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domingo, abril 21, 2019

EL SISTEMA DE SALUD EN COLOMBIA UNA EXPERIENCIA PERSONAL


Vivo en Colombia, en Medellín, soy un ciudadano anodino, común diría, todos los días oigo hablar de la crisis del sistema de salud y realmente la padezco, pues tengo un hija diabética con todo lo que ello implica, mi conocimiento es directo. Por causas que apenas estoy develando, me apareció una trombo-flebitis en la parte inferior de mi pierna derecha, que me permitió vivir el sistema desde adentro, lo que me llevó a varias reflexiones que quisiera compartir.
Casi todas las constituciones en el mundo, contemplan la salud como un derecho fundamental, esto les genera a los estados unas responsabilidades inconmensurables y de obligatorio cumplimiento desde el tenor de la ley. La ley 100 creó el modelo de salud en Colombia, cuyo objetivo principal es darle cumplimiento a este ítem, el modelo fue tomado del sistema Chileno, quien igualmente lo tomó del sistema americano.
Hay un régimen contributivo y uno subsidiado conviviendo en el mismo modelo en Colombia. Los insumos que necesita el sistema  para funcionar frente a la demanda de salud, con los recursos disponibles que son escasos, resulta asimétrico, lo que genera siempre déficit: En el servicio, la cobertura real y  el presupuesto. A esto se suma los criterios con que se maneja, el negocio siempre prevalece sobre la salud.
Para llegar a realizarme un Dopller en la pierna, con mucha ayuda de los médicos, pese a la urgencia expuesta, duré treinta días, lo que ya habla mucho del sistema. Después de haber obtenido los resultados fui enviado de inmediato a urgencias. Llegue a la unidad intermedia de Belén en Medellín. Allí, sentí la congestión, el exceso de pacientes, la atención se lleva a cabo con muchas dificultades, me imagino por la demanda tan alta, esto hace que trabajen siempre a presión. La estadía en urgencias es torturante, uno puede esperar  hasta tres horas para que lo atiendan, hay casos en que pasan hasta cinco horas. Una vez llamados, nos atiende de nuevo un médico, que de acuerdo a su evaluación nos ordena la hospitalización o la descarta. Hasta este momento, nuestra óptica del sistema es caótica.
Cuando estamos adentro, en la sala de atención de urgencias propiamente, somos testigos de un cuerpo médico y de enfermeras, realmente atento, diligente, trabajando con cariño, pese a la presión, puedo decir sin temor a equivocarme y pese a que trabajan con escasos recursos,  que su cuota de voluntad es muy alta, nadie valora este factor de tanta importancia, hay una labor encomiable.
La orden fue hospitalizarme y de hecho, a las 24 horas estaba en el segundo piso en una habitación compartida. El modelo desde lo estructural  genera todos los déficit inimaginables, no funciona, aun así, el cuerpo medico y las enfermeras realizan su mejor esfuerzo, la atención es muy buena al interior de la clínica, no deja de ser paradójico; un país con un recurso humano tan valioso, preparado, no es capaz de generar un modelo estructurado, con disponibilidad física y recursos técnicos, que pueda cumplirle al ciudadano  común con la salud. El ex ministro de salud, Alejandro Gaviria, en muchas de sus entrevistas, dejó entrever que es imposible que funcione,  precisamente por el modelo, la cobertura total y el régimen subsidiado por si mismo, generan asimetrías imposibles de hacerlo viable.
Quiero darle gracias al Doctor Sergio Álvarez, al médico jefe, al cuerpo de enfermeras que me atendió con tanta diligencia, a las practicantes del Censa, a los médicos practicantes, a las señoras del aseo, a los celadores, todos ellos hacen su trabajo a cabalidad. Estos reconocimientos son apenas un testimonio y prueba de que no todo es malo. Igualmente es un llamado a nuestra clase dirigente desde esta experiencia personal. Indudablemente el sistema requiere hacer cambios. Lo mejor es emprender la tarea, hacerlo cuanto antes es prioritario, el sistema puede colapsar, el riesgo es latente, esto nadie lo duda.

lunes, abril 08, 2019

TECNOLOGÍA Y DESARROLLO SOSTENIBLE


En la oficina, que es de consultaría minera,  tratando de obtener ventajas de la tecnología para la puesta en marcha de mecanismos de desarrollo sostenible en lo que hacemos, nosotros, que tan solo manejamos lo aspectos jurídicos, fuimos sorprendidos por uno de los socios, quien expresó: El primer interrogante que debemos resolver, es cuánto sabemos realmente de desarrollo sostenible?. Esto me cuestionó de sobremanera, la pregunta fue pertinente. Trataré de ser escueto. 
Jeffrey Sachs, el premio nobel de economía, en un texto llamado: “La era del desarrollo sostenible”  publicado hace dos meses, define el concepto al principio: Es un “concepto básico para nuestra era en tanto una forma de entender el mundo como método para resolver los problemas globales”. El punto de partida es nuestro super-poblado planeta y el maltrato recibido a lo largo de cinco siglos de desarrollo industrial, que ha roto el equilibrio natural y que hasta la fecha presenta consecuencias graves, más para la humanidad, que vive de sus recursos, que para el mismo planeta, que siempre cuenta con todo el tiempo para recuperarse a su manera.
El tema viene, sobre lo necesario que es aplicar los avances tecnológicos y de ciencia en favor del desarrollo sostenible. No solo es un tema ecológico, político y económico, sino social, nos compete a todos. Dice el autor en su introducción: El DS es una forma de entender el mundo como interacción entre sistemas económicos, sociales, ambientales y políticos. Es también una visión normativa o ética del mundo, una forma de definir los objetivos  de una sociedad bien ordenada, una sociedad que se preocupa tanto por el bienestar  de sus ciudadanos actuales como por el de las generaciones futuras.
A la pregunta, que saben de DS, la respuesta categórica es: debemos saber, no hay opción,  es necesario conocer lo básico, éticamente nos compete a todos, es casi obligatorio. Rodrigo un ingeniero de minas muy agudo, afirma, es necesario empezar por lo más simple: Clasificar las basuras, no utilizar material dañino, ordenarnos en el consumo, tener conciencia práctica, es una sentencia para todos.
El tema va más allá. Dice Sachs: “Desde una perspectiva normativa podríamos decir que una buena sociedad no es únicamente una sociedad económicamente prospera (Con unos elevados ingresos per capita) sino que debe ser socialmente inclusiva, ambientalmente sostenible y bien gobernada.  Quiere decir, estamos obligados a saber mucho de desarrollo sostenible, la relación saber- poder en este contexto se hace más evidente y el tema de la gobernanza de igual manera es de suma importancia. No hacerlo, desde la norma, desde la prospectiva, desde nuestro diario quehacer, productivamente hablando y socialmente, se constituye en una especie de corrupción.
Dice   Brigitte Baptiste al respecto: “La noción de justicia ambiental está fuertemente anclada en el entendimiento de que el funcionamiento ecológico es un bien común que subyace a todo emprendimiento (sensu lato), sea la agricultura itinerante indígena, las economías pesqueras artesanales, la agroindustria, el desarrollo inmobiliario o la provisión de servicios. Detrás de toda apropiación de lo que llamamos naturaleza existe un entramado funcional de vida, que si bien es menos evidente que la integridad atmosférica del planeta, opera de manera extremadamente conectada. De ahí que la salud climática de todos dependa de la preservación del Amazonas (destruida por corruptos) o la capacidad de restituir la funcionalidad de los páramos. Si los encadenamientos productivos que llevan esa capacidad ecológica de producir riqueza (podría decirse que ricardiana) a los niveles más abstractos de la monetización no garantizan el cierre adecuado de sus ciclos funcionales, nos estamos robando a nosotros mismos en términos de seguridad ambiental, es decir que nuestros actos productivos y reproductivos representan una forma de corrupción de la cual apenas estamos haciendo conciencia: comernos el futuro de nuestros propios hijos, un gesto nada adaptativo”.
Toda actividad productiva desde la norma, tiene  responsabilidades puntuales frente a los impactos ambientales. Cumplirla no es suficiente, es necesario admitir hasta donde debemos ir, es un tema de conciencia y de ciencia, la norma siempre es corta y llega tarde.
Los gobiernos en general, aplican todas sus baterías al crecimiento económico, este mide la variación del PIB a lo largo de un periodo determinado. Según Sachs, el PIB está lejos de dar la medida perfecta de bienestar. Dice, es concebible que el PIB aumente y mucha gente siga peor, lo que es más grave, nunca se mide en términos del equilibrio ecológico, cual es nuestra relación con el entorno, con el medio ambiente vital.
A mi amigo Yeison, le queremos decir, que no solo es necesario saber de medio ambiente, sino que debemos articular nuestras actividades con insumos de mitigación. Si no sabemos, debemos aprender.

