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lunes, agosto 29, 2016

UNA GUÍA DEL DOCUMENTO FINAL DEL ACUERDO DE LA HABANA EN COLOMBIA


Elkin Uribe es un excelente poeta colombiano. Siempre ha estado preocupado por los temas políticos e históricos del país. Ha hecho un trabajo valioso y pedagógico con respecto a los acuerdos de la habana que transcribiré adelante.

COMO LEER EL DOCUMENTO FINAL DE PAZ EN COLOMBIA
(Medellín, 26 de agosto de 2016)

El documento para la paz suscrito entre el gobierno de Colombia y Las Fuerzas Revolucionarias de Colombia, Farc; consta de 297 páginas divididas en 9 acápites así:
1.   Introducciones: desde la página 1 hasta la 7.
2.   Reforma Rural Integral desde la página 8 hasta la 29
3.   Participación política (democratización) desde la página 30 hasta la 49.
4.   Cese al fuego y a las hostilidades desde la página 50 hasta la 87.
5.   Solución al problema de las drogas ilícitas desde la página 88 hasta la página 111.
6.   Víctimas del conflicto desde la página 112 hasta la página 170.
7.   Mecanismos de implementación, verificación y acompañamiento desde la página 171 hasta la página 192.
8.   Protocolos y anexos desde la página 193 hasta la página 257
9.   Ley de amnistía, propuesta para ser aprobada por el Congreso de la República, desde la página 258 hasta la página 297.

Usted puede empezar a leer el aparte de las introducciones, luego pasa al ítem en donde tenga sus dudas, allí las podrá satisfacer. Sí tiene alguna que no esté resuelta, anótela para coadyuvarle a su solución; lo puede hacer a través de este medio en este blog, le daremos la respuesta en el menor tiempo posible y si nos envía un correo electrónico se la hacemos llegar a este.

El acápite “0” es simplemente de ambientación del documento.
El acápite “1” se refiere a lo que toda la vida hemos escuchado de los alzados en armas sobre la reforma agraria. Tenga en cuenta, que el gobierno no llega a todas las regiones de la jurisdicción colombiana, hay muchos lugares en donde no hace su presencia, porque no puede, no tiene presupuesto, no hay vías de penetración, están aisladas, etc. eso quiere decir, que hay exclusión de esos moradores al desarrollo nacional. Nunca ha habido una política gubernamental de tierras ni un manejo para estas ni una explotación controlada ni una asesoría técnica adecuada ni un control en el precio de los insumos ni una política nacional para los abonos ni un respeto para el tenedor de la tierra ni un manejo adecuado de las aguas ni servicios públicos ni seguridad social; es decir, un abandono total para el desarrollo rural. La persona que lo representa, no se le tiene en cuenta ni a su prole ni a su hábitat ni a su seguridad social ni a su esparcimiento ni a su cultura ni a su deporte ni a nada, abandono total. Por eso, hay organizaciones al margen de la institucionalidad, que han llenado esos espacios. Es el caso de la Farc. Así mismo, hay otros grupos, al margen de la ley, que toman estas tierras como caldo de cultivo para hacer su objeto social, para el cual se organizaron. Tenga en cuenta que la economía subterránea es tan potente como la economía legal.
El acápite “2” se refiere a la participación en política: Tenga en cuenta, que si se va a dejar que legalmente la Farc organice un partido político, este debe ser tenido en cuenta para hacerse parte en la dirección del estado, digo el nuevo estado, porque en el exterior, la subscripción de este acuerdo, le permite a esos países denominar a Colombia, como el país de la nueva era dorada. Lo que quiere decir es que debe haber democratización participativa, para que aquellos que se consideran excluidos, puedan hacerse parte del nuevo desarrollo colombiano.
El acápite “3” Fin del conflicto, cese al fuego y a las hostilidades con lo que esto significa, entrega de armas, más no rendición; y no hay rendición, porque hay negociación entre dos partes.
El acápite “4” Solución al problema de las drogas ilícitas, la guerrilla nace como un grupo alterno con ideología propia, y propuestas claras para el manejo del estado, teniendo como enfoque principal la reforma agraria, para devolverle al campo su desarrollo y la participación en la vida nacional incluyente. Se llega a las drogas ilícitas como una etapa de financiación del ejército alterno; por eso no es difícil, que la Farc abandone este nicho de enriquecimiento. Si algún frente no lo acepta, es porque no esta incluido en su totalidad en el objetivo que debería alcanzar la Farc y se sale de su matriz; razón por la cual deben desaparecer como integrantes de ellos, y someterse a la justicia ordinaria del país.
El acápite “5” Víctimas, tal ves el más importante de todos, porque en este se debe alcanzar la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. En este punto también se abordó el problema más álgido que cubre a la Patria como es la corrupción; tanto pública, como privada.

Debo manifestar que con la firma de este acuerdo, se recuperó la institucionalidad de la Nación, que estaba mancillada por la Farc. Así que, otros grupos que estén al margen de la ley Constitucional colombiana, deben someterse al mismo o llegar a acuerdo urgentemente, so pena de ser tratados como insurgentes ordinarios y aplicarles todo el peso de la ley.

El acápite “6” Mecanismos de implementación, verificación y acompañamiento en donde coadyuvan las Naciones Unidas como supervisor de fondo, la firma de este acuerdo.
El acápite “7” se refiere a los Protocolos y anexos, téngase en cuenta la propuesta de la ley de amnistía de los negociadores para el Congreso de la República de Colombia. Paginas 258 y subsiguientes.

Siga al pie de la letra este instructivo, y seguro, que entenderá totalmente el acuerdo y se sentirá bien documentado, para poder dar su paso electoral el domingo 2 de octubre de 2016. En sus manos estará el inicio de la nueva edad dorada de Colombia, hágase parte.

Elkin de Jesús Uribe Carvajal

Colombia es nuestra, nos pertenece; y por lo tanto, apoyamos sus instituciones.


 ACUERDO FINAL

https://www.mesadeconversaciones.com.co/sites/default/files/24_08_2016acuerdofinalfinalfinal-1472094587.pdf







TEMAS DE NEGOCIACIÓN GOBIERNO VS FARC Y CONCLUSION


Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
1
Alimentos
Asegurar la capacidad de alimentos del país, así fuera importando:
“Seguridad alimentaria”
Que la producción fuera nacional sustentando los territorios campesinos para que produjeran:
“Soberanía alimentaria”
Estimular la producción constante de la producción agrícola nacional por el gobierno. No se determinó si se va a emplear “Seguridad” o “soberanía” alimentaria.
El gobierno porque no quedó estipulado la seguridad o soberanía alimentaria; se incentivará la producción nacional, pero sin regulación.
2
Acceso a la tierra
Lograr que los campesinos accedieran a la tierra por vías diferentes a quitárselas a los terratenientes.
Reforma agraria Integral, repartiendo incluso la tierra de los terratenientes.
Crear un banco de tierras:
Las extinguidas de dominio por cualquier circunstancia,
Los baldíos,
Las extraídas de las reservas forestales,
Las expropiadas por interés social o por utilidad pública,
Donadas.
Se crea subsidio y créditos especiales para compra de tierra.

