciplinados cuerpos con una facilidad dificilísima. Levantan una pierna majestuosa en el dormitorio, convierten sus torturados pies en curvas perfectas en el comedor o bailan en la cocina junto a una niña vestida con un tutú diminuto. Y todo lo hacen al compás de la aterradora pieza de Prokófiev, una elección musical magnífica, porque es a la vez amenaza y belleza. La amenaza del virus; y la belleza como arma desesperada pero luminosa de los seres humanos contra el dolor. Hay una frase del pintor Georges Braque que cito a menudo: “El arte es una herida hecha luz”. En efecto, ¿qué podemos hacer con las heridas de la vida sino intentar convertirlas en luz para que no nos destruyan?

La pandemia nos ha demostrado, una vez más, el nulo control que tenemos los humanos sobre nuestro destino: somos hormigas indefensas y pataleantes. Pero, a diferencia de las hormigas, estamos tocados por la maravillosa locura de la belleza. Y es tan importante para nosotros ese ensueño de armonía, esa pasión transcendente y grandiosa que nos une, que en los momentos más trágicos de la humanidad arriesgamos la vida por preservarla. Como la arriesgó el conservador del Louvre que, durante la ocupación alemana de París en la Segunda Guerra Mundial, se llevó La Gioconda y la escondió. En medio de una tragedia colosal y del exterminio de millones de personas, ese hombre se jugó el cuello por una vieja tabla embadurnada con pigmentos de colores. Y lo más fascinante es que lo comprendemos.

Hay un chiste triste y tierno de un gorrión que está picoteando en busca de comida entre las vías del tren cuando ve que se acerca una locomotora. Intenta alzar el vuelo, pero advierte que se le ha quedado la patita enganchada debajo del raíl. Tira y tira de la pata, aletea con todas sus fuerzas mientras el monstruo de hierro se le viene encima; y cuando ya es inevitable que lo arrolle, el gorrión se endereza, hincha y esponja el pecho y exclama: “Bueno: pues si descarrila, que descarrile”. A los humanos nos pasa lo mismo: frente a un horror monumental, frente a la locomotora de la pandemia, levantamos con arrogancia una pierna perfecta de bailarín, un empeine de curvatura admirable. ¿Y saben qué? El arte es en verdad un arma para nosotros tan poderosa que viendo el vídeo del ballet pensé: si todos los habitantes del planeta lográramos conectar al mismo tiempo en este sentimiento oceánico, en esta aguda percepción de lo bello; si todos pensáramos a la vez en lo hermosa que es la humanidad, originaríamos una energía positiva tan brutal que no sólo seríamos capaces de acabar con el virus, sino incluso de alterar el rotar de la Tierra. Tan gorrión soy.






ALVARO






Estamos ante un escritor consumado, está descontado, la biografía es narrada con una excelente prosa, con el orden y el cuidado que la misma exige. El texto es claro, directo, sin arabescos, sin florituras.

Siempre me había preguntado, quién se le va medir a la biografía de Álvaro Gómez Hurtado. La inteligencia y lucidez de este personaje es absoluta. Vivió inmerso en los principales hechos desde el año 40 del siglo XX hasta casi el final del mismo, fue protagonista de cargo, adentro y fuera del régimen, como solía decir, su vida constituye un verdadero reto en materia de investigación.

He tenido pasión por las grandes biografías, de hecho, estoy leyendo la biografía de Keynes escrita por Robert Skidelski. Personajes como Álvaro Gómez son difíciles de atrapar, de contar y estudiar para una biografía, más con los radicalismos en que vivimos, nuestra historia siempre es confusa. Recuerdo los retos de Gabriel García Márquez para escribir “El general en su laberinto”, no solo frente al cumulo de textos sobre el libertador, sino el hallazgo de un país con la capacidad de tergiversar cualquier hecho, por claro que parezca.

