EL AJEDREZ POLITICO COLOMBIANO DESPUES DE LAS ELECCIONES
En alguna columna lo habíamos dicho: el partido Conservador se ha movido con una inteligencia absoluta, que le ha permitido dejar de ser, una minoría en extinción, a un partido mayoritario y con una votación que hace dos años nadie imaginaba. La lealtad con el presidente, que le permitió a este, siempre contar con una bancada disciplinada, por encima de los Uribistas de pura sangre; la pasada consulta interna donde alcanzo una participación importante y por encima de cualquier pronostico; una inteligencia de su dirigencia para reconocer sus debilidades y acomodarse con sumo realismo en el escenario político, permitieron que en las elecciones parlamentarias que acaban de pasar, cobrara por ventanilla sus aciertos. Más de un millón de votos y 18 curules en el senado son razón suficiente para estar optimistas, pero como los pacientes terminales, este puede ser el último suspiro sino se preocupa por organizar sus toldas sin depender de la gracia de terceros, en un oportunismo que en política es siempre temporal. Es preciso que empiece a pensar en un programa propio y postular un candidato de su militancia que refleje su ideario, sí es que lo tiene. Este es el fenómeno más importante en esta contienda electoral. El resto es simple: el presidente con sobrada razón puede sentirse satisfecho porque arraso sin lugar a dudas, dejando al liberalismo en una crisis profunda y obligándolo a replantearse, tanto programaticamente, como en la necesidad imperante de renovar sus cuadros.
A Mokus, el simbolismo y los mensajes surrealistas, así como el hecho de nunca haber arrancado la campaña, terminaron por acabarlo. Se podría decir que se quemó entre los estertores de su propia expectativa. Peñalosa pagó todas las decisiones erradas y dubitativas y tendrá que reinventarse, en política lo peor es la indecisión. El partido de la U, un verdadero fenómeno político que implica un análisis mucho más allá de los propios resultados que lo avalan. Es imposible pensar en la U como partido. Se podría pensar que es más bien el resultado mediático de la buena imagen del presidente y de su favoritismo desbordado, lo que permite no tomarse muy en serio como partido, ni mucho menos imaginar que sobreviva, pues está montado sobre los hombros de un caudillismo que ya ha demostrado históricamente su temporalidad. El partido de la U demuestra la importancia de los medios de comunicación en la política, se puede hacer un partido en cuatro meses y además salir victorioso.
German vargas Lleras, se consolida a nivel nacional, mantiene por encima de todos su coherencia ideológica y una organización mucho más estructurada y con futuro. El polo, definitivamente va camino a ser alternativa de poder y jugará un papel muy importante en el próximo cuatrienio, los resultados le permiten ser la única oposición seria e importante y el único factor de equilibrio del poder en Colombia. Quedan muchos candidatos electos con dineros no santos, un paramilitarismo con representación importante en el congreso aunque no en la magnitud que pronosticamos, y una serie de alianzas de muy dudosa reputación que mostrara sus efectos nefastos en los próximos días.
La reforma política permitió acabar con los partidos de garaje pero el voto preferente, es un entuerto que impide una verdadera renovación de las costumbres políticas, sino miremos como los caciques siguen mandando la parada en materia de votos (ahí está Gil, Gerlein, Leonor, Yépez, Barco). La abstención y los votos nulos constituyen un factor de suma importancia en estas elecciones y refleja la ausencia de una real participación política y la falta de cultura política de una nación que está lejos de encontrar un norte. Apenas estamos con los resultados en el tintero y esperamos realizar un análisis mucho más detallado.
He de aplicar aquí la sentencia de pensar con el martillo y hablar de todas aquellas cosas que por lo obvio parecen ciertas y no lo son.
lunes, marzo 13, 2006
domingo, marzo 12, 2006
UN DIA IMPORTANTE PARA EL PAIS
No se puede concluir después de un análisis pormenorizado y a la luz de los principios generales del estado moderno, que gozamos de una democracia perfecta y mucho menos que existan garantías para el ejercicio de la política en todo el territorio nacional. Pero el ejercicio de nuestra democracia electoral, es preferible a otros tipos de gobierno o dictaduras y sigue siendo la mejor opción, para intentar cambiar nuestra realidad, frente a tantos intentos fallidos y llenos de sangre de nuestra atribulada historia. Es evidente, que fue imposible erradicar la presencia de paramilitares y dinero del narcotráfico de la contienda electoral. Muy a pesar de la expulsión de algunos candidatos, paradójicamente para ser recibidos por otros partidos de la misma línea política; del encarcelamiento de la gata; de las advertencias del ejecutivo con respecto al tema; estos grupos penetraron la política Colombiana mucho más de lo que esperábamos y tendrán presencia considerable en el congreso. El panorama de la política Colombiana en adelante nunca será igual, la ley de bancadas con la debilidades que tiene, la reelección presidencial y los procesos de negociación que tendrán su etapa más critica, obligarán a nuestro presidente y al nuevo congreso a tomar decisiones menos políticas y más realistas frente a muchos temas importantes. También, después de conocer la nueva configuración del congreso, se definirá la suerte de los partidos políticos y que medidas tomarán para evitar su lenta extinción. La izquierda, con el Polo a la cabeza, tiene una responsabilidad muy grande con el país, pues debe demostrar su capacidad para hacer una oposición seria y demostrar que ya están preparados para ser alternativa de poder en Colombia. En este punto, es preciso determinar que la suerte de la izquierda depende mucho de la gestión de Lucho Garzón en la alcaldía de Bogotá. Es indudable que la guerrilla, está muy lejos del país, la FARC, es un movimiento armado sanguinario, sin pueblo y financiado por el narcotráfico en un contubernio nefasto. Esperaremos los resultados y las cifras de la votación de hoy para poder analizar el ajedrez político Colombiano sobre una base precisa.
No se puede concluir después de un análisis pormenorizado y a la luz de los principios generales del estado moderno, que gozamos de una democracia perfecta y mucho menos que existan garantías para el ejercicio de la política en todo el territorio nacional. Pero el ejercicio de nuestra democracia electoral, es preferible a otros tipos de gobierno o dictaduras y sigue siendo la mejor opción, para intentar cambiar nuestra realidad, frente a tantos intentos fallidos y llenos de sangre de nuestra atribulada historia. Es evidente, que fue imposible erradicar la presencia de paramilitares y dinero del narcotráfico de la contienda electoral. Muy a pesar de la expulsión de algunos candidatos, paradójicamente para ser recibidos por otros partidos de la misma línea política; del encarcelamiento de la gata; de las advertencias del ejecutivo con respecto al tema; estos grupos penetraron la política Colombiana mucho más de lo que esperábamos y tendrán presencia considerable en el congreso. El panorama de la política Colombiana en adelante nunca será igual, la ley de bancadas con la debilidades que tiene, la reelección presidencial y los procesos de negociación que tendrán su etapa más critica, obligarán a nuestro presidente y al nuevo congreso a tomar decisiones menos políticas y más realistas frente a muchos temas importantes. También, después de conocer la nueva configuración del congreso, se definirá la suerte de los partidos políticos y que medidas tomarán para evitar su lenta extinción. La izquierda, con el Polo a la cabeza, tiene una responsabilidad muy grande con el país, pues debe demostrar su capacidad para hacer una oposición seria y demostrar que ya están preparados para ser alternativa de poder en Colombia. En este punto, es preciso determinar que la suerte de la izquierda depende mucho de la gestión de Lucho Garzón en la alcaldía de Bogotá. Es indudable que la guerrilla, está muy lejos del país, la FARC, es un movimiento armado sanguinario, sin pueblo y financiado por el narcotráfico en un contubernio nefasto. Esperaremos los resultados y las cifras de la votación de hoy para poder analizar el ajedrez político Colombiano sobre una base precisa.
jueves, marzo 09, 2006
LA COMPOSICION DEL CONGRESO COLOMBIANO
Es Difícil predecir como serán los resultados electorales del domingo y como quedarán repartidas las cargas frente a una reforma política que para el periodo que se avecina, debe empezar a mostrar resultados prácticos y que reflejen el proceso de modernización implícito en la filosofía de la misma. El gobierno y sus aliados de seguro serán mayoría, la oposición con el partido liberal, tendrá una representación importante, sumados como corresponde las curules del Polo Democrático y algunas listas independientes como la de Mokus, indígenas, negritudes..etc. La contienda electoral no fue programática, se revistió más bien de un macartismo anacrónico, peligroso, que demuestra una vez más lo hipócrita de una sociedad que vive entre rezos, preceptos morales, violencia narcotráfico en un concubinato amorfo pero histórico.
Esperamos que las elecciones se lleven sin ningún contratiempo y que la configuración del congreso permita tener una visión más clara de las elecciones presidenciales. No cabe duda, que los segundos periodos en nuestra historia casi nunca, por no decir que nunca, han sido buenos, pero pensando en el país, esperamos que si es elegido de nuevo el presidente, como parece inevitable, el equilibrio del poder de acuerdo a los preceptos de la constitución se mantenga, en la comisión nacional de televisión, la corte Constitucional, la junta del banco de la republica para citar los caso de más importancia.
Es Difícil predecir como serán los resultados electorales del domingo y como quedarán repartidas las cargas frente a una reforma política que para el periodo que se avecina, debe empezar a mostrar resultados prácticos y que reflejen el proceso de modernización implícito en la filosofía de la misma. El gobierno y sus aliados de seguro serán mayoría, la oposición con el partido liberal, tendrá una representación importante, sumados como corresponde las curules del Polo Democrático y algunas listas independientes como la de Mokus, indígenas, negritudes..etc. La contienda electoral no fue programática, se revistió más bien de un macartismo anacrónico, peligroso, que demuestra una vez más lo hipócrita de una sociedad que vive entre rezos, preceptos morales, violencia narcotráfico en un concubinato amorfo pero histórico.
Esperamos que las elecciones se lleven sin ningún contratiempo y que la configuración del congreso permita tener una visión más clara de las elecciones presidenciales. No cabe duda, que los segundos periodos en nuestra historia casi nunca, por no decir que nunca, han sido buenos, pero pensando en el país, esperamos que si es elegido de nuevo el presidente, como parece inevitable, el equilibrio del poder de acuerdo a los preceptos de la constitución se mantenga, en la comisión nacional de televisión, la corte Constitucional, la junta del banco de la republica para citar los caso de más importancia.
lunes, febrero 20, 2006
LA POLITICA COLOMBIANA UN MERCADO DE OFERTAS INSUSTANCIALES
Los que de alguna manera nos preocupamos y comentamos las vicisitudes del quehacer político de nuestra atribulada nación, en ocasiones caemos en el mismo pecado de los políticos, nos quedamos en el simple comentario sin ahondar con profundidad en los temas y en esencia, manejamos, con poco rigor, hechos y propuestas que ameritan mucho más que comentarios insustanciales. Cuando se revisan algunos estudios sobre lo acontecido en el país en los últimos veinte años, el conflicto armado o el panorama general de la nación, que reposan en centros de estudio como el de la Universidad nacional o la Universidad de lo Andes e incluso en los documentos de la revista Semana, disponibles en la red o la literatura general publicada hasta la fecha, se llega a la conclusión que el país nacional va por un lado y el político por otro en una disyunción que constituye igualmente parte de lo insoluble de nuestra situación. El comentario viene a colación, porque en la actual contienda electoral, los lugares comunes son lo típico y nadie ha presentado un programa que se ajuste por rigor, a la dimensión de nuestros problemas. German Vargas lleras, ha dejado ver en entrevista la propuesta sobre salud de cambio radical, con cierto dejo de excepcionalidad que rubrica lo raro de su ejercicio. El doctor Uribe, tuvo, la facultad de devolverle al debate su carácter ideológico (gracias a su política de gobierno), obligó de esta forma a la izquierda a organizarse de tal manera que hoy es alternativa de poder( hecho refrendado con la alcaldía de Bogotá) , frente al posicionamiento de la derecha (a no ser que sus problemas internas la lleven al colapso). Ahora, hablamos del discurso de Derecha o el de izquierda; pero: ¿como se traduce en el programa sometido al debate electoral cada una de estas posturas?, ¿que significan para la sociedad como alternativas de gobierno?. Empezar a revisar cada uno de los programas de los candidatos a la presidencia, de los partidos y de algunos de las principales listas al congreso, es la tarea que asumiré en este blog, como ejercicio necesario para el ejercicio del sufragio serio y la dilucidación ideológica de las propuestas puestas en el escenario político nacional.
Los que de alguna manera nos preocupamos y comentamos las vicisitudes del quehacer político de nuestra atribulada nación, en ocasiones caemos en el mismo pecado de los políticos, nos quedamos en el simple comentario sin ahondar con profundidad en los temas y en esencia, manejamos, con poco rigor, hechos y propuestas que ameritan mucho más que comentarios insustanciales. Cuando se revisan algunos estudios sobre lo acontecido en el país en los últimos veinte años, el conflicto armado o el panorama general de la nación, que reposan en centros de estudio como el de la Universidad nacional o la Universidad de lo Andes e incluso en los documentos de la revista Semana, disponibles en la red o la literatura general publicada hasta la fecha, se llega a la conclusión que el país nacional va por un lado y el político por otro en una disyunción que constituye igualmente parte de lo insoluble de nuestra situación. El comentario viene a colación, porque en la actual contienda electoral, los lugares comunes son lo típico y nadie ha presentado un programa que se ajuste por rigor, a la dimensión de nuestros problemas. German Vargas lleras, ha dejado ver en entrevista la propuesta sobre salud de cambio radical, con cierto dejo de excepcionalidad que rubrica lo raro de su ejercicio. El doctor Uribe, tuvo, la facultad de devolverle al debate su carácter ideológico (gracias a su política de gobierno), obligó de esta forma a la izquierda a organizarse de tal manera que hoy es alternativa de poder( hecho refrendado con la alcaldía de Bogotá) , frente al posicionamiento de la derecha (a no ser que sus problemas internas la lleven al colapso). Ahora, hablamos del discurso de Derecha o el de izquierda; pero: ¿como se traduce en el programa sometido al debate electoral cada una de estas posturas?, ¿que significan para la sociedad como alternativas de gobierno?. Empezar a revisar cada uno de los programas de los candidatos a la presidencia, de los partidos y de algunos de las principales listas al congreso, es la tarea que asumiré en este blog, como ejercicio necesario para el ejercicio del sufragio serio y la dilucidación ideológica de las propuestas puestas en el escenario político nacional.