La Farc, porque no se quitan la tierra a los terratenientes.
3
Zonas de reserva campesina
Fortalecer las zonas con plata, acompañamiento técnico e infraestructura sin autonomía
Fortalecer y dar autonomía a las zonas con presupuesto y seguridad propia.
Las zonas campesinas tendrán nueva vida, pero no tendrán autonomía como los territorios indígenas.
La Farc, porque las zonas campesinas no quedaron con autonomía.
4
Desarrollo con enfoque territorial
Resucitar el plan de rehalitación del gobierno Barco: Participación de las comunidades, financiando proyectos y construyendo vías terciarias.
Respeto a los territorios campesinos, indígenas y afro descendientes, dotarlos de infraestructura física y social.
Se crearán planes de desarrollo (PDETS) como remedo al plan nacional de rehabilitación Barco con la participación de las comunidades y autoridades de la zona campesina.
La Farc, porque no se acordó un respeto específico para el territorio campesino, en cambio se tomó el PNRB.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
5
Formalización de tierras
Que los campesinos tuvieran títulos de propiedad sin tocar la tierra privada.
Que además de titular, las pudieran usar y ponerlas a producir en forma concertada con la comunidad.
Habrá un plan de formalización gratuita de tierras con problemas de títulos con participación de las comunidades.
Los dos, el gobierno porque entrega títulos sin acompañamiento.
La Farc: porque aceptó titulación sin tocar la propiedad privada.
6
Incentivos al agro
Dar incentivos al agro pro no en todo el país.
Que se hiciera una mini reforma tributaria, para obligar a más gravamen a los latifundistas y las tierras ociosas.
Incentivos a tierras productivas.
Habrá incentivos a las asociaciones campesinas, no habrá desincentivos al latifundio.
Ambos perdieron: El gobierno, porque aceptó incentivos no focalizados.
La Farc, porque no logró desincentivar al latifundista.
7
Desarrollo social en el campo
No tenía propuesta.
Pedían programas masivos de nutrición y alimentación, empleos rurales y dignificación del trabajo agropecuario; más incentivos a la parte social y recreativa del campesino.
Estimular la seguridad social para la comunidad campesina.
Crear plan nacional para construcción y mejoramiento de vivienda rural.
Ninguno, porque se mantenían las políticas existentes.
8
Estatuto de la oposición
Hacer un estatuto a la oposición, que permita acceso a los medios, sin derecho a replica tras cada alocución presidencial y sin representación en órganos de control ni en el consejo electoral.
Que todo lo que no fuera gobierno, fuera oposición, con o sin el umbral electoral alcanzado. Establecerlos en un estatuto con garantía de seguridad, financiación y acceso a la información y a los medios de comunicación.
El estatuto será debatido con los partidos políticos, y la Farc podrá participar como movimiento legal. Se aplicaran las normas del juego democrático.
La Farc, porque cedieron la oportunidad de crear de primera mano un estatuto de oposición y se quedó para que los partidos políticos sean quienes lo creen.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
9
Organismos de control
Mantener la discusión en reformas para el tránsito legal de la Farc a la vida política.
Elección popular en organismos de control: Procuraduría, Contraloría; Fiscalía y Defensoría del Pueblo.
Que el movimiento social que creará la Farc, pueden hacerse parte de las veedurías ciudadanas que controlan al gobierno y que pueden integrar los consejos territoriales de planeación
La Farc, porque cedieron en la forma de elegir los órganos de control.
10
Acceso a medios
Todos los movimientos y partidos tengan el mismo espacio y horario. Sin afectar los medios como empresas privadas ni la creación de una política de información y comunicación desde el Estado.
Democratizar la propiedad de los medios y el espectro electromagnético. Crear el derecho a la réplica.
Crear radios comunitarias. Divulgar los trabajos de las organizaciones y movimientos sociales. Crear un canal de TV cerrada para que todos los partidos participen en el mismo.



La Farc, porque no lograron la democratización de los medios.
11
Reformas electorales
No eliminar el umbral electoral para alcanzar la personería jurídica de los partidos. Financiar directamente las campañas para evitar los aportes privados y así la corrupción.
Reforma electoral, para cambiar la Cámara de Representantes por una Cámara Territorial, para asegurar más participación de las regiones. Circunscripciones especiales de paz.
Financiación estatal de todos los movimientos y/o partidos políticos.
Crear una misión de expertos que revise el régimen electoral y presente recomendaciones.
Habrá circunscripción especial para la paz en donde competirán candidatos de movimientos que no tengan representación legislativa. Esa circunscripción especial debe reglamentarse.
Seguirá el umbral para ingresar al congreso, más no para obtener la Personería Jurídica.
Crear sistema para la creación de partidos locales, departamentales y nacionales.
Los dos cedieron: El Gobierno, en el umbral para la Personaría Jurídica; la Farc, porque no hubo cambio estructural electoral.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
12
Cese al fuego
Concentración de las tropas en sitios definidos
Cese en forma de estatua, en el lugar en donde estaban.
El cese se hará con las Farc concentrada en zonas ya determinadas.
La Farc, porque aceptaron 23 zonas de concentración.
13
Desarme
Dejación de armas con plazos establecidos, ante organismos internacionales. Clausura de la fabricación de armamento no convencional.
Prohibición de nuevas compras de armamento.
Entrega de armas gradualmente a medida que ingresaban los votos a medida que se cumplieran los acuerdos.
Las Farc dejarán las armas mientras estén concentrados y en tres tandas. Tienen 6 meses para desarmarse y serán certificados por la ONU, sin condiciones frente a la ejecución de los acuerdos.
Las armas inestables se destruirán por la ONU; las demás se fundirán en 3 monumentos acordados por ambas partes.
La Farc, a la entrega gradual de las armas en 6 meses. Permitir su destrucción por la ONU.
14
Garantías de seguridad
Rechazo de creación de territorios especiales de paz.
No cambio en la doctrina ni en la seguridad de las Fuerzas Armadas.
Brindar seguridad para la desmovilización.
Garantías para organizaciones políticas y sociales de izquierda de víctimas y defensores de los derechos humanos para territorios especiales de construcción de paz.
Acompañamiento de la ONU, la Unasur y la Celac.
Que el estado se comprometiera a desmantelar los sucesores de los paramilitares y el Esmad.
El Gobierno combatirá a los sucesores de los paramilitares con una comisión de seguridad compuesta por el Presidente, una Unidad Especial de Investigación en la Fiscalía, un Cuerpo élite de la Policía.
Crear un grupo especial de escoltas para los desmovilizados, para evitar la creación de mas convivir
La Farc, porque no se crearon los Territorios de Paz; no hubo cambio en la doctrina y en la organización de las Fuerzas Armadas.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
15
Numero de zonas de concentración
Entre 7 y 10 zonas
64 zonas
23 zonas generales mas 8 campamentos. La ONU manifestó que máximo podría supervigilar 25 zonas.
Ambas, porque las zonas fueron promediadas con la aceptación de la ONU.
16
Solución al Narcotráfico
Desvinculación total de la guerrilla del narcotráfico y que la Farc informara los negocios que tenía.
Crear una comisión de la verdad, para saber que ocurría con el dinero del narcotráfico y la afectación de la economía.
Que el gobierno persiga y expropie el capital del narcotráfico, controle las empresas que producen los insumos y evite el lavado con control a los flujos de capital.
Hubo compromiso de la Farc a comprometerse a dejar toda relación con el narcotráfico y a coadyuvar al desmantelamiento de este negocio, basados en la justicia transicional.
La Farc, porque el gobierno logró que la guerrilla aceptara ser parte del negocio del narcotráfico y que se comprometieran a ayudar a desactivarlo.
17
Programas de sustitución de cultivos
En los departamentos de Putumayo, Nariño, Cauca, Caquetá, Guaviare y Norte de Santander, en donde está el 80% de la producción de coca.
No suspender la aspersión con glifosato.
No criminalizar ni perseguir las comunidades coqueras. Suspender por siempre las aspersiones de glifosato y otras erradicaciones.
Legalizar cultivos de marihuana, amapola y hojas de coca para fines terapéuticos y medicinales.
Hacer programas el cultivos sustitutos en forma concertada.
Erradicación participativa, primero erradicación voluntaria, segundo, erradicación forzosa, y tercero aspersión.
Ambos, la Farc, porque no hubo legalización de cultivos con fines terapéuticos.
El gobierno, porque la aspersión fue relegada a tercera opción.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
18
Programas de prevención de consumo de drogas
Implementar la salud publica como respuesta al consumo de la droga.
Tratar el consumo como problema de salud pública y se descriminalizara el consumo.
Habrá prevención desde un enfoque de salud pública en conjunción con la comisión asesora del gobierno sobre drogas.
Ninguno, porque es un problema de salud pública.
19
Esquema de Justicia Transicional
Acuerdo constitucional, respetando los tratados internacionales y el estatuto de Roma
Quería una justicia restaurativa, para restablecer los vínculos rotos por el conflicto, pero que no hubiera castigo.
Una justicia transicional
El gobierno, porque aunque hay justicia transicional y ley colombiana, la mayoría de guerrilleros no tendrán cárcel.
20
Medidas para la reparación integral
El eje fueran las víctimas y se les aplicara ley restaurativa contenida en la ley de víctimas.
Fuera el eje central del acuerdo. Se les garantizara la no repetición de genocidios.
El estado se comprometiera a hacer una reconstrucción de la memoria histórica.
Actos de reconocimiento de la responsabilidad, reparaciones colectivas y rehabilitaciones psicosociales.
Las reparaciones se harán contribuyendo  a acciones públicas y a indemnizaciones económicas individuales y/o colectivas (no se dejó detalle).
El gobierno, porque la Farc no dejó detalles de cómo lo haría.
21
Derecho a la verdad de las víctimas
Crear una comisión de la verdad
Crear una comisión de la verdad y manifestar que ellos son víctimas.
Se creó la comisión de la verdad
La Farc, porque aceptó también ser victimario.
Ítem
Tema de negociación
Solicitud del gobierno
Solicitud de la Farc
Acuerdo final
Perdedor
22
Refrendación
Que hubiera un Referéndum el mismo día de las elecciones de 2015 y de un plebiscito después.
Se refrendara a través de una Asamblea Nacional Constituyente.
Como lo diga la Corte Constitucional.
La Farc, porque aceptaron el plebiscito.
23
Verificación internacional
El Consejo de Seguridad de la ONU sería quien verificara el cese bilateral al fuego.
Verificación internacional con Unasur.
Será el Consejo de Seguridad de la ONU.
La Farc, porque querían que fuera Unasur.