Hay una etapa de formación, incluye la estadía en Buenos Aires, en plena caída del conservatismo en el año 28, el periplo por Europa, Paris, España, Berlín y por su puesto los estudios de Derecho en Bogotá. Los autores donde abreva el Doctor Avaro Gómez son muchos, desde Spengler, Nicolai Berdiaaeff, Ortega y Gasset, Charles Maurras, Leon Daudet, Dostoyevski, Plutarco, para sólo citar los más emblemáticos.  En estos dos capítulos asistimos a la formación canónica de un hombre que vivió y se formó en medio de las luchas ideológicas enconadas de su padre.  Hay un hecho que desconocía, la creación de la revista la Unidad y revivir la Academia caro, confirma la tradición de gramáticos y filólogos, en Colombia siempre estuvieron cercanos al poder y al talante tradicional del partido conservador. Estas empresas las llevó a cabo al lado Guillermo Camacho Montoya y Francisco Fandiño. Constain narra con lujos estos detalles, en medio de la consolidación del franquismo en España y los hechos que dieron inició a la primera guerra mundial los que incidieron de manera grave en nuestra historia.

La vida de Álvaro, la del siglo veinte de Colombia, gracias a los hechos atribulados del país, terminaron convirtiéndolo en un hombre reflexivo, profundo, mantenía una preocupación por el país desde una actitud y mentalidad excepcional, su INRI que toda la vida lo persiguió, le marcó indefectiblemente, al final fue un hombre por fuera de apasionamientos, después de muchos hechos controvertibles, le cabía el país en la cabeza como solían decir, por su cultura y las experiencias trágicas en las que tuvo inmerso.  Pública por esta época su primer libro: “El paraíso perdido del sóviet”, su tesis de derecho se llamó “La influencia del estoicismo en el derecho civil”. Le tocó vivir desde el poder en manos de su padre y Urdaneta el asesinato de Gaitán. La historia no ha podido dilucidar, a pesar de la infinidad de estudios, las responsabilidades de la clase dirigente de manera clara, lo que no los exime. Los dirigentes liberales y los líderes conservadores fustigaron una guerra civil, la responsabilidad en este ítem es absoluta, sembró odios que dieron principio al conflicto interno, la clase dirigente y política aún no se deslinda del todo de estos fanatismos, se siguen heredando, se les suma el problema de la tenencia de la tierra y las ambiciones de una elite por perpetuarse en el poder, hechos que nos han dejado asesinatos, masacres y por su puesto una corrupción enconada.

La violencia en Colombia no tiene parangón en Latinoamérica, es muy cruel, afectó y sigue afectando a la población más vulnerable. Desde el cincuenta, hasta el día de hoy nunca hemos dejado de matarnos. El narcotráfico es ahora el problema más grave del país.

Los capítulos 7,8 y 9 son fundamentales para entender ciertas prejuicios conceptuales, se asumen siempre como ciertos, categorías que se imponen  sobre Laureano y Álvaro frente a muchos hechos, que prevalecen en cualquier análisis, por lo menos en la mayoría, sobre su papel en el conflicto entre el 46 y el frente nacional, categorías  sesgadas, el autor aclara que no es una defensa, simplemente que hay factores críticos que no se han tenido  en cuenta, pese a que no los exime, deja en calro esta perspectiva. Queda claro, la clase dirigente tiene responsabilidades incuestionables en la violencia que nos ha tocado vivir, por atizar, fue la constante, partidista, radical y entronizada siempre como marco de solución de nuestras diferencias.  Transcribe el “Discurso del silencio” de Jorge Eliecer Gaitán en febrero del 48. Los historiadores tienen aún una tarea muy grande en estos esclarecimientos. El autor nos entrega una pieza magistral, pese a que nunca pretende ser dueño de la verdad. Habla a partir de los documentos y los hechos que tiene a la mano y que curiosamente no atendemos. Las responsabilidades de los partidos en nuestra violencia no tienen duda alguna, pero no es como no la cuentan la mayoría de documentos.