sábado, marzo 30, 2019

HISTORIA Y MEMORIA EN COLOMBIA


Curiosamente cuando más publicaciones aparecen tratando de explicar y entender la naturaleza del conflicto colombiano, las múltiples violencias que desde hace cinco décadas desgranan al país y  hacen parte del paisaje social, el estado a través del ejecutivo, en su legitima condición, quiere dar una nueva interpretación de nuestro pasado, asevera desde el partido de bancada  que, nunca ha existido conflicto y que nosotros, somos consecuencia de un terrorismo soterrado y bandas criminales, el eje corruptor ha sido el narcotráfico y  el problema de la tierra, no reviste la importancia que algunos historiadores le han querido dar. De hecho la agenda pública reviste actos en esa dirección, es política de estado revisar la historia, re-escribirla..
Recordé un texto publicado por la editorial “La carreta” de Medellín, llamada: “Para qué enseñar historia” compilado por Javier Guerrero Barón y Luis Weisner Gracia, en referencia a los historiadores, el texto empezaba con estas apertura, bastante esclarecedora: “Aquellos en que los historiadores desempeñan un papel, pero que es gestionado substancialmente por otros protagonistas políticos y por los medios de comunicación de masas ( G. Santomasino,2001-9-9). En este terreno solo cuentan aquellos que cumplen con la función de legitimar los usos políticos correctos, mientras que el papel de quienes enseñamos se supone que debe reducirse a poco más que a trasmitir mecánicamente los contenidos que se han fijado desde arriba”. Categoriza después: “ Los gobiernos han sido siempre conscientes de  la importancia de ese uso público de la historia. En un pasado más lejano, nombrando cronistas oficiales (: Luis XIV de Francia tenía una nómina hasta de diecinueve historiadores) o controlando en que se recordaban los acontecimientos. Napoleón se encargaba incluso de fijar los detalles de los cuadros que reproducían sus victorias”.
Pecault escribió: “Cuando se trata de un fenómeno de las características de la violencia en Colombia, en el cual se presentan una serie de manifestaciones supremamente heterogéneas entre sí: Luchas partidistas, luchas de apropiación de la tierra (Con rasgos diferentes de acuerdo a las regiones de colonización, de regiones donde existen latifundios y minifundios), desplazamientos masivos de la población, bandolerismo social y político, auto-defensa campesina. En este caso nos encontramos frente a procesos bastante diferenciados. La unidad de estos fenómenos es problemática y más aún, la posibilidad de construir una narración histórica de todo el conjunto de los fenómenos de la violencia dado el carácter específico de sus manifestaciones”.
Las narrativas históricas siempre han sido difíciles pero necesarias. Uno podría estudiar el conflicto desde los textos más emblemáticos de la literatura nuestra: “La vorágine, la mala hora,  la hojarasca. Cien años de soledad, la virgen de los sicarios. El problema de apropiación de tierra y desplazamiento, desde ópticas diversas, el nacimiento de la guerrilla y los procesos de marginación política y falta de equidad política en contexto con ejes globales de necesaria incidencia e importancia.
En la biblioteca pública “La floresta” de Medellín me encontré con texto académico que estudia “El conflicto y territorio en el sur de Colombia”, el título de apertura del mismo se denomina: “Una vieja guerra en nuevo contexto”. Ahora con el paro del Cauca en el sur de Colombia,  parto afirmando que esta problemática ha sido suficientemente estudiada por la academia que entre otras cosas no es atendida por los gobiernos y es más bien desdeñada. El prólogo abre con este interrogante: “La violencia en Colombia- Tal vez el principal freno al progreso económico y social- continua desafiando de manera obstinada las políticas públicas para enfrentarla, ya que son frecuentemente reaccionarias y reactivas, en no pocas ocasiones ajenas a la realidad regional y muchas veces contrarias a los procesos de desarrollo en los territorios en los que la violencia se expresa”. Esta obra de 475 páginas desde la perspectiva histórica, “Busca explicar las continuidades y rupturas temporales  del conflicto armado colombiano en relación con las particularidades espaciales de las  regiones y subregiones de esta parte del país, a partir de procesos de poblamientos y tensiones del mundo rural. Esas continuidades y rupturas permiten discutir las interpretaciones del conflicto a la luz de diferentes modelos interpretativos, al tiempo que ofrecen un modelo propio e innovador de interpretación de la realidad violenta”. Este es un trabajo de más de tres años. Esto quiere decir que los diagnósticos y los estudios sobre nuestra realidad están a la mano. Desconocer el conflicto constituye el punto de partida del actual gobierno, esperamos como esta óptica se reproduce como agenda pública. Hasta ahora esta condición reactiva parece no tener buenos resultados. El debate queda abierto.  



lunes, marzo 18, 2019

LOS FUNDAMENTALISMO

Lo sucedido en Nueva Zelanda deja ver las consecuencias de los radicalismos, del fundamentalismo, que se anida en ciertas doctrinas y que demuestra como el dogma constituye un verdadero problema para la sociedad contemporánea. Recuerdo un texto del pensador Colombiano Estanislao Zuleta quien decía: “Nosotros hemos hablado, desde el comienzo, de oponer a una cultura de la violencia una cultura de los derechos humanos o dicho de otra manera, oponer a una cultura autoritaria y de la imposición una cultura de la reciprocidad y del respeto. Pero no hemos desarrollado, hasta ahora, aquello en lo que podría consistir una cultura del respeto fuera, desde luego, de lo evidente, es decir, de no matar a la gente o de no pegarle o impedirle hablar; pero esto no es algo tan claro y su estudio es bastante difícil”. Por qué alguien toma un arma y comienza a matar musulmanes en una mezquita con la absoluta convicción de que está haciendo el bien, sin ningún temor, menos un rescoldo de moral o ética que lo límite, peor aún, no siente un ápice de culpa, cree firmemente que le está haciendo un favor a la humanidad. Existe hoy un racismo y una xenofobia exponencial.
“El nacionalismo blanco y el extremismo de extrema derecha es la peor amenaza que enfrentan los Estados Unidos y Europa hoy. Los atentados realizados al orden de estas ideologías son el pan de cada día. No es casual que el hombre que perpetró los asesinatos en NZ, haya agradecido a Donald Trump por sus políticas de segregación. Hay una conexión perversa entre los gobiernos de derecha y estos movimientos. Las ideologías de derecha por un hilo muy sutil se conectan con el pensamiento dogmático de estas sectas, siempre habrá un individuo capaz de perpetrar una masacre al tenor de una ideología, estas conexiones y relaciones con los poderes de derecha en ejercicio les dan cierta legitimidad, por lo menos así lo piensan estos asesinos.
Estos radicalismos nacieron con el fascismo, desde los años 30 del siglo pasado son caldo  de cultivo de los movimientos nazis y del racismo más exacerbado. Oswald Mosley fue uno de los primeros teóricos de estas tendencias. La palabra europeo para referirse a los blancos fue impulsado por el neonazi estadounidense Francis Parker Yockey. El genocidio blanco fue popularizado por Reanud Camus en Europa en 1972.
Las redes sociales han contribuido al despliegue de estas sectas sin que los gobiernos hasta la fecha hayan podido hacer algo efectivo. Políticos como Marine Le Pen en Francia o Viktor Orban en Hungría han contribuido a la popularidad de estas nefastas cruzadas, son líderes de derecha que están convencidos de la pureza de la raza, lo que es un exabrupto.
El mismo periodismo no ha sido cauto en el manejo de la información y de alguna manera ha contribuido a la popularidad de estos fundamentalismos. La educación a largo plazo, la consolidación de la democracia y la tolerancia son los únicos remedios válidos. A esto le agregamos la preocupación de los entes de seguridad  en su labor de prevención. La emigración nada tiene que ver con estos sucesos, pero parece ser el centro del problema para muchos dogmáticos. Los gobiernos como el de Trump han ayudado a estigmatizar a los emigrantes. La polarización se convirtió en otro fenómeno preocupante, ya no hay debates, menos argumentos, son verdaderas batallas campales.


En  Colombia llevamos 9 años discutiendo sobre el proceso de paz, el acuerdo está firmado y pese a ello, aun no existe un ambiente propicio y tolerante para implementarlo, las discusiones son lacerantes. Los radicalismos y la polarización están exacerbados. Se acabaron los debates lúcidos, tolerantes. Las consecuencias saltan a la vista.  

domingo, marzo 10, 2019

EN TIERRA DERECHA


Esta columna aparecida en el periódico “El país” de España, escrito por la periodista colombiana Diana Calderón, directora del programa hora 20 de Caracol, expresa en todo su  contexto y sentido, las dudas que me despiertan, no solo la posición de una derecha recalcitrante en Colombia, sino la actitud de funcionarios de la fiscalía y el propio fiscal, sobre los acuerdos de la Habana y el proceso de paz y sobre todo, sobre sus estructuras, la JEP, para hablar concretamente de la más vital y la justicia transicional, en donde prevalece la verdad, por encima de la justicia, sin que se olvide de la reparación de las víctimas. Colombia es experta en volver atrás, hacer trizas el acuerdo parece ser una realidad que se comprueba todos los días  CESAR HERNANDO BUSTAMANTE
Diana Calderón
Los periodistas en nuestro único y verdadero papel tenemos que preguntarnos: ¿Se irá extraditado el exguerrillero Jesús Santrich por entrampamiento?
La democracia debe tener anclajes robustos, suficientes para soportar el peso del péndulo, los cambios en las preferencias políticas y electorales y su consecuente ideología. Los gobiernos cambian así como los hombres y mujeres, de Obama a Trump, de Dilma a Bolsorano, de Bachelet a Piñera, de Santos a Duque. Sus idearios se visibilizan, las presiones pululan y las realidades terminan siempre por imponerse para beneficio de las sociedades cuando el juego de pesos y contrapesos está bien balanceado.

Y sin embargo, las estrategias y sus tácticas para imponer una forma de pensamiento materializada en políticas públicas implica tener los ojos bien abiertos y la ética y la moral a prueba de entrampamientos para no caer en los atajos discursivos y saber anticiparse a cualquier intento ideológico de izquierda o de derecha que amenace las conquistas alcanzadas en derechos ciudadanos.
Por eso me ha parecido ideal la aparición de la palabra "entrampamiento" para reflexionar sobre el momento que vivimos por estos días en Colombia. La palabrilla anda de boca en boca en forma de debate jurídico, en la medida en que agentes de la DEA han venido participando en investigaciones judiciales de la Fiscalía General, especialmente en casos que terminan por afectar de una y otra manera el funcionamiento del Tribunal que nació como resultado de los acuerdos de paz con las FARC, la Justicia Especial para la Paz (JEP), en el preciso momento en que el presidente de la república deberá tomar la decisión de objetar o no la ley que reglamenta esa jurisdicción.

Entrampamiento significa entrampar, hacer que otro caiga en una trampa, es el acto de enredar, de engañar, de inducir casi siempre a la comisión de un delito o de un mal. El debate se abrió para establecer si el uso del entrampamiento apareció para deslegitimar la JEP a propósito del actuar de un corrupto, o para inducir al exguerrillero Jesús Santrich, basado en que su condición de narcotraficante saldría a flote por encima de su compromiso con el desarme. En buena hora, la Procuraduría ha determinado que sea la Corte Suprema la que decida sobre ese caso. Ojalá distinguiendo el castigo que merece el delincuente sin que implique afectación a la apuesta de la paz.

Pero sirve para hacernos muchas preguntas, porque no solo el entrampamiento se usa para inducir a ese tipo de delitos. También para enredar, para confundir y poner a muchos a caminar por las líneas grises que nos separan de nuestros compromisos éticos en lo profesional y personal.

Los periodistas en nuestro único y verdadero papel tenemos que preguntarnos entonces: ¿Se irá extraditado Santrich por entrampamiento? ¿Se está usando el entrampamiento para que el pueblo venezolano compre la ilusión de ser liberado de la dictadura, cuando la realidad está mostrando que pasará por etapas que pueden ser aún más dolorosas para la gente?

¿No hay acaso entrampamiento cuando se presenta un proyecto de ley con fachada de libertad y es precisamente para coartar la libertad de cátedra? ¿No se esconde detrás de la propuesta tan parecida de Bolsonaro en Brasil de Escuelas sin partido, el verdadero interés por el adoctrinamiento? O el de Cuba en su época más aciaga cuando vimos a niños pioneros José Martí uniformados en el Caribe?

¿Proponer el regreso de ciudadanos armados no plantea un atajo peligroso que puede terminar por dejarnos a merced de los peores instintos humanos y la defensa de individualidades económicas? Por la vía de los importantes debates pero también por entrampamiento, Colombia está dando un giro a la derecha, coherente con la elección de un gobierno del Centro Democrático.

La petición del presidente Duque a la Corte Constitucional, escenario ahora de espacios de discusión fundamentalmente democrático, para modular una sentencia que condicionó el uso del glifosato, herbicida para combatir cultivos de coca al cumplimiento de ciertas condiciones y volver a la reanudación de la aspersión muestra el giro a la derecha en la política antidrogas y podría terminar por acabar con una apuesta realista y digna como es la sustitución de cultivos illíticos y la erradicación manual.

Y en medio del debate, una realidad: el aumento de los cultivos de coca a 171.000 hectáreas en 2017, según las cifras de monitoreo de Naciones Unidas, Simci. En 2012, esa cifra fue de 60.000 hectáreas.

A qué conclusión debemos llegar, o al menos a qué reflexión nos deben llevar los siguientes hechos: que en la justicia se use el entrampamiento, el cambio en la posición de política en la lucha contra las drogas, un trino del senador expresidente Álvaro Uribe a raíz de una foto de niños de Montes de María con una pancarta donde está escrito abracemos la JEP: “Abuso de algunos profesores justifica poner competencia a la educación pública, que estudiantes puedan ir a la privada, el intento del representante Edward Rodríguez de poner controles a la libertad de cátedra. Algunos nombramientos cuestionados, por tratarse de personas con posiciones radicales frente a temas de paz, como el caso del director del Centro de Memoria Histórica que no cree en el conflicto y debe construir la narrativa sobre el mismo. O las medidas sobre dosis mínima o sobre porte y uso de armas.

¿Por tratarse en general de decisiones de un Gobierno de derecha nos retrocede frente a lo que hoy tenemos en temas de derechos? Y si fuera de izquierda, ¿las pondríamos en tela de juicio también?

lunes, marzo 04, 2019

EL ARTE DE VIVIR DE EPICTETO


El mundo clásico es un universo que estamos lejos de abarcar en su totalidad. En él se encuentra  todo lo esencial del pensamiento occidental. Desde los principios generales de la ciencia, la filosofía, hasta aquellos tratados más sencillos e inteligentes sobre la existencia. Allí nació el teatro, la tragedia, la democracia, los conceptos generales sobre lo divino y lo humano. Muchas veces recurro a pensadores Griegos o Romanos para recordar conceptos fundamentales que see olvidan en medio de los estertores de la vida, que se nos va en sobrevivir.
“El arte de viví” de Epitecto es uno de ellos. ¿Cómo puedo vivir una vida feliz, realizada? ¿Cómo puedo ser una persona buena? Responder a estas dos preguntas fue la única pasión de Epícteto, el influyente filósofo estoico nacido en la esclavitud cerca del año 55 d.C., en Hierápolis, Frigia, en los extremos orientales del Imperio Romano”. Sus enseñanzas continúan teniendo una vigencia absoluta. Es curioso en la red, cuando uno investiga al autor se encuentra con conceptos repetidos, siempre entregados por autores diferentes. Todos tomados de un prólogo de uno de sus traductores, muy lúcido: Sus enseñanzas, cuando las despojamos de sus antiguos ornamentos culturales, poseen una extraordinaria pertinencia para nuestra época. En ocasiones, su filosofía suena como lo mejor de la psicología contemporánea, y algo como la “Oración de la serenidad”, que recitan los alcohólicos y que caracteriza la etapa de la recuperación: “Concédeme la serenidad de aceptar lo que no puedo cambiar, el valor de cambiar lo que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia”, podría incluirse sin dificultad aquí”. En estos tiempos de relajamiento moral, expresaba: “una vida feliz y una vida virtuosa son una y la misma cosa. La felicidad y la realización personal son consecuencias naturales de hacer lo correcto. A diferencia de muchos filósofos de su tiempo, a Epícteto le preocupaba menos comprender el mundo, que identificar los pasos específicos que conducen a la búsqueda de la excelencia moral”.
Cuando empezamos a releer el texto o nos acercarnos por primera vez al mismo, no sorprende la claridad y como los problemas de la existencia son los mismo desde siempre. El primer consejo: Distingue lo que puedes controlar y lo que no puedes controlar. Las cosas que se encuentran dentro de nuestras posibilidades se encuentran a nuestra disposición. Aquellas que no, dependen de otros. Esta sentencia resulta absolutamente pertinente en una sociedad, como la de hoy, donde el individuo está sometido a todo tipo de incidencias en las que parece estar obligado a muchas cosas, casi todas superfluas, se le olvida que decidir o el estar o no estar en ciertas situaciones depende absolutamente de su fuero. Vivimos en una sociedad de consumo en medio de la revolución de las TIC, tecnologías de la información y conocimiento que nos tiene conectados al mundo a través del teléfono, todos los días nos crea necesidades que no tenemos. Dice Epítecto, limítate a tus propios asuntos, a lo que te conciernen. Para el autor es básico reconocer las apariencias por lo que son. Agrega, el deseo exige su propia satisfacción. La aversión nos urge a evitar lo que nos repugna. El deseo y la aversión en todo caso son hábitos y nos podemos entrenar a tener mejores hábitos. Es preciso desear lo que controlamos.
Observa las cosas como son en realidad. Los sucesos ocurren como son y las personas se comportan como son. Abramos las cosas como son realmente; y así evitaremos los falsos apegos. La culpa es un tormento que no nos sirve para nada. Estar atados a ella, genera perturbaciones que afectan a nuestro ser interior. Lo más importante es la paz interior.
Lo que realmente nos atemoriza, lo que nos desconsuela no son los acontecimientos sino lo que pensamos de ellos. No son las cosas que perturban, sino su interpretación. Armonizar lo que hacemos con la naturaleza debe ser nuestro máximo ideal. Esta sentencia, ahora que hablamos de desarrollo sostenible, resulta un acierto, que paradójicamente tiene más de dos mil años. Dice en uno de sus apartes. Crea tu propio merito no dependa de la admiración de los otros. El merito no depende de las comparaciones con aquellas personas que han logrado la excelencia, es pertinente crear nuestras propias metas. No olvidemos  los verdaderos propósitos, la diversión y el entretenimiento no pueden hacernos olvidar de nuestros objetivos. Volver al pensamiento clásico  es un bálsamo.




domingo, febrero 24, 2019

LA POSICIÓN DEL GOBIERNO COLOMBIANO FRENTE A LA CRISIS VENEZOLANA


Nadia podría estar en contra de la ayuda humanitaria para los hermanos Venezolanos. Hay muchas formas de hacerla efectiva sin entrar en intromisiones indebidas desde la perspectiva del derecho internacional y  la teoría del estado, principios a los que llegó la humanidad después de correr mucha sangre por su ausencia y el abuso inclemente de algunos hombres.  Cada país debe resolver sus problemas internos, es imposible que se impongan soluciones desde afuera, menos a través de la fuerza. Dictaduras en el mundo hay muchas y resulta curioso la actitud indebida de un grupo de países latinoamericanos y los Estados Unidos, que tiene un interés muy particular, alejado de cualquier altruismo lógicamente, para asumir esta cruzada contra Venezuela. Entendemos que nuestros hermanos están sufriendo por la escasez de alimentos, la falta de medicamentos y atención básica, además de una hiperinflación que hace cualquier economía inviable. Pero de ahí a destronar un gobierno a bases de discursos, embargos, y ahora, como si fuera poco, tratar de entrar ayuda humanitaria a la fuerza es un absurdo, una falta de sindéresis. Entrar camiones de esta manera se sale de todo contexto, menos poniendo de carne de cañón a población inerme. Es un hecho, nadie sabe a ciencia cierta que llevan estos carros, fuera de los alimentos y medicamentos, nadie del estado colombianos pidió alguna verificación a los señores de emigración o a lo sumo a cualquier autoridad del gobierno Venezolano de facto. Esta actitud  rompe con el principio de autodeterminación y autonomía de los estados tan fuerte e importante en estos tiempos.  Las dudas que surgen  frente a esta cruzada filantrópica son muchas,  el gobierno de Maduro supone que puedan contener algo más que alimento, razones no le faltan. Recordemos que fue transportada en aviones americanos, traída por el coloso del norte que no es una monja de la caridad, la figura del caballo de Troya cae como anillo al dedo para suponer las cosas que pueden pasar.  Con el pretexto de la dictadura y la situación caótica del país hermano, podrían invadir muchos países. Corea del norte es una dictadura de lo peor y el gobierno americano está firmando tratados y haciendo acuerdos.  Ni hablar de algunos estados Africanos, de la propia China, habría mucha tela por cortar en este sentido, se rompería el principio de soberanía y autodeterminación de los pueblos en buena parte del planeta. El presidente Duque ha decidido abanderar el golpe de estado contra maduro, se está prestando a un juego muy peligroso, partida que es indebida desde los principios elementales del derecho internacional, juego que podrá tener consecuencias graves para estos pueblos, más ahora con el cierre de la frontera y la posibilidad de una invasión, así han nacido muchas guerras, cargadas de una cuota de mentiras que pueden costar vidas humanas y tener consecuencias imprevisibles, los ejemplos históricos al respecto son suficientes y recientes. El momento que vivimos es delicado, es pertinente ser más inteligentes que las circunstancias, no hay otra manera, esperamos la ponderación prevalezca.

domingo, febrero 17, 2019

EL CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA



Hay una corriente política y de pensamiento, viene dando lora con el tema, niega que Colombia haya tenido algún tipo de conflicto armado y en cambio asegura que, el país ha padecido  un terrorismo camuflado con muchas formas de violencia, la delincuencia es uno de sus ejes, borrando de plumazo cincuenta o más años de nuestra historia política.
Carlos Miguel Ortiz Sarmiento en un trabajo realizado para una revista de la Universidad Nacional Expresa: “LA "VIOLENCIA" ES UN TÉRMINO que en el habla cotidiana de los colombianos, como sabemos, se fue convirtiendo en el nombre de una época extendida desde la mitad del decenio de los años 40 hasta la mitad de los 60, cuando se extinguieron las últimas organizaciones armadas vinculadas de alguna forma a los dos partidos contendores, liberal y conservador. En la memoria de los colombianos que, adultos o niños, vivieron esos años en la mayoría de las regiones, la etapa de "La Violencia" divide en dos tanto la historia del país y de sus terruños como la de sus propias familias y sus mismas vidas”. Nuestra violencia, el conflicto, es producto de gobiernos excluyentes, de  falta de equidad y de la concentración del poder por una elite miope. Añade el autor: “Sin embargo, con el ocaso de la confrontación cruenta entre las colectividades liberal y conservadora no cesó enteramente la modalidad de la violencia en el ejercicio de la política (siguió existiendo confrontación armada entre gobiernos y grupos armados planteados como "revolucionarios"). La historia de violencia o, mejor, la historia de "lo violento" se prolonga más allá de la época conocida como "La Violencia"”.
Una revista e la universidad Javeriana en una de sus publicaciones sobre el conflicto en su presentación aclara: “Ad portas de cumplir cuatro años de la expedición de la ley 975 de 2005 –Ley de Justicia y Paz−, que se creó como un instrumento jurídico −único en el mundo− encaminado a lograr la reconciliación nacional y a facilitar los procesos de paz, en el que se estipularon medidas para que miembros de grupos armados ilegales se desmovilizaran individual o colectivamente y lograran acceder a los beneficios de una pena alternativa, que oscila entre cinco y ocho años de privación efectiva de la libertad, sin desproteger los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, es necesario hacer un alto en el camino y evaluar los impactos que esta ley ha tenido en relación con las dinámicas que el conflicto colombiano afronta desde hace más de cuatro décadas”
Desde hace muchos años venimos estudiando y legislando sobre el conflicto. Existe en este gobierno la intención no solo de hacer trizas lo acuerdos de la Habana, sino de borrar el pasado; de volver, según ellos a escribir la historia, no buscando la verdad sino más bien tratando de hacer olvidar una historia que para bien de las generaciones que viene deberíamos conservar, contar y tratar de llegar a la verdad, con el único fin de no repetirla, suficiente son  más seis millones de víctimas, más de 250.000 personas muertas y 100.00 desaparecidos, para no hablar de las masacres y por su puesto los actos terroristas.
Quiero traer a colación de nuevo a nuestro autor con el ánimo de ser enfático en las perspectivas, en la óptica: “Con la intensificación del uso de la violencia en la resolución de conflictos de distinta índole y la proliferación de poderes armados en Colombia durante los decenios de 1980 y 1990, "lo violento" sigue siendo un tema acuciante, ya no necesariamente ligado con exclusividad al ejercicio de la política, al menos en el sentido clásico de Estado, sistema, partidos. La multiplicidad de actores sociales que recurren a lo violento ha llevado a los investigadores, sean historiadores o demás científicos sociales, a hablar, ya no de "La Violencia", sino de muchas violencias que se cruzan en muchas direcciones”.
Habría de nuevo que volver a estudiar, los más de mil libros que existen sobre nuestro conflicto, es un buen ejercicio, para evitar borrar con un solo decreto nuestra trágica historia.
                                                