Gobierno, perdedor: 3
Farc, perdedora: 13
ninguno perdedor: 7



domingo, agosto 21, 2016

EL LENGUAJE DE LA PAZ

Ahora que he visto posiciones tan radicales con respecto a lo que sucede en la Habana, me refiero a los diálogos de Paz entre el gobierno Colombiano y la FARC, advertí que poco se ha estudiado el problema lingüístico que antecede a la compleja realidad de Colombia,  el fundamento lingüístico, la manera cómo vamos construyendo los conceptos esenciales, que son muy disímiles y constituyen de antemano un obstáculo  para la interpretación histórica del conflicto, del acuerdo como tal, de los instrumentos legales para dirimirlo, del extraordinario esfuerzo por una paz negociada.
Saussure padre del estructuralismo nos enseñó que el estudio del lenguaje se hace desde el enfoque pragmático. “Charles Morris quien en 1938 publicó "Fundamentos de la Teoría de los signos" lo hizo con absoluta claridad. En esta obra se intentan sentar las bases de una Teoría General de los signos y es lo que se ha llamado semiótica”. “Para Morris una teoría de los signos debería de dar cuneta por un lado de las relaciones de los signos entre sí (sintaxis) y con sus referentes (semántica), aspectos ya estudiados por la lingüística. Y por otro lado plantea algo nuevo, que la teoría de los signos debe de explicar las relaciones de los signos con los hablantes y lo estudiaría se llamaría LA PRAGMÁTICA (los signos significan no sólo perse sino por el significado que la persona quiera darle)”.
Miremos solamente el término conflicto armado. Para el partido del centro democrático en Colombia no hay conflicto interno, visto como una confrontación política, armada, ideológica, en torno a la óptica del tipo de sociedad y modelo político que los actores en contradicción  aspiran a lograr, que en el caso de la FARC, constituye el objetivo de su lucha armada, para ellos este es un grupo terrorista y la única salida según su óptica a esta situación de facto, es el sometimiento. El actual gobierno desde la institucionalidad, del poder instaurado, parte de la intensificación del modelo democrático que representa y de una solución negociada a partir del mismo. Esta negociación debe iniciar con consensos  mínimos, algunas certezas e interpretaciones de base, que lógicamente tienen un sustrato histórico y político que las visibiliza, estos consensos en principio son interpretaciones al conflicto, después se van nutriendo de muchos más con este mismo criterio. Se parte de una realidad, de un pragmatismo, las consecuencias que el conflicto  le ha generado al país en términos de vidas humanas, de desplazamiento, de victimas, de desarrollo humano, para solo citar una.
Para muchos la FARC simplemente es un grupo terrorista y solo ven en el sometimiento la salida legitima al problema de la insurgencia. Estar de acuerdo o no con esta posición no es el objetivo de esta columna, es ver como las ópticas y el lenguaje antecede a la discusión. Desde una pragmática otra es la realidad. En vastas zonas del país, la FARC es un determinador social, con más de cincuenta años de presencia, con un poder evidente y con posiciones ideológicas precisas, con capacidad militar. Se indilga que este grupo es un cartel más de la droga, habrá que preguntarse qué no ha sido tocado por el narcotráfico en Colombia: La política, la iglesia, componentes del desarrollo importantes..En fin gran parte de nuestra sociedad, lo digo no para justificar tal precedente, sino para relevar las visiones y el peso lingüístico que antecede cualquier interpretación.
Por esta vía hay verdaderas aporías sobre la visión de los acuerdos, sobre su legitimidad y por su puesto sobre las bondades del mismo. La paz es un bien supremo. Por lo menos en esto estamos de acuerdo. Gerge Steiner  en un ensayo muy lúcido, llamado “Extraterritorialidad” expresa: “Cada lengua cristaliza la historia intima, la cosmovisión especifica de un volk o nación”.  El libro “Gramática y poder” de Malcom Deas y el prologo del mismo hecho por López Michelsen, son un análisis de las relaciones entre gramática y poder en Colombia, nuestros dirigentes en el siglo XIX antes de ser políticos, tenían que ser excelsos cultivadores del idioma. Tenían una conciencia del poder de las palabras. Ahora frente a la negociación de la Habana, cuál es el punto medio que nos permitiría tener una discusión al menos, un dialogo constructivo frente a los acuerdos, cuales son los determinantes históricos y lingüístico que reconocemos de base, de cara a su solución. Hay radicalismos que no permiten ni siquiera un diálogo, una dialéctica.   
Cuando uno recuerdo la lingüística de Morris, en eso que llama la pragmática, entiende mucho de nuestras aporías. Expresa este autor. “Aspectos que estudia la pragmática que condicionan el uso del lenguaje”, en ellas,  entre muchas, está las condiciones sociales en que este suele estar imbricado en nuestra mente. Cuál es el significado del conflicto para una persona de la ciudad, de Medellín o de Bogotá, muy alejado de sus nefastas consecuencias en la vida rural, que optics tiene. Cómo lo ve e interpreta cada generación. La juventud de hoy tiene una visión muy  limitada, no ha así una persona de más de cuarenta años.  El problema no es fácil de resolver. Nuestra clase política, ideologiza, es lo natural, la óptica de los diálogos, de los acuerdos y por lo tanto de la historia que lo antecede, asume otro rol para esta clase.
Ferrajolli el gran tratadista Italiano insiste, que hay que mirar el valor supremo de la paz y lo que significa para entender lo que está en juego. No de otra manera. En primera instancia, reconocer el glosario que nos permitirá ciertos consensos, sobre todo cuando estamos cerca a la toma de decisiones tan importantes como la refrendación de los acuerdos de la Habana vía plebiscito. 