Transcribo el inicio del capítulo IX que es magistral en mi criterio:

“cómo había de juzgarse el gobierno de Laureano Gómez? La verdad es que es muy difícil porque por lo general, al menos en la historiografía colombiana, ese juicio se ha hecho desde una perspectiva partidista o tendenciosa, con un claro interés apologético o hagiográfico o difamatorio o destructivo: para amarlo o odiarlo, como dijo Guillermo Valencia; para quemarlo con el incienso de los Santos o hacerlo arder en la hoguera de hielo del infierno. Como si las mismas categorías que sirvieron para aproximarse a su compleja figura en vida, se hubieran perpetuado en el tiempo para estudiar su legado. Eso es un poco también, por otro lado, y creo que ya lo había dicho aquí, la suerte historiográfica en términos muy amplios al periodo que llamamos la violencia, sobre el que muchas veces se aplican categorías de análisis que nacieron en su propio seno y adolecen de sus mismo defectos y sus mismas pasiones y prejuicios: Dogmas y sesgos que se asumen como verdades científicas cuando no lo son, ideas heredadas que cada generación asienta y repite sin beneficio de inventario (Pág 245 Jusn Esteban constaín,. Randon Hause Literatura).

Tenía muchas dudas sobre la biografía, al final pienso que ha sido un excelente trabajo. Su lectura es igualmente muy agradable, revivimos momentos de nuestra historia bastante olvidados, pese a que la academia los ha estudiado con juicio. Poco a poco vamos entrando en la vida de un hombre de suma importancia para la vida nacional, hasta llegar al asesinato no esclarecido y donde están comprometidos muchos personajes de la elite, una parte del narcotráfico, el propio gobierno de turno y estamentos militares.

Después del capítulo IX, se narra los hechos de la dictadura, el frente nacional, su candidatura y el periodo entre el 74 y su muerte.  Esta biografía es una excelente manera de recordar hechos de nuestra historia. Quiero dejar inquietos a mis lectores.





domingo, abril 12, 2020

LA SALIDA DE DANIEL CORONEL DE LA REVISTA SEMANA DE COLOMBIA



Desde la compra del 50 % de la revista Semana por el grupo Gilinski presentí lo que pasaría con este medio. Es un hecho que durante mucho tiempo esta revista contribuyó con el mayor número de investigaciones rigurosas y serias,  en materia de corrupción estatal; delación de masacres; escándalos políticos, casos emblemáticos como la yidis política, el proceso 8000, las investigaciones sobre componendas políticas para perpetuarse en el poder; con un tratamiento informativo excelente, que la convirtieron en un referente obligado para cualquier colombiano.
La salida del columnista Daniel Coronel rompe con una tradición del buen periodismo. La silla vacía, lo dice de manera absolutamente lúcida: Con su salida, y la posterior renuncia en solidaridad de Daniel Samper Ospina, la revista impresa que lideró el periodismo más influyente del país durante décadas seguirá perdiendo fuerza mientras pone todas sus apuestas en el canal digital liderado por Vicky Dávila. De paso, el uribismo se saca un clavo, y hace moñona.
Los grandes medios están en manos de los grandes empresarios, los dueños del país son los dueños de la opinión. Hay una crisis grave en esta materia, es un oprobio para un país que conservó por mucho tiempo un respeto por el buen periodismo.
La primera diferencia con la revista resultó de una denuncia del periodista en la que informaba su inconformidad por el hecho de que la dirección había engavetado una investigación en contra de las fuerzas militares. Alejandro Santos canceló su columna y después frente a la cancelación masiva de suscripciones terminó por traer de nuevo a Coronel a la revista. Las cosas nunca serán igual y de hecho el despido de periodistas en la revista y el cambio de prioridades, demuestra que la prioridades de la revista  cambiaron.
Daniel Coronel, según el Panel de Opinión realizado todos los años por Cifras y Conceptos, era el columnista más leído por líderes de opinión en el país, y tiene cinco premios Simón Bolívar en su hoja de vida, entre ellos uno por una columna publicada por Semana. Su columna, que mantenía hasta hace muy poco una independencia que le daba mucha credibilidad a la revista, recibió los embates de los nuevos dueños, quienes apostaron a un nuevo proyecto digital en cabeza de Viki Dávila.
Cada vez será más difícil conservar un periodismo independiente. Proyectos como “La Silla Vacía” deben sobrevivir al embate del radicalismo en Colombia que ya logró penetrar los medios. Leeremos a Daniel a través de otro medio, sabemos que no le van a callar. De antemano, aquello que hizo importante a la revista semana, dejando de ser prioridad, terminará por acabar al medio o transformarlo en favor de los nuevos dueños que están pensando en todo menos en el buen periodismo. Lamentamos mucho todo lo que sucede en esta materia en un país que siempre ha tenido una tradición periodista muy seria y con grandes personajes.

viernes, abril 03, 2020

ARJUIN APPADURAI



 

En esta pandemia que nos otorgado tiempo libre de sobra, confinados en nuestras casas, pues la mejor forma de contenerlo, mitigarlo y controlarlo hasta su extinción, es a través del aislamiento de las personas, he leído algunos autores fundamentales para entender lo que nos pasa. En mi país Colombia, estamos confinados en nuestras casas hasta el 13 de abril de este año. Las muertes que ha dejado el coronavirus en el mundo son abrumadoras, la economía, la actividad social en general están absolutamente estancadas, generando la peor crisis en los últimos cincuenta años, la misma que ha dejado al descubierto lo vulnerable que somos.

Esta crisis es un llamado a pensar sobre ciertos valores y herramientas de suma importancia en el desarrollo social, como la globalización,  con más hondura, para relevar su verdadero valor y la necesidad de producir cambios, como lo demostró esta cruzada, pues la economía sale mal librada, la democracia liberal refleja debilidades, que tienen que ver con la ausencia de una voluntad real, para superar la inequidad, la falta de una mejor distribución de la riqueza y el hecho que las elites y las grandes multinacionales no pueden seguir manejando el mundo como si fuera un juego de monopolio.

ARJUIN APPADURAI es un pensador nacido en la india, cuya lucidez está descontada. Su libro “La modernidad desbordada”, que leí algunos años atrás, “No es un análisis más de Ia globalización, sino una provocativa reflexión sobre la forma contemporánea con que la modernidad es reformulada en ese fenómeno que llamamos mundialización o globalización”. Sus textos sobre la globalización y el territorio” y su último libro, “El futuro comercial como hecho cultural”, tratan de entender la globalización y la revolución tecnológica frente al desarrollo social, que es una manera de descifrar la modernidad desde una perspectiva antropológica a partir de comunidades muy vulnerables.

Me parece que el virus con sus consecuencias nos pone en el reto de redefinir la globalización, lo que de antemano es bueno, pues las élites solo tienen una mirada económica y que atiende a los flujos de dinero y mercancías, esta es una herramienta que va mucho más lejos de estos conceptos y políticas estrechas, como lo demuestra el tratamiento que se le ha dado al actual momento. Nadie mejor que este pensador para entender la necesidad de cambios en esta materia.

En un texto suyo expresa: “Aunque no trataré estas polémicas en este artículo, sí empezaré con ciertos supuestos iniciales. Entendemos que la globalización está necesariamente vinculada al funcionamiento actual del capital en una escala global, que, en este sentido, amplía la lógica anterior del imperio, del comercio y de la dominación política en muchas partes del mundo. Su rasgo más destacado es la calidad descontrolada de las finanzas globales, que parecen notablemente independientes de los límites tradicionales de transferencia de información, regulaciones nacionales, productividad industrial o riqueza "real" en cualquier sociedad, país o región específica”. Esta crisis mundial, por razones del virus y la necesaria toma de decisiones para evitar el crecimiento exponencial del mismo, nos ha enseñado que la globalización puede superar los ejes actuales, de flujos de mercancías y manejos de mercado financieros, para abarcar otras variables, más humanas, que tienen que ver con el conocimiento y la equidad.

El autor lo dice de mejor manera: “Mi principal objetivo en este artículo será la relación entre la globalización y las actuales formas del pensamiento crítico, especialmente cómo estas formas han sido organizadas por las ciencias sociales en Occidente. Aquí debemos observar algunas peculiaridades de perspectiva que elaboraré en secciones posteriores. La primera es la creciente disyuntiva entre la globalización de los conocimientos y el conocimiento de la globalización”. El último texto, basado en un proyecto de vivienda que lidera en Mumbai, dentro del marco de la economía de lo posible y una búsqueda y resignificación de la globalización en la que se pregunta: “Si la globalización ha cambiado”.

