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domingo, octubre 07, 2018

ESCRITURA Y LEGADO

Este es un justo homenaje a Johann Sebastián Suarez, un estudiante de literatura  de la ciudad de Medellín, interlocutor joven, acucioso e inmerso en el universo literario de tantas gratitudes. Espero en el trasegar inconmensurable nunca desfallezca.  

Todo hombre es la suma de un gran legado, desde lo físico, lo cultural y lo cosmológico. Borges citando a Stevenson y Witman, expresó que un hombre es todos los hombres. Cuando estudiamos el ADN nos damos cuenta que nosotros somos la síntesis de muchos años de evolución, el milagro de la vida corresponde a una azarosa estructuración que se inicia con el nacimiento del cosmos.  Estamos hechos de materia cósmica dice Carl Sagan. El lenguaje es el resultado de igual trasformación desde tiempos inmemoriales, la cultura igualmente es producto de un trasegar harto complejo, es difícil descifrar todas las contribuciones que nos han moldeado. Con la escritura pasa algo similar y con la literatura más.
Expresa Fernando Báez en un aniversario de Borges: “Conviene decir lo siguiente: En el inicio de todas las literaturas del mundo, y seguramente en el final, estuvo (o estará) el pensamiento. En el origen del pensamiento, y en su fin, estuvo (y estará) la literatura. En parte, porque toda creación nace de un anhelo secreto que busca introducir arquetipos esenciales; en parte, porque todo pensamiento define su expresión como una necesidad de creación y de unidad preestablecida. La escritura que tiene en el lenguaje el vehículo de expresión, las palabras constituyen la herramienta esencial. En la conferencia sobre el libro Borges nos dice: En Cesar y Cleopatra de Swaw, cuando habla de la biblioteca de Alejandría se dice que es la memoria de la humanidad. Eso es el libro y el algo más también, la imaginación. Porque ¿Qué es nuestro pasado sino una serie de sueños ¿Qué diferencia puede haber entre recordar sueños y recordar el pasado? Esa es la función que realiza el libro”. En introducción a los sueños de Freud, descubrimos que el conocimiento es anterior al lenguaje.
“El lenguaje ( Derivado de lengua, a través del bajo latín linguagium ) entienden en puridad los diccionarios el conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que siente y dice, así como, desde luego, la facultad de expresarse por medio de esos sonidos”[1]. Alberto Manguel en una historia de la lectura dice “Que el culto al libro (Pergamino o papel) es uno de los dogmas de una sociedad que lee y escribe”.
Cualquier poema o novela, ensayo, libro fantástico es la síntesis de todas las literaturas, de muchos autores, condensados por un autor, que ahora los plasma desde su propia óptica. Uno puede leer “Crónica de una muerte anunciada” con simple carácter hedónico. Pero sí quiere, puede indagar más allá del propio relato. Sería imposible construir esta obra sin la tragedia Griega, los idus de marzo, sin Roma y Julio Cesar, sin algunos relatos del sur de los Estados Unidos. Así pasa con los grandes temas de la literatura: El amor, la soledad, el desamor, la traición, la guerra entre naciones, el espionaje, todos dramas humanos han sido escritos desde la imaginación de un autor, sería difícil comprender al hombre, sin la literatura que lo ha descifrado de una manera magistral. La escritura, que es la memoria de la humanidad encontró en la literatura su mejor instrumento. Hay miles de poemas para decir una misma cosa y en todo caso todos son distintos y hermosos. Baez con gran magisterio nos dice: “Entre los griegos, por ejemplo, vemos que el primer gran momento de diálogo entre lo poético y lo filosófico tuvo su origen en el concepto maravilloso que tenía este pueblo de la verdad. La hermosa palabra griega para verdad, "alétheia", traducida por cualquier diccionario como "descubrimiento", procedía del adjetivo "alethés", y éste, a la vez, derivaba de "léthos" o "láthos", cuyo significado era "olvido". De ahí que la partícula privativa "a" al principio de la palabra nos diga que "alétheia" era "algo sin olvido", "algo develado". El poeta podía, por tanto, y con el mismo rigor del filósofo, indagar la verdad de las cosas porque lo que hacía era recordar algo que no tardaba en transformarse en memoria colectiva, si la verdad postulada era, más que verificable, sustantiva. Esto pasa con la escritura.
Cuando leo las crónicas de la conquista y de pronto las comparo con algunas de las mejores novelas del siglo XX de nuestra literatura, hablo de Colombia, los temas se repiten, pese a que el drama se da en tiempos muy diferentes: El poder, la ambición, la conquista y la muerte.
Cuando leemos recordamos esa memoria de la humanidad legada en la escritura. Un poema es la expresión de todos los hombres y de muchos poemas. Pasa igual con la novela. Cuando leemos trasegamos sobre la historia de la humanidad sin darnos cuenta.










[1] Espinosa Germá. La aventura del lenguaje. Editorial EAFIT, obras completas.

miércoles, septiembre 26, 2018

EL VIL ASESINATO DE LOS INGENIEROS EN ANTIOQUIA COLOMBIA


Es definitivo, hay más territorio que estado. El gobierno y las autoridades municipales y nacionales podrán dar muchas interpretaciones sobre el penoso caso de los asesinatos de los profesionales en Antioquia, hasta ahora ninguna nos satisface, quienes, no solo eran jóvenes instruidos, comprometidos, sino ajenos al cumulo de intereses y luchas de poder encriptados en la región, problemas que están lejos de ser descifrados, es un hecho, no hay control de parte de las autoridades, lo sucedido refleja al final la incapacidad del estado para tener una presencia efectiva, no ha podido garantizar la vida, bienes y honra de los habitantes de la zona.
Los ataques que cobraron la vida de tres geólogos de Continental Gold no son hechos aislados, sino que obedecen a la lucha de los grupos armados ilegales por no perder su dominio en la zona. Esta mina subterránea, en Antioquia, tendría una producción de más de 253.000 onzas anuales, hay informales que se niegan a dejar el usufructo de las mismas, grupos paramilitares con intereses perversos y con algún posicionamiento, antiguos militantes de la FARC, que ahora simplemente son bandas criminales, entre otras cosas debemos dejar de llamarlos disidentes y grupos ilegales de todo tipo empoderadas en la zona y dispuestas a demostrar su capacidad con sucesos como los ocurridos.
Laura Alejandra Flórez Aguirre, Camilo Andrés Tirado Farak y Henry Mauricio Martínez Gómez, fueron vilmente asesinados, aún tratamos de entender lo sucedido, Colombia está lejos de tener una convivencia civilizada y pacífica.
El gremio minero señala que  “la Minería Bien Hecha es un sector comprometido con el derecho a la vida y bienestar de la comunidad minera, rechazamos toda forma de violencia y reiteramos nuestro compromiso con la legalidad como fundamento del desarrollo social para las regiones”.
Recordemos que a Continental Gold, la empresa minera canadiense en el sitio conocido como El Calvario, municipio de Buriticá, hace apenas dos semanas, dos de sus ingenieros tuvieron un atentado, falleciendo uno de ellos, identificado como Óscar Alarcón de 27 años, proveniente de Belén, Boyacá. Su compañero Jorge Armando Tarra, de 35 años, quedó herido y trasladado al hospital de Medellín, se encuentra en recuperación.
Quedan abiertos varios interrogantes de suma importancia. Cómo le garantizamos a un inversionista extranjero unos mínimos que le permitan continuar con sus objetivos?, tener alguna confianza en el marco de una actividad específica,  por lo menos tener la garantía de poder desarrollar su actividad en paz. Lo que está demostrado es que el estado no está en capacidad de controlar la crisis social latente de la zona nacida del empoderamiento de grupos ilegales, no tiene la capacidad para hacer presencia y sentar autoridad en territorios muy ricos, donde existe una inequidad social y pobreza inexplicable frente a la riqueza del subsuelo. Las inquietudes quedan expuestas. El estado debe por lo menos capturar a los culpables,  sería imperdonable no hacerlo.