Este no es un tema nuevo, el valor del lenguaje en la construcción de una identidad constituye una variable de absoluta importancia, examinemos algunos referentes tomados del texto " Las palabras de la guerra" de la excelente socióloga Maria Tereza Uribe De Hincapie: "El propósito de este texto es el de examinar la incidencia de las palabras en la configuración de la nación Colombiana y en la conformación de sentidos de pertenencia e identidad de los sujetos sociales con un conglomerado humano que los precede y los sucede; la nación moderna es algo más que territorio, pueblo, religión, lengua, cultura e historia,  colectivimante vivida; es ante todo, una comunidad política imaginada, formada a través de representaciones sociales muy complejas pero nucleadas en torno a una supuesta identidad de los miembros con el colectivo, que es precisamaente lo que le otorga cohesión, integración, permanencia, estabilidad y continuidad en el tiempo al grupo social, que se autodefine como nacional".  Enfatiza esta autora en el mismo texto: " Si la acción política no puede escindirse de las acciones bélicas cuando se trata de guerras de la nación y por el estado, esto quería decir que las guerras por la nación no son mudas, son guerras con palabras, con relatos, con narraciones,con discursos y metáforas; con propósitos y proyectos explícitos que deben ser conocidos y acatados por el pueblo-nación en el intento por articular de manera orgánica a los objetos sociales con los grandes propósitos político-militares que se definirán por la vida armada. Esto quiere decir que las guerras civiles por la construcción de ordenes nacionalitarios  y estados modernos, demandan justificaciones morales, exigen razones y explicaciones, requieren argumentos sobre la necesidad o utilidad de la misma, con el objeto de que las acciones trágicos tengan sentido y significación para la socio-nacionalidad o por lo menos para alguna parte de ella y asi poder distinguirlas de otras violencias sin justificación, sin sentido y dimensión pública".   

Lo que es evidente es que no hay una compresión constructiva del momento que vive Colombia. No se le da importancia a la circunstancia histórica que vivimos, ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre algunos referentes del lenguaje.









lunes, agosto 15, 2016

ES NECESARIO HACER UN CAMPAÑA LUCIDA POR EL SI AL PLEBISCITO EN COLOMBIA

La peor falla del gobierno es no tener una estrategia de comunicaciones que conecta al país con la importancia de los acuerdos de la Habana, no solo, lo que significan para nuestra atribulada realidad, sino el contexto histórico de los mismos, las definiciones esenciales que lo estructuran desde lo legal, los aspectos sociales y económicos que lo sustentan; el total de los acuerdos firmados hasta la fecha y la prospectiva que significa su firma final; las políticas y leyes que lo legitiman; la bitácora de verdad, reparación, no repetición, la justicia que se aplicará.
Son oprobiosas las artimañas de la oposición en este proceso, la manipulación de encuestas poco técnicas, las cuales presente como tendencias;  las falsedades que expresan sobre el contenido de los acuerdos, la óptica sobre el conflicto que desconoce todo el contexto histórico, las cuales calan tenazmente. Esta situación me lleva a preguntarme, ¿qué pasa con las personas que estamos a favor del sí?, es un hecho que tenemos una responsabilidad, que no es otra, que asumir con entereza una campaña por el sí, divulgar las virtudes del proceso y la importancia de los acuerdos, no podemos continuar siendo pasivos.
La importancia del proceso está descontada, pero es necesario exponerla en toda su extensión, aclarar las dudas más comunes,  con mucha atención al contexto histórico, los efectos nefastos de contiuar esta guerra interminable, las cifras, por qué nacieron los grupos insurgentes, el análisis político.

