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jueves, octubre 08, 2015

OJO AL JIBARO DE MARIO ARMANDO VALENCIA



En Colombia los trabajos de la academia no son divulgados con la importancia que merecen y muchos de ellos no sobrepasan el ámbito de los propios centros educativos, aparecen en las revistas académicas o en ediciones universitarias de muy poco tiraje,  lo que hace que se pierdan para el público en general y sean muchas veces solo pre-requisitos para obtener el título. Acercar estos textos al lector no académico es una labor necesaria, sobre todo cuando hay investigaciones como la presente, rigurosa, seria y  la cual constituye un aporte valioso desde la perspectiva crítica e histórica del arte, en un país como Colombia donde los trabajos de este talante prácticamente no le interesan a las grandes editoriales.
Esta es una tesis para obtener el doctorado sobre en estudios culturales de la universidad de la Universidad Simón Bolívar Sede Ecuador.  Mario  armando Valencia, es un filósofo  de la ciudad de Manizales Colombia, quien desde hace veinte años viene trabajando y haciendo una labor importante como estudioso y crítico de arte en el eje cafetero Colombia, escrutando todo lo que sucede en la región al respecto, su genealogía, interpretando los entuertos y complicaciones propios de una sociedad cerrada y elitista, la manera de producir y ver el arte, siempre articulando esta mirada con el soporte de las grandes escuelas de la crítica de occidente en el amplio espectro de sus discusiones y desciframientos. Mario no solo ha estudiado el arte de la región desde la perspectiva histórica, sus  problemas más emblemáticos desde lo creativo, en la producción, la forma en que se expresa, sino que ha fomentado y sembrado la formación de una crítica especializada a través de talleres y la propia academia. Actualmente está vinculado a la universidad del Cauca en una labor encomiable y llena de publicaciones y trabajos que iré divulgando.
El tema es especifico y centrado: ““OJO DE JIBARO, Conocimiento desde el tercer espacio visual, el escenario del Eje Cafetero colombiano”, constituye una investigación estructurada y desplegada en tres capítulos y en aproximadamente cuatrocientas páginas cuyo tema central gira en torno a las dinámicas de conocimiento desplegadas en el campo de los saberes y practicas visuales consideradas en relación con las artes plásticas del Eje cafetero colombiano, durante los últimos veinte años”[1].  Adelante precisa el autor con absoluta lucidez: “Desde un enfoque intercultural crítico, en dialogo con diversos pensamientos del sur global, la investigación expone y desarrolla en el primer capítulo las formas de codificación visual que han dado origen a las dinámicas de control de la mirada, desplegadas en el campo de las practicas realizadas desde y para la sensibilidad visual, operantes en este campo en dicha región de Colombia. Tal análisis se refiere a las instituciones, a los procesos, a los y las artistas y a los regímenes de producción de saberes-haceres que han moldeado la sensibilidad visual de la región y especialmente la configuración trascendental de sus modos de mirar en tres componentes: una mirada pura, una mirada sucia y una mirada limpia”. Nadie como Mario, conoce de manera real lo que pasa en esta materia en el eje cafetero, los laberintos propios de una sociedad muy especial, con unos tic específicos, muy particulares, los entrecruzamientos e intereses a que se somete el arte, manejado por una clase, repito elitista, quienes manejan todos los roles, asumen poseer la última palabra, la verdad y el derecho sobre ciertas expresiones, hasta ahora ( Me refiero a los últimos 20 años) apenas están entendiendo los avatares de una mundialización que paradójicamente se hace importante solo desde lo local, lo que los obliga a tomar posición, para re-interpretar todo lo construido y las maneras como se ha expresado y analizado el arte en esta parte del mundo, siempre desde la esclerótica de los saberes que han hecho importante a occidente, para entender cómo se articula con nuestra manera de mirar, exponer, interpretar y relevar, cual es la perspectiva estética en general.
Mario por ello es muy especifico:
“El resultado de la investigación es, entonces, no una historia del arte contemporáneo en el Eje Cafetero, ni una historia de las ideas estéticas contemporáneas de la región, ni tampoco un disciplinado trabajo de crítica de arte. Lo presentado aquí es un cuadro de crisis y fragmentos, de discontinuidades y contrastes, de alternancias y yuxtaposiciones que he configurado como una policromía des-armónica, en diálogo necesario, casi obligado y complejo, de los saberes/haceres que rigen nuestras nociones de visualidad y belleza en el momento actual. En consecuencia, esta investigación no hace un recorrido histórico lineal y totalizante del origen, evolución y desarrollo de procesos, sino se sitúa frente a las realidades existentes y, a partir de ellas, emprende un análisis y una arquitectónica sobre los elementos centrales constitutivos de las prácticas artísticas simultáneamente localizadas”.  Renato Ortiz, en el texto “Modernidad-mundo-identidades, categoriza, algunos conceptos sobre cultura, que se pueden tras-polar, a la presente preocupación sobre el arte, en lo referente a las identidades, que fungen como a soporte o enunciado de suma importancia para poder contextualizar los enrutamientos teóricos asumidos: “La cultura está marcada por la función integradora, que conforma a los individuos a las exigencias de la sociedad. Personalidad y cultura pueden ser aprehendidas en su articulación visceral. Por lo tanto, esta capacidad de cobertura se limita a un territorio físico: Las sociedades primitivas poseen fronteras bien delineadas. Esto significa que al interior de su territorialidad, toda cultura es una e indivisa. Ella se distingue de otras y se define por una centralidad particular. Por eso, la literatura antropológica va preocuparse por la insularidad”[2]. Sobra decir, que esta singularidad es en el fondo la preocupación central de Mario. Los ejes que la articulan son: “1) Modos, formas y procesos de producción, circulación, exhibición y consumo; 2) Naturaleza de las prácticas; y, 3) Concepción de la investigación”[3]. Es imposible hacer esta mirada sin conocer el marco de tensiones que se dan a nivel social en el ámbito de las expresiones artísticas,  anclajes que desde una sociología nunca pueden ser descartados, pues son vitales para entender lo que sucede en la creación-producción e interpretación del arte, que tiene particularidades que  la hacen imprescindible.
Cuál es el método: "La investigación se gesta desde la exploración profunda y autoconsciente de ese lugar de enunciación (incluidos los desplazamientos, articulaciones y agenciamientos que toda cultura viva supone) y de la reflexión subsiguiente sobre todo el cúmulo de vivencias experimentadas directamente en los últimos veinte años (1990-2010). Para su concreción académica nos basamos en los diversos recursos que los Estudios Culturales Latinoamericanos provee para estos casos: la indagación a fondo de la memoria, el reconocimiento de las realidades propias y sus saberes para producir, a partir de ello, teoría en el enfrentamiento con los traumas y dolores histórico-estructurales, producto de las negaciones sociales y epistémicas, el reconocimiento del otro, aún en las más absoluta diferencia, la comunión en la desesperanza y en la esperanza para tramitar culturalmente la desazón y la indignación que en muchos momentos acompaña nuestra búsqueda”. Enrique Dussel, juega un papel de suma importancia en este trabajo, en sus teorías se sustenta parte de la investigación"[4]. En la reseña aparecida en el portal de la universidad del Cauca hay una síntesis muy clara: “El libro revela, además, la presencia de tres modos de saber-hacer estético-visuales en tensión crítica-creativa: el modo de la caja negra, el modelo de la caja de cristal y el modelo abierto crítico. El texto muestra que estos tres hilos narrativos responden a su vez a tres miradas distintas yuxtapuestas y en tensión que sustentan tres concepciones estructuralmente diferentes de nociones y prácticas artísticas: la mirada pura, la mirada sucia y la mirada limpia”. Esto nos permite tener una idea de lo serio de la estructura del texto. Ahora la pregunta curiosa es: cuál es el ojo del Jíbaro. Este termino de tantas connotaciones en el caribe nuestro, no es una apuesta banal a una sonoridad puesta como un interrogante, astucia de un poeta que encubre una parte esencial de su ser, de su formación, en estas elucubraciones rigurosas de la academia, es más bien el usufructo de quien conoce el carácter del Jibaro, el ojo, la mirada desconfiada, ese ser que otea más allá del canon, el análisis sobrepasa a la propia genealogía que la anticipa como a priori, vital, pero no la única. Esto es parte de lo que hace este trabajo tan excepcional.
Este apenas es un abre-bocas de un análisis que amerita mucho más amplitud. De este trabajo el acápite tres, del capítulo dos me parece de una hondura emblemática, denominado: Lo abierto crítico: “Tramos y trochas”. No cabe duda, que es preciso hacer otra nota sobre la presente investigación.



















[1] Página 4, Ojo de Jibaro, Tesis de Doctorado, universidad Simon Bolivar, sede Ecuador.
[2] El autor está citando a Colima
[3] Ibidem Pág. 14
[4] Así mismo procedo en el segundo capítulo, donde me valgo de las metáforas
de “la caja negra”, “la caja de cristal” y de la unidad de análisis “modelo abierto
crítico”, todas propuestas por Enrique Dussel.

miércoles, septiembre 30, 2015

LOS ACUERDOS DE LA HABANA LLEGAN A UN PUNTO DE NO RETORNO

He tomado buena información de la página del periódico “El tiempo” con el único fin de dejar en claro las definiciones de lo acordado en la Habana entre las partes y los mecanismos de aplicación de los mismos, de su implementación, por la importancia que tienen para Colombia.

Hay consenso en todos los niveles, incluso para la oposición radical al proceso, que lo ocurrido la semana pasada en la Habana constituye el hecho político más importante en los últimos 50 años en Colombia,
Se firmó  entre el Gobierno y la FARC el sistema de justicia que se aplicará al acuerdo final, el cual constituye una herramienta para cualquier conflicto de este tipo, con el atributo que se extiende a todos los reincorporados en igual situación: Un modelo de justicia transaccional, la creación de una jurisdicción especial que se encargará de juzgarlos; quedó delineado que pasará con los delitos de lesa humanidad y como se pagarán las penas al respecto; se establecieron los tiempos límites de las penas, quedando claro que el eje incorporado en el proceso es la búsqueda la verdad y el resarcimiento de las víctimas; este será el  grado cero que nos permitirá comenzar la reinserción, los mecanismos de ratificación y la implementación de los acuerdos.
“Sobre la base de proporcionar la máxima compensación a las víctimas del conflicto armado, cumplir los estándares de la justicia internacional y, al tiempo, facilitar la dejación de armas de las Farc, el acuerdo sobre justicia que hicieron público el Gobierno y esta guerrilla incluye, en primer lugar, una restricción efectiva de libertad para los autores de delitos atroces, pero en condiciones especiales. Estas todavía no se han definido.
el acuerdo integra un componente de justicia restaurativa. Se traducirá, por ejemplo, en el trabajo de los guerrilleros en el desminado humanitario y la sustitución de cultivos ilícitos.

Para hacer efectivo el acuerdo sobre justicia se crea una Jurisdicción Especial para la Paz, cuya misión, como dice textualmente el acuerdo, es “satisfacer el derecho de las víctimas a la justicia, obtener verdad para la sociedad colombiana, contribuir a la reparación de las víctimas, contribuir a luchar contra la impunidad, otorgar seguridad jurídica a quienes participaron de manera directa o indirecta en el conflicto armado y contribuir al logro de una paz estable y duradera”.

Esta instancia, integrada por magistrados colombianos y que podría tener una participación minoritaria de extranjeros, tendrá salas de justicias y un tribunal. Investigarán, juzgarán e impondrán las sanciones a los autores de los crímenes graves.

El punto de partida de la restricción de la libertad son mínimo 5 años y máximo 8, pero con variaciones que dependerán de si la persona investigada admite su responsabilidad de manera temprana o más tarde, repara las víctimas y se compromete a no repetir sus actuaciones.

Está claro que las Farc pueden acceder a este sistema de justicia cuando dejen las armas. Esto, según el acuerdo divulgado, “deberá comenzar a más tardar 60 días después de la firma del acuerdo final de paz”.

La Jurisdicción Especial para la Paz también tendrá competencia sobre agentes del Estado y otros responsables directos o indirectos del conflicto armado, como financiadores o colaboradores de los grupos armados ilegales.

Finalmente, por supuesto, para recibir el tratamiento especial penal, el investigado deberá participar en las medidas de justicia transicional. En primer lugar tendrá que acudir a la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, que ya fue acordada, y en segundo lugar tendrá que reparar.

Los puntos del acuerdo

1. Tribunal especial para juzgar a los autores de delitos graves

Este tribunal, junto con unas salas de justicia, conformará la Jurisdicción Especial para la Paz acordada por el Gobierno y las Farc para que investigue, juzgue y condene a los autores de delitos graves. Aquí entran los de lesa humanidad, el genocidio y crímenes de guerra graves.

Esta jurisdicción deberá concentrarse en los casos más graves y representativos del conflicto armado. Los magistrados serán elegidos por Gobierno y Farc.

2. Amnistía para delitos políticos y conexos, tras el fin de hostilidades

Llegado el momento habrá una ley de amnistía para los guerrilleros que solo pueden ser acusados de rebelión y de delitos que se consideren conexos al alzamiento en armas. Este es un punto todavía por definir.

En todo caso, como queda claro, ningún responsable de delito atroz, de lesa humanidad o crimen de guerra grave elegido por el tribunal para investigación será cubierto por la amnistía (perdón y olvido) o el indulto (perdón de la pena). Entre otras cosas, porque en las leyes internacionales las amnistías y los indultos para delitos graves están proscritos. Por otro lado, se trata de dar satisfacción a las víctimas.

3. Restricción de libertad y trabajos para las comunidades, los dos componentes de la sanción a máximos responsables

Siempre y cuando los autores de los delitos graves investigados por la Jurisdicción Especial para La Paz reconozcan su responsabilidad, tendrán una sanción que incluye dos componentes: uno de restricción de libertad y otro de trabajos, obras y actividades que contribuyan a la reparación de las víctimas. Un ejemplo de esto, como ha dicho EL TIEMPO, es la participación de los guerrilleros juzgados en la construcción de infraestructura para las comunidades.

4. El tribunal podrá actuar sobre máximos responsables de las Farc, agentes del Estado y otros que hayan participado de manera indirecta en el conflicto armado.

Como es obvio, la Jurisdicción Especial para la Paz actuará sobre los máximos responsables de crímenes graves dentro de las Farc, pero también sobre los agentes del Estado involucrados en delitos “cometidos en el contexto y en razón del conflicto, en especial respecto de los casos más graves y representativos”.
Incluso, tendrá competencia sobre otros responsables de la guerra que ha vivido Colombia. Actuará, según dice el acuerdo hecho público ayer, “respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno”. En este sentido, la competencia de la Jurisdicción Especial para la Paz alcanza a quienes no han combatido, pero que, por ejemplo, han financiado grupos armados ilegales, como los paramilitares.

5. Decir verdad, reparar y no repetir, condiciones para trato especial

Ni los guerrilleros de las Farc, ni los otros responsables de delitos graves, incluidos agentes estatales, podrán acceder a la Jurisdicción Especial para la Paz si no se comprometen a contar la verdad sobre su participación en el conflicto armado. Como dice el acuerdo sobre justicia anunciado ayer desde La Habana, esto se aplica a quienes participaron directa e indirectamente en la guerra.

Así serán las penas diferenciadas

De 5 a 8 años de restricción de la libertad. Para quienes reconozcan su responsabilidad de manera temprana por los delitos más graves. La restricción debe permitir el cumplimiento de los trabajos de reparación como el desminado y la sustitución de cultivos.

De 5 a 8 años en una cárcel ordinaria. Para quienes reconozcan su responsabilidad tardíamente, siempre que sea antes de la sentencia.

Hasta 20 años en una cárcel ordinaria. Para quienes no reconozcan su responsabilidad y sean declarados culpables por el Tribunal para la Paz.

Situación de quienes hayan participado de manera directa o indirecta en el conflicto y no sean amnistiados o indultados ni juzgados por el Tribunal para la Paz será definida.

Estos casos serán definidos también por la Jurisdicción especial para la Paz.

En todos los casos las sanciones se graduarán de acuerdo con el nivel de participación determinante del investigado.

Militares condenados podrían bajar penas

Varios aspectos claves del cuarto acuerdo de la Mesa de La Habana deberán ser definidos en diferentes escenarios. En todo caso, como lo reiteró ayer el presidente Juan Manuel Santos, los colombianos irán a las urnas para refrendar lo pactado con las Farc.

¿Quiénes estarían en la órbita de la nueva jurisdicción de Justicia Especial para la paz?

El acuerdo establece que serían “quienes hayan participado de manera directa o indirecta en el conflicto armado, de manera diferenciada, equitativa, equilibrada, simultánea y simétrica, incluyendo a los miembros de las Farc, los agentes del Estado y terceros que hayan financiado o colaborado con grupos armados, entre otros”. El fiscal Eduardo Montealegre dijo ayer que las Farc serían responsables de unos 38.000 crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, por los que están investigados en este momento 16.000 de sus miembros, incluido todo el secretariado de esa guerrilla. La competencia de la nueva justicia sobre los agentes del Estado y sobre los civiles se anticipa como uno de los puntos más álgidos en los próximos meses. El acuerdo establece que las ONG de Derechos Humanos tendrán iniciativa para promover el inicio de procesos en la nueva jurisdiccción de paz.

¿Habrá amnistía e indulto amplios para guerrilleros?

Sí. Según el acuerdo, se tramitará una amnistía (se borran procesos en curso) o indulto (perdón de condenas) “por delitos políticos y conexos”. El alcance de la conexidad del delito político, eventualmente sobre el narcotráfico, será llevado al Congreso a través de una ley.

¿Cuáles serán los requisitos para acceder a las penas alternativas?

En el caso de los guerrilleros que primero dejen las armas, como requisito infaltable. A quien reincida, dijo el presidente Santos, “le caerá todo el peso de la ley”. Como ocurrió en Justicia y Paz con los paramilitares, el que no confiese recibirá condenas de hasta de 20 años e irá a cárceles comunes. Y el que confiese, pero tarde, tendrá pena alternativa mas no reclusión especial.

¿Los militares condenados podrían acogerse a la nueva jurisdicción y a las penas alternativas?

Sí. Los nuevos tribunales cobijan todos los casos relacionados con “los delitos cometidos en el contexto y en razón del conflicto armado, en particular los más graves y representativos”. Este aparte es significativo porque asegura que los miembros de las Farc ya condenados puedan acogerse a las penas alternativas, pero abre la misma posibilidad para altos miembros de la Fuerza Pública que han sido condenados hasta a 35 años por omisión u acción en casos de masacres y ejecuciones extrajudiciales. Una vez más, la verdad plena sobre lo que hicieron en la guerra será el pasaporte a ese beneficio”.
“Las conversaciones entre el gobierno colombiano y los grupos armados insurgentes con miras a acabar el conflicto armado entre las partes han sido varias. Desde la presidencia de Belisario Betancur ha existido acercamientos firmes con las guerrillas colombianas e, incluso, en 1989, se desmovilizó la guerrilla del M-19. La última hasta el momento había sido en San Vicente del Caguán, durante la fallida zona de despeje en la presidencia de Andrés Pastrana. En la presidencia de Juan Manuel Santos se reiniciaron los diálogos con las Farc”. Con la excepcion de la actual, todas colapsaron, por razones que no cabe traer a cuento ahora. El acuerdo al que el Gobierno y las Farc llegaron este miércoles en materia de justicia marca un hito trascendental en los diálogos con esa guerrilla en La Habana, pues aunque no es el último punto de la agenda, sí deja una ruta clara para que ese grupo ilegal acepte y asuma su responsabilidad por los crímenes que ha cometido y a su vez avance en la dejación de las armas. A continuación, un repaso por los asuntos esenciales de los otros temas que a lo largo de los últimos tres años se han acordado en Cuba.

DESARROLLO AGRARIO

Habrá un fondo para democratizar el acceso a las tierras que saldrá de las extinciones de dominio contra narcos y otros grupos ilegales, de la recuperación de baldíos del Estado de los que se habían apropiado algunas personas, de hectáreas que quedarán luego de la delimitación de la reserva forestal, de algunas inexplotadas y, en casos extremos, de la expropiación con indemnización. En el punto agrario lo grueso del acuerdo con las Farc es este fondo de tierras, un censo de la propiedad rural para que se pague lo justo por propiedades que hoy tienen prediales irrisorios y la inversión en infraestructura, salud, educación y vivienda en el campo, con el fin de acortar la brecha entre las zonas rurales y urbanas del país.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA

Habrá curules especiales y transitorias en la Cámara de Representantes para las zonas de conflicto y se mantendrá la personería jurídica de movimientos que no alcancen el umbral electoral, con el fin de que los que nazcan tras el proceso de paz tengan tiempo para darse a conocer. Por supuesto, son fundamentales en este punto las garantías para la oposición, que deben quedar consagradas en un estatuto, y las garantías de seguridad. Precisamente, uno de los detalles a la hora de poner en práctica el acuerdo sobre participación política tiene que ver con la seguridad de las personas que la ejerzan o incursionen en ella a partir del acuerdo de paz, lo que, como es obvio, incluye a las Farc desarmadas. Además del esquema de protección personal, se acordó que ciudadanos de las regiones donde los dirigentes hagan política “coadyuven” en la prestación de la seguridad. “Será a través de un sistema integral de seguridad manejado por el Estado”, explicó De la Calle cuando se dieron a conocer los textos completos de los acuerdos para despejar dudas de quienes suponen que será manejado por exguerrilleros.

DROGAS ILÍCITAS

Uno de los detalles principales en este punto tiene que ver con la manutención de los cultivadores y recolectores de hoja de coca durante la transición a los cultivos legales. Según lo consignado en el acuerdo, la guerrilla propone que sea por dos años y el Gobierno, por seis meses. Independientemente de lo que definan, “se tiene que dar de comer a los que sustituyen mientras establecen cultivos de pancoger”, afirmó De la Calle. Ante las dudas de muchos, el jefe de los negociadores del Gobierno afirmó que “todo lo pactado con las Farc es conveniente para el país, incluso si no hay proceso de paz”. Explicó que los acuerdos no están hechos para esta guerrilla, sino para los colombianos, pues lo que pase explícitamente con los miembros de las Farc será tema del tercer punto de la agenda y último de la negociación, que es el fin del conflicto. En últimas, serán los hechos de las Farc desarmadas los que definan hasta dónde llegarán los beneficios.

En la agenda del proceso de paz aún quedan por discutir los puntos de víctimas (aunque el acuerdo de justicia ya contempla la participación de ellas al momento de establecer castigos para los victimarios), la implementación, verificación y refrendación de los acuerdos y el fin del conflicto.








sábado, septiembre 12, 2015

AMIGOS CON DERECHO A INJURIA PHILIP LARKIN Y KINGSLEY AMIS BLOG DE PATRICIO PRON


Cuando aparece un texto que amerita por su calidad que sea reproducido, suponemos con la anuencia tacita del autor, es un deber divulgarlo, como sucede con este artículo, aparecido en su blog en “El País” de España. Patricio Pron es uno de los escritores más lúcidos que conozco, innovador de sobremanera y enamorado de la buena literatura. Escribe con mucho rigor, sus artículos no solo generan un dialogo permanente con la literatura, sino que incitan a la lectura y siempre traen valiosos aportes, su prosa es impecable, cuidadosa. Le leo con asiduidad. Espero lo disfruten como lo hice, pues me evocó dos escritores, que empecé a conocer a través de Martin Amis, en un libro publicado por Anagrama, llamado Experiencia y que hoy hacen parte de mi universo.



"Follador P. A. Larkin, calle Sodomita 49, Chico Excremento (Adjunto Primer O.J.E.T.E.); Remite Metededo, Línea del Monte, Campo Cagarro, La Raja". La dirección no existe, por supuesto: es uno de esos inventos maliciosos que Kingsley Amis incluía en su correspondencia con Philip Larkin y provocaban en ambos una alegría infantil.

Larkin y Amis se habían conocido en el prestigioso St. John's College de Oxford en abril de 1941. "Cuando se conocieron", afirmó en una ocasión Martin Amis, el brillante hijo novelista de Kingsley, "los dos tuvieron la impresión de que por fin habían encontrado alguien más brillante que ellos mismos". Kingsley había nacido en el sur de Londres en 1922; Larkin, en Coventry ese mismo año. Ambos deseaban convertirse (y lo conseguirían, por supuesto) en escritores importantes, pero, al margen de este propósito, había pocas cosas que tuvieran en común: la educación en Oxford, el interés por la poesía y el jazz, el desprecio a la fatuidad no sólo en literatura y el amor por el alcohol, que a Larkin le inspiraría algunos poemas como "Estudio de los hábitos de lectura" y "Compasión en blanco mayor" y a Amis todo un libro, Sobrebeber (sic), también publicado recientemente en español.

Las diferencias entre ambos, por otra parte, eran evidentes, y se harían más visibles con el tiempo. Amis se casó dos veces y tuvo tres hijos; Larkin nunca se casó, y buena parte de su obra está destinada a denunciar ambas cosas: sus poemas "Egoísta es el hombre" ("Nadie puede negar, no, / que Arnold es menos egoísta que yo. / Se casó con una mujer para que no se le fuera / y ahora la tiene allí hasta que se muera"), "Llévese uno para los niños" ("Un juguete vivo es siempre una novedad, / pero al final uno también se cansa") y su célebre "Sea este el verso", que comienza con la frase "Bien que te joden tus padres" y culmina aconsejando "Escapa lo antes que puedas / y no tengas hijos".

Las carreras literarias de los dos también presentan diferencias sustanciales. Amis disfrutó del éxito desde la publicación de su primera novela, la hilarante Lucky Jim (1954), que llevó a la crítica especializada a asociarlo al movimiento literario de moda, el de los radicales Angry Young Men o "Jóvenes Enfurecidos". Larkin, a pesar de la aceptación inicial de sus (magníficas) novelas Jill (1946) y Una chica en invierno (1947), se convirtió en un poeta enormemente respetado pero no especialmente exitoso comercialmente, a lo que contribuyó el hecho de que nunca vivió en Londres: mientras, allí, Amis iba de cóctel en cóctel, haciendo y destruyendo reputaciones, Larkin ordenaba libros en alguna biblioteca universitaria en Belfast o Hull. Mientras Amis viajaba por el mundo (un poco a la manera del espía James Bond, que tanto le gustaba y para el que escribió una novela con pseudónimo, Colonel Sun), Larkin seguía en Hull y escribía una poesía de tono menor, deliberadamente provinciana. Al tiempo que Amis ganaba una considerable cantidad de dinero, y presumía de ello, Larkin vivía en una habitación sin lujos. Mientras Amis parecía incansable (siete libros de poemas, veintiséis novelas, tres libros de relatos, once libros de no ficción), Larkin se agotó o creyó agotarse después de haber publicado tan sólo las dos novelas antes mencionadas, una selección de ensayos y cinco libros de poemas, incluyendo los fundamentales Engaños (1955), Las bodas de Pentecostés (1964) y Ventanas altas (1974). De hecho, cuando se le quiso hacer el mayor honor que puede recibir un poeta inglés, el de ocupar el puesto de poeta laureado, lo rechazó afirmando que "el impulso de escribir poemas me abandonó hace siete años, periodo en el cual no he escrito prácticamente nada. Naturalmente es una decepción, pero prefiero no escribir poemas a escribir poemas malos". Amis, por su parte, no rechazó la Orden del Imperio Británico cuando ésta se le ofreció en 1981.

Las amistades entre escritores nunca son fáciles de explicar, no están exentas de rispideces y, por lo general, acaban en desastre. En sus cartas a Mónica Jones (lo más parecido que tuvo a una relación estable), Larkin se queja permanentemente de Amis: de que sus visitas son extenuantes, de que su casa está sucia, de que no reconoce públicamente su aporte a los libros con los que lo ha ayudado, de que es un tacaño, de que bebe mucho ("el sábado fuimos a Dublín, bebimos todo el camino hasta allí, allí, y todo el camino de regreso: todavía me estoy recuperando", le cuenta en 1951), de que es fatuo. "No es su éxito lo que me molesta más, sino su inmunidad a las preocupaciones y al trabajo duro, aunque su éxito también me molesta", escribe en 1956, y agrega: "No me sorprende que pueda escribir".

A pesar de todo ello, muy pocas amistades entre escritores han tenido la importancia para sus protagonistas como la que tuvieron la de Larkin y Amis: el primero sometía sus poemas a la opinión del segundo antes de darlos a la imprenta, y Amis solía hacer lo mismo con sus libros. En 1953 Larkin le cuenta a Mónica: "Kingsley me ha enviado un montón de mecanografía diciendo que, ya que Reading quiere publicarle un libro de poemas, por qué no se los selecciono, los mejoro, los arreglo y pienso un título". No es necesario decir que Larkin lo hizo, y que Amis hizo cosas similares por los libros de su amigo bibliotecario.

La publicación simultánea de los Cuentos completos de Amis y Una chica en invierno de Larkin parece una buena oportunidad para recordar esa amistad y el hecho de que no siempre las relaciones entre escritores son peligrosas. Amis murió en 1995; en los últimos años de su vida había regresado con su primera esposa, con cuyo marido se vio también obligado a convivir. Larkin podría haber escrito un magnífico poema acerca de este matrimonio de tres ancianos, y Amis le hubiese respondido con un exabrupto de los suyos, pero Larkin había muerto en 1985 y Amis, esta vez, no tenía su dirección ni podía inventársela.



DATOS BIOGRÁFICOS DE PATRICIO PRON

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010), Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y La vida interior de las plantas de interior (2013), así como de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera(2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que ha sido traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés, alemán y chino. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones como The Paris Review, Zoetrope y Michigan Quaterly Review (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España), entre otros. La revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español de su generación. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania). En la actualidad vive en Madrid. Sus dos últimos libros son Nosotros caminamos en sueños y El libro tachado. Prácticas de la negación y del silencio en la crisis de la literatura, ambos de 2014.   
Fotografía: Giorgia Fanelli





sábado, agosto 29, 2015

LA CAOTICA SITUACION DE VENEZUELA


Este país pertenece al gremio de las dictaduras populares, aquellas donde el mandatario una vez llegado al poder por la vía democrática,  en unas elecciones limpias, basado en las decisiones que imponen las mayorías, realiza una serie de reformas legislativas que lo atornillan a la silla presidencial eternamente: Reelección, manejo del poder legislativo, manipulación de los organismos de control y facultades extraordinarias que lo convierten en un reyezuelo, lo que le permiten torcerle el cuello a la constitución hasta terminar siendo el absoluto dueño del estado. La falta de respeto a las minorías es el pan de cada día de estas dictaduras, la estancia en el poder del mandatario está alcahueteada por las fuerzas militares, que siempre terminan como un aliado perverso, encubriendo toda clase de maniobras espurias, basados en coimas y la feudalización del poder. Esto fue lo que pasó y pasa con Venezuela, que cayó en la peor de las dictaduras, pues ni siquiera hay un marco ideológico serio que respalde tanta torpeza y atropello. Chávez, quien fue un hombre carismático, pero dictador al fin y al cabo, que alguna vez pensó fungir como el gran líder latinoamericano contra el imperio, como el solía denominar a los Estados Unidos, fue poco a poco des-institucionalizando al país, prácticamente acabó con la economía de mercado, el derecho a la propiedad, la libertad de expresión, hizo nacionalizaciones a granel sin ningún proceso administrativo, más bien arbitrario, por esta vía se fue tomando todas las instancias del país: Banca, medios de comunicación, la educación, el comercio, la industria, ni siquiera para entregarlos a algún ente administrativo que los manejará con algún propósito útil, en cambio las fue abandonando, cada fabrica, comercio o medio nacionalizado se dejaron al garete, hoy se puede afirmar categóricamente: no hay industria, ni comercio, la capacidad empresarial está totalmente minada, el país real vive del estado, en una inercia absoluta.
Está concentración del poder le permitió ir creando feudos y micro-poderes entregados a sus aúlicos, a sus compinches, la única manera de sobrevivir, convirtiendo al estado en una telaraña de pequeños reyes, la corrupción de la nueva clase rica del país, que controla pequeñas instancias, vitales todas, llegó a unos niveles aberrantes, crece como una ola de nieve incontrolable, se salió de madre, ya nadie es capaz de parar este tsunami.
Frente a esta situación, a las portas de unas elecciones legislativas, en medio de una crisis económica sin parangón alguno, pues ya no hay ni comida, las colas para obtener alimentos son interminables, el mandatario decidió recurrir a crear cortinas de humo, para mitigar la situación y ganar tiempo, pues entiende que podría perderlas. El presidente Maduro, que paradójicamente nació en Colombia, decidió cerrar varios pasos fronterizos con este país, recurriendo al atropello y atentando contra poblaciones de emigrantes colombianos muy vulnerables, acusándolas de paramilitares, sacándolos como delincuentes, sin ningún proceso ni protocolo alguno.
Extraña el silencio de los demás países latinoamericanos, la falta de manejo a la situación por parte del mandatario Colombiano y la actitud pasiva del gobierno americano, quien no ha emitido ningún pronunciamiento al respecto. Es un hecho que este es el peor síntoma de la grave crisis del país Venezolano y nadie sabe cómo ira a terminar la misma, es un misterio por el entrecruzamiento de poderes en que está convertido el estado. Espero que salgan de la mejor manera y pueda  volver a ser la democracia que alguna vez tuvieron, ojala no corran ríos de sangre, pues la situación no se ve nada bien.





     






jueves, agosto 20, 2015

LA SITUACIÓN GRAVE DEL PERIODISMO MEXICANO

Encontraron al fotoperiodista Rubén Espinosa, torturado y sin vida, junto con la activista de los derechos humanos, Nadia Vera y otras tres mujeres. Son 14 los periodistas asesinados en el estado sureño de Veracruz, para no hablar de lo que pasa en todo el país. El gobernador Javier Duarte ha amenazado a otros reporteros, lo que resulta ser un oprobio imperdonable, condenable desde todos los puntos de vista, pese a la gravedad de los hechos, hasta ahora no pasa nada en el estado. la inercia del gobierno federal es peor, deja muy mal al presidente, que no demuestra voluntad y  vehemencia para enfrentar al narcotráfico que definitivamente se salió de madre.
México está en una situación muy difícil. El narcotráfico es un poder que maneja los hilos del estado y la sociedad con absoluta libertad amparado en el dinero sucio, que corre a raudales y las organizaciones criminales, que hacen lo que quieren, de la peor manera, llenando de sangre la totalidad del territorio, situación que no se le ve salida alguna, debido a la corrupción rampante y descarada de las autoridades.
Latinoamérica no ha sido solidaria con este país hermano. Se les olvido a los gobernantes que este es un delito que afecta a toda América y el mundo, aislarse resulta imposible, pues responde a redes consolidadas, donde existen grados de dependencia muy marcados entre la producción, la preparación del producto final,  la circulación y el lavado de dineros a través del sistema financiero, quien es el que se queda con la plata, los banqueros para decirlo con absoluta claridad, están metidos hasta los tuétanos, son los más perversos.
El periodismo es fundamental para toda democracia, México vive históricamente su peor momento, su ejercicio resulta imposible y la libertad de prensa simplemente no existe. la impotencia del estado es total, nadie sabe en qué parará este galimatías.

Desde este blog, expreso mi solidaridad con los periodistas de México y espero que realmente las cosas empiecen a cambiar.





sábado, agosto 08, 2015

EL CIUDADANO DEL SIGLO XXI

Nunca antes la brecha generacional fue tan amplia como hoy. Entre dos generaciones, la diferencia es abismal, no hay reconocimiento alguno. Es más, la distancia entre personas con diferencias muy cortas de edad, es como un océano, la conexión entre ellas es nula. Realmente las enlaza sus derechos y el reconocimiento de la ley, eso que solemos llamar, la ciudadanía, la cual en medio de la apertura, la globalización, la revolución de la tecnologías de la información y el conocimiento, constituye la realidad tangible, cualquier otra es muy irreal, ésta conecta al ciudadano con la sociedad y el estado, es un hecho que está relación estamos lejos de descifrarla en su totalidad, en sus múltiples acepciones, sobre todo desde la perspectiva del sujeto, de sus afectaciones.
Las generaciones de hoy no les interesa el pasado y las conexiones con su  entorno son muy frágiles, la red a hecho que no estén en ningún lugar y esta realidad logró que el sentido de pertenencia con el entorno, sea débil y sufra de la misma epidemia. Hoy la historia no existe para ellos, solo existe el ahora.  Esto me recuerda las críticas de Nietzsche al sujeto moderno, recuerdo que eran muy fuertes: “El sujeto moderno, como noúme no o razón pura, es una idea ficticia transformada por obra de la mente humana en la máxima realidad de la modernidad. La naturaleza que da, de esa forma, despreciada y minimizada axiológica y ontológicamente. Su modelo de hombre será, por el contrario, aquél que diga sí a la naturaleza y a la vida, y acepte serenamente el amor fati o el destino.  Antonio Estévez, en la red, explica este aspecto del filósofo Alemán: El sujeto se ha convertido, en su empeño por negar la Naturaleza a la que pertenece, en razón pura, es decir, en una realidad abstracta o noúme no metafísico que ha perdido y está privada de una firme y sagrada casa solariega”[1].
La ciudadanía, eso que liga al sujeto a un estado, que de hecho constituye la vinculación a unos deberes, a unos derechos, de la cual nace toda su relación con la sociedad y que le permite desde lo legal, el desarrollo de su individualidad desde una racionalidad previamente constituida, está lejos de ser comprendida hoy en su totalidad.
Kant, definió la Ilustración como la salida del ser humano de la minoría de edad intelectual, el cual empieza a pensar por sí mismo y asume desde esta revolución, una relación con el estado y la sociedad, que puede cuestionar desde la razón, pues ya no existen los poderes absolutos. A los derechos humanos, al reconocimiento de unos universales, al empoderamiento del estado nación, se le agrega la revolución tecnológica y el aparecimiento de los movimientