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domingo, febrero 16, 2025

ENTRE LA LOCURA Y LA RAZON

 Los primeros veinticinco años del siglo XXI han sido pródigos en sorpresas: no solo el populismo se reinventó en ambos lados del espectro político sino que la pandemia de 2020 renovó una confianza, acaso excesiva, en el Estado. Por otra parte, los teléfonos inteligentes y las redes sociales se han vuelto los símbolos de una época que ha visto cómo la tecnología ha influido lo mismo en la protesta social que en nuestros consumos culturales y nuestra relación con la verdad. El del siglo XXI es también un mundo que ha tomado mayor conciencia del medio ambiente y los derechos de las minorías, y en el que las identidades se han convertido en el campo de batalla dentro y fuera de los campus. Las artes visuales y la literatura han buscado tomar pulso a estas transformaciones, no solo en sus temas sino en la manera en que llegan al público y conforman su canon. Editorial de la revista mexicana "Letras Libres".



La incertidumbre y una angustia irresoluta son los sellos de los últimos tiempos para el ciudadano de a pie. Recordé a Foucault quien en su obra memorable sobre la locura establecía  que, cuando la razón se erigía como el valor supremo en la sociedad moderna a partir de la ilustración, la locura empezó a ser vista como una antítesis de la razón. Esta oposición dual entre razón y locura se convirtió en un eje central en la construcción de la identidad de la modernidad. Ahora, estos tiempos dominados por el absurdo, que le dio vuelta a la tuerca de la historia y parece retroceder en sus conquistas casi cien años, confirmando la fatídica frase "aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo".

Después de la segunda guerra mundial, en los albores del 46 del siglo pasado, a partir de la reconstrucción de Europa basada en el famoso "Plan Marshall" que inaugura una política del bienestar, los deseos de una paz perpetua, el desmonte del colonialismo y una nueva fase de acuerdos y tratados en favor de la libertad y los derechos humanos, desde la ONU, que consolidaron y crearon una clase media fuerte, preparada, parecería que el mundo tendría un futuro más justo, basado en el progreso de la mano de la tecnología y el conocimiento como sustrato necesario a estas política. En otras partes del mundo por fuera del viejo continente, la realidad se tradujo de otra forma, para el caso latinoamericano, fue más cruel, lleno de dictaduras, con violencias nacidas desde el estado por una elite enceguecida con el poder  y en trágico transe hacía la democracia. Otra fue la realidad de los paises del este de Europa, del continente africano y del pacifico asiático. En todo caso, al final, pensábamos que estábamos de acuerdo en algunos temas: La democracia, el respeto por la naturaleza humana, el derecho a opinar libremente, el respeto por la soberanía de los pueblos y la aspiración a una justa distribución de la riqueza.

Es cierto que progresamos en muchos ítems, que nos enorgullecimos de muchos logros, científicos, técnicos, políticos y sociales. Pero citando a Herman Hess y a Thomas Hobbes: "El hombre es un lobo para el hombre".

En pleno siglo XXI, la humanidad parece retroceder a pasos agigantados, o es preciso reconocer que en el fondo, la humanidad nunca a cambiado: Los imperios están alborotados y manejados por verdadero locos: Putin, Trump, Milei, Xi Jinping, Kin Jong un,  para no citar una lista tutelar de dictadores inclasificables.   Es cierto que la locura ha sido históricamente un constructo social. Lo que se considera locura no es un hecho objetivo, sino una categorización que responde a contextos culturales y temporales específicos. Este enfoque pone en tela de juicio la supuesta objetividad de la ciencia y la medicina, sugiriendo que la locura es, en gran medida, un producto de las dinámicas de poder y de sus discursos. Pese a ellos, razón y locura antes que distanciarse parecen matrices del mismo plato: Radicalismo, deseos imperiales sin limite, desconocimiento de la historia e igual de infinidad de tratados internacionales, xenofobia, persecución por condiciones de genero, la religión como martillo y definidor  de la existencia en todas sus variables.....en fin.

La servidumbre humana, la obsesión por el autoflagelo de una sociedad de consumo insaciable, el canon por un tipo de vida mentiroso, cargado de estándares, desde la moda, hasta la forma de pensar y desear de lo ínfimo a lo total, desde un capitalismo voraz que no tiene contradictores lúcidos ni menos con alguna posibilidad de hacer tablas a este caos. 

Que posibilidades tiene el ciudadano de a pie. Fuera de trabajar y nunca cumplir las metas, de desear lo imposible y siempre estar frustrado, de vivir  alcanzado económicamente, endeudado y sin ninguna posibilidad de felicidad, pues el consumo es infinito y cada día un nuevo tipo de vida le aparece. La frase aquella que un optimista es un ser mal informado tiene una actualidad única.

Recordé el concepto de alienación en Marx y Sartre. Quisiera que no tuvieran la razón.  Para Marx, la alineación (o "alienación") se refiere a la separación del trabajador de los productos de su trabajo, un fenómeno que se intensifica en el capitalismo. En su obra "Manuscritos económicos y filosóficos" (1844), Marx argumenta que en una sociedad capitalista, el trabajador se convierte en una mera "cosa" y su trabajo, que debería ser un acto de creación personal, se transforma en un medio para generar ganancias para el capitalista. Esto produce una serie de formas de alienación: alienación del producto, del proceso de trabajo, de su esencia como ser humano y de los demás. El trabajador, al no tener control sobre el producto de su labor, se siente desconectado de sí mismo y de su entorno social. Esta pérdida de conexión es vista por Marx como una forma de deshumanización, que impide al individuo alcanzar su plena realización. No todo es cierto para estos tiempos pero algo queda de  estas reflexiones, 

Sartre  En su obra "El ser y la nada" (1943),  discute cómo la alineación puede surgir de la "mala fe" (mauvaise foi), un concepto que describe la tendencia del individuo a evadir su libertad y responsabilidad al adoptar roles predefinidos que limitan su autenticidad. La alineación, en este contexto, implica la aceptación de identidades sociales y expectativas externas, lo que lleva a una vida inauténtica. Sartre enfatiza que el ser humano es condenado a ser libre, lo que significa que siempre tiene la capacidad de elegir, aunque esto también conlleva la angustia de dicha libertad. La alineación, entonces, se presenta como un fenómeno donde el individuo se niega a asumir su libertad y se conforma con lo que la sociedad espera de él, perdiendo así su autenticidad. De igual manera, pareciera que explica alguna de las cosas que vivimos. Estamos redefinidos hasta la locura, con las tecnologías de la información y el conocimiento, el dominio de las redes, todo parece estar al punto de la locura y nada está completado, siempre hay algo que falta, siempre, no importa los logros, hay una especie de infelicidad perpetua que nos esclaviza a ser cada vez más activos, esclavos diría.

Que hacer.....Imposible decir...La razón también está atrapada en preconceptos, modelos, estrategias y estándares. Locura y razón, una constante en nuestras vidas. 

CESAR HERNANDO BUSTAMANTE HUERTAS






miércoles, febrero 05, 2025

INSTERSTELLAR, BORGES Y EL AMOR CUANTICO:UN VIAJE A TRAVÉS DE LA FÍSICA Y LA FILOSOFÍA



Este artículo tomado del portal antroposmoderno, explora la convergencia entre ciencia, filosofía y literatura a través de un análisis interdisciplinario de la película Interstellar, la obra de Jorge Luis Borges y el concepto de "amor cuántico". Se argumenta que el amor, como fenómeno humano, desafía las nociones convencionales de espacio y tiempo, conectando a las personas más allá de dichas limitaciones. Las ideas de Borges sobre realidad y percepción enriquecen la discusión al invitarnos a cuestionar nuestra comprensión del mundo. Finalmente, se explora cómo las decisiones en Interstellar, motivadas por el amor, revelan la capacidad humana para trascender la lógica.


