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viernes, diciembre 02, 2022

EL DESCONTENTO DE RUSIA

 El nacionalismo ruso tiene una larga y conflictiva historia, que va desde el llamado de Lenin por la unidad soviética hasta el secesionismo de Yeltsin. Como demuestra la guerra con Ucrania, la relación de Rusia con sus “hermanas menores” sigue sin resolverse. 

1 diciembre 2022 

Tomado del último número de la excelente revista "Letras Libres".                                                                                                                                                                                                                                                                                        El 19 de noviembre de 1990, Borís Yeltsin dio un discurso en Kiev para anunciar que, después de más de trescientos años de domino de los zares y luego del régimen totalitario soviético desde Moscú, Ucrania por fin sería libre. Rusia, dijo, no quería tener ningún papel especial en dictar el futuro de Ucrania, ni buscaba convertirse en el centro de ningún imperio futuro. Cinco meses antes, en junio de 1990, inspirado por los movimientos independentistas en el Báltico y en el Cáucaso, Yeltsin emitió una declaración de soberanía rusa que sirvió como modelo para las demás repúblicas soviéticas, incluyendo Ucrania. Aunque no llegaron al extremo de exigir una separación total, en sus pronunciamientos aseguraban que la URSS tendría únicamente el poder que sus repúblicas estuvieran dispuestas a otorgar. 

Las ambiciones imperiales rusas pueden parecer antiguas y persistentes. Incluso medios relativamente sofisticados presentan a un Kremlin empeñado en dominar a sus vecinos que parece haber pasado de los zares a Stalin, y de Stalin a Putin. Así que vale la pena recordar que, no hace mucho, Rusia le dio la espalda al imperio. De hecho, en 1990 y 1991 fue el secesionismo ruso –junto con los movimientos separatistas al interior de las repúblicas– lo que derrumbó a la URSS. Para vencer el intento del líder soviético Mijaíl Gorbachov de preservar la unión, Yeltsin fusionó las preocupaciones de los demócratas liberales y los nacionalistas conservadores rusos en una alianza improbable. Como el Make America great again de Trump, o el Brexit de Boris Johnson, Yeltsin insistió en que los rusos, el grupo dominante en la Unión Soviética, eran un grupo oprimido. Pugnó por la separación de los otros que eran vistos como una carga para permitir la renovación rusa.Las ambiciones imperiales rusas pueden parecer antiguas y persistentes. Incluso medios relativamente sofisticados presentan a un Kremlin empeñado en dominar a sus vecinos que parece haber pasado de los zares a Stalin, y de Stalin a Putin. Así que vale la pena recordar que, no hace mucho, Rusia le dio la espalda al imperio. De hecho, en 1990 y 1991 fue el secesionismo ruso –junto con los movimientos separatistas al interior de las repúblicas– lo que derrumbó a la URSS. Para vencer el intento del líder soviético Mijaíl Gorbachov de preservar la unión, Yeltsin fusionó las preocupaciones de los demócratas liberales y los nacionalistas conservadores rusos en una alianza improbable. Como el Make America great again de Trump, o el Brexit de Boris Johnson, Yeltsin insistió en que los rusos, el grupo dominante en la Unión Soviética, eran un grupo oprimido. Pugnó por la separación de los otros que eran vistos como una carga para permitir la renovación rusa. Las raíces del descontento nacionalista se hallan en el  estatus particular que tenía Rusia dentro de la Unión Soviética. Una vez que los bolcheviques tomaron el control de la mayor parte del territorio que había sido imperio de los zares, Lenin declaró “la guerra a muerte contra el chovinismo de la Gran Rusia”, y propuso alzar a las “naciones oprimidas” de las periferias. Para combatir la inequidad imperial, Lenin llamó a la unidad, creó una federación de repúblicas divididas por nacionalidad. Las repúblicas entregaron su soberanía política a cambio de integridad territorial e instituciones educativas y culturales en sus propias lenguas, y la elevación de la nacionalidad “titular” local a puestos de poder. La política soviética, siguiendo a Lenin, concebía a las repúblicas como patrias para sus respectivas nacionalidades (con regiones y distritos autónomos para las nacionalidades menos numerosas alojadas dentro de ellas). La excepción fue la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, abreviada como rsfsr, que continuó siendo un territorio administrativo que no estaba asociado con ninguna “Rusia” histórica ni étnica.Traducción del inglés de Pablo Duarte.Publicado originalmente en Aeon. 

Rusia fue la única de las repúblicas soviéticas que no tuvo su propio Partido Comunista, su propia capital ni su propia academia de ciencias. Estas omisiones contribuyeron al traslape incómodo entre “ruso” y “soviético”. 

Fue Iósif Stalin, un georgiano, quien promovió a los rusos al sitio de “primeros entre iguales” en la Unión Soviética, confirmado por su brindis de posguerra que daba crédito, “sobre todo, al pueblo ruso” de la victoria de los soviéticos sobre la Alemania nazi. Nikita Jrushchov continuó el compromiso soviético con la formación de una comunidad multiétnica que eventualmente convergiera en un sistema económico, cultural y lingüístico compartido. En este crisol soviético, Rusia era una especie de hermano mayor, en especial para las naciones supuestamente menos avanzadas de Asia Central. El ruso continuó siendo el idioma soviético de la movilidad ascendente; la historia y la cultura rusa eran las más celebradas, y los rusos en general consideraban que la Unión Soviética era “suya”. Al igual que los estadounidenses blancos que etiquetaban a otros grupos como “étnicos”, los rusos se veían a sí mismos como la norma en relación con las “minorías nacionales”. 

Para el final de la década de los sesenta, la Unión Soviética estaba conformada por una sociedad en su mayoría urbana y educada cuya legitimidad descansaba en su estatus como un Estado de bienestar estable. Liberados del terror, la guerra y las movilizaciones masivas de las décadas anteriores, los ciudadanos soviéticos pasaban su tiempo libre mirando la televisión y escuchando discos (algunos prohibidos por el gobierno, pero fácilmente asequibles gracias a las tecnologías de consumo producidas por el Estado). Después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, en la que entre veinte y veintiocho millones de ciudadanos soviéticos murieron, la estabilidad ganada en las décadas de posguerra llevó a que algunas personas se preguntaran cómo sería llevar una vida significativa una vez concluida la era de constantes luchas. La pregunta resultaba particularmente apremiante para la generación que se hizo adulta después de la muerte de Stalin en 1953. Ellos heredaron los logros más altos del Estado soviético –la victoria sobre Hitler, la conquista del espacio–, pero carecían de una causa histórica unificadora. Como sus pares en otras sociedades altamente desarrolladas de la década de los setenta, buscaron respuestas en los esfuerzos en pos de la mejora personal, en el despertar espiritual, en el hedonismo sin rumbo y en el activismo ambientalista. Algunos ciudadanos soviéticos idealizaban al Occidente inaccesible. Mientras que otros buscaban sus “raíces” en distintos pasados nacionales. El Imperio soviético subsidió distintas identidades etnoculturales subordinadas a una que era comunista (rusa) y universalizante. Con el paso del tiempo esta última se fue vaciando, y las otras estaban listas para ocupar ese espacio. 

Los escritores del movimiento denominado “prosa de la aldea” expresaron el sentir de varias nacionalidades de la pérdida del patrimonio. Estos autores, nacidos en zonas rurales y que estudiaron en Moscú, enmarcaban a los pobladores de los pueblos como los auténticos depositarios de la tradición, en un tono elegiaco equivalente al de contemporáneos extranjeros como Wendell Berry en Estados Unidos o John McGahern en Irlanda. Los más catastrofistas temían que la tierra y el pueblo ruso estuvieran bajo asedio de fuerzas más allá de su control. La novela apocalíptica El adiós a Matiora (1976), de Valentín Rasputin, se inspiró en la inundación de su pueblo natal para crear la estación hidroeléctrica de Bratsk. En la novela, la vieja viuda Darya condena el proyecto como una catástrofe ecológica y espiritual. Lamenta la destrucción de su hogar ancestral, pero, en lugar de reubicarse en la ciudad, ella y varios más se quedan en el pueblo y mueren ahogados. 

El movimiento de la “prosa de la aldea” no estaba solo en percibir que la identidad rusa se hallaba bajo amenaza en la Unión Soviética. Su preocupación era compartida por los apparátchiki rusos como Dmitri Polianski, un integrante del politburó, y otros miembros de la intelectualidad como el editor de la revista Octubre, Vsévolod Kóchetov. Para ellos, la Unión Soviética era la reencarnación del Imperio ruso, destinado a retomar su manto histórico como una autocracia anti-Occidental arraigada en un campesinado revitalizado. Supuestamente estaba siendo entorpecido por los judíos (y, cada vez más, por personas del Cáucaso y de Asia Central), que vivían del trabajo y de los recursos rusos, e impedían su progreso. A partir de la década de los sesenta, el partido de Estado soviético se apropió de los sentimientos nacionalistas rusos para robustecer su legitimidad en declive. Instituciones oficiales como la editorial Molodaya Gvardiya y la Sociedad Rusa para la Protección de la Cultura y los Monumentos operaron como centros clave para el reclutamiento de personas a la causa nacionalista rusa. 