1.- Votaremos si a los acuerdos de la Habana porque significa el desarme, la desmovilización y la inclusión a la vida civil del grupo armado más grande del país por la vía negociada, con el que se ha tenido una confrontación armada desde 1960, con la saga de muerte, victimas, desaparecidos y desplazamiento. Vastas zonas del país, desde el cese al fuego acordado por la Habana de forma voluntaria hace siete meses, han vivido las virtudes de la paz. Este sería el comienzo del cierre a nuestro conflicto y el principio para construir una paz duradera.
2.- Es un reconocimiento a la naturaleza del conflicto armado en Colombia, a esa historia desconocida por una óptica oficial radical y elitista, a ese país en la otra orilla, a una izquierda liquidada de manera brutal, a un país abandonado a su suerte en vastas zonas del país, la aceptación a la existencia de una elite empoderada desde hace muchos años en Colombia, a la necesidad de reconocer nuestros errores y volver a por ende a darnos una oportunidad desde el derecho a participar, actuar y construir un país más abierto y equitativo.
3.-Los acuerdos y las negociaciones significan un cierre por la vía del dialogo de nuestro conflicto, en la Habana se han tratado los temas fundamentales de nuestro desarrollo. El tema del desarrollo rural, la participación política, las políticas y zonas de distribución de la tierra al pequeño agricultor, el problema de las víctimas y su reparación, la inclusión y por su puesto la necesidad de reformas que atiendan la inequidad, la brecha social.
4.- Votare por el SÍ, porque los acuerdos de paz logrados en materia agraria, sobre democracia ampliada, víctimas, justicia, sobre las mujeres y los niños y sobre el desminado, es lo menos radical y lo más ajustado a la defensa de los bienes colectivos de 50 millones de seres humanos diezmados por la guerra y la violencia. Es lo único que puede parar la radicalidad rampante, política y económica, que se quiere imponer como regla en el mundo y en nuestra nación[1].
5.- Voy a votar por el SÍ a la paz y a la vida en el Plebiscito porque defiendo la democracia y el Estado de Derecho, la división de poderes, la libertad de expresión y de prensa, la libertad sexual, la igualdad de género, el derecho al voto para todos, el imperio de la ley, el orden frente al mercado, la estabilidad frente a las reformas laborales, la normalidad frente a los recortes, la seguridad frente al ESMAD, la belleza frente a la corrupción de la mermelada y la Guajira, el realismo de Santos frente a la violencia de Uribe, el pragmatismo frente a la utopía de los ricos, la vida frente al gamonal, el error y la vacilación frente al tino infame de los mercados financieros[2].
6.- Voy a votar Sí a la paz y a la vida en agradecimiento. En agradecimiento por los consensos conseguidos entre el gobierno y las Farc, que no son de “izquierda” ni de “derecha”; en agradecimiento por parar la feroz violencia entre guerrilleros y soldados; en agradecimiento por la esperanza dada a los campesinos; en agradecimiento por los derechos reconocidos a los movimientos sociales; en agradecimiento por las víctimas, las mujeres y los niños; en agradecimiento por la esperanza suscitada en millones; en agradecimiento, en definitiva, por haber regresado la historia al tiempo.
7.- 250.000 muertos, 50.000 desaparecidos y 7 millones de víctimas deberían ser razones suficientes para votar 'Sí' a la paz, y porque esta se justifica en la vida misma. La polarización que vive hoy Colombia nos obliga a ser muy precisos en nuestros argumentos.
8.- Yo simplemente quiero recordarle a los ciudadanos que llevamos 32 años tratando de llegar a un acuerdo para el desarme de las Farc. Ocho presidentes distintos han intentado desarmar a las Farc, y ninguno lo ha logrado. Ocho años estuvo el expresidente Uribe intentando proponer a las Farc lo mismo que les propone hoy: que se vayan a la cárcel y no hagan política. No los pudo concencer en ocho años y no los va a poder convencer en un futuro. El acuerdo al que llegamos es este acuerdo de la Habana, y a ese tendremos que decirle "sí" o "no[3].
9.- La dicotomía que creó el pronunciamiento de la corte es muy clara: La Corte Constitucional nos dio las implicaciones del "sí" y del "no" desde el punto de vista jurídico. El "sí" implica que nos comprometemos a implementar los acuerdos de La Habana, y las Farc han dicho que solo se desarman si se implementan estos acuerdos. La consecuencia del "no" es que no se puede, será jurídicamente inviable implementar los acuerdos. Y si no se implementan, pues las Farc van a seguir y el conflicto armado va a seguir hasta que en teoría, alguien logre negociar unos mejores acuerdos.
10.- Los colombianos tendrán la última palabra sobre el proceso de paz que lleva a cabo el Gobierno  con las Farc en La Habana. En concreto la votación se hará sobre el texto del Acuerdo Final de Paz, es decir, sobre la integralidad de lo pactado. No habrá votación por temas, así que un voto por el ‘sí’ estaría avalando todos los puntos de la agenda de diálogos que incluye: desarrollo integrar del campo, solución al problema de drogas ilícitas, participación en política, fin del conflicto y dejación de armas, víctimas y justicia, e implementación de lo pactado[4].
11.- La Corte determinó que la decisión que emane del plebiscito será vinculante políticamente más no jurídicamente. Es decir, la decisión es de obligatorio cumplimiento para el presidente, más no para los otros poderes del Estado. Los magistrados también dijeron que una decisión positiva en el plebiscito no implica por sí misma la incorporación de los acuerdos de paz a la Constitución o al ordenamiento jurídico del país. Lo que hizo la corte fue entregarle la legitimidad al presidente Juan Manuel Santos de presentar las leyes, reformas constitucionales, y decretos con fuerza de ley que se requieran para implementar el contenido del Acuerdo Final de Paz.

ES NECESARIO SABER:

Una vez firmada la paz y previa publicación completa del texto del Acuerdo Final, el presidente Juan Manuel Santos deberá informar al Congreso sus intenciones de convocar el plebiscito. El Congreso por su parte tendrá 30 días para responder a la convocatoria del presidente y delimitar la pregunta que se le va a hacer a los ciudadanos. Luego, inicia un mes de campaña en el que los partidarios del ‘sí’ y del ‘no’ tendrán espacios equitativos en medios de comunicación para promover el voto.

Durante este tiempo el Gobierno está obligado a hacer una pedagogía intensiva para dar a conocer la totalidad del contenido de los acuerdos de paz.

Pasado el mes de campaña se votará el plebiscito por la paz.

¿Los funcionarios y partidos pueden hacer campaña?

Sí. Los funcionarios públicos pueden promover el voto a favor o en contra de la refrendación. Sin embargo, no pueden utilizar la campaña del plebiscito para hacer política personalista ni promover un partido o un movimiento político determinado. La misma restricción la tienen los partidos políticos y movimientos ciudadanos por firmas que se inscriban para promover la votación.

¿Cuándo se votaría el plebiscito?

Primero se tiene que firmar el Acuerdo Final de Paz, a partir de allí comienzan a correr unos tiempos que estarían entre un mes y medio y dos meses. De acuerdo con el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, contando con la firma final para principios de agosto, el plebiscito podría ser convocado a final de septiembre o principios de octubre.

¿Qué pasa si gana el ‘sí’?

El presidente Juan Manuel Santos recibirá el mandato de implementar los acuerdos de paz pactados con las Farc. También podrá entrar en vigencia el Acto Legislativo para la paz que concede facultades al presidente por seis meses para expedir decretos con fuerza de ley.

Durante esos mismos seis meses, en el Congreso funcionará un procedimiento legislativo especial que podrá aprobar leyes de manera más rápida. Un procedimiento “exprés” para acortar los tiempos que requiere el desarrollo normativo de la paz.
De manera respetuosa, a mis lectores Colombianos, les expuse las razones por la quedemos votar por el SÍ.




jueves, agosto 11, 2016

UNA EMINENTE REFORMA TRIBUTARIA EN COLOMBIA

El ciudadano de a pie está sometido a servidumbres y esclavitudes de toda índole impuestas por un capitalismo voraz, calculador, inhumano y elitista. Además de las trampas tradicionales de la sociedad de consumo irrefrenable, vive entre presiones invasivas que han convertido su día a día en un calvario. El mundo continúa en una desaceleración sin precedentes, las medidas para salir de ella han sido inútiles, los grandes motores de la economía no arrancan, ni los Estados Unidos, ni China y menos Europa, todos apenas han logrado sobrevivir  a sus propias crisis internas. Siempre en estas circunstancias se le exige al ciudadano de a pie sacrificios vía reformas tributarias y recortes laborales, las crisis del sistema financiero de los últimos años en casi la mayoría de países fueron financiadas con su bolsillo, la clase media tiene cargas impositivas desmedidas.
La costumbre de socializar las perdidas y privatizar las ganancias sigue siendo el pan década día de los gobiernos en crisis, sirvió para sobrellevar las ultimas burbujas financieras, tanto en los Estados Unidos como en España. En Colombia siempre ha sido una constante. Cuando se presentan crisis macro-económicas, o por simple coyuntura, o cuando las decisiones de los gobiernos no son acertadas, lo que pasa la mayoría de las veces, y  se llegan a déficit no deseados: Presupuestales, de cuenta corriente, fiscales, comerciales, siempre pretenden cubrirlas vía reformas tributarias con impuestos a la clase media, buscan imponerlas en consumos masivos.
Lo que no entienden estos burócratas, hay que reconocer que a los ministros de hacienda les toca la tarea más difícil, es que a los ciudadanos  no les cabe una sola carga más. Las razones técnicas y sus argumentos pueden ser muy lógicos desde la perspectiva de la hacienda pública, pero no se ajustan a la realidad. El hombre moderno solo vive para pagar facturas e impuestos, es un esclavo de las cargas impositivas. Colombia está en una desaceleración muy peligrosa, una tasa de inflación antes no vista y  síntomas de iliquidez que ya están afectando al consumo. La base tributaria, sigue siendo muy baja según el ministro de Hacienda, dice que pagamos muy poco IVA en relación con otras economías, esto, según su visión, paralelo a la crisis económica, hace necesario otra reforma tributaria de manera urgente. Nos asusta donde se impondrán estas cargas. Miren este análisis sencillo del ciudadano de a pie, del más común de los mortales. Antes llegaba una sola cuenta de servicios públicos, ahora además de la tradicional de luz, agua, saneamiento ambiental y cargo básico, se le suma la del internet, la televisión y el teléfono. A estos rubros el pago de su teléfono móvil y el de sus hijos sí hay menores. Cada uno de estos servicios tiene cargas impositivas incorporadas por nuestros inteligentes legisladores. Hablo de un solo rubro, servicios.
Mire que dice el WSJ en Español, sobre la recesión americana en el día de hoy en materia de productividad: “El descenso más prolongado de la productividad laboral en Estados Unidos desde fines de los años 70 amenaza las perspectivas a largo plazo de la economía del país norteamericano y podría llevar a la Reserva Federal a mantener las tasas de interés bajas por muchos años. La productividad de las empresas no agrícolas de EE.UU. —los bienes y servicios producidos cada hora por los trabajadores— cayó a una tasa anual desestacionalizada de 0,5% en el segundo trimestre conforme el tiempo trabajado aumentó más rápido que la producción, indicó el Departamento de Trabajo. Fue el tercer trimestre consecutivo de una baja de la productividad, el período más largo desde 1979. La productividad en el segundo trimestre fue 0,4% menor que el nivel de un año atrás, el primer declive interanual en tres años. La productividad anual promedio ya había registrado un débil crecimiento de 1,3% entre 2007 y 2015, apenas la mitad del ritmo que tuvo entre 2000 y 2007, y hay pocas señales de que esta tendencia se invierta. En el corto plazo, es difícil ser otra cosa que pesimista, sólo porque esto ha estado ocurriendo por tanto tiempo”, dice Paul Ashworth, economista jefe de la consultora Capital Economics para EE.UU”.