sábado, septiembre 15, 2018

EPISODIOS DE LA HISTORIA ECONÓMICA


He querido traer a este blog la última columna de este excelente economista colombiano, aparecida en el diario “La republica”,  donde reseña un libro de su autoría. Me parece importante que mis lectores la lean, no solo por el libro sino por los comentarios sobre el mismo, los cuales frente a los últimos hechos del país, que me recuerdan el eterno retorno, pues nunca dejamos de repetirnos, con los mismos males, con los desajustes acostumbrados en todos los ámbitos, las malas maneras en cada instancia de la vida nacional y entre nuestros propios ciudadanos, la violencia descarnada, una sola zona en Medellín tiene 67 muertos este año, aspectos que parece nunca superaremos, en medio de radicalismos y polarizaciones, aspectos todos que indican que debemos aprender más de nuestra historia. CESAR HERNANDO BUSTAMANTE

Roberto Junguito

El autor de esta columna acaba de publicar el libro titulado Cien Episodios de la Historia Económica de Colombia, Ariel, Editorial Planeta, septiembre de 2018. En esta recopilación se reúnen ensayos fundamentados en documentos históricos, en las principales contribuciones a la literatura económica colombiana de investigadores tanto colombianos como extranjeros, así como en escritos y experiencias personales sobre la política económica de nuestro país en los últimos lustros.

Este libro se publica en conmemoración del Bicentenario de la Independencia de la República 1819-2019. Los grandes temas cubiertos en el libro son el pensamiento económico, los asuntos fiscales, la deuda pública, los asuntos monetarios y financieros, los aspectos sectoriales y empresariales, las instituciones económicas, la situación macroeconómica, las reformas institucionales y la economía política.

Se presentan ensayos que van desde los primeros economistas colombianos en la época de la Ilustración a fines del siglo XVIII, así como los escritos relacionados con el filósofo Jeremy Bentham, y las visiones económicas de José Ignacio de Márquez, Florentino González, Manuel Murillo Toro, Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro en el siglo XIX. Entre los temas fiscales del siglo XX se discute el informe de la Comisión Musgrave, la reforma tributaria de la administración López Michelsen, la Misión Bird-Wiesner sobre las finanzas intergubernamentales, las reformas presupuestales, el impuesto al patrimonio en la administración Uribe Vélez, y temas de años más recientes como la Ley de Responsabilidad Fiscal, la regla fiscal y las recomendaciones de la Comisión del Gasto y la Inversión Pública.

En lo relacionado a la deuda exterior, escritos que van desde las desavenencias entre Bolívar y Santander por el uso de los recursos del Empréstito de 1824, hasta la crisis de la deuda de América Latina en los años ochenta del siglo XX.

Entre los temas monetarios y financieros se desarrollan episodios como la primera visita del Fondo Monetario Internacional a Colombia que coincidió con el 9 de abril de 1948, la devaluación frustrada de 1962, la creación de la Junta Monetaria en 1963, las discusiones sobre la conveniencia de desmontar el control de cambios veinte años después de su establecimiento en 1967, el debate sobre el control a los flujos de capital en los años noventa, la adopción del régimen de tasa de cambio flexible y el programa con el FMI a fines de 1999, en tanto que entre la temática de las instituciones económicas se presentan episodios que van desde la creación de la Sociedad de Artesanos a mediados del siglo xix hasta la reorganización del Banco de la República como banco central independiente en 1991, la adopción del esquema de inflación objetivo para la estabilización de la economía, hasta los relativos al proceso de paz de La Habana y el debate sobre los dividendos de la paz.

Entre los varios episodios que abordan la temática de la economía política se incluyen temas específicos relacionados con el manejo de la tasa de cambio, las negociaciones comerciales internacionales, las reformas tributarias y presupuestales y también las de tipo social como es el caso de la reforma pensional.

En fin, es un libro de Episodios de la Historia Económica de Colombia que trae consigo grandes lecciones para el manejo de la economía nacional actual en la era de la Administración Duque.








sábado, septiembre 01, 2018

EL SUJETO LA GLOBALIZACION Y EL ESTADO


Cómo es realmente la relación entre el sujeto y el estado, la cual va mucho más allá del sentido de autoridad y sus equivalencias y contrapesos derivados del contrato social plasmado en la constitución; entre el sujeto con los poderes instaurados en sus diferentes formas, son muchos, me refiero a los que le sujetan a través de dispositivos; cómo se articula con la globalización en todo su espectro, desde donde se expresa a través de flujos exponenciales de información que le crea servidumbres de todo tipo; de qué manera se dan los procesos de subjetivisación en últimas. Foucault, estudió esta estructura compleja toda su vida académica:
a.- Quisiera decir, antes que nada, cuál ha sido la meta de mi trabajo durante los últimos veinte años. No ha consistido en analizar los fenómenos del poder ni en elaborar los fundamentos de tal análisis. Mi objetivo, por el contrario, ha consistido en crear una historia de los diferentes modos de subjetivación del ser humano en nuestra cultura. Así, el tema general de mi investigación no es el poder sino el sujeto[1].
b.- Es verdad que me involucré bastante en la cuestión del poder. Muy pronto me pareció que, mientras que el sujeto humano está inmerso en relaciones de producción y de significación, también se encuentra inmerso en relaciones de poder muy complejas. Ahora bien, me parecía que la historia y la teoría económicas proporcionaban un buen instrumento para estudiar relaciones de producción; que la lingüística y la semiótica ofrecían instrumentos para estudiar las relaciones de significación; pero aparte de las relaciones de poder no contábamos con herramientas de estudio. Sólo podíamos recurrir a maneras de pensar sobre el poder basadas en modelos legales, esto es: Qué es lo que legitima el poder? O podríamos recurrir a maneras de pensar sobre el poder basadas en modelos institucionales. Esto es: Qué es el Estado?. Era necesario, por lo tanto, extender las dimensiones de una definición del poder, si se deseaba utilizar esta definición en el estudio de la objetivación del sujeto".
Esther Díaz, lo sintetiza magistralmente: “Foucault siempre ha pretendido saber cómo el sujeto entra en los juegos de la verdad”. Agregaría, del poder.
Siempre hemos pensado en el estado como en el manejador del poder, como el ente supremo. De La Salle, ese gran tratadista, cuando definía la constitución, hablaba que esta es la suma de los factores reales de poder.
En estos momentos la relación del sujeto, con el estado y con el mundo se expresa en este contexto, pero con articulaciones novedosas, hasta ahora desconocidas.  
Jorge Garay Salamanca en un informe de minería, en su introducción con respecto al estado moderno expresó con una lucidez asombrosa: “Es por ello que Bauman (2007) introdujo el término “mundo líquido” para dar cuenta que la Globalización –caracterizada por la fluidez– ha dado lugar a “un mundo de circulación generalizada, en el que los flujos se han liberado de la constricción territorial”, en palabras de Innerarity (2013). Un mundo consecuente con la reproducción de amplios espacios desgobernados sin que haya un verdadero Estado soberano transnacional que los pueda gobernar y resultante, entre otros factores, del modelo de desregulación y liberalización de los mercados y de la privatización de amplios ámbitos de la actividad que ha caracterizado la etapa actual de la globalización: la globalización neoliberal (Garay, 1999).
Vuelvo a Foucault, miremos este párrafo: “Quisiera sugerir aquí otra manera de avanzar hacia una nueva economía de las relaciones de poder, que sea a la vez más empírica, directamente relacionada con nuestra situación presente, y que implica más relaciones entre la teoría y la práctica. Este nuevo modo de investigación consiste en tomar como punto de partida las formas dc resistencia contra los diferentes tipos de poder. 0 para utilizar otra metáfora, consiste en utilizar esta resistencia como un catalizador químico que permita poner en evidencia las relaciones de poder, ver dónde se inscriben. De escribir sus puntos de aplicación!-los métodos que utilizan. En lugar de analizar el poder desde el punto de vista de su racionalidad interna”.