Gran parte de la cultura que los nacionalistas rusos produjeron era compatible con la imagen que la Unión Soviética tenía de sí misma. El pintor Iliá Glazunov glorificaba a figuras como Iván el Terrible y a san Sergio de Rádonezh junto a retratos de Leonid Brézhnev, el secretario general del Partido Comunista. El crítico eslavófilo Vadim Kozhinov declaró que Rusia había salvado al mundo tres veces: de Gengis Kan, de Napoleón y de Hitler. Es importante considerar que el elogio a los logros rusos algunas veces iba acompañado de la indignación acerca de los malos tratos recibidos, y otros materiales más radicales circulaban a manera de samizdat (una forma de autopublicación). A Aleksandr Solzhenitsyn, que consideraba al comunismo como una ideología extranjera que separaba a Rusia de su herencia ortodoxa, le fue retirada su ciudadanía soviética después de una despiadada campaña de prensa que lo acusó de “estar desbordado de odio patológico” por el país y por su gente. 

Mientras que los nacionalistas rusos como Solzhenitsyn fueron castigados por desafiar directamente el derecho de gobernar soviético, los líderes soviéticos eran castigados por desafiar al nacionalismo ruso. En 1972, Aleksandr Yákovlev, el jefe en turno del Departamento de Propaganda del Comité Central y más adelante uno de los principales asesores de Gorbachov, publicó una carta en un periódico soviético en la que atacaba tanto a las formas disidentes como a las que seguían la línea oficial del nacionalismo ruso. Este artículo llevó a la remoción de Yákovlev y su transferencia a la embajada en Ottawa. 

La imagen más popular y la más ampliamente reconocida de la victimización rusa fue creada por el escritor, director y actor Vasili Shukshín. Shukshín nació en la región Altái de Siberia, hijo de un padre campesino que fue ejecutado durante la colectivización forzada de la agricultura ordenada por Stalin (un hecho que se excluyó de su biografía oficial por considerarse impropio de un miembro del Partido Comunista). Después de mudarse a Moscú, se hizo famoso por los relatos jocosos en los que campesinos excéntricos se resistían a adaptarse a la vida moderna tocando la balalaica o yendo a los baños de vapor. Para principios de la década de los setenta, sin embargo, sus personajes cada vez estaban más perdidos y marginalizados. El último empeño de Shukshín como director de cine y su éxito más grande, Kalina krasnaya (1974) –distribuida como El árbol rojo–, se centra en Yegor, un exconvicto que lucha por encontrar su sitio después de escapar del hambre en el campo cuando era joven. “No sé qué hacer con esta vida”, le dice Yegor a su amable corresponsal epistolar que termina recibiéndolo en su casa después de que sale de la cárcel. Yegor finalmente reconecta con sus raíces rurales y comienza una nueva vida como conductor de tractor, pero su redención es interrumpida cuando los miembros de su antigua pandilla aparecen y lo matan ahí mismo en un campo. “No sientan pena por él”, dice fríamente el asesino mientras fuma un cigarro. “Él nunca fue una persona; fue un mujik [un campesino]. Y hay muchos de esos en Rusia.” 

La alegoría de Shukshín sobre la emasculación y la pérdida de las raíces era un reflejo de su perspectiva cada vez más sombría: en conversaciones privadas, se lamentaba por el estado de pobreza y abandono del campo ruso, y mencionaba que sus parientes hombres eran alcohólicos o estaban encarcelados. “Hay problemas en Rus’, grandes problemas”, escribió en su cuaderno. “Lo siento en mi corazón.” Pero su trabajo era irónicamente sentimental, no era ni iracundo ni acusatorio, y su salida del campesinado y su entrada a la intelectualidad sirvió como modelo para los mitos oficiales sobre el ascenso social. Shukshín ganó los principales premios y se benefició del amplio apoyo del Estado. 

Sin embargo, cuando Shukshín murió de un ataque al corazón poco después del debut de Kalina krasnaya, algunos nacionalistas susurraron que, como su famoso héroe, había sido víctima de la depredación. El escritor Vasili Belov, miembro del grupo de la prosa de la aldea y amigo cercano, escribió en su diario que “si [los judíos] no lo envenenaron [a Shukshín] directamente, entonces sin duda lo envenenaron indirectamente. Su vida entera estuvo envenenada por judíos”. Su director de fotografía, Anatoli Zabolotski, aseguró en el borrador de sus memorias (escritas a principios de la década de los ochenta) que Shukshín había leído Los protocolos de los sabios de Sion antes de su muerte y que quedó en shock después de enterarse de que los rusos estaban siendo víctimas de un “genocidio”. Zabolotski sugirió que el actor que interpretó al asesino de Yegor y su esposa (judía) habían matado a Shukshín para proteger el secreto. 

Hasta finales de la década de los ochenta, la xenofobia paranoica de los nacionalistas rusos (que incluía afiches en contra de la música disco y de los aeróbics) era algo medio oculto e irrelevante para la mayoría. Durante la perestroika (reforma) y la glásnost (transparencia) de Gorbachov, sin embargo –cuando todo, desde el Archipiélago Gulag de Solzhenitsyn (1973) hasta la astrología, estaba permitido–, las preocupaciones de los intelectuales nacionalistas hallaron vías más libres y amplias de expresión en la vida política, donde además se sumaron a las insatisfacciones más generales. Mientras que los activistas en el Cáucaso y en el Báltico exigían más autonomía política y cultural, en abril de 1989 las tropas soviéticas aplastaban una gran manifestación en Tiflis. Las denuncias de esta represión dieron inicio a las sesiones televisadas del Primer Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS en mayo de 1989. Valentín Rasputin estaba entre los delegados. Después de escuchar a los diputados del Báltico y de Georgia quejarse acerca del imperialismo ruso, Rasputin tomó la palabra para sugerir amargamente: ¿Quizás es Rusia quien debería separarse de la Unión, ya que la acusan de todos sus infortunios y ya que su atraso y su torpeza obstruye las aspiraciones progresistas de ustedes? […] Entonces podríamos pronunciar la palabra “ruso” sin temor a ser reprendidos por nacionalistas, podríamos hablar entonces abiertamente acerca de nuestra identidad nacional. […] Créanme, estamos cansados de ser chivos expiatorios, de ser motivo de burlas, de que nos escupan encima. 

Influido por las exigencias de otras repúblicas, el resentimiento de larga data de los nacionalistas rusos se estaba transformando de manera acelerada en separatismo. 

La devolución política y económica de la URSS por parte de Gorbachov produjo caos, incluida una severa escasez de alimento. Los medios, de súbito sin censura, exponían la violencia y la degradación que iba desde las represiones estalinistas hasta la fallida guerra en Afganistán. En respuesta a la andanada de malas noticias, la intelectualidad lamentaba la “ruina total” de Rusia. El historiador cultural y sobreviviente del gulag Dmitri Likhachov dijo que el régimen comunista había “humillado y robado tanto a Rusia, que los rusos apenas podían respirar”. En Collapse. The fall of the Soviet Union (2021), Vladislav Zubok relata cómo la idea separatista fue adquiriendo empuje durante la primera mitad de 1990 gracias a tres fuerzas “mutuamente hostiles”: los nacionalistas rusos dentro del partido y de las élites, la oposición democrática que dominaba la política en Moscú y las masas que apoyaban al rival de Gorbachov, Yeltsin, un apparátchik carismático que se transformó en el “zar del pueblo”. 

Yeltsin, que fue elegido como el primer jefe del Sóviet Supremo de la rsfsr, azuzó a las masas al declarar que la Unión Soviética les robaba dinero a los rusos para subsidiar a Asia Central. “¡Ya fue suficiente con darles de comer a otras repúblicas!”, exclamó en un discurso a los obreros, quienes respondieron con un cántico en contra de Gorbachov. Yeltsin llamó a la “resurrección espiritual, democrática y nacional” de Rusia, y prometió redistribuir los recursos entre la gente. Aunque Yeltsin hizo propios algunos elementos de las ideas de los nacionalistas conservadores, él era también pro-Occidental y buscó avanzar la democratización y la mercantilización, a las cuales aquellos se oponían. 

Contrario a Yeltsin, Gorbachov soñaba con crear un “hogar europeo en común” que incluyera a todas las personas de la URSS en una relación mucho más cercana con Occidente. Para finales de 1990, todas las repúblicas soviéticas respondieron al vacío de autoridad central y al ejemplo que pusieron los exsatélites soviéticos en Europa del Este al declararse soberanos (y en varios casos, independientes). Sin embargo, la forma futura que tomaría su relación con la unión seguía sin estar clara y posiblemente todavía era compatible con la visión de Gorbachov de una federación más equitativa. 

En noviembre de 1990, Yeltsin viajó a Kiev como parte de una estrategia para debilitar a Gorbachov por medio de una nueva unión desde abajo, basada en los vínculos “horizontales” entre Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajistán. Como sucedía con otras élites políticas de su tiempo, el empleo de la palabra “soberanía” en los discursos y en el material promocional de Yeltsin resultaba ambiguo. De acuerdo con su asesor, Guennadi Búrbulis, el ensayo “Reconstruir Rusia” de Solzhenitsyn, publicado poco tiempo antes, ejerció una influencia enorme en Yeltsin. El texto aseguraba que el pueblo ruso estaba exhausto y proponía disolver la URSS y al mismo tiempo retener un núcleo eslavo de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, junto con las zonas pobladas por rusos de Kazajistán. La idea de Solzhenitsyn de que estos tres grupos de personas “surgieron de la preciosa Kiev” era una que compartían muchos rusos que no necesariamente se identificaban a sí mismos como nacionalistas, pero asumían que se mantendrían unidos. 

Las expectativas de Yeltsin de un acercamiento a Ucrania pronto se vieron frustradas. En agosto de 1991, el fallido intento de golpe de los comunistas de línea dura puso punto final a las esperanzas de Gorbachov de revitalizar a la unión y consolidó el poder de Yeltsin, para ese momento el primer presidente electo de la rsfsr. El Rada Suprema, el parlamento ucraniano, aprobó una ley que proclamaba a Ucrania como un Estado independiente con un territorio “indivisible e inviolable”. Yeltsin, aterrado ante la posibilidad de perder Crimea, le pidió a su jefe de prensa que anunciara que la república rusa se reservaba el derecho de reconsiderar sus fronteras, y con ello enfureció al líder ucraniano Leonid Kravchuk. El gobierno de Yeltsin se echó para atrás y reconoció todas las fronteras existentes y, para diciembre de 1991, Yeltsin se unió con los líderes de Ucrania y Bielorrusia en el bosque de Belavezha para disolver oficialmente a la URSS. Los nacionalistas rusos conservadores estaban enfadados por el súbito fin del control de Moscú sobre la región, pero como lo explica Zubok, fueron ellos quienes habían planteado la cuestión de la soberanía rusa en un principio y se opusieron a Gorbachov cuando él luchaba por salvar a la unión. 

El presidente kazajo Nursultán Nazarbáyev se enteró de la reunión en Belavezha después de que esta había sucedido. Yeltsin consideró que Kazajistán debía ser parte de una nueva comunidad de Estados independientes, pero quería dejar fuera a las repúblicas “musulmanas” de Asia Central. Nazarbáyev insistió en su inclusión, y al final lo consiguió. De acuerdo con el libro Central Asia (2021), de Adeeb Khalid, la independencia absoluta de la Unión Soviética era algo “inesperado y, en muchos sentidos, no deseado tanto por los ciudadanos como por las élites políticas de Asia Central”. Como proveedora de materias primas, la región estaba en desventaja por el aislamiento de las estructuras económicas de la unión. Por muy grande que fuera su entusiasmo por fortalecer la identidad y la autonomía nacionales, algunos políticos y miembros de la intelectualidad consideraban que incluso una unión debilitada con Rusia era preferible a la separación. La sorpresiva disolución proclamada en Belavezha fue la ironía final del Imperio soviético: para pueblos considerados inferiores, incluso su libertad fue dictada por Moscú. 

Mientras que las otras naciones del antiguo bloque del Este celebraban un “regreso a Europa”, la fusión de lo ruso y lo soviético impidió la creación de una identidad nacional que se basara en quitarse de encima un yugo extranjero que la oprimía. Yeltsin esperaba que Rusia fuera bienvenida en “Occidente” con un gran paquete de ayuda y su ingreso a la otan. En cambio, se le dejó en el “Este” y apenas recibió una magra asistencia humanitaria. Después de décadas de que se les dijera que representaban a la civilización más avanzada del mundo, los rusos se vieron reducidos a comer raciones caducas del ejército estadounidense. La “terapia de choque” económica del gobierno de Yeltsin, implementada en concordancia con asesores occidentales, trajo al país una atmósfera de ilegalidad brutal que enriqueció a unos cuantos y empobreció a muchos otros. El economista neoliberal de Harvard Jeffrey Sachs y el Harvard Institute for International Development en Moscú ayudaron a diseñar la reforma de mercado y el paquete de privatizaciones de Yeltsin, que fueron implementados a una velocidad vertiginosa. Las tasas de crimen y mortalidad se dispararon al tiempo que los ahorros desaparecieron de la noche a la mañana. 

Apabulladas por la inflación y las carencias, varias repúblicas y regiones rusas desarrollaron movimientos soberanos destinados a conseguir ventajas políticas y económicas por encima de otros territorios (incluida la tierra de Yeltsin, el óblast de Sverdlovsk, que por un breve tiempo se declaró la “República de los Urales”). Estas fueron en gran parte controladas por la Constitución de diciembre de 1993 de Yeltsin. La República de Chechenia, sin embargo, continuó buscando la independencia total, lo que llevó a que Yeltsin tomara la desastrosa decisión de invadirla en 1994. La Federación Rusa era una red de repúblicas basadas en la nacionalidad, distritos autónomos y regiones territoriales sin un concepto unificador. En junio de 1996, el gobierno de Yeltsin anunció un concurso para generar una nueva “idea nacional”. Nunca se eligió al ganador. 

Los políticos nacionalistas rusos intentaron convertir la pobreza y la desilusión en votos contra Yeltsin. Vladímir Zhirinovski, un provocador racista y antisemita y el líder de un partido con el engañoso nombre de Partido Liberal-Demócrata de Rusia (PLDR), pedía un restablecimiento de un Estado autocrático ruso dentro de las fronteras de la era soviética. El Partido Comunista de la Federación Rusa de Guennadi Ziugánov ofrecía una suerte de imperialismo ruso al estilo estalinista influido por el concepto de “eurasianismo” propuesto por Lev Gumiliov. Estos partidos lograron un éxito electoral moderado. El PLDR tuvo un buen desempeño en las elecciones de 1993 y Ziugánov quedó atrás de Yeltsin por solo tres puntos porcentuales en las elecciones presidenciales de 1996. Pero muchos rusos, en especial la generación más joven, estaban más interesados en los problemas y las posibilidades del presente (incluidos los viajes al extranjero y los bienes de consumo), más que en el mesianismo chovinista que miraba al pasado. 

A lo largo de la década de los noventa, las imágenes de pérdida de poder y venganza fueron adquiriendo más fuerza en la cultura popular rusa. Los hombres perdidos de las historias de Shukshín, por ejemplo, se transformaron en héroes de acción que ofrecían una masculinidad redentora por medio de la violencia. Danila, el protagonista del éxito de cine Brother (1997) y Brother 2 (2000), es un joven veterano de la guerra de Chechenia emprendida por Yeltsin, nacido en un pueblo empobrecido. En una escena al inicio de la película, su abuela dice que Danila es un caso perdido y que morirá en prisión como su padre. Ella lo envía a San Petersburgo a que su hermano mayor sirva como su mentor, y este resulta ser un asesino a sueldo de la mafia. En lugar de ser víctima, Danila se convierte en un vigilante honesto que persigue a los malos (en especial a hombres del Cáucaso), y protege a los débiles (rusos y rusas pobres). 

En la secuela, Danila viaja a Estados Unidos para rescatar a las víctimas de un imperio del mal liderado por un empresario estadounidense aliado con la mafia ucraniana de Chicago y los “nuevos rusos “ de Moscú. Los “Otros estereotípicos” encarnan las amenazas que enfrentaban los rusos; en Chicago, conoce a una trabajadora sexual de nombre Dasha que es manejada por un padrote afroamericano abusivo. En el clímax de la película, Danila cobra venganza con un tiroteo en una discoteca en el distrito ucraniano de la ciudad. La buena moral está claramente de su lado: Danila declara su amor por su patria y repite eslóganes de la Segunda Guerra Mundial, del estilo: “Los rusos en la guerra no abandonan a los suyos.” Al final de la película, él y Dasha beben vodka en un vuelo de regreso y la canción “Goodbye, America” (cantada por un coro de niños) suena de fondo. Brother 2 se estrenó en 2000, el año en el que Vladímir Putin llegó al poder. 

Putin mantuvo su distancia frente a los nacionalistas, afirmó que Rusia era parte de la “cultura europea” y cooperó con la invasión estadounidense a Afganistán, al mismo tiempo que tenía como una oposición leal en el parlamento al PLDR y a los comunistas. Como Yeltsin, selectivamente incorporó aspectos de sus ideas, por ejemplo, en su decisión de recuperar el himno soviético. Rechazó otros de los caballitos de batalla de los nacionalistas rusos, incluidos el racismo explícito y el antisemitismo. Los precios al alza tanto del petróleo como del gas durante los dos primeros periodos de Putin (2000-2008) mejoraron significativamente la calidad de vida de los rusos. Putin defendió cada vez más que la misión del país era ser un bastión de valores tradicionales que estaba listo para buscar restituciones por las indignidades sufridas en los años anteriores. 