Europa apenas ha podido sobre-llevar una desaceleración pecaminosa. Latinoamérica que paradójicamente sigue estando mejor que todo el mundo, no le queda otro camino que asumir políticas que prevengan las catástrofes que puedan avecinarse. Lo que no se entiende, es como la única vía siempre son las reformas tributarias que imponen cargas impositivas oprobiosas. Sí controláramos el excesivo gasto, evitáramos tanta corrupción y racionalizáramos el gasto público otra música sonaría. El ministro Colombiano tendrá que presentar la reforma en el peor momento, esperemos como se caldea y el texto final para poder analizarla al detalle. La paz vía plebiscito o la reforma tributaria o las dos, esperemos que decide el gobierno.




sábado, agosto 06, 2016

LA PROPUESTA DEL NO DEL CENTRO DEMOCRATICO EN COLOMBIA

El CD propone votar el  plebiscito que refrenda los acuerdo entre la FARC y el gobierno con el No. Siempre he respetado las posiciones de la oposición a los acuerdos de la Habana y he pensado que la discusión debe hacerse de manera abierta,  respetando sus puntos de vista, no debemos olvidar por gracia de las diferencias, algunas muy radicales, lo que está en juego en la Habana para el país, el trasfondo tan importante del momento, por primera vez estamos ante un cierre total a un acuerdo con la FARC y por lo tanto ante la posibilidad de incorporar a uno de los actores más fuertes y antiguos en el conflicto interno de Colombia a la vida civil, con plenos derechos, lógico previos acuerdos, lo que significa, el principio de una paz duradera, que debemos ayudar a construir entre todos, la discusión, en el termino Aristotélico de la misma, será siempre política e ideológica, así debemos asumirla desde la necesidad del objetivo supremo de la paz.  Trato de explicar mis diferencias con las posiciones del CD.
El CD establece condiciones que son imposibles de cumplir, como la exigencia que los dirigentes de la FARC paguen cárcel, no admiten ninguno de las variables de la justicia alternativa y menos aceptan la justicia transicional. Está claro que ellos exigen un sometimiento. Aducen el derecho internacional humanitario y la corte internacional, la que curiosamente solo respetan cuando les conviene, pero cuando esta se pronuncia en contra de sus intereses, la desconocen absolutamente. Expresan que  los delitos de lesa humanidad no son transables para la corte, estos, según ellos, deben pagarse inexorablemente con cárcel. Se les olvida que este es un proceso político y que en todo caso el acuerdo  en ningún caso admite la impunidad para este tipo de delitos. La firma final del documento de cierre contempla  acuerdos mínimos de obligatorio cumplimiento: Reparación, no repetición, el acceso a la verdad, justicia, participación, inclusión, es lo  más importante por lo que significa, teniendo en cuenta la naturaleza del conflicto, el daño a la sociedad en general, al desarrollo humano, el hecho de llevar cincuenta años de vigencia, con seis millones de víctimas y una violencia continúa y lacerante. Como se analiza desde la perspectiva del derecho estos acuerdos. Empecemos cuales son los argumentos que se sobreponen a sus posiciones categóricas con respecto  a la necesidad de pagar cárcel que aducen. Esto expresa uno de nuestros Juristas más importantes, frente a la justicia transicional, desde donde abordaremos este tema.
“Estos problemas se deben, en parte, a la atribución de objetivos demasiado amplios y ambiciosos: primero, establecer un punto de equilibrio entre las exigencias de la justicia, esto es, entendido en un sentido retributivo cercano al kantiano, que no quede impune ningún delito ni ningún delincuente, porque la sociedad tiene que asumir las consecuencias de tamaña omisión y las necesarias concesiones que habría que hacerle a los autores de los hechos ilícitos más graves para que su reintegración a la sociedad sea sincera y la paz que se pretende conseguir sea duradera y sostenible; segundo, cumplir los derechos de las víctimas a ser reparadas de los daños ocasionados y que, en lo posible, sean reestablecidos en las condiciones previas al conflicto; tercero, garantizar el derecho, tanto de las víctimas como de la sociedad en general, de conocer la verdad de lo ocurrido, que a su vez se desdobla en tres propósitos específicos: a) saber exactamente qué fue lo que ocurrió, b) conocer los autores, inspiradores y beneficiarios de los crímenes y c) crear condiciones que garanticen la no-repetición de la barbarie”( Rodrigo Uprimny y María Paula Saffón. Citados en un texto de Julio Gonzales Zapata)[1] . En una conferencia sobre nuestro proceso, el gran tratadista Italiano Ferrajoli, expresa: “Tiene que consistir, si aceptamos lo dicho hasta ahora sobre la paz como valor político supremo, prejudicial a cualquier otro, en un tipo de justicia dirigida a una obvia finalidad: el cese de la guerra interna y la pacificación entre todos los diferentes combatientes, sobre la base de una efectiva reconciliación nacional que no deje sobre el terreno odios, rencores, sentido de la injusticia padecida, deseos de venganza y por tanto el peligro de una reapertura de la guerra. Tiene que además concernir a todas las partes de un conflicto que ha durado, en Colombia, más de cincuenta años: las formaciones guerrilleras, las organizaciones paramilitares, aquellas neo-paramilitares de los “grupos emergentes” y sectores, en fin, del mismo ejército regular”. Lo sustenta con mucha coherencia: Agrego que este fundamento, como ustedes saben, está instituido expresamente en la Constitución Política de Colombia ; que, a diferencia de otras constituciones que también tienen, como la italiana, el rechazo a la guerra, establece que la paz es un derecho humano fundamental , “La Paz” , dice el art. 22 de la Constitución de Colombia , “es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”: un derecho de la persona , y por ende, un deber correspondiente de la esfera pública, que es el principal deber que el Estado. Tiene que alcanzar. Consistiendo, el derecho a la paz, en un derecho fundamental, como cualquier derecho fundamental, es contra mayoritario, cuya actuación es “deber de obligatorio cumplimiento”, incluso contra la voluntad de la mayoría. Por esto sería impropio e inaceptable someter la paz, o sea la solución pacífica negociada del conflicto a cualquier tipo de consulta popular. Por lo tanto, la realización de la paz y el “nunca más” a la guerra deben representar ya sea sobre un plano teórico y filosófico o sobre aquel del derecho positivo, un objetivo político y una obligación jurídica prioritaria sobre cualquier otra: un objetivo, entonces, que debe ser alcanzado a cualquier precio. Preguntémonos entonces: ¿cuál es el precio que se debe pagar por este objetivo? El precio es, precisamente, la