 Se trata de analizar las relaciones de poder a través del enfrentamiento de las estrategias”. Hoy, con la revolución de las TIC, tecnologías de la información y el conocimiento, el sujetó está inmerso en unas redes de poder que se traducen en subjetivaciones, en maneras de obrar y de pensar, configuradas desde mecanismos indetectables para él, pero cuyos efectos son constatables.  Foucault en alguna parte del texto categoriza:
“Esta forma de poder se ejerce sobre la vida cotidiana inmediata que clasifica  los individuos en categorías, los designa por su propia individualidad, los ata a su propia identidad, les impone una ley de verdad que deben reconocer y que los otros deben reconocer en ellos. Es una forma de poder que transforma a los individuos en sujetos. Hay dos significados de la palabra sujeto: sometido a otro a través del control y la dependencia, y sujeto atado a su propia identidad por la conciencia o el conocimiento de sí mismo. Ambos significados sugieren una forma de poder que subyuga y somete”. Ahora, ya no solo es el estado el que somete, crea servidumbre y convierte al hombre en un ser sujetado, existe un des-territorialización del poder: ““Glocalización es una relación amor-odio en la que se mezclan la atracción con la repulsión. Se (produce por) dos hechos inevitables que actúan a modo de tenaza: si se incomunica un lugar quitándole las rutas globales de aprovisionamiento, a este lugar le faltarán los dispositivos que le permiten mantenerse vivo y los elementos con los que hoy día se construyen las identidades autónomas. Pero en paralelo a esto, sucedería que las fuerzas globales no tendrían ningún lugar en el que aterrizar, renovar su personal, repostar combustible y reabastecerse, pues todo esto les es dado por los improvisados espacios aéreos locales. Así, ambos están condenados a la cohabitación”.
Recordemos, en esencia la obra de Foucault fue una defensa a la libertad, descifrar la relación del poder con el saber, la racionalidad pierde toda neutralidad, como esta relación afecta al sujeto, no desde la perspectiva directa, en su ejercicio, sino en su conducta, en su manera de pensar, de hacer. En el prólogo de “Hermenéutica del sujeto” queda plasmado  con toda claridad:
“El resultado es una ontología histórica de nosotros mismos en relación a la verdad a través de la cual nos constituimos en sujetos de conocimiento. Se podrían englobar todos esos incisivos análisis foucaultianos bajo la rúbrica de una arqueología de las ciencias humanas. Pero el problema de la libertad presenta también una vinculación directa con las relaciones de poder que atraviesan los cuerpos para grabarse en las conciencias”[2].
Lo explica mejor Esther Díaz:
“El poder es una relación, una acción ejercida por unos sobre otros. Quienes ejercen poder intentan dirigir las conductas de los demás. Estos últimos, por su parte, pueden resistir. De este interjuego entre poder y resistencia surgen relaciones estratégicas. Una manera muy eficaz de ejercer poder es apuntar al deseo del otro. Reglamentar lo que el otro debe hacer con su cuerpo, con sus apetitos, con sus presuntos placeres. Esto se logra por medio de discursos, normas, planificaciones y prácticas que circulan capilarmente por la sociedad, atravesando ámbitos jurídicos, castrenses, escolares, familiares, religiosos, recreativos, morales, tecnocientíficos y gubernamentales. El objetivo no suele ser reprimir, sino obtener diversos resultados; por ejemplo, eficacia económica, obediencia laboral o sometimiento moral”[3].
Ahora con la revolución de las TIC, la globalización, el fortalecimiento de las multinacionales, la penetración culturales que se traducen en verdaderos cambios de conductas, estas relaciones sujetan más al ciudadano de a pie, al ser común, es una relación que amerita mucho más atención, nunca antes se necesitó de verdaderos filósofos.






[1] El sujeto y el poder. Foucault Michelt
[2] La cuestión del sujeto. Prólogo a la Hermenéutica del sujeto. Fernández Álvarez Uría. Editorial la Piqueta.
[3] https://www.estherdiaz.com.ar/textos/sexualidad.htm

lunes, agosto 27, 2018

LOS RESULTADOS DE LA CONSULTA EL PRINCIPIO DEL CAMBIO EN COLOMBIA


“la corrupción florece cuando alguien tiene poder de monopolio sobre un bien o servicio y tiene la discreción para decidir cuánto recibe y donde la rendición de cuentas y la transparencia son débiles” Klitgaard




Los resultados de la consulta del domingo contra la corrupción constituyen un hito histórico, aún estamos lejos de comprender la verdadera dimensión de lo sucedido. 11 millones y medio de colombianos votaron este domingo a favor de la misma, pese a no alcanzar el umbral exigido por la ley, constituye un verdadero mandato popular a tener en cuenta, sin precedentes históricos, mandato que debe ser acatado, no solo por el presidente, la clase política, sino por el mismo congreso. El país tiene graves problemas éticos, es un fenómeno imbricado en todos los órdenes sociales, en los mínimos actos y costumbres del ciudadano. Pensamos frente a la corrupción, que es un problema de los gobernantes, de la clase política, de los empresarios, paradojicamente nos excluimos y la verdad es que hace parte de nuestra cultura, es un hecho, hay una especie de una aceptación general, de: No hay nada que hacer,  encubierta por cierta impotencia frente a una realidad que hasta ayer parecía inmodificable. Hace mucho tiempo sufrimos este flagelo. La actitud ciudadana en la consulta es todo un acontecimiento, sembraron con su voto la semilla de renovación que necesitabamos partiendo del: “Sí se puede”, sin alguna contraprestación, fue una toma de consciencia sólo precedida por el deseo  de cambio, en un país dominado desde hace muchos años por una élite política perversa, clientelista y corrupta, este hecho, me llenan de esperanza, el camino es largo y dispendioso, pero todo tiene un principio.
Dejusticia en un documento estableció el marco conceptual de la corrupción en los términos en que se expresa en nuestro país: “A partir de una extensa revisión de literatura se pudo concluir que dentro de los elementos esenciales de la corrupción están al menos: i) el abuso o desviación del poder encomendado, que puede ser público o privado; y, ii) el beneficio o ganancia privada, que puede ser personal o para un tercero, y que no necesariamente tiene que ser monetaria. Por el contrario, aún no existe unanimidad en relación con la necesidad de que: i) exista una interacción entre un actor público y uno privado; y, ii) se genere o no un perjuicio directo para el interés general. En todo caso, la tendencia actual apunta a reducir paulatinamente los elementos de la esencia del concepto, para lograr una concepción dinámica del fenómeno de la corrupción, que tenga en cuenta la gran capacidad de mutación de las formas en que se concreta la misma”. Hablemos de igual manera de los fenómenos cotidianos: Colarnos, no hacer fila, pagarle a un agente de tránsito para que evitar una sanción, pagar por pequeños favores conociendo de antemano que estamos vulnerando derechos ajenos, desviar la mirada cuando los corruptos son nuestros amigos o familiares……esto quiere decir que, frente al fenómeno pensábamos que esto era lo corriente, repito, hacía parte de nuestra cultura, nada pasaba al respecto.
La corrupción se puede definir desde la perspectiva económica, política o ética, igualmente se define desde la concepción de estado, desde las prácticas cotidianas y en la relación del ciudadano con la institucionalidad. La perspectiva sociológica me parece, es la que más contextualiza nuestra realidad: “los sociólogos han asumido la corrupción como una práctica social que se encuentra en tensión con patrones de comportamiento reconocidos como válidos en una sociedad determinada y su principal preocupación tiene que ver con los costos morales”.
A eso apuntó esta consulta, reconocer lo que nos sucede y empezar a cambiar, el principio de un acuerdo nacional que  empiece a trasformar no sólo las costumbres políticas, sino nuestra forma de ser, de actuar, de proceder. Nos enfrentamos en este propósito a muchos problemas, cuando hablo de pandemia, no es casual, la clase política no querrá cambiar, menos los empresarios acostumbrados a ganarse la contratación de manera fácil, igual pasa con la manera de actuar del ciudadano común, con todos los tic a que nos allanamos y que de antemano sabemos no son los más éticos por nimios que parezcan.  Va más allá de la manera de hacer política, atiende a un espectro cultural amplio. Desde ayer hemos decidido enfrentar este fenómeno. Apenas empezamos, buen viento y buena marcha.