miércoles, febrero 15, 2006
ROBERTO BOLAÑO
La obra de Bolaño, es absolutamente descomunal, permite pensar en un cambio sustancial y emblemático de la literatura Latinoamericana frente a una generación muy valiosa de los sesenta y setenta. Sin ningún temor, podemos establecer un rompimiento con el éxito del Boom que le precede. Carlos Huerga, con acierto, destaca uno de los aspectos más preponderantes de su obra, que son pertinentes traer a colación: “La voz narrativa es uno de los aspectos literarios más significativos en el escritor; es la base sobre la que se construye el mundo, la excusa perfecta para hacer literatura. La voz narrativa es la voz del Dios que permite nombrar las cosas y por tanto darlas vida, dotarlas de sentido. La voz narrativa no sólo configura el tono, la focalización y la estructura, también sustenta los cimientos sobre los que después apoyarse el resto de elementos técnicos que dan forma a la novela. Pero además, en Bolaño se trata siempre de una voz poderosa, desdoblada en una amplísima gama de personajes. Bajtin dijo que lo propio de la novela era la polifonía y Bolaño parecer corroborarlo totalmente.”, en los detectives salvajes y 2666, se configura de manera sublime este recurso, que marca la diferencia con la novela tradicional y convierte su lectura en una exploración permanente sobre los hechos y la estructura como mecanismo de instauración, en un doble juego, donde siempre aparece la literatura y la poesía como parte central en la historia, pero no como simple interpolación, sino como recurso implícito, que no solo es importante en el mundo narrativo, sino en la misma existencia de los personajes. Bolaño, rompe con el esquema racionalista Aristotélico, mira desde muchos ámbitos, sujeto a un solo principio, no existe paradigma, no hay esquemas que garanticen la veracidad de un pensamiento. Sus personajes, no están inscritos en ninguno de los modelos de la posmodernidad, parecen anacrónicos en principio, pero realmente están más cercanos al tipo de vanguardias, que hemos olvidado en estas épocas y que fueron muy importantes en la mitad del siglo pasado. Son novelas extensas, pero no pesadas, se dejan leer sin esa angustia que suscita algunas historias muy signadas por la gravitación de los hechos o de una historia, podrían incluso tomarse saltándose algunas paginas o subvirtiendo el orden, sin temo a perder su encanto. Cuando Carlos huerga dice que “Las novelas y los relatos de Bolaño están llenos de intertextualidad interna, de guiños al lector y de huecos que el propio lector debe recomponer. Así en Los detectives salvajes se van alternando las voces de los distintos personajes-narradores, con saltos e importantes elipsis, que lo hacen más interesante y enriquecedor, tal y como ya hicieron Joyce y Cortázar”, señala uno de los recursos más valiosos de este autor Chileno. Jaime Alejandro Rodríguez, hablando de la metaficcion, lo dice con mucha más claridad: «Ya no sólo se trata de la posibilidad de re-presentar el mundo de la ficción, sino de re-presentar el mundo como una gran ficción». Solo queda aconsejar su lectura y recomendar el libro que recopila sus columnas, “entre paréntesis”, donde entrega un visión muy particular de nuestras letras y permite obtener algunas claves de su mundo creativo
La obra de Bolaño, es absolutamente descomunal, permite pensar en un cambio sustancial y emblemático de la literatura Latinoamericana frente a una generación muy valiosa de los sesenta y setenta. Sin ningún temor, podemos establecer un rompimiento con el éxito del Boom que le precede. Carlos Huerga, con acierto, destaca uno de los aspectos más preponderantes de su obra, que son pertinentes traer a colación: “La voz narrativa es uno de los aspectos literarios más significativos en el escritor; es la base sobre la que se construye el mundo, la excusa perfecta para hacer literatura. La voz narrativa es la voz del Dios que permite nombrar las cosas y por tanto darlas vida, dotarlas de sentido. La voz narrativa no sólo configura el tono, la focalización y la estructura, también sustenta los cimientos sobre los que después apoyarse el resto de elementos técnicos que dan forma a la novela. Pero además, en Bolaño se trata siempre de una voz poderosa, desdoblada en una amplísima gama de personajes. Bajtin dijo que lo propio de la novela era la polifonía y Bolaño parecer corroborarlo totalmente.”, en los detectives salvajes y 2666, se configura de manera sublime este recurso, que marca la diferencia con la novela tradicional y convierte su lectura en una exploración permanente sobre los hechos y la estructura como mecanismo de instauración, en un doble juego, donde siempre aparece la literatura y la poesía como parte central en la historia, pero no como simple interpolación, sino como recurso implícito, que no solo es importante en el mundo narrativo, sino en la misma existencia de los personajes. Bolaño, rompe con el esquema racionalista Aristotélico, mira desde muchos ámbitos, sujeto a un solo principio, no existe paradigma, no hay esquemas que garanticen la veracidad de un pensamiento. Sus personajes, no están inscritos en ninguno de los modelos de la posmodernidad, parecen anacrónicos en principio, pero realmente están más cercanos al tipo de vanguardias, que hemos olvidado en estas épocas y que fueron muy importantes en la mitad del siglo pasado. Son novelas extensas, pero no pesadas, se dejan leer sin esa angustia que suscita algunas historias muy signadas por la gravitación de los hechos o de una historia, podrían incluso tomarse saltándose algunas paginas o subvirtiendo el orden, sin temo a perder su encanto. Cuando Carlos huerga dice que “Las novelas y los relatos de Bolaño están llenos de intertextualidad interna, de guiños al lector y de huecos que el propio lector debe recomponer. Así en Los detectives salvajes se van alternando las voces de los distintos personajes-narradores, con saltos e importantes elipsis, que lo hacen más interesante y enriquecedor, tal y como ya hicieron Joyce y Cortázar”, señala uno de los recursos más valiosos de este autor Chileno. Jaime Alejandro Rodríguez, hablando de la metaficcion, lo dice con mucha más claridad: «Ya no sólo se trata de la posibilidad de re-presentar el mundo de la ficción, sino de re-presentar el mundo como una gran ficción». Solo queda aconsejar su lectura y recomendar el libro que recopila sus columnas, “entre paréntesis”, donde entrega un visión muy particular de nuestras letras y permite obtener algunas claves de su mundo creativo
lunes, febrero 13, 2006
UN FAVORITISMO PARA PENSAR
Al candidato presidente nada le hace daño, lo que resulta muy curioso y a la vez representativo. Esta es Colombia, un país de extremos, focalizado y radicalizado gracias a una historia marcada por una violencia eterna, sin ninguna esperanza de cambio y una clase política absolutamente viciada y sin la visión de futuro, que piense por encima de los intereses personalistas y electoreros que siempre la caracterizan. En este contexto, en medio de un proceso de reinserción que solo ha servido para neutralizar la extradición, incorporar a una nueva clase poderosa a los cuadros de poder del estado, lavar dinero y traquetizar la sociedad en general, los partidos de la oposición, las agremiaciones políticas independientes, no presentan propuestas novedosas y la elaboración de las lista, así como el reparto del poder local, es lo única que parece interesarles.
No dejan de preocupar acontecimientos recientes que tienen que ver con el presidente. La detención de la gata, su participación en la pasada campaña electoral y los aportes a la candidatura del Doctor Uribe, cuando ya el país, para esta fecha, conocía la procedencia de su dinero, sin que se produzca frente a este flagrante hecho, ningún efecto sobre la imagen del candidato, ni investigación, dejando ver lo nocivo del llamada efecto teflón, que ya no es producto del liderazgo, sino de factores diferentes, que sería bueno dilucidar. Igual pasa con la firma del TLC. Es difícil desconocer la importancia del tratado, pero de igual manera, parece evidente, que las autoridades Americanas al respecto no han cedido para nada con respecto a las pretensiones Colombianas, que buscan proteger al consumidor y sectores importantes de nuestra economía, como el sector agrícola, para citar un ejemplo; lo que significa que esta semana se firmará sin cambios importantes, convirtiéndolo en un contrato de adhesión y no un acuerdo entre las partes: así, es buena o mala la negociación, de la respuesta a esta pregunta, depende el futuro de bastos sectores de nuestra economía . El proceso de reinserción no va por buen camino, por un lado, no se sabe que hacer con tan alto número de personas, esperando en casas provisionales, que les depara el gobierno, con un alto costo de manutención y sin expectativas serias hacia el futuro. Es indudable que es muy costoso este proceso, pero como lo hemos dicho, poco se tiene en cuenta a las victimas y en el caso de los reinsertados, cada vez la situación es más critica. Estos hechos, todos dependen del ejecutivo, sumados a una prepotencia del candidato presidente y la ausencia de alternativas serias de la oposición. Del análisis se desprende: Primero, el hecho de ser definitivamente un país mediático y emocional, no importa lo que haga el Doctor Uribe, viniendo de él, todo esta bien, las apuestas no cambiaran. Segundo (Por las encuestas, Colombia parece decir), sino es Uribe, quien, son nulas las opciones, paradoja, que no deja de preocuparnos. Esperamos, que esta semana, las cosas cambien y que se escuchen voces y propuestas diferentes, para bien de está república enferma.
Al candidato presidente nada le hace daño, lo que resulta muy curioso y a la vez representativo. Esta es Colombia, un país de extremos, focalizado y radicalizado gracias a una historia marcada por una violencia eterna, sin ninguna esperanza de cambio y una clase política absolutamente viciada y sin la visión de futuro, que piense por encima de los intereses personalistas y electoreros que siempre la caracterizan. En este contexto, en medio de un proceso de reinserción que solo ha servido para neutralizar la extradición, incorporar a una nueva clase poderosa a los cuadros de poder del estado, lavar dinero y traquetizar la sociedad en general, los partidos de la oposición, las agremiaciones políticas independientes, no presentan propuestas novedosas y la elaboración de las lista, así como el reparto del poder local, es lo única que parece interesarles.
No dejan de preocupar acontecimientos recientes que tienen que ver con el presidente. La detención de la gata, su participación en la pasada campaña electoral y los aportes a la candidatura del Doctor Uribe, cuando ya el país, para esta fecha, conocía la procedencia de su dinero, sin que se produzca frente a este flagrante hecho, ningún efecto sobre la imagen del candidato, ni investigación, dejando ver lo nocivo del llamada efecto teflón, que ya no es producto del liderazgo, sino de factores diferentes, que sería bueno dilucidar. Igual pasa con la firma del TLC. Es difícil desconocer la importancia del tratado, pero de igual manera, parece evidente, que las autoridades Americanas al respecto no han cedido para nada con respecto a las pretensiones Colombianas, que buscan proteger al consumidor y sectores importantes de nuestra economía, como el sector agrícola, para citar un ejemplo; lo que significa que esta semana se firmará sin cambios importantes, convirtiéndolo en un contrato de adhesión y no un acuerdo entre las partes: así, es buena o mala la negociación, de la respuesta a esta pregunta, depende el futuro de bastos sectores de nuestra economía . El proceso de reinserción no va por buen camino, por un lado, no se sabe que hacer con tan alto número de personas, esperando en casas provisionales, que les depara el gobierno, con un alto costo de manutención y sin expectativas serias hacia el futuro. Es indudable que es muy costoso este proceso, pero como lo hemos dicho, poco se tiene en cuenta a las victimas y en el caso de los reinsertados, cada vez la situación es más critica. Estos hechos, todos dependen del ejecutivo, sumados a una prepotencia del candidato presidente y la ausencia de alternativas serias de la oposición. Del análisis se desprende: Primero, el hecho de ser definitivamente un país mediático y emocional, no importa lo que haga el Doctor Uribe, viniendo de él, todo esta bien, las apuestas no cambiaran. Segundo (Por las encuestas, Colombia parece decir), sino es Uribe, quien, son nulas las opciones, paradoja, que no deja de preocuparnos. Esperamos, que esta semana, las cosas cambien y que se escuchen voces y propuestas diferentes, para bien de está república enferma.
martes, febrero 07, 2006
UN ESCENARIO POCO ALENTADOR
El panorama de la política colombiana en el día de cierre de la inscripción de candidatos al Congreso, es sombrío, desalentador y por que no decirlo, confirma el pesimismo, que tratamos de superar a fuerza de fe y esperanzas. La izquierda, no parece superar la falta de visión de su dirigencia y el paracaidismo interno, de sectores ideológicamente opuestos, que deberían zanjar sus diferencias con debates y ponencias, sometidas al escrutinio de su militancia y no con pataletas y radicalismos electoreros. La derecha, en cabeza del candidato presidente, solo muestra un favoritismo desbordado, alimentado por encuestas siempre en alza, que oculta una gama de tendencias y oportunismos, plegados al poder de la presidencia y convencidos que hay gobierno para rato. Pocos en este lado, tienen programas serios y tan solo se ve al Doctor Uribe con alguna coherencia ideológica (lo que es aún más peligroso), los demás, talvez con la escepción del Doctor Lleras, continúan pegados al afiche ganador.
A la fecha, no hay debates. El TLC, parece haberse dejado de lado (pocos realmente pueden dar el debate, la mayoría de candidatos se les nota su falta de preparación frente al tema), nadie ha expuesto un programa serio sobre la forma como el gobierno viene manejando el orden público, la política económica y las delicadas relaciones con los EE.UU., que de acuerdo al Discurso de su presidente Bush, no tendrán cambios sustanciales para Latinoamérica.
Todos los días aparecen nuevos frentes de paramilitares en proceso de desmovilización, cifras que no corresponden con la realidad, como si los ciudadanos con problemas de extradición, por arte de magia, terminan convertidos en jefes, con grupos, zonas y trayectoria en la lucha contrainsurgente, en un reciclaje y camaleonismo muy dudoso y preocupante para el futuro del país, por las consecuencias que pueda tener. Nadie habla de las victimas, de los desalojados y muchos menos de la reparación, ni de la confesión, como factores mínimos, para que él proceso de reinserción y sometimiento tenga éxito y abarque a la totalidad de los actores del conflicto.
Los candidatos de la oposición continúan sin dar la talla, con la excepción del Doctor Pardo. El Doctor Mokus está embolatado con los rituales propios de su forma de aparecer en el escenario político y un simbolismo que no le va alcanzar, para tener la preponderancia que esperamos. El liberalismo, definitivamente con Serpa, tendrá resultados poco alentadores y en contravía de su fortaleza histórica. El conservatismo, realmente solo existe en razón a una burocracia cada vez más fuerte y una inteligente política de acuerdos con el poder instituido. El panorama, visto así es muy triste y en este escenario, el candidato presidente parece no tener quien se le oponga con alguna posibilidad de quebrar su discurso y la posición privilegiada que tiene. Solo espero que las cosas cambien para bien del país.
El panorama de la política colombiana en el día de cierre de la inscripción de candidatos al Congreso, es sombrío, desalentador y por que no decirlo, confirma el pesimismo, que tratamos de superar a fuerza de fe y esperanzas. La izquierda, no parece superar la falta de visión de su dirigencia y el paracaidismo interno, de sectores ideológicamente opuestos, que deberían zanjar sus diferencias con debates y ponencias, sometidas al escrutinio de su militancia y no con pataletas y radicalismos electoreros. La derecha, en cabeza del candidato presidente, solo muestra un favoritismo desbordado, alimentado por encuestas siempre en alza, que oculta una gama de tendencias y oportunismos, plegados al poder de la presidencia y convencidos que hay gobierno para rato. Pocos en este lado, tienen programas serios y tan solo se ve al Doctor Uribe con alguna coherencia ideológica (lo que es aún más peligroso), los demás, talvez con la escepción del Doctor Lleras, continúan pegados al afiche ganador.
A la fecha, no hay debates. El TLC, parece haberse dejado de lado (pocos realmente pueden dar el debate, la mayoría de candidatos se les nota su falta de preparación frente al tema), nadie ha expuesto un programa serio sobre la forma como el gobierno viene manejando el orden público, la política económica y las delicadas relaciones con los EE.UU., que de acuerdo al Discurso de su presidente Bush, no tendrán cambios sustanciales para Latinoamérica.
Todos los días aparecen nuevos frentes de paramilitares en proceso de desmovilización, cifras que no corresponden con la realidad, como si los ciudadanos con problemas de extradición, por arte de magia, terminan convertidos en jefes, con grupos, zonas y trayectoria en la lucha contrainsurgente, en un reciclaje y camaleonismo muy dudoso y preocupante para el futuro del país, por las consecuencias que pueda tener. Nadie habla de las victimas, de los desalojados y muchos menos de la reparación, ni de la confesión, como factores mínimos, para que él proceso de reinserción y sometimiento tenga éxito y abarque a la totalidad de los actores del conflicto.
Los candidatos de la oposición continúan sin dar la talla, con la excepción del Doctor Pardo. El Doctor Mokus está embolatado con los rituales propios de su forma de aparecer en el escenario político y un simbolismo que no le va alcanzar, para tener la preponderancia que esperamos. El liberalismo, definitivamente con Serpa, tendrá resultados poco alentadores y en contravía de su fortaleza histórica. El conservatismo, realmente solo existe en razón a una burocracia cada vez más fuerte y una inteligente política de acuerdos con el poder instituido. El panorama, visto así es muy triste y en este escenario, el candidato presidente parece no tener quien se le oponga con alguna posibilidad de quebrar su discurso y la posición privilegiada que tiene. Solo espero que las cosas cambien para bien del país.
martes, enero 31, 2006
EL FESTIVAL DE LITERATURA DE CARTAGENA
El festival que vivió Cartagena, demuestra una vez más la vitalidad de la literatura y la importancia de la misma para la sociedad en general, más alla de cualquier privilegio elitista y excluyente, como la pretenden ver ciertos intelectuales de Colombia. También quedó claro que se necesita mucha más divulgación y apoyo institucional, pues este evento, al igual que el festival de poesía en Medellín, ratifica una vez más, que existe una masa de lectores ávidos de orientación y contacto con sus autores.
Páscale Casanova, en su hermoso ensayo, “La republica mundial de las letras”, nos recordaba que el país de la literatura no es la isla encantada de las formas puras. Es un universo desigual, un territorio en que los peor dotados literariamente se encuentran sometidos a una violencia invisible. Talvez, festivales como el de Cartagena, nos enseñan una manera distinta de relacionarnos con el mundo, de compenetrar nuestra difícil realidad con otros estilos y maneras de narrar lo acontecido. Es impresionante ver extensas colas para escuchar escritores que en apariencia eran desconocidos en el país y como el conservatorio fue la manera para exponer cada uno de los temas propuestos y no la charla magistral que siempre excluye al público.
Igualmente este festival confirma el país de contraste que es Colombia, que devela facetas que hacen olvidar por momentos, el mar de sangre y violencia descarnada que nos caracteriza y nos recuerda esa otra cara que ha producido mundos imaginarios y de interpretación tan valiosos como los de Gabo y Botero.
Bien por este festival, esperamos que se publiquen sus memorias y ájala se pongan a disposición en la red de manera democrática. Bien por Javier Cercas, Hanif Kureishi y el negro Collazos.
El festival que vivió Cartagena, demuestra una vez más la vitalidad de la literatura y la importancia de la misma para la sociedad en general, más alla de cualquier privilegio elitista y excluyente, como la pretenden ver ciertos intelectuales de Colombia. También quedó claro que se necesita mucha más divulgación y apoyo institucional, pues este evento, al igual que el festival de poesía en Medellín, ratifica una vez más, que existe una masa de lectores ávidos de orientación y contacto con sus autores.
Páscale Casanova, en su hermoso ensayo, “La republica mundial de las letras”, nos recordaba que el país de la literatura no es la isla encantada de las formas puras. Es un universo desigual, un territorio en que los peor dotados literariamente se encuentran sometidos a una violencia invisible. Talvez, festivales como el de Cartagena, nos enseñan una manera distinta de relacionarnos con el mundo, de compenetrar nuestra difícil realidad con otros estilos y maneras de narrar lo acontecido. Es impresionante ver extensas colas para escuchar escritores que en apariencia eran desconocidos en el país y como el conservatorio fue la manera para exponer cada uno de los temas propuestos y no la charla magistral que siempre excluye al público.
Igualmente este festival confirma el país de contraste que es Colombia, que devela facetas que hacen olvidar por momentos, el mar de sangre y violencia descarnada que nos caracteriza y nos recuerda esa otra cara que ha producido mundos imaginarios y de interpretación tan valiosos como los de Gabo y Botero.
Bien por este festival, esperamos que se publiquen sus memorias y ájala se pongan a disposición en la red de manera democrática. Bien por Javier Cercas, Hanif Kureishi y el negro Collazos.
sábado, enero 28, 2006
LA CONTIENDA ELECTORAL COLOMBIANA PRENDE MOTORES
A partir del 28 de enero la campaña presidencial podría entrar de lleno al panorama electoral Colombiano. No lo hará el Doctor Uribe en atención a una jugada de ajedrecista, que lo mantendrá alejado de cualquier compromiso con las listas al congreso de sus aliados y así poder mantenerse bien con todos, sin lesionar la variada gama de copartidarios que lo respaldan. Por efecto de la contienda electoral se paraliza prácticamente la contratación y en adelante la campaña se tomará cada rincón de nuestro territorio en un país que no parece ser muy diferente al que prometió cambiar el candidato presidente hace cuatro años.
Es pertinente en aras de un debate serio realizar un estudio de los resultados de la política general del doctor Uribe en estos cuatro años de gobierno. Es cierto que la economía tuvo una mejoría sustancial, en comparación con los últimos diez años, pero también es verdad, que a la luz de un análisis comparativo con los resultados de nuestros vecinos latinoamericanos, pareciera que no supimos aprovechar una coyuntura económica internacional que difícilmente se nos volverá a presentar. En materia de orden público hemos ganado confianza, la guerrilla está replegada, pero estamos lejos de ganar la guerra y el presupuesto de la misma ha cercenado de manera muy grave la inversión social y como lo ha demostrado el gobierno en muchas ocasiones, el dialogo no está en su agenda y cuando se contempla, las condiciones que propone parecen alejar cualquier posibilidad. Es difícil creer en la cifras en materia de desempleo que presenta el Dane, pero aun así, las políticas con respecto a este ítem están lejos de solucionar el problema. En materia tributaria se hicieron cuatro reformas para aumentar recaudos, sin ningún cambio de tipo estructural que permita soluciones a largo plazo el problema fiscal, la reforma estructural está a la espera y el presidente como en la campaña anterior vuelve a prometerla. Es evidente, que tenemos una política tributaria que favorece a los grandes contribuyentes, difícil será que esto cambie en manos del Doctor Uribe. La política de vivienda fue un absoluto fracaso y la inversión social prácticamente no existe.
El debate en esta contienda electoral deberá hacerse sobre tópicos como estos; del gobierno para demostrar que estas cifras y balances son equivocadas y de la oposición para presentar alternativas al presente programa que continuará vigente de ganar Uribe, sobre la base estadística y analítica que permita demostrar lo equivocado de las políticas implementadas. Esto es lo que esperamos los ciudadanos, dentro de una democracia. Con respecto a las garantía electorales, realmente es mucha la duda que existe, máximo cuando la comisión electoral ha decidido que no es acta para investigar al presidente en esta materia y que dicha función le corresponde a la comisión de acusaciones de la cámara, lo que implica que al Doctor Uribe no hay quien lo ronde, tan solo la convicción ética de la majestad del cargo que desempeña, que en las ultimas semanas lo ha dejado muy mal en materia de igualdad.
Los candidatos, tanto del ala Uribista, como aquellos que se le oponen, deberían entrar en materia de propuestas y programas y abandonar tanta manzanilla, utilizar la tecnología que nos brinda la sociedad de la información y el conocimiento, para que la opinión se entere del debate ideológico y programático, que permita que la campaña no se reduzca a más de lo mismo.
A partir del 28 de enero la campaña presidencial podría entrar de lleno al panorama electoral Colombiano. No lo hará el Doctor Uribe en atención a una jugada de ajedrecista, que lo mantendrá alejado de cualquier compromiso con las listas al congreso de sus aliados y así poder mantenerse bien con todos, sin lesionar la variada gama de copartidarios que lo respaldan. Por efecto de la contienda electoral se paraliza prácticamente la contratación y en adelante la campaña se tomará cada rincón de nuestro territorio en un país que no parece ser muy diferente al que prometió cambiar el candidato presidente hace cuatro años.
Es pertinente en aras de un debate serio realizar un estudio de los resultados de la política general del doctor Uribe en estos cuatro años de gobierno. Es cierto que la economía tuvo una mejoría sustancial, en comparación con los últimos diez años, pero también es verdad, que a la luz de un análisis comparativo con los resultados de nuestros vecinos latinoamericanos, pareciera que no supimos aprovechar una coyuntura económica internacional que difícilmente se nos volverá a presentar. En materia de orden público hemos ganado confianza, la guerrilla está replegada, pero estamos lejos de ganar la guerra y el presupuesto de la misma ha cercenado de manera muy grave la inversión social y como lo ha demostrado el gobierno en muchas ocasiones, el dialogo no está en su agenda y cuando se contempla, las condiciones que propone parecen alejar cualquier posibilidad. Es difícil creer en la cifras en materia de desempleo que presenta el Dane, pero aun así, las políticas con respecto a este ítem están lejos de solucionar el problema. En materia tributaria se hicieron cuatro reformas para aumentar recaudos, sin ningún cambio de tipo estructural que permita soluciones a largo plazo el problema fiscal, la reforma estructural está a la espera y el presidente como en la campaña anterior vuelve a prometerla. Es evidente, que tenemos una política tributaria que favorece a los grandes contribuyentes, difícil será que esto cambie en manos del Doctor Uribe. La política de vivienda fue un absoluto fracaso y la inversión social prácticamente no existe.
El debate en esta contienda electoral deberá hacerse sobre tópicos como estos; del gobierno para demostrar que estas cifras y balances son equivocadas y de la oposición para presentar alternativas al presente programa que continuará vigente de ganar Uribe, sobre la base estadística y analítica que permita demostrar lo equivocado de las políticas implementadas. Esto es lo que esperamos los ciudadanos, dentro de una democracia. Con respecto a las garantía electorales, realmente es mucha la duda que existe, máximo cuando la comisión electoral ha decidido que no es acta para investigar al presidente en esta materia y que dicha función le corresponde a la comisión de acusaciones de la cámara, lo que implica que al Doctor Uribe no hay quien lo ronde, tan solo la convicción ética de la majestad del cargo que desempeña, que en las ultimas semanas lo ha dejado muy mal en materia de igualdad.
Los candidatos, tanto del ala Uribista, como aquellos que se le oponen, deberían entrar en materia de propuestas y programas y abandonar tanta manzanilla, utilizar la tecnología que nos brinda la sociedad de la información y el conocimiento, para que la opinión se entere del debate ideológico y programático, que permita que la campaña no se reduzca a más de lo mismo.
sábado, enero 21, 2006
EL COMISIONADO DE PAZ EN COLOMBIA
No deja de ser paradójico que el comisionado de paz en Colombia siendo un psiquiatra de reconocida trayectoria y respetado por sus libros, necesite con urgencia una terapia, que le permita controlar sus odios y desamores. El señor Luis Carlos Restrepo, casa peleas llevado por un resentimiento y una falta de tolerancia que está lejos de lo que predica en sus textos. No se nos han olvidado los desacuerdos con la parlamentaria Parody y sus comunicados de prensa saltándose la instancia presidencial, con la comisión de paz, con el senador Pardo cuando era un dirigente connotado del Uribismo y su falta de tacto en las conversaciones en Ralito. La aplicación de la ley de perdón y olvido o como se llame este proceso con los Paramilitares, debe ser una política de estado por fuera de los caprichos del Doctor ternura.
Lo que pasó esta semana con el senador Pardo y las acusaciones realizadas por Luis Carlos Restrepo no tienen razón de ser y desde la perspectiva política han dejado muy mal parado al presidente de la republica, que suele en estos casos mantener un silencio inexplicable, otorgándole licencia ha cada una de las declaraciones del comisionado en una patente de corzo que terminará enlodando su reconocida autoridad y supuesta claridad en este tipo de debates. Nadie entiende que espera el señor Restrepo con acusaciones sobre supuestas alianzas entre del senador Pardo y la FARC para hacerle oposición a Uribe. Quienes conocen de cerca al senador (Germán Vargas Lleras inmediatamente le quito credibilidad a las acusaciones) y los que lo hemos seguido en los últimos años su vida pública, por sus actuaciones, sabemos que dicho infundio no le cabe en la cabeza a nadie, peor aún, sí lo que en últimas se reduce ha una simple propuesta sobre el intercambio humanitario.
En plena campaña electoral, con el estreno de la figura de la reelección estas salidas en falso le hacen mucho daño al proceso político, más cuando, es la casa de Nariño el sitio que sirve de base para tanto desafuero. Deberían aprenderse algunas lecciones: Separar la campaña de los actos de gobierno; nunca utilizar a un civil sin ninguna función dentro del gobierno, como es el caso del Doctor Juan Manuel Santos, para encender este tipo de debates preelectorales con acusaciones que competen al ejecutivo; contener al doctor ternura y por último aconsejar al presidente para que en estos caso no permita que los excesos lleguen tan lejos, más cuando son tan previsibles.
No deja de ser paradójico que el comisionado de paz en Colombia siendo un psiquiatra de reconocida trayectoria y respetado por sus libros, necesite con urgencia una terapia, que le permita controlar sus odios y desamores. El señor Luis Carlos Restrepo, casa peleas llevado por un resentimiento y una falta de tolerancia que está lejos de lo que predica en sus textos. No se nos han olvidado los desacuerdos con la parlamentaria Parody y sus comunicados de prensa saltándose la instancia presidencial, con la comisión de paz, con el senador Pardo cuando era un dirigente connotado del Uribismo y su falta de tacto en las conversaciones en Ralito. La aplicación de la ley de perdón y olvido o como se llame este proceso con los Paramilitares, debe ser una política de estado por fuera de los caprichos del Doctor ternura.
Lo que pasó esta semana con el senador Pardo y las acusaciones realizadas por Luis Carlos Restrepo no tienen razón de ser y desde la perspectiva política han dejado muy mal parado al presidente de la republica, que suele en estos casos mantener un silencio inexplicable, otorgándole licencia ha cada una de las declaraciones del comisionado en una patente de corzo que terminará enlodando su reconocida autoridad y supuesta claridad en este tipo de debates. Nadie entiende que espera el señor Restrepo con acusaciones sobre supuestas alianzas entre del senador Pardo y la FARC para hacerle oposición a Uribe. Quienes conocen de cerca al senador (Germán Vargas Lleras inmediatamente le quito credibilidad a las acusaciones) y los que lo hemos seguido en los últimos años su vida pública, por sus actuaciones, sabemos que dicho infundio no le cabe en la cabeza a nadie, peor aún, sí lo que en últimas se reduce ha una simple propuesta sobre el intercambio humanitario.
En plena campaña electoral, con el estreno de la figura de la reelección estas salidas en falso le hacen mucho daño al proceso político, más cuando, es la casa de Nariño el sitio que sirve de base para tanto desafuero. Deberían aprenderse algunas lecciones: Separar la campaña de los actos de gobierno; nunca utilizar a un civil sin ninguna función dentro del gobierno, como es el caso del Doctor Juan Manuel Santos, para encender este tipo de debates preelectorales con acusaciones que competen al ejecutivo; contener al doctor ternura y por último aconsejar al presidente para que en estos caso no permita que los excesos lleguen tan lejos, más cuando son tan previsibles.
lunes, enero 16, 2006
OTEANDO LA POLITICA ELECTORAL COLOMBIANA
El alborozo que me produjo la reforma política aprobada en la pasada legislatura por el congreso, por la obligación implícita que se deduce del texto para fortalecer los partidos y la obligación de realizar un cambio total en la forma de hacer política en el país, ha terminado en la actual contienda electoral, en la misma manzanilla, ausencia de debate ideológico y empresas electorales perfectamente acomodadas a las exigencias de la ley.
Cuando se estaba dando la discusión en el senado, establecimos que si se aprobaba la lista única pero se mantenía el voto preferente, la fortaleza que se ganaba para los partidos con este tipo de listas terminaría pendiéndose con el voto preferente pues las microempresas electorales continuarían siendo muy importantes. Algo de esto, estamos viendo y el sonajero de las pequeñas maquinaria a la hora de conformar listas continua siendo un factor preponderante en el actual debate y los partidos por este camino han mostrado muy poco de renovación y debate ideológico. No se puede decir que todo es malo, que el debate hoy es el mismo de hace cuatro años; pero si queda claro que el cambio en las costumbres políticas deberá hacerse de la mano de un electorado que haga valer su importancia y obligue con el voto de opinión, ha que los actores en la escena entiendan que las cosas están cambiando en el país. Reformar por la via de la demanda electoral, la que obligará a nuestros políticos a cambiar y no por la oferta como hasta ahora se vió.
En el panorama electoral con la aprobación de la reelección se están reflejando varios fenómenos que preocupan. El primero es, que los candidatos a la presidencia que le disputan al actual mandatario el podio parecen haberse replegado de tal manera, que antes de la partida, están aceptando el triunfo de Uribe, lo que preocupa de sobremanera, pues el presidente candidato no tendrá un opositor serio que lo obligue por lo menos a asumir compromisos producto de la confrontación ideológica. Faltan pocos días para que el presidente asuma la campaña de manera frentera (y lo digo por que el estilo de Uribe para gobernar es el de un candidato y no el de un presidente) lo que obligara a los otros candidatos a ser más claros, más contundentes y asumir una posición frente a los hechos y políticas más importantes del actual gobierno. En las toldas Uribistas lo único cierto es su total desunión, falta de programas y un ambiente de triunfalismo, como en la época del doctor Luis Carlos Galán, pegados del afiche del Doctor Uribe, con la manito en el pecho y la mirada patriótica como corresponde. Con respecto a los partidos tradicionales y al polo, del primero no deja de preocupar su falta de renovación, el desgate en las minucias electorales, que son entendibles para la época y falta de lideres con talante nacional. De la izquierda, es evidente que no están aprovechando su mejor momento, la oportunidad para dar un debate serio y las disputas al interior los está dejando muy mal con la opinión. Contrario a lo que muchos piensan, el partido conservador saldrá fortalecido de esta contienda gracias a un pragmatismo sin escrupulos.
viernes, enero 06, 2006
LOS LIBROS QUE NOS DEJO EL 2005
Este nuevo saber-oír el mundo implica una ruptura de los hábitos del lector, quien ya no puede atenerse a la búsqueda del sentido y de estructura como garantía de placer estético, sino que debe saber enfrentarse a otras exigencias.
JAIME ALEJANDRO RODRIGUEZ
La narrativa Colombiana continua en el proceso de fortalecimiento de una generación que ya por fortuna no es posboom, ni está supeditada a ninguna de las clasificaciones que sujetan su importancia a la referencia obligada de nuestro Nóbel de literatura; son escritores que se deben y expresan por fuera del canon a que nos acostumbró la crítica especializada en la última década. Desatendemos la recomendación del joven crítico ganador del premio Alejo Carpentier, Jorge Fornet quien expresa con absoluta contundencia que: “Estoy de acuerdo con ese lugar común según el cual los escritores hacen los libros, pero los críticos hacen la literatura. Aun cuando con frecuencia muchos escritores de ficción ejercen la crítica, es ésta la que, de forma orgánica y explícita, se empeña en ordenar, entender, jerarquizar.” Pretendo simplemente realizar una labor crítica desde la perspectiva del lector hedónico y en esta línea el panorama es alentador por el numero de libros aparecidos, por la importancia de ciertos escritores dentro del marco de las letras hispanoamericanas y por el surgimiento de escritores nuevos, sobre todo en el ámbito de provincia, los cuales no tienen la repercusión que debieran, pero aun así constituyen una fortaleza futura para nuestras letras. Preocupa cierta crítica que continua alabando libros por razones del peso que tiene el autor y no en atención al mismo. Ursua de William Ospina, del cual nadie discute su importancia ( No se nos puede olvidar “Aquellos náufragos de occidente”, “las auroras de la sangre”, El álgebra embrujada”), fue alabada de manera unánime, casi por la referencia explicita de quien venía, en muchos casos no atendió a una lectura seria, lo decimos, porque en muchos de los comentarios se dejaba leer el desconocimiento de la novela. El libro de William, primera parte de una trilogía, no es una novela histórica (En el sentido del genero, aunque esto es lo de menos, como le aconsejo el Nóbel: usted escriba: lo de los géneros déjeselo a la crítica), se pierde en muchas partes en lo meramente documental, no logra la fuerza narrativa que le permita generar el universo particular que tomando referencias históricas muy concretas, permitan desprenderse del dato y constituyan un cuerpo armonico: mejor dicho, una novela. Existe un cuidado excesivo en el texto, típico del poeta Ospina y del excelso ensayista, pero en ocasiones la fuerza psicológica que debe tener la narración se pierde. Tampoco decimos que sea pésima, pero siendo buena, no es el icono que la crítica especializada nos quiere vender.
Santiago Gamboa, es un escritor muy valioso, me sigue gustando Vida feliz de un joven llamado Esteban, y el libro de viajes Todo Pekín, por encima de los impostores y su última novela El síndrome de Ulises, nos parece, que aunque intenta retomar el tema de los exiliados en París, lo presentó el tiempo como:” un libro cargado de imágenes duras, miseria y sexo desbordado. Una Babel donde conviven inmigrantes de todos lados”; no está a la altura de sus publicaciones anteriores, muy a pesar de no repetir la representación de esta hermosa ciudad en el formato de la bohemia y el encanto que tanto se repitió en la literatura Latinoamérica del 70 y ochenta, pues es un relato que expresa realidades muy duras, ( Todas las revueltas de hijos de emigrantes del año pasado lo confirman) para el inmigrante, pero, aunque el autor no niega la influencia de Millar en trópico de cáncer y otros textos, nos parece que no logra superarlas, aún así, su lectura no resulta sosa y de este escritor esperamos lo mejor, valga la oportunidad para felicitarlo por su excelente columna en Cambio.
La mejor publicación del año: Los textos completos de escolios, de Nicolás Gómez Dávila, El diccionario panhispanico de dudas. Libros que no alcanzamos a leer: las cornisas de Brezo, de Juan Manuel Camargo, Antologías, la de Cobo Borda de Poesía erótica de Villegas, autores que nos sorprendieron, Abel Carvajal, de Barrancabermeja Santander, publicado en la red por Librodoct, esperamos con esto realizar una segunda entrega, de lo que nos dejó el 2005 en literatura.
Este nuevo saber-oír el mundo implica una ruptura de los hábitos del lector, quien ya no puede atenerse a la búsqueda del sentido y de estructura como garantía de placer estético, sino que debe saber enfrentarse a otras exigencias.
JAIME ALEJANDRO RODRIGUEZ
La narrativa Colombiana continua en el proceso de fortalecimiento de una generación que ya por fortuna no es posboom, ni está supeditada a ninguna de las clasificaciones que sujetan su importancia a la referencia obligada de nuestro Nóbel de literatura; son escritores que se deben y expresan por fuera del canon a que nos acostumbró la crítica especializada en la última década. Desatendemos la recomendación del joven crítico ganador del premio Alejo Carpentier, Jorge Fornet quien expresa con absoluta contundencia que: “Estoy de acuerdo con ese lugar común según el cual los escritores hacen los libros, pero los críticos hacen la literatura. Aun cuando con frecuencia muchos escritores de ficción ejercen la crítica, es ésta la que, de forma orgánica y explícita, se empeña en ordenar, entender, jerarquizar.” Pretendo simplemente realizar una labor crítica desde la perspectiva del lector hedónico y en esta línea el panorama es alentador por el numero de libros aparecidos, por la importancia de ciertos escritores dentro del marco de las letras hispanoamericanas y por el surgimiento de escritores nuevos, sobre todo en el ámbito de provincia, los cuales no tienen la repercusión que debieran, pero aun así constituyen una fortaleza futura para nuestras letras. Preocupa cierta crítica que continua alabando libros por razones del peso que tiene el autor y no en atención al mismo. Ursua de William Ospina, del cual nadie discute su importancia ( No se nos puede olvidar “Aquellos náufragos de occidente”, “las auroras de la sangre”, El álgebra embrujada”), fue alabada de manera unánime, casi por la referencia explicita de quien venía, en muchos casos no atendió a una lectura seria, lo decimos, porque en muchos de los comentarios se dejaba leer el desconocimiento de la novela. El libro de William, primera parte de una trilogía, no es una novela histórica (En el sentido del genero, aunque esto es lo de menos, como le aconsejo el Nóbel: usted escriba: lo de los géneros déjeselo a la crítica), se pierde en muchas partes en lo meramente documental, no logra la fuerza narrativa que le permita generar el universo particular que tomando referencias históricas muy concretas, permitan desprenderse del dato y constituyan un cuerpo armonico: mejor dicho, una novela. Existe un cuidado excesivo en el texto, típico del poeta Ospina y del excelso ensayista, pero en ocasiones la fuerza psicológica que debe tener la narración se pierde. Tampoco decimos que sea pésima, pero siendo buena, no es el icono que la crítica especializada nos quiere vender.
Santiago Gamboa, es un escritor muy valioso, me sigue gustando Vida feliz de un joven llamado Esteban, y el libro de viajes Todo Pekín, por encima de los impostores y su última novela El síndrome de Ulises, nos parece, que aunque intenta retomar el tema de los exiliados en París, lo presentó el tiempo como:” un libro cargado de imágenes duras, miseria y sexo desbordado. Una Babel donde conviven inmigrantes de todos lados”; no está a la altura de sus publicaciones anteriores, muy a pesar de no repetir la representación de esta hermosa ciudad en el formato de la bohemia y el encanto que tanto se repitió en la literatura Latinoamérica del 70 y ochenta, pues es un relato que expresa realidades muy duras, ( Todas las revueltas de hijos de emigrantes del año pasado lo confirman) para el inmigrante, pero, aunque el autor no niega la influencia de Millar en trópico de cáncer y otros textos, nos parece que no logra superarlas, aún así, su lectura no resulta sosa y de este escritor esperamos lo mejor, valga la oportunidad para felicitarlo por su excelente columna en Cambio.
La mejor publicación del año: Los textos completos de escolios, de Nicolás Gómez Dávila, El diccionario panhispanico de dudas. Libros que no alcanzamos a leer: las cornisas de Brezo, de Juan Manuel Camargo, Antologías, la de Cobo Borda de Poesía erótica de Villegas, autores que nos sorprendieron, Abel Carvajal, de Barrancabermeja Santander, publicado en la red por Librodoct, esperamos con esto realizar una segunda entrega, de lo que nos dejó el 2005 en literatura.
jueves, diciembre 15, 2005
R.H. MORENO DURAN
Este hombre parece haberlo leído todo, pero los que padecemos el virus de la lectura, sabemos que es imposible abarcar el universo de la palabra impresa y que uno termina por inclinarse a preferencias que le son asiduas y a las cuales, se es fiel. Desde Baldomero Sanin Cano hasta Gutiérrez Girardot (escritor e intelectual fuera de serie para el país), Colombia ha tenido una Pléyade de ensayistas, que aunque en la línea creada por Andrés Bello, en su gran mayoría carecen de rigor y una verdadera profundidad en sus trabajos, cumplen con un papel preponderante en la divulgación de temas y preocupaciones de importancia para nuestra cultura. Este no es el caso de Moreno Duran. Sus libros y ensayos son de un rigor excesivo, profundidad en el tratamiento de los temas y de mucha investigación, los cuales generan para quien los lee, una apertura y conocimiento alucinantes, pues además del orden metodológico, son tratados con una prosa exquisita. Por ello, su muerte, en pleno auge de la producción ensayística y de ficción, es una verdadera perdida para las letras hispanoamericanas. Los libros “Taberna in Fábula”, “Pandora” y “la Experiencia Leída”, una vez leídos despiertan una ansiedad por iniciar el recorrido textual marcado por el autor y son verdaderos faros para los lectores desprevenidos; además de constituir puentes esclarecedores entre la cultura Europea y la nuestra. Su muerte nos duele, su dedicación, la pasión por la palabra escrita, la juventud que tenía y por lo impecable de una obra, que afortunadamente está a la mano, para recordarle.
Este hombre parece haberlo leído todo, pero los que padecemos el virus de la lectura, sabemos que es imposible abarcar el universo de la palabra impresa y que uno termina por inclinarse a preferencias que le son asiduas y a las cuales, se es fiel. Desde Baldomero Sanin Cano hasta Gutiérrez Girardot (escritor e intelectual fuera de serie para el país), Colombia ha tenido una Pléyade de ensayistas, que aunque en la línea creada por Andrés Bello, en su gran mayoría carecen de rigor y una verdadera profundidad en sus trabajos, cumplen con un papel preponderante en la divulgación de temas y preocupaciones de importancia para nuestra cultura. Este no es el caso de Moreno Duran. Sus libros y ensayos son de un rigor excesivo, profundidad en el tratamiento de los temas y de mucha investigación, los cuales generan para quien los lee, una apertura y conocimiento alucinantes, pues además del orden metodológico, son tratados con una prosa exquisita. Por ello, su muerte, en pleno auge de la producción ensayística y de ficción, es una verdadera perdida para las letras hispanoamericanas. Los libros “Taberna in Fábula”, “Pandora” y “la Experiencia Leída”, una vez leídos despiertan una ansiedad por iniciar el recorrido textual marcado por el autor y son verdaderos faros para los lectores desprevenidos; además de constituir puentes esclarecedores entre la cultura Europea y la nuestra. Su muerte nos duele, su dedicación, la pasión por la palabra escrita, la juventud que tenía y por lo impecable de una obra, que afortunadamente está a la mano, para recordarle.
lunes, noviembre 21, 2005
RAFAEL GUTIERREZ GIRARDOT
Realizando una búsqueda de material para el ensayo sobre el maestro Gutiérrez Girardot que estoy preparando, me encontré con este excelente trabajo de Juan Manuel Mogollón, que vale publicarlo.
Entrevista con Rafael Gutiérrez Girardot
(3/17/2005) : Rafael Gutiérrez Girardot es uno de los pensadores más consistentes en Latinoamérica actualmente. En efecto, sus reflexiones en torno a la problemática de la cultura hispanoamericana y a la búsqueda de la identidad de nuestro continente no sólo se encuentran desprovistas del provincialismo empobrecedor que ha caracterizado gran parte del estudio de la literatura y la cultura latinoamericana, sino que han sido el fruto del trabajo intelectual, del esfuerzo del concepto, del dominio del contenido y de la configuración de su forma adecuada.
Asiduo estudioso del modernismo hispanoamericano y de la literatura alemana, Gutiérrez Girardot ha establecido, desde la perspectiva global de la filosofía y la historia, los vasos comunicantes entre la cultura occidental y la cultura latinoamericana. Lejana a las modas literarias y a la ceguera -como él mismo las califica- de las teorías estructuralistas, postestructuralistas o deconstructivistas, la obra de Rafael Gutiérrez Girardot ha tenido la voluntad permanente de acceder con lucidez a las tradiciones literarias y filosóficas más importantes de occidente. Buscar el carácter universal de los autores, y no la mera circunstancia que es aprovechada de paso por aquellos que pretenden hacer de la literatura un asunto de originalidad o rareza, es el trabajo de quienes, como Gutiérrez Girardot, proponen enterrar el intracolonialismo y el intraexotismo, frenos de toda creación y, por consiguientemente, de la configuración de nuestra expresión.
En suma, Rafael Gutiérrez Girardot se encuentra dentro de un grupo de ensayistas que, como Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Mariano Salaz, José Luís Romero o Jorge Luís Borges, pertenecen a la tradición del ensayo crítico-literario cosmopolita; del ensayo que transmite el conocimiento de la cultura universal desde la perspectiva continental hispanoamericana y para ese continente.
Actualmente es el director del Departamento de Hispanística en la Universidad de Bonn, Alemania. No visita Colombia desde hace muchos años. Tras la publicación de su último libro titulado Heterodoxias, me decidí a llamarlo para tener una conversación amena sobre diferentes temas relacionados todos con la literatura. A continuación transcribo dicha conversación que, por la vigencia de su pensamiento y por sus afirmaciones siempre polémicas, seguramente despertará inquietudes en el lector.
Juan Manuel Mogollón:
Su crítica se ha caracterizado por su dimensión cosmopolita y por su alejamiento de las modas intelectuales y literarias. Es así que usted fue el primero en dar a conocer en Hispanoamérica y en España escritores como Walter Benjamin o Karl Krauss, Ernest Junger, o los todavía poco conocidos que aparecen en su libro de este año, Entre la ilustración y el expresionismo, precisamente cuando la mayoría habla y cita otros autores. Que era lo que despertaba su gusto intelectual por estos autores y como asumía usted el compromiso de darlos a conocer dentro de nuestro medio?
R.G.G.
En el fondo, mi interés ha sido siempre el de comunicar lo que yo conozco para ver la manera de que se desprovincialice, si así se puede decir, la critica literaria de nuestros países, de nuestro medio. Nosotros conocemos muy poco el extranjero, no lo conocemos bien, no sabemos qué es lo que tenemos de común, no sabemos en que participamos en el mundo. Mi interés es mostrar, como lo he mostrado en Modernismo, que nosotros efectivamente en una época considerable teníamos mucho conocimiento del mundo. Hoy eso se ha perdido, creo yo que a partir de los años 50. Los escritores, los jóvenes latinoamericanos y críticos literarios ignoran completamente lo que ha pasado en el universo. Y eso es una cosa que perjudica considerablemente nuestra posición en el mundo, porque nosotros los hispanoamericanos tenemos, efectivamente, una cultura muy rica que se puede difundir y puede darnos una imagen en el mundo más digna de la que tenemos.
J.M.M.
Así mismo, usted se preocupaba en sus estudios críticos por despejar inconsistencias y por abrir nuevos horizontes en el estudio de la literatura hispanoamericana de fin de siglo, justamente cuando la crítica literaria, deslumbrada por modas del momento como el llamado Boom, caía en un “presentismo empobrecedor”
R.G.G.
Eso también es fatal en nuestra crítica literaria. No es autónoma, no es creadora sino copiadora, mimética. Debemos darnos cuenta de que, por ejemplo, las modas que han entrado en Latinoamérica como la estilística, el estructuralismo, el postestructuralismo, el deconstructivismo, no han contribuido a difundir la literatura, sino hacerla cada vez más lejana, es decir, prácticamente la han matado. Eso que ha ocurrido es para nosotros un problema fundamental, porque la literatura es, como el arte y la música, un elemento fundamental de la convivencia social, de la paz.
J.M.M
Cree, en verdad, que las disciplinas que acaba usted de mencionar son tan sólo un moda y que es poco lo que le aportan a la crítica literaria?
R.G.G.
Sí, esas son modas que están pasando pero que han causado mucho perjuicio. Nosotros, es una cosa elemental, no tenemos porque seguir estas modas. Los críticos literarios deben ser creadores, deben ser críticos también frente a las modas, deben saber que produce y que no produce; y es esa imitación ciega la que nos ha perjudicado. Hay otra forma de lectura que nos han enseñado en América Latina, precisamente Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, José Luis Romero o Mariano Picón Salas, que es la del contacto cordial y comprensivo con la literatura.
J.M.M.
En su texto Provocaciones, de 1992, usted ha afirmado que “es el mito de Ortega y Gasset el que impide una valoración adecuada de sus pretensiones y realizaciones”. ¿Cuáles fueron ó siguen siendo, principalmente, las causas de esa ceguera intelectual que impidieron una crítica lúcida y el desarrollo de un pensamiento filosófico en Hispanoamérica sin sesgos y sin dogmatismos?
R.G.G.
Bueno, lo que yo pienso y también es mi esfuerzo en general, es que se debe crear una especie de sentimiento de que tenemos que ser rigurosos en todo lo que hacemos. No es posible, ni ha de ser posible, que todo se haga más o menos improvisado. Hay una cuestión que es elemental y es precisamente el hacer las cosas como se deben hacer. Y eso es lo que no tenemos en América Latina desde hace un poco de tiempo. Yo pienso, por ejemplo, que tuvimos una gran tradición con Andrés Bello, José Martí, Rubén Darío, Gonzáles Prada, Alfonso Reyes, José Luis Romero, que se ha perdido hoy. Hoy vivimos de la nada.
J.M.M.
Cuál cree que sea la importancia actual de los ensayistas que usted acaba de mencionar, y la deuda que la crítica literaria hispanoamericana y europea tienen para con ellos?
R.G.G.
Ellos nos sirven para aprender a pensar, a escribir y a criticar. A hacer historia con fundamentos, sin improvisaciones.
J.M.M.
De 1950 para acá, cuáles ensayistas destaca y cuáles no?
R.G.G.