renuncia a someter a los combatientes a la justicia penal ordinaria y por lo tanto la estipulación, para ellos, de un modelo diferente de justicia: el modelo, que en Colombia se ha llamado “justicia transicional” y a la cual está dedicada nuestra conferencia”. Este marco nos obliga a tener en cuenta marcos teóricos específicos: como definimos nuestro conflicto, que óptica tienen las partes de la naturaleza histórica del mismo. El CD, solo habla de terroristas y terrorismo, así se refiere a la FARC, elimina todo el valor político de la insurgencia, recordemos que en el gobierno del Doctor Alvaro Uribe se aprobó una ley que estableció taxativamente que en Colombia no había conflicto armado, desconociendo totalmente la realidad por via de una interpretación y por ende la historia política del país, la guerrilla nace en los años 60 debido al proceso continuo de exclusión política por parte de los partidos tradicionales,  sus traiciones, el exterminio sistemático de la izquierda, el surgimiento de los movimientos guerrilleros tiene razones históricas en pleno frente nacional, se entienden las posiciones de la Derecha, pero se trata de transar para superar el conflicto y poder vivir en paz, previos acuerdos y sobre la base que se respetarán los mismos. Las experiencias en el mundo al respecto son muchas...en fin. Ahora con respecto a la verdad que es un bien supremo, haré el análisis desde la óptica de un análisis muy lucido de Julio Gonzales: “Sería una necedad desconocer la importancia que tiene para el presente y el futuro del país conocer la verdad de lo que ha sucedido. Es más, considero que para las víctimas, sus allegados y la sociedad en general, más importante que el castigo de los responsables, es saber la verdad sobre los crímenes que se han cometido, sus patrocinadores, sus planificadores y financiadores. A pesar del reconocimiento anterior, no podemos omitir la pregunta acerca de qué verdad queremos buscar, cuál estamos dispuestos a recibir y, sobre todo, qué posibilidades tenemos de alcanzarla mediante un procedimiento judicial Michel Foucault, en El orden del discurso, describe la economía de la producción de la verdad en sociedades como las nuestras. Hablar, escribir, enseñar, curar, investigar, más que llaves para abrir el camino hacia una verdad por fin sin trampas, transparente, perfectamente concordante con las cosas, constituyen, por el contrario, mecanismos de constricción y exclusión que hacen de la verdad que se produzca un mero juego sumamente complejo, en el cual semezclan, al modo de una intrincada red, privilegios del sujeto, tabúes del objeto, rituales de la circunstancia, policías del discurso, etc.(Cf. Foucault, 1980), y por lo tanto, más que de verdad podemos hablar de políticas de verdad”. La verdad, debe aflorar, en el contexto más general y en las situaciones particulares que sean requeridas por las víctimas, pero también esta es una construcción con todos los componentes ideológicos y las ópticas alusivas según los intereses superpuestos. Recuperar la memoria resulta fundamental y de hecho este es uno de los primeros puntos acordados por las partes.
Quiero abusar de nuevo de mis citas y aportar una de Alfonso Cuellar de la revista “Semana” de Colombia, que es un desglose que descifra las críticas del CD :
 “El sustento de esa premisa es que “otros” podrían lograr un mejor acuerdo con las FARC. Qué le han faltado “pantalones” a la delegación del gobierno. Que un “no contundente”, generaría un alud de concesiones por parte de la guerrilla. El problema con ese argumento es que no hay evidencia alguna de que eso vaya a ocurrir. La historia reciente de “otros” negociando con las FARC no es alentadora.
En 1984 se convino un cese al fuego bilateral con esa guerrilla. Los titulares de la época hablaban de paz y eso que para muchos colombianos, “Tirofijo” y sus muchachos eran unos desconocidos. Era una farsa: en su séptima conferencia en 1982 las FARC habían añadido la sigla EP -Ejército Popular-, una señal inequívoca de su decisión de combinar todas las formas de lucha. En otras palabras, el diálogo con el gobierno de Belisario Betancur era parte de una estrategia para incrementar la guerra.
En el Caguán (1999-2002) la negociación fue peor. La guerrilla aprovechó los 42.000 kilómetros cuadrados de la zona de distención para hacer y deshacer. Y la agenda común acordada entre las partes incluía temas tan trascendentales como la estructura económica y social y las fuerzas militares (dos asuntos que no están en lo anunciado en La Habana).
La administración de Álvaro Uribe tampoco se mostró muy ducha en el arte de negociar con las FARC. Alegando “razones de Estado”, liberó en 2007 a alias Rodrigo Granda -quien había sido capturado años antes en Venezuela a un gran costo-. Pensaba que con ese gesto se lograría que las FARC regresaran a Ingrid Betancourt. No la devolvieron. Y hoy Granda vive tranquilamente en La Habana como miembro de la delegación de la guerrilla.
Se ha vuelto común comparar el castigo que recibieron los paramilitares (5-8 años de cárcel) frente a lo que se propone para las FARC (5-8 años de restricción a la libertad a los principales responsables). Se omite un hecho clave: la propuesta inicial del gobierno de Uribe en el 2003 contemplaba penas alternativas a la prisión. El garrote llegaría después, gracias al Congreso y la Corte Constitucional.
En fin, es difícil negociar; más aún con asesinos y secuestradores. Cualquier concesión es inherentemente inmoral, pero necesaria si lo que se busca es que los antagonistas dejen de matar y renuncien a la violencia. Ese es el quid del asunto. Por primera vez las FARC han aceptado concentrarse, desmovilizarse y desarmarse con verificación internacional. No perdamos esa oportunidad.
La victoria del “No” en el plebiscito aplazaría indefinidamente ese desenlace. Con el riesgo de que las FARC exijan renegociar todos los otros capítulos, incluyendo la barbaridad de una Asamblea Constituyente.
Llevamos cuatro años en un limbo por las conversaciones con la guerrilla. Prolongar esa incertidumbre por unos meses bajo el supuesto de que ahora sí las FARC aceptarán todo lo que queramos es aventurado. Es tumbar las piezas del tablero. Como Trump”.
Hacía dónde quiere ir la oposición, concretamente el CD, esperamos que ellos lo sepan muy bien, el momento histórico que vivimos es de suma importancia, el hecho de estar casi al de cierre de un acuerdo final en  es un hecho sin precedentes, nunca habíamos estado tan cerca, sería bueno traer a colación todas las muertes que hasta la fecha se han evitado gracias al cese al fuego acordado, los secuestros, sería muy bueno cuantificar y cualificar el alcance que tienen estas negociación en la vida cotidiana de vastos territorios del país .




sábado, julio 30, 2016

UNA OPORTUNIDAD HISTORICA PARA EL PUEBLO COLOMBIANO


En los actuales momentos Colombia vive una oportunidad histórica inigualable que le permitirá redireccionar su camino: En lo social, económico, institucional, con la cual tendremos un desarrollo humano mejor en todos los ámbitos de la vida, acorde con todas las potencialidades del país, de una riqueza natural y humana inigualable. Esta oportunidad nos ayudará a superar la brechas de inequidad, injusticia, corrupción, concentración de la riqueza, falta de oportunidades, ausencia de pertenencia y compromiso, que han sido el caldo de cultivo, entre muchas variables más, para una violencia lacerante, que nos ha costado vidas humanas, desplazamiento y atraso.
El acuerdo de la Habana con el grupo armado de la FARC, es el principio de una política de inclusión que constituye la oportunidad histórica más importante para reconocer nuestros errores, implementar las políticas de reparación, crear los marcos de reinserción, de restitución, de perdón y de no repetición, basados en el respeto a la ley y los mecanismos de justicia transicional de manera rigurosa, soportada en la bitácora acordada, que deberá ser refrendada por el pueblo Colombiano con la participación política de todos los partidos y fuerzas vivas del país, del sector productivo, de la academia, siempre en el compromiso irrenunciable de respetar el camino señalado, de crear y aceptar una ética en proporción a los objetivos propuestos.
Con este modelo de paz, invitamos a todos los grupos armados y actores políticos que están por fuera de la institucionalidad y que aún no han iniciado diálogos en la misma ruta, a emprender el mismo camino, a integrarse a un proceso que deberá abarcar a la totalidad del pueblo Colombiano.
La política, en el sentido Aristotélico del término y el debate abierto constituyen los instrumentos más idóneos para lograr la paz. No hay que temerle a las discusiones en torno al proceso ni las divergencias y menos a los opositores del mismo. La discusión debe hacerse acorde con el momento histórico que vivimos.
Cada palabra del acuerdo está respalda por documentos históricos, análisis cuantitativos y cualitativos, estudios rigurosos de la academia y los sectores gremiales, de las ONG. Si hablamos de desplazamiento existen los documentos serios sobre el fenómeno, los índices de las personas víctimas del mismo, el conocimiento de los victimarios, las circunstancias históricas de los hechos, el atlas de la concentración de la propiedad de la tierra, los instrumentos de reparación y restitución y los mecanismos y las políticas de apoyo institucional a las personas cuando se produzcan las reparaciones. Los mismo pasa con la justicia transicional, los proyectos que deberá aprobar el congreso, los mecanismos de participación política. No estamos jugando a los dados, estamos construyendo una nueva oportunidad, con equidad, justicia, creando los marcos para no volver a caer en nuestros errores y desde la ley.
Los acuerdos firmados están en la red, los documentos sobre cualquier tema de igual manera están disponibles, las bitácoras por  tema está perfectamente señaladas, no hay un solo ápice de ocultamientos frente al proceso. Podremos estar de acuerdo o no, lo que no debemos dejar de hacer, es participar, salir al debate, menos dejar de sufragar en el plebiscito que se propondrá de acuerdo a los lineamientos de la Corte Constitucional de Colombia. Oportunidades como estas las tiene un país cada cincuenta años.

Participar desde el conocimiento se hace necesario, el debate y las decisiones que tomemos adquieren de esta manera una responsabilidad a partir de la lucidez, del compromiso con un país que está pidiendo a gritos un cambio. Debemos cumplirle a una generación nueva, que no tiene que heredar nuestros errores, la violencia política, la delincuencia común rampante, la corrupción política, la exclusión y la inequidad no pueden seguir imperando.







domingo, julio 17, 2016

PSICOTICOS Y ACTOS TERRORISTAS


Como asimilar la noticia de un loco arremetiendo contra personas inocentes desde un camión, sin discriminar  niños de adultos, asesinando a granel en una calle de Niza en pleno aniversario de la revolución francesa,  por consideraciones políticas, sabiendo de antemano que de ese acto no saldrá vivo. Desde donde entender este hecho, que vuelve a enlutar a Francia de nuevo y confirma lo difícil que es evitar este tipo de actos por lo intempestivos e impredecibles.  Resulta irresponsable incluso englobar el acto, con el nombre de terrorismo, con la simpleza acostumbrada de los políticos, hay un síntoma de disfuncionalidad social que alcanza dimensiones  graves y que obliga a un análisis que tenga en cuenta todas las variables posibles, las que permitirán tal vez dilucidar qué está pasando en el mundo.  Lógico que es imposible des-entenderse de los problemas geopolíticos, del entrecruzamiento de intereses que se salieron de madre y que hoy tienen a un grupo terrorista, el estado Islámico, tratando de imponer sus razones a sangre y fuego en una Europa debilitada, inmersa en muchos problemas: Económicos, una migración incontenible e inmanejable, la comunidad en crisis por la actitud de Inglaterra…y llenándose de los fundamentalismos y el racismo que tanto aborrece de sus enemigos.
Este hombre  no tenía ninguna conexión con el grupo terrorista estado Islámico, su acto fue solitario, psicótico, pese a actuar como un miembro del mismo.  Se fue alimentando en su psicosis de la información obtenida en la red y asumió la misión como un miembro imaginario, de acuerdo al ideario y a la forma como suele actuar el grupo terrorista. La pregunta es: Cómo controla un estado situaciones de esta índole, puede prevenir hechos como el sucedido.
Niza es la ciudad más vigilada de Francia. Desde los últimos actos terroristas que enlutaron a Francia, el nivel de seguridad y prevención adquirió condiciones paranoicas.  Cada municipalidad asumió la seguridad como prioridad y las medidas para alcanzarla parecen exageradas. Aun así, un loco llena un camión de armamento, lo lleva a la calle más popular de Niza y arrasa a 80 personas, impredecible y muy difícil de entender.
En los Estados Unidos hemos visto en los últimos meses locos disparando desenfrenados sin razón alguna, bueno sería preguntarnos como estamos de salud mental en el mundo. La pulsión de muerte impera, hallar las razones de tal preeminencia resulta una necesidad. Cuáles son los presupuestos morales que nos contienen, a dónde llegaremos.
La salida a este problema no es solo militar, requiere de mucha inteligencia, es necesario realizar una radiografía exacta de cuál es la posición de Europa con la situación de Siria, en general con todo lo que pasa  a este lado del planeta de tantas repercusiones para el mundo. Recurrir a los Islamitas de talante democrático, respetuosos de la libertad de cultos, a esa inmensa fracción que nada tiene que ver con una minoría fundamentalista resultado de las guerras fratricidas de las últimas décadas promovidas irresponsablemente por occidente. En este caso vale ser más inteligentes que las circunstancias. No es atajando la migración ni fomentando la xenofobia, occidente debe asumir un liderazgo que le dé una salida acorde con la magnitud del problema desde una óptica pluralista, el llamado debe convocar a  las reservas de inteligencia de Francia, país con un arraigada historia que aún pesa mucho, siempre han pensado para el mundo, la mayoría de instituciones democráticas nacieron en esta tierra, las soluciones deben enlazar y tener en cuenta tantos cabos e intereses que  se dejan de lado siempre. Lógico, no será fácil. Lo primero, entender que está pasando, son pocos los análisis serios sobre la materia, imposible tratar el tema sin conocer al detalle como están las relaciones  de occidente y el oriente, me refiero a esa zona especifica donde nació la civilización y hoy impera la barbarie.