La anexión de Crimea en 2014 elevó los índices de aprobación de Putin a niveles históricos entre rusos étnicos, así como entre tártaros, chechenos y otros grupos de la Federación Rusa. Sin embargo, el entusiasmo público por una expansión territorial mayor seguía siendo limitado. En enero de 2020, una encuesta realizada por el Levada Center descubrió que el 82 por ciento de los rusos pensaban que Ucrania debería ser un Estado independiente. Las encuestas anuales han demostrado consistentemente que los rusos prefieren tener un alto estándar de vida que tener un estatus de poder muy alto (excepto en el momento de resplandor posterior a la anexión de Crimea en 2014). Ahora, mientras Putin intenta canalizar la sensación de agravio nacional para apoyar una guerra a gran escala contra el vecino al que una vez se le prometió la libertad, el caso soviético sirve como recordatorio de que el resentimiento es un arma impredecible. El orgullo y la victimización de los rusos sirvió para impulsar al Imperio soviético en un momento en que la ortodoxia comunista perdió la capacidad de convencer. Pero al final alimentó los argumentos de que la ambición imperial imponía un costo demasiado alto para el pueblo ruso, convirtiéndolo en un recurso desechable. 

Shukshín murió en el letargo relativo de la década de los setenta soviéticos, cuando había una especie de desorientación nacional que no necesariamente estaba vinculada con un programa político. Su obra no idealizaba un pasado desaparecido ni un futuro brillante. No había chivos expiatorios ni salvadores, y los intentos de venganza terminaban en autodestrucción. En su relato “Bastardo” (1970), un exconvicto del campo considera matar a un hombre que cree que lo humilló, pero en lugar de hacer eso decide suicidarse. Durante sus momentos finales, siente “la paz de una persona perdida que entiende que está perdida”. 

Putin se hizo adulto en la década de apogeo de Shukshín, y conoce su obra. Como los nacionalistas rusos que alguna vez susurraron sobre asesinatos, él ha intentado apropiarse de la memoria de Shukshín para sus propios fines. En noviembre de 2014 hizo acto de presencia en la adaptación teatral de los relatos de Shukshín en el centro de Moscú. Era el Día de la Unidad Nacional, un día de asueto imperial que su administración recuperó porque recordaba la expulsión de las fuerzas polacolituanas del Kremlin en 1612 y la fundación de la dinastía Románov. En las palabras que pronunció al subir al escenario, Putin elogió a Shukshín por mostrar a “hombres sencillos porque está es la esencia de Rusia. Es una pena que Shukshin no está con nosotros, concluyó Putin, "Por lo menos tenemos a sus héroes, Rusia depende de ellos.


Traducción del inglés de Pablo Duarte.
Publicado originalmente en Aeon.

domingo, octubre 30, 2022

EL PROYECTO DE PAZ TOTAL EN EL MARCO DE LAS MODIFICACIONES DE LA LEY 418 DE 1997

  La plenaria de la Cámara de Representantes aprobó este miércoles el proyecto de reforma a la ley de Orden Público, el marco legal de la “paz total”, iniciativa que da la estructura para las negociaciones y sometimientos que pretende adelantar el gobierno de Gustavo Petro con los diversos grupos ilegales que han manifestado su voluntad de diálogo.

“Acabamos de aprobar el proyecto de ley de la paz total. Se convertirá en ley de la República para que podamos cesar esa noche de la guerra y comencemos a construir la paz desde los territorios. Ojalá todos los actores puedan llega a acuerdos de paz o de sometimiento a la justicia para que se acabe la guerra en el territorio colombiano”, señaló el representante de Comunes, Pedro Baracuto.

La coalición de gobierno fue aplanadora al darle el sí a la paz total con 125 votos frente a 13 representantes que votaron en contra. La discusión de esta iniciativa legislativa se prolongó por cinco horas en la plenaria de la Cámara.

Lea más: Gobierno ganó la puja: narcodisidentes de Farc sí entrarán a la paz total de Petro

Con esta ley –pendiente de la conciliación de los textos– el gobierno adquirió sus facultades para negociar o someter a grupos ilegales como el ELN o las disidencias de las FARC.

“Este es un escalón más, una evolución en relación con lo aprobado en el mismo Senado. La próxima semana vamos a conciliar los textos. Muchas gracias porque este es un mensaje a Colombia, en pocos días esperamos la sanción del presidente y esto será ley. Este es el inicio hacia la profundización de la democracia y el paso de página de la violencia en la que nos hemos sumido”, celebró el ministro del Interior Alfonso Prada.

Para saber más: Gobierno Petro no negociaría de nuevo con el desertor Iván Márquez, tendrá que someterse

Durante la discusión de esta reforma, que se prolongó por cuatro debates, el gobierno desistió de la idea de indultar a los procesados o condenados por cometer delitos durante la protesta social.

¿Qué puntos deberá conciliar el Senado y la Cámara?

Uno de los puntos en los que el Congreso en pleno deberá conciliar tiene que ver con la posibilidad de crear un servicio social como alternativa al militar obligatorio. En el último debate en Senado, esta propuesta se hundió por un voto (40 en contra y 39 a favor); mientras que la Cámara le dio el sí a la posibilidad de tenerlo en la legislación.

El ministro de la Defensa, Iván Velásquez, había defendido esta iniciativa ante los parlamentarios, incluso, consideró que el servicio social podría ser una alternativa mientras se procedía con la eliminación gradual del servicio militar obligatorio. El servicio social contempla que bachilleres, estudiantes universitarios y jóvenes con educación básica pudieran acompañar procesos de alfabetización en comunidades, acompañamiento a las víctimas y hasta prestar el servicio de bomberos.

La conciliación de los textos, según el MinInterior, se programará para la próxima semana. A partir de ahí, vendría la sanción presidencial de Gustavo Petro.


lunes, octubre 17, 2022

OPERACION ORION

 Este artículo fue escrito con el apoyo de la unidad investigativa "del Espectador", tomado directamente y, más exactamente con lo escrito por la periodista de ese medio: Silvia Corredor Rodríguez.


Cuando hablo de Orión me refiero a la primera toma militar urbana ocurrida en Colombia, exactamente la ordenada por el presidente Uribe, el 16 y 17 de octubre del 2002 en algunos Barrios de la comuna 13 de Medellín. Como suele ocurrir con muchos hechos oprobiosos en este país, con las masacres, aún estamos lejos de la verdad.  puedo decir, como lo han registrado muchos periodista que han auscultado el tema con rigor, que son 20 años de impunidad.

Fueron mil hombres "entre militares, el Gaula de Medellín, el CTI, el DAS, e integrantes del bloque paramilitar Nutibara, se tomaron 234 barrios de la comuna: Belencito, El Corazón,20 de julio, el Salado, Las independencias, Villa Laura y Nuevos Conquistadores", entre otros.

El objetivo según el gobierno central y el ejecutivo en persona fue "encontrar y expulsar a las milicias urbanas de la Farc, el ELN y los comandos armados del Pueblo que supuestamente estaban en la comuna". Realmente fue un confinamiento, nadie podía salir o entrar mientras estas fuerzas controlaban todo; la toma se hizo con tanquetas, carros blindados y helicópteros. Los medios de comunicación no tuvieron acceso, luego se violó el derecho a la información sobre la misma libremente, no se nos puede olvidar que es un derecho fundamental.

Está toma estuvo encabezada por el general Mario Montoya Uribe, comandante de la brigada del ejército en la época de la toma. Curiosamente hoy está investigado por corrupción, vínculos con el paramilitarismo y por ser presuntamente el autor de ordenar o ejecutar más de cien personas.

Este fue el inició de la política de  seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez. "La toma dejó 43 civiles heridos, dos asesinatos y cientos de desaparecidos" que aún, son buscados por los familiares, tan solo se limitan a indagar dónde están sus cuerpos.

Algunos procesos que se llevan de la operación Orión son por los homicidios  de Elkin Jesús Restrepo y Diego Alexander Salazar y la búsqueda  de Danny Ferney Quiroz Benítez, Blanca Lilia Luz Marín, Edwin Antonio Salazar Granada, Jhon Fredy Sanches Castrillón, Sandra Liliana Ortiz y más de cientos de desaparecidos".

Después de la toma quedó el grupo paramilitar Cacique Nutibara quienes aumentaron el número de desaparecidos. Espero entrevistar alguno de los sobrevivientes, pero es claro que la huella y el estigma paraestatal aún queda como paradigma de un estado que no hace presencia sino  en la mayoría de ocasiones para hechos absolutamente vergonzosos. Nunca ha habido reparación por este hecho, esperamos este gobierno haga lo suyo al respecto. No sobra apoyar a la ONG libertad   que aboga por la verdad y a los cientos de familiares que piden claridad sobre los cuerpos de los desaparecidos.

LA ESCOMBRERA (Tomado de Wilquipedia)

Se trata de un terreno de cerca de tres hectáreas de botaderos de materiales de construcción, utilizados por grupos armados al margen de la ley para ocultar los cuerpos de sus víctimas.3​

La Corporación Jurídica Libertad, que adelanta procesos judiciales de víctimas del conflicto, ha logrado identificar a cerca de 105 personas que estarían sepultadas en La Escombrera.19​ El exjefe paramilitar Diego Fernando Murillo Bejarano, alias “Don Berna”, quien comandó el Bloque Cacique Nutibara, operando en Medellín, fue uno de los primeros en reconocer que hombres bajo su mando sepultaron personas allí. Estas declaraciones las dio en una de las audiencias de Justicia y Paz. Juan Carlos Villada Saldarriaga, más conocido como ‘Móvil 8’,20​ y Jorge Enrique Aguilar Rodríguez, alias “Aguilar”, también reconocieron su responsabilidad e identificaron cuatro puntos donde podrían estar sepultadas cerca de 45 víctimas.21​

Desde entonces, los familiares de las víctimas han venido denunciando y exigiendo el cierre definitivo de La Escombrera, donde aún se siguen depositando desechos de construcción.

En agosto del 2015, luego de recibir recomendaciones de grupos forenses de Argentina, Guatemala y Perú, la Fiscalía inició la exhumación en La Escombrera; específicamente, en La Arenera, punto señalado por ‘Móvil 8’. Después de cinco meses de trabajo, no hubo ningún hallazgo.19​

En febrero de 2020, Jurisdicción Especial para la Pazla (JEP) ordena a la Alcaldía de Medellín, a la Fiscalía, al Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), a Medicina Legal, a la Personería y a la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, de remitir la información que tuviera sobre los cuerpos hallados de la Escombrera, con una lista de 417 víctimas de desaparición forzada de la Comuna 13 entre 1978 y 2016.22​ En julio, la JEP, en ausencia de respuestas salvo de la Alcaldía de Medellín, reactiva su solicitud. La JEP solicita en el mismo tiempo de la Gobernación de Antioquia una propuesta de dignificación y memoria histórica de las víctimas de desaparición forzada en la comuna 13.23​

Los acuerdos de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP, firmado en 2016 es explícito en el reconocimiento de las víctimas, y como parte de este, puso un gran énfasis en el proceso de reconstrucción de la memoria histórica, el derecho a la verdad, la justicia, la reparación. y la garantía de no repetición.

Se ha constituido una comisión para generar procesos artísticos y culturales que preserven la historia y la realidad actual de la Comuna 13 de Medellín. Se busca profundizar el mandato de la Comisión de la Verdad, en un ejercicio que integre la memoria, el turismo y la transformación social, además de utilizar el arte como herramienta de transformación, dar voz a las víctimas, honrarlas e incluir su historia. en la verdad del conflicto armado y las operaciones militares realizadas en la Comuna 13. Para muchos de los habitantes de la Comuna 13, el pasado sigue siendo doloroso y se muestra a través del arte, especialmente con el movimiento hip hop, y el grafiti como un bien cultural compartido con la comunidad internacional. Las verdades, los recuerdos ayudarán a reconocer no solo la violencia que atravesó la comunidad en el contexto del conflicto, si no  también la resistencia, los afrontamientos y la dignidad de quienes habitan y aún están reconstruyendo la Comuna 13.









lunes, septiembre 19, 2022

FOUCAULT Y LA HISTORIA

  Nadie como MF ha trabajado el poder en todo su contexto para  explicar cómo su transversalidad se impone sobre el sujeto determinando gran parte de su voluntad y actos dentro de la estructura de una sociedad definida por él mismo. Un concepto quiero trabajar en este artículo, la relación de su filosofía o su pensamiento con la historia. Determinante en su obra.


Este gran pensador francés tiene como progenitores de su pensamiento a: Blanchot, Bataille, Canguilhen, Merlo Ponty y Hypollite; ´para llegar a los dos más importantes influencias de su pensamiento, Nietzsche y Heidegger, en oposición a ciertas maneras de pensar, para decirlo coloquialmente, bastante iconoclastas, pues aparecían como verdades incuestionables frente al análisis del ser frente a la sociedad, posiciones que eran incapaces de explicar la modernidad y las relaciones del sujeto con la sociedad. Respondía a la sentencia de Kant: Atrévete a pensar y bien que lo hace, pues no solo recurre a la historia, sino que lo hace críticamente y de manera puntual acentuando  en las discontinuidades según el objeto a que se refiera: La razón frente a la locura, para dar tan solo un ejemplo.


Empecemos a explicar la relación: Filosofía e Historia. Foucault, se impone la tarea de pensarlo todo de nuevo. Parto de una afirmación contenida en un texto llamado "Tras lo singular de Foucault" de Tuillan Yung, que trabaja acuciosamente esta relación. Expresa el autor del prólogo refiriéndose al objetivo del libro: "El del lazo indisociable entre la filosofía y la historia que se encuentra siempre presente en la obra de Foucault . Y entonces, si la filosofía se manifiesta como expresión histórica y su historia tiene pretensión filosófica, lo que Yuing va a tratar de mostrar es que este enigma se presenta más bien bajo la forma de una ambigüedad". Toma. como lo refiere el texto y como lo han señalado muchos estudiosos de su obra: "La segunda intempestiva" y "La genealogía de la moral" de Nietzsche. Dos términos importantes para tener en cuenta: Arqueología y genealogía. El primero “señala de buena forma lo que quiere decir. Es la condición de otra historia, en la que cual el concepto de acontecimiento se conserva pero en la que los acontecimientos afectan los conceptos y no a los hombres”. Este concepto se refiere a levantar las capas de cada acontecimiento u objeto para señalar las discontinuidades con que se construye y cómo nos llega. Genealogía tomando al mismo Foucault: “percibir la singularidad de lo sucesos, fuera de toda finalidad monótona; encontrarlos allí donde menos se espera y en aquello que pasa desapercibido por carecer de historia – los sentimientos, el amor, la conciencia, los instintos -; captar su retorno, pero en absoluto trazar la curva lenta de una evolución, sino reencontrar las diferentes escenas en las que han jugado diferentes papeles; definir incluso el punto de su ausencia, el momento en el que no han tenido lugar (Platón en Siracusa no se convirtió en Mahoma…)”.


Esta es la primera premisa tomada del texto de Tuillan: "Así, con Foucault, tiene lugar una filosofía que se expresa históricamente, o si se prefiere, una historia cuya pretensión es, a la vez, filosófica. Con distintos acentos y matices, la obra de Foucault ha mantenido esa constante: unas veces arqueológica, otras veces genealógica, pero siempre historiadora". Asume los problemas que le trae este pensar la filosofía desde la historia y la historia con carácter filosófico: "el posicionamiento frente a la historia implica un doble esfuerzo: primeramente, una tematización acerca del modo en que la historia se ha integrado en el saber moderno sobre el hombre, y en segundo lugar, la elaboración de un método primario para interrogar históricamente este mismo saber y la producción discursiva en general".  Así concluye en un aparte: "Lo anterior nos permitirá mostrar el lugar protagónico que el autor entrega a la historia como elemento constitutivo del discurso y además el ensamblaje analítico que dispone para su descripción". Ahondaré más en este tema tan encantador.


sábado, septiembre 03, 2022

LA AGENDA DEL NUEVO GOBIERNO DE COLOMBIA

 De la gestión pública depende el desarrollo de la sociedad y de sus resultados la mayoría de variables sociales. De hecho Colombia en este aspecto deja mucho que desear, solo basta mirar algunos aspectos para comprobar esta realidad de a puño. El gobierno del presidente Gustavo Petro promete una agenda amplísima de cambio, no solo en materia legislativa, empezando por la reforma tributaria más grande de que conozca el país, sino en materia agraria, restitución de tierras; salud, educación y una propuesta de paz muy amplia. 

Tenemos  un respeto por las instituciones muy encomiable, pero los signos de violencia e inequidad, vastas zonas sin presencia del estado y en manos de la delincuencia común y la guerrilla son el reflejo de la incapacidad del estado. El reto de este gobierno es mayor y no solo los actos legislativos son garantía de cambio.

Los últimos hechos le dejan ver lo difícil que es la tarea. La masacre de los  agentes de policía en Huila es un ejemplo de ello. Siguen matando lideres sociales y una parte enquistada de la sociedad parece no querer ceder a sus privilegios. Hablo de las disidencias de la FARC y de las BACRIN.

La reforma tributaria en un país de exenciones tentrá una difícil ruta en el congreso, para no hablar de la evasión y la presión que ejercerán los empresarios.  Los que votamos por el cambio somos conscientes de las dificultades, el gobierno debe buscar los apoyos sociales necesarios para producir los cambios que el país requiere.


sábado, julio 30, 2022

CINCUENTA AÑOS DE LA GUERRA CONTRA LAS DROGRAS CONSECUENCIAS PARA COLOMBIA

 Acabo de leer todo el Dosier de la revista "Análisis político" de la universidad nacional  sobre este tema. Sobra decir que es un excelente análisis y que realmente es necesario que lo leamos, para entender en buena medida lo que nos pasa. Parte de un hecho histórico concreto que introdujo una variable importante para el mundo desde las perspectiva de los efectos que ha tenido:  "El entonces presidente estadounidense Richard Nixon declaró en 1971 la “guerra contra las drogas”. Desde este momento, han corrido —en el mundo y en Colombia— ríos de dinero y de sangre". " Y a renglón seguido puntualiza: "La guerra contra las drogas y la economía respectiva impactaron de una manera brutal a Colombia articulándose a los mercados legales, a la política, a la sociedad y a la cultura. Por supuesto, también interactuaron permanentemente con nuestras diversas violencias, así como con nuestra otra prolongadísima guerra globalizada: la contrainsurgente".

El dosier abarca el tema desde dos grandes variables; "Sin hacer plena justicia a cada uno de los ocho textos del dosier, podría decirse que se pueden clasificar en dos grandes categorías. Por una parte, están aquellos que se concentran en las transformaciones sociales —muy en particular, agrarias— relacionadas con la guerra contra las drogas; por la otra, los que reflexionan sobre las políticas públicas generadas por ellas. Esto, insisto, es un poco mecánico, pues los primeros tienen implicaciones de política y se refieren a dichas transformaciones, y los segundos, necesariamente, dialogan con las implicaciones sociales de los diseños institucionales. Sin embargo, como puerta de entrada provisional, la idea de los dos énfasis puede ser útil para orientarse acerca de las propuestas analíticas contenidas en el dosier".

La pregunta que pretende respondes es: ¿Qué efectos sociales, políticos y culturales ha tenido la existencia de una economía ilegal masiva en el país, al menos desde finales de la década de 1970? Pocos han intentado contestar directamente esa pregunta. Tal vez sea así porque la intuición generalizada es que la respuesta es obvia: como el narco ha generado un deterioro moral masivo y de grandes proporciones (Henderson, 1984; Hobsbawm, 2018), lo mismo se puede decir con respecto de todos los sectores sociales, incluyendo a los campesinos cocaleros. A tal intuición se la puede articular desde distintas perspectivas teóricas, y a su objeto de análisis, ponerle diferentes marbetes, desde “capital social negativo” hasta “narcocapitalismo”. Independientemente de la forma de nombrarla, la llamaremos en adelante la hipótesis estándar".

Puntualiza e3l director en la introducción: "La hipótesis estándar parte de una constatación verídica, que está en la base de cualquier comprensión de los cambios generados por la implantación de cultivos ilícitos: contrariamente a algunos de sus vecinos andinos, en Colombia los cultivos de coca, marihuana y amapola no son (salvo algunas excepciones) ancestrales, sino de mercado. De aquí se concluye que la proliferación de estas plantas ha deteriorado el tejido social de las comunidades campesinas, al reemplazar viejas y sanas tradiciones y el ethos del trabajo duro por la violencia, la búsqueda del dinero fácil y el individualismo —imposible no recordar el “individualismo desconsiderado”, de Peter Waldman (2003), como causa de la violencia endémica colombiana—. También, por definición, las matas ilegales promueven una “cultura de la ilegalidad”. Esta destrucción masiva de capital social golpea también —quizá, ante todo— a los campesinos. Tal descripción es la premisa subyacente no solo a muchos análisis del efecto de los cultivos ilícitos sobre las sociedades rurales, sino también, a las alternativas de política impuestas u ofrecidas por tomadores de decisiones nacionales e internacionales a los campesinos, desde el llamado “desarrollo alternativo” hasta la fumigación. La premisa mayor de la hipótesis estándar se puede apoyar en muchas evidencias, como veremos líneas abajo; de hecho, también podría corroborarse por medio de analogías simples, pero con una poderosa capacidad de evocación. Por ejemplo, la penetración del narco en el sistema político tuvo un brutal efecto corruptor y desorganizador; por eso, resulta natural inferir de la naturaleza ilícita de los cultivos de coca, amapola y marihuana, y del resultante acceso a flujos masivos de dinero, una catástrofe moral y una desorganización de las sociedades rurales que se involucraron en aquellos".

En adelante y todos los análisis se remiten a los efectos culturales y morales que dicha economía ha tenido en Colombia, la dinámica que dicho dinero le ha impuesto a la sociedad y a la economía, no solo narcotizada en muchos de sus variables sino gravemente afecta en sus concepciones éticas, pues ya no importa de dónde viene el dinero, eso se da por descontado.

Mi propósito es que accedamos y leamos esta excelente dosier:

 REVISTA ANALISIS POLÍTICO 50 AÑOS CONTRA LAS DROGAS.pdf





martes, julio 26, 2022

ESTAMOS AL PORTAS DE UN RECESIÓN MUNDIAL

 El mundo por múltiples factores está al portas de una recesión mundial con consecuencias muy graves para Latinoamérica y concretamente para Colombia. Aún pagamos las consecuencias de la pandemia, la congestión en los puertos, la guerra entre Rusia y Ucrania con las tensiones que el conflicto genera políticamente y con consecuencias graves para el comercio mundial. Hace mucho tiempo no sufríamos una recesión de este tipo, por la interdependencia comercial entre los estados, es global y afecta a la totalidad de la economía mundial. Según el FMI se da cuando hay un crecimiento global de menos del 3 %. 

El mismo FMI prevé un crecimiento del 3.2 para este año y 2.9 para el 2023. La inflación en los EEUU nunca había tenido estos niveles (9.5%) con precios  de la gasolina muy altos, China tiene para este año el crecimiento más bajo en los últimos cuarenta años y Europa presenta los niveles más bajos de crecimiento, con problemas graves en materia energética por la dependencia del gas Ruso. Latinoamérica tendrá un crecimiento entre el 3 y el 3.5 este año y 2.9 para el próximo. El problema más grande de las economías emergentes será la inflación. En Colombia el peor problema es el alza galopante de los alimentos de la canasta familiar. 

El panorama no pinta nada bien, el mundo gracias a la guerra entre Rusia y Ucrania está fragmentado. Esto ha hecho que el comercio mundial esté afectado considerablemente, el dinero es más caro por razón de las altas tasas de interés, lo que a la vez genera un problema grave para los paises con prestamos en dólares, sobre todo para Latinoamérica.

Miremos  que plantea el FMI: 

"La recuperación económica mundial continúa en medio de un resurgimiento de la pandemia que plantea retos excepcionales para las políticas. La disparidad entre las recuperaciones previstas en los distintos grupos de economías —por ejemplo, entre las economías avanzadas y los países en desarrollo de bajo ingreso— se han profundizado desde la publicación del pronóstico de julio. Entre tanto, la inflación muestra una marcada alza en Estados Unidos y en algunas economías de mercados emergentes. A medida que se levantaron las restricciones, la demanda se aceleró, pero la oferta no respondió con igual rapidez. Aunque se prevé que las presiones de precios se moderen en la mayoría de los países en 2022, las perspectivas de la inflación son sumamente inciertas".

Hay mucha incertidumbre a nivel mundial y los retos para evitar la recesión no serán fáciles y dependen de muchos factores. Estaré atento a como se ira moviendo la economía a nivel global y de hecho Latinoamérica necesita actos por fuera de la ortodoxia económica. Espero que la clase dirigente sea superior a las circunstancias. 

sábado, julio 02, 2022

LA ELECCION DE GUSTAVO PETRO COMO PRESIDENTEDE COLOMBIA


 

Por primera vez en más de 100 años es elegido un presidente de izquierda en Colombia. En nuestro país, por razones diversas, la izquierda nunca había llegado al poder. Las razones son muchas, desde divisiones internas, llena de matices, históricamente sin electorado, con muchas tendencias y líneas irreconciliables;  hasta la actitud recalcitrante de una derecha que los fue eliminando cada vez que fueron una opción de poder real; o simplemente por ser una país tradicional y conservador en el fondo. Esto significa retos inconmensurables, pues por primera vez, han llegado al poder, con una representación importante en el congreso y con una plataforma social de cambio que, fue atendida por un electorado joven, nuevo, que no le perdono a los partidos tradicionales tantos años de poder sin ninguna política de cambio real.

En "El pacto histórico", partido del presidente hay de todo como en botica. Representantes de los partidos tradicionales, del Santismo, de las negritudes, de las etnias y lideres de la izquierda que vienen trabajando por un cambio desde hace muchos años. No será fácil gobernar con esa gama de matices e intereses, supongo que todos están sumados al poder alrededor de un programa de gobierno que se ha consensuado. Una cosa es la campaña y otra el manejo del poder, donde se requiere conocimiento de la administración pública, técnicos, políticos avezados y voluntad de poder para producir los cambios prometidos, sin caer en los mismos errores de siempre. El solo nombramiento de una burocracia necesaria, pues uno gobierna con los pares, hace que el ojo del presidente este alerta de no caer en las milemetrias del poder acostumbradas.  

Será un gobierno de unión nacional, hasta ahora el presidente electo ha hablado con todos los cuadros de poder tradicionales, supongo que armando mayorías que le permitan implementar su programa. Peligroso de antemano, pero es muy temprano para prender alarmas al respecto. El nombramiento de ciertos ministros le ha permitido despejar dudas sobre el miedo a terminar implementando cualquiera de las medidas de la irresponsable política venezolana que tanto daño le hizo al país hermano en 20 años de gobierno. Sí algo se precia en este país es la institucionalidad y el hecho de estar sujetos a una constitución que no es fácil cambiar locamente.

Espero lo mejor de este gobierno y que responda a la política social prometida, al desarrollo sostenible, a la búsqueda de energías alternativas, al incentivo de las oportunidades y a la promoción de la educación en todos los niveles como factor de desarrollo. 

lunes, junio 13, 2022

LA CONTIENDA ELECTORAL EN COLOMBIA Y EL ULTIMO LIBRO DE BYUNG-CHU HAN

Este artículo además de la lectura del texto Infocracia se  apoyó en el excelente y didáctico video pedagógico del argentino Claudio Álvarez Terán.

 La forma en que se ha manejado la campaña electoral en pro de la presidencia en Colombia, reviste un análisis mucho más allá de lo mediático y en cierta forma refleja la gran crisis de la razón comunicativa en el mundo. Es evidente que los procesos de racionalidad y comunicación están en crisis, por lo tanto el individuo como tal y como consecuencia directa la democracia. Excelente el texto de Byung-Chu Han titulado "Infocracia" de resiente publicación, miremos a ver las razones.

 Es una perfecta radiografía de lo que está pasando  actualmente en el mundo que, es lo mismo que pasa en el proceso electoral colombiano de manera estruendosa. La digitalización y la crisis de la democracia, resultan ser el a priori sobre el cual se desarrolla todo el texto con una lucidez abrumadora. Está claro para este filósofo coreano radicado en Alemania que, el mundo y como sustrato la democracia se encuentran amenazados por el avance del dominio de la información. El lo llama el régimen de la información, como la forma de dominio en la que, la información y su procesamiento, sumado a la inteligencia artificial determinan de modo decisivo los procesos sociales, económicos y políticos.

El libro hace una genealogía de los regímenes de dominación en todo el proceso histórico de la humanidad. Los divide en tres: Antiguo régimen, el moderno y el régimen de la información que es, el que nos interesa. Este último está basado en redes y autopistas de la información, la comunicación es la herramienta de dominación. En este periodo en apariencia, la libertad es total (La gente se siente libre),  base que permite los efectos de sujeción soportados en la dominación de la información digital. Aquí las personas no se sienten sujetas, la libertad aparente garantiza la dominación. Claro, con el ojo vigilante del gran hermano, está ahí siempre, nunca dejamos de estar controlados. Esto es lo visible, lo no visible son los algoritmos, quienes son, los que ejercen las plataformas que son la que en últimas nos dominan, a través de las redes, desde los deseos mas simples hasta nuestra manera de sentir, vestir, realizarnos y ser personas. 

El concepto de verdad como garantía de realidad en los términos clásicos ya no existe, menos "como construcción social de conveniencia que permite unos acuerdos entorno a lo que consideramos realmente verdad (Nietzsche)". El problema es que la realidad y la verdad hoy no se corresponden, no pertenecen a ninguna categoría. La verdad y la realidad son elaboradas desde el susurro de las redes, comunicación y community se volvieron una construcción algorítmica que solo busca la manipulación,  flota en las redes ( esto quiere decir, que lo único que no es trasparente, es la dominación algorítmica), la ficción que consideramos verdad, viene desde estas plataformas y ello no se discute.

Por eso la política no se hace en la plaza publica, ni se construye con argumentos o debates, ni responde a realidades, atiende a lo emocional, debidamente manipulada desde las redes y con fines perversos, destruir al otro no importa, esta es la sentencia que cruza cualquier acto electoral, pero el mundo desde donde se hace, viene del proceso de la digitalización. Las redes generan paraísos de cocuña, animan a las masas, el Big data (Este no cuenta nada, no hay relato) es lo que cuenta. Lo narrativo es sustituido por lo numérico. La digitalización somete al hombre, a nuestra percepción y a nuestra relación con el mundo. Esto es lo que el filósofo denomina "Infocracia". El libro y la razón sostuvieron la "Ilustración", el discurso político se establece como juego dialectico desde entonces. Desde la mitad del siglo XX con los medios de comunicación, la democracia se convirtió en teatrocracia, telecracia, no son los argumentos sino la perfomancia la que domina. Con la aparición de los medios digitales, la esfera pública es remplazada por la información viral.

No escuchamos a los candidatos, realmente estamos viendo construcciones ficcionales desde las redes con el objetivo claro de manipular y convencer. Lo emocional juega un papel relevante, fundamental, somos seres fáciles de manipular, el proceso de información y digitalización queda fielmente expresado. Está es la campaña más baja que he presenciado en Colombia, no hay debate ni rigor. Fatal.

Aconsejo leer el texto de este filósofo, realmente es muy claro. Sólo para pensar qué nos está pasando.



sábado, mayo 28, 2022

LLEGÓ LA HORA DE LAS DECISIONES EN COLOMBIA: LA PRIMERA VUELTA DE LA ELECCION PRESIDENCIAL

 El 29 de Mayo son las votaciones de  primera vuelta para elegir presidente en Colombia. Ha sido una campaña llena de acusaciones, descalificaciones, de muy pocos debates serios. En todo caso los candidatos más visibles: Gustavo Petro, Rodolfo Hernández, Sergio Fajardo y Fico Gutiérrez han tenido una campaña sin ninguna tregua, intensa en la búsqueda de electores, llenas de viajes, conferencias, plaza pública y reuniones gremiales y políticas en el proceso de conseguir alianzas, que son cruciales para la segunda vuelta.

Votar a conciencia es un deber ciudadano irrenunciable. Siempre en estos procesos la mentira más hipócrita es aquella norma que expresa: "Que los funcionarios públicos no pueden hacer política", cuando son los únicos que la hacen abiertamente, empezando por el propio presidente de la republica, quien no oculta sus preferencias y asume debates abiertos en contra de un candidato sin ninguna reticencia y mueve la maquinaria burocrática para destituir alcaldes, cuando el primero en cumplir la norma debería ser el mismo.. 

Está claro para los encuestadores y algunos analistas que es muy difícil definir la presidencia en la primera vuelta. No faltan las sorpresas. Gustavo Petro lleva más de un año arriba en preferencias y solo le sigue con mucha distancia Fico Gutiérrez. El primero promueve el cambio y el segundo representa el continuismo. Casi nunca las promesas de los candidatos son hechos cumplidos en su gobierno. El arte de seducir electores está lleno de promesas incumplidas y es cierto que el voto es más emocional que analítico. En las dos últimas encuestas el repunte de Rodolfo Hernández debe tener muy preocupados a la coalición de Derecha. Es cierto, hay de todo como en botica. Candidato de derecha (Fico Gutiérrez), de izquierda (Gustavo Petro), de centro (Sergio Fajardo) y la cuota de populismo que se ha vuelto común en Latinoamérica (Rodolfo Hernández).

No hay ningún planteamiento serio sobre el problema de la violencia, del conflicto armado y las huellas de una guerra interminable en vastas zonas del país, quienes luchan por las rutas del narcotráfico, el control de los cultivos ilícitos, la apropiación de los contratos de obra pública y el eterno problema de la tierra y las victimas, para no hablar del desplazamiento y el asesinato de lideres sociales y desmovilizados.

Cualquiera que llegue a la presidencia deberá realizar un manejo del congreso basado en alianzas que le permita hacer las reformas propuestas, pues nadie cuenta con mayorías y estas dependen de la capacidad de negociación del ejecutivo. La polarización que vive Colombia no es la más apta para el ejercicio democrático del poder. Desde ya se vislumbra una oposición cerrada que siempre va en contra del país. La oposición enaltece la democracia, pero cuando no se hace con altura se vuelve un problema para el desarrollo de las políticas publicas necesarias para la gobernanza.

Quedó el trabajo sucio de algunos candidatos. Quemar a Fajardo como dijo una senadora del "Pacto Histórico" no fue lo más inteligente, ahora que será fundamental en la segunda vuelta. La arremetida de los medios y del ejecutivo contra el "Pacto Histórico" no tiene parangón en la historia. El silencio de Fico y el hecho de estar con los partidos tradicionales y las grandes casas clientelistas y corruptas de este país, lo deja muy mal. Las ambivalencias del centro, sus luchas internas y falta de unidad relativamente acabaron con Sergio Fajardo. Y el populismo del Ingeniero, asusta, es más peligroso que cualquiera de los anteriores.

La tregua unilateral del ELN, de algunos grupos al margen de la ley, permitirá el ejercicio de la democracia, en todo caso es el estado quien debe garantizar el sufragio en todo el territorio nacional. Aún quedan muchas dudas en las funciones constitucionales del señor registrador y de la propia registraduría. Espero no hayan sorpresas ni equivocaciones. Solo nos queda el libre ejercicio del sufragio. 


miércoles, mayo 18, 2022

LA MENTIRA COMO ARTIFICIO DE LA POLITICA EN COLOMBIA

 Hay un texto de Foucault que me sirve de referencia: "Miento, Hablo", que comienza con esta frase contundente: La verdad griega se estremeció, antiguamente, ante esta sola afirmación: “miento”. “Hablo” pone a prueba toda la ficción moderna.

Adelante agrega: "La proposición–objeto y aquella que la enuncia se comunican sin ningún obstáculo ni reticencia, no sólo por el lado de la palabra de que se trata, sino también por el lado del sujeto que articula esta palabra. Es por tanto verdad, irrefutablemente verdad, que hablo cuando digo que hablo". El texto central se denomina "El pensamiento del afuera" y es una elucidación sobre la verdad y el lenguaje, la relación del habla en el marco de un texto literario. El tema del conocimiento y la verdad ha sido siempre el caballo de batalla de la filosofía. Ahora, la democracia, la política y el estado cono persona jurídica, como construcción histórica y cultura, al igual que el tema ideológico están corriendo mucho peligro, en cuanto han sido tratados de manera irresponsable por gobernantes, actores políticos, gracias a una demagogia que desdibuja los propósitos de la política en el más alto sentido aristotélico (El arte de gobernar los pueblos). 

Colombia esta en pleno debate electoral gracias a la elección de presidente, solo faltan dos semanas para la primera vuelta. No hay debate serio entre los candidatos, el discurso está dominado por la mentira, asumida como verdad, sostenida sólo desde la envestidura de quien la pronuncia, sin soportes ni cifras y lleno de descalificaciones y acusaciones irresponsables, el país está lejos del marco de discusiones esenciales en este proceso, que son necesarias y  pertinentes para estas instancias. Se trabaja con el miedo y las decisiones de la gente de a pie, de la mayoría para ser mas claro, acudiendo a los presupuestos psicoanalíticos más simples, es más emocional que nunca, pues no conocen los programas, están alejados y no tienen ni idea de los grandes temas, pues estos no son el centro de la discusión electoral y por lo tanto las elecciones están viciadas desde el mismo discurso de los candidatos, por no atender los presupuestos que serán la base de su gobierno, para el caso de quien gane.

El periodismo no ayuda por su falta de rigor y por caer muy fácil en estos juegos. Los problemas de orden público se han incrementado exponencialmente, la inflación y el precio alto y escalonado de los alimentos no cesan, la restitución de tierras marcha con una lentitud que deja muchas dudas y el presidente, curiosamente, asume que esta es el mejor cuatrienio de los últimos cincuenta años, en un optimismo delirante  y mentiroso. Muchos son los micos legislativos que ha liderado como el peor de los leguleyos, poniéndole trampas a la ley y a la propia constitución. Realmente preocupa el momento que vivimos y esperamos estas elecciones produzcan un verdadero cambio en favor de las gentes más desfavorecidas de este país y por supuesto se salve la poca democracia que nos queda. 


miércoles, mayo 11, 2022

TALLER DE ESCRITURA ACADEMICA BANREPUBLICA COLOMBIA

Consideró de suma importancia estos talleres gratuitos creados por el Banco De La Republica y que se impartirán en la ciudad de Medellín, no solo para la investigación científica en general sino para el lúcido desarrollo de los insumos académicos e intelectuales que nos permitirán salir adelante con los problemas más álgidos del país. Este blog se vincula felizmente a estas tareas mediante su divulgación. CESAR H BUSTAMANTE HUERTAS  

Escribir, reescribir, corregir un texto académico a cargo de Sergio Adrián Palacio

El Taller de escritura académica, dirigido a  investigadores, estudiantes y otros interesados, parte de entender la escritura académica como un proceso continuado, que comprende la interconexión entre procesos de lectura y redacción y la investigación, la planeación y la ejecución de proyectos de escritura académica.
De ese modo, el paso a paso de las actividades que un escritor realiza durante meses para concretar un texto académico se hará reconocible y podrá ser usado como el de manual de procedimiento que indicará el camino. Así, la intención principal que promueve este taller, es que el participante inicie su propio proceso para acercarse a la escritura y desarrollar su estilo.

Metodología:

El curso ofrece un método teórico-práctico desde presentar una idea de escritura hasta desarrollarla y convertirla en un posible artículo académico. Pasando por el proceso de investigación del campo, formular hipótesis y preguntas; buscar el marco teórico, instaurar una metodología, y sobre todo, leer, releer, escribir, borrar, corregir, empezar de nuevo.

Los participantes constantemente escribirán para que su texto sea leído, corregido, reescrito en varios momentos, no sólo por él mismo sino por otros jugando el rol de lectores y oyentes de los textos leídos en voz alta. así mismo, ejercerán, junto con el docente, de críticos de la escritura: ofrecerán impresiones y valoraciones de las ideas expuestas en el texto, el tema, y el contenido, evaluarán la redacción, sintaxis, cohesión, coherencia y gramática.

El docente, Sergio Adrián Palacio, guiará el proceso de escritura, reescritura y lectura con presupuestos teóricos que enriquecen la intención de promover una escritura apoyada en formulas preexistentes pero con la premisa de incentivar la manera personal de acercarse al proceso creativo.

Contenido

  •  Procesos de investigación para un proyecto de escritura académica: elección del tema y le estado del arte.
  •  Cómo dar, recibir y utilizar la retroalimentación de otros.
  •  Diseño de un plan de escritura: paso a paso para alcanzar un escrito académico.
  •  Los géneros en la escritura académica: estilo, forma y contenido.
  •  Escribir y reescribir: la actividad de la autocritica.
  •  Exponerse a la crítica: la lectura en voz alta, la lectura de otros, la cocreación.
  •  Descifrar las particularidades del texto académico: ejercicios de escritura, lectura y crítica.
  •  La escritura académica y la actividad de la creación literaria.
  •  La escritura “definitiva”: la práctica de la reescritura, la crítica y la edición del texto.
  •  El desarrollo del argumento.
  •  Seleccionar la revista académica adecuada.
  •  Fortalece la estructura del artículo.
  •  Inicio y conclusiones del artículo
  •  Editar el artículo.
  •  Cómo responder a las revistas cuándo se aprueba, rechaza o se pide corregir el artículo.

 

El taller se llevará a cabo en 16 sesiones de 2 horas los días 4, 6, 11, 13, 18, 20, 25 y 27 de mayo, 1, 3, 8, 10, 15, 17, 22 y 24 de junio 10:00 a.m. a 12:00 m.

Asista presencialmente al taller, en el Banco de la República, piso 4, o ingrese a este ciclo en Teams

Informes e inscripciones: banrepculturalMedell@banrep.gov.co y tel 6045767409

AVISO IMPORTANTE: Las actividades del Banco de la República podrán estar sujetos a toma de fotografías o videograbaciones de su audiencia, caso en el cual su tratamiento se efectuará con la finalidad de utilizarlas en los medios de divulgación de las actividades del Banco, en desarrollo de sus funciones constitucionales y legales, y de acuerdo con las políticas o lineamientos generales de tratamiento de datos personales. www.banrep.gov.co/proteccion-datos-personales

domingo, mayo 01, 2022

ALGUNOS PUNTOS CRITICOS ALREDEDOR DEL TEMA DE LAS IDEOLOGIAS EN EL SIGLO XXI

 El termino ideología nace en la revolución Francesa, fue acuñado por primera vez por Destutt De Tracy en 1795, quien se propuso establecer una genética de las ideas desde la perspectiva de su origen y de sus aplicaciones practicas en el campo político y social. A partir de este momento las discusiones entorno al tema no han sido fáciles, el primero en descalificar el termino fue Napoleón. Es un hecho que con Carlos Marx adquirió la importancia necesaria para ser tenido en cuenta en cualquier discusión sobre el estado, la política y la gobernanza.

La ideología corresponde a una matriz de lo que se cree deba ser el estado y sus aplicaciones concretas en la sociedad, de ella se deriva conceptos más particulares, como el de propiedad, participación, relaciones entre gobernantes y gobernados, tipo de gobierno, distribución de la riqueza entre tantos. Corresponde a lo que creemos debe ser una sociedad políticamente hablando. El mundo siempre se moverá entre conceptos e ideas. Es imposible desligarse de estas matrices.

"Es decir, la ideología no solamente es un sistema de ideas, sin orden ni lógica, todo lo contrario, es lo que le está proporcionando una identidad al individuo en tanto sujeto, pero además, también una forma de comportamiento, reflejo". Reflejo de una idea de lo que es el estado y la sociedad.

Con el nacimiento de la sociología, el positivismo, el desarrollo teórico del marxismo, en el siglo 19 las discusiones ideológicas sobre la sociedad y el estado fueron profundas y profusas. Con mucho mas vehemencia han sido estas discusiones en el Siglo XX, incluso con aplicaciones en la sociedad, en vastas zonas del planeta en un cambio de paradigma que aun tiene discusiones sobre los resultados en la sociedad, que son absolutamente vigentes. Recordemos los conceptos contrapuestos de izquierda y derecha, el fascismo, el comunismo y el socialismo, el capitalismo en sus diferentes vertientes y  la democracia producto de sustratos ideológicos y de súper-estructura, siempre basados en estudios de lo que deben ser las relaciones del estado con sus gobernantes desde la ley.

El relajamiento de estas discusiones en el siglo XXI, no corresponde a la importancia que tiene el tema ideológica en la sociedad. Hay una especie de macartización, la política se hace desde las redes aludiendo a la psicología y a las emociones, al miedo y a las descalificaciones, lo que resulta un esperpento total.  

Por alguna razón el pragmatismo envolvente, producto de la sociedad de mercado y el populismo han querido quitarle valor a lo ideológico, como si sus conceptos generales no se desligaran del mismo, en sus bases más esenciales.

El manejo de la productividad, las condiciones naturales, los mecanismo materiales que se derivan de esta última, corresponden a una matriz ideológica expresa en la ley. No se entiende como una discusión sobre el estado y la sociedad pues olvidarse de los aspectos ideológicos que son el centro sobre el cual se desarrollan los diferentes puntos de un sistema de gobierno y de sociedad.

Lo ideológico tiene que ver con lo concreto muy al contrario de lo que se cree. La sociedad en general se ha olvidado de esta matriz sustancial a su desarrollo y es bueno relevar que cualquier modelo de sociedad tiene que ver con la ideología aplicada a un sistema y una idea de estado.