Bueno, en el 62 murió Mariano Picón Salas, en el 69 murió Romero, ambos grandes ensayistas. Lo que hoy no hay es ensayismo, porque lo que hay es una especie de culto del yo que representa muy claramente en Latinoamérica el chileno Jorge Edwars. Cuando él escribe sobre alguien, por ejemplo, tiene que contar como lo conoció y otras cosas que carece de cualquier interés. Los buenos ensayistas se acabaron. Pero pienso que un buen ensayista puede ser Vargas Llosa.
J.M.M.
Usted ha mencionado también en otras oportunidades a Carlos Fuentes.
R.G.G.
Carlos Fuentes es muy claro y muy preciso. Sobre todo, hay que tener en cuenta que Carlos Fuentes es un discípulo de Alfonso Reyes. Y Alfonso Reyes es el maestro de la prosa y de la crítica literaria hispanoamericanas.
J.M.M.
Su obra ensayística puede situarse dentro de una tradición que usted muy bien ha descrito como una “tradición del ensayo crítico literario cosmopolita, del ensayo que transmite el conocimiento de autores europeos desde una perspectiva continental-americana y para ese continente” y de la cual son ejemplo los ensayistas que usted ha mencionando. ¿Qué ha venido después de ellos con respecto a la crítica de la cultura hispanoamericana?
R.G.G.
Hay un contexto político de esa pérdida de la tradición Hispanoamericana que es la influencia de la sociología empírica norteamericana. La sociología empírica no ha podido aceptar que América Latina es una unidad y no una uniformidad. La sociología empírica latinoamericana ha influido mucho en Colombia, por ejemplo, en Orlando Fals Borda. Y el hecho es que, efectivamente, ha aislado los países al reducir el objeto de estudio a simples regiones, y eso en el mejor de los casos. Esto ha acabado con el concepto de tradición que teníamos, que es el concepto de la “expresión unitaria”, para decirlo de algún modo. Fíjese usted que Rubén Darío fue cónsul de Colombia en Buenos Aires y José Martí fue cónsul de Venezuela en los Estados Unidos, y eso no se ha vuelto ha repetir. Hoy todo es provinciano hasta el extremo, y de una miopía increíble. El problema de la moderna teoría literaria es, aparte de que está mal fundamentada, que solo se fija en sí misma. Si usted lee un trabajo de las teorías literarias modernas, de las que se basan en el estructuralismo o el postestructuralismo, no podría distinguir su carácter latinoamericano, puesto que uno puede decir que es latinoamericano, pero también hindú o japonés o chino. No hay diferenciación alguna, es decir, la moderna teoría literaria, aparte de que ha acabado con la literatura en general para un público amplio, no sabe donde esta.
J.M.M.
En su nuevo libro Heterodoxias usted le dedica un capítulo a José Enrique Rodó, a quién considera el iniciador de esa tradición, a la que nos hemos referido, del ensayo utópico que continuará después Pedro Henríquez Ureña.
R.G.G.
Rodó es el que inició en el siglo XX, prácticamente, un movimiento que se llamó el arielismo, que es un movimiento a favor de la unidad en América Latina.
J.M.M.
Usted ha mencionado varias causas que han ido en detrimento del ensayo crítico. ¿Podría mencionar ahora alguna otra?
R.G.G.
El ensayo ha decaído por la sencilla razón de que todo lo que se publica y se lee en Colombia es televisivo y periodístico. Y el ensayo exige un poco de esfuerzo, consagración, interés, etc. La televisión y el periodismo han acostumbrado al público colombiano a la facilidad de la información. El ensayo es mucho más que información. El ensayo es desafío, es diálogo, es charla, es información también; pero no es información para un público televisivo. La televisión ha enseñado al público colombiano, y en general a todo el público del mundo, a ver solamente noticias breves, lo que es fácil, lo que no exige pensamiento.
J.M.M.
A qué cree que se deba que el conocimiento de su obra se halla visto restringido a un pequeño círculo académico, y no haya sido difundida, en toda su importancia, en Colombia?
R.G.G.
Bueno, hay una cosa muy general en Colombia y es que la literatura y la crítica literaria tienen un público muy reducido. Pero, en mi caso, yo sospecho que en la vida literaria colombiana -y conozco un par de críticos- hay envidia, y la envidia aniquila. Lo que no le gusta a ciertas personas no se conoce ni se debe conocer. Y como yo soy muy crítico y muy polémico, naturalmente mi obra no gusta.
J.M.M
El realismo mágico ha sido un rótulo bajo el cual se vendió a europeos ansiosos de exotismo las obras de un grupo de escritores de Latinoamérica. Un término que, como usted sugiere, aludiendo a la crítica de Nietzsche a la filología clásica, “se detiene a contemplar una mancha de aceite y no ve la totalidad y grandeza del cuadro”. Algo similar se puede decir que ocurre ahora, y me refiero, no a la aparición de una buena literatura, sino a la difusión editorial que se le ha dado a cierto grupo de obras de escritores colombianos recientes en el exterior, que explotan temas como el narcotráfico, el sicariato, la prostitución, con fines que se adecuan a las exigencias de un mercado. ¿Qué opina usted de este fenómeno y como lo analiza?
R.G.G.
El caso es que ha habido naturalmente una comercialización de la literatura y especialmente de la novela. Entonces, ya no se crean novelas por creación sino para vender, y lo que se vende son los temas más actuales, la violencia en Colombia, la prostitución etc. Además, hay algo que se cosa que se nota claramente en los jóvenes novelistas, por ejemplo, Santiago Gamboa y otros, y es que quieren competir, silenciosamente o no, con García Márquez. García Márquez es un gran novelista en sus Cien Años de Soledad, que es una obra maestra, pero ha creado naturalmente un complejo de imitación, si se quiere. Entonces, todos los jóvenes novelistas latinoamericanos, especialmente colombianos, con algunas excepciones -pienso naturalmente en este caso en R. H. Moreno Durán- quieren vender y vender. Y eso no es un motivo para la creación literaria.
J.M.M
¿Destacaría algún otro narrador contemporáneo en Colombia aparte de R.H. Moreno Durán?
R.G.G.
Bueno, aunque ha muerto ya, Pedro Gómez Valderrama, pero contemporáneo actual no podría destacar yo.
J.M.M
¿Y en el ámbito más global de Latinoamérica?
R.G.G.
Bueno, en el ámbito latinoamericano hay un problema y es que no se conocen. En Argentina, por ejemplo, Abelardo Castillo, que no se conoce, o Juan José Saer. En México, Sergio Pitol. Pero en Colombia no hay ese florecimiento con excepción de R. H. Moreno Durán.
J.M.M.
Usted fundó la editorial Taurus, en la que han aparecido varios títulos suyos, entre ellos su último libro Heterodoxias. Como encuentra la industria editorial en España y Latinoamérica?
R.G.G.
Bueno, la industria editorial en Colombia, tal como la veo, es maravillosa. Son increíbles los grandes adelantos que ha hecho la industria editorial en Colombia, principalmente. Los libros que publican son perfectos, muy bien impresos, con mucho gusto. En España la industria editorial ha tenido una larga tradición pero, yo diría, que no tiene la altura estética de la industria editorial colombiana.
J.M.M
Y cuales serían sus defectos, por ejemplo, con respecto a los canales de distribución ó a los autores que publican?
R.G.G.
Eso ya es otra cosa. La industria editorial colombiana tiene pésima distribución, lo mismo que la industria editorial española. Los libros que se publican en Colombia se difunden difícilmente en Argentina y no llegan a veces ni a México. Son una especie de cuestión casera. Ese sería un problema que deberían contemplar los encargados de difundir los libros porque nosotros publicamos libros muy interesantes.
J.M.M.
Sus estudios sobre literatura hispanoamericana se han centrado principalmente en autores de lengua española. Que opinión guarda de la literatura en lengua portuguesa?
R.G.G.
La literatura portuguesa se ha descubierto después de la caída del tirano portugués. Hasta entonces no se creía que Portugal tenía una buena literatura. Ocurría algo semejante con la literatura brasileña, porque los hispanoamericanos hemos sido muy explosivos con ellos. Pero, naturalmente, poco a poco se han venido descubriendo y se ha venido llenando ese vacío que es, evidentemente, muy grande. Los portugueses son iberos y los brasileños son nuestros hermanos. Los brasileños leían y saben leer muy bien el castellano, nosotros los hispanoamericanos leemos con dificultad el portugués, y eso hay que remediarlo.
J.M.M.
Que autores destacaría usted en lengua portuguesa?
R.G.G.
Guimarades Rosa, por ejemplo, y Clarisse Lispector, quienes son grandes interpretes del Brasil.
J.M.M.
Que opina usted de Antonio Lobo Antunes?
R.G.G.
Él es una persona muy interesante pero no tiene la altura de Guimarades Rosa.
J.M.M.
Prácticamente usted descubrió a Borges para España y Alemania. ¿Cómo lector, cuál cree que se su deuda con él?
R.G.G.
Yo descubrí a Borges prácticamente en Madrid donde compré los primeros libros. El libro que yo publique sobre Borges en Suecia me mereció su elogio, cuando me decía: “Gutiérrez Girardot, mi inventor y mi protector”, porque lo habían atacado mucho en España y en Buenos Aires. Borges es para mí la persona más inteligente que he conocido y que he leído. Borges tiene una legibilidad permanente. Cada vez que cualquier libro de Borges, por mucho que se lo haya leído, siempre hay algo nuevo en él.
J.M.M
En Heterodoxias usted nos habla de un autor del que no nos había hablado antes, que es Sergio Pitol, y se refiere a él como “el poeta Doctus”, un calificativo que describe más que a un autor a una tradición…
R.G.G.
Sergio Pitol es un escritor cosmopolita. Él conoce excelentemente, mejor que ninguno de nosotros, la literatura soviética rusa y la literatura checa, que ni yo mismo conozco. Conoce también muy bien la literatura más clásica, más importante de la Alemania del siglo XX, como es Hermann Broch y Robert Musil. Sus novelas son de una finura psicológica extraordinaria, con mucha fina ironía, en fin, con mucho conocimiento de la psicología del ser humano.
J.M.M.
En Entre la ilustración y el expresionismo, publicado recientemente en el Fondo de Cultura Económica, aparecen autores alemanes muy poco conocidos en Colombia, y en los cuales usted encuentra nexos con poetas latinoamericanos, como por ejemplo Cesar Vallejo.
R.G.G.
El libro sobre La ilustración y el expresionismo tiene la intención de mostrar en el mundo hispánico una cantidad de autores alemanes muy importantes y absolutamente desconocidos. Pero son importantes, y lo digo en el prólogo, por que amplían la imagen de la literatura alemana que es muy olímpica y muy reducida. Y hay autores que tienen coincidencias con nuestros autores, yo pienso por ejemplo Track con Vallejo, Schelan con Vallejo, cosa que es importante porque el conocimiento de otras literaturas extranjeras es fundamental para la creación de la propia literatura.
J.M.M.
Usted incluye en Heterodoxias un capítulo titulado “El pensamiento fragmentario de María Zambrano, una autora que, aunque olvidada por mucho tiempo, ha sido últimamente redescubierta. ¿Cuál considera que se su importancia?
R.G.G.
Bueno, Maria Zambrano ha sido redescubierta. Pero yo considero, a partir de lo que he leído de ella, que es mucho más importante para los místicos que para los filósofos. Y como a mí no me interesa la mística, porque la mística es una cuestión especial, lo que he leído de Maria Zambrano me parece muy arbitrario. Pero la han redescubierto sobre todo porque el padre, Blas Gil Zambrano, era un republicano muy famoso. Maria Zambrano también tuvo mucha influencia en Cuba sobre Lezama Lima, en Ginebra con sobre Julián Valencia, aunque se peleo con él. Yo creo que la obra de Maria Zambrano es más personal que permanente.
J.M.M.
Usted fundó en la Universidad de Bonn, Alemania, el Departamento de Hispanística. ¿Como ve usted la producción escritural en este país con respecto a la literatura hispanoamericana?
R.G.G.
En Alemania ha pasado una cosa y es que la reunificación Alemana, la caída del bloque soviético, y el interés que despierta en el exotismo alemán África y Asia, han desplazado radicalmente el interés por América Latina. A parte de eso, hay también una cuestión que es política, y es que nuestras embajadas en el exterior no sirven para nada. A ellas les correspondería demostrar que América Latina tiene unificación, pero ellas no saben para qué ni porque están ahí. Esto ha ido disminuyendo, naturalmente, el interés por América Latina.
Entrevista a Rafael Gutiérrez Girardot realizada por Juan Manuel Mogollón el día 1 de Julio de 2004 y presentada en especial para la 98.5 Un radio el lunes 5 de Julio del mismo año.
Realizando una búsqueda de material para el ensayo sobre el maestro Gutiérrez Girardot que estoy preparando, me encontré con este excelente trabajo de Juan Manuel Mogollón, que vale publicarlo.
Entrevista con Rafael Gutiérrez Girardot
(3/17/2005) : Rafael Gutiérrez Girardot es uno de los pensadores más consistentes en Latinoamérica actualmente. En efecto, sus reflexiones en torno a la problemática de la cultura hispanoamericana y a la búsqueda de la identidad de nuestro continente no sólo se encuentran desprovistas del provincialismo empobrecedor que ha caracterizado gran parte del estudio de la literatura y la cultura latinoamericana, sino que han sido el fruto del trabajo intelectual, del esfuerzo del concepto, del dominio del contenido y de la configuración de su forma adecuada.
Asiduo estudioso del modernismo hispanoamericano y de la literatura alemana, Gutiérrez Girardot ha establecido, desde la perspectiva global de la filosofía y la historia, los vasos comunicantes entre la cultura occidental y la cultura latinoamericana. Lejana a las modas literarias y a la ceguera -como él mismo las califica- de las teorías estructuralistas, postestructuralistas o deconstructivistas, la obra de Rafael Gutiérrez Girardot ha tenido la voluntad permanente de acceder con lucidez a las tradiciones literarias y filosóficas más importantes de occidente. Buscar el carácter universal de los autores, y no la mera circunstancia que es aprovechada de paso por aquellos que pretenden hacer de la literatura un asunto de originalidad o rareza, es el trabajo de quienes, como Gutiérrez Girardot, proponen enterrar el intracolonialismo y el intraexotismo, frenos de toda creación y, por consiguientemente, de la configuración de nuestra expresión.
En suma, Rafael Gutiérrez Girardot se encuentra dentro de un grupo de ensayistas que, como Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Mariano Salaz, José Luís Romero o Jorge Luís Borges, pertenecen a la tradición del ensayo crítico-literario cosmopolita; del ensayo que transmite el conocimiento de la cultura universal desde la perspectiva continental hispanoamericana y para ese continente.
Actualmente es el director del Departamento de Hispanística en la Universidad de Bonn, Alemania. No visita Colombia desde hace muchos años. Tras la publicación de su último libro titulado Heterodoxias, me decidí a llamarlo para tener una conversación amena sobre diferentes temas relacionados todos con la literatura. A continuación transcribo dicha conversación que, por la vigencia de su pensamiento y por sus afirmaciones siempre polémicas, seguramente despertará inquietudes en el lector.
Juan Manuel Mogollón:
Su crítica se ha caracterizado por su dimensión cosmopolita y por su alejamiento de las modas intelectuales y literarias. Es así que usted fue el primero en dar a conocer en Hispanoamérica y en España escritores como Walter Benjamin o Karl Krauss, Ernest Junger, o los todavía poco conocidos que aparecen en su libro de este año, Entre la ilustración y el expresionismo, precisamente cuando la mayoría habla y cita otros autores. Que era lo que despertaba su gusto intelectual por estos autores y como asumía usted el compromiso de darlos a conocer dentro de nuestro medio?
R.G.G.
En el fondo, mi interés ha sido siempre el de comunicar lo que yo conozco para ver la manera de que se desprovincialice, si así se puede decir, la critica literaria de nuestros países, de nuestro medio. Nosotros conocemos muy poco el extranjero, no lo conocemos bien, no sabemos qué es lo que tenemos de común, no sabemos en que participamos en el mundo. Mi interés es mostrar, como lo he mostrado en Modernismo, que nosotros efectivamente en una época considerable teníamos mucho conocimiento del mundo. Hoy eso se ha perdido, creo yo que a partir de los años 50. Los escritores, los jóvenes latinoamericanos y críticos literarios ignoran completamente lo que ha pasado en el universo. Y eso es una cosa que perjudica considerablemente nuestra posición en el mundo, porque nosotros los hispanoamericanos tenemos, efectivamente, una cultura muy rica que se puede difundir y puede darnos una imagen en el mundo más digna de la que tenemos.
J.M.M.
Así mismo, usted se preocupaba en sus estudios críticos por despejar inconsistencias y por abrir nuevos horizontes en el estudio de la literatura hispanoamericana de fin de siglo, justamente cuando la crítica literaria, deslumbrada por modas del momento como el llamado Boom, caía en un “presentismo empobrecedor”
R.G.G.