domingo, febrero 10, 2019

BRÚJULA PARA EL MUNDO CONTEMPORÁNEO


Diana Uribe es una historiadora colombiana de muchos quilates, que ha hecho una tarea pedagógica y de divulgación a través de programas radiales, de libros y grabaciones, todas disponibles, abiertas al público, que estamos lejos de valorar, los cuales son un patrimonio cultural intangible que le ha enseñado al país la importancia de la historia para entender el atribulado presente. Diana lo ha expuesto todo, la Grecia antigua, Roma, la historia de las potencias, la historia de Latinoamérica, fenómenos como el de la globalización y sus efectos, el conflicto del medio oriente, las guerras, las crisis económicas que ha tenido el mundo,  de igual manera ha narrado  y expuesto la biografía de los grandes hombres, los forjadores, aquellas de suma importancia para la humanidad por lo que significaron sus vidas para el progreso del mundo, ningún evento se le ha escapado en una labor que lleva más de veinte años.
Acaba de publicar un texto llamado: “Brújula para el mundo contemporáneo” que trata de explicar los tiempos turbulentos que vivimos, que abarca la relación intrincada entre las grandes potencias, la crisis de la emigración masiva, el renacer de Rusia y China, la complejidad de los pueblos de oriente, el papel de los Estados Unidos y la crisis sin norte, abocada por un presidente por fuera de todo canon como es el señor Trump, texto que se acompaña de un audio de más de 14 horas, bocado de cardenal para los amante de la historia.
El libro inicia con un análisis genealógico de la crisis que parece dominar el mundo, del caos presente, cada uno de los problemas más visibles, hablemos del Brexit, la salida de Inglaterra de la comunidad Europea, para tocar tan solo  uno de tantos temas, siempre tratados desde la esclerótica de la historia en su articulación con el mundo y el efecto mariposa que produce, no solo a la comunidad Europea sino sus efectos globales, narra los intereses que se ocultan en cada decisión de estas, sus implicaciones y los peligros que genera.
Miremos el caso de Europa, expresa la historiadora en el prólogo: “La Europa actual está conmocionada por elecciones en donde cada vez se abre espacio a posturas xenófobas, anti-unión Europea, y en algunos casos como Polonia y Hungría antidemocráticas. La historia Europea es fundamental para entender el mundo contemporáneo, por qué fue allí, en esa pequeña península de la masa euroasiática, desde donde hace un par de siglos se forjaron las ideas que varios países como Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda expandieron, muchas veces a las malas, por el resto del globo.  Algunos conceptos que hoy en día en la mayoría del planeta se consideran estándares de organización y visión de la realidad se originaron en Europa.  Las formas modernas de democracia, los derechos humanos, el estado nación, el socialismo y el capitalismo hacen parte de estos conceptos que duraron en pugna durante dos siglos. Durante varias centurias Europa creo una forma de ver el mundo y la aplico en su expansión planetaria desde el siglo XV en particular durante el XIX. Asi, la manera en que muchos de nosotros vemos el mundo tiene una influencia europea,  porque se nos ha enseñado la historia del dominio de Europa y, más recientemente, de Estados Unidos. La suma de estos lugares se ha identificado como mundo occidental, y la historia que ha pasado allí desde el siglo XIX muchas veces se denomina modernidad”.
Este es el tono y la forma como la historiadora nos va adentrando en un debate que hoy no solo es necesario, sino que nos afecta a todos, pues los efectos políticos y culturales de los grandes conflictos y decisiones de las grandes potencias, están conectados de una manera que nadie escapa a sus efectos, que son casi inmediatos.
La historia, que tuvo un auge en los años cincuenta de mano de los grandes historiadores, de las revisiones hechas que hoy deberíamos releer, está a la mano con Diana, en un mundo cuyo ritmo caótico, no nos permite entender muchas de las cosas que pasan y por ende nos afectan gravemente. Este libro es una buena herramienta para entender cada uno de los problemas más álgidos, siempre articulados, responden a lo global, sin dejar de lado el pasado, que debemos conocer y entender. Bien por Diana Uribe, gracias y esperamos siga en loable labor.







sábado, enero 26, 2019

LAS CONTRADICCIONES DEL GOBIERNO COLOMBIANO


Nadie puede estar de acuerdo con el atentado cometido por el ELN. Apoyamos el cierre de las negociaciones con este grupo. Otra cosa son las contradicciones en materia de derecho internacional en la que insiste el gobierno del presidente Duque al desconocer los protocolos de cierre de las conversaciones con el grupo insurgente, protocolo que fue firmado por el gobierno anterior y comprometen al estado, no sólo frente a los países garantes, sino frente a la comunidad internacional, además dejaría las puertas abiertas a cualquier negociación futura, pues quien respeta la palabra empeñada puede garantizar el mínimo de normas en una mesa de negociación.
Lo peor es el auto-engaño, decir que nunca habló con el ELN ni hubo reconocimiento a los diálogos y que por lo tanto este gobierno nunca tuvo ningún compromiso al respecto, tal afirmación es una mentira flagrante, la sola decisión de tener la mesa abierta en la Habana y mantener la expectativa de una negociación sobre la base de que se devolvieran los secuestrados, el haber hecho despeje para la devolución de otros secuestrados, significa que tenía y mantenía un respeto por la negociación en curso, ósea la del gobierno anterior, que es política de estado. Debo recordarles a los señores sofistas que pese a sus argumentos, colocan al terrorismo como un pretexto, “Esto nos da pie, para hablar como hablamos”, no reconocer los acuerdos de apertura y cierre de la negociación, que es lo mínimo y  por esta vía meter en serios aprietos a los países amigos, que lo único que hicieron fue colaborarnos pensando en la paz, es tratar de meternos gato por liebre. En este caso, nunca hubo un cese bilateral de las acciones armadas, decidimos negociar así, con la consecuencias que fueran, entonces, el gobierno debía prever las acciones y cumplir con el deber constitucional de proteger la vida de los ciudadanos. Basta mirar los acuerdos logrados en África en medio de verdaderas tragedias hasta que se llegó a un cese final de las hostilidades y acuerdos significativos que acabaron con violencias ancestrales.  Siempre espero que al presidente le vaya bien en su gobernanza, si le va bien, al país le pasará lo mismo, no hago críticas con sentido partidista, por primera vez admito que el talante uribista y sus consejas está afectando al presidente en sus decisiones, lo peor, parece contradecirse en cada momento, estamos ante un gobierno de derecha, lo que no es malo al final, pero elegimos presidente y pareciera que son otros los que gobiernan, ojala esté equivocado en esta materia. De hecho Cuba no entregará al comando central del ELN, es su derecho, es consciente de lo que firmó y por lo tanto no le queda más que respetar el tenor de la letra y cumplir con el compromiso como garante. Por muchos años no habrá posibilidad de una negociación con el ELN, esperamos el gobierno sepa proteger a sus ciudadanos y ocupar grandes zonas que están en manos de la delincuencia, los grupos insurgentes, el narcotráfico y los varones de la política regional.

domingo, enero 20, 2019

UNA SEMANA NEGRA PARA COLOMBIA



Expreso mi solidaridad y apoyo a las víctimas del vil atentado en la escuela de cadetes de la policía de Bogotá, acompañamos a sus familiares y solo esperamos que aquellas personas que están en clínicas y en estado grave de salud puedan salir adelante, confiamos en nuestro médicos y auxiliares.