El presidente Trump desconoció en los últimos cuatro años la colaboración mundial y el multilateralismo, los acuerdos y tratados firmados en materia comercial, incluyendo la colaboración en el conocimiento científico. Gracias al virus, quien obligó a la colaboración científica como eje articulador para solucionar la actual crisis médica, otras miradas se darán a partir de hoy de la globalización y algunas de sus principales herramientas. Arjuin Appadurai elucida al respecto: “vínculos emergentes entre globalización y conocimientos acerca de la globalización, y para proponer una manera de pensar acerca de las nuevas formas de la colaboración epistémica entre diferentes regiones y ambientes culturales”.

Reafirmó en uno de sus textos, anticipándose a todo lo que nos pasó “Este trabajo lleva implícita una teoría de Ia ruptura que adopta las medias de comunicación y los movimientos migratorios (así como sus interrelaciones) como sus dos principales ángulos, desde donde ver y problematizar el cambio, y explora los efectos de ambos fenómenos en el trabajo de la imaginación, este último concebido como un elemento constitutivo principal de Ia subjetividad moderna. El primer paso de esta argumentación es que los medios de comunicación electrónicos han transformado decisivamente al campo de los medios de comunicación de masas en su conjunto, lo mismo que a los medios de expresión y comunicaci6n tradicionales”. En el texto la modernidad desbordada precozmente elucida: “La centralidad de los medios de comunicación en Ia ruptura con Ia sociedad tradicional es compartida con el fenómeno de Ia migración y Ia constitución de lo que el autor llama audiencias migratorias o espectadores desterritorializados”. La globalización requiere otra mirada. De hecho, la globalización ha estado al servicio del capitalismo voraz. Hay flujo de dinero y mercancía, no de personas, de manera paradójica en los últimos cuatro años reaparecieron la xenofobia y los nacionalismos, la migración se volvió un problema y la respuesta ha sido una solidificación de la derecha recalcitrante, que desea volver a conceptos anacrónicos, la biopolítica que se refleja en abusos, en términos de poder, como eje articulador de ciertas políticas de estado nefastas.

El texto que le da el nombre a este artículo, publicado por el fondo de cultura económica, constituye una elucidación pertinente a esta crisis. El carácter antropológico de la misma le da un fresco a un tema que en la mayoría de veces ha sido tratado por tecnócratas desde una experiencia personal en Mumbai. Hay un capítulo en este libro que se llama “Democracia profunda” de suma importancia.  “Este capítulo representa un esfuerzo por comprender como se ha desarrollado la Alianza (Tres organizaciones sociales de Mumbai, que se conocen con el nombre de Alianza) analizando la manera en que ha articulado nuevas relaciones con la gubernamentalidad urbana. Es una parte de un estudio actual más amplio de la forma en los movimientos de base están encontrando nuevas maneras de combinar el activismo social con redes horizontales globales”.

Este repensar de conceptos que en síntesis nos ayudan a entender lo que nos pasa y particularmente el hecho que contribuyen a la toma de conciencia de lo que entendemos por sociedad en el marco de las TIC, tecnologías de la información y el conocimiento, desde la perspectiva de la globalización, donde el eje político es vital. El mundo no puede seguir igual, considerando la renta y la ganancia como única manera de existir. Dónde están las artes, el desarrollo equitativo de las sociedades urbanas en plena armonía con las rurales, el respeto por las políticas comunitarias, por la naturaleza.

