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miércoles, junio 28, 2017

LA ENTREGA DE ARMAS POR PARTE DE LA FARC EN COLOMBIA

En un acto protocolario desde Mesetas, Meta, y con la dejación de las últimas cinco armas de las Farc, este martes esa guerrilla deja de existir como grupo armado
La ceremonia empezó con la presentación César López, reconocido músico, artista y activista social, quien interpretó, con su famosa escopetarra (una guitarra hecha con una escopeta), 'Canción para el perdón. (Aparte tomado del periódico “El tiempo” de Colombia)

Ayer fue el día más importante de los últimos años en la historia de Colombia, los acuerdos de la Habana se han venido cumplido a cabalidad, pese a la férrea y enceguecida oposición que parece no reconocer ningún avance, este acuerdo continua acorde a los protocolos pactados, constituye el principio a una paz que intenta acabar con cincuenta años de conflicto, el cual ha sumido al país en una violencia sin sentido con las consecuencias nefastas conocidas por todos. Debemos aceptar las diferencias de opinión frente al proceso, hay una oposición muy radical al mismo, la crítica democrática a los acuerdos será bienvenida, lo que es inaceptable es el cumulo de mentiras y falsedades con los que se pretende hacer trizas, posiblemente sea de los pocos logros del gobierno Santos, pero de antemano le garantizaron un lugar connotado en la historia colombiana. Las redes sociales se han convertido en la plataforma ideal para torpearlo, divulgar mentiras como verdades, desde ahí se crea el peor ambiente a un hecho de tanta trascendencia, no se entiende como no comprometen más a la sociedad en general. Recuerdo que hasta hace poco, todos los males de este país se le achacaban a la FARC, quienes cometían sin lugar a dudas muchas actos atroces, oprobios que es imposible olvidar, pero sin duda no son los causantes de la inequidad imperante, la desigualdad, la concentración de la riqueza, la corrupción entrópica, ahora reinsertados a la vida política y a la civilidad, le quitaron por fin el pretexto a una élite irresponsable para seguir señalándolos como los causantes de absolutamente todos los males, espero que esta clase asuma de una vez por todas sus culpas y deje de eludir sus graves responsabilidades, son causantes de males tan graves o peores como los que ha dejado el conflicto armado, males, que solo le indilgan a la guerrilla. Son muchos los actores comprometidos con nuestra nefasta realidad, las fuerzas armadas no son tan inocentes como suelen hacernos creer ( O una buena parte de sus miembros, aunque hay mucha responsabilidad de cuerpo) en una alianza perversa con el paramilitarismo más rampante, en un proyecto fascista, crearon un aparato armado con la pretensión de acabar con la guerrilla y en esta senda cuidar la propiedad rural, extinguir a la izquierda, cualquiera que ella fuera, a sangre y fuego, propósitos con un balace peor que los males que buscaban erradicar, al final fueron responsables y cómplices de  hechos y matanzas que apenan al país, corrupción, desapariciones y desplazamientos masivos. La clase política de igual manera ha promovido desde hace muchos años una violencia sin cuartel, irresponsablemente, primero la lucha entre los partidos tradicionales en la década del 40 y 50 del siglo anterior, las anmistias y posteriores matanzas de los miembros que entregaron las armas en el siglo XX, cumulo de traiciones al campesinado inmerso en estas violencias impulsados por sus lideres, acordaron un frente nacional excluyente, desde los años 70 hicieron alianzas con el paramilitarismo, todos actos con un egoísmo inexplicable, pensando solo en el usufructo del poder, comportamientos que han involucrado a nuestros jóvenes y campesinos en guerras sin sentido, proceso que les ha servido para apropiarse de tierras, han saqueado las arcas del país, generado un escepticismo y apoliticismo peligroso, nuestra clase política siempre ha sido inferior a sus responsabilidades, pese a que ha manejado este país por años,  acorde solo  a sus intereses y no pensando en el bien general. Estamos llenos de mea culpa, por donde quiera que hagamos una mirada, solo nos queda reconciliarnos, empezar de nuevo, tratar de vivir de acuerdo a cánones civilizados que nos permitan zanjar nuestras diferencias sin tener que matarnos, debemos dejarle a las generaciones nuevas un camino expedito para un convivencia sin violencia ni muerte. Entender esto no es tarea fácil, claro que hay que hacer correctivos, debemos estar pendiente del cumplimiento  de la agenda acordada, esto es lo pertinente, pero nada  le quita importancia al momento que estamos viviendo, es hora de bajar la guardia, de asumir el debate sin los connotados rencores, se aceptan debates, pero llamamos a olvidar los odios, las diferencias debemos asumirlas como parte de la misma dialéctico e solución en que caminamos.


sábado, junio 24, 2017

HACIA LO PEOR DE LOS DOS MUNDOS

Esta es una excelente columna publicada en el periódico “El país” de España, hace un análisis exhaustivo de las consecuencias de la decisión de los ingleses con respecto al Brexit después de un año, estudia lo vulnerable del electorado y cómo la opinión pública es absolutamente manipulable en los actuales momentos. Aún no acabamos de entender el papel de las redes sociales en la configuración de la realidad social y política del mundo, es difícil hoy con las TIC definir hasta qué punto una información es veraz. Este es apenas un capitulo de todo lo que está pasando en el mundo, el ejemplo Trump, es el más emblemático ejemplo de las perversidades que tienen lugar, cuando no existe piso firme, certezas, cada quien puede crear verdades de mentiras y falsedades, lo importante es repetirlas hasta que se trasformen, el miedo tiene que ver mucho en esto. 

Si la prioridad es la economía, lo lógico es pensar que Reino Unido debe permanecer en la Unión Europea, y eso es lo que muchos conservadores y laboristas piensan en privado. Pero no se atreven a decirlo, porque “el pueblo ha hablado”