HUGO BLANCO

¿Qué es el amor sino la más presente de todas las presencias? No ese fantasma idealizado que nos venden las canciones, ni esa caricatura romántica que el mercado convirtió en producto. No, hablamos de algo más primitivo y verdadero: ese dragón Tibetano que, mientras nos consume, nos da vida. Sí, puede parecer redundante hablar de amor en un mundo saturado de corazones de Instagram, huecos y vacíos. Pero aquí nos aventuramos más allá de lo trivial, hacia ese territorio inexplorado donde el amor y el tiempo tejen su danza misteriosa, donde cada instante es tanto una muerte como un nacimiento.


En el horizonte del conocimiento humano, a menudo nos sorprenden las conexiones inesperadas entre campos aparentemente dispares. Este artículo analiza cómo convergen la ciencia, la filosofía y las reflexiones literarias de Jorge Luis Borges para explorar una idea: cómo el amor, en su definición más amplia y sin connotaciones románticas, desafía las nociones convencionales de espacio y tiempo. Una idea que algunos han denominado "amor cuántico". A lo largo de esta exploración, profundizaremos en la naturaleza de la realidad y la percepción humanas, desvelando los misterios que rodean esta fascinante conexión.


Temario:


El Amor como Fuerza Trascendental: Explorar cómo el amor, en sus diversas manifestaciones, puede ser considerado una fuerza trascendental que conecta a las personas más allá de las limitaciones del espacio y el tiempo, haciendo eco de la idea de "amor cuántico".


La Ciencia Ficción y la Filosofía: Analizar cómo películas como "Interstellar" abordan cuestiones filosóficas profundas a través de la ciencia ficción, y cómo esto se relaciona con las ideas de Borges sobre la naturaleza de la realidad y la ficción.


La Influencia de Borges: Citando a Borges, podemos explorar su perspectiva única sobre la realidad y la percepción, y cómo estas ideas pueden enriquecer nuestra comprensión del amor y la física cuántica.



El Amor como Fuerza Trascendental:


El amor, en su esencia más profunda, trasciende las barreras del espacio y el tiempo. Es un sentimiento que conecta a las personas de maneras que a menudo desafían la lógica y la física convencional. Esta noción del "amor cuántico" nos invita a explorar cómo el amor puede ser considerado una fuerza trascendental que va más allá de las limitaciones que normalmente asociamos con nuestra existencia.


En la película "Interstellar", esta idea se manifiesta a través de las acciones del protagonista, Cooper. Su determinación de salvar a sus hijos, incluso a costa de la humanidad en su conjunto, ilustra la profundidad de la conexión entre el amor paterno y la búsqueda de la supervivencia. Aquí, el amor se convierte en un motor que impulsa las decisiones humanas hacia territorios inexplorados, más allá de la mera lógica y el raciocinio.


El amor puede hacernos percibir aspectos de la vida que de otra manera parecerían insulsos. La vida ya no parece simplemente una serie de actos vacíos, sino algo con una razón mayor.


Imaginemos a una pareja de novios caminando entre una multitud. Su lucha por no separarse puede encontrar un paralelismo en el mundo cuántico. Si consideramos a esta pareja como excitaciones cuánticas, como un par de fotones o magnones, y a la multitud como los átomos de un cristal que se comporta como un medio no lineal, podemos ver cómo las leyes de la física cuántica entran en juego.


Dos artículos publicados en Nature han demostrado experimentalmente cómo una pareja de cuantos puede moverse al unísono, incluso cuando están separados por distancias en el espacio y el tiempo. Esta conexión entre cuantos, mediada por el medio que los rodea, nos recuerda la profunda naturaleza del amor. Al igual que en el mundo cuántico, donde basta con que una fuente externa actúe sobre uno de los cuantos para controlar su movimiento, el amor puede ser una fuerza que nos une y nos mueve en conjunto, independientemente de las circunstancias externas.


Takeshi Fukuhara(Ph.D.) y sus colegas realizaron experimentos fascinantes con una cadena lineal de átomos atrapados por láser y enfriados a muy baja temperatura. Esta configuración simula un material ferromagnético, similar a un imán, en el cual el espín de todos los átomos apunta en la misma dirección debido a sus interacciones mutuas. Al invertir uno de los espines, se crea un paquete localizado de energía, conocido como un magnón, que se propaga de forma libre por la cadena, de manera análoga a un fotón en una guía de onda.


Lo intrigante es que, cuando se invierten dos espines, uno podría esperar que los dos magnones se propagaran por separado, ya que son fermiones y tienden a separarse debido a sus propiedades cuánticas. Sin embargo, la interacción mutua entre ellos es tan fuerte que los hace unirse en un estado ligado, un resultado predicho por Hans Bethe.


Esto nos lleva a preguntarnos: ¿están entrelazados los dos magnones? Los autores creen que presentan cierto grado de entrelazamiento cuántico, pero aún no han sido capaces de demostrarlo por completo; esto deja abierta la puerta para futuros estudios.


Este ejemplo ilustra cómo la física cuántica, que a menudo es vista como un mundo extraño y misterioso, puede arrojar luz sobre la naturaleza del amor y cómo este puede ser una fuerza que conecta a las personas en niveles profundos, incluso cuando parecen separadas por circunstancias insuperables. Este fenómeno se denomina Entrelazamiento Cuántico.


¿Qué es el Entrelazamiento Cuántico?


Imaginemos dos partículas (por ejemplo, dos electrones) que se encuentran entrelazadas cuánticamente. Esto implica que el estado de una partícula está intrínsecamente vinculado al estado de la otra, de una forma que desafía la lógica de la física clásica. Al medir una propiedad de una de las partículas, como su espín o polarización, se determina instantáneamente el estado de la otra partícula, independientemente de la distancia que las separe, incluso si dicha distancia es de varios kilómetros o, hipotéticamente, años luz.


Lo sorprendente es que esta conexión ocurre de manera instantánea, superando la velocidad de la luz. Este fenómeno fue denominado por Albert Einstein como "acción fantasmal a distancia" (spooky action at a distance), ya que contradice los principios de su teoría de la relatividad, la cual establece que ninguna señal o influencia puede propagarse más rápido que la luz.


La Ciencia Ficción y la Filosofía.


A través de la ciencia ficción, se nos invita a imaginar realidades alternativas y a cuestionar nuestras percepciones de la existencia. Interstella nos desafía a reflexionar sobre cómo nuestras acciones y decisiones están influenciadas por nuestras conexiones emocionales, especialmente el amor hacia nuestros seres queridos. La idea de que el amor puede ser una fuerza capaz de impulsar a los personajes a enfrentar lo desconocido, a arriesgarlo todo por un lazo humano, es un concepto filosófico que encuentra su camino en el corazón de la trama.


La ciencia ficción es un género literario y cinematográfico que a menudo se adentra en las profundidades de la filosofía. Películas como "Interstellar" se convierten en un medio para explorar cuestiones filosóficas fundamentales. En este contexto, el amor emerge como un tema recurrente que trasciende las barreras temporales y espaciales.


Así, la ciencia ficción se convierte en un puente entre la ciencia y la filosofía, un espacio donde las especulaciones sobre el amor como una fuerza cuántica pueden tomar forma y abrir debates sobre la naturaleza misma de la realidad.


Este concepto nos lleva a reflexionar sobre la esencia misma del amor y cómo va más allá de la comprensión convencional. ¿Cómo podemos explicar el amor que sentimos por aquellos que ya no están en nuestras vidas? ¿Cómo podemos amar a personas que han fallecido o que están separadas de nosotros por distancias inmensurables en el espacio y el tiempo? La física cuántica nos ofrece una perspectiva intrigante sobre estas cuestiones.


En "Interstellar", vemos ejemplos conmovedores de cómo el amor se manifiesta en las relaciones familiares. La conexión entre el protagonista, Cooper, y su hija Murph es un hilo conductor a lo largo de la película. A pesar de las adversidades y las enormes distancias en el espacio, su amor paterno-filial trasciende todas las barreras. Esto nos recuerda que el amor puede ser una fuerza que nos guía y nos une, incluso cuando estamos separados por vastas distancias en el espacio y el tiempo.


Además, la relación de Murph con su padre se refleja en su conexión con el reloj de pulsera que él le deja antes de partir en la misión. El reloj se convierte en un símbolo tangible del amor y la espera. A lo largo de los años, el tiempo transcurre de manera diferente para ambos, pero el amor que sienten el uno por el otro permanece inmutable. Esta relación entre el tiempo y el amor nos hace reflexionar sobre cómo el amor puede perdurar más allá de las limitaciones temporales y ser un faro en la oscuridad.


Otro aspecto interesante es la biblioteca en el cuarto de Morph. Aquí, la información y el conocimiento se convierten en un legado que trasciende a través del tiempo. La biblioteca es un recordatorio de cómo el amor por la búsqueda del conocimiento puede unir a las generaciones y servir como un puente entre el pasado y el futuro.


"Una vez que eres padre, eres el fantasma del futuro de tus hijos"


Esta frase encapsula una verdad profunda sobre la paternidad y el amor. En pocas palabras, nos invita a considerar la influencia duradera que los padres tienen en la vida de sus hijos.


Cuando un individuo se convierte en padre, su papel va más allá de la mera presencia física. Se convierte en un "fantasma", en una presencia que trasciende el tiempo y las limitaciones terrenales. La relación entre un padre y su hijo no se limita al presente; se extiende hacia el futuro, dejando una huella imborrable en la vida de la descendencia.


Esta idea sugiere que el amor y la responsabilidad de un padre hacia sus hijos van mucho más allá de la crianza y la educación. Los padres son arquitectos del futuro de sus hijos, modelando valores, creencias y aspiraciones que perdurarán incluso cuando ya no estén presentes físicamente.


En "Interstellar", vemos cómo esta idea se manifiesta a través de la relación entre Cooper y su hija Murph. A pesar de las vastas distancias en el espacio y el tiempo que los separan, el amor de Cooper por su hija lo impulsa a tomar decisiones que afectarán el curso de su vida. Es un recordatorio conmovedor de que el amor paterno-filial es una fuerza trascendental que sigue guiando y protegiendo a los hijos mucho después de que los padres hayan partido.


En última instancia, nos hace reflexionar sobre la inmensa responsabilidad y el profundo amor que implica la paternidad. Los padres son guardianes del futuro, moldeando destinos y dejando un legado que perdurará a través de las generaciones. Es un recordatorio de que el amor es una fuerza que trasciende las barreras del espacio y el tiempo, conectando a padres e hijos en un lazo eterno.


“El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y del espacio. A lo mejor es algo en lo que deberíamos creer aunque no sepamos muy bien a donde nos lleva eso” nos dice el personaje de Anne Hathaway, Amelia Brand.



La Influencia de Borges:


Jorge Luis Borges, uno de los escritores más ilustres de nuestro tiempo, dejó una marca indeleble en la literatura mundial con sus obras que exploran los límites de la realidad y la percepción. Sus escritos, llenos de laberintos y espejos, nos invitan a cuestionar nuestra comprensión del mundo que nos rodea y, de manera intrigante, cómo estas ideas pueden arrojar luz sobre la naturaleza misma del amor y la física cuántica.


Borges nos guió a través de un universo literario donde las realidades múltiples coexisten, donde los espejos reflejan realidades infinitas y donde los laberintos simbolizan la complejidad de la existencia. En sus cuentos, exploró temas de identidad, destino y el poder de la narrativa para dar forma a nuestra comprensión del mundo.


En este contexto, las ideas de Borges sobre la realidad y la percepción pueden arrojar una nueva luz sobre cómo entendemos el amor. Al igual que sus personajes se sumergen en realidades alternativas, el amor nos sumerge en dimensiones emocionales que a veces desafían nuestra lógica y comprensión. ¿Es el amor una narrativa que creamos para dar sentido a nuestras vidas? ¿Es una realidad que trasciende nuestras percepciones?


En "Interstellar", estas ideas encuentran un eco, especialmente en la relación entre el tiempo, el espacio y el amor. El amor entre padres e hijos, que trasciende las barreras temporales y espaciales, nos recuerda las palabras de Borges: "El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego".


En estas palabras, Borges nos invita a considerar el tiempo no como una entidad externa que nos afecta, sino como una parte intrínseca de nuestra propia esencia.


"El tiempo es la sustancia de que estoy hecho" revela una conexión profunda entre el individuo y el flujo del tiempo. Sugiere que nuestras experiencias, nuestras acciones y nuestros sentimientos están inextricablemente entrelazados con el tiempo. Somos moldeados por el tiempo, pero al mismo tiempo, somos los forjadores de nuestra propia relación con él.


Cuando Borges compara el tiempo con un río que lo arrebata, un tigre que lo destroza y un fuego que lo consume, nos recuerda la poderosa e implacable naturaleza del tiempo. El tiempo avanza sin detenerse, llevándonos consigo en su corriente implacable. El tigre y el fuego representan las fuerzas destructivas y consumidoras del tiempo, que nos llevan inexorablemente hacia el futuro, pero a la vez el tiempo somos nosotros.


Sin embargo, la segunda parte de la cita, "yo soy el río; yo soy el tigre; yo soy el fuego", nos ofrece una perspectiva diferente. Nos invita a reconocer que, a pesar de la fugacidad de nuestras vidas en el flujo temporal, somos los protagonistas de nuestra propia historia. Somos el río que fluye, el tigre que enfrenta las adversidades y el fuego que arde con pasión por la existencia, y termina diciendo: “El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges.”. El maestro nos evoca poéticamente el monstruo del tiempo, también, en el poema “La Lluvia”:


“Bruscamente la tarde se ha aclarado

Porque ya cae la lluvia minuciosa.

Cae o cayó. La lluvia es una cosa

Que sin duda sucede en el pasado.


Quien la oye caer ha recobrado

El tiempo en que la suerte venturosa

Le reveló una flor llamada rosa

Y el curioso color del colorado.


Esta lluvia que ciega los cristales

Alegrará en perdidos arrabales

Las negras uvas de una parra en cierto


Patio que ya no existe. La mojada

Tarde me trae la voz, la voz deseada,

De mi padre que vuelve y que no ha muerto.”


En el contexto de "Interstellar" y su exploración del amor en el espacio y el tiempo, estas citas de Borges cobran un significado especial. El amor se convierte en la fuerza que nos conecta con el tiempo y nos permite ser el río, el tigre y el fuego en la vida de aquellos a quienes amamos. A través del amor, trascendemos las limitaciones temporales y encontramos una eternidad en el presente.


La cita de Borges nos insta a abrazar nuestra relación con el tiempo y a reconocer que, aunque el tiempo es implacable, somos los artífices de nuestra propia existencia, y el amor es la fuerza que da significado a esta travesía temporal.


Entre la física cuántica, la filosofía de Borges y la película "Interstellar", emerge una certeza: el amor es una fuerza trascendental que conecta a las personas más allá de las limitaciones del espacio y el tiempo. Las decisiones impulsadas por el amor en "Interstellar" revelan la profundidad de las relaciones humanas y la capacidad de tomar decisiones que van más allá de lo meramente lógico.


Las ideas de Borges sobre laberintos y realidades múltiples nos invitan a cuestionar nuestras percepciones y a recordar que la percepción y la realidad son constructos subjetivos en constante evolución. La película "Interstellar" nos ha llevado en un viaje cósmico que desafía nuestras comprensiones convencionales de la realidad y la dimensión humana del amor.


A medida que reflexionamos sobre estas ideas, miramos hacia el futuro con la certeza de que la búsqueda de la comprensión de la percepción, la realidad y el amor continuará evolucionando. Los desafíos y las preguntas que enfrentamos hoy en relación con estos temas servirán como puntos de partida para nuevas exploraciones.


El desafío que conlleva desentrañar los efectos del amor como fuerza de la física cuántica moldeará el futuro de la humanidad, una senda plagada de incertidumbres y posibilidades inexploradas. En este viaje intelectual sin fin, la humanidad se aventurará hacia nuevos horizontes, buscando respuestas a preguntas que aún no hemos formulado, y abrazando el poder transformador del amor en su viaje interdimensional hacia lo desconocido.


Hay tantas puertas como llaves; solo debemos encontrar la correcta, sabiendo que, al hacerlo, la puerta será otra o tal vez ya no exista.


Por último nos quedamos con estas frases de Interstellar:


“El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y del espacio.”.


“El amor no es algo que hayamos inventado, es observable, poderoso… Tiene que significar algo”.

miércoles, enero 08, 2025

GUSTAVO PETRO VERSUS RODOLFO HERNANDEZ DOS POPULISMO ENCONTRADOS

 RESEÑA: BARRENECHEA ET. AL.UNIVERSIDAD DEL ROSARIO

Yanina Welp, investigadora del Albert Hirschman Centre on Democracy del Geneva Graduate Institute. Correo electrónico: yanina.welp@graduateinstitute.ch

REVISTA ANALISIS POLITICO UNIVERSIDAD NACIONAL No 108


Los resultados de las elecciones presidenciales del 29 de mayo de 2022 hicieron pensar a muchos que los colombianos habían pateado el tablero. Pasaron a segunda vuelta Gustavo Petro, un líder de izquierda y exguerrillero, y Rodolfo Hernández, el “rey del TikTok” (con 40 % y 28 % de los votos respectivamente). Quizás fue una sorpresa sobredimensionada porque ninguno de los dos era nuevo en política y la erosión del sistema de partidos se  venía  cocinando  a  fuego  no  tan  lento.  Petro  había  ocupado  cargos  electos  y  competido en dos ocasiones antes de alcanzar la presidencia, y Hernández había sido alcalde de Bucaramanga (2016-2019) antes de crear un partido para su postulación. Sin  embargo,  el  escenario  para  la  segunda  vuelta  provocó  estupor  en  los  medios  nacionales e internacionales porque cambiaba los ejes sobre los que había girado el debate político de los años previos (en particular, la discusión sobre la guerra y la paz) y también porque se reproducía en la contienda colombiana el enfrentamiento entre el tradicional populismo de izquierda latinoamericano y el emergente populismo de la  derecha  radical  global.  ¿Era  tan  así?  ¿Es  Petro  un  clásico  líder  del  populismo  de  izquierda y Hernández un representante de la saga de la derecha radical? ¿Con qué claves leer estas candidaturas y sus apoyos electorales? La obra colectiva Gustavo Petro versus Rodolfo Hernández. ¿Dos populismos encontrados? aporta conceptos y datos para que las y los lectores puedan armar sus propias respuestas.

La aclaración figura en la introducción: este libro no es el resultado de un proyecto de  investigación,  o  de  un  plan  sistemático  de  trabajo,  sino  de  la  coyuntura  generada  por  una  elección  percibida  como  atípica.  En  ese  marco,  un  grupo  de  miembros  de  la  comunidad  académica  se  reunieron  para  intercambiar  impresiones  y  comentar  sus  intervenciones  en  medios  de  comunicación  y  eventos  públicos.  El  concepto  articulador  es el de populismo, pero esa articulación no se refleja en la adhesión a una definición y/o valoración unívoca sino en la preocupación conjunta alrededor de la cual se reúnen voces incluso contrapuestas. 

Las  principales  aportaciones  de  la  obra  refieren  a  su  contribución  académica  a comprender  un  escenario  coyuntural  desde  diferentes  perspectivas  teóricas  con  base  empírica  y  revisiones  históricas.  Algunos  aspectos  son  útiles  para  la  conversación  comparada, como los que aluden a la racionalidad del voto de los electores que se inclinan por  opciones  populistas,  la  dimensión  ideológica  (derecha  e  izquierda),  la  incidencia  del  voto  económico  y  la  relación  del  populismo  con  la  democracia,  la  demagogia  y  la  tecnocracia.  También  se  consideran  las  características  y  el  alcance  de  las  campañas  electorales en el territorio y en las redes sociales. A continuación se presentan brevemente los ocho capítulos. En “Racionalidad rodolfista y encanto populista”, Rodrigo Barrenechea y Silvia Otero Bahamón proponen apartarse de “la condena al electorado rodolfista de irracional e ignorante” para preguntarse por qué puede tener tanto apoyo electoral un candidato que adolece de un programa elaborado y coherente (p. 2). Los autores argumentan que, al no prestar atención a la coherencia de las propuestas, los votantes no están desinformados sino que cuentan con la misma información que otros, pero llegan a conclusiones distintas sobre  qué  hacer  con  su  voto.  Básicamente,  señalan,  el  votante  populista  aspira  a  sacar  a  los  políticos  del  poder,  reducir  su  número,  sus  salarios  y  su  acceso  al  dinero  de  la  corrupción (p. 6). Adicionalmente, el capítulo explora variables de contexto partiendo de la consideración de que la distribución del voto por Hernández y Petro presentó marcadas diferencias en el territorio. Aquí, como se ha observado en otros casos recientes como el de Argentina tras el triunfo de Javier Milei, el hastío del statu quo se hace especialmente evidente  entre  los  sectores  donde  prolifera  el  empleo  informal  en  el  sector  servicios.  Y  dejan una clave: “no se rebelan por enfrentar condiciones de vida inaceptables, sino por la brecha entre lo que creen merecer y lo que obtienen en realidad” (p. 9). Al confrontar las expectativas del votante populista de derecha (“no quieren nada regalado”) con los de la izquierda (“vivir sabroso”) encuentran posicionamientos muy diferenciados en relación a las políticas redistributivas y el rol del Estado.

En “La segunda vuelta de 2022: un choque de populismos”, Yann Basset recupera el aporte de Ernesto Laclau y su mirada sobre el populismo a partir de los tres desplazamientos que produce: considerar el populismo como parte inherente del juego democrático y no como  una  anomalía,  invitar  a  entenderlo  como  un  discurso  político  performativo  y  no  descriptivo  (“la  oferta  política  no  responde  a  unas  demandas  previas,  la  oferta  crea  su  propia demanda”, p. 24) e insertar en la relación entre representantes y representados un tercer componente: el adversario o enemigo del pueblo. El uso del populismo en Colombia, señala Basset, vino a llenar un vacío en los canales de representación que había dejado el uribismo (por cierto, un caso de populismo para muchos analistas de fuera del país y prácticamente ignorado en todo el libro). En el análisis de ambos populismos, de Petro y Hernández, destaca la apelación a un pueblo preexistente por parte de la izquierda y la construcción de un sujeto político que no existía como tal en el caso de Hernández. El análisis profundiza en las contradicciones del discurso antipolítica y, finalmente, sugiere que el triunfo de Petro se debió a una más efectiva campaña en el terreno, donde podía apoyarse en gente activa en barrios y municipios del país; o sea, el peso del territorio y de la política de base.

En el tercer capítulo, “Rodolfo Hernández: ¿el Trump colombiano?”, Liza Zanotti y Sandra Botero comparan lo que fue una referencia mediática frecuente: que Hernández era una versión local de Trump. Según las autoras, se parecen en el carácter populista de sus liderazgos, en postularse como outsiders ―pese a que ambos empresarios son parte del establecimiento económico― y en el uso intensivo de redes sociales. En cuanto a las diferencias, postulan que mientras Trump es un populista radical de derecha, Hernández es “un populista puro” (p. 47). Queda para la discusión el uso del concepto “populismo puro”  y  las  limitaciones  de  comparar  un  líder  en  campaña  con  otro  que  ha  ejercido  la  presidencia.  La  actual  campaña  de  Trump  (2024)  sugiere  que  el  pragmatismo  en  la  búsqueda de retornar al poder podría pesar más que ciertos principios ideológicos. Guibor  Camargo,  Sebastián  Londoño  y  Andrés  Miguel  Sampayo  (“La  muerte  del  populismo como método y la flexibilidad de las preferencias electorales”) proponen cambiar el ángulo de análisis. Los autores consideran la inutilidad de la referencia al populismo y postulan que la flexibilidad de las preferencias electorales es un enfoque más productivo. El repaso de la extensa producción académica sobre el populismo se hace sobre las bases de la defensa del argumento y de forma no sistemática (tarea probablemente imposible, en cualquier caso) con lo que ante cada dimensión que plantean podría contraargumentarse con otras perspectivas. En cuanto a la flexibilidad de las preferencias electorales, en mi opinión, no es un reemplazo sino un complemento que aporta otro tipo de mirada. Como sugiere Basset en su análisis, las demandas se crean, la oferta crea su propia demanda, y ahí el populismo parece tener mucha influencia.

Guibor  Camargo,  Sebastián  Londoño  y  Andrés  Miguel  Sampayo  (“La  muerte  del  populismo como método y la flexibilidad de las preferencias electorales”) proponen cambiar el ángulo de análisis. Los autores consideran la inutilidad de la referencia al populismo y postulan que la flexibilidad de las preferencias electorales es un enfoque más productivo. El repaso de la extensa producción académica sobre el populismo se hace sobre las bases de la defensa del argumento y de forma no sistemática (tarea probablemente imposible, en cualquier caso) con lo que ante cada dimensión que plantean podría contraargumentarse con otras perspectivas. En cuanto a la flexibilidad de las preferencias electorales, en mi opinión, no es un reemplazo sino un complemento que aporta otro tipo de mirada. Como sugiere Basset en su análisis, las demandas se crean, la oferta crea su propia demanda, y ahí el populismo parece tener mucha influencia. El  quinto  capítulo,  “Populismo,  inclusión  y  lumpen-burguesía”,  de  Ana  Beatriz  Franco-Cuervo  y  Freddy  Cante  Maldonado,  recupera  una  posición  clásica  de  defensa  del potencial democratizador del populismo de izquierda. Los autores señalan que en las democracias representativas de los países dependientes los gobernantes electos tienden a obedecer a los intereses de las oligarquías y grupos de interés minoritarios promoviendo formas  de  participación  elitistas  y  oligárquicas  (p.  112).  El  capítulo  repasa  la  discusión  sobre  las  fuentes  de  la  desigualdad  política  y  señala  como  obstáculos  para  promover  políticas públicas inclusivas la deficiente capacidad del Estado y la desigual distribución de  la  tierra.  En  este  marco  analizan  los  discursos  de  ambas  candidaturas  y  sus  apoyos  territoriales. 

“Reflexiones sobre el lenguaje en el populismo: ¿fabricación de realidad, construcción de  una  posibilidad  o  flatus vocis?”, de Uriel Cárdenas, reflexiona sobre los usos del lenguaje verbal y sus implicaciones en el caso del populismo centrándose en el dualismo y  la  dicotomía  entre  pueblo  y  élite  y  ofreciendo  ejemplos  provenientes  de  la  campaña  electoral. En “Colombia: ¿el populismo imposible?”, Sara Fonseca y Mery Castillo vuelven a un  presupuesto común, pero no por ello tan claro: la idea extendida de que el populismo era  imposible  en  Colombia.  Como  señalan  en  el  capítulo,  más  que  la  imposibilidad  en  términos de presencia, cabe analizar por qué no tuvo éxito en llegar al gobierno. En este sentido, lejos de ser atípico, quizás el caso se ha mirado de forma demasiado endogámica o buscando ejemplos demasiado distantes en lugar de mirar los próximos. La reciente obra de María Esperanza Casullo y Harry Brown-Araúz, El populismo en América Central (2023), podría aportar pistas, además de recuperar otra dimensión ausente en esta compilación que es la teoría de la modernización y su vínculo con la emergencia del populismo. Como se dijo más arriba, sorprende la ausencia de Uribe como precedente (al menos para parte de la literatura). La dimensión izquierda-derecha podría explicar en parte esta ausencia en un país que ha tendido a compararse con sus vecinos pero no puede señalarse ―como se hace en varios capítulos― que no hubo populismos con agenda de derecha en la región, como muestran los casos de Carlos Menem en Argentina y Alberto Fujimori en Perú. Finalmente, el octavo capítulo, “Populismo progresista y reaccionario en Colombia”, de  Mauricio  Jaramillo  Jassir,  propone  la  siguiente  hipótesis:  “Gustavo  Petro  es  un populista  a  quien  acompaña  un  movimiento  de  masas  y  quien,  más  allá  de  la  retórica,  propone  una  transformación  progresista  moderada  que  no  puede  considerarse  como  antiestablecimiento” (p. 196). Para explorarlo plantea, en primer lugar, los riesgos para la democracia que supone la polarización, luego recorre la corta trayectoria del populismo progresista  colombiano  y,  en  tercer  lugar,  la  pone  en  el  contexto  latinoamericano.  Un  elemento central aquí, a mi entender ―y señalado en el capítulo―, es la diferencia con el escenario en que se ubicaron las izquierdas latinoamericanas en países como Venezuela, Bolivia o Ecuador a principios de la primera década del siglo XXI: gobernar en la actualidad  implica  alcanzar  pactos  en  coaliciones  amplias  que  moderan  y  moldean  las  capacidades  de  la  gestión  (p.  215),  algo  que  no  sólo  le  ocurre  a  Petro  sino  también  a  Lula en Brasil o a Gabriel Boric en Chile y que tiene claros efectos en la moderación de la acción de gobierno. Otro aspecto que no puede soslayarse es que los populismos de la “marea rosa” gobernaron en tiempos de bonanza económica (boom de los commodities). ¿Conclusiones?  Ninguna,  o  al  menos  ninguna  consensuada.  Mientras  para  algunos  autores  el  populismo  es  un  concepto  inútil,  para  otros  está  más  vivo  que  nunca  y  es  indispensable  para  el  análisis;  mientras  en  unos  capítulos  se  observa  su  potencial  democratizador,  en  otros  se  alerta  frente  a  sus  componentes  antipluralistas.  No  hay  consenso en el abordaje a las características del populismo de izquierda; lo hay más en relación a Hernández, pero tampoco es unánime porque no todos los capítulos acuerdan en calificarlo como populista. Nada de esto es una crítica ni tampoco una novedad porque la obra se plantea de esa manera: como la difusión de un ejercicio de diálogo plural y  diverso  que  hace  un  aporte  complejo  al  análisis  de  la  coyuntura.  Una  obra  valiosa  y  de fácil lectura que no busca clausurar la discusión, sino acompañarla con argumentos, algunos complementarios y otros divergentes. 


miércoles, diciembre 25, 2024

ENTRE SOMBRAS Y LUCES 2024. UN AÑO DE TENSIONES Y ESPECTATIVAS

Resulta curioso que en plena revolución de las comunicaciones, la información y el auge de la inteligencia artificial, la desinformación sea el pan de cada día en el mundo. Nada más paradójico. 

El mundo a recrudecido sus tensiones y las dos grandes confrontaciones bélicas: Ucrania y el conflicto de Gaza entre Israelitas y Palestinos, lejos de resolverse se han intensificado más. Puedo a este panorama sombrío agregar, la guerra en Siria que terminó derrocando al dictador a principios de diciembre y apenas está en ciernes en el proceso de trasformación y democratización, Yemen, Sudán del Sur, Irak y la República Democrática del Congo. A estas guerras internas, entre muchas en el mundo, se le suma las tensiones entre las dos coreas y la de China con Taiwán. 

La situación económica no está nada fácil pese a los repuntes de EE.UU, aún así, este coloso está mejor que muchos, lo dicen las cifras favorables en el tema de inflación, la tasa desempleo que, es la más baja de la última década. Hay en todo caso, una sensación de la mayoría de sus habitantes sobre su situación económica, es una queja general que se tradujo en una gran votación en favor del candidato republicano. Lo dicen las encuestas, el dinero ya no alcanza para nada, es la afirmación generalizada. La comunidad económica Europea pasa por dificultades graves: Inflación, desempleo, productividad apenas promedio y problemas políticos de variada índole. Sólo basta nombrar a Francia, España, Grecia entre otros, con líos de carácter político y económico, que plantean retos para cada uno, igual para la comunidad económica. En todo caso las variables en crisis del viejo continente responden a todas aquellas que afectan al mundo, desde la perspectiva económica y geopolítica.

La elección de Trump, con sus amenazas ha puesto al mundo en vilo y en una expectativa alta, los analistas tienen mucho por dilucidar al respecto, sobre todo para despejar, cuales realmente son ciertas y cuales son la apuesta a nuevas renegociaciones comerciales, con cada país dónde tenga intereses que le parezcan en contra de la economía de USA, de acuerdo a la agenda de gobierno prometida a sus electores. 

La migración no solo es un verdadero problema y termómetro de la desigualdad en el mundo, sino un reto para las potencias, los paises pobres, los paises emergentes y aquellos con guerras civiles. La radiografía de este problema, señala algunas rutas que se han convertido en nichos de conflictos y tráfico de personas. Colombia por la selva del Darién, tiene un punto vital en la emigración hacia los Estados Unidos, que le ha traído y le traerá complicaciones a futuro.

El país vive su propio viacrucis. La economía está más bien de lo que señalan los detractores del gobierno. Así lo expresó con contundencia la revista "The Economist"  o el informe de la OCDE. Claro que tenemos problemas por resolver y realmente son muchos. Algunos requieren medidas inmediatas: el energético, la infraestructura, la desfinanciación en muchos sectores. Pero también es cierto que hubo un buen manejo de la inflación pese a que las tasas de interés no dejaron de subir hasta septiembre. Hay problemas en vivienda (El sector de la construcción en general), salud, educación pública, sectores que les ha faltado decisiones contundentes del gobierno central para catalizar una salida. La industria aquí como en todo el mundo tiene un momento muy delicado,  nuestros empresarios han sabido sortear la coyuntura y replantean el futuro a través de una lectura lúcida de los  factores que deben modificar y aquellos que deben fortalecer. Diciembre ha sido un buen mes para todo el mundo, industriales y el comercio, para hablar tan solo de dos sectores, estuvo por encima de toda expectativa y generó mucho optimismo por lo que puede suceder en el 2025.

La salud requiere un cambio sustancial, sobre todo en aquellos cuellos de botella tan visibles como el pago a las IPS, la entrega de medicamentos y la estructuración total que permita que usuarios, prestadores y el pago cumplido en las diferentes variables sea oportuno y no deje faltantes que de incrementarse acabarían con el sistema. El sector en el 2024 mostró verdaderos síntomas de agravamiento del sistema general de salud y no dan tiempo, los cambios deben tomarse lo más pronto posible, sino el sistema colapsará. La relación del gobierno con los gremios no estuvo exenta de tensiones, pero mantuvo los buenos términos. Hubo algo que me dio mucho optimismo. Leyendo el informe especial de la revista portafolio que entrevistó a los principales empresarios y directivos, encontré de parte de ellos un fe absoluta en el país y la decisión férrea de enfrentar la coyuntura con visión de futuro y siempre con el ánimo de concertar con el gobierno sobre la base de crecer y ayudar a Colombia desde los sectores productivos. La pequeña empresa pese a todos sus retos producto de la coyuntura, mantiene una importancia para el sector económico y empleo, soluciona con esmero sus obstáculos y sigue adelante, es un sector relevante y vital en nuestra economía. 

Los informales, innovadores, emprendedores, la clase independiente tienen una capacidad de resistencia que muestra todo el talante de la clase trabajadora colombiana. 

Definitivamente ha sido un año de muchas coyunturas, pero igual, de repuntes. Nuestro orden público y la seguridad son verdaderos problemas. Mientras no se regionalicen los diálogos de paz, es difícil superar tan grave variable. No hay una lectura real de parte del gobierno, grave de sobremanera. La violencia sigue siendo el peor lunar de nuestro país. Los escándalos por corrupción son un verdadero oprobio, nada más grave, el gobierno pagó su falta de experiencia y la ausencia de técnicos y administradores que realmente supiesen de gestión pública, dejo una huella que terminaron pagando todos los colombianos.

Felicito al sector académico, a las universidades públicas y privadas, le ponen el pecho a este país, combaten la deserción y mantienen la investigación como una tarea inaplazable para el mejoramiento de la vida, la ciencia y la productividad. 

La política en general se mantuvo en crisis, el gobierno nunca pudo armar coaliciones fuertes, producto de los escándalos por corrupción. Los partidos están en su peor momento, el liberal, el conservador, el verde, la U, el pacto histórico y cambio radical, para solo citar algunos, muchas veces se someten al ejecutivo, la clásica mermelada, pero al final no representan a nadie, solo a sus propios intereses, que no son sino burocráticos y de carácter clientelista, la contratación sigue siendo el eje perverso. El país en general no cree en la clase política y denosta de la misma, lo que pone entre paréntesis a la propia democracia. 

Es un hecho, lo más importante para el país en materia de eventos fue la COP 16 en Cali. Por todo lo que significó: El número de jefes de estado que vinieron, para no hablar de los delegados que fueron más de 150 de todas las partes del mundo; la cantidad y calidad de científicos, ambientalista, que llegaron para aportar en materia de conservación de especies, con propuestas concretas y por supuesto la importancia del tema: La biodiversidad y el cambio climático, son temas demasiado relevantes para la sostenibilidad del planeta.

En términos generales esta es la visión que tengo de lo que paso este año. El 2025 será un verdadero reto en todos las variables sociológicas y políticas en el mundo y pór supuesto en Colombia. Este es el tema de mi próxima columna 

ADDENDA: Felicito a las mujeres por su protagonismo, desde los gremios, asociaciones y en el propio congreso, están tomando las riendas del país con responsabilidad e inteligencia. 


viernes, diciembre 06, 2024

LETICIA, PAULA E IVAN


Nadie imagina lo que significa para una persona tener un hijo y menos cómo aquel evento modificara absolutamente su vida , el entorno y los mayores significantes de la existencia. James Yorke  nos recuerda algo esencial. El mundo no sigue una pauta milimétrica y predecible; lo queramos o no, en nuestra vida también habita el caos, ese pequeño espacio para el azar donde resulta casi imposible predecir el efecto de ciertos eventos. «El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo». Leticia nos cambiará todo. Como lo hizo Emilio y Alicia. Nadie puede explicar lo que sintieron Paula e Iván con ese milagro tan aparentemente comun que, es traer un ser al mundo, ahora saben que no es así: Conocemos y sentimos eso que los psicólogos llaman sentido de trascendencia, no es otra cosa que entender que el mundo va más allá de nosotros; es más de lo que creemos; eso que llaman inteligencia emocional nos aparece como una catapulta; la sonrisa de tontos es el único recurso real con el que contamos para cosas tan evidentes pero en el fondo inexplicables.
Ningún consejo es pertinente. Su hijo responde al ejemplo que le des, pero será muy diferente de lo que esperas, vivirá en un mundo que ya no es el tuyo e incluso, en ocasiones no entenderán, con otras prioridades, otros gustos, en una sociedad más caótica...Pero........Siempre habrá una constante: reconocer de donde viene, a quien le debe su formación y a partir de ahí, saber que creció de acuerdo a criterios y formación que esperamos, conociendo a sus padres, sean los mejores. Buena mar y buena vida. 

Al hijo - Jorge Luis Borges

No soy yo quien te engendra. Son los muertos.
Son mi padre, su padre y sus mayores;
Son los que un largo dédalo de amores
Trazaron desde Adán y los desiertos
De Caín y de Abel, en una aurora
Tan antigua que ya es mitología,
Y llegan, sangre y médula, a este día
Del porvenir, en que te engendro ahora.
Siento su multitud. Somos nosotros
Y, entre nosotros, tú y los venideros
Hijos que has de engendrar. Los postrimeros
Y los del rojo Adán. Soy esos otros,
También. La eternidad está en las cosas
Del tiempo, que son formas presurosas.

lunes, noviembre 18, 2024

PESIMISMO E INCERTIDUMBRE UNA CONSTANTE DEL SIGLO XXI

La recesión económica que enfrenta el mundo, que lleva más de tres años, pese a los buenos índices de los últimos tiempos en su variable inflación, sobre todo en el sector alimentos; los conflictos bélicos actuales, para solo citar dos de los más relevantes, la invasión Rusa a Ucrania y el conflicto Israelita-Palestino, en la zona de Gaza y que ya escaló a Líbano, multitud de guerras civiles, son sólo algunos hechos que mantienen al ciudadano de a pie, en un pesimismo exacerbado y una incertidumbre galopante. A un amigo muy agudo, le escuche esta frase lapidaria: Un optimista es un ser mal informado.
Empiezo por la definición más simple de pesimismo: El pesimismo es la tendencia a ver o interpretar la realidad en su peor aspecto, es decir, a pensar que las cosas siempre saldrán mal. Constituye lo exactamente contrario al optimismo. Lo mismo hago con la incertidumbre:  la incertidumbre es la imposibilidad para predecir un evento futuro o hacerse una idea de lo que va a ocurrir, o también la imposibilidad para determinar si algo ocurrió verdaderamente de la manera en que se lo piensa.
En lo económico es un hecho que la desigualdad a cambiado muy poco, que los paises en desarrollo y los más pobres están lejos de superar estas brechas y el mundo parece galopar hacía un proteccionismo y aislamiento que pondrá en este aspecto las cosas más difíciles. Aun así expresa Naciones Unidas que un estudio que, explica que los salarios mundiales han crecido más rápidamente que la inflación, apunta a un aumento salarial desigual entre regiones, con las economías emergentes por encima de las avanzadas.

La OIT señaló los trabajadores asalariados de Asia y el Pacífico, Asia Central y Occidental, y Europa del Este experimentaron sus aumentos salariales reales a un ritmo más rápido que los de otras partes del mundo.

La OIT, calificó de positivo el hallazgo, aunque recordó que “millones de trabajadores y sus familias siguen sufriendo la crisis del costo de la vida que ha erosionado sus niveles de vida, y que las disparidades salariales entre y dentro de los países siguen siendo inaceptablemente elevadas”.

Pese a los avances registrados, la agencia sostuvo que los altos niveles de desigualdad salarial siguen siendo un problema acuciante.

A esto se suma unos niveles de competitividad cada vez más altos en el mundo, exigencia que obliga a inversiones muy altas en educación y actualizaciones constantes. Las presiones son muchas y las personas cada vez invierten más tiempo en su formación con resultados laborales muy deplorables, por no decir oprobiosos.

En 2024, la población de América Latina y el Caribe alcanzó los 663 millones de personas, un 3,8% menos de lo que se había previsto en el año 2000, cuando se proyectaba que sería de 689 millones de personas. En la década de 1960, las tasas de crecimiento superaban el 2,5% anual. Sin embargo, a partir de mediados de esa década comenzó una tendencia decreciente debido, sobre todo, a la disminución de la fecundidad. Si bien en la revisión de 2000 se preveía que esa tendencia descendente continuaría, los datos de 2024 muestran que, en realidad, el descenso fue más acelerado de lo que se había previsto.

Con la llegada de Trump al poder,  la economía y la globalización comercial, entran en una opacidad expectante e incertidumbre. Aunque conocemos su estrategia de amenazar, crear pánico para, negociar a su favor. Recordemos que más que un estadista es un negociante empedernido y astuto.
Los jóvenes cada vez sienten más miedo sobre su futuro, les será más difícil su posicionamiento en esta sociedad donde sólo se triunfa cuando se crea valor agregado en la vida que debe ser traducido en dinero, lo demás no cuenta. Más altos niveles de preparación  sin ninguna garantía de retorno efectivo en términos de estabilidad y por ende tranquilidad. 
Hay otros elementos sociológicos que es importante tener en cuenta. La familia tradicional se está acabando, el núcleo familiar como lo conocimos está teniendo cambios sustanciales que desfavorecen en la etapa de crecimiento la confianza y el sentimiento de protección que son variables vitales para el sentimiento de seguridad en una sociedad donde ganar es cada día más complicado. No me extenderé en las secuelas psicológicas que son muchas: Depresión, ansiedad, inseguridad y una alta  tasa de suicidios en la población más joven
Las proyecciones del Fondo Monetario preocupan y confirman lo aquí planteado:  "Las proyecciones sitúan el crecimiento mundial en 3,1% en 2024 y en 3,2% en 2025, lo que supone que las previsiones para 2024 son 0,2 puntos porcentuales superiores a las de la edición de octubre de 2023 de Perspectivas de la economía mundial (informe WEO); esto se debe a una resiliencia mayor de lo esperado en Estados Unidos y en varias economías de mercados emergentes y en desarrollo importantes, así como al estímulo fiscal en China. De todos modos, las previsiones para 2024–25 son inferiores al promedio histórico de 3,8% (2000–19), ante las elevadas tasas de interés de política monetaria para combatir la inflación, el repliegue del apoyo fiscal en un entorno de fuerte endeudamiento que frena la actividad económica y el bajo crecimiento de la productividad subyacente". 
Estoy pensando en el ciudadano comun, en el joven, en el futuro de nuestros niños y adolescentes. Es un hecho, su miedo e incertidumbre es mucha y las presiones las viven a diario.

viernes, noviembre 15, 2024

QUERIDOS LECTORES QUERIDAS LECTORAS (ANAGRAMA 15 DE NOVIEMBRE)

 



Existe una remota posibilidad de que la Luna esté ahora mismo infestada de unos pequeños animalitos, unos seres microscópicos llamados tardígrados, comúnmente conocidos como ositos de agua. Miles de especímenes de este resistente organismo, capaz de soportar temperaturas extremas (de 150 ºC a -270 ºC) y altos niveles de radiación y de sobrevivir hasta diez años sin comer ni beber, viajaron en 2019 en la sonda israelí Beresheet, junto a algunos instrumentos científicos y una «Biblioteca Lunar» que contenía información sobre la civilización humana (una especie de cápsula del tiempo compuesta, entre otras cosas, por imágenes de libros clásicos, una copia de la Wikipedia en inglés, los secretos de los trucos de magia de David Copperfield y las memorias de un sobreviviente del Holocausto). La idea era poner a prueba la famosa resistencia del tardígrado en el ecosistema lunar para luego ser devuelto cuidadosamente a la Tierra. El problema fue que la sonda, justo cuando estaba a punto de aterrizar, no logró efectuar el alunizaje con éxito y se estrelló, lo que pudo provocar el derrame de los tardígrados por cráteres de la Luna. Aunque los expertos opinan que difícilmente sobrevivieron a la colisión, nadie sabe a ciencia cierta qué ha sucedido con esos indestructibles animalitos, por lo que cabe la posibilidad de que cualquier muestra que se pueda recolectar de material lunar a partir de ahora esté irremediablemente contaminada por ellos. 


La idea de enviar a los tardígrados en ese viaje espacial –una idea que, al parecer, no fue consensuada con Israel Aeropsaces Industries ni con SpaceIL, las empresas propietarias del Beresheet–, fue de Nova Spivack, un inversor norteamericano que ha llegado a autodenominarse el «primer pirata especial de la historia», y que dijo haber ocultado esta información para «evitar trámites burocráticos». Spivack forma parte de un grupo de multimillonarios, entre los que se cuentan Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg: modelos heroicos surgidos en Silicon Valley, tecnohombres hipermasculinizados que dicen querer salvarnos de un desastre climático que a menudo han agravado sus empresas y que están impulsando una forma de capitalismo tecnológico lleno de promesas futuristas, de coches eléctricos y naves espaciales.


A ellos y a los tardígrados recurre el escritor argentino Michel Nieva, en su ensayo Ciencia ficción capitalista, con la intención de ilustrar cómo la fantasía colonialista del neocapitalismo se está dirigiendo hacia la conquista del espacio exterior (y a tantos otros temas propios de la literatura de ciencia ficción) para solucionar asuntos como el cambio climático, la mortalidad humana, o el agotamiento de los recursos terrestres. El capitalismo tecnológico, nos explica Nieva, se presenta a sí mismo como la única posible solución contra los desastres que él mismo ha generado, en una «irresoluble aporía: que el mismo capitalismo puede solucionar con más capitalismo las mismas crisis que el propio sistema provocó, y puede colonizar otros planetas con las mismas tecnologías que destruyeron este».


Nieva nos muestra con gran acierto cómo la ciencia ficción ha alimentado –y en muchos casos profetizado– el devenir del capitalismo tecnológico. O, lo que es lo mismo, cómo el capitalismo se ha apropiado de la imaginería y el lenguaje de este género. Los ejemplos de cómo la ciencia ficción capitalista ha trasladado al mundo de las finanzas la especulación propia de la literatura son numerosos: del metaverso de Zuckerberg, por ejemplo (que, junto con otros hitos como la Wikipedia, ya aparecía en la novela de 1992 de Neal Stephenson Snow Crash), a los ascensores espaciales que actualmente la NASA está estudiando y que ya aparecían en Las fuentes del paraíso de Arthur C. Clarke (autor que planteó por primera vez la posibilidad de que los satélites se podían usar para transmitir información), pasando por algunos ejemplos más antiguos como el caso del helicóptero (presente en la novela Robur el conquistador de Verne) o el colchón de agua, inventado antes por Robert Heinlein en Más allá del horizonte.



Uno de los aspectos más reveladores del libro, sin embargo, son las múltiples conexiones entre esta ciencia ficción capitalista y el brutal colonialismo sufrido por los pueblos indígenas. Si pensamos en cómo se arrasaron comunidades enteras, contaminándolas con microorganismos que causaron pandemias devastadoras (viruela, varicela, sarampión, tuberculosis, gripes, etc.), el caso de los tardígrados subraya aquello que nos dice Nieva: «Cuando los multimillonarios sueñan una sobrevida al ya inevitable capitalismo mediante una conquista del espacio o una colonización espacial, es inevitable que no emerjan de esas palabras los siglos de fuego, sangre y saqueo que dieron origen al sistema capitalista: la conquista y colonización de América».

Así, el autor nos remite a la sabiduría indígena y a su cosmovisión como una solución posible: «Porque si la ciencia ficción capitalista forma parte de una larga historia que conecta la colonización de nuevos planetas con la de América, y la destrucción de mundos indígenas con el arrasamiento total de la Tierra, solo la descolonización y el devenir indígena puede salvarnos, y no la repetición de las violencias ancestrales que perpetúan los multimillonarios de Silicon Valley».


NOVEDADES



Esta semana publicamos en «Panorama de narrativas» El libro de todos los libros, de Roberto Calasso, en traducción de Pilar González Rodríguez. Una fascinante narración y una cautivadora exploración intelectual de la Biblia y la Torá que aborda temas como el pecado original, el mandato divino, la construcción del Templo de Jerusalén, el rito del sacrificio, la idea del «pueblo elegido» o la Tierra Prometida.


«Narrativas hispánicas» recupera Lo que sé de los vampiros, de Francisco Casavella, publicada por primera vez en 2008 y con la que ganó el Premio Nadal, y que además fue la última obra del autor. Una novela que nos invita a conocer los claroscuros de los grandes acontecimientos y sus figuras más destacadas: Voltaire, Federico de Prusia, Mirabeau o Madame de Pompadour.


PILDORAS PARA ESTE DÍA


Una semana de premios

Esta semana se han anunciado varios premios importantes que han recaído en autores de nuestro catálogo. Por un lado, Álvaro Pombo, de quien acabamos de publicar El exclaustrado, ha sido galardonado con el Premio Cervantes 2024. Por otro, Samantha Harvey, de quien publicamos en 2022 el ensayo Un malestar indefinido, ha ganado el prestigioso Premio Booker con Orbital, una novela ambientada en el espacio que verá la luz en nuestro catálogo en enero de 2025. Y, finalmente, los recién aparecidos Premios Zenda 2023-2024, en sus categorías de Narrativa y Poesía, han ido a parar a Leila Guerriero por La llamada y a María Sánchez por Fuego la sed, respectivamente. ¡Enhorabuena!


Comunismo intergaláctico

En un célebre encuentro entre Lenin y H. G. Wells sucedido en 1920, el líder soviético, basándose en la doctrina marxista, declararía que, si existieran civilizaciones extraterrestres más avanzadas que la nuestra, estas serían comunistas. En ese momento, tal como nos cuenta Nieva en Ciencia ficción capitalista, nacía la ciencia ficción comunista, que más tarde encontraría expresiones tan extravagantes como la Cuarta Internacional Posadista, una organización argentina originada a principios de los sesenta que mezclaba ufología y comunismo y confiaba en que los ovnis traerían el comunismo a la Tierra y a todos los planetas del espacio. Una corriente que pervivió gracias a relevantes movimientos como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que incorporó a las comunidades indígenas en la lucha intergaláctica contra el neoliberalismo.


En «Argumentos», el físico Carlo Rovelli, autor de éxitos como Siete breves lecciones de física o El orden del tiempo, nos invita a experimentar la fiebre y la inquietud de la ciencia con Agujeros blancos, un ensayo con traducción de Pilar González Rodríguez que plantea qué sucede cuando un agujero negro muere, y que publicamos también en catalán con el título Forats blancs y con traducción de Francesc Massana.


En la «Biblioteca Tom Sharpe» reeditamos su obra más conocida, Wilt: la primera de las cinco novelas dedicadas al disparatado personaje Henry Wilt, que han convertido a Sharpe en uno de los autores más divertidos de todos los tiempos. Con traducción de J. M. Álvarez Flórez.




Valzhyna Mort en la newsletter de La Bella Varsovia

«Este es un libro sobre el legado de muertes violentas en una familia: sobre no conocer a tus antepasados. Sus muertes cayeron en una especie de archivo de silencio. Un tercio de mi vida lo pasé con mi abuela, que fue “mi superviviente”. En Bielorrusia todos nacemos solo porque hubo un superviviente en nuestra familia. A menudo era una mujer, una contadora de historias.» Estas son las palabras de la poeta bielorrusa Valzhyna Mort sobre su poemario, Música para los muertos y los resucitados, al que esta semana hemos dedicado la newsletter que publicamos quincenalmente en La Bella Varsovia.


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«Space Oddity»
No podíamos acabar esta newsletter con otra canción que «Space Oddity», la oda al espacio exterior que publicó David Bowie en 1969. Recientemente (y paradójicamente), el tema se ha vinculado a la figura de Elon Musk, pues la ha usado como walk-on song (aquellas canciones que se ponen cuando entra alguien al escenario) durante la campaña de Trump. Os recomendamos la lectura de este artículo que habla de su resignificación cultural, y os dejamos con la versión que el astronauta Chris Hadfield grabó en 2013 en la órbita espacial, dentro de la Estación Espacial Internacional, y que fue considerada por el mismo Bowie como «la más conmovedora versión de la canción jamás realizada».