Eso también es fatal en nuestra crítica literaria. No es autónoma, no es creadora sino copiadora, mimética. Debemos darnos cuenta de que, por ejemplo, las modas que han entrado en Latinoamérica como la estilística, el estructuralismo, el postestructuralismo, el deconstructivismo, no han contribuido a difundir la literatura, sino hacerla cada vez más lejana, es decir, prácticamente la han matado. Eso que ha ocurrido es para nosotros un problema fundamental, porque la literatura es, como el arte y la música, un elemento fundamental de la convivencia social, de la paz.
J.M.M
Cree, en verdad, que las disciplinas que acaba usted de mencionar son tan sólo un moda y que es poco lo que le aportan a la crítica literaria?
R.G.G.
Sí, esas son modas que están pasando pero que han causado mucho perjuicio. Nosotros, es una cosa elemental, no tenemos porque seguir estas modas. Los críticos literarios deben ser creadores, deben ser críticos también frente a las modas, deben saber que produce y que no produce; y es esa imitación ciega la que nos ha perjudicado. Hay otra forma de lectura que nos han enseñado en América Latina, precisamente Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, José Luis Romero o Mariano Picón Salas, que es la del contacto cordial y comprensivo con la literatura.
J.M.M.
En su texto Provocaciones, de 1992, usted ha afirmado que “es el mito de Ortega y Gasset el que impide una valoración adecuada de sus pretensiones y realizaciones”. ¿Cuáles fueron ó siguen siendo, principalmente, las causas de esa ceguera intelectual que impidieron una crítica lúcida y el desarrollo de un pensamiento filosófico en Hispanoamérica sin sesgos y sin dogmatismos?
R.G.G.
Bueno, lo que yo pienso y también es mi esfuerzo en general, es que se debe crear una especie de sentimiento de que tenemos que ser rigurosos en todo lo que hacemos. No es posible, ni ha de ser posible, que todo se haga más o menos improvisado. Hay una cuestión que es elemental y es precisamente el hacer las cosas como se deben hacer. Y eso es lo que no tenemos en América Latina desde hace un poco de tiempo. Yo pienso, por ejemplo, que tuvimos una gran tradición con Andrés Bello, José Martí, Rubén Darío, Gonzáles Prada, Alfonso Reyes, José Luis Romero, que se ha perdido hoy. Hoy vivimos de la nada.
J.M.M.
Cuál cree que sea la importancia actual de los ensayistas que usted acaba de mencionar, y la deuda que la crítica literaria hispanoamericana y europea tienen para con ellos?
R.G.G.
Ellos nos sirven para aprender a pensar, a escribir y a criticar. A hacer historia con fundamentos, sin improvisaciones.
J.M.M.
De 1950 para acá, cuáles ensayistas destaca y cuáles no?
R.G.G.
Bueno, en el 62 murió Mariano Picón Salas, en el 69 murió Romero, ambos grandes ensayistas. Lo que hoy no hay es ensayismo, porque lo que hay es una especie de culto del yo que representa muy claramente en Latinoamérica el chileno Jorge Edwars. Cuando él escribe sobre alguien, por ejemplo, tiene que contar como lo conoció y otras cosas que carece de cualquier interés. Los buenos ensayistas se acabaron. Pero pienso que un buen ensayista puede ser Vargas Llosa.
J.M.M.
Usted ha mencionado también en otras oportunidades a Carlos Fuentes.
R.G.G.
Carlos Fuentes es muy claro y muy preciso. Sobre todo, hay que tener en cuenta que Carlos Fuentes es un discípulo de Alfonso Reyes. Y Alfonso Reyes es el maestro de la prosa y de la crítica literaria hispanoamericanas.
J.M.M.
Su obra ensayística puede situarse dentro de una tradición que usted muy bien ha descrito como una “tradición del ensayo crítico literario cosmopolita, del ensayo que transmite el conocimiento de autores europeos desde una perspectiva continental-americana y para ese continente” y de la cual son ejemplo los ensayistas que usted ha mencionando. ¿Qué ha venido después de ellos con respecto a la crítica de la cultura hispanoamericana?
R.G.G.
Hay un contexto político de esa pérdida de la tradición Hispanoamericana que es la influencia de la sociología empírica norteamericana. La sociología empírica no ha podido aceptar que América Latina es una unidad y no una uniformidad. La sociología empírica latinoamericana ha influido mucho en Colombia, por ejemplo, en Orlando Fals Borda. Y el hecho es que, efectivamente, ha aislado los países al reducir el objeto de estudio a simples regiones, y eso en el mejor de los casos. Esto ha acabado con el concepto de tradición que teníamos, que es el concepto de la “expresión unitaria”, para decirlo de algún modo. Fíjese usted que Rubén Darío fue cónsul de Colombia en Buenos Aires y José Martí fue cónsul de Venezuela en los Estados Unidos, y eso no se ha vuelto ha repetir. Hoy todo es provinciano hasta el extremo, y de una miopía increíble. El problema de la moderna teoría literaria es, aparte de que está mal fundamentada, que solo se fija en sí misma. Si usted lee un trabajo de las teorías literarias modernas, de las que se basan en el estructuralismo o el postestructuralismo, no podría distinguir su carácter latinoamericano, puesto que uno puede decir que es latinoamericano, pero también hindú o japonés o chino. No hay diferenciación alguna, es decir, la moderna teoría literaria, aparte de que ha acabado con la literatura en general para un público amplio, no sabe donde esta.
J.M.M.
En su nuevo libro Heterodoxias usted le dedica un capítulo a José Enrique Rodó, a quién considera el iniciador de esa tradición, a la que nos hemos referido, del ensayo utópico que continuará después Pedro Henríquez Ureña.
R.G.G.
Rodó es el que inició en el siglo XX, prácticamente, un movimiento que se llamó el arielismo, que es un movimiento a favor de la unidad en América Latina.
J.M.M.
Usted ha mencionado varias causas que han ido en detrimento del ensayo crítico. ¿Podría mencionar ahora alguna otra?
R.G.G.
El ensayo ha decaído por la sencilla razón de que todo lo que se publica y se lee en Colombia es televisivo y periodístico. Y el ensayo exige un poco de esfuerzo, consagración, interés, etc. La televisión y el periodismo han acostumbrado al público colombiano a la facilidad de la información. El ensayo es mucho más que información. El ensayo es desafío, es diálogo, es charla, es información también; pero no es información para un público televisivo. La televisión ha enseñado al público colombiano, y en general a todo el público del mundo, a ver solamente noticias breves, lo que es fácil, lo que no exige pensamiento.
J.M.M.
A qué cree que se deba que el conocimiento de su obra se halla visto restringido a un pequeño círculo académico, y no haya sido difundida, en toda su importancia, en Colombia?
R.G.G.
Bueno, hay una cosa muy general en Colombia y es que la literatura y la crítica literaria tienen un público muy reducido. Pero, en mi caso, yo sospecho que en la vida literaria colombiana -y conozco un par de críticos- hay envidia, y la envidia aniquila. Lo que no le gusta a ciertas personas no se conoce ni se debe conocer. Y como yo soy muy crítico y muy polémico, naturalmente mi obra no gusta.
J.M.M
El realismo mágico ha sido un rótulo bajo el cual se vendió a europeos ansiosos de exotismo las obras de un grupo de escritores de Latinoamérica. Un término que, como usted sugiere, aludiendo a la crítica de Nietzsche a la filología clásica, “se detiene a contemplar una mancha de aceite y no ve la totalidad y grandeza del cuadro”. Algo similar se puede decir que ocurre ahora, y me refiero, no a la aparición de una buena literatura, sino a la difusión editorial que se le ha dado a cierto grupo de obras de escritores colombianos recientes en el exterior, que explotan temas como el narcotráfico, el sicariato, la prostitución, con fines que se adecuan a las exigencias de un mercado. ¿Qué opina usted de este fenómeno y como lo analiza?
R.G.G.
El caso es que ha habido naturalmente una comercialización de la literatura y especialmente de la novela. Entonces, ya no se crean novelas por creación sino para vender, y lo que se vende son los temas más actuales, la violencia en Colombia, la prostitución etc. Además, hay algo que se cosa que se nota claramente en los jóvenes novelistas, por ejemplo, Santiago Gamboa y otros, y es que quieren competir, silenciosamente o no, con García Márquez. García Márquez es un gran novelista en sus Cien Años de Soledad, que es una obra maestra, pero ha creado naturalmente un complejo de imitación, si se quiere. Entonces, todos los jóvenes novelistas latinoamericanos, especialmente colombianos, con algunas excepciones -pienso naturalmente en este caso en R. H. Moreno Durán- quieren vender y vender. Y eso no es un motivo para la creación literaria.
J.M.M
¿Destacaría algún otro narrador contemporáneo en Colombia aparte de R.H. Moreno Durán?
R.G.G.
Bueno, aunque ha muerto ya, Pedro Gómez Valderrama, pero contemporáneo actual no podría destacar yo.
J.M.M
¿Y en el ámbito más global de Latinoamérica?
R.G.G.
Bueno, en el ámbito latinoamericano hay un problema y es que no se conocen. En Argentina, por ejemplo, Abelardo Castillo, que no se conoce, o Juan José Saer. En México, Sergio Pitol. Pero en Colombia no hay ese florecimiento con excepción de R. H. Moreno Durán.
J.M.M.
Usted fundó la editorial Taurus, en la que han aparecido varios títulos suyos, entre ellos su último libro Heterodoxias. Como encuentra la industria editorial en España y Latinoamérica?
R.G.G.
Bueno, la industria editorial en Colombia, tal como la veo, es maravillosa. Son increíbles los grandes adelantos que ha hecho la industria editorial en Colombia, principalmente. Los libros que publican son perfectos, muy bien impresos, con mucho gusto. En España la industria editorial ha tenido una larga tradición pero, yo diría, que no tiene la altura estética de la industria editorial colombiana.
J.M.M
Y cuales serían sus defectos, por ejemplo, con respecto a los canales de distribución ó a los autores que publican?
R.G.G.
Eso ya es otra cosa. La industria editorial colombiana tiene pésima distribución, lo mismo que la industria editorial española. Los libros que se publican en Colombia se difunden difícilmente en Argentina y no llegan a veces ni a México. Son una especie de cuestión casera. Ese sería un problema que deberían contemplar los encargados de difundir los libros porque nosotros publicamos libros muy interesantes.
J.M.M.
Sus estudios sobre literatura hispanoamericana se han centrado principalmente en autores de lengua española. Que opinión guarda de la literatura en lengua portuguesa?
R.G.G.
La literatura portuguesa se ha descubierto después de la caída del tirano portugués. Hasta entonces no se creía que Portugal tenía una buena literatura. Ocurría algo semejante con la literatura brasileña, porque los hispanoamericanos hemos sido muy explosivos con ellos. Pero, naturalmente, poco a poco se han venido descubriendo y se ha venido llenando ese vacío que es, evidentemente, muy grande. Los portugueses son iberos y los brasileños son nuestros hermanos. Los brasileños leían y saben leer muy bien el castellano, nosotros los hispanoamericanos leemos con dificultad el portugués, y eso hay que remediarlo.
J.M.M.
Que autores destacaría usted en lengua portuguesa?
R.G.G.
Guimarades Rosa, por ejemplo, y Clarisse Lispector, quienes son grandes interpretes del Brasil.
J.M.M.
Que opina usted de Antonio Lobo Antunes?
R.G.G.
Él es una persona muy interesante pero no tiene la altura de Guimarades Rosa.
J.M.M.
Prácticamente usted descubrió a Borges para España y Alemania. ¿Cómo lector, cuál cree que se su deuda con él?
R.G.G.
Yo descubrí a Borges prácticamente en Madrid donde compré los primeros libros. El libro que yo publique sobre Borges en Suecia me mereció su elogio, cuando me decía: “Gutiérrez Girardot, mi inventor y mi protector”, porque lo habían atacado mucho en España y en Buenos Aires. Borges es para mí la persona más inteligente que he conocido y que he leído. Borges tiene una legibilidad permanente. Cada vez que cualquier libro de Borges, por mucho que se lo haya leído, siempre hay algo nuevo en él.
J.M.M
En Heterodoxias usted nos habla de un autor del que no nos había hablado antes, que es Sergio Pitol, y se refiere a él como “el poeta Doctus”, un calificativo que describe más que a un autor a una tradición…
R.G.G.
Sergio Pitol es un escritor cosmopolita. Él conoce excelentemente, mejor que ninguno de nosotros, la literatura soviética rusa y la literatura checa, que ni yo mismo conozco. Conoce también muy bien la literatura más clásica, más importante de la Alemania del siglo XX, como es Hermann Broch y Robert Musil. Sus novelas son de una finura psicológica extraordinaria, con mucha fina ironía, en fin, con mucho conocimiento de la psicología del ser humano.
J.M.M.
En Entre la ilustración y el expresionismo, publicado recientemente en el Fondo de Cultura Económica, aparecen autores alemanes muy poco conocidos en Colombia, y en los cuales usted encuentra nexos con poetas latinoamericanos, como por ejemplo Cesar Vallejo.
R.G.G.
El libro sobre La ilustración y el expresionismo tiene la intención de mostrar en el mundo hispánico una cantidad de autores alemanes muy importantes y absolutamente desconocidos. Pero son importantes, y lo digo en el prólogo, por que amplían la imagen de la literatura alemana que es muy olímpica y muy reducida. Y hay autores que tienen coincidencias con nuestros autores, yo pienso por ejemplo Track con Vallejo, Schelan con Vallejo, cosa que es importante porque el conocimiento de otras literaturas extranjeras es fundamental para la creación de la propia literatura.
J.M.M.
Usted incluye en Heterodoxias un capítulo titulado “El pensamiento fragmentario de María Zambrano, una autora que, aunque olvidada por mucho tiempo, ha sido últimamente redescubierta. ¿Cuál considera que se su importancia?
R.G.G.
Bueno, Maria Zambrano ha sido redescubierta. Pero yo considero, a partir de lo que he leído de ella, que es mucho más importante para los místicos que para los filósofos. Y como a mí no me interesa la mística, porque la mística es una cuestión especial, lo que he leído de Maria Zambrano me parece muy arbitrario. Pero la han redescubierto sobre todo porque el padre, Blas Gil Zambrano, era un republicano muy famoso. Maria Zambrano también tuvo mucha influencia en Cuba sobre Lezama Lima, en Ginebra con sobre Julián Valencia, aunque se peleo con él. Yo creo que la obra de Maria Zambrano es más personal que permanente.
J.M.M.
Usted fundó en la Universidad de Bonn, Alemania, el Departamento de Hispanística. ¿Como ve usted la producción escritural en este país con respecto a la literatura hispanoamericana?
R.G.G.
En Alemania ha pasado una cosa y es que la reunificación Alemana, la caída del bloque soviético, y el interés que despierta en el exotismo alemán África y Asia, han desplazado radicalmente el interés por América Latina. A parte de eso, hay también una cuestión que es política, y es que nuestras embajadas en el exterior no sirven para nada. A ellas les correspondería demostrar que América Latina tiene unificación, pero ellas no saben para qué ni porque están ahí. Esto ha ido disminuyendo, naturalmente, el interés por América Latina.
Entrevista a Rafael Gutiérrez Girardot realizada por Juan Manuel Mogollón el día 1 de Julio de 2004 y presentada en especial para la 98.5 Un radio el lunes 5 de Julio del mismo año.
domingo, octubre 23, 2005
PUNTO SEGUIDO
Este bloger deberá respetar aquello de letras y política, por lo que es pertinente terminar acatando y respetando el fallo de la corte Constitucional sobre la reelección en Colombia, que como todo los suyos tendrá tanto de ancho como de largo, por ello en su sabiduría la ley contempla los salvamentos de voto, que permiten que aquellos magistrados que no están de acuerdo con la sentencia escriban sus puntos de vista, defiendan sus diferencias, que entre otras, constituyen piezas muy hermosas desde la perspectiva de la hermenéutica jurídica.
Solo nos queda esperar una contienda electoral con las suficientes garantías, asumir que el gobierno respetará las reglas y que los paramilitares involucrados en políticas gracias a la ley se abstendrán de cualquier presión indebida. Lo demás, es decir las dudas sobre el proceso electoral (que son muchas), se Irán resolviendo en el camino, pues no es bueno después del fallo aparecer pronosticando Apocalipsis o catástrofes, bueno es saber perder, virtud que necesita nuestro atribulado país.
Ahora simplemente queda cumplir con lo prometido, un ensayo sobre nuestro insigne intelectual Gutiérrez Girardot y la entrega de un Dossier sobre German Espinosa, escritor cuya altura y calidad afortunadamente se viene reconociendo con los platillos y parafernalia que su valiosa obra merece.
Este bloger deberá respetar aquello de letras y política, por lo que es pertinente terminar acatando y respetando el fallo de la corte Constitucional sobre la reelección en Colombia, que como todo los suyos tendrá tanto de ancho como de largo, por ello en su sabiduría la ley contempla los salvamentos de voto, que permiten que aquellos magistrados que no están de acuerdo con la sentencia escriban sus puntos de vista, defiendan sus diferencias, que entre otras, constituyen piezas muy hermosas desde la perspectiva de la hermenéutica jurídica.
Solo nos queda esperar una contienda electoral con las suficientes garantías, asumir que el gobierno respetará las reglas y que los paramilitares involucrados en políticas gracias a la ley se abstendrán de cualquier presión indebida. Lo demás, es decir las dudas sobre el proceso electoral (que son muchas), se Irán resolviendo en el camino, pues no es bueno después del fallo aparecer pronosticando Apocalipsis o catástrofes, bueno es saber perder, virtud que necesita nuestro atribulado país.
Ahora simplemente queda cumplir con lo prometido, un ensayo sobre nuestro insigne intelectual Gutiérrez Girardot y la entrega de un Dossier sobre German Espinosa, escritor cuya altura y calidad afortunadamente se viene reconociendo con los platillos y parafernalia que su valiosa obra merece.
martes, octubre 11, 2005
LA TIRANIA DE LOS ARGUMENTOS
Defender un punto de vista, significa argumentar y esta no es otra cosa que una actividad social, intelectual y verbal que sirve para justificar o refutar una opinión y que consiste en una constelación de enunciados dirigidos a obtener la aprobación de la audiencia. Hay ciertos rasgos peculiares de la argumentación que están presentes en cada discusión, y cuya presencia marca una forma especial de usar el lenguaje:
1. Argumentar es una actividad social.
2. Argumentar es una actividad intelectual.
3. Argumentar es una actividad verbal.
4. Argumentar es un asunto de opinión.
5. El propósito de la argumentación es justificar o refutar una opinión.
6. La argumentación consiste en una constelación de enunciados.
7. La argumentación está dirigida a la obtención de la aprobación de una audiencia.
Todos estos rasgos no son visibles en la discusión sobre la decisión de la corte con respecto a la reelección y más bien sorprenden por la persuasión y la tiranía en que se presentan, en un dogmatismo soportado con una dialéctica engañosa, que en cada caso, solo pretende defender cada interés con discursos revestidos de prosapia jurídica, sabiduría constitucional, experiencia política o politología de turno (en la mayoría de los casos no existe una presentación con la racionalidad jurídica, científica y la seriedad a que debe someterse, como lo deben estar haciendo afortunadamente los magistrados de la corte). Por ejemplo, para Juan Manuel Santos el caso es muy claro y sería una decisión descabellada e inexplicable si se rechazara su aprobación, pues de su argumentación, ceñida a tres artículos con una coherencia traída a favor de sus intereses, la corte solo se puede pronunciar de una forma…Para Rafael Merchán Columnista del tiempo, los expresado por el procurador en su concepto resulta inexplicable pues según su articulo establece que: “Es así como se argumenta que en la plenaria de la Cámara "no hubo debate". La gran paradoja es que los días 15 y 16 de junio, gran número de opositores al proyecto tomaron la palabra. El 17 de junio, día de la votación, el ambiente se enrareció por cuanto el Senado no permitió el uso de las cámaras de televisión. Como se deduce de las actas, fue este hecho el que determinó que motu propio se salieran del recinto los contradictores del proyecto, los cuales prefirieron el show mediático (hay que recordar los tapabocas) que la confrontación política. Seamos claros: el procedimiento legislativo no es otra cosa que un instrumento para garantizar que las minorías puedan expresarse con todas las garantías. Y no existen argumentos sólidos para señalar que en el caso del debate en la Cámara (y en las votaciones de los informes de conciliación) este no haya sido el caso. Insistimos: quienes no compartían el sentido del proyecto no hicieron uso de la palabra sencillamente porque no quisieron. No porque no pudieran. Y esa distinción no se puede pasar por alto si no queremos caer en una "dictadura de las minorías". “y adelante agrega: “Además, es extraño que el Procurador señale incluso que quienes estaban de acuerdo con el articulado debían haber tomado la palabra. Esto se traduce en el absurdo de que los parlamentarios tengan que hablar..., ¡aun cuando no tengan nada más relevante que decir!” muy por el contrario Pedro Medellín el mismo día (argumentos con los que estoy de acuerdo, pero que antes de conocer el fallo no pueden presentarse como absolutos, pues la corte puede sorprendernos con el peso de sus argumentos y dejarnos a todos con la boca abierta, no importa cual sea su decisión) nos dice: “El gobierno Uribe –hay que reconocerlo– no ha ahorrado esfuerzo para señalar cómo la Constitución del 91 se ha convertido en su principal obstáculo. No sólo ha sido incisivo en afirmar cómo la supresión del Estado de Sitio ha limitado las posibilidades de asumir las atribuciones legislativas del Congreso, o la autonomía del Banco de la República, además de limitar la liquidez del Gobierno, le ha impedido un adecuado manejo de la tasa de cambio. Tampoco ha tenido problema en promover reformas que han buscado limitar el ejercicio de la tutela únicamente a los derechos fundamentales, excluyendo su aplicación contra sentencias judiciales o contra la jurisprudencia de los tribunales ordinarios o de lo contencioso administrativo; o recortar las facultades de control que tiene la Corte Constitucional (en particular, el control de los decretos de declaratoria de la Conmoción Interior, pues considera que se trata de un decreto político, no revisable jurisdiccionalmente sino en cuanto a su forma). Para señalar adelante: En este contexto, ya se ha insistido mucho en que la reelección inmediata se constituye en una pieza clave para desmontar ese entramado. Que cuatro años más significan que el presidente Uribe (de ganar las elecciones) terminaría nombrando la totalidad de miembros de la Junta del Banco de la República; de la Comisión Nacional de Televisión, los magistrados de la Corte Constitucional, del Consejo Nacional Electoral, y siendo definitivo en la elección del Procurador General de la Nación. Pero, más allá de las características y alcances que tiene la norma para el caso del presidente Uribe, la aprobación de la reelección presidencial inmediata implica una modificación de fondo de la naturaleza y alcances del poder presidencial en Colombia. Vista así, la discusión en cada una de las ópticas pretenden negar cualquier otra argumentación diferente a la propia en una demostración de dogmatismo y desconocimiento del otro que reflejan igualmente el país polarizado en que vivimos y la naturaleza de nuestras violencias recurrentes que siempre han nacido en la fuerza de los argumentos de una elite que siempre siembra tragedias detrás de negocios e intereses encubiertos.
Defender un punto de vista, significa argumentar y esta no es otra cosa que una actividad social, intelectual y verbal que sirve para justificar o refutar una opinión y que consiste en una constelación de enunciados dirigidos a obtener la aprobación de la audiencia. Hay ciertos rasgos peculiares de la argumentación que están presentes en cada discusión, y cuya presencia marca una forma especial de usar el lenguaje:
1. Argumentar es una actividad social.
2. Argumentar es una actividad intelectual.
3. Argumentar es una actividad verbal.
4. Argumentar es un asunto de opinión.
5. El propósito de la argumentación es justificar o refutar una opinión.
6. La argumentación consiste en una constelación de enunciados.
7. La argumentación está dirigida a la obtención de la aprobación de una audiencia.
Todos estos rasgos no son visibles en la discusión sobre la decisión de la corte con respecto a la reelección y más bien sorprenden por la persuasión y la tiranía en que se presentan, en un dogmatismo soportado con una dialéctica engañosa, que en cada caso, solo pretende defender cada interés con discursos revestidos de prosapia jurídica, sabiduría constitucional, experiencia política o politología de turno (en la mayoría de los casos no existe una presentación con la racionalidad jurídica, científica y la seriedad a que debe someterse, como lo deben estar haciendo afortunadamente los magistrados de la corte). Por ejemplo, para Juan Manuel Santos el caso es muy claro y sería una decisión descabellada e inexplicable si se rechazara su aprobación, pues de su argumentación, ceñida a tres artículos con una coherencia traída a favor de sus intereses, la corte solo se puede pronunciar de una forma…Para Rafael Merchán Columnista del tiempo, los expresado por el procurador en su concepto resulta inexplicable pues según su articulo establece que: “Es así como se argumenta que en la plenaria de la Cámara "no hubo debate". La gran paradoja es que los días 15 y 16 de junio, gran número de opositores al proyecto tomaron la palabra. El 17 de junio, día de la votación, el ambiente se enrareció por cuanto el Senado no permitió el uso de las cámaras de televisión. Como se deduce de las actas, fue este hecho el que determinó que motu propio se salieran del recinto los contradictores del proyecto, los cuales prefirieron el show mediático (hay que recordar los tapabocas) que la confrontación política. Seamos claros: el procedimiento legislativo no es otra cosa que un instrumento para garantizar que las minorías puedan expresarse con todas las garantías. Y no existen argumentos sólidos para señalar que en el caso del debate en la Cámara (y en las votaciones de los informes de conciliación) este no haya sido el caso. Insistimos: quienes no compartían el sentido del proyecto no hicieron uso de la palabra sencillamente porque no quisieron. No porque no pudieran. Y esa distinción no se puede pasar por alto si no queremos caer en una "dictadura de las minorías". “y adelante agrega: “Además, es extraño que el Procurador señale incluso que quienes estaban de acuerdo con el articulado debían haber tomado la palabra. Esto se traduce en el absurdo de que los parlamentarios tengan que hablar..., ¡aun cuando no tengan nada más relevante que decir!” muy por el contrario Pedro Medellín el mismo día (argumentos con los que estoy de acuerdo, pero que antes de conocer el fallo no pueden presentarse como absolutos, pues la corte puede sorprendernos con el peso de sus argumentos y dejarnos a todos con la boca abierta, no importa cual sea su decisión) nos dice: “El gobierno Uribe –hay que reconocerlo– no ha ahorrado esfuerzo para señalar cómo la Constitución del 91 se ha convertido en su principal obstáculo. No sólo ha sido incisivo en afirmar cómo la supresión del Estado de Sitio ha limitado las posibilidades de asumir las atribuciones legislativas del Congreso, o la autonomía del Banco de la República, además de limitar la liquidez del Gobierno, le ha impedido un adecuado manejo de la tasa de cambio. Tampoco ha tenido problema en promover reformas que han buscado limitar el ejercicio de la tutela únicamente a los derechos fundamentales, excluyendo su aplicación contra sentencias judiciales o contra la jurisprudencia de los tribunales ordinarios o de lo contencioso administrativo; o recortar las facultades de control que tiene la Corte Constitucional (en particular, el control de los decretos de declaratoria de la Conmoción Interior, pues considera que se trata de un decreto político, no revisable jurisdiccionalmente sino en cuanto a su forma). Para señalar adelante: En este contexto, ya se ha insistido mucho en que la reelección inmediata se constituye en una pieza clave para desmontar ese entramado. Que cuatro años más significan que el presidente Uribe (de ganar las elecciones) terminaría nombrando la totalidad de miembros de la Junta del Banco de la República; de la Comisión Nacional de Televisión, los magistrados de la Corte Constitucional, del Consejo Nacional Electoral, y siendo definitivo en la elección del Procurador General de la Nación. Pero, más allá de las características y alcances que tiene la norma para el caso del presidente Uribe, la aprobación de la reelección presidencial inmediata implica una modificación de fondo de la naturaleza y alcances del poder presidencial en Colombia. Vista así, la discusión en cada una de las ópticas pretenden negar cualquier otra argumentación diferente a la propia en una demostración de dogmatismo y desconocimiento del otro que reflejan igualmente el país polarizado en que vivimos y la naturaleza de nuestras violencias recurrentes que siempre han nacido en la fuerza de los argumentos de una elite que siempre siembra tragedias detrás de negocios e intereses encubiertos.
martes, octubre 04, 2005
EL IMPONENTE DOCTOR URIBE
La democracia tal como nosotros la padecemos sigue siendo el camino único y expedito para salir de nuestros problemas más graves, aceptamos sus entuertos y esperamos con las herramientas que el sistema nos otorga seguir en la brega. Es curioso, que en el momento sea difícil oponerse al presidente candidato, no por falta de garantías, que entre otras cosas son desiguales y no están aun reglamentadas (la ley está en manos de la corte y de acuerdo al fallo del procurador podrá ser devuelta), ni existe un mecanismo que permita que los candidatos puedan competir con los privilegios que otorga la silla presidencial, sino por las circunstancias especiales del momento. El doctor Uribe, cuando se ha enfrentado a debates con algunos de sus contradictores más lucidos e informados, hace uso de las cifras y estadísticas nacionales con absoluta facilidad, tiene un manejo del poder mesiánico y realiza una presentación de sus propósitos que van quitándole importancia a los puntos que están en discusión y que no le favorecen en el momento, los argumentos de sus interlocutores se van quedan cojos inexplicablemente; además de un manejo de imagen y del país mediático (Tono paternalista, diminutivos, consejos, suplica para más esfuerzos), que no siempre corresponden a la realidad, pero que sorprenden por su persuasión, dejando a los contradictores de súbito cortos, pese a tener razón en muchas de sus consideraciones, se concluye entonces que la política y el país no solo son estadísticas, economía y política, es imagen, mucha imagen. Es preocupante de igual manera el comportamiento de los candidatos que a la fecha han decidido salir a la palestra……ninguno representa una alternativa de confrontación que le haga algún peso al candidato presidente, los medios de comunicación entraron en una especie de contemporanización con las encuestas y las cifras y no están informando bien al país, pareciera que en este gobierno no existiese corrupción ( lo que no es cierto), no hubiese manipulación en las cifras cuando es evidente que se está abusando y tergiversando la mayoría de los indicadores y lo peor, el proceso de reinmersión y desmovilización ha terminado en acto de legalización y toma del poder por parte del aparato narcomilitar de las autodefensas, en medio del silencio de los funcionarios. Comprendemos la importancia del proceso de paz, no estamos de acuerdo con la ley de justicia y paz pero este sapo de tamaño descomunal lo hemos digerido con amargura patriótica, para usar uno de los mejores eufemismos del ejecutivo, lo que es previsible desde ya, es que su aplicación se convertirá en una bomba de tiempo sino hay correctivos inmediatos: Las cabeza querrán el congreso, los órganos descentralizados, las loterías, el chance, disputa que se enfrentará a la clase política tradicional; los reinsertados que a la fecha pueden ser unos 20.000, realmente ameritan un programa complejo y amplio que evita la centroamericanización del conflicto, que implica indigentes recursos, voluntad política y tiempo. ….el proceso es difícil y parece que el presidente a pesar de reconocer los puntos más débiles del mismo parece no querer sacrificar su imagen en aras de la reelección. Los periódicos de alguna penetración están en manos personas muy cercanas al poder, paradoja que revela lo especial del país, el Espectador es de los Santo Domingo, El Tiempo de la Familia Santos y La Revista Semana de los López, a pesar de ello se publican investigaciones que sorprenden, como las realizadas por el periódico que fuera de los cano…..todo lo anterior demuestra lo difícil que será enfrentarse a la unidimensionalidad del debate en cabeza del Doctor Uribe.
ADDENDA: Contrario a lo que piensan connotados Constitucionalistas, la corte si puede pronunciarse por los aspectos de fondo de la ley de reelección, o es que el día que el congreso le de por crear una monarquía, lo podría hacer a pesar de contradecir el espíritu de nuestra carta.
La democracia tal como nosotros la padecemos sigue siendo el camino único y expedito para salir de nuestros problemas más graves, aceptamos sus entuertos y esperamos con las herramientas que el sistema nos otorga seguir en la brega. Es curioso, que en el momento sea difícil oponerse al presidente candidato, no por falta de garantías, que entre otras cosas son desiguales y no están aun reglamentadas (la ley está en manos de la corte y de acuerdo al fallo del procurador podrá ser devuelta), ni existe un mecanismo que permita que los candidatos puedan competir con los privilegios que otorga la silla presidencial, sino por las circunstancias especiales del momento. El doctor Uribe, cuando se ha enfrentado a debates con algunos de sus contradictores más lucidos e informados, hace uso de las cifras y estadísticas nacionales con absoluta facilidad, tiene un manejo del poder mesiánico y realiza una presentación de sus propósitos que van quitándole importancia a los puntos que están en discusión y que no le favorecen en el momento, los argumentos de sus interlocutores se van quedan cojos inexplicablemente; además de un manejo de imagen y del país mediático (Tono paternalista, diminutivos, consejos, suplica para más esfuerzos), que no siempre corresponden a la realidad, pero que sorprenden por su persuasión, dejando a los contradictores de súbito cortos, pese a tener razón en muchas de sus consideraciones, se concluye entonces que la política y el país no solo son estadísticas, economía y política, es imagen, mucha imagen. Es preocupante de igual manera el comportamiento de los candidatos que a la fecha han decidido salir a la palestra……ninguno representa una alternativa de confrontación que le haga algún peso al candidato presidente, los medios de comunicación entraron en una especie de contemporanización con las encuestas y las cifras y no están informando bien al país, pareciera que en este gobierno no existiese corrupción ( lo que no es cierto), no hubiese manipulación en las cifras cuando es evidente que se está abusando y tergiversando la mayoría de los indicadores y lo peor, el proceso de reinmersión y desmovilización ha terminado en acto de legalización y toma del poder por parte del aparato narcomilitar de las autodefensas, en medio del silencio de los funcionarios. Comprendemos la importancia del proceso de paz, no estamos de acuerdo con la ley de justicia y paz pero este sapo de tamaño descomunal lo hemos digerido con amargura patriótica, para usar uno de los mejores eufemismos del ejecutivo, lo que es previsible desde ya, es que su aplicación se convertirá en una bomba de tiempo sino hay correctivos inmediatos: Las cabeza querrán el congreso, los órganos descentralizados, las loterías, el chance, disputa que se enfrentará a la clase política tradicional; los reinsertados que a la fecha pueden ser unos 20.000, realmente ameritan un programa complejo y amplio que evita la centroamericanización del conflicto, que implica indigentes recursos, voluntad política y tiempo. ….el proceso es difícil y parece que el presidente a pesar de reconocer los puntos más débiles del mismo parece no querer sacrificar su imagen en aras de la reelección. Los periódicos de alguna penetración están en manos personas muy cercanas al poder, paradoja que revela lo especial del país, el Espectador es de los Santo Domingo, El Tiempo de la Familia Santos y La Revista Semana de los López, a pesar de ello se publican investigaciones que sorprenden, como las realizadas por el periódico que fuera de los cano…..todo lo anterior demuestra lo difícil que será enfrentarse a la unidimensionalidad del debate en cabeza del Doctor Uribe.