TIMOTHY GARTON ASH
22 JUN 2017 - 17:00 COT

Parece que lo más probable es un Brexit blando. Pero, en ese caso, ¿para qué tanto lío?
Los británicos no saben lo que quieren,decía el titular de portada del gran diario suizo Neue Zürcher Zeitung. O dicho de otra forma: los británicos no se ponen de acuerdo en qué quieren ni saben cómo conseguirlo. En el primer aniversario del referéndum que aprobó la salida de la Unión, resulta doloroso ver el caos en que se encuentra el país.
En cambio, el resto de la UE está haciendo serios esfuerzos para recuperarse. Desde que el presidente francés, Emmanuel Macron, apareció ante el Louvre la noche de su victoria electoral, a los sones del himno de Europa, y todavía más desde su éxito en las elecciones legislativas, existe un nuevo optimismo sobre la capacidad de la pareja franco-alemana de volver a enderezar el proyecto europeo. En el primer trimestre de este año, la economía de la eurozona creció más deprisa que la de Reino Unido. Después de las victorias del Brexit y Trump, en muchos Estados miembros ha aumentado el apoyo popular a la UE. Angela Merkel ha dicho que Europa tiene que cuidar de sí misma porque ya no puede depender de Estados Unidos ni de Reino Unido.
Las autoridades de París, Berlín y Bruselas tienen sus propios problemas, y el Brexit, para la mayoría, no es más que una cuestión irritante pero secundaria. Una fuente alemana bien informada ha contado que, en la primera entrevista entre Macron y Merkel, dedicaron unos 60 segundos al tema.
La UE de 27 hablará brevemente del Brexit durante la cumbre de hoy por la mañana en Bruselas, mientras May se toma el té en Downing Street. Quizá se disputen el reparto de los organismos europeos que están en Londres, pero todos están de acuerdo en el mensaje básico de la UE al Gobierno británico: “No, no podéis tenerlo todo” (The Daily Maillo llamará intimidación).
Mientras tanto, las elecciones en Reino Unido han dado nuevo impulso a un Brexit más blando. Los laboristas arrebataron votos a los conservadores, sobre todo en circunscripciones que en 2016 votaron por la permanencia en la UE. Ahora tenemos un Parlamento sin una mayoría partidaria de un Brexit duro, ni mucho menos de la tontería que le gusta repetir a May, que “ningún acuerdo es mejor que un mal acuerdo”. Los laboristas, los demócratas liberales y los nacionalistas escoceses quieren un Brexit blando o permanecer en la UE. Incluso el Partido Unionista Democrático (DUP) de Irlanda del Norte, favorable al Brexit, y cuyos 10 votos necesita el Gobierno, quiere que se mantenga abierta la frontera con la República de Irlanda. Además, los resultados electorales han empujado a los diputados conservadores que votaron por la permanencia a luchar por un Brexit más blando y dar prioridad a la economía y el empleo. El ministro de Hacienda, Philip Hammond, defiende una visión del Brexit diferente a la que propuso May al pueblo británico. En un discurso pronunciado el 20 de junio en la City, volvió a convertir la economía en el aspecto prioritario del Brexit.
Sin embargo, es una postura ligeramente extraña e incoherente. Porque, si las prioridades son la economía y el empleo, es evidente que lo mejor para Reino Unido es permanecer en la UE. Por eso David Cameron, en la campaña del referéndum, apeló exclusivamente (demasiado exclusivamente) a las consecuencias económicas. En otro discurso pronunciado también el día 20, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, relacionó directamente el hecho de que haya “menor crecimiento de las rentas reales” con las negociaciones del Brexit. Es decir, que ya se ven las consecuencias negativas. Y no hemos hecho más que empezar.
Cameron perdió el referéndum porque, a muchos votantes, limitar la inmigración y restablecer la soberanía formal y el autogobierno democrático —es decir, “recuperar el control”— les pareció más importante que la economía, que les hicieron creer que tampoco iría tan mal. Si la prioridad es la economía, lo lógico es pensar que Reino Unido debe permanecer en la UE, y eso es lo que Hammond y muchos otros conservadores y laboristas piensan en privado. Pero no se atreven a decirlo, porque “el pueblo ha hablado” y porque no quieren dividir a sus propios partidos.
El miércoles 21 daba pena ver a la reina Isabel, una anciana admirable, leyendo sin ganas las ilusas promesas del Gobierno en su trono de la Cámara de los Comunes.
Si hemos aprendido algo en este último año es que, en política, nadie sabe qué va a suceder mañana: ahí están el Brexit, Trump y Macron. No obstante, tengo la impresión de que, después de un periodo de transición con las condiciones actuales, Reino Unido acabará probablemente con un acuerdo similar al de Noruega sobre el Espacio Económico Europeo (EEE), el acuerdo especial de libre comercio de Suiza o el de pertenencia de Turquía a la unión aduanera. Podrán adornarlo con la Union Jack, pero Reino Unido será miembro del mercado común, tendrá que respetar unas reglas en las que no ha intervenido, seguirá pagando a las arcas de la UE, verá muy poca reducción del número de inmigrantes de la UE y tendrá que aceptar unos acuerdos vinculantes de arbitraje en los que el Tribunal de Justicia de la UE seguirá teniendo un papel muy importante. La mayoría del Parlamento seguramente se lo tragará y saldrá del paso a la británica.
Aunque no existe ningún consenso entre los británicos (las proclamas de May sobre “la unidad del país” sobre el Brexit son descaradamente ridículas), quizá esa posición sea un medio camino entre los extremos de la salida y la permanencia. El otro día hablé con un estudiante suizo y me dijo que, aunque sabe que su país depende enormemente de la UE, no quiere que Suiza se incorpore a la Unión porque “sigo teniendo la sensación de que mandamos en nosotros mismos”. Muchos británicos desean recuperar ese sentimiento, a pesar de ser conscientes de que una cosa es la soberanía formal y otra, muy distinta, el verdadero poder.
Tal como van las cosas, me parece que ese es el terreno en el que acabaremos. Pero no es inevitable. Los británicos europeos debemos unir nuestras fuerzas para decir, cuando se presenten los resultados de una negociación descafeinada ante el Parlamento: “Lo que hemos conseguido es quedarnos sin nada. ¿Por qué conformarnos con ser de segunda categoría, con todos los inconvenientes y muy pocas ventajas, cuando podríamos permanecer en la UE y ser miembros de pleno derecho?”. Al fin y al cabo, como dijo hace unos años el hoy ministro del Brexit, David Davis, “si una democracia no es capaz de cambiar de opinión, deja de ser una democracia”.
Timothy Garton Ash es catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford, donde dirige el proyecto freespeechdebate.com, e investigador en la Hoover Institution, Universidad de Stanford. Recientemente recibió el Premio Internacional Carlomagno. @fromTGA









sábado, junio 17, 2017

LA VIOLENCIA CONTRA EL PERIODISMO MEXICANO

Nadie ha podido impedir el asesinato continuo de periodistas mexicanos, el gobierno de este país no solo ha sido impotente sino que se convirtió en un sujeto pasivo, sospechoso, cómplice, de tan deplorables sucesos y la sociedad, lo que es peor, ya no se conmueve, actúa como si nada hubiese sucedido, cede ante el poder inconmensurable del narcotráfico que todo lo puede.
“Hace exactamente un mes fue asesinado Javier Valdez, un periodista valiente que supo combinar la cobertura del narcotráfico con una amplia sonrisa. Nació y murió en una tierra marcada por la violencia de los carteles del narcotráfico, Sinaloa, territorio del Chapo Guzmán, extraditado a los Estados Unidos”[1].
Fue uno de los periodistas que más de cerca se dedicó a cubrir el crimen organizado en el país, intentando evitar que cayeran en el silencio historias que él creía merecían ser contadas, dándole un nombre a víctimas destinadas al olvido. "La lucha diaria por cubrir el narco", decía, era como "suministrar pastillas contra el olvido".
“Valdez fue el periodista número 36 asesinado durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y con su muerte el gremio de ese país levantó la voz aún más fuerte para cuestionar a un Estado ausente. Las cifras son escalofriantes, al igual que los altos niveles de impunidad que existen sobre los crímenes contra los reporteros de México. Los periodistas del país latinoamericano se sienten acorralados”.

México es el tercer país donde más periodistas son asesinados: 105 desde 2000 (sólo Siria y Afganistán son más peligrosos para la prensa), y Valdez era el de mayor perfil y el más conocido a nivel internacional.
Hace podo le sucedió a Miroslava Breach, quien fue asesinada frente a su domicilio en la ciudad de Chihuahua, en el norte de México este año. Breach fue atacada mientras se encontraba a bordo de su camioneta. Un sujeto se acercó en otro vehículo y abrió fuego contra ella, según reportes policiales. La periodista, de 54 años, salía alrededor de las siete de la mañana de su domicilio, en las calles de José María Mata y Río Aros de la capital chihuahuense, en una Renault Duster color roja, informan medios locales. Recibió ocho impactos de bala, los agentes policiales encontraron casquillos de calibre 38. Murió mientras era trasladada al hospital.
El papel de la prensa latinoamericana y por supuesto, de los mismos periodistas, debe ser más decisivo, la tarea que se nos impone, es unirnos. Con el asesinato de Guillermo Cano en Colombia y la bomba que destruyo al periódico “El espectador” en los años 90 del siglo pasado, hubo un apoyo masivo en Latinoamérica a este periódico. Algo parecido podríamos hacer frente a lo que pasa en México, hacer una cruzada que demuestre como nos duele lo que está sucediendo, se hace necesario darle un apoyo a la prensa libre de manera contundente y firme.







[1] Periódico el tiempo Colombia.

domingo, junio 11, 2017

CONTRA LOS POLÍTICOS Y A FAVOR DE LA POLÍTICA




Abruma ver a los políticos en Latinoamérica hablando con tal suficiencia sobre los males que aquejan al continente: Corrupción, violencia, desigualdad e inequidad, daños ambientales sin precedentes, como si nada tuvieran que ver, males que por su puesto, ellos han engendrado, sembrado con tal grado de responsabilidad que no existe la menor posibilidad de eximirlos, pues al escrutar sobre los orígenes de los mismos la conclusión es lapidaria, desde nuestro nacimiento como republicas, hemos tenido una clase política inferior a sus responsabilidades, sólo han estado al pie del poder,  para usufructuarlo impunemente a favor de sus intereses, para expoliar el estado y la sociedad, para dividir, sin importar sus nefastas consecuencias de muerte y abandono.
Lo que no se nos puede olvidar es que la política es el centro, no se puede ser ciudadano, estar en el mundo, olvidándose de la política, en el buen sentido aristotélico para no des-legitimar el concepto base, resulta un componente y una necesidad que debe asumirse con entereza, esto implica un mínimo de conocimiento, de lucidez, es preciso saber que significa vivir en la polis, como discernían  los Griegos, la clave y obligación es participar, decidir.
En un texto filosófico Marco García De La Huerta comentando un texto de Hannah Arendt sobre el apoliticismo señala: “Por qué una teórica política como Arendt no pretende influir con sus ideas en los asuntos públicos y solo incidentalmente se involucró en la política activa, incluso rechazaba la idea de ser encasillada en el esquema de izquierda y derecha? A la pregunta: “¿Qué es usted? ¿Es conservadora? ¿Forma parte de los liberales? ¿En cuál de las opciones actuales se encuadra usted?”, responde: “No lo sé, realmente no lo sé, ni lo he sabido nunca. Y supongo que nunca he asumido una de esas posiciones…la izquierda piensa que soy conservadora y los conservadores piensan a menudo que soy de izquierda […] Pero debo decirle que el asunto me deja completamente indiferente. No creo que de esta manera las verdaderas cuestiones de este siglo vayan a recibir ninguna luz”. Y agrega más adelante: “simplemente ocurre que no encajo en ninguna parte. Con esa respuesta, se desmarca de la pregunta, cuyos términos no comparte. No es indiferencia hacia la política sino distanciamiento frente a la teoría política, que enmarca esas opciones. Arendt rechazaba el apoliticismo, veía un peligro en él, un síndrome autodestructivo, asociado a la “carencia de mundanidad” (worldlessness). Es cierto que ella solía definirse como una teórica de la política y rechazaba su adscripción “al gremio de los filósofos”, pero eso significa que “no encaja” en la tradición de la filosofía política iniciada con Platón: no elabora teorías del Estado y la sociedad ideal; tampoco teoriza la política en la línea de Hobbes o de Rousseau. Se sitúa más bien en la tradición de pensadores políticos como Montesquieu y Maquiavelo, con quienes comparte una fundamental apertura a los fenómenos políticos”[1].
La filosofa alemana enfatiza de tal manera sobre la necesidad de pensar la política, de actuar paralelo a nuestras responsabilidades, pues lo que hagan los políticos con nuestras vidas, es asunto de nuestra competencia, nosotros no solo los elegimos sino los aceptamos, lo afirma de tal  manera, que no hay escapatoria, el texto categoriza: “Arendt precisa la especificidad del pensamiento cuando señala: “el pensar como tal nace a partir de los acontecimientos de nuestra vida y debe quedar vinculado a ellos como los únicos guías para poder orientarse”. En La vida del espíritu plantea expresamente la pregunta: “¿Qué nos hace pensar?”. Y contrapone la respuesta griega de Platón [y de Heidegger], el asombro, con la romana de Epicteto y Boecio: la reconciliación. “Las dos fuentes del pensar que he tratado son distintas hasta el punto de contraponerse. Una es el asombro maravillado ante el espectáculo en medio del cual hemos nacido […] la otra es la extrema miseria del ser humano de estar arrojado en un mundo cuya hostilidad es sobrecogedora. Se puede vivir sin teorizar, pero necesitamos comprender si queremos  “conciliarnos” con el mundo. “Yo estoy interesada, primariamente en comprender, declara. Y quiero también conceder que hay otras personas que están, primariamente interesadas en hacer algo. Pero no es mi caso. Yo puedo vivir perfectamente sin hacer nada. Y enseguida aclara: “no conozco más reconciliación que el pensamiento. El deseo de “reconciliación” y la experiencia personal no serían disociables: son personas, a fin de cuentas, las que piensan y se involucran en los asuntos del mundo. “El verdadero problema personal, dice Arendt, no fue lo que hicieron nuestros enemigos sino lo que hicieron nuestros amigos”.
Entonces uno se pregunta, como dejarle de nuevo la responsabilidad a una clase política que ha esquilmado sus compromisos, que habla  de tal manera, que pareciera que no ha sembrado la mayoría de nuestras desgracias. Pese a todo, solo la política es el camino, desde ahí, decidiremos otras opciones, tomaremos partido, en el mejor sentido de lo que significa, tomar partido. Escrutar, recomponer, enjuiciar, elegir y asumir responsabilidades, este es el único camino.  Tomar posición: “¿Cómo podría, sin embargo, ser restaurador el pensamiento, si él mismo está “hecho trizas”? Admitiendo que no se puede restaurar el mundo solo con teorías o con perdón; y concediendo también que el intento de reconciliación es solo un “ejercicio de pensamiento político”, ¿por qué desmarcarse de la filosofía, si el anhelo de reconciliación es lo que mueve el pensamiento? ¿No es precisamente en la filosofía donde Arendt mejor “encaja”? ¿Por qué no decir: “no conozco más reconciliación que la filosofía”?.
En Colombia se avecinan elecciones presidenciales, el año que viene es electoral y sorprende ver la clase política que ha expoliado, saqueado y polarizado al país, lanzando candidaturas como si nada hubiese pasado, hablan como niños inocentes y lo que es peor, la gente actúa como si no existiesen más alternativas, se dejan manipular, no saben que su voto es de suma importancia y que realmente tenemos el poder de cambiar el país con nuestra decisión, se hace necesario entonces  asumir los mecanismo de participación con absoluta responsabilidad, de la manera como encaramos esta clase perversa depende el futuro de nuestro país y por su puesto de nosotros mismos. La política, que es el instrumento, el único civilizado, nos permitirá cambiar. Constituye el único mecanismo que afianzará nuestra condición de ciudadanos con alguna capacidad para decidir sobre nuestro futuro.  Nos llego la hora, no solo de participar, escuchar, conocer, sino de tomar decisiones.





[1] APOLITICISMO Y CARENCIA DE MUNDANIDAD. ARENDT-HEIDEGGER. MARCOS GARCIA DE LA HUERTA.

miércoles, mayo 31, 2017

RICHAR NIXON Y KISSINGER LECTURAS PARA ESTOS TIEMPOS


Donal Trump después de su visita reciente dejó en claro la distancia con la comunidad Europea en muchos temas, aunque resulta imposible que los Estados unidos se desliguen de toda la estructura  y alianzas históricas e ideológicas creadas con el viejo continente, siempre alrededor de la defensa de occidente, con la OTAN abordo, de lo que algún día se llamó la escalada comunista, por lo que asumiremos que este es apenas una crisis coyuntural nacida de las sorpresas que depara un presidente tan atípico.  Releyendo  el texto de Nixon: “La verdadera guerra” y algunos apartes importantes de “Las memorias” de Kissinger, y su otro texto  “Diplomacia”, concluyo que muy pocas cosas han cambiado en el mundo y más en lo que respecta a sus ambiciones, hoy la geopolítica mundial es más de lo mismo. Actualmente hay más de dos potencias en el tira y afloje por el dominio mundial, diferente a lo que  pasaba en la guerra fría, aun así las tensiones entre Rusia y los Estados Unidos parecen no cambiar, estas dos potencias mantienen una posición dominante en el ajedrez mundial, tal vez son diferentes sus estrategias, la manera como cuidan sus intereses, como se relacionan con el mundo en medio de la globalización y la apertura de la mano de la revolución de las TIC, las pretensiones hegemónicas al final están intactas.
Los conceptos esenciales de la geopolítica señalados por Nixon en su libro siguen vigentes de una manera asombrosa, en ocasiones parecemos estar leyendo un libro escrito para estos tiempos, sería bueno que los asesores del señor Trump abrevaran en estas fuentes para entender un poco en lo que están metidos. Lo que sorprende es el análisis tan certero del mundo desde los intereses americanos, la descripción de los problemas de oriente, del sur de Asia,  enfatiza en la necesidad de entender el novedoso marco de la guerra, la cual no utiliza los medios convencionales, va por  canales que no tienen que ver con la confrontación armada, hecha a través de los medios de comunicación, vía acuerdos multilaterales y bilaterales, con todos los instrumentos de penetración ideológica que no escatima mecanismos: El cine, la educación, la televisión, el consumo, la moda..en fin. Es pertinente advertir que el ex presidente Nixon no conoció la revolución del internet, las TIC en general, pero vislumbró con absoluta lucidez el momento que vivimos, incluyendo el terrorismo de la mano de los fundamentalismos religiosos. Los datos históricos enunciados en este texto son premonitorios, los mismos describen  como venía perdiendo terreno occidente, nos recuerda hechos puntuales que de alguna manera hemos olvidado, la guerra de Vietnamn, la penetración militar e ideológica de Africa, para citar uno de los muchos ejemplos traídos a colación, que constituyen causas de suma importancia que explican lo que está pasando hoy en el mundo. La lucha permanente por los intereses petroleros, las acciones diplomáticas, la alianza con Israel, la política con Latinoamérica.
El texto Diplomacia de Kissinger es más claro y didáctico por su talante académico. En las facultades de politología del país debería ser un texto de estudio  obligatorio. No solo describe con toda lucidez y desfachatez la posición ideológica y hegemónica de los Estados Unidos sino que allí están las claves para entender cómo se mueve este país alrededor de sus intereses hegemónicos, hoy se llaman mercado, consumo, acuerdos, aperturas, intereses petroleros, materias primas, biodiversidad, acceso al amazonas, mañana tendra otro intereses.
Escribiendo esta columna me entero que los Estados Unidos se retiran del pacto ambiental de París, lo que confirma la posición retrograda y anti-ambientalista del presidente Trump. El mundo tendrá que prepararse para  recibir y asumir noticias de este corte.












viernes, mayo 19, 2017

JUAN RULFO


En el aniversario de Rulfo, 100 años de nacimiento, se han hecho justos y variados homenajes en toda Latinoamérica y principalmente en México, conversatorios, simposios, estudios monográficos e históricos, que enaltecen una obra que sigue vigente y constituye un icono de la literatura universal. Como todos los grandes escritores, Rulfo se debe a sus lectores, a nadie más, se multiplican exponencialmente. 
Los estudios críticos son de suma importancia, interpretan, develan, aportan, relacionan y descifran, cumplen un papel fundamental para los estudiosos y especialistas, son los lectores los que han encumbrado este corpus creativode tantas cualidades estéticas.
He pensado que el mejor homenaje es transcribir de la propia pluma de Rulfo, lo que representó su obra, la experiencia personal, en un escrito preparado para cuadernos hispanoamericanos en 1985.


Mis amigos de la agencia Ufe me recuerdan que Pedro Páramo cumplió treinta años este mes de marzo. “Pedro Páramo” y “El llano en llamas” han caminado por el mundo, no gracias a mí, sino a los lectores con quienes ahora deseo compartir mi experiencia. Nunca me imaginé el destino de esos libros. Los hice para que los leyeran dos o tres amigos o, más bien, por necesidad.
En 1933, cuando llegué a la ciudad de México, aún no tenía quince años. En la preparatoria no me revalidaron mis estudios de Guadalajara y sólo pude asistir como oyente. Viví al cuidado de un tío, el coronel Pérez Rulfo, en el Molino del Rey: escenario que fue de una batalla durante la invasión norteamericana de 1847 y hoy es cuartel de guardias presidenciales, junto a la residencia de los Pinos. Mi jardín era todo el bosque de Chapultepec. En él podía caminar a solas y leer.
No conocía a nadie. Convivía con la soledad, hablaba con ella, pasaba las noches con mi angustia y mi conciencia. Hallé un empleo en la oficina de Migración y me puse a escribir una novela para librarme de aquellas sensaciones. De El hijo del desaliento sólo quedó un capítulo, aparecido mucho tiempo después como Un pedazo de noche.
Tuve la fortuna de que en Migración trabajara también Efrén Hernández, poeta, cuentista, autor de Tachas y director de «América». Efrén se enteró, no sé cómo, de que me gustaba escribir en secreto y me animó a enseñarle mis páginas. A él le debo mi primera publicación, La vida no es muy seria en sus cosas. No soy un escritor urbano. Quería otras historias, las que imaginaba a partir de lo que vi y escuché en mi pueblo y entre mi gente. Hice Nos han dado la tierra y Macario. En 194J, Juan José Arreóla y Antonio Alatorre publicaron estos cuentos en la revista «Pan», de Guadalajara.
En la posguerra entré como agente viajero en la Goodrich-Euskadi. Conocí toda la república, pero tardé tres años en dar otra colaboración. La cuesta de las comadres, a la revista «América». Efrén Hernández logró sacarme también Talpa j El llano en llamas, en 1950,y ¡Diles que no me maten!, en 1951.
Al año siguiente, Ama Ido Orfila Reynal, Joaquín Díez Cañedo y Alí Chumacero iniciaron, en el Fondo de Cultura Económica, la serie «Letras * CUADERNOS HISPANOAMERICANOS agradece a la agencia Efe su amable autorización para reproducir el presente texto de Juan Rulfo.  Me pidieron mis cuentos y, con el título de El llano en llamas, el volumen empegó a circular en 1953. Acababa de establecerse el Centro Mexicano de escritores. Formé parte de la segunda promoción de becarios, con Arreola, Chumacero, Ricardo Garibay, Miguel Guardia y Luisa Josefina Hernández.  Cada miércoles por la tarde nos reuníamos a leer y criticar nuestros textos en una casa de la avenida Yucatán. Presidían las sesiones Margaret Shedd, directora del centro y su coordinador, Ramon Xirau.
 En mayo de 1954 compré un cuaderno escolar y apunté el primer capítulo de una novela que, durante muchos años, había ido tomando forma en mi cabera. Sentí, por fin, haber encontrado el tono y la atmósfera tan buscada para el libro que pensé tanto tiempo. Ignoro todavía de dónde salieron las intuiciones a las que debo Pedro Páramo. Fue como si alguien me lo dictara. De pronto, a media calle, se me ocurría una idea y la anotaba en papelitos verdes y azules.
Al llegar a casa después de mi trabajo en el departamento de publicidad de la Goodrich, pasaba mis apuntes al cuaderno. 'Escribía a mano, con pluma fuente Sheaffersy en tinta verde. Dejaba párrafos a la mitad, de modo que pudiera dejar un rescoldo o encontrar el hilo pendiente del pensamiento al día siguiente. En cuatro meses, de abril a agosto de 19J4, reuní trescientas páginas. Conforme pasaba a máquina el original, destruía las hojas manuscritas.
Llegué a hacer otras tres versiones que consistieron en reducir a la mitad aquellas trescientas páginas. Eliminé toda divagación y borré completamente las intromisiones del autor. Arnaldo Orfila me urgía a entregarle el libro. Yo estaba confuso e indeciso. En las sesiones del centro, Arreóla, Chumacero, la señora Sheddy Xirau me decían: «Vas muy bien». Miguel Guardia encontraba en el manuscrito sólo un montón de escenas deshilvanadas. Ricardo Garibay, siempre vehemente, golpeaba la mesa para insistir en que mi libro era una porquería.
Coincidieron con él algunos jóvenes escritores invitados a nuestras sesiones. Por ejemplo, el poeta guatemalteco Otto Raúl González me aconsejó leer novelas antes de sentarme a escribir una. Leer novelas es lo que había hecho toda mi vida. Otros encontraban páginas «muy faulknerianas», pero en aquel entonces yo aún no leía a Faulkner.
No tengo nada que reprocharles a mis críticos. Era difícil aceptar una novela que se presentaba, con apariencia realista, como la historia de un cacique y, en verdad, es el relato de un pueblo, en donde todos' están muertos; incluso el narrador, y sus calles y campos son recorridos únicamente por las ánimas y los ecos capaces de fluir sin límites en el tiempo y en el espacio.
El manuscrito se llamó, sucesivamente, Los murmullos y Una estrella junto a la luna. Al fin, en septiembre de 1954, fue entregado al Fondo de Cultura Económica, y se tituló Pedro Páramo. En marzo de 1955 apareció en una edición de 2.000 ejemplares. Archibaldo Burns hizo la primera reseña negativa, en «México en la cultura», el gran suplemento que dirigía en aquellos años 6 Fernando Benítez, con el título de Pedro Páramo o la unción y la gallina, que jamás supe qué diantres significaba.
En la «Revista de la Universidad», el propio Alí Chumacero comentó que a Pedro Páramo le faltaba un núcleo al que concurrieran todas las escenas. Pensé que era algo injusto, pues lo primero que trabajé fue la estructura, y le dije a mi querido amigo Alí: «Eres el jefe de producción del Fondo y escribes que el libro no es bueno». Alí me contestó: «No te preocupes, de todos modos no se venderá». Y así fue: unos 15OO ejemplares tardaron en venderse cuatro años. El resto se agotó, regalándolos a quienes me los pedían.
Pasé los dos años siguientes en Veracruz, en la Comisión de Papaloapan. Al volver, me encontré con artículos como los de Carlos Blanco Aguinaga, Carlos Fuentes y Octavio Paz,y supe que Mariana Frenk estaba traduciendo Pedro Páramo al alemán; Lysander Kemp, al inglés; Roger Leseo t, al francés, y Jean Eechner, al holandés.
Cuando escribía en mi departamento de Natas 84, en un edificio donde habitaban también el pintor Pedro Coronel y la poetisa Eunice Odio, no me imaginaba que, treinta años después, el producto de mis obsesiones sería leído incluso en turco, en griego, en chino y en ucraniano. El mérito no es mío. Cuando escribí Pedro Páramo sólo pensé en salir de una gran ansiedad. Porque para escribir se sufre en serio.
En lo más íntimo, Pedro Páramo nació de una imagen y fue la búsqueda de un ideal que llamé Susana San Juan. Susana San Juan no existió nunca: fue pensada a partir de una muchachita a la que conocí brevemente cuando yo tenía trece años. Ella nunca lo supo y no hemos vuelto a encontrarnos en lo que llevo de vida.


JUAN RULFO







miércoles, mayo 17, 2017

FILOSOFÍA PARA ESTOS TIEMPOS

Nunca antes se había necesitado tanto de filósofos y pensadores, el mundo está totalmente rentalizado, solo tiene validez lo que produce dinero, la sociedad esta signada a desarrollarse en un capitalismo voraz e inhumano, atiende a la ganancia, el sistema ha hecho que “El sentido de lo humano”, se haya perdido, nos movemos por intereses configurados por el mercado, que es una especie de motor, hay toda una terminología que se impuso: Competitividad, globalidad, apertura, mercados, ganancia, excelencia. No tenemos nada contra estos paradigmas, pero estamos claros que no son los únicos que cuentan.
Víctor Gómez  Pin en su blog alguna vez trató de dilucidar, qué es un filosofo: “Un filósofo es desde luego una persona cuya tarea es pensar, pero esto también caracteriza a Ramón y Cajal, Einstein, Gauss... a los que nadie (al menos de entrada) califica de "filósofos”. El embarazo del profesional de la filosofía se acentuará  además por una sospecha de lo que, ante su respuesta, el interlocutor empezará a barruntar. Pues si se hiciera una encuesta en la calle sobre el tema, la gran mayoría de los interrogados haría suya una opinión del tipo siguiente: "Los filósofos son tipos que habla sobre asuntos que sólo a ellos interesan y en una jerga que sólo ellos (en el mejor de los casos) entienden[1]. A que atendemos en esta sociedad, la que nos tocó vivir, en medio de la revolución tecnológica más grande que se tenga a lo largo de la historia, sin precedentes. Nos han hecho sentir que solo lo que es rentable y produce ganancias es lo que vale, se impusieron, como con la moda y el estilo, formas de vivir que son las únicas válidas, es la única manera de ser. Zizek expresa ante una pregunta: “un fenómeno típico de nuestros días: Starbucks. es la forma que tenemos hoy de consumir?.  “No compramos solamente café; compramos una ética de la vida, compramos el derecho de admisión en una comunidad donde encontrarse con otras personas y colaborar llevando atención médica a no sé qué país pobre de Latinoamérica. esta es la más grande manipulación poscapitalista: que la caridad y la humanidad sean parte del consumo en vez de ser parte de nuestras vidas. Y no quiero hablar únicamente de los capitalistas malos; ¿no pasa lo mismo con los alimentos bio? ¿Son menos venenosos que los otros? ¡No! Se compran porque ayudan a sentirse bien: ‘Si compro verdura bio, estoy haciendo algo bueno por el planeta’. Así es como funciona el capitalismo”. Que significa pensar, cual es la tarea del filosofo, descifrar, develar, denunciar. Víctor Gómez Pin remata: “Difícil es para el filósofo convencer (tanto a los demás como a sí mismo) de que la evocada imagen es una burda caricatura y que, en realidad, filósofo es exclusivamente aquel que habla de cosas que a todos conciernen y lo hace en términos, de entrada, elementales y que sólo alcanzan la inevitable complejidad respetando esa absoluta exigencia de transparencia que viene emblemáticamente asociada al nombre de Descartes”. Expresa en otra entrada del blog: “hombre implica tensión en pos de la lucidez (tensión en pos de que sea desvelado aquello que, de entrada, se oculta a nuestra inteligencia), entonces todo orden social sustentado en el repudio de la filosofía, o en reducirla a práctica de una élite, es intrínsecamente ilegítimo, mutilador de la condición humana”. En un texto, que es curiosamente de los menos mentados, “La tarea del héroe” Savater nos recuerda: “En el fondo, porque lo que me ha urgido siempre es la obsesión de ir al fondo, enfermedad ocupacional del filosofo”. Sócrates decía que vivir es estar un poco enfermo, padecer de las imposturas donde la voluntad de poder, de una elite, que ha ganado su postura y domina,  es el anclaje que fomenta totalitarismo de mucha amplitud, cercana al infinito, exponencial, configuraciones, que no le permiten al ciudadano pensar por sí mismo,  en esencia no es más que un producto, pareciera que no tenemos salida, eso nos quieren hacer entender, pero siempre hay salida, ese es el papel del filosofo, pensar, descifrar la crisis de la democracia, la ausencia de valores diferentes a los que el sistema vende (Habría dilucidar que entendemos por sistema).
Terminare con una cita de Zizek a una pregunta concreta: ““Se ha acabado la idea de que no es un destino ciego el que nos controla y de que, mediante la acción colectiva de los hombres, es posible llevar el timón del desarrollo?. RSTA: En los últimos años ha regresado la lógica del destino ciego. Se acepta el capitalismo global como un hecho contra el que es imposible actuar. La única pregunta es: ¿estaré entre los que se acomodan o entre los excluidos? Ha desaparecido ese cierto tipo de cuestionamiento anticapitalista, que no tiene por qué llevarnos necesariamente a la vieja lucha marxista de clases”. Pensar se hace necesario, hablar aún más.