He visto en esta crisis una solidaridad sin atenuantes, el conocimiento científico determinando decisiones gubernamentales y no al revés, la integración de las comunidades científicas y la conectividad en favor de un propósito.






lunes, marzo 23, 2020

LA EXPERIENCIA PERSONAL EN ESTA CRISIS


Primero, el reconocimiento de lo que nos está pasando, la toma de conciencia de la gravedad del acontecimiento que compromete al mundo. Segundo, la articulación entre las medidas gubernamentales para mitigarlo, manejarlo y erradicarlo, hablo de mi país y el compromiso que supone para cada uno de nosotros asumir cambios en nuestra rutina, son muchos, el aislamiento es la herramienta más portentosa para la eliminación del virus, llevamos cuatro días aislados de cuarenta decretados por el presidente.
Soy un ciudadano común, independiente, con tres hijos, en este momento estoy dedicado al trabajo con las comunidades barriales para legalizar asentamientos humanos, para después titulizar, otorgarles escrituras a familias muy pobres, permitirles subir un escalón más en su vida social. Vivo en Medellín Colombia. El virus nos afectó de sobremanera, no podemos hacer nada de lo que hacíamos. Frente a esto, lo peor es la ansiedad que nos produce tanta información, conocer las consecuencias y efectos, nos hace pensar como víctimas. De hecho, ya sufrimos muchas consecuencias: De tipo económico, en la convivencia, en el manejo del tiempo…en fin. En esta materia sabemos que la muerte está al acecho, pese a las precauciones tomadas, dependemos de factores externos que no controlamos. Tengo una hija diabética, un tesoro que es muy vulnerable al virus y frágil a la vez por su condición. Hemos respetado cada decisión del gobierno conscientes que hay una comunidad científica que lo guía. Curiosamente en mi país, todos los días nos enteramos de muertes violentas, asesinatos, feminicidios, la verdad, a la mayoría de colombianos poco les afectan estas noticias, de alguna manera siempre hemos estado muy cerca de la muerte. El virus tiene algo de democrático, no respeta condición social y tiene en vilo a todo el mundo. La información de los medios es excesiva, son conscientes de antemano de las consecuencias nefastas que tienen las demoras del gobierno en la toma de decisiones frente a la crisis. Al final el virus nos puso de cara con la finitud, con lo frágiles que somos.
Siempre le he pedido tiempo a la vida para leer un poco más. Soy un lector compulsivo y muchos libros reposan en mi biblioteca a la espera de ser leídos. Estos días he tenido contacto con mis libros y mi biblioteca más de lo habitual. Mis hijos y los libros son la razón de ser de mi vida. Lo mejor, he compartido con mis hijos como hace mucho tiempo no lo hacía. Desde esta fortaleza asumo los demás compromisos, los cuales son importantes para sobrevivir en este mundo de locos. Volví a los libros fundamentales de Octavio Paz, la poesía de Borges, una antología de los mejores textos periodísticos de Gabriel García Márquez. Estoy leyendo una biografía excelente de Keynes y como siempre varias novelas. Releí “La Peste” de Camus esperando entender lo que nos pasa. 
Hay una novela de Mario Mendoza llamada “Aquelarre” que me tiene encarretado. He disfrutado de mi balcón y la terraza de mi apartamento, los atardeceres y sus arreboles hermosos. Todo esto en una atmósfera de incertidumbre tenaz. Cuando no controlamos algo que nos afecta siempre nos genera ansiedad, por ello es importante entender lo que estamos viviendo, por difícil que sea.
Veo los noticieros simplemente para intentar saber, qué tan cerca está el virus. Hay un juego perverso con el manejo de esta información. He sido juicioso y espero salir avante de estos sucesos tan impredecibles. Mis hijos han sido solidarios, me cuidan en exceso.
Tengo una hermana, tan vulnerable como mi hija, tiene marcapasos desde hace veinte años, vive con una condición cardiaca delicada, por fortuna la ha manejado con mucha sabiduría y responsabilidad. He pensado en mi hermano, en mi madre y he sentido que siempre la tragedia nos une al final. La madre de Ana Isabel, Ana Emilia, muy cercana a nosotros, vive sola, es super-activa, no me imagino todo lo que está sufriendo con este encierro. Mi mejor amigo Elkin, le he visto con mucha tristeza, tiene más de 70 años, las medidas del gobierno lo han confinado totalmente en su apartamento. Le he dicho, no hay nada más que hacer, esperar es lo más sabio y no salir.