ADDENDA: Contrario a lo que piensan connotados Constitucionalistas, la corte si puede pronunciarse por los aspectos de fondo de la ley de reelección, o es que el día que el congreso le de por crear una monarquía, lo podría hacer a pesar de contradecir el espíritu de nuestra carta.
lunes, septiembre 26, 2005
GENEALOGIA DEL SILENCIO
Solo se harán en este bloger referencias anodinas, sin nombre, ni lugar, ni referencia, al suceso que he venido narrando y el cual será dominado por la estrategia del silencio, del encubrimiento, del cual todos de alguna manera somos victimas.
Volveré a mis comentarios literarios y políticos, que tienen que ver con el fenómeno que hasta la fecha nos viene agobiando a mí y a los míos. Respetaremos las condiciones del victimario y esperamos mirando al cielo que las cosas cambien para bien, la vida continué y el sufrimiento se traslade al cuarto de san alejo de donde nunca debió salir.
Solo se harán en este bloger referencias anodinas, sin nombre, ni lugar, ni referencia, al suceso que he venido narrando y el cual será dominado por la estrategia del silencio, del encubrimiento, del cual todos de alguna manera somos victimas.
Volveré a mis comentarios literarios y políticos, que tienen que ver con el fenómeno que hasta la fecha nos viene agobiando a mí y a los míos. Respetaremos las condiciones del victimario y esperamos mirando al cielo que las cosas cambien para bien, la vida continué y el sufrimiento se traslade al cuarto de san alejo de donde nunca debió salir.
miércoles, septiembre 21, 2005
ARAUCA ENTRE PLOMO Y LA INTIMIDACION
ARAUCA ENTRE PLOMO Y LA INTIMIDACION
Mi hermano desarrollaba antes del secuestro sus actividades en el Dpto. de Arauca, como vive esta región, porque tiene una situación tan atípica, responder estas preguntas talvez nos ayude a dilucidar nuestra tragedia. El departamento nororiental de Arauca está situado cerca de la cordillera oriental de los Andes. Tiene unos 265.000 habitantes y abarca 23.000 kilómetros cuadrados. Se compone de siete municipios: Arauca, Arauquita, y Saravena, en el norte del departamento, y Cravo Norte, Fortul, Puerto Rondón y Tame, en el sur. Este departamento, que hace frontera con Venezuela, consta de tres subregiones geográficas: la cordillera de los Andes, el piedemonte y la sabana. Sus recursos petrolíferos están situados sobre todo en el límite entre el piedemonte y la sabana.
Arauca cuenta con una reducida población indígena que se compone, entre otros, de U’was y guahibos. La región fue colonizada por primera vez por inmigrantes en la década de 1950, cuando llegaron hasta allí familias que buscaban refugio frente a "La Violencia" de otras zonas de Colombia. La segunda oleada colonizadora significativa se produjo tras el descubrimiento de petróleo a principios de la década de 1980, cuando más familias se trasladaron al departamento en busca de trabajo y de mejores condiciones de vida.
Los grupos de guerrilla surgieron en la década de 1950, durante "La Violencia". En ese periodo, grupos armados vinculados a los partidos Liberal y comunista se vieron obligados a replegarse a zonas remotas e inaccesibles del país. Esos grupos armados formaron el núcleo del principal movimiento de oposición armada durante los últimos 50 años, que en 1966 se consolidó como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), surgidas de grupos campesinos creados para defender las comunidades favorables al Partido Liberal. Las FARC son el grupo de guerrilla más grande del país, con unos 20.000 combatientes. El otro grupo importante que todavía existe es el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con unos 4.000 combatientes.
Gracias al frágil control estatal, las guerrillas establecieron amplios bastiones en muchas zonas del país, en las que, en la práctica, determinaban la política de gobierno local y ejercían un notable control sobre la población. Estas organizaciones guerrilleras atacaban con frecuencia las fincas rurales de los terratenientes adinerados: la extorsión y los secuestros se convirtieron en prácticas habituales en las zonas rurales. Desde la década de 1990, las FARC han tratado de aumentar significativamente los ataques en zonas urbanas, cuya población civil ha sufrido cada vez más el peso de esos ataques.
Los paramilitares respaldados por el ejército –que cuentan con entre 10.000 y 20.000 miembros, dependiendo de la fuente citada– tienen su origen en los grupos civiles de "autodefensa" legalmente constituidos que el ejército creó para que le sirvieran de auxiliares durante las operaciones de contrainsurgencia. Aunque su base legal se eliminó en 1989, apenas se han hecho esfuerzos por disolverlos. Amnistía Internacional ha documentado ampliamente su colaboración con las fuerzas de seguridad. También las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA) han documentado en sus informes fuertes vínculos entre los paramilitares y las fuerzas de seguridad, y las investigaciones judiciales y disciplinarias siguen implicando a oficiales de alta graduación en violaciones de derechos humanos cometidas por unidades paramilitares. Durante las últimas décadas se ha hecho a los paramilitares responsables de la mayoría de los homicidios y "desapariciones" de civiles perpetrados.
Las fuerzas armadas, a medida que se han ido enfrentando a una creciente condena internacional por las violaciones de derechos humanos cometidas, han ido recurriendo cada vez con más frecuencia al uso de auxiliares paramilitares para poner en marcha las tácticas de "guerra sucia" empleadas por el ejército en su estrategia de contrainsurgencia. En los últimos años, la atención nacional e internacional se ha centrado cada vez más en la necesidad de desmantelar los mecanismos de impunidad que han garantizado que, salvo en casos excepcionales, los miembros de las fuerzas armadas puedan eludir las investigaciones o los castigos pertinentes. Para evitar estas presiones, los responsables de diseñar y poner en práctica la "guerra sucia" han delegado muchas tareas en las fuerzas paramilitares, y ello les ha permitido continuar con su estrategia sin temor a ser procesados.
Las políticas del actual gobierno están dando marcha atrás a los limitados intentos de los gobiernos anteriores de desmantelar los mecanismos de impunidad, garantizando que los miembros de las fuerzas de seguridad y sus aliados paramilitares pueden seguir perpetrando violaciones de derechos humanos sin apenas posibilidad de ser procesados. La introducción de estas políticas coincidió con la declaración de una "tregua", el 1 de diciembre de 2002, por parte de la principal agrupación paramilitar del país, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
A causa de su importancia estratégica en materia económica, militar y geográfica (principalmente debido a su riqueza petrolífera y al hecho de que hace frontera con Venezuela), todos los agentes armados han considerado que el control sobre Arauca es esencial y, a consecuencia de ello, la zona se ha visto fuertemente militarizada. En particular, durante los últimos 18 meses el gobierno ha utilizado el departamento como campo de pruebas para muchas de sus políticas clave de seguridad, especialmente en lo que se refiere a las Zonas de Rehabilitación y Consolidación. El hecho de que estas zonas ya no estén legalmente en funcionamiento apenas ha aliviado los ataques constantes e indiscriminados de las fuerzas de seguridad contra la población civil, especialmente contra los defensores de los derechos humanos y los activistas sociales. Mientras tanto, en los últimos años, los grupos paramilitares han reforzado su control sobre el departamento de Arauca en un aparente intento de defender los intereses de poderosos agentes económicos nacionales e internacionales; para ello, han actuado en colaboración con las fuerzas de seguridad colombianas. Los grupos de guerrilla, especialmente las FARC, han respondido a las medidas de seguridad del gobierno y a la presencia cada vez mayor de los grupos paramilitares en Arauca aumentando su actividad para intimidar y atacar a sectores de la población civil, especialmente a los funcionarios del Estado locales.
No puede pasarse por alto la dimensión internacional del conflicto de Arauca. A causa de los intereses de empresas petroleras estadounidenses y, en menor medida, de otras empresas petroleras extranjeras en el departamento, el gobierno de Estados Unidos ha prestado especial atención a la región y ha destinado a ella importantes recursos militares, incluidos "asesores militares". El gobierno de Estados Unidos ayuda a financiar la brigada del ejército de Colombia que actúa en el departamento de Arauca, la XVIII Brigada. Según los informes, la empresa petrolera estadounidense Occidental Petroleum también ha ayudado a financiar la brigada, aunque no ha confirmado si sigue haciéndolo. Esta brigada ha sido acusada de cometer violaciones de derechos humanos y de colaborar con las fuerzas paramilitares, y eso ha arrastrado invariablemente al gobierno estadounidense a una serie de controversias en materia de derechos humanos, como los homicidios de Santo Domingo de 1998, en la que 17 civiles, entre ellos 6 niños, murieron cuando un helicóptero financiado por Estados Unidos y pilotado.
Hay igualmente hechos recientes que reflejan la tensión que vive la región. En noviembre de 2002, los vecinos de Saravena, en el departamento de Arauca, se disponían a celebrar su fiesta tradicional. Para que pudieran disfrutar de su festividad, el ejército accedió a levantar algunas de las restricciones de circulación impuestas a los habitantes de Saravena y otros municipios de Arauca por el gobierno del Presidente Uribe en septiembre de 2002. Sin embargo, la tarde del 12 de noviembre, unos 700 soldados rodearon la localidad para que el ejército, la policía y miembros de la Fiscalía General(1) y la Procuraduría General(2) registraran casas, lugares de trabajo y comercios. Al concluir la noche se había detenido a punta de arma a más de 2.000 personas y se las había conducido al estadio de Saravena, donde las fotografiaron, las grabaron en vídeo, las interrogaron, comprobaron sus antecedentes y les marcaron los brazos con tinta indeleble.
Esta detención en masa de civiles, conocida como Operación Heroica y teóricamente destinada a detener a presuntos miembros de la guerrilla, ha sido la operación más grande de este tipo llevada a cabo por las fuerzas de seguridad colombianas en los últimos años. Entre los 2.000 aprehendidos aquella noche se encontraban la mayoría de los miembros de la comunidad de derechos humanos de Saravena, así como conocidos sindicalistas y otros dirigentes sociales. Sin embargo, sólo 85 fueron detenidos oficialmente. De ellos, 35 fueron puestos en libertad más tarde por falta de pruebas. De los 50 restantes, unos 40 eran sindicalistas. En el momento de redactar este informe, se creía que apenas 30 de los 2.000 aprehendidos aquella noche seguían sometidos a investigación.
El Presidente Uribe declaró el Estado de Conmoción Interior el 11 de agosto de 2002, tan sólo tres días después de ocupar su cargo, y el 9 de septiembre de 2002 emitió el decreto 2002, que le permitiría establecer el 21 de septiembre dos zonas de seguridad, las llamadas Zonas de Rehabilitación y Consolidación, una de las cuales abarcaba tres municipios de Arauca: Arauca, Saravena y Arauquita. El 29 de abril de 2003, la Corte Constitucional se pronunció contra la renovación del estado de emergencia y todos los decretos relacionados con él, incluido el decreto 2002. Sin embargo, en la práctica, el ejército sigue utilizando muchas de las medidas anuladas por la Corte. Aunque las Zonas de Rehabilitación y Consolidación se establecieron para reducir la violencia, al final se caracterizaron por un aumento de la inseguridad y de las violaciones de derechos humanos e infracciones del derecho internacional humanitario.
En esta región trabaja Mi hermano , cuando fue secuestrado, su labor era titánica y esperamos que pueda terminar las obras que emprendió en un Dpto, que necesita que se consoliden este tipo de proyectos civiles por encima de la guerra que padece
martes, septiembre 20, 2005
BITACORA DE UN SECUESTRO
BITACORA DE UN SECUESTRO
Faltan tres días para cumplirse un mes del secuestro de mi hermano , a la fecha ha sido imposible que este radicada en Arauca la respectiva denuncia, lo que significa que para el estado legalmente no está privado de la libertad, lo beneficios no son efectivos y el aparato investigativo por lo tanto aún no ha empezado investigación alguna. A pesar de la lentitud de los tramites, su Esposa ya viajó a la zona, está enterada quien lo tiene, conoce la desorbitante cifra que exigen y está en la diatriba de seguir las obras que el Arquitecto estaba desarrollando, pararlas o simplemente esperar, dentro de una estrategia que simplemente quiere partir de una realidad absoluta: la familia no tiene un peso, simplemente vive de su trabajo y ni siquiera conserva alguna cantidad mínima de ahorros que le permita algún tipo de negociación, es decir, en adelante su gestión estará signada por conservar la vida de Edgar por encima de cualquier compromiso laboral, contractual o personal..Vivo y libre talvez se puede cumplir con todo lo que a la fecha está represado.
En este oscuro panorama, todos los allegados han perdido en alguna medida su libertad, cada decisión que toman está supeditada al secuestro, sus vidas giran entorno a la incertidumbre que les genera no tener ninguna noticia de supervivencia y a la impotencia que es el peor de los síndromes que agobia en estas circunstancias produciendo sentimientos de culpa, rencor y un dolor cargado de silencio y mutismo.
Su esposa, mañana viajará a Saravena, volverá a hablar con el Alcalde, con los involucrados en el proyecto, con aquellas personas que puedan enviarle un mensaje de aliento y sobre todo para aclarar sus ideas, en el lugar y epicentro de la tragedia, con respecto a la multitud de variables entorno a este hecho que convirtió su vida en amargura, el trabajo en esclavitud y su futuro en algo absolutamente incierto. Sus hijos, la madre del secuestrado y nosotros los hermanos, estaremos con la angustia más horrible esperando que no le pase nada (el secuestro permite el intercambio para que el interesado busque los recursos solicitados por el captor) y con la ilusión de tener alguna noticia favorable.
Faltan tres días para cumplirse un mes del secuestro de mi hermano , a la fecha ha sido imposible que este radicada en Arauca la respectiva denuncia, lo que significa que para el estado legalmente no está privado de la libertad, lo beneficios no son efectivos y el aparato investigativo por lo tanto aún no ha empezado investigación alguna. A pesar de la lentitud de los tramites, su Esposa ya viajó a la zona, está enterada quien lo tiene, conoce la desorbitante cifra que exigen y está en la diatriba de seguir las obras que el Arquitecto estaba desarrollando, pararlas o simplemente esperar, dentro de una estrategia que simplemente quiere partir de una realidad absoluta: la familia no tiene un peso, simplemente vive de su trabajo y ni siquiera conserva alguna cantidad mínima de ahorros que le permita algún tipo de negociación, es decir, en adelante su gestión estará signada por conservar la vida de Edgar por encima de cualquier compromiso laboral, contractual o personal..Vivo y libre talvez se puede cumplir con todo lo que a la fecha está represado.
En este oscuro panorama, todos los allegados han perdido en alguna medida su libertad, cada decisión que toman está supeditada al secuestro, sus vidas giran entorno a la incertidumbre que les genera no tener ninguna noticia de supervivencia y a la impotencia que es el peor de los síndromes que agobia en estas circunstancias produciendo sentimientos de culpa, rencor y un dolor cargado de silencio y mutismo.
Su esposa, mañana viajará a Saravena, volverá a hablar con el Alcalde, con los involucrados en el proyecto, con aquellas personas que puedan enviarle un mensaje de aliento y sobre todo para aclarar sus ideas, en el lugar y epicentro de la tragedia, con respecto a la multitud de variables entorno a este hecho que convirtió su vida en amargura, el trabajo en esclavitud y su futuro en algo absolutamente incierto. Sus hijos, la madre del secuestrado y nosotros los hermanos, estaremos con la angustia más horrible esperando que no le pase nada (el secuestro permite el intercambio para que el interesado busque los recursos solicitados por el captor) y con la ilusión de tener alguna noticia favorable.
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