jueves, mayo 11, 2017

EL SIGNIFICADO DE LOS RESULTADOS ELECTORALES EN FRANCIA








No solo estaba en juego la presidencia de Francia, había mucho más, estos resultados son de suma importancia para la unión europea y para el mundo, la posición de este país es de mucho peso para la unión y se convertirá al final en el faro necesario y eficaz, este país siempre ha sido defensor de la libertad, su posición es una contención a las catástrofes del autoritarismo que viene ganando espacio de manera inexplicable. El editorial del periódico “El Espectador” de Colombia, refleja de manera lúcida el sentimiento general y describe lo que significó esta elección: “El triunfo de Emmanuel Macron en la segunda vuelta para la Presidencia de Francia causó un suspiro de alivio en todas las personas que han visto con justa angustia el crecimiento de los partidos populistas, xenófobos y nacionalistas en varias partes del mundo. Aunque hay varias cosas para celebrar y señales esperanzadoras, son muchos los retos en esta nueva guerra cultural y política contra los principios básicos del liberalismo”[1]. El triunfo de Trump en los Estados Unidos, el Brexit en Inglaterra, el no en el plebiscito Colombiano, son apenas una muestra de lo que está pasando en el mundo en materia política, se está imponiendo una ideología xenófoba, racista, excluyente.  Hay un fenómeno concomitante denominado pos-verdad, que es la imposición de mentiras e imposturas a través de métodos no santos, desde la tecnología de punta y la lógica de las redes, aprovechando el grado exponencial de las TIC, el método se ha convertido en el medio perfecto para promulgar cualquier programa o ideología sin ningún respaldo riguroso, para denostar de las personas; las tecnologías pese a todas sus virtudes, constituyen el soporte ideal para promulgar verdades a medias, la mayoría de personas viven expuestos a  estos fundamentalismos de derecha o de izquierda, a las sectas religiosas, todas doctrinas perversas y peligrosas por donde quiera que se les mire,   mecanismos que  vienen imponiendo partidos e ideologías caracterizadas por la exclusión en términos generales, sin que nadie haya podido evitarlo, contenerlo, pese a sus efectos nefastos.

En hora buena llega al poder a una de las naciones más importantes del mundo un presidente defensor de la libertad, quien valora  y entiende la importancia que tiene el hecho que Francia se mantenga en la unión europea, la necesidad de sostener la globalización, la apertura, la sociedad abierta, Macron tiene la formación intelectual, académica, para no caer en tentaciones totalitarias, respetar el mundo, comprender la naturaleza y los ecosistemas, la necesidad de vivir en paz, realizar las acciones políticas para que cada uno de estos ítem, sea un realidad.  Este es un debate ideológico, está en juego gran parte del pensamiento ilustrado heredado de la revolución Francesa, las instituciones novedosas creadas después de la segunda guerra mundial tendientes a evitar una confrontación mundial, el reconocimiento de la diferencia, la absoluta urgencia de contener el pensamiento fascista que muestra sus dientes desde muchos lugares.

Recordé el texto “La herencia de Europa” del filósofo Gadamer, en el prologo del mismo hay una pregunta, recorre todo el texto, refiriéndose al viejo continente, el cual sigue teniendo validez frente a todo lo que estamos viviendo y lo que está en juego: “Tal vez la característica de la sociedad contemporánea sea el dominio, en ella, de la ciencia y, consecuentemente, de toda la artificiosa estructura que, sobre la naturaleza, ha tendido uno de los productos de esa ciencia, la técnica, la tecnología. Entre la naturaleza que constituye sustancialmente, y la técnica que lo modifica, el viejo ideal de humanismo tiene que plantearse nuevos problemas, y alcanzar otras soluciones, que aquellas que surgieron al pulso del pensamiento ilustrado. La ilustración no se conforma ya con sostener la tesis de una racionalidad abstracta, abocada a superar un estado de superstición, fanatismo o miseria intelectual”. Pese a todas las guerras que el continente ha vivido, al nefasto pasado, con muertes, genocidios, exterminios, producto del autoritarismo y del fascismo ilustrado que se impuso en un momento histórico y que pareciera  está superado, como se ha visto en los últimos años, la amenaza sigue latente, estos movimientos están prestos  a tomarse el poder, están perfectamente organizados en torno a una ideología de derecha, con jerarquías, dinero, son muchos los seguidores convencidos que la exclusión, el racismo, la xenofobia y el proteccionismo son el camino. Los resultados de estas elecciones, son una contención a este virus que se toma el mundo. Esperaremos cómo se va desenvolviendo el ovillo y cuales son las consecuencias directas de esta elección.

 

sábado, abril 29, 2017

COMO NOS DUELE VENEZUELA

Los colombianos tenemos una relación especial con este país. Cuando hablamos de países hermanos no lo decimos por prurito, responde a una historia conjunta: Luchamos y ganamos juntos la independencia, compartimos muchas de las experiencias republicanas del siglo XIX,  la entrada a la modernidad en la década de los años treinta del siglo XX; tenemos una frontera extensa, de hecho hay infinidad de familias a un lado y otro de la misma que tienen lazos de sangre irrenunciables. Para  los Colombianos, Venezuela siempre fue un país rico, moderno, con una apertura a los emigrantes que hizo de Caracas la ciudad más cosmopolita de Suramérica, llena de oportunidades, pese a tener siempre el miedo por la vuelta a las dictaduras que desde Páez son un dolor de cabeza y una amenaza latente en su historia.
Es difícil entender cómo un grupo variopinto de militares liderados por Chávez llegaran al poder, fue una clase política nueva, sin ninguna preparación, quienes contaron con un gran apoyo popular, la compañía de buena parte de la clase media, llegaran para quedarse por muchos años. Inimaginable pensarlo, inclusive para un  número grande de líderes deseosos de cambio, este proyecto etéreo y bastante improvisado, de la mano igualmente de oportunistas y sanguijuelas del poder, los mismos que están ahora con el señor Maduro, llevaron a la nación más rica de Sudamérica a un colapso de una magnitud inimaginable. Venezuela tiene una generación completa, frisa los quince años, solo ha conocido esta clase política, son hijos de la crisis, su realidad ha estado enmarcada por la escasez,  supermercados vacíos, falta de garantías en absolutamente todo lo que los rodea, populismo y un caos permanente, para no hablar de la incertidumbre a que están sometidos día a día, realidad sin  salida alguna por ahora, nunca se había visto en esta parte del mundo, descontando a Haití, una situación tan excepcional y cruel.
Este país tiene la inflación más grande del mundo, sus índices de criminalidad sobrepasan cualquier promedio manejable, son los más altos del planeta, Caracas es la ciudad más peligrosa de América, cada Venezolano promedio vive tratando de sobrevivir, literalmente, ganándose el pan diario,  no hay lugar a ninguna planeación, no saben que es la seguridad alimentaria,  viven asediados de mil violencias.
Me  duele este país hermano, alguna vez fuimos testigos de una nación con la mejor infraestructura de toda América, el metro más moderno del mundo, universidades envidiables, salas de concierto hermosas y técnicamente súper-dotadas, programas de arte gratuitos que aun producen resultados que son un ejemplo para el mundo, una capital hermosa, con una arquitectura sin precedentes, pese a que el país fue administrado por un bipartidismo elitista y ciego, que creyó que el poder  iba a ser eterno, manejó buena parte de los recursos del petróleo como si fueran suyos, nunca se imaginaron que serían derrotados por un discurso caudillista y populista, que una vez llegado al poder, viene saqueando impunemente a este país e impuso desde las virtudes de la democracia una dictadura atípica, violenta y sin derrotero alguno .
La pregunta frente a las protestas es cuánto va  a durar esta infamia, cuántos muertos hay que poner.  Cuáles son las respuestas desde la sociología y la politología al fenómeno histórico que está viviendo Venezuela. Cómo fue qué este país cayó en semejante impostura y peor, cómo la izquierda sigue quemando las oportunidades históricas en un atavismo que siempre deja ver su incapacidad para administrar lo público.
Donde están los estudios al respecto. Sería bueno ver la mirada académica, que es más seria y menos sectaria. No cabe duda que es un fenómeno digno de estudiar, al compararlo con el Ecuador, a pesar de sus similitudes, la pregunta puntual es cuándo decide Correa apartarse del modelo, alejarse del tsunami Chávez, sería bueno dilucidar las razones que lo llevaron evitar  tales extremos y si hubo un rompimiento con la terquedad del líder Venezolano que no admitía nunca las diferencias, de hecho, de alguna manera previó que el modelo no se ajustaba a la realidad de su país y de seguir, la crisis estallaría por gracia de la oposición indígena. Bolivia, que está convertida en una dictadura, administrativamente no ha caído en semejante caos y  la impotencia que agobia hoy a Venezuela. Sería muy bueno hacer estos paralelos.
Solo espero que no haya más tragedia ni muerte. Sobra decir que debemos abrir las puertas a sus nacionales y que el apoyo debe ser total.  El llamado es a los historiadores, los politólogos, los sociólogos, donde está el análisis serio de lo que está viviendo Venezuela.






sábado, abril 22, 2017

COLOMBIA EL DESPERTAR DE LA MODERNIDAD

Con este nombre se compilaron en un excelente libro 1991 varios textos sobre la modernidad, que desde varias ópticas trataron este tema que estaba en plena efervescencia, en el marco de una apertura económica muy amplia, en plena globalización, en medio de la revolución de las tecnologías de la información y el conocimiento, un mundo optimista en últimas.  Colombia pretendía renovar su aparato productivo en el marco de reformas acordes a las exigencias del mundo de la mano de una nueva constitución que  en esencia sería la plataforma legal para tal efecto, carta que incorporó todos los derechos de participación que una  sociedad democrática moderna pudiera tener, la tutela y un amplio corolario de derechos fundamentales que la hicieron especial, llenó al país de esperanzas de cambio, en medio de una violencia lacerante e inmanejable promovida por actores muy cercanos al narcotráfico, en el marco de las peores iniquidades y con problemas sociales de tipo estructural sin ninguna posibilidad de resolución.
Expresaban los compiladores[1]: “Un país en el cual ha llegado a ser común que la mínima diferencia se resuelva con la eliminación sumaria del contrincante y para ello se paga cualquier cantidad de dinero y se utilizan las más sofisticas armas y los últimos aparatos electrónicos  de comunicación, seguimiento, personal y transporte. Donde el primitivo matar a otro, se convirtió, para parte de su población, en la única manera de remplazar  miseria por la posibilidad de conseguir, aquí y ahora, los más novedosos aparatos electrodomésticos”. En Colombia vivíamos en pleno auge de un fenómeno oprobioso , cruel y fuerte: el paramilitarismo, que contrató lo mejor de la maquinaria militar disponible en el mercado de mercenarios del mundo, que estableció un proyecto fascista alrededor del monopolio de la tierra, con candidato presidencial a bordo y que al final generó unos niveles de eficacia aterradores, que demostraban hasta donde había llegado el poder de estos señores.
Todos los artículos del libro se refieren a la experiencia de la modernidad, son muchos, muy serios,  el texto per se, constituye una antología excepcional e importante, que es bueno releer. Empieza con un texto de Hurguen Habermas: “Modernidad Versus posmodernidad”, asume el debate desde su centro: Hace un desciframiento histórico de la modernidad, primero atendiendo a sus etimologías y contraposiciones lingüísticas desde la Grecia Antigua, el cambio de paradigma en el renacimiento, la ilustración y la revolución Francesa, la relación con la vanguardia y la estética a partir de Baudelaire. La modernidad cultural y la modernización de la sociedad, su laicidad y por su puesto la posición de las tendencias neoconservadoras, des-sacraliza la mirada de los pensadores Franceses, quienes en su parecer han tras-pasado los contextos sobre los se debe unificar la interpretación de la historia, el discurso que lo hace coherente. Lyotard, en el mismo libro, en un artículo denominado “La posmodernidad” asume la discusión con aquellos que hacen la defensa de la modernidad, Habermas principalmente. El filosofo Alemán establece que las nuevas vanguardias, ausentes de un puente que enlace conocimiento, ética y política, se caracterizan por la fragmentación del pensamiento y las artes en el marco de especializaciones del pensamiento cobijado sobre un lenguaje carente de significaciones y de sentido histórico[2]. Lyotard  focaliza el debate en desvirtuar la mirada unificadora del pensamiento, la interpretación  de la historia como fin, la óptica totalizante, aquella que trabaja de la perspectiva de la continuidad, como hasta la fecha lo ha hecho la filosofía y los propios historiadores clásicos, sobrepone una óptica deconstructivista, descifrando los acontecimientos desde la relación saber-poder, atendiendo a los meta relatos, descifra y denuncia la racionalidad propia del capitalismo, le quita sus mascaras, por lo tanto contradice la visión de la modernidad desde la perspectiva Hegeliana, sin negar su importancia. En este texto hay un descripción de las tendencias del arte frente a las perversidades del capitalismo, de la valoración a partir del comercio y de las imposturas del mercado dominante, relevando las vanguardias, “Sorteando la reticencias de Adorno y Benjamín, hay que recordar que la ciencia y la industria no le llevan ventaja al arte y la literatura en lo que toca a las sospechas que inspira su relación con la realidad. Creer lo contrario sería hacerse una idea excesivamente humanista del funcionalismo mefistofélico de las ciencias y las tecnologías. Hoy no se puede negar la existencia dominante de la tecnociencia, es decir, de la subordinación masiva de los enunciados cognoscitivos a la finalidad del mejor perfomance posible, que es el criterio técnico. Pero lo mecánico y lo industrial, cuando entran al campo reservado del artista, son portadores de algo completamente distinto, aunque son efectos de poder. Los objetos y los conocimientos salidos del pensamiento científico y de la economía capitalista pregonan, propagan con ellos una de las reglas a las que está sometida su propia posibilidad de ser, loa regla según la cual no hay realidad sino es atestiguada en un consenso entre socios sobre conocimientos y compromisos”[3]. La génesis de este pensamiento la dieron Adorno y   Max Horkheimer quienes expresan una mirada que se contrapone a la lógica histórica tradicional, categorizan una mirada que se contra-pone  a la tradición científica: "se pagan con una creciente decadencia de la cultura teórica" además de que si bien el cultivo de la tradición científica es un momento indispensable del conocimiento, en la quiebra de la civilización burguesa se ha hecho cuestionable no sólo la organización sino el sentido mismo de la ciencia". “La ciencia es dominada por la 'razón técnica' y ésta por la 'razón política' de lo que resulta "la dominación de los hombres sobre los hombres". Así es como "esta técnica y esta política perpetúan la esclavitud"[4].
El siguiente texto está escrito por Marshall Berman: “Brindis por la modernidad”, que hace parte del libro “Todo lo solido se desvanece en el aire”, simplemente es un exquisitez y solo recomiendo leerlo, con la siguientes contextualizaciones del mismo hechas por Perry Anderson a continuación del anterior, la idea es contraponer estos ensayos a la situación actual del pensamiento.
El texto de Cornelio Castoriadis, un texto descriptivo, no solo sobre las fases principales del desarrollo y sus respectivas interpretaciones históricas, sino de los procesos de quebrantamiento e inequidad de una sociedad que pone el conocimiento al servicio de una elites y donde para nada se resuelve el problema de la distribución de la riqueza, es una expoliación del sistema y de la propia naturaleza y por su puesto la peor alienación de la naturaleza humana. Se pregunta: ¿Qué es el desarrollo, para qué el desarrollo, de donde viene y adonde va?. El filis Aristotélico, domina y define de antemano las entelequias racionalistas que ha dominado a occidente, se conciben como extensión, una manera de descifrar la historia. Hay en este texto un cuestionamiento al poder. Es el único autor que se refiere a la matematizacion de la economía, a la manipulación técnica, para planear, dominar, dirigir e imponer, conceptos que no son otra cosa, que perversidades de los poderes impuestos. Es uno de los artículos más lucidos del libro.
Octavio Paz en, “La búsqueda del presente”, realiza en este contexto una mirada de latinoamerica y es fuente de claridad absoluta, como para niños de cuatro años, en este tema que es harto difícil.
Modernismo y posmodernismo de Lipotvetsky, es un texto absolutamente claro, hace la mirada desde la condición propia del sujeto, desde la perspectiva del ciudadano de a pie. La síntesis es de suma importancia: [5]
1.-  Rupturas y discontinuidades, negación de la tradición en el culto a la novedad y al cambio.
2.-Busca romper con la continuidad que nos liga al pasado.
3.-Prohibe el estancamiento, obliga a la invención perpetua, a la huida hacia adelante.
4.-Autodestruccion creadora” Este furor descalifica las obras mas modernas, ya que tan pronto como han sido realizadas, pasan a la retaguardia, y se hunden en lo ya visto. Esta es la contradicción inmanente del modernismo.
5.-Lo inédito se convierte en la libertad artística.
6.-Cultura profundamente individualista y radical.
7.-Esta cultura individualista se convierte en hedonista con el consumo de masas en Estados Unidos en los años 20´s, ahí reside la gran revolución cultural de las sociedades modernas. El responsable de esto es el capitalismo más que el modernismo artístico.
8.-De modo que se establece una cultura bajo los efectos conjugados del modernismo y del consumo de la masa, centrada en la realización personal, la espontaneidad y el placer. 
9.- La sociedad moderna se presenta como la articulación compleja de tres órdenes distintos: el tecno-económico, el regimen politico y la cultura. El orden tecno-económico  ó estructura social  (estructura socio-profesional, reparto de los bienes y servicios.) está regido por la racionalidad functional. El principio fundamental que regula la esfera del poder es la igualdad, la cual ya no se refiere a la igualdad de todos ante la ley, sino a la igualdad de medios, es decir la igualdad en oportunidades, a la salud, a la seguridad económica, participación en decisiones, es la edad de la democracia de participación.
10.-Hay una tensión estructural entre los tres órdenes, lo que lleva a una crisis espiritual y cultural en la sociedad moderna.


Y LA POSMODERNIDAD:
1.-La negación pierde su poder creativo, los artistas no hacen mas que reproducir y plagiar los grandes descubrimientos del primer tercio de siglo.
2.- Fase de declive de creatividad artística (D. Bell)
3.- Cultura cuyo objetivo es generar algo absolutamente distinto, pero se produce lo idéntico, lo estereotipado, una monótona repetición.
4.-La rebelión se convierte en procedimiento, la transgresión en ceremonia: vivimos el fin de la era del arte moderno.
5.-Lo posmoderno es el resultado de la hipertrofia de una cultura cuyo objetivo es la negación de cualquier orden estable.
En sus propias palabras: “El proceso de personalización procede de una perspectiva comparativa e histórica, designa la línea directriz, el sentido de lo nuevo, el tipo de organización y de control social que nos arranca del orden disciplinario-revolucionario convencional que prevaleció hasta los años cincuenta. Ruptura con la fase inaugural de las sociedades modernas, democráticas-disciplinarias, universalistas-rigoristas, ideológicas-coercitivas, tal es el sentido del proceso de personalización cuya asimilación a una estrategia de recambio del capital, aunque tenga aspecto humano, resulta absolutamente limitada”[6].
Tambien hay textos de André Gortz, “La utopía contra la modernidad”.
De los autores Colombianos relevo el de Jorge Orlando Melo, el de Fabio Giraldo.
La relectura es importante por qué la discusión no  está resuelta, los factores del debate y el análisis reverberan con más intensidad, la sociedad hedonista, las imposturas del capitalismo, los poderes enquistados y la crisis del sujeto frente a las servidumbres que le imponen tienen una vigencia perversa, peor aún, el pensamiento que se contra-pone a los totalitarismos políticos y del mercado parece ceder ante el poder de los mismos. Es necesario abrir estos debates de nuevo.



















[1] Fabio Giraldo Izaza y Fernando Viviescas. Carvajal. Editorial Norma. Compiladores
[2] Esta es la crítica del pensador Alemán a las nuevas maneras de entender el proyecto de la modernidad.
[3] Lyitard Jean Francos. “La posmodernidad”.
[4] HORKHEIMER,M. y ADORNO,T. "Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos Filosóficos", Madrid, 1994. p.51
[5] http://nuevastendenciasplasticasmarisol.blogspot.com.co/2013/09/modernidad-y-postmodernidad-la-era-del.html
[6] Gilíes Lipovetsky, La era del vacío; ensayos sobre el individualismo contemporáneo, Barcelona: Editorial Anagrama, 1983, p. 5.