sábado, agosto 18, 2018

DONALD TRUMP

Párenme si ya me han oído decir esto antes. Un candidato presidencial republicano pierde la votación popular, pero de algún modo consigue llegar a la Casa Blanca. A pesar de su dudosa legitimidad, sus aliados en el Congreso aprovechan el que haya sido elegido para aprobar una enorme rebaja de impuestos que dispara el déficit presupuestario y al mismo tiempo beneficia de manera desproporcionada a los ricos. Paul Krugman.

La pregunta es: Cómo un hombre de tantas contradicciones, sin ningún carisma, parece siempre un lobo enfurecido, sin coherencia, llega a la presidencia de los Estados Unidos,  ejerce un liderazgo sin ninguna sindéresis, sin ningún respeto por la democracia, ni los derechos humanos, lo que es peor, con el pleno del partido republicano apoyándolo, sin importar que haga. El fenómeno se da en el país, con el mayor conocimiento científico del orbe, con las mejores universidades, con el mayor número de premios nobel en más de cien años de historia del mismo, con una libertad de opinión absoluta, por lo menos hasta ahora; con un item, estamos frente a la primera potencia militar y comercial, es una verdad incuestionable, esto quiere decir que sus decisiones afectan a todo el planeta..

En los últimos meses, el presidente Trump vive amenazando a sus aliados comerciales, toma medidas en contravía de los acuerdos que firmaron los Estados Unidos, se le olvida que está  obligado a respetarlos; en materia política, habla sin atender a sus compromisos históricos, compromisos muy serios, los que le han dado algún equilibrio geopolítico al mundo. Krugman el nobel de economía en la última columna del periodico "El país" de España escribió: “Así que Donald Trump fue a la cumbre de la OTAN, insultó a nuestros aliados, exigió absurdamente no solo que aumenten su gasto militar —lo cual deberían hacer—, sino que lo aumenten un cuatro por ciento del PIB, que es muy por encima del gasto militar inflado de su propio presupuesto. Luego afirmó, de manera falsa, haber ganado concesiones importantes y declaró con magnanimidad que considerar abandonar la alianza es “innecesario en este momento. ¿Nuestros aliados podrían haber hecho algo que lo calmara? La respuesta, sin duda, es que no. Para Trump, causar alteración en la OTAN no parece ser un medio para un fin; es un fin en sí mismo”.
El partido republicano de los Estados Unidos ha decidido no preguntar, no cuestionar, participar en la cuotas burocráticas y de contratación que les brinda este empresario, olvidándose de su rol en la democracia americana, actúa como simple borrego, abrogándose  un nacionalismo cercano al fascismo, patrocina medidas que atentan con los derechos humanos, fomentando una discriminación racial harto peligrosa para estos años de resurgimiento de un nazismo incipiente, del concepto de seguridad nacional y de la vuelta al cierre de las fronteras, un verdadero retroceso, un anacronismo inexplicable.
La guerra que ha iniciado en contra de la libertad de prensa de su país es otro capitulo oprobioso aparte, el ataque a los principales medios impresos y la exacerbación de la incertidumbre frente a cualquier hecho u opinión, dicen los que saben, crear incertidumbre es la clave, fomentar la duda, siempre se oculta perversamente la verdad, el señor Trump está manejado definitivamente una potencia como una empresa de tercera, paradójicamente es un pésimo gerente, todos sus actos van en contra del liderazgo que geopolíticamente le corresponde a esta potencia.
Cómo será el final, habrá que preguntarle a Tom Clancy,  Krugman dice frente a la  intervención a favor de un empresa China: “  Ha traicionado el presidente de Estados Unidos la seguridad de la nación a cambio de una mordida del Gobierno chino? No digan que es una insinuación ridícula: dado todo lo que sabemos de Donald Trump, está dentro de los límites de lo posible, e incluso de lo verosímil”. Cómo  les parece.

ADDENDA: Michael Cohen, exabogado del presidente estadounidense Donald Trump, se declaró culpable el martes de ocho cargos, incluidos cinco por evasión fiscal y dos por violar las leyes de financiamiento electoral. Además, afirmó haber pagado a mujeres por guardar silencio en historias de romances que involucraban al presidente.

 

domingo, agosto 12, 2018

FÍSICA Y COTIDIANIDAD


Cuando murió mi esposa Ana Isabel, hace tres años, producto de un cáncer implacable, después de un tiempo, volví a inquietarme por las grandes preguntas que ha investigado la física: La historia del universo, el lugar que ocupamos en el mismo, el desciframiento que la ciencia ha hecho del cosmos. La mirada la hago siempre con textos científicos pero en el fondo desde una perspectiva filosófica, básicamente miro desde lo más profundo de mi ser, imbricado en lo existencial, me remito a la angustia  de un simple mortal que sabe que está de paso,  parto de la certeza que lo único cierto es nuestra mortalidad. La física me ha cautivado desde mis primeros años y es un hecho que la serie cosmos resultó un acontecimiento en mi vida.
Acabo de leer “Siete breves lecciones de física” de Carlos Rovelli,  releí por pura incitación de esta lectura, el capítulo sobre física del libro de Asimov, “Introducción a la ciencia” y sobra decirlo, ver los primeros capítulos de la segunda producción de la serie “Cosmos”.  Esto para decir, que las cosas fundamentales de nuestra existencia como es el sentido de la ubicuidad espacial y nuestra relación con el universo me suscitan un interés especial. Últimamente indago sobre estas cosas de cara al tema de la muerte. Einstein nos enseñó, que es el espacio el que se curva, igualmente lo hace el tiempo. Estamos en la tierra en medio de un infinito universo, regulados por leyes universales que no son de nuestro resorte y respondemos a las articulaciones propias de un dios, llámese ciencia, que no juega a los dados. Estamos hechos de materia cósmica, todos los átomos pesados, incluidos oxígeno, nitrógeno y carbono, es decir buena parte de nuestra materia prima, fueron creados por una generación anterior de estrellas, latentes hace unos 4 mil 500 millones de años. El 97% de la masa del cuerpo humano está conformado por materia procedente de las estrellas. La formación del universo es importante para nosotros pues estamos hechos de materia producida  por la primera explosión, eso que se conoce como el Big Bang. La edad del universo es importante. “Los astrónomos pueden descubrir objetos situados a unos 9 mil millones de años luz, y hasta ahora no hay indicios que exista un final del Universo. Teóricamente pueden esgrimirse argumentos tanto para admitir que el espacio tiene un final, como para decir que no lo tiene; tanto para afirmar que existe un comienzo en el tiempo, como para oponer la hipótesis de un no comienzo”. La relación espacio-tiempo se estudia de otra manera a partir de los descubrimientos de Einstein, la curvatura del universo, del espacio, establece otras constantes.  Entonces, en medio de estas verdades, después de la muerte nos volvemos al universo del que estamos formados, de la manera más simple, sin consideraciones religiosas. Ahora viene la pregunta metafísica, donde está eso que solemos llamar espíritu, lo que los cristianos denominan de otro nombre, para ellos con la muerte concluye el tiempo de realizar buenas obras y merecer ante Dios, para resucitar con Cristo, es necesario morir en Cristo; la religión Indu considera el espíritu eterno, el cual siempre se reencarna; los budistas terminan reconociendo la muerte como estado subliminal que termina en el nirvana, para ellos todo lo que conforma el mundo es tangible, es decir, muta, las cosas están en constante cambio. Nosotros, quienes aceptamos y hemos estudiado la evolución y que sabemos exactamente de donde provenimos desde la ciencia, encontramos en el estudio del universo gran parte de las respuestas, pero estas dejan más dudas que certezas, aún estamos lejos de comprender el todo. El universo es vasto y responde a leyes exactas. Por ello no entendemos muchas de las torpezas del hombre, la falta de grandeza. El universo es infinito, pensaría que nada muere, solo hay cambios, somos parte de un todo. El hombre, el ser cultural es otra cosa. Responde también a una evolución, es un ser histórico. La antropología ha dado muchas respuestas, de antemano reconoce la inexorable relación del hombre con el universo. La muerte es una manera de abordar los interrogantes que despierta esta relación entre el uno y el todo. Dentro de poco no estaremos y en poco tiempo nadie nos recodará. Freud en "Eros y tanatos" estudia el tema de la vida y la muerte. Eros representa los instintos más primitivos por satisfacer los deseos libidinosos, los de hambre y los de sed, es decir, las pulsiones de vida; mientras que Tanatos engloba los deseos por satisfacer los impulsos de destrucción y agresividad, ergo, las pulsiones de muerte. Estas son pasiones humanas. La física cuantica, nos enseña aún más de nuestra naturaleza. Estamos lejos de resolver muchos interrogantes, mientras la ciencia avanza, nuestra existencia será efímera, pero es lo más valioso y bello que tenemos. Somos los únicos seres conscientes de nuestra muerte, de lo efímeros y por su puesto, que al final nada nos llevamos.
 

  







domingo, agosto 05, 2018

LA POSESIÓN DEL PRESIDENTE IVAN DUQUE EN COLOMBIA


El doctor Iván Duque fue elegido presidente de Colombia como candidato del “Centro Democrático” después de superar  una consulta interna, por esa vía adquirió el compromiso de  hacer una alianza programática con el partido conservador, el seudo movimiento del exprocurador Alejandro Ordoñez y con algunos sectores independientes. Al final ganó en la segunda vuelta con más de diez millones de votos. Desde la primera vuelta, como suele ocurrir en nuestra amada patria y ante las encuestas de favorabilidad, recibió todo tipo de adhesiones; la lagartearia aún está vigente, hace parte de nuestra idiosincrasia, inevitable en el espectro político, está en nuestro ADN. El martes se posesiona y ejercerá como el primer presidente del pos-conflicto.
En la última columna, el excelente escritor Santiago Gamboa, refiriéndose al Doctor Santos expresaba: “Pero voy a lo fundamental: desde su primer mandato usted eligió los tres ejes de su gobierno: la ley de víctimas, la ley de devolución de tierras y el proceso de paz.  Me sentí orgulloso de lo que su gobierno defendió y lo asumí como propio, en todos los escenarios a los que fui convocado. Subrayo la palabra “defender”, pues todos sabemos que cada uno de esos proyectos tuvo la férrea oposición de los terratenientes y los violentos, los cuales llegaron a armarse para evitar la devolución de tierras, o a acusar a los campesinos demandantes de ser terroristas, como hizo don José Félix Lafaurie, dándoles justificación y motivos a los escuadrones de la muerte”. Simplemente para señalar en el ambiente que le tocó  gobernar al presidente Santos, pese a su propósito de realizar un acuerdo con el grupo insurgente más viejo y consolidado de nuestra historia. El doctor Duque en las entrevistas, los diferentes discursos que ha dado como candidato electo, pese al compromiso con su partido, que no ha dejado ni un ápice su recalcitrante manera de obrar, de atacar, injuriar y maldecir, se ha mantenido en la posición de hacer un gobierno de unidad, no gobernar con el retrovisor, aceptar lo bueno del legado recibido, hacer las re-direcciones donde sea necesario, eliminar lo que desde su buen criterio este mal y por su puesto generar desarrollo y paz para el país. Cómo lo hará, ese es tema para otra columna, esperaremos y de antemano le deseamos los mejores augurios, pues si a un presidente le va bien, le va bien al país en general, eso está descontado. Temas delicados: El respeto a los acuerdos, ya son compromisos de estado; las negociaciones con el ELN; la grave crisis de violencia por el abandono del estado en las zonas de conflicto, las Bacrim, la delincuencia común y el narcotráfico; las políticas que le garanticen a este país desarrollo y empleo.Espero su mandato corresponda al momento histórico de Colombia, ese fue el reto que adquirió. Es difícil esperar cambios sustanciales en la manera de gobernar: A expresado, cero mermelada, cero corrupción, sin clientelismos, eso es loable, esperamos pueda cumplir;  temas difíciles, ha decidido enfrentarlos con toda vehemencia y como política de estado, le deseo los mejores augurios en estas materias.  
Quiero en este artículo presentar un texto especial escrito para el periodico "El tiempo" de Colombia realizado por el propio presidente electo, ahí está todo su talante, una cosa es el presidente y otra el centro democrático. 




DUQUE PROPONE PACTO PARA SUPERAR LAS DIFERENCIAS

El presidente electo escribió para EL TIEMPO; detalla su visión y describe sus retos en su Gobierno.

Por: Iván Duque Márquez  04 de agosto 2018 , 11:16 p.m.

Durante estos días de intenso trabajo previos a la llegada al Gobierno, he llegado a la conclusión de que este es el momento para que los colombianos hagamos una pausa y nos miremos como país. Este es el momento justo para examinarnos profundamente y vernos en el espejo del presente y del pasado.

El 7 de agosto del 2019, Colombia celebrará el segundo centenario de su vida republicana, y desde esta perspectiva veo que podemos identificar nuestros desafíos, poniendo en acción una agenda que nos fortalezca cada vez más como nación.