No solo tuvimos que ver la explosión de una bomba en la escuela militar de cadetes de la policía nacional en Bogotá que dejó 21 muertos y más de 100 heridos, sino la caída de los diálogos con el ELN, se produjo el cese de parte del gobierno, por obvias razones, dándole por ahora la razón a los radicalismos y voces oscuras de este país que han visto en la guerra la única manera de atender nuestras diferencias, aquí incluyo al propio ELN, estos señores venían esperando algún hecho, el de esta semana, el más demencial, para abrir la puerta a la confrontación. Las víctimas, actores de paz relevantes, la academia y politólogos, desde la firma de los acuerdos con la FARC  habían prevenido al gobierno por políticas de choque que evitara el fortalecimiento del ELN, quien diezmado para esta fecha, quedaba con territorios extensos sin presencia de autoridad alguna y de antemano se sabía que aprovecharía el momento histórico ante la inercia del estado para atender los territorios dejados por la FARC. Este grupo, radical, fragmentado, penetrado por el narcotráfico que secuestra y estalla oleoductos, por su ceguera política, puede hacernos volver atrás , al pasado, con los falsos positivos, el resurgimiento de los paramilitares y las ordenes de captura sospechosas, pues hay otro país, igualmente radical a su comando central, esperando razones para activar todo aquello que nos apenó en algún momento y genero las peores masacres, de las cuales todavía no salimos, las heridas son profundas, nuestro actual momento es grave por todas estas sumatorias, requiere un manejo muy cuidadoso, cualquier equivocación puede traer consecuencias que nos costarían mucho más de lo que este atribulado país a soportado.
Cuan equivocado está el ELN, asimilarse al peor terrorismo, al más irracional e inhumano, condenado en todo el mundo, quien podrá aceptar este tipo de lucha en este momento, perpetrar un atentado en un contexto de paz y esperanzas, mataron el proceso, lograron darle en todo el centro y entregarle razones a los violentos para volver atrás, no entendemos en que los beneficiaba, ni menos las razones que los llevaron a tal hecho.
El presidente, al que debemos rodear, en su alocución y medidas, ordenó el cese de los diálogos y volvió a dejar las ordenes de captura de la cúpula de los miembros del comando mayor del ELN vigentes, en un error, le pide al país garante, Cuba, que los detenga, como si el papel del mismo no fuese el de dar garantías al proceso, entre ellas, se evita este tipo de decisiones, las cuales son necesarias para tener unos diálogos tranquilos, recordemos que en Tlaxcala México, hace muchos años, el gobierno colombiano de la época, cerro los diálogos, pero respeto los protocolos. No se entiende, este tipo de errores, la comunidad internacional y algunos países garantes como Suecia, tampoco estuvieron de acuerdo con la decisión de solicitarle al anfitrión este tipo de medidas. En todo caso, esperamos salir avantes de este suceso, la palabra ahora es ponderación e institucionalidad.
Aún no hay un comunicado del ELN, sería bueno saber que están pensando.


sábado, enero 12, 2019

MARIA TERESA URIBE DE HINCAPIE



La muerte de esta académica e investigadora colombiana es una pérdida irreparable para las ciencias humanas, por sus grandes aportes en los estudios históricos, sociológicos y en sus análisis genealógicos sobre nuestro pasado y realidad, que inexplicablemente, con contadas excepciones de algunas publicaciones locales, no ha tenido los homenajes que su trayectoria amerita, su legado está representado en trabajos de una profundidad y calidad que está por fuera de toda discusión y que por fortuna, la universidad de Antioquia de Colombia ha sabido valorar y divulgar. “Era licenciada de Sociología de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y Magister de Planeación Urbana de la Universidad Nacional, sede Medellín. Se dedicó a la docencia y a la investigación en la Universidad de Antioquia, donde le fue otorgado, en 2015, el titulo Honoris Causa de Doctora en Ciencias Sociales, una de las máximas distinciones que la academia puede entregar. Fue una maestra, en todo el sentido de la palabra. Comenzó sus estudios en Pereira, pero fue en Medellín donde desarrolló toda su carrera académica, que la hizo celebre en el mundo de la sociología y que le valió diversos reconocimientos como la Antioqueña de Oro y el Premio a la Investigación de la Universidad de Antioquia”. El periódico del tiempo trajo una descripción puntual que la defina a cabalidad: “No es mediática. Su vida ha transcurrido de espaldas a los reflectores. Lo suyo ha sido la investigación, la lectura, la escritura de libros, ensayos, artículos. María Teresa Uribe de Hincapié le ha dado cara a la reflexión en grupos pequeños, a la conversación alrededor de un tinto y en las aulas de clase en la Universidad de Antioquia, en donde permaneció, feliz, desde 1973 hasta el 2007. Estas actividades intelectuales propias de la profe, no ‘maestra’ y ni siquiera ‘profesora’, como le gusta que se la nombre, han trascendido la frontera de Antioquia. Su obra es estudiada en todo el país y referenciada en cientos de trabajos de académicos consagrados y de estudiantes de doctorados y maestrías”.






En esta misma publicación trae a colación el talante de su trabajo, que realmente es de una hondura y profundidad absoluta, miremos: “Muestra de su creatividad la constituye el ensayo ‘Estructura social de Medellín en la segunda mitad del siglo XIX’, publicado en el libro Historias de Medellín, 1996, que escribió a partir del relato de la gran procesión que se hizo el 24 de noviembre de 1875, en la celebración del segundo centenario de su fundación.

La socióloga describe, en el estricto orden en que desfilaron, a los participantes y se ocupa, también, de los que no fueron nombrados, y caracteriza a la sociedad antioqueña y su desarrollo: “No es de extrañar que el comercio y la minería fuesen los estamentos o sectores sociales mejor representados y más destacados en la procesión cívica, pues también lo eran en la realidad social de la ciudad. El comercio fue, sin lugar a dudas, el eje estructurante de la vida medellinense del siglo XIX, lo que marcó su ethos sociocultural y los referentes colectivos de identidad. Su importancia social estaba dada por la capacidad de articular otras actividades económicas como la minería y la agricultura, y por haber constituido la trama sobre la cual se desarrollaron las funciones del crédito, la banca, el transporte y lo seguros. Esa noción era clara y evidente para los medellinenses y, por eso, bajo la divisa y las banderas del comercio, desfilaron los representantes de todas las actividades económicas afines”…“Llama la atención que un estamento tan importante para un pueblo mercantil, como los arrieros y los cargueros o silleteros, casi todos residentes en Aguacatal y El Poblado, estuviesen excluidos del evento; más si se tiene en cuenta lo que ha significado para las generaciones posteriores los mitos del arriero y del silletero. Pero en la época no se les otorgaba ningún reconocimiento, aunque en muchas oportunidades actuaron como gremio para reclamar a la administración del estado regional la disminución del peaje por el mal estado de las vías. “Tampoco estaban los pequeños comerciantes, las vivanderas, los leñateros o carboneros, los artesanos menores, los mineros independientes, los pulperos y tenderos, los sirvientes domésticos, los empleados y dependientes de los almacenes, los bancos y las oficinas públicas. No estaban las mujeres –salvo las alumnas de la Filarmónica– ni siquiera las de la clase alta acompañando el estandarte de la Sociedad del Sagrado Corazón, asociación fundada por ellas; tampoco el gremio de institutores y de otras profesiones liberales. Ausencias que se resaltan si se compara la visión que presentaba el desfile con la visión que ofrecían los censos de población, en los cuales se consignaban oficios y actividades en la Villa durante el siglo XIX”. Y concluye: “En el siglo XIX Medellín fue algo más que misa, rosario y salve, que grandes tiendas, bancos y barras de oro, y que moralidad y progreso. Aquí tuvieron lugar las utopías libertarias de los radicales, las propuestas igualitaristas y fraternales de los artesanos, la vida alegre y despreocupada de los bohemios y artistas, y la delincuencia en todas sus modalidades. En fin, una ciudad caleidoscópica, contradictoria y llena de aciertos y de mezquindades, que como Medusa tuvo muchos rostros y facetas”.
Voy a tomar un texto específico: “Un retrato fragmentado,  ensayo sobre la vida social, económica y política de Colombia, - siglo XIX y XX”, un trabajo entre muchos, que empieza con un análisis de la estructura social de Medellín en la segunda mitad  del siglo XIX, para irse adentrando en temas específicos, todos tratados desde la esclerótica de la socióloga, con una prosa literaria clara, lúcida, estéticamente sin ninguna discusión, que pese a la temática son de fácil lectura y donde se capta toda la formación academia de quien abrevo en los mejores autores de la sociología, la historia y la filosofía del siglo XX. Recordemos que en nuestro país, con toda la influencia Europea, que va desde los estudios clásicos hasta los escritos que rematan con Foucault, Paul Recaer, desde la mitad del siglo anterior se despertó un interés por nuestra historia, por la genealogía de nuestros problemas más puntuales, con el nacimiento de las facultades de sociología, se empezaron a realizar trabajos que fueron llenando un vació en la comprensión de nuestro pasado que tuvieron en esta mujer una representante digna, con trabajos que todos debemos leer para entender mejor nuestra caótica realidad.  
Voy a dejarles una muestra de la pluma de esta investigadora: “Los fenómenos de la violencia en Colombia son algo más que coyunturales; constituyen un eje perviviente en la historia del país. De allí la necesidad de abordarlos no sólo a la luz de la crisis actual sino también en la larga duración, en la perspectiva de la diacronía, pues es allí donde puede encontrarse una alternativa interpretativa que dé cuenta de la especificidad del fenómeno en Colombia sin caer en los lugares comunes que nada explican o, en su defecto, en el fraccionamiento empírico de la realidad violenta (la violencia política, delincuencial, oficial, étnica, etc.) lo que se queda en la mera clasificación de los fenómenos, aportando pocas luces a su comprensión”. Su obra es extensa y ordenada, sus trabajos respondían a un eje  de trabajo serio y riguroso, a mis lectores les invito a buscar algunos de los trabajos más emblemáticos que por fortuna están en la red.










