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martes, mayo 06, 2025

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES (ANAGRAMA 2 DE MAYO 2025)

 

la poeta estadounidense Mary Ruefle observa que, tras la muerte de alguien, existe la costumbre de devolver las cartas recibidas a sus remitentes originales, como un acto de respeto. Solo cuando ambas partes han fallecido, señala, se procede a quemar el conjunto completo de correspondencia. Así lo relata Laía Argüelles Folch en su Breve ensayo sobre la carta, donde se plantea una pregunta final: «¿Arderemos?».


Son míticas las cartas que Kafka intercambió con Milena y con Felice, ambas prometidas suyas con las que nunca se casó. El triángulo amoroso que formaron Rilke, Pasternak y Tsvietáieva, y del que ya hablamos en esta newsletter, dejó uno de los epistolarios más bellos y exaltados del siglo XX: las Cartas del verano de 1926. En la correspondencia entre Albert Camus y María Casares, es él quien, un 31 de diciembre de 1948, le escribe a ella: «Eres lo más interno que tengo, es a ti a quien me remito». Ella le contestó: «Ven pronto. Te espero, totalmente volcada en ti, y rezo, rezo, rezo».


Todos estos autores se enamoraron de otro ser, a otro cuerpo le rezaron: escribir era una forma de combatir la espera y la distancia, y de acercarse a la persona ausente convocándola con las palabras. Pero: ¿se pueden dedicar palabras de amor a entidades que no pueden respondernos? ¿Hay forma de escribir a lo que queremos y no nos puede responder?


El poeta Mario Obrero recuerda una historia de infancia de Xulio Concepción Suárez: en una escuela de Casorvía, Asturias, un maestro castellanohablante enseña las vocales a los alumnos. «La a de…», dice el profesor, y gritan los alumnos al unísono: «abanicu». Cuando el profesor canta: «la e de…», los alumnos responden: «curcuspín», que es «erizo» en asturiano. Puede parecer una historia sencilla, anecdótica, pero es un símbolo de un país en el que se hablan muchas lenguas y las cosas nunca tienen un solo nombre: en Galicia, Asturias, Aragón, Extremadura, Euskadi o Catalunya, ¿de cuántas maneras distintas podemos señalar el mundo?


Es por eso que Mario Obrero escribió Con e de curcuspín, un libro que reúne ocho cartas de amor a ocho lenguas del estado español. Con un «Benquerido» o un «Quiesto» o un «Benvolgut», el poeta se dirige a alguien que nunca le va a responder para cantar su historia y bendecir sus palabras preciosas, sus formas particulares de referirse a las cosas, sus poetas y sus versos.


Cada carta que se escribe, afirma Obrero, es un «latido diminuto» que no busca transacción ni beneficio: solo crear un espacio de «amor, entrega y desposesión». ¿Qué responderían todas estas lenguas si pudieran hacerlo? ¿Con qué palabras precisas responderían ese latido diminuto del joven poeta?.

NOVEDADES 

DE LA SEMANA



Esta semana, con la que despedimos abril, publicamos Grita de Roberto Saviano, un valeroso llamamiento a la movilización ciudadana y un estimulante homenaje a figuras que lucharon contra las injusticias de la historia. En palabras del autor: «las historias que voy a contarte, si sabes leerlas, podrán servirte de escudo, incluso de munición, una munición particular que da vida en lugar de quitarla». Traduce Juan Manuel Salmerón Arjona y lo encontráis en «Panorama de narrativas».


La colección «Argumentos» trae El ojo espejo, de David G. Torres, una lúcida reflexión sobre lo que significa ser comisario, curator y artista a partir de diversos recorridos por el arte contemporáneo desde el advenimiento de la modernidad, en un libro en forma de collage de historias e itinerarios.


Y llega a «Nuevos cuadernos Anagrama» Sobrevivir al diseño, de Marta Cerdà, la edición en castellano y traducida por la propia autora de un ensayo de espíritu lúdico sobre la disciplina del diseño y su función fundamental para la vida en comunidad, y que pone de manifiesto la importancia práctica de los oficios creativos en tiempos de inteligencia artificial.

PILDORAS PARAA 

ESTE DÍA

El origen de las palabras

En sus cartas, Mario Obrero indaga sobre el origen de las palabras. «Hablar» viene del latín fabulare; «idioma» viene del griego ἴδιος, que significa «propio, personal»; la palabra para «semilla» en catalán («llavor») viene del latín laboris: la semilla «es, por tanto, un pequeño comprimido de vida y labor». El maestro de esa labor genealógica e histórica es Joan Coromines, que con el Diccionario etimológico creó una obra fundamental e importantísima para conocer las raíces de la palabras que utilizamos al hablar y escribir. Riguroso y exhaustivo, empezó este proyecto enorme en 1946, pero nunca logró completarlo del todo en vida: se publicó un trabajo inicial en 1954, pero siguió revisándolo y ampliándolo hasta su muerte, en 1997. ¿Acaso es posible llegar al final de los finales hasta encontrar el inicio de las palabras?.


Milena Busquets y Rigoberta Bandini

Milena Busquets presentó su nuevo libro La dulce existencia acompañada de la cantante Rigoberta Bandini en la librería La Central, en el barrio del Raval, en Barcelona. En este vídeo podéis dar cuenta de esta distendida, divertida y profunda conversación que va desde los nexos entre literatura, música y cine hasta el oficio de crear, pasando por el amor y aquellas personas que nos inspiran. Que lo disfrutéis.



Imagina un mundo sin estados
La lingüista y activista mixe Yásnaya Elena Aguilar lleva muchísimos años estudiando, escribiendo y divulgando a favor de las lenguas indígenas. En 2018, se subió a una de las tribunas más importantes de México e impartió un discurso en mixe o ayuujk, su lengua natal. Lo advirtió claramente: la muerte de las lenguas es consecuencia directa de las políticas nacionalistas y centralistas de los Estados. Dijo: «Fue México quien nos quitó nuestras lenguas». Aunque un presente de globalización y auge de la extrema derecha no es un buen augurio para las lenguas minoritarias y minorizadas, ¿qué futuro podemos imaginar en el que no agonice una lengua cada dos semanas? Puede que escribir sobre ello sea un primer paso. Según Aguilar, el siguiente es abolir los estados.



Llega a los cines de España La buena letra

La buena letra, adaptación cinematográfica de la novela homónima de Rafael Chirbes, se estrenó en cines el pasado miércoles 30 de abril. La película, dirigida por Celia Rico y protagonizada por Loreto Mauleón, Roger Casamajor, Enric Auquer y Ana Rujas, retrata la humillación y represión de la posguerra española desde la intimidad, centrándose en Ana, una mujer que sostiene con sus manos una familia rota en un pueblo valenciano. Con un estilo austero y realista, Rico borda un relato intimista sobre la supervivencia, las ausencias y la dignidad en tiempos de miseria. Os dejamos con su tráiler:


La oficialidad de las lenguas
Mario Obrero cuenta que cuando la poeta Sofía Castañón, diputada por Asturias en las listas de Unidas Podemos, decía «Xixón», su compañera de circunscripción por el Partido Popular Paloma Gázquez le reprendía en público: «Gijón, y no Xixón, señora Castañón». Puede que Paloma Gázquez no supiera que Castañón, además de escritora, es graduada en Filología Hispánica. Escribe Obrero: «Ella también vería en esa reprimenda un oxímoron: extraña forma de no importar aquella que chista, quita carteles, prohíbe conciertos y sustrae inversión pública siempre que puede». Las lenguas minoritarias y minorizadas generan curiosidad por su folclore y desde una perspectiva exotizante, pero, al llegar a estratos oficiales, molestan: cuando el catalán, el euskera y el gallego se aprobaron para ser utilizados en el Congreso de los Diputados, en Madrid, ciento setenta diputados habían votado en contra. El poeta Ovidi Montllor ofreció, hace muchos años, una respuesta a esta negativa: «Aquellos que no quieren que se hable, se piense o se escriba en catalán son los mismos que no quieren que se hable, se escriba o se piense». Catalán, euskera, gallego, asturiano… todos sirven para esta sentencia.






lunes, abril 28, 2025

AYN RAND UNA IDEOLOGA Y ESCRITORA DE SUMA IMPORTANCIA PARA LOS DEBATES PLANTEADOS POR LA ECONOMÍA DE MERCADO

Siempre he dicho que hay libros que le buscan a  uno como lector impenitente y esto me pasó con una gran escritora y pensadora que ha trabajado sobre temas de mi absoluto interés: El poder, la ética, la construcción del capitalismo como sistema y de las grandes corporaciones. Hablo de Ayn Rand. Leí una novela extensa que se llama "El rebelión de Atlas". Así la presenta la editorial: "Tremendamente ambiciosa, con una estructura argumental brillantemente ejecutada y un irresistible suspense, La rebelión de Atlas presenta un asombroso panorama de la vida humana. Desde el genio de la producción que se convierte en un vulgar playboy, hasta el gran industrial del acero que no sabe que está trabajando para destruirse a sí mismo, pasando por el filósofo que se convierte en pirata, el compositor que renuncia a su carrera en la noche de su mayor triunfo, la mujer que dirige un ferrocarril transcontinental y el empleado de más bajo rango en los túneles de su Terminal". Escribiré de ella en otro artículo, sobre todo de una mujer que se inscribe en esta historia como la representación de la ética en un sistema que adolece de ella. Quiero enfocarme en los textos de ensayo de esta escritora y de un texto que recopila conferencias, artículos y ensayos, publicado bajo el nombre de "Capitalismo".

Ayn Rand, escritora y filósofa nacida en Rusia en 1905, su nombre es: Alisa Zinóvievna Rosenbaumes,  conocida principalmente por su filosofía del Objetivismo y por su defensa apasionada del capitalismo de libre mercado. Sus ideas se encuentran dispersas en obras como La rebelión de Atlas (1957), La virtud del egoísmo (1964), y otros ensayos y discursos, donde promueve un sistema económico basado en la libertad individual y la propiedad privada.

Su visión del capitalismo está estrechamente vinculada con su filosofía del Objetivismo, que sostiene que la realidad existe independientemente de la conciencia, que la razón es la única facultad para adquirir conocimiento, y que el individuo tiene derechos inalienables a su vida, libertad y propiedad. Para Rand, el capitalismo no es solo un sistema económico eficiente, sino una expresión moral del respeto por el individuo y su derecho a buscar su propio interés racional.

Argumenta que el capitalismo es la única moralidad coherente con la naturaleza del ser humano. Desde su perspectiva, la existencia del individuo y su derecho a la vida son la base de toda ética. La propiedad privada, en este contexto, es una extensión del derecho a la vida, pues permite a los individuos mantener y utilizar los frutos de su esfuerzo.

Para Rand, la justicia no consiste en la redistribución o en la obligación de sacrificio, sino en el reconocimiento de los derechos individuales. La protección del derecho a la propiedad privada es, por tanto, un requisito moral y no solo legal.

Con respecto a los fundamentos epistemológicos, Rand sostiene que el conocimiento se obtiene mediante la razón, la facultad que permite al individuo percibir la realidad de manera objetiva. En su visión, la ciencia y la lógica son las bases para comprender el mundo, y cualquier forma de subjetivismo, relativismo o irracionalismo es perjudicial para la sociedad.

Este enfoque epistemológico refuerza la idea de que el capitalismo, basado en la libertad individual y en la búsqueda racional del interés propio, es compatible con un orden social que respeta la realidad y la naturaleza del hombre.

Al concepto de Objetivismo, le agrega otro: El egoísmo racional como virtud. Contrario a las nociones altruistas comúnmente aceptadas, Rand propone que el egoísmo racional —es decir, actuar en el propio interés racional— es moralmente correcto. Esto no implica explotación o inmoralidad, sino la búsqueda de la felicidad y la realización personal mediante el trabajo productivo.

El capitalismo, en su visión, fomenta y recompensa este egoísmo racional, ya que permite a los individuos crear, innovar y prosperar en un entorno donde sus derechos son respetados.

Para esta pensadora Rusa-Estadunidense, entonces, el capitalismo es el único sistema que garantiza la libertad individual, ya que protege los derechos de los individuos frente a la coerción del Estado o de otros actores. En su visión, la intervención gubernamental es perjudicial y viola los derechos naturales, por lo que aboga por un Estado mínimo cuyo único rol sea la protección de los derechos mediante la ley y la justicia.

Rand no solo defiende el capitalismo como un sistema económico eficiente, sino que busca darle una base filosófica sólida que lo legitime en términos epistemológicos y éticos. Su objetivo es contrarrestar las corrientes que ven en la ética o en la ciencia una justificación para limitar la libertad individual y la propiedad.


Bases epistemológicas: Rand propone que la razón es la única vía válida para adquirir conocimiento y tomar decisiones. Esto implica que las ideas y decisiones en un sistema capitalista deben basarse en la evidencia, la lógica y la objetividad. Al rechazar el irracionalismo y el subjetivismo, Rand busca crear una epistemología que avale la libertad individual como una consecuencia lógica de la realidad y la razón.


Bases éticas: Desde su perspectiva, la ética del capitalismo radical se fundamenta en el egoísmo racional y el respeto a los derechos individuales. La moralidad no es sacrificio ni altruismo, sino la búsqueda racional de la propia felicidad y supervivencia. La justicia consiste en respetar las propiedades y derechos de los demás, promoviendo un entorno donde cada quien pueda actuar según su juicio racional.


El capitalismo radical en la visión de Rand

Rand no solo defiende el capitalismo como un sistema económico eficiente, sino que busca darle una base filosófica sólida que lo legitime en términos epistemológicos y éticos. Su objetivo es contrarrestar las corrientes que ven en la ética o en la ciencia una justificación para limitar la libertad individual y la propiedad.

Bases epistemológicas: Rand propone que la razón es la única vía válida para adquirir conocimiento y tomar decisiones. Esto implica que las ideas y decisiones en un sistema capitalista deben basarse en la evidencia, la lógica y la objetividad. Al rechazar el irracionalismo y el subjetivismo, Rand busca crear una epistemología que avale la libertad individual como una consecuencia lógica de la realidad y la razón.

Bases éticas: Desde su perspectiva, la ética del capitalismo radical se fundamenta en el egoísmo racional y el respeto a los derechos individuales. La moralidad no es sacrificio ni altruismo, sino la búsqueda racional de la propia felicidad y supervivencia. La justicia consiste en respetar las propiedades y derechos de los demás, promoviendo un entorno donde cada quien pueda actuar según su juicio racional.

Rand denomina “capitalismo radical” a un sistema donde los derechos individuales y la propiedad privada son absolutamente respetados, sin intervención del Estado ni redistribución. En este esquema, la economía funciona mediante contratos voluntarios, libre competencia y la innovación sin restricciones.

Su “capitalismo radical” es, en esencia, un sistema donde:

A.-La propiedad privada es absoluta y protegida por el Estado, que actúa solo para hacer cumplir los derechos.

B.-La intervención estatal en la economía y en la vida de los individuos es completamente eliminada.

C.-La iniciativa individual y la búsqueda de interés propio racional son los motores del progreso social y económico.

D.-La moralidad se basa en la racionalidad y en la aceptación de la ética del egoísmo racional.

Estos conceptos no están exentos de críticas. Su simplismo conceptual y el hecho de reducir el estado a sus mínimas proporciones, suprimiéndole responsabilidades mayores.

Ayn Rand murió en el 82, pero sus principios e ideas mantienen muchos adeptos, su obra es muy interesante y genera como todo lo inteligente debates a granel.


martes, abril 15, 2025

MARIO VARGAS LLOSA

 En mi blog "Literatura al día" escribí sobre este gran escritor  ante la noticia de su deceso, que tanto lamento. Mí deseo es recordarlo como lector en todos mis blogs, motivado por la gran deuda que tengo en razón de las gratas lecturas que le debo gracias a una obra vasta, exquisita, valiosa, que me lleno, tanto intelectualmente como emocionalmente.

Desde "la ciudad y los perros", esa novela escrita siendo muy joven, hasta sus novelas más densas, su itinerario como creador, siempre en ascenso, fue rico en matices, lleno de la experimentación que solo un hombre cultivado, se atreve a acometer, pese al posicionamiento que obtuvo desde sus primeras publicaciones y huyendo de esa zona de confort que tantos escritores asumen, convirtiendo su obra en repetitiva y sosa.


"Conversación en la catedral" fue un verdadero reto para mi como lector. Recordemos. Se desarrolla en un marco narrativo no lineal, utilizando una estructura fragmentada y polifacética que refleja la complejidad de la realidad peruana de la época. La novela sigue el diálogo entre Santiago Zavala, un joven periodista, y su antiguo chofer, Ambrosio. Este encuentro tiene lugar en un bar de Lima, donde ambos personajes rememoran su pasado, lo que permite al lector vislumbrar la vida social, política y económica del Perú de los años 50.


La estructura de la novela se caracteriza por el uso de flashbacks y saltos temporales, que constituyen un recurso fundamental para la construcción de los personajes y la exposición de la trama. A través de estos saltos, Vargas Llosa logra crear un mosaico de voces y perspectivas que enriquecen la narrativa. La obra no se limita a una línea argumental única; más bien, presenta una serie de historias interconectadas que trazan un retrato de la sociedad peruana, marcada por la corrupción, el autoritarismo y la desesperanza.


El diálogo entre Santiago y Ambrosio se convierte en el hilo conductor de la novela, donde las conversaciones se entrelazan con las memorias y reflexiones de ambos personajes. Este recurso permite al autor explorar temas como la identidad, la traición, la clase social y el poder, mientras que también se examina la condición humana en un contexto social adverso.


Los lectores anodinos como el suscrito, leíamos a Faulkner, gracias a las elucidaciones y rastros que le seguíamos a los escritores de Boom, a Borges, tratando de  leer a quienes tanto habían influido en estos grandes escritores latinoamericanos que conmoverían al mundo desde la perspectiva estética.


MVL, fue un liberal a carta cabal. El caso Padilla en la Cuba de Castro, las posiciones de la intelectualidad Europea, Sartre, Camus, Foucault y los fracasos de la izquierda latina, le dieron un giro completo a sus posiciones políticas, convirtiéndolo en un fervoroso defensor de la democracia, del pensamiento liberal clásico y de la libertad como punta de lanza de su fe política.


Lector infatigable, estudioso por vocación sus ensayos son un icono para los estudiosos de la literatura. Sartre, de quien preparaba un libro, que debió adelantar mucho, Flaubert, Víctor Hugo, Onetti, García Márquez, la novela de caballería, le permitieron publicar trabajos muy valiosos y acuciosos.


Una obra aparte la constituyen sus artículos de prensa. Los dos tomos de "Contra viento y marea", las publicadas en el diario "El país" de España por más de 30 años y sus bastas colaboraciones en la prensa de Latinoamérica. Realmente son un faro sobre los principales acontecimientos contemporáneos, en un mundo que no deja de sorprendernos.


Son mas de veinte novelas las publicadas. "La guerra del fin del mundo" es mi preferida, lo que no habla mal de las otras. Se inspiró en suceso histórico. La Guerra de Canudos fue un episodio real en la historia de Brasil que tuvo lugar entre 1896 y 1897. Este conflicto se originó en el estado de Bahía, cuando un grupo de seguidores de Antonio Conselheiro se asentó en la región de Canudos, desafiando abiertamente la autoridad del gobierno de la República Brasileña. Conselheiro, un hombre carismático que predicaba un mensaje de esperanza y redención, atrajo a miles de campesinos que buscaban escapar de la opresión y la miseria. El gobierno brasileño, que en ese momento estaba intentando consolidar su poder y modernizar el país, vio en Canudos una amenaza a su autoridad. A medida que la comunidad crecía, el gobierno decidió enviar tropas para sofocar la revuelta. Esto condujo a una serie de enfrentamientos violentos que resultaron en la devastación total de Canudos y la muerte de miles de personas, tanto combatientes como civiles. La brutalidad de la represión y la falta de comprensión hacia la comunidad de Canudos son aspectos que Vargas Llosa aborda en su novela, reflejando la historia de un conflicto que fue tanto una guerra civil como un choque cultural.


La estructura de "La guerra del fin del mundo" es una de las características más distintivas de la obra. Vargas Llosa utiliza una narrativa fragmentada que permite al lector experimentar la complejidad del conflicto desde diferentes perspectivas. La novela no sigue un único hilo narrativo; en cambio, se despliega a través de múltiples voces y personajes, lo que enriquece la trama y ofrece una visión más completa de los acontecimientos.


Cada capítulo puede ser visto como un microcosmos que refleja las tensiones sociales y políticas de la época. Vargas Llosa emplea un estilo polifónico, donde los personajes tienen sus propias voces y visiones del mundo, lo que añade profundidad y realismo a la narración. Entre los personajes principales se encuentran tanto los habitantes de Canudos como los soldados del gobierno, así como otros personajes secundarios que aportan diferentes puntos de vista sobre la guerra y sus implicaciones.


La novela también incorpora elementos de realismo mágico y simbolismo, lo que permite a Vargas Llosa explorar la dimensión espiritual del conflicto. La figura de Conselheiro es central en este sentido, ya que representa no solo un líder religioso, sino también un símbolo de resistencia y esperanza para los oprimidos. A través de su carácter, el autor plantea cuestiones sobre la fe, el fanatismo y la búsqueda de significado en un mundo caótico.

La he leído varias y esa un hecho que esta semana Santa la abordaré de nuevo. Maestro gracias por habernos regalado una obra tan rica y encantadora desde todas las perspectivas.  





viernes, abril 04, 2025

QUERIDAS LECTORAS QUERIDOS LECTORES 21 MARZO 2025(ANAGRAMA)

 

¿En qué se parecen un poeta y un niño? A esta pregunta han intentado responder durante años los críticos y los escritores. En Sobre la poesía ingenua y poesía sentimental, Friedrich Schiller distinguía el poeta «ingenuo», aquel que es espontáneo y natural como una criatura, del poeta «sentimental», más reflexivo. La poesía pura, decía Schiller, es aquella que tiene algo de ingenuo. Está claro: hay que hacer caso a los niños.

El romántico William Wordsworth señalaba la conexión especial que surge en la infancia con lo divino y lo trascendental. Y Arthur Rimbaud, que dejó de escribir poemas a los veinte años, encarnó como nadie la idea de que el poeta adolescente tiene algo único, inigualable.



Sin embargo, fue la poeta rusa Marina Tsvietáieva quien escribió, en El poeta y el tiempo, una de las mejores reflexiones sobre esta relación. A menudo, poeta y niño son comparados por su inocencia, nos cuenta: les une aquella mirada cándida y crédula hacia el mundo, como si no supieran de nada. Pero para ella, lo que los une de verdad no es eso, sino la irresponsabilidad, el atrevimiento que no conoce los límites. Irresponsables en todo menos en una cosa: el juego. Poetas y niños, sean de donde sean y vengan de donde vengan, se toman su juego como la gesta más trascendente del universo. Esa imagen de una criatura protegiendo su castillo sin miedo o defendiendo a los suyos en los universos imaginarios es el símbolo más idóneo para representar el poeta cuando se dispone a escribir. «Ni en el momento de morir seremos más serios», sentencia Tsvietáieva.


La poeta rusa convirtió esta divisa en una forma de vida: huida después de la Revolución Rusa de 1917, de la cual fue muy crítica, vivió una vida en el exilio, probó de ser reconocida en París, no se adhirió nunca a ninguna escuela ni tendencia poética y regresó a su país con la promesa del perdón, pero el estalinismo asesinó a su marido y ella se acabó suicidando.


La poesía fue lo único que, en vida, la salvó: en el cuestionario ficticio que ella misma responde al inicio de El poeta y el tiempo, escribe que «si tuviera escudo, grabaría en él: "Ne daigne", que significa "No te dignes"». Como el niño irreverente que no calla cuando se lo piden los mayores o que desobedece constantemente el designio de sus padres, Tsvietáieva escribió que no accedería a nada, que no consentiría a nadie, que nunca seria condescendiente con el deseo impuesto de los otros.


Puede que esa sea la labor del poeta. Hoy, que celebramos el Día Mundial de la Poesía, esta reflexión de Tsvietáieva nos recuerda, como afirmaba Rainer Maria Rilke en las Cartas a un joven poeta, en las que escribía consejos a Franz Xaver Kappus, escritor primerizo que había enviado sus poemas al consagrado Rilke pidiéndole opinión, que para el poeta no hay pobreza ni lugar indiferentes: que, como el niño, el poeta sabe mirar. Seriamente, pero sin dejar de jugar. Y ver, allí donde los demás no ven, reinos, dinastías y verdades resplandecientes.


NOVEDADES DE LA SEMANA


Esta semana publicamos Proust, novela familiar, de la historiadora Laure Murat, un magistral homenaje a Marcel Proust en el que la autora entreteje su fascinación por En busca del tiempo perdido y la revisión de su propio pasado en el que encuentra coincidencias muy proustianas. Con traducción al castellano de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego en «Panorama de narrativas» y al catalán bajo el título Proust, novel·la familiar, por Valèria Gaillard, en «Llibres Anagrama».


En la colección «Argumentos» llega Como el amor, de Maggie Nelson, una de las intelectuales más brillantes de nuestra época. En este libro recopila artículos, perfiles y conversaciones de variadísimos temas contemporáneos como el feminismo, la cultura queer, los conflictos raciales y las transformaciones sociales pendientes, entre otros. Traduce Damià Alou.


En «Nuevos cuadernos Anagrama» publicamos Despojos racistas, de la investigadora y activista Josefa Sánchez Contreras, un ensayo que es un alegato a favor de las luchas indígenas y que, en el marco de la catástrofe medioambiental, desmantela las falacias de las transiciones verdes sobre las que se justifican el extractivismo minero y los megaproyectos energéticos en Latinoamérica.


Y en la «Biblioteca Raymond Carver» aparece Short Cuts, un libro de relatos con «una original estructura, en la que los magníficos relatos de Carver se entretejen como los temas de una sinfonía de jazz» (Newsweek), en el que se basó Robert Altman para su película Vidas cruzadas y que cuenta con las traducciones de Mariano Antolín Rato, Benito Gómez Ibáñez, Jesús Zulaika Goicoechea y Mónica Martín Berdagué.


PILDORAS

PARA ESTAR AL DÍA


El verano mágico de 1926

Durante el verano de 1926, Marina Tsvietáieva, Borís Pasternak y el mismísimo Rainer Maria Rilke empezaron (y terminaron) una correspondencia que configuraría uno de los triángulos amorosos más impresionantes de la historia de la literatura. Lo más alucinante de todo: con Rilke no se habían visto nunca en persona cuando empezaron el intercambio de cartas. Ese fue un amor intenso, fulgurante, celoso, en la que el trío se convertía en dúo ante la sorpresa de Pasternak, y en el que las palabras de amor eran más importantes que el amor mismo: «el amor vive de palabras y muere de acciones», escribía Tsvietáieva en una de las últimas cartas que envió a Rilke. Cuando Rilke murió, ese mismo año, Tsvietáieva le dedicó el poema «Carta de Año Nuevo», una de las elegías más bellas que se han escrito nunca.



La poesía y el diablo

En El diablo, un relato en el que la poeta rusa cuenta su llegada a la escritura, se narra el momento en que una pequeña Tsvietáieva se encuentra al diablo sentado en la cama de su hermano: la mirada de ese ser horroroso y a la vez sublime es lo que la conduce a la creación. El miedo, la intensidad, el peligro, el atrevimiento… todo eso lo encarna esa figura que ella misma ha inventado. Muchos años más tarde, Leila Guerriero escribió una conferencia titulada «El diablo», publicada en Zona de obras, donde cuenta cómo la mirada del diablo, esta vez encarnada por un actor desmaquillado al final de una función, bien sudado, agotado, es una mirada que no la ha abandonado nunca y que todavía la guía a la escritura: «lo que hacía ese fauno endemoniado desde el escenario no era llenarme el corazón de euforia sino de venerable pánico, de completo pavor. Nunca dejé de buscar –en lo que escribo– algo que se vuelva hacia mí, me mire a los ojos y me diga, “Hola, nena: yo soy tu diablo”. No soy nada sin él. Sin eso».


Un poema de Claudia González Caparrós

Para celebrar el Día Mundial de la Poesía os invitamos a ver y a escuchar a Claudia González Caparrós recitar un poema de su más reciente libro Los augurios se rechazan, publicado por La Bella Varsovia, que explora la memoria y la forma en la que contamos los recuerdos. Os invitamos a descubrir en el Instagram de la editorial a más poetas recitando, entre ellos a Pilar Adón, Andrés Barba, Mario Obrero, Miriam Reyes y María Sánchez.



La destrucción de los poetas

El final trágico de Sylvia Plath, la vida turbulenta de Baudelaire, la desaparición misteriosa de Rimbaud, los excesos de Allen Ginsberg, el suicidio de la misma Tsvietáieva… Cuando contamos la vida de un poeta es para señalar su mala estrella (como hicimos en esta newsletter pasada), ese relato intenso que contamos para justificar, de alguna manera, su creación: nos gusta ver que los creadores son capaces de convertir el horror en belleza. ¿Pero qué ocurre con los que fueron felices? Walt Whitman y su canto a la vida, Gabriela Mistral y ese ímpetu por las cosas bellas, Mary Oliver y la fascinación por la naturaleza y las formas sublimes del mundo… ¿qué pasa con todos ellos? La misma Oliver lo escribía así: «La alegría no está hecha para ser una migaja».


La poeta Mary Oliver y su perro Percy

jueves, marzo 27, 2025

DE LA PREHISTORIA A LA IA: LA EVOLUCIÓN DE LA INFORMACIÓN SEGUN HARARI EN NEXUS




Leí con mucho juicio el texto de Harari y de hecho he mirado gracias a la ayuda de un experto en IA de la biblioteca EPM de Medellín los conceptos a favor de esta herramienta tecnológica y por supuesto analizo en lo personal los peligros para el ser en el presente y en el próximo futuro. Encontré en el portal de BLGHEMIA este artículo que sintetiza con absoluta lucidez lo que pienso. Lo trascribo siempre consciente que cuando encuentro concepto de tanta sindéresis no tengo problemas en hacer reconocimiento y llevárselo a mis lectores. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE HUERTAS  



 Por: José Daniel Figuera

"La IA no es solo una revolución tecnológica, es el punto culminante de un proceso de 70.000 años donde la información se convirtió en el verdadero código fuente de la civilización" — Yuval Noah Harari, Nexus: A Brief History of Information Networks (2025)


En su obra más reciente Nexus, Yuval Noah Harari traza una línea continua desde las primeras pinturas rupestres de Chauvet (32.000 a.C.) hasta los modelos generativos de OpenAI, revelando cómo cada salto en la gestión de información reconfiguró la humanidad. El historiador israelí argumenta que lo que llamamos "progreso" es en realidad una serie de revoluciones cognitivas donde nuevos formatos informacionales -del mito oral al algoritmo- determinaron qué sociedades dominaron. Sus investigaciones con el historiador de datos Valentin Berlin muestran que el volumen de información creada entre 2020-2025 supera todo lo producido en los primeros 300.000 años de humanidad (Journal of Global History, 2026).


Las tres revoluciones informacionales


Harari identifica tres puntos de inflexión: 1) La invención del lenguaje simbólico (70.000 a.C.), que permitió transmitir conocimiento transgeneracional; 2) La escritura (3.200 a.C.), que externalizó la memoria; y 3) Los algoritmos de IA (siglo XXI), que autonomizan el procesamiento cognitivo. "Cada revolución creó nuevas jerarquías: los chamanes controlaron los mitos orales, los escribas dominaron las burocracias tempranas, y hoy los ingenieros de Silicon Valley gobiernan los flujos de datos", explica en el capítulo 4. Un dato revelador: el 92% de las decisiones en bolsas globales las toman sistemas de IA (Bank for International Settlements, 2027), demostrando esta transferencia de agencia.


De la oralidad a la virtualidad


El análisis comparativo de Harari muestra patrones inquietantes: las sociedades orales podían retener unos 3MB de información cultural (equivalente a un mp3), mientras que un smartphone moderno almacena 512GB - 170,000 veces más. "Pero hay una paradoja: los cazadores-recolectores usaban el 100% de su información cotidianamente, mientras el ciudadano promedio solo accede al 0.0001% de los datos que almacena", señala. Esta "infoxicación patrimonial", como la denomina, genera ansiedad existencial: el 73% de millennials reportan sentirse abrumados por datos inútiles (MIT Human Dynamics Lab, 2026).


La investigación neurohistórica citada en Nexus revela que el cerebro humano no ha evolucionado para procesar la sobrecarga informacional actual. "Un niño de 12 años hoy recibe más inputs que un sabio del siglo XV en toda su vida. Esto explica epidemias de TDAH y fatiga decisional", argumenta Harari en diálogo con el psiquiatra Anders Hansen. Los estudios de resonancia magnética muestran que la corteza prefrontal media un 18% menos de procesos cognitivos profundos que en 1990 (Nature Neuroscience, 2025).


La trampa de la inteligencia artificial


El capítulo más polémico analiza cómo la IA podría invertir 50.000 años de evolución informacional. "Por primera vez, delegamos no solo la memoria (como con la escritura), sino también la interpretación y el juicio. Esto amenaza la esencia humana: nuestra capacidad de dar sentido al mundo", advierte. Cuando ChatGPT-5 corrigió errores en 38% de papers científicos en 2026 (Science Journal), muchos investigadores celebraron, pero Harari ve un peligro: "Estamos criando una generación que confunde conveniencia con verdad".


La analogía histórica es potente: así como la imprenta democratizó el conocimiento pero también propagó bulos masivos (como los "Protocolos de los Sabios de Sión"), la IA podría amplificar tanto la sabiduría como la estupidez. "El algoritmo de TikTok prioriza engagement sobre verdad. Es como si la Biblioteca de Alejandría hubiera quemado sus libros menos populares", escribe en el epílogo. Los datos le dan la razón: contenidos falsos se difunden un 240% más rápido que los verificados (Stanford Internet Observatory, 2027).


¿Hacia una conciencia posthumana?


La tesis final de Nexus es radical: la próxima revolución podría ser la fusión mente-máquina. "Los neandertales no se extinguieron: se mezclaron con sapiens. Del mismo modo, quizás estemos evolucionando hacia una especie bioalgorítmica", sugiere Harari. Proyectos como Neuralink de Musk ya permiten escribir tweets con el pensamiento (2028), y los LLMs generan el 34% de contenidos web (Content Marketing Institute, 2027).


Pero el historiador pide cautela: "Los cazadores-recolectores tenían mejor salud que los agricultores neolíticos. Cada revolución informacional trae progreso y pérdidas. La pregunta es: ¿qué estamos sacrificando por esta conectividad total?". Estudios antropológicos citados muestran que las sociedades prealfabetizadas dormían 9 horas y tenían 3 veces más interacción social cara a cara (Journal of Anthropological Research, 2026).


Al cerrar el libro, Harari deja una pregunta inquietante: Si las pinturas rupestres fueron nuestro primer intento de trascender la mortalidad mediante información, ¿serán los modelos de IA nuestro último?


Fuentes académicas

Harari, Y.N. (2025). Nexus: A Brief History of Information Networks. HarperCollins.

MIT Human Dynamics Lab (2026). The Cognitive Overload Crisis. hdlab.mit.edu

Stanford Internet Observatory (2027). Disinformation in the AI Age. sio.stanford.edu

miércoles, marzo 05, 2025

LOS CAMBIOS DE LA POLITICA INTERNCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

 Las políticas de apertura y globalización se basaron en la premisa de que la eliminación de barreras comerciales y la promoción de la libre circulación de bienes, servicios y capitales generan beneficios económicos significativos. Estos beneficios incluyen:

Eficiencia Económica: La globalización permite a los países especializarse en lo que hacen mejor, aumentando la eficiencia y reduciendo costos. Esto se traduce en precios más bajos para los consumidores y una mayor variedad de productos.

Crecimiento Económico: Las políticas de apertura fomentan el crecimiento económico al atraer inversiones extranjeras y abrir nuevos mercados para las exportaciones. Esto puede generar empleo y mejorar los ingresos en los países participantes.

Interconexión Global: La globalización promueve la interconexión entre economías, lo que facilita la cooperación internacional en áreas como la seguridad, el medio ambiente y la salud pública.

Transferencia de Tecnología: La apertura de mercados a menudo implica la transferencia de tecnología y conocimientos, lo que puede impulsar la innovación y el desarrollo en países en desarrollo.

Las organizaciones internacionales, como la Organización Mundial del Comercio (OMC), han desempeñado un papel crucial en la promoción de políticas de apertura y globalización, estableciendo normas y acuerdos que facilitan el comercio internacional.

Recuerdo con absoluta lucidez el desenfado que producía en la década del 90 del siglo anterior cualquier oposición a estas políticas impuestas por los organismos multilaterales, Estados Unidos y Europa en concordancia con una recula de teóricos y escuelas que hablaban de la panacea de estas políticas. Cabe relevar que este marco produjo un auge comercial inusitado, sólo que fue en favor de los paises más ricos y competitivos. 

Colombia mediante decreto con fuerza de ley, en el gobierno de Cesar Gaviria generó una apertura casi total, en tan sólo tres meses, sin anestesia ni gradualidad alguna, sobre el peso teórico que imponían los gurúes de la economía. A la postre acabó con la agricultura exportadora de la mayoría de nuestros productos más exitosos por décadas y convirtió al país en un importador de la mayoría de productos alimenticios de la canasta familiar, paradójico, pero esta fue la realidad y se dirá que fueron muchos los beneficios en otros sectores, pero en el caso especifico aun sentimos los efectos de este error garrafal. 

Ahora por gracia de la política que impone con un garrote y vehemencia sin cortapisas el señor Trump, el viraje es a la inversa:

Aranceles y Barreras Comerciales: Trump impuso aranceles significativos sobre productos importados a México, Canadá y especialmente a China, argumentando que era necesario proteger a las industrias estadounidenses y reducir el déficit comercial. Estos aranceles aumentaron los costos para los consumidores y provocaron represalias por parte de otros países. Claro, habla de otros motivos: Fentanilo e inmigración, entre otras razones.

Desmantelamiento de Acuerdos Comerciales: La administración Trump se retiró de acuerdos comerciales multilaterales, como el Tratado Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) y renegoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se transformó en el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC). Estas acciones reflejaron un enfoque nacionalista y una desconfianza hacia las instituciones globales.

Enfoque en la Soberanía Nacional: La retórica de Trump enfatizaba la importancia de la soberanía nacional sobre la cooperación internacional. Esto se tradujo en una política exterior que prioriza los intereses estadounidenses por encima de los compromisos globales.

Crítica a la Globalización: Trump y sus aliados argumentaron que la globalización había perjudicado a los trabajadores estadounidenses, contribuyendo a la deslocalización de empleos y la erosión de las industrias locales. Esta narrativa resonó con un segmento significativo de la población, especialmente en regiones afectadas por el declive industrial.

Está claro que las políticas de apertura y globalización buscan maximizar el crecimiento económico mediante la integración en mercados globales, mientras que el proteccionismo de Trump se centra en la defensa de industrias nacionales, a menudo a expensas de la eficiencia económica global. Si bien el enfoque proteccionista puede ofrecer beneficios temporales a ciertos sectores, a largo plazo puede limitar el crecimiento y la competitividad. Es un hecho que después de pagar altos costos, sobre todo paises menos competitivos y realizar ajustes, estos cambios abruptos y por capricho, son absolutamente perjudiciales.

Ahora, la globalización tiende a beneficiar a los consumidores a través de la reducción de precios y una mayor variedad de productos. En cambio, las tarifas impuestas durante la administración Trump generalmente resultaran en precios más altos para los consumidores estadounidenses, lo que podría afectar negativamente el poder adquisitivo de las familias.

Con el tiempo las políticas de apertura fomentaron la cooperación y el entendimiento mutuo entre naciones, mientras que el enfoque proteccionista de Trump ha conducido a tensiones y conflictos comerciales. La desconfianza generada por las políticas de Trump ha complicado las relaciones internacionales y ha generado incertidumbre en los mercados globales.

Habría que recordarle a la sorda administración Trump que el proteccionismo se presenta como una solución para proteger empleos locales, pero los estudios han demostrado que a largo plazo, las industrias que dependen de la protección pueden volverse menos competitivas. En contraste, las políticas de apertura y globalización, aunque pueden causar dislocaciones laborales en el corto plazo, tienden a crear empleos en sectores más competitivos y en crecimiento.

El contraste entre las políticas comerciales de apertura y globalización y el enfoque proteccionista del gobierno Trump destaca una división fundamental en la forma en que se entiende el comercio y la economía global. Mientras que la globalización busca un crecimiento sostenible y una mayor interconexión, el proteccionismo se basa en un enfoque más aislacionista y nacionalista.


A medida que el mundo avanza hacia un futuro incierto, es crucial reflexionar sobre las lecciones aprendidas durante la administración Trump y considerar cómo se pueden reconciliar los intereses nacionales con la necesidad de una cooperación global efectiva. La búsqueda de un equilibrio entre proteger los intereses locales y aprovechar los beneficios de la globalización será clave para enfrentar los desafíos económicos del siglo XXI.

Es muy difícil prever una política basada en caprichos de un hombre imprevisible y ególatra como es el presidente de los Estados Unidos. No tenemos una política de estado y menos, por primera vez curiosamente, los técnicos y economistas de la mayor economía del mundo, se pliegan al primer mandatario y no fungen esta vez como consultores, lo que resulta vergonzante.

Hasta ahora, todo parece salirle bien. La catástrofe de gobernar basado en intempestivos choques emocionales, vendrá tarde o temprano. Europa está despertando de su letargo y ha entendido que no puede seguir dependiendo en materia de seguridad de los americanos. Canadá comprende al fin lo peligroso que resulta el actual presidente de los Estados Unidos para su frágil autonomía. México sabe lidiar más que todos con este coloso que tiene por vecino, ellos saldrán adelante de todas estas elucubraciones, acusaciones y medidas en su contra. Esperare como se resuelve el galimatías que ha generado el señor Trump.

domingo, febrero 16, 2025

ENTRE LA LOCURA Y LA RAZON

 Los primeros veinticinco años del siglo XXI han sido pródigos en sorpresas: no solo el populismo se reinventó en ambos lados del espectro político sino que la pandemia de 2020 renovó una confianza, acaso excesiva, en el Estado. Por otra parte, los teléfonos inteligentes y las redes sociales se han vuelto los símbolos de una época que ha visto cómo la tecnología ha influido lo mismo en la protesta social que en nuestros consumos culturales y nuestra relación con la verdad. El del siglo XXI es también un mundo que ha tomado mayor conciencia del medio ambiente y los derechos de las minorías, y en el que las identidades se han convertido en el campo de batalla dentro y fuera de los campus. Las artes visuales y la literatura han buscado tomar pulso a estas transformaciones, no solo en sus temas sino en la manera en que llegan al público y conforman su canon. Editorial de la revista mexicana "Letras Libres".



La incertidumbre y una angustia irresoluta son los sellos de los últimos tiempos para el ciudadano de a pie. Recordé a Foucault quien en su obra memorable sobre la locura establecía  que, cuando la razón se erigía como el valor supremo en la sociedad moderna a partir de la ilustración, la locura empezó a ser vista como una antítesis de la razón. Esta oposición dual entre razón y locura se convirtió en un eje central en la construcción de la identidad de la modernidad. Ahora, estos tiempos dominados por el absurdo, que le dio vuelta a la tuerca de la historia y parece retroceder en sus conquistas casi cien años, confirmando la fatídica frase "aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo".

Después de la segunda guerra mundial, en los albores del 46 del siglo pasado, a partir de la reconstrucción de Europa basada en el famoso "Plan Marshall" que inaugura una política del bienestar, los deseos de una paz perpetua, el desmonte del colonialismo y una nueva fase de acuerdos y tratados en favor de la libertad y los derechos humanos, desde la ONU, que consolidaron y crearon una clase media fuerte, preparada, parecería que el mundo tendría un futuro más justo, basado en el progreso de la mano de la tecnología y el conocimiento como sustrato necesario a estas política. En otras partes del mundo por fuera del viejo continente, la realidad se tradujo de otra forma, para el caso latinoamericano, fue más cruel, lleno de dictaduras, con violencias nacidas desde el estado por una elite enceguecida con el poder  y en trágico transe hacía la democracia. Otra fue la realidad de los paises del este de Europa, del continente africano y del pacifico asiático. En todo caso, al final, pensábamos que estábamos de acuerdo en algunos temas: La democracia, el respeto por la naturaleza humana, el derecho a opinar libremente, el respeto por la soberanía de los pueblos y la aspiración a una justa distribución de la riqueza.

Es cierto que progresamos en muchos ítems, que nos enorgullecimos de muchos logros, científicos, técnicos, políticos y sociales. Pero citando a Herman Hess y a Thomas Hobbes: "El hombre es un lobo para el hombre".

En pleno siglo XXI, la humanidad parece retroceder a pasos agigantados, o es preciso reconocer que en el fondo, la humanidad nunca a cambiado: Los imperios están alborotados y manejados por verdadero locos: Putin, Trump, Milei, Xi Jinping, Kin Jong un,  para no citar una lista tutelar de dictadores inclasificables.   Es cierto que la locura ha sido históricamente un constructo social. Lo que se considera locura no es un hecho objetivo, sino una categorización que responde a contextos culturales y temporales específicos. Este enfoque pone en tela de juicio la supuesta objetividad de la ciencia y la medicina, sugiriendo que la locura es, en gran medida, un producto de las dinámicas de poder y de sus discursos. Pese a ellos, razón y locura antes que distanciarse parecen matrices del mismo plato: Radicalismo, deseos imperiales sin limite, desconocimiento de la historia e igual de infinidad de tratados internacionales, xenofobia, persecución por condiciones de genero, la religión como martillo y definidor  de la existencia en todas sus variables.....en fin.

La servidumbre humana, la obsesión por el autoflagelo de una sociedad de consumo insaciable, el canon por un tipo de vida mentiroso, cargado de estándares, desde la moda, hasta la forma de pensar y desear de lo ínfimo a lo total, desde un capitalismo voraz que no tiene contradictores lúcidos ni menos con alguna posibilidad de hacer tablas a este caos. 

Que posibilidades tiene el ciudadano de a pie. Fuera de trabajar y nunca cumplir las metas, de desear lo imposible y siempre estar frustrado, de vivir  alcanzado económicamente, endeudado y sin ninguna posibilidad de felicidad, pues el consumo es infinito y cada día un nuevo tipo de vida le aparece. La frase aquella que un optimista es un ser mal informado tiene una actualidad única.

Recordé el concepto de alienación en Marx y Sartre. Quisiera que no tuvieran la razón.  Para Marx, la alineación (o "alienación") se refiere a la separación del trabajador de los productos de su trabajo, un fenómeno que se intensifica en el capitalismo. En su obra "Manuscritos económicos y filosóficos" (1844), Marx argumenta que en una sociedad capitalista, el trabajador se convierte en una mera "cosa" y su trabajo, que debería ser un acto de creación personal, se transforma en un medio para generar ganancias para el capitalista. Esto produce una serie de formas de alienación: alienación del producto, del proceso de trabajo, de su esencia como ser humano y de los demás. El trabajador, al no tener control sobre el producto de su labor, se siente desconectado de sí mismo y de su entorno social. Esta pérdida de conexión es vista por Marx como una forma de deshumanización, que impide al individuo alcanzar su plena realización. No todo es cierto para estos tiempos pero algo queda de  estas reflexiones, 

Sartre  En su obra "El ser y la nada" (1943),  discute cómo la alineación puede surgir de la "mala fe" (mauvaise foi), un concepto que describe la tendencia del individuo a evadir su libertad y responsabilidad al adoptar roles predefinidos que limitan su autenticidad. La alineación, en este contexto, implica la aceptación de identidades sociales y expectativas externas, lo que lleva a una vida inauténtica. Sartre enfatiza que el ser humano es condenado a ser libre, lo que significa que siempre tiene la capacidad de elegir, aunque esto también conlleva la angustia de dicha libertad. La alineación, entonces, se presenta como un fenómeno donde el individuo se niega a asumir su libertad y se conforma con lo que la sociedad espera de él, perdiendo así su autenticidad. De igual manera, pareciera que explica alguna de las cosas que vivimos. Estamos redefinidos hasta la locura, con las tecnologías de la información y el conocimiento, el dominio de las redes, todo parece estar al punto de la locura y nada está completado, siempre hay algo que falta, siempre, no importa los logros, hay una especie de infelicidad perpetua que nos esclaviza a ser cada vez más activos, esclavos diría.

Que hacer.....Imposible decir...La razón también está atrapada en preconceptos, modelos, estrategias y estándares. Locura y razón, una constante en nuestras vidas. 

CESAR HERNANDO BUSTAMANTE HUERTAS






miércoles, febrero 05, 2025

INSTERSTELLAR, BORGES Y EL AMOR CUANTICO:UN VIAJE A TRAVÉS DE LA FÍSICA Y LA FILOSOFÍA



Este artículo tomado del portal antroposmoderno, explora la convergencia entre ciencia, filosofía y literatura a través de un análisis interdisciplinario de la película Interstellar, la obra de Jorge Luis Borges y el concepto de "amor cuántico". Se argumenta que el amor, como fenómeno humano, desafía las nociones convencionales de espacio y tiempo, conectando a las personas más allá de dichas limitaciones. Las ideas de Borges sobre realidad y percepción enriquecen la discusión al invitarnos a cuestionar nuestra comprensión del mundo. Finalmente, se explora cómo las decisiones en Interstellar, motivadas por el amor, revelan la capacidad humana para trascender la lógica.


HUGO BLANCO

¿Qué es el amor sino la más presente de todas las presencias? No ese fantasma idealizado que nos venden las canciones, ni esa caricatura romántica que el mercado convirtió en producto. No, hablamos de algo más primitivo y verdadero: ese dragón Tibetano que, mientras nos consume, nos da vida. Sí, puede parecer redundante hablar de amor en un mundo saturado de corazones de Instagram, huecos y vacíos. Pero aquí nos aventuramos más allá de lo trivial, hacia ese territorio inexplorado donde el amor y el tiempo tejen su danza misteriosa, donde cada instante es tanto una muerte como un nacimiento.


En el horizonte del conocimiento humano, a menudo nos sorprenden las conexiones inesperadas entre campos aparentemente dispares. Este artículo analiza cómo convergen la ciencia, la filosofía y las reflexiones literarias de Jorge Luis Borges para explorar una idea: cómo el amor, en su definición más amplia y sin connotaciones románticas, desafía las nociones convencionales de espacio y tiempo. Una idea que algunos han denominado "amor cuántico". A lo largo de esta exploración, profundizaremos en la naturaleza de la realidad y la percepción humanas, desvelando los misterios que rodean esta fascinante conexión.


Temario:


El Amor como Fuerza Trascendental: Explorar cómo el amor, en sus diversas manifestaciones, puede ser considerado una fuerza trascendental que conecta a las personas más allá de las limitaciones del espacio y el tiempo, haciendo eco de la idea de "amor cuántico".


La Ciencia Ficción y la Filosofía: Analizar cómo películas como "Interstellar" abordan cuestiones filosóficas profundas a través de la ciencia ficción, y cómo esto se relaciona con las ideas de Borges sobre la naturaleza de la realidad y la ficción.


La Influencia de Borges: Citando a Borges, podemos explorar su perspectiva única sobre la realidad y la percepción, y cómo estas ideas pueden enriquecer nuestra comprensión del amor y la física cuántica.



El Amor como Fuerza Trascendental:


El amor, en su esencia más profunda, trasciende las barreras del espacio y el tiempo. Es un sentimiento que conecta a las personas de maneras que a menudo desafían la lógica y la física convencional. Esta noción del "amor cuántico" nos invita a explorar cómo el amor puede ser considerado una fuerza trascendental que va más allá de las limitaciones que normalmente asociamos con nuestra existencia.


En la película "Interstellar", esta idea se manifiesta a través de las acciones del protagonista, Cooper. Su determinación de salvar a sus hijos, incluso a costa de la humanidad en su conjunto, ilustra la profundidad de la conexión entre el amor paterno y la búsqueda de la supervivencia. Aquí, el amor se convierte en un motor que impulsa las decisiones humanas hacia territorios inexplorados, más allá de la mera lógica y el raciocinio.


El amor puede hacernos percibir aspectos de la vida que de otra manera parecerían insulsos. La vida ya no parece simplemente una serie de actos vacíos, sino algo con una razón mayor.


Imaginemos a una pareja de novios caminando entre una multitud. Su lucha por no separarse puede encontrar un paralelismo en el mundo cuántico. Si consideramos a esta pareja como excitaciones cuánticas, como un par de fotones o magnones, y a la multitud como los átomos de un cristal que se comporta como un medio no lineal, podemos ver cómo las leyes de la física cuántica entran en juego.


Dos artículos publicados en Nature han demostrado experimentalmente cómo una pareja de cuantos puede moverse al unísono, incluso cuando están separados por distancias en el espacio y el tiempo. Esta conexión entre cuantos, mediada por el medio que los rodea, nos recuerda la profunda naturaleza del amor. Al igual que en el mundo cuántico, donde basta con que una fuente externa actúe sobre uno de los cuantos para controlar su movimiento, el amor puede ser una fuerza que nos une y nos mueve en conjunto, independientemente de las circunstancias externas.


Takeshi Fukuhara(Ph.D.) y sus colegas realizaron experimentos fascinantes con una cadena lineal de átomos atrapados por láser y enfriados a muy baja temperatura. Esta configuración simula un material ferromagnético, similar a un imán, en el cual el espín de todos los átomos apunta en la misma dirección debido a sus interacciones mutuas. Al invertir uno de los espines, se crea un paquete localizado de energía, conocido como un magnón, que se propaga de forma libre por la cadena, de manera análoga a un fotón en una guía de onda.


Lo intrigante es que, cuando se invierten dos espines, uno podría esperar que los dos magnones se propagaran por separado, ya que son fermiones y tienden a separarse debido a sus propiedades cuánticas. Sin embargo, la interacción mutua entre ellos es tan fuerte que los hace unirse en un estado ligado, un resultado predicho por Hans Bethe.


Esto nos lleva a preguntarnos: ¿están entrelazados los dos magnones? Los autores creen que presentan cierto grado de entrelazamiento cuántico, pero aún no han sido capaces de demostrarlo por completo; esto deja abierta la puerta para futuros estudios.


Este ejemplo ilustra cómo la física cuántica, que a menudo es vista como un mundo extraño y misterioso, puede arrojar luz sobre la naturaleza del amor y cómo este puede ser una fuerza que conecta a las personas en niveles profundos, incluso cuando parecen separadas por circunstancias insuperables. Este fenómeno se denomina Entrelazamiento Cuántico.


¿Qué es el Entrelazamiento Cuántico?


Imaginemos dos partículas (por ejemplo, dos electrones) que se encuentran entrelazadas cuánticamente. Esto implica que el estado de una partícula está intrínsecamente vinculado al estado de la otra, de una forma que desafía la lógica de la física clásica. Al medir una propiedad de una de las partículas, como su espín o polarización, se determina instantáneamente el estado de la otra partícula, independientemente de la distancia que las separe, incluso si dicha distancia es de varios kilómetros o, hipotéticamente, años luz.


Lo sorprendente es que esta conexión ocurre de manera instantánea, superando la velocidad de la luz. Este fenómeno fue denominado por Albert Einstein como "acción fantasmal a distancia" (spooky action at a distance), ya que contradice los principios de su teoría de la relatividad, la cual establece que ninguna señal o influencia puede propagarse más rápido que la luz.


La Ciencia Ficción y la Filosofía.


A través de la ciencia ficción, se nos invita a imaginar realidades alternativas y a cuestionar nuestras percepciones de la existencia. Interstella nos desafía a reflexionar sobre cómo nuestras acciones y decisiones están influenciadas por nuestras conexiones emocionales, especialmente el amor hacia nuestros seres queridos. La idea de que el amor puede ser una fuerza capaz de impulsar a los personajes a enfrentar lo desconocido, a arriesgarlo todo por un lazo humano, es un concepto filosófico que encuentra su camino en el corazón de la trama.


La ciencia ficción es un género literario y cinematográfico que a menudo se adentra en las profundidades de la filosofía. Películas como "Interstellar" se convierten en un medio para explorar cuestiones filosóficas fundamentales. En este contexto, el amor emerge como un tema recurrente que trasciende las barreras temporales y espaciales.


Así, la ciencia ficción se convierte en un puente entre la ciencia y la filosofía, un espacio donde las especulaciones sobre el amor como una fuerza cuántica pueden tomar forma y abrir debates sobre la naturaleza misma de la realidad.


Este concepto nos lleva a reflexionar sobre la esencia misma del amor y cómo va más allá de la comprensión convencional. ¿Cómo podemos explicar el amor que sentimos por aquellos que ya no están en nuestras vidas? ¿Cómo podemos amar a personas que han fallecido o que están separadas de nosotros por distancias inmensurables en el espacio y el tiempo? La física cuántica nos ofrece una perspectiva intrigante sobre estas cuestiones.


En "Interstellar", vemos ejemplos conmovedores de cómo el amor se manifiesta en las relaciones familiares. La conexión entre el protagonista, Cooper, y su hija Murph es un hilo conductor a lo largo de la película. A pesar de las adversidades y las enormes distancias en el espacio, su amor paterno-filial trasciende todas las barreras. Esto nos recuerda que el amor puede ser una fuerza que nos guía y nos une, incluso cuando estamos separados por vastas distancias en el espacio y el tiempo.


Además, la relación de Murph con su padre se refleja en su conexión con el reloj de pulsera que él le deja antes de partir en la misión. El reloj se convierte en un símbolo tangible del amor y la espera. A lo largo de los años, el tiempo transcurre de manera diferente para ambos, pero el amor que sienten el uno por el otro permanece inmutable. Esta relación entre el tiempo y el amor nos hace reflexionar sobre cómo el amor puede perdurar más allá de las limitaciones temporales y ser un faro en la oscuridad.


Otro aspecto interesante es la biblioteca en el cuarto de Morph. Aquí, la información y el conocimiento se convierten en un legado que trasciende a través del tiempo. La biblioteca es un recordatorio de cómo el amor por la búsqueda del conocimiento puede unir a las generaciones y servir como un puente entre el pasado y el futuro.


"Una vez que eres padre, eres el fantasma del futuro de tus hijos"


Esta frase encapsula una verdad profunda sobre la paternidad y el amor. En pocas palabras, nos invita a considerar la influencia duradera que los padres tienen en la vida de sus hijos.


Cuando un individuo se convierte en padre, su papel va más allá de la mera presencia física. Se convierte en un "fantasma", en una presencia que trasciende el tiempo y las limitaciones terrenales. La relación entre un padre y su hijo no se limita al presente; se extiende hacia el futuro, dejando una huella imborrable en la vida de la descendencia.


Esta idea sugiere que el amor y la responsabilidad de un padre hacia sus hijos van mucho más allá de la crianza y la educación. Los padres son arquitectos del futuro de sus hijos, modelando valores, creencias y aspiraciones que perdurarán incluso cuando ya no estén presentes físicamente.


En "Interstellar", vemos cómo esta idea se manifiesta a través de la relación entre Cooper y su hija Murph. A pesar de las vastas distancias en el espacio y el tiempo que los separan, el amor de Cooper por su hija lo impulsa a tomar decisiones que afectarán el curso de su vida. Es un recordatorio conmovedor de que el amor paterno-filial es una fuerza trascendental que sigue guiando y protegiendo a los hijos mucho después de que los padres hayan partido.


En última instancia, nos hace reflexionar sobre la inmensa responsabilidad y el profundo amor que implica la paternidad. Los padres son guardianes del futuro, moldeando destinos y dejando un legado que perdurará a través de las generaciones. Es un recordatorio de que el amor es una fuerza que trasciende las barreras del espacio y el tiempo, conectando a padres e hijos en un lazo eterno.


“El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y del espacio. A lo mejor es algo en lo que deberíamos creer aunque no sepamos muy bien a donde nos lleva eso” nos dice el personaje de Anne Hathaway, Amelia Brand.



La Influencia de Borges:


Jorge Luis Borges, uno de los escritores más ilustres de nuestro tiempo, dejó una marca indeleble en la literatura mundial con sus obras que exploran los límites de la realidad y la percepción. Sus escritos, llenos de laberintos y espejos, nos invitan a cuestionar nuestra comprensión del mundo que nos rodea y, de manera intrigante, cómo estas ideas pueden arrojar luz sobre la naturaleza misma del amor y la física cuántica.


Borges nos guió a través de un universo literario donde las realidades múltiples coexisten, donde los espejos reflejan realidades infinitas y donde los laberintos simbolizan la complejidad de la existencia. En sus cuentos, exploró temas de identidad, destino y el poder de la narrativa para dar forma a nuestra comprensión del mundo.


En este contexto, las ideas de Borges sobre la realidad y la percepción pueden arrojar una nueva luz sobre cómo entendemos el amor. Al igual que sus personajes se sumergen en realidades alternativas, el amor nos sumerge en dimensiones emocionales que a veces desafían nuestra lógica y comprensión. ¿Es el amor una narrativa que creamos para dar sentido a nuestras vidas? ¿Es una realidad que trasciende nuestras percepciones?


En "Interstellar", estas ideas encuentran un eco, especialmente en la relación entre el tiempo, el espacio y el amor. El amor entre padres e hijos, que trasciende las barreras temporales y espaciales, nos recuerda las palabras de Borges: "El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego".


En estas palabras, Borges nos invita a considerar el tiempo no como una entidad externa que nos afecta, sino como una parte intrínseca de nuestra propia esencia.


"El tiempo es la sustancia de que estoy hecho" revela una conexión profunda entre el individuo y el flujo del tiempo. Sugiere que nuestras experiencias, nuestras acciones y nuestros sentimientos están inextricablemente entrelazados con el tiempo. Somos moldeados por el tiempo, pero al mismo tiempo, somos los forjadores de nuestra propia relación con él.


Cuando Borges compara el tiempo con un río que lo arrebata, un tigre que lo destroza y un fuego que lo consume, nos recuerda la poderosa e implacable naturaleza del tiempo. El tiempo avanza sin detenerse, llevándonos consigo en su corriente implacable. El tigre y el fuego representan las fuerzas destructivas y consumidoras del tiempo, que nos llevan inexorablemente hacia el futuro, pero a la vez el tiempo somos nosotros.


Sin embargo, la segunda parte de la cita, "yo soy el río; yo soy el tigre; yo soy el fuego", nos ofrece una perspectiva diferente. Nos invita a reconocer que, a pesar de la fugacidad de nuestras vidas en el flujo temporal, somos los protagonistas de nuestra propia historia. Somos el río que fluye, el tigre que enfrenta las adversidades y el fuego que arde con pasión por la existencia, y termina diciendo: “El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges.”. El maestro nos evoca poéticamente el monstruo del tiempo, también, en el poema “La Lluvia”:


“Bruscamente la tarde se ha aclarado

Porque ya cae la lluvia minuciosa.

Cae o cayó. La lluvia es una cosa

Que sin duda sucede en el pasado.


Quien la oye caer ha recobrado

El tiempo en que la suerte venturosa

Le reveló una flor llamada rosa

Y el curioso color del colorado.


Esta lluvia que ciega los cristales

Alegrará en perdidos arrabales

Las negras uvas de una parra en cierto


Patio que ya no existe. La mojada

Tarde me trae la voz, la voz deseada,

De mi padre que vuelve y que no ha muerto.”


En el contexto de "Interstellar" y su exploración del amor en el espacio y el tiempo, estas citas de Borges cobran un significado especial. El amor se convierte en la fuerza que nos conecta con el tiempo y nos permite ser el río, el tigre y el fuego en la vida de aquellos a quienes amamos. A través del amor, trascendemos las limitaciones temporales y encontramos una eternidad en el presente.


La cita de Borges nos insta a abrazar nuestra relación con el tiempo y a reconocer que, aunque el tiempo es implacable, somos los artífices de nuestra propia existencia, y el amor es la fuerza que da significado a esta travesía temporal.


Entre la física cuántica, la filosofía de Borges y la película "Interstellar", emerge una certeza: el amor es una fuerza trascendental que conecta a las personas más allá de las limitaciones del espacio y el tiempo. Las decisiones impulsadas por el amor en "Interstellar" revelan la profundidad de las relaciones humanas y la capacidad de tomar decisiones que van más allá de lo meramente lógico.


Las ideas de Borges sobre laberintos y realidades múltiples nos invitan a cuestionar nuestras percepciones y a recordar que la percepción y la realidad son constructos subjetivos en constante evolución. La película "Interstellar" nos ha llevado en un viaje cósmico que desafía nuestras comprensiones convencionales de la realidad y la dimensión humana del amor.


A medida que reflexionamos sobre estas ideas, miramos hacia el futuro con la certeza de que la búsqueda de la comprensión de la percepción, la realidad y el amor continuará evolucionando. Los desafíos y las preguntas que enfrentamos hoy en relación con estos temas servirán como puntos de partida para nuevas exploraciones.


El desafío que conlleva desentrañar los efectos del amor como fuerza de la física cuántica moldeará el futuro de la humanidad, una senda plagada de incertidumbres y posibilidades inexploradas. En este viaje intelectual sin fin, la humanidad se aventurará hacia nuevos horizontes, buscando respuestas a preguntas que aún no hemos formulado, y abrazando el poder transformador del amor en su viaje interdimensional hacia lo desconocido.


Hay tantas puertas como llaves; solo debemos encontrar la correcta, sabiendo que, al hacerlo, la puerta será otra o tal vez ya no exista.


Por último nos quedamos con estas frases de Interstellar:


“El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y del espacio.”.


“El amor no es algo que hayamos inventado, es observable, poderoso… Tiene que significar algo”.