Colombia es un país capaz de hacernos soñar a diario. Aquí pasan cosas extraordinarias. Somos un país sólido, lleno de riquezas diversas y deslumbrantes. Pero al mismo tiempo somos un lugar donde muchos problemas envejecen mal y se convierten lentamente en terribles amenazas que debemos sortear día a día. Y, junto a esas circunstancias dolorosas que marcan nuestra historia, existe un sello cultural, un rasgo de nuestro ADN que nos identifica claramente: la resiliencia.

Nadie puede negar que Colombia es un pueblo que se crece ante la adversidad. Que nunca desfallece, que ante los desafíos siempre sale victorioso y tiene una capacidad asombrosa: convertir cada dificultad en una oportunidad. Esa capacidad de reinventarse, esa resiliencia es la que nos permite, por ejemplo, edificar un sólido aparato productivo, industrial y exportador desde regiones diversas que avanzan a pesar de obstáculos como las difíciles condiciones logísticas y los constantes embates de la violencia. A pesar de afrontar este tipo de obstáculos, este país logró abrirse camino para atraer la inversión y convertirse en una economía valorada y respetada globalmente.
Esa misma resiliencia y la vocación de transformación que mostramos permanentemente son la base de grandes logros que se dieron en las últimas dos décadas: aumentó el promedio de vida a casi ochenta años, creció nuestra clase media, derrotamos muchas enfermedades transmisibles, aumentó significativamente la cobertura en salud y educación.

Construimos una Fuerza Pública profesional, con mística y respetuosa de los derechos humanos que logró reducir como nunca antes los homicidios, secuestros y ataques terroristas, consolidando una red social de atención a la población más vulnerable. Todo esto hace parte de una muestra que nos indica con certeza de qué somos capaces como nación cuando logramos construir políticas de Estado pensando en el bien común. En el bien de cada uno de los colombianos.
La Colombia del 2018
Y al lado de todo eso que nos hace sentir orgullosos aparece la otra cara de lo que se ve en ese espejo. En el último año y medio, más de 300 líderes sociales han sido asesinados. Los cultivos ilícitos superan las 200 mil hectáreas cuando hace apenas seis años se encontraban por debajo de las 50 mil. Se hicieron compromisos económicos con múltiples sectores sociales sin asegurar sus fuentes de financiamiento.

Se creó una compleja y dispersa institucionalidad para garantizar las inversiones en las zonas afectadas por la violencia y por eso centenares de desmovilizados expresan su desespero ante la falta de claridad sobre su tránsito hacia actividades productivas. Aumentan los ataques y amenazas de bandas criminales. Se cometieron desaciertos en la política y regulación energética afectando seriamente la calidad de vida y la productividad en varios departamentos.

Proyectos claves quedaron temporalmente paralizados por imprevisiones de planeación o simple inseguridad jurídica. Aparece la necesidad de hacer reformas de fondo al sistema de salud para garantizar su sostenibilidad financiera, y en consecuencia la atención de calidad y oportuna que merecen todos los ciudadanos. La carga tributaria sumada a la inestabilidad regulatoria, expresada en trámites engorrosos y varias ventanillas desconectadas, han afectado la competitividad de muchas industrias.

A esos hechos preocupantes se suma la angustia de las víctimas que no han recibido el apoyo efectivo del Estado a pesar de las promesas que se pregonaron durante años. Vemos regiones olvidadas que sufren por el enfrentamiento entre grupos terroristas por la disputa del control del jugoso negocio del narcotráfico. Y, además, monumentales casos de corrupción política y administrativa que impiden que los recursos lleguen a los más necesitados, destruyendo de paso la confianza en instituciones y entidades emblemáticas.
Es cierto: nuestro crecimiento económico se encuentra por encima de muchos países de América Latina, pero no es menos cierto que debemos –y podemos– elevar nuestro crecimiento potencial y lograr generación de más empleos formales y un aumento del ingreso real de nuestra población.

Debemos aprender de los errores de los últimos años, cuando se elevaron los gastos permanentes del Estado, confiados en una transitoria bonanza petrolera, afectando nuestra capacidad fiscal contracíclica para después aterrizar de emergencia en la absurda decisión de sustituir petróleo por más impuestos, golpeando a consumidores y generadores de empleo.

También debemos recapacitar sobre los años recientes. Nunca se debió permitir que como país se abriera la falsa división entre amigos y enemigos de la paz. Todos somos amigos de la paz y debemos edificarla bajo los principios reales de verdad, justicia, reparación y no repetición, asegurando que las víctimas sientan un resarcimiento moral, material y económico.

El futuro es de todos
Esta nueva perspectiva sobre la cual queremos avanzar nos deja ver con claridad que ninguna de estas adversidades nos puede arrebatar el optimismo y la ilusión. Todos estos son retos inmensos, pero podemos superarlos con la misma resiliencia que nos ha caracterizado como nación. Nuestro deber es lograr que todos empujemos como país en una misma dirección y que pongamos en marcha políticas de Estado que vayan más allá del ciclo político de los cuatro años con los que cuenta un presidente.

Creo firmemente en que tenemos que pensar en el futuro; construir sobre las cosas que nos unen y no quedarnos en el torbellino de lo que nos divide. Ese es el reto más grande: lograr que nuestro país se levante con ímpetu y asegure de manera categórica un crecimiento económico que traiga consigo equidad y justicia social, la derrota de la pobreza y la expansión de la clase media y el acceso a los bienes públicos necesarios para elevar nuestra calidad de vida.
El punto de partida de este nuevo camino está en enfrentar los problemas con soluciones integrales, sin dejarnos llevar por sesgos políticos e ideológicos. Por eso ha llegado el momento de consolidar un plan de desarrollo que sea un pacto por Colombia, por el futuro, por la legalidad, el emprendimiento, la equidad, la sostenibilidad ambiental y la ciencia, la tecnología y la información.

La paz es posible con legalidad
Corregir el pasado implica una gran apuesta por la legalidad para que el matrimonio de seguridad y justicia se traduzca en el imperio de la ley que protege y garantiza el ejercicio pleno de las libertades.

Debemos trabajar por una Colombia en paz donde se proteja a la base guerrillera que se ha desmovilizado, desarmado y reinsertado en busca de alternativas productivas; debemos lograr que esos guerrilleros de base puedan olvidar la horrible noche de su tragedia violenta, mientras aseguramos calidad en la inversión pública en las zonas afectadas por el terror.

Corregir el pasado y construir el futuro significa que hacia adelante el narcotráfico deje de ser considerado un delito conexo al delito político, que podamos avanzar con una combinación plena de herramientas hacia una sustitución y erradicación efectiva de cultivos ilícitos. Nuestro deber como sociedad es enfrentar sin vacilaciones el terrible daño que causan a nuestros jóvenes los jíbaros, los ‘combos’, las ‘oficinas’, el contrabando, el lavado de activos y las economías ilegales al servicio del narcotráfico.

La cultura de la legalidad se manifiesta en la defensa de la vida, la integridad, la familia, los valores éticos, las sanciones ejemplarizantes al criminal. La legalidad está en una sociedad que se protege sin impunidad, con una justicia creíble, cercana, efectiva y eficiente como vehículo para consolidar la confianza institucional.

Una Fuerza Pública motivada, rigurosa, respetuosa de los derechos humanos, responde a ese gran anhelo, y juntos debemos hacerla brillar en el territorio. Darle el lugar que le corresponde.

Legalidad significa luchar sin cuartel contra la corrupción. Llegó el momento de endurecer las penas, aplicarles a los amigos de esta práctica inaceptable la extinción de dominio exprés, poner fin a los abusos de la contratación directa, desmontar los carteles de únicos proponentes, sancionar con severidad a las empresas que se prestan para actos de corrupción y avanzar como nunca antes en la transparencia de las actuaciones de los funcionarios públicos. Los corruptos no pueden tener espacio en la Colombia que vamos a construir.

Emprendimiento para la transformación social
Si Colombia quiere derrotar la pobreza extrema y ampliar aún más la clase media, debe crecer de manera sostenible por encima del 4 por ciento. Por eso tenemos que construir un sistema tributario más simple, transparente y efectivo que estimule la competitividad, el ahorro, la inversión, la formalización laboral, la generación de nuevos negocios, la reconversión industrial y el impulso a la micro, pequeña y mediana empresa como vehículos de innovación. Un sistema tributario que alcance es una herramienta poderosa para lograr esa transformación de un país que vamos a emprender.

El Estado, por su parte, debe eliminar exitosamente gastos innecesarios, dar por terminadas duplicidades absurdas entre entidades, poner fin a suntuosas nóminas paralelas, evaluar el impacto de cada peso y permitir el escrutinio ciudadano.

Un Estado que estimula el emprendimiento debe eliminar trámites engorrosos que aumentan los riesgos de corrupción y encarecen las actividades productivas. Colombia debe volcarse hacia un sistema de ventanilla única de comercio y emprendimiento, donde mediante métodos digitales se puedan adelantar los trámites administrativos para el actuar empresarial.

El emprendimiento también debe enfocarse en estimular la inversión en el campo, consolidar una clase media rural, fomentar el trabajo de pequeños productores con estructuras agroindustriales y focalizar el presupuesto de bienes públicos rurales hacia las vocaciones productivas de las regiones.

El país necesita ya reformas que permitan un mejor uso de las regalías. Las regiones productoras deben tener mayores ingresos, y aquellas que no lo son deben contar con mejores condiciones para utilizar los recursos sin tanto peregrinaje burocrático.

Buena parte del poder extraordinario de esa resiliencia que nos caracteriza está en la creatividad sinfín de los colombianos, que junto con el acceso al conocimiento nos entregará una poderosa cultura emprendedora que debemos poner en marcha.

Sectores como la Economía Naranja, los servicios tecnológicos, el big data, el cloud computing, la impresión 3D, el internet de las cosas, la inteligencia artificial, entre otros, deben desplegarse en nuestro país. Incentivos asociados con la generación de empleos de calidad son instrumentos que podemos hacer efectivos y, en consecuencia, aumentar la inversión en ciencia, tecnología e información.

La equidad: el gran objetivo
La legalidad y el emprendimiento deben tener como objetivo la equidad. La Colombia que soñamos debe orientar el gasto público h acia salud y educación y, en consecuencia, hacia la población más vulnerable. Esquemas como el programa de alimentación escolar, la jornada única, la doble titulación y el acceso a la educación superior serán exitosos en la medida en que aseguremos fuentes y recursos crecientes en el tiempo.
Abriremos el flujo de recursos hacia un sistema educativo preparado para los retos de la cuarta revolución industrial, donde trabajemos de la mano con los maestros.
La salud debe recibir primeros auxilios. Hay que saldar las deudas con el sistema mediante instrumentos financieros confiables y al mismo tiempo corregir los errores del pasado que afectan la sostenibilidad permanente del sistema. ¿Cómo? Aumentando de manera estructural el número de personas en el régimen contributivo, producto de la formalización laboral. Un sistema basado en el paciente, la calidad, la promoción, la prevención, la optimización del recurso y la derrota de la corrupción debe unirnos como país.

Equidad significa que el deporte y la cultura sean medios para cerrar brechas y que el talento sea una verdadera fuente de riqueza y oportunidades. Una sociedad integrada por estas dos herramientas construye convivencia.

Un país grande en un ambiente protegido
Construir país implica necesariamente proteger nuestro medio ambiente. Vamos a trabajar por reducir nuestra huella individual de carbono y por expandir las energías renovables como nunca antes, por proteger nuestra flora y nuestra fauna, por valorar nuestros páramos y nuestras fuentes de agua y por crear una visión de país donde podamos producir conservando, conservar produciendo.

Esa cultura de responsabilidad con el entorno, de reducir, reutilizar, reciclar en el alma de cada colombiano hace parte de una cívica del siglo XXI que debemos edificar. Colombia debe ser un país con más carros y transporte público eléctrico, con una cultura urbana de calidad del aire y con una conciencia ecológica colectiva.

La ciencia, la tecnología y la información
Los próximos cuatro años serán definitivos para nuestro destino. Construir el futuro significa que logremos aumentar la inversión en ciencia, tecnología e información. Significa tener más doctorados aplicando sus conocimientos, adelantar más publicaciones investigativas que produzcan resultados, conectar la universidad con el desarrollo empresarial innovador, posicionar a Colombia como un centro regional de conocimiento.

El pacto por Colombia
Es cierto que existen diferencias políticas, temas en los que la sociedad tiene grandes contradicciones, pero hoy debemos ser capaces de unirnos en propósitos comunes y superiores. No se trata de pensar igual ni de poner fin a los naturales antagonismos ideológicos propios de la política. Se trata de crear un acuerdo básico sobre el futuro de nuestro país por encima de las diferencias. Se trata de principios comunes y de cumplir, dejándoles a nuestros hijos un legado de orgullo.

Me llena de honor asumir el próximo 7 de Agosto como Presidente de los colombianos. Lo hago con humildad y compromiso, lo hago pensando en que logremos superar diferencias, corregir nuestros propios errores y pensar con grandeza en el futuro, como lo han hecho exitosamente otros países.

Empieza un gobierno con deseos de dejar huella. Un gabinete con 50 por ciento de mujeres, la primera mujer vicepresidenta, un gobierno de diálogo con la ciudadanía, de presencia constante en el territorio, de amor y representación regional, de rigor técnico y motivación por los resultados

Llega una nueva generación a la Presidencia, sin odios, sin revanchas, sin reconocer enemigos y comprometidos con el progreso de Colombia. Somos conscientes de los avances de Colombia y de las difíciles condiciones del país que hoy recibimos. Pero tenemos la certeza de que llegó el momento de actuar juntos para ratificar nuestra gran fortaleza como nación.

El futuro es de todos y juntos lo vamos a construir.


IVÁN DUQUE MÁRQUEZ





viernes, julio 27, 2018

COLOMBIA UNA CAJA DE PANDORA


El asesinato continuo y diario de líderes sociales en Colombia constituye una verdadera tragedia. han sido perpetrados por fuerzas oscuras, en cada una de estas muertes hay causas variopintas y difíciles de descifrar, cada asesinato está rodeado de circunstancias especiales: Procesos de restitución, defensa de comunidades, recuperación de espacios políticos. Los líderes advierten a las autoridades sobre el peligro que corren, casi siempre el estado termina siendo impotente para protegerlos, pese a las denuncias, los asesinatos nadie los evita. Ahora que el tema de nuestra historia está sobre la palestra por gracia de varias publicaciones de mucho éxito e importancia, volvemos hacernos la pregunta inevitable y recurrente: Estaremos condenados a matarnos eternamente?, Es posible tener el mínimo grado civilidad que nos permita una convivencia pacifica?.
Hay cosas que nunca hemos resuelto pese a lo importantes para superar nuestra violencia. El conflicto nació de la falta de espacios políticos, de mucha inequidad, de las continuas e irresponsables disputas entre las élites que nos acostumbraron a resolver nuestras diferencias a sangre y fuego. En el siglo XIX fueron las guerras civiles, la confrontación armada entre federales y centralistas; la guerra de los mil días en el final del siglo XIX y Principios del siglo XX; en el siglo XX la violencia partidista desde los años 30 hasta el 57 entre conservadores y liberales, fue cruda y despiadada; después se presentó la amnistía del general Rojas Pinilla que tenía por objeto la inclusión  a la vida política y social de grupos por fuera de la ley, en un época de recrudecimiento de los fanatismos partidistas, con mucho pueblo asesinado, esta anmistia al final fracasó y trajo el nacimiento de las guerrillas ante el asesinato de sus principales líderes, quienes volvieron al monte; más tarde llegó el narcotrafico con toda su carga de violencia, muerte y sicariato, concomitante con todas las otras violencias, contaminó con sus dineros sucios a gran parte del aparato productivo, político y la sociedad en general entre el 70 y el 20015,  desde su nacimiento nunca tuvimos alguna tregua; en este periodo también vivimos la guerra entre carteles, los actos de estos contra el estado y por último la consolidación de las Bacrim, organizaciones del crimen que han venido creciendo en casi todas las capitales del país. La violencia en Colombia ha sido el pan de cada día desde hace muchos años.
Me duele Medellín, está en manos de la delincuencia común. En alguna época se produjo un contubernio perverso entre autoridades y grupos criminales que nos hizo creer que no teníamos problemas, estos acuerdos secretos generaron los empoderamientos de las Bacrim, con tan graves consecuencias. ¿Que hacer?, no son fáciles las soluciones, el alcalde ha confrontado estas organizaciones con mucha valentía pero los problemas no se solucionan tan solo con medidas de policía, se necesita más. La delincuencia en algunas zonas se volvió para los muchachos en una opción de vida, son atraídos por el dinero fácil, este compra conciencias, asumen un modelo de vida delincuencial con un orgullo inexplicable, tienen su propio lenguaje, una manera de ser que los identifica, un sentido de la vida por fuera del canon.  Este modelo se multiplica entre los muchachos de los barrios más populares. El fenómeno Pablo Escobar nos hizo daño. Aun lo imitan y para algunos es un héroe, una especie de Robin Hood. Hay que fortalecer otros caminos: La educación, el deporte, la honestidad, el trabajo, el conocimiento, de hecho esta ciudad ha hecho grandes inversiones: Parques bibliotecas, festivales, campañas educativas…en fin.
Señor gobierno, hay que proteger a los líderes sociales, recuerden, fuerzas oscuras hace  algunos años acabaron con todo un partido político, la UP, mataron más de 6000 militantes, crímenes que aún siguen impunes, no repitamos la historia, que nos sirva de algo.




viernes, julio 20, 2018

“POR QUÉ FRACASA COLOMBIA” DE ENRIQUE SERRANO



Las novelas históricas de Enrique Serrano las he leído y seguido no sólo por la calidad literaria de las mismas[1], sino por trabajo de investigación detrás de cada una de ellas, el soporte es serio y juicioso.  Conozco algunos trabajos académicos y ensayos para la prensa de mucho rigor, como todo lo suyo. Este libro, de reciente publicación, me parece de suma importancia, en un tiempo donde la historia perdió su razón de ser para las nuevas generaciones, son muchas las causas, un pragmatismo exacerbado, una sociedad que solo vive para el presente e indudablemente falta de labor pedagógica. Hasta hace poco la cátedra de historia en Colombia no existía. Curiosamente recordé un texto de Posada Carbo: “La nación soñada”, con ciertas afinidades, para no citar el del profesor Jorge Antonio Melo, "Historia mínima de Colombia", publicado hace poco, que coloca el tema de nuestra historia sobre la mesa.
El libro nace de la necesidad de eliminar los lugares comunes sobre nuestro pasado, cierta proclividad a sintetizar la naturaleza de nuestra tragedia, en clichés y frases de poco contexto y menos producto de investigaciones completas y con cierto carácter científico. En el prologo hay una afirmación que respalda este señalamiento: “ De entrada el texto, que por alguna razón hace pensar en otro título, -Las raíces secretas de nuestra nacionalidad -, riñe con el culto casi histérico de las efemérides, por los ritos de paso y el pensamiento mágico con que se enmarcan determinadas fechas del calendario nacional”. Expresa el prologuista, riñe contra los historiadores, con la proverbial arrogancia de la academia y definitivamente, con esa mirada fuera de contexto a que sometemos nuestros acontecimientos.
Hay un priori que anticipa todo la línea argumental: "En este ensayo pretendo tratar una materia crucial de nuestra sociedad, como lo es el pasado de la nación Colombiana. A Renglón seguido ratifica: “Lo primero que hay que decir es que hay una cierta voluntad de negación o de ocultamiento entre los implicados, que no es deliberada ni malévola, sino dubitativa, inexperta y desconfiada, porque nuestra pasado se suele ver como algo remoto, arcaico e incluso intrascendente”.
Su análisis arranca desde la conquista, no descuida ninguna época, menos algunos hechos y variables, que precisan tenerse en cuenta, para entender nuestra vida republicana y por ende nuestro presente. Se desentiende de la leyenda rosa o trágica de la conquista, intenta hacer una mirada total y por encima de los clichés que tanto daño nos han hecho. Imposible desconocer la herencia cultural de Europa, la construcción de un territorio donde los curas y las parroquias constituyen un eje esencial. No solo heredamos un idioma, una nueva manera de narrar y nombrar las cosas, sino unas taras, una forma de pensar y manejar nuestras realidades, de contar, de memorizar. No siempre hemos vivido en conflicto, afirma el autor, pero en cambio la disputa por la tierra lo ha definido todo, incluso hoy es tema central necesario para la trasformación en una sociedad más justa y sin tanto conflicto sin resolver. 
Enrique realiza una mirada juiciosa de cada época de nuestra historia, descifrando los factores más relevantes que son importantes para entender el presente, curiosamente no los tenemos en cuenta hoy, los hemos olvidado. Lo he palpado frente a los acuerdos de la Habana, este país que ha estudiado nuestro conflicto excesivamente, que creó una verdadera profesión alrededor de estos estudios, violentologos, expertos de la academia en estudios sobre el conflicto, el cual está realmente sobre-diagnosticado, hay más de 400 publicaciones importantes alrededor suyo, ahora en el debate que despierta la desmovilización de la FARC nadie los trae a colación, siendo tan necesarios para entender todo lo que estamos haciendo en materia de paz, están en el cuarto de San Alejo. 
Este libro requiere de varias lecturas, de contrastación, de paralelos. Entender el pasado significa comprender el presente en su absoluta génesis. Siete capítulos perfectamente hilvanados. Espero mis lectores se inquieten.





[1] Enrique Serrano López Es un escritor colombiano nacido en Barrancabermeja en 1960. Es también comunicador y filósofo de la Javeriana, y profesor e investigador del Rosario. Ganador, en 1996, del premio Juan Rulfo que otorga Radio Francia Internacional. Publicó su primer libro, La marca de España, en 1997. Esta obra, que fue editada en España por Editorial Destino y en México y Argentina por Planeta, ha recibido elogiosos comentarios por parte de importantes personalidades como Gabriel García Márquez, Álvaro Mutis y Alfonso López Michelsen. Obras: Cuento La marca de España, 1997, De parte de Dios, 2000, Novela Tamerlán, 2003, Donde no te conozcan, 2007,El hombre de diamante, 2008,La diosa mortal, 2014,Ensayo, ¿Por qué fracasa Colombia?, 2016