viernes, enero 04, 2019

LO QUE PASÓ Y LO QUE VIENE PARA EL 2019


El año que pasó estuvo marcado por la incertidumbre en todo el mundo, los anclajes que nos permitían tener seguridades en materia política, económica y social, no funcionaron, no constituyeron garantía alguna, ni siquiera la democracia liberal fue capaz de contener ciertos fenómenos que hoy son materia de mucha preocupación: Los gobiernos populistas de derecha o izquierda son el pan de cada día tanto en Europa como en América, la democracia que se consolidó después de la caída del muro de Berlín, no pudo evitar estas oleadas, en una especie de vuelta atrás, la gente ha decidido por salidas que aún los politólogos no comprenden. En materia económica pasaron cosas inesperadas, ni siquiera imaginamos, pese a los repuntes de la economía norteamericana, no fue bueno para nadie, las razones no se explican desde la teoría económica. Primero, el rompimiento de acuerdos multilaterales y el redomado proteccionismo del señor Trump, pusieron la apertura y la globalización en materia económica en jaque, produciéndose como efecto una guerra comercial que aún no termina entre China, Europa y el coloso del norte.  Parece de locos que, un solo hombre haya puesto en vilo treinta años de multilateralismo y apertura sin que nada pueda evitarlo. Creo que no pasará al final nada, es imposible cerrarle las vías a la globalización y a la conexión del mundo; las TIC y los efectos de la robótica y la inteligencia artificial, así como la revolución imparable de las comunicaciones convertirán con el tiempo estas crisis en simples coyunturas que analizaremos después como hechos históricos de carácter pasajero, aún con esta garantía los costos serán muy altos para la humanidad.
La crisis social es de dimensiones más graves. La migración seguirá siendo un fenómeno imparable y sintomático de problemas más profundos. Tanto en África, en Europa del este como en América soportaran más de lo mismo. Las causas no solo son solo políticas, sino reflejan una ausencia total de oportunidades, también tiene origen en el hambre que sufren muchos pueblos, la desnutrición galopante de la niñez, la corrupción endémica y la falta de equidad de un planeta que pese a los grandes progresos, tiene pueblos enteros en el abandono. Nadie puede vaticinar como terminarán estos movimientos tan grandes y que efectos tendrán en en el primer mundo, estos países se creían invulnerables.
Económicamente, este año las aguas volverán a su estado normal, eso pienso. La economía y el capitalismo, siempre generan sus propias salidas, el mundo tiene que funcionar al final, es imposible una inercia prolongada en una sociedad que depende del consumo, esto no evita los costos sociales, que son muchos. Pese a que desde la crisis del 2008 la economía no ha podido tener estructuralmente tranquilidad, tampoco ha colapsado. Estoy seguro que este año será mejor.
No puedo decir lo mismo de la política y los populismos, estamos en un punto de giro inexplicable que requiere mucha inteligencia para ser contenido, conciencia social y participación de aquellos que siempre han estado alejados de la política. La democracia  tiene que funcionar, sino terminaremos muy mal, ya estamos sufriendo los primeros efectos de tan nefastos gobiernos y caudillos.
La crisis social, por ahora es insuperable, los gobiernos no dan su brazo a torcer, el eslogan sálvese quien pueda es el que prima, la solidaridad parece ser solo del pasado, el futuro en esta materia es incierto, seguirá la emigración, morirán muchos inocentes y de alguna manera la humanidad, la clase media en concreto, tendrá que aplicar correctivos. Este, según mi modesto criterio, serán los lineamientos generales del año 2019.







miércoles, diciembre 26, 2018

NO TEMERÁS A TU GOBIERNO (RTVC, BOGOTÁ)


Considero de suma importancia que el mundo y sobe todo Colombia  lean este artículo de Ricardo Silva Romero, excelente escritor y columnista colombiano. No quiero hacer ningún comentario al respecto y solo espero que mis lectores saquen sus propias conclusiones. Apareció en el periódico “El país de España”. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE


RICARDO SILVA ROMERO
24 DIC 2018 - 18:09

No es un mal tipo Bieri. No es un mal tipo Duque. Pero de buenos tipos está hecha la fila que va a dar al infierno.


Tendría que ser un mandamiento de la ley: “No temerás a tu Gobierno”. Pero desde que el uribismo empezó su campaña presidencial revanchista y temeraria –a pesar de los esfuerzos de Duque, su cara amable, por demostrar que durante una presidencia suya no habría nada qué temer– los críticos y los opositores y los electores que padecieron los dos períodos de Uribe han estado viendo por todas partes señales de que la paranoia es sentido común aquí en Colombia. Si durante aquella campaña desoladora, el uribismo, en guerra contra el fantasma del castrochavismo, planteó cerrar las cortes, cambiar los acuerdos de paz y poner en cintura a los periodistas (“una presidencia de Duque manejará con transparencia la concesiones de televisión”, trinó Uribe), en estos ansiosos meses de su Gobierno ha sido obvio e inútil el afán de callar a la oposición.
Duque el presidente ha seguido siendo un político amable, de tono democrático, al que no le salen creíbles las frases bravas, briosas. Después de unos primeros meses plagados de marchas de protesta, de caídas libres nunca vistas en las encuestas de popularidad, de desilusiones y de fatalismos exacerbados durante años por el propio uribismo –y sobre todo: de llamados a la unidad erráticos e incumplidos por el propio Gobierno–, Duque ha conseguido pactos esperanzadores tanto con los estudiantes como con los trabajadores del país, pero lo ha logrado mientras trata de que su gente en el Congreso, que a duras penas deja hablar a la oposición, le apruebe, entre otros despropósitos, una reforma tributaria que deja aún más sola a la clase media (o sea, a los estudiantes, a los trabajadores) en la atormentada tarea de sostener al Estado.
Digo “otros despropósitos” porque también persigue una reforma política coja que, de salir adelante, podría darles a los congresistas el poder de definir una quinta parte del presupuesto de la Nación: ¿puede usted creerlo? Y busca que se dé una debatible ley de telecomunicaciones más acorde a los tiempos que corren, pero en medio de torpes e increíbles actos de censura llevados a cabo desde la gerencia del prestigioso sistema de medios públicos: RTVC. No es un mal tipo el gerente Bieri. Pero, como hizo parte del equipo de comunicaciones de la campaña de Duque, sigue portándose como si tuviera que proteger –de Colombia– a su candidato. Y, con motivo de los primeros cien días de Gobierno, permitió que el serio noticiero radial de RTVC le hiciera a su presidente una entrevista de “ente al servicio de la divulgación estatal”.

Pongo entre comillas esa frase porque la dijo el propio Duque cuando era un candidato que insistía en que RTVC no se reduciría a eso en su gobierno. Quién sabe qué esté pensando ahora. Si la impopularidad, tan común en estos días de redes, lo tenga un poco ido. Si le parezca absurdo que sus subalternos, en el empeño de escoltarlo y congraciarse con él, estén haciendo con el sistema de medios públicos semejante tontería: tomárselo como una trinchera castrochavista. Dijo el exdirector digital de RTVC, en W Radio, que le dieron la orden de trinar “El Futuro Ya Comenzó” durante la triste entrevista de los cien días. Dijeron los periodistas Chica y Olano, en la misma emisora, que les impidieron participar en la conversación con el presidente en su propio programa y que su propio programa no va más.

O sea que los paranoicos, que tendrían que ser un partido acá en Colombia, una vez más tenían toda la razón. O sea que el independiente RTVC se está volviendo lo que no fue ni en el controvertido gobierno de Uribe: un “ente al servicio de la divulgación estatal”.
No es un mal tipo Bieri. No es un mal tipo Duque. Pero de buenos tipos está hecha la fila que va a dar al infierno.

@RSilvaRomero

viernes, diciembre 14, 2018

21 LECCIONES PARA EL SIGLO XXI



Primero les ofrezco disculpas a mis lectores, una enfermedad intempestiva me alejo veinte días de mis lecturas e inquietudes. Aquí estamos de nuevo.
Este es el nombre del texto de Yuval Noah Harari, es una visión de los principales cambios que tendrá la humanidad en este siglo,  cómo nos afectan y cómo incidirán en nuestras vidas en el futuro. Categoriza el autor en su introducción: “Como historiador, no puedo proporcionar a la gente comida ni ropa, pero sí intentar ofrecer cierta claridad, y de este modo contribuir a nivelar el terreno de juego global. Si esto empodera solo sea a un puñado de personas para que se incorporen al debate sobre el futuro de nuestra especie, habré hecho mi trabajo”.  Desde el aquí y el ahora aborda los asuntos actuales y el futuro inmediato de las sociedades humanas.
Empieza con la revisión de la problemática política y tecnológica actual. El autor, hace una genealogía de las grandes batallas ideológicas ( comunismo, fascismo, democracia liberal), de la consolidación de la democracia liberal y el capitalismo de mercado, de la revolución de las TIC y la globalización y la apertura. A  partir de la consolidación de la democracia liberal, pensábamos que se terminarían  gran parte de los problemas políticos de la humanidad,  quedó claro, que aparecieron nuevos fantasmas y muy graves.  Suponíamos que la democracia liberal sería pieza de garantía, lejos de estarlo, los retos nuevos la han puesto en cuestión inexplicablemente, ejemplo, el populismo, para citar solo uno, le han puesto sobre la cuerda floja, a ellos se suma la crisis migratoria y el terrorismo, que es de toda índole.  Esto quiere decir, que el liberalismo pierde credibilidad paralelo a la revolución tecnológica y biotecnología, la infotecnologia. Hoy enfrentamos otros retos, gracias a la revolución tecnológica y a la conectividad. Ejemplo, los algoritmos de macrodatos están creando todo tipo de monstruos, desde dictaduras popular, hasta óptica manqueas sobre cualquier suceso o elección.
El libro no es un memorial de agravios contra la tecnología, la descifra para advertir las consecuencias que genera  y las consecuencias para las sociedades humanas. De igual manera, después del primer capítulo aborda las respuestas potenciales a estos retos dentro de la revolución de las TIC y las redes sociales. Se pregunta: “¿ pueden los ingenieros de Facebook utilizar la inteligencia artificial (IA) para crear una comunidad global que salvaguarde la libertad y la igualdad humanas?”.
Trata igualmente el tema del terrorismo frente a estos fenómenos concomitantes. En la tercera parte habla de los desacuerdos políticos, la cuarta explica fenómenos como la posverdad, la pregunta que se hace es, ¿ Hasta qué punto podemos comprender los acontecimientos globales y distinguir entre las fechorías y la justicia?.
En la quinta parte, está el análisis puntual de todos estos fenómenos, hilvana todas estas referencias, ya conocemos la lucidez de este gran historiador Israelita para hacerlo.
Su lectura es fácil, el texto como todos lo de este gran historiador, constituye una mirada diferente y lúcida de lo que afrontaremos, espero mis lectores lo aborden.






martes, noviembre 27, 2018

LOS SUCESOS ALREDEDOR DE LA FINAL DE LA LIBERTADORES



La globalización y la conexión total, las 24 horas, los 365 días del año, de la mano de las redes sociales, la revolución de la información y las comunicaciones, nos ha llevado a vivir en una aldea global, cualquier suceso del planeta por alejado e ínfimo del lugar en que se produzca, no sólo lo conocemos en segundos sino que nos afecta de manera inmediata. Lo mismo pasa con ciertas posiciones ideológicas o políticas, en menos de lo que pensamos asumen el rol de partos mundiales, la política todos los días produce estos fenómenos, los movimientos feministas, el movimiento Queer, los ecologistas, son un ejemplo de ello y fueron de una intensidad antes no vista, ciertas posiciones, por triviales se vuelven virales, lo mismo pasa con algunos hechos sociales. El efecto mariposa, cualquier suceso repercute en menor o mayor grado en todo el planeta, esto nos hace completamente vulnerables. La pregunta esta semana es: Quién volvió el fútbol una guerra. Las barras bravas, que nacieron en Buenos Aires e Inglaterra, a qué hora se convirtieron en factores tan determinantes para este deporte. Quién volvió la rivalidad entre dos equipos una batalla, con los resultados nefastos que hemos presenciado en el mundo: Asesinatos, agresiones y verdaderos guetos con fronteras invisibles. Lo mismo pasa con las tribunas de los estadios, hay espacios asignados a ciertas barras a los que nadie puede acceder.
Lo que sucedió esta semana en el estadio monumental de River fue un oprobio, una vergüenza, fue la flagrante evidencia de lo mal que estamos, peor, lo mal que esta este deporte, no sólo mueve grandes masas, sino dinero a granel, es una máquina de producir riqueza, lo que no está mal en un capitalismo voraz donde la rentabilidad es la medida, lo expreso simplemente para ratificar, que alrededor suyo hay intereses económicos de todo tipo. Sobra decir, este un negocio privado, con muy poco control de las autoridades, es una aldea sin control, aquí radica parte del problema.
Cuando hablo de crisis, no me refiero solo a Buenos Aires, sino a Latinoamérica, todos, padecemos este flagelo. Es imposible en un clásico ir con tranquilidad a un estadio. Ponerse una camiseta es  peligroso, no sabe usted cuando se va encontrar con una jauría de bárbaros que decida agredirlo, matarlo, basta mirar los registros de asesinatos por estos móviles en una ciudad como Bogotá para corroborarlo, asustan. Todo pasa sin que las autoridades quieran reconocer el problema. Alrededor de estas barras, de esta ideologización y radicalismo de los equipos, en una especie de nacionalismo perverso, hay un negocio descomunal. Hay gente enriqueciéndose de la reverberación de estas pasiones. Demuestra una vez más, como la masa, la población, sigue siendo muy vulnerable, se deja llevar como borrega por estos gurúes de la pasión desmedida, como sucede con los políticos, los falsos profetas, son de alguna manera explotados.
Hace mucho tiempo leí masa y poder de Elías Caneti. La vigencia de este texto es absoluta. En este partido nos vendieron todo tipo de mentiras: La final del mundo, el partido del siglo, un encuentro único e irrepetible. El negocio de los derechos de televisión estaba detrás, la venta de jugadores, la reventa de Boletas, todo son intereses, la gente, vaya al carajo, consumidores al final y al cabo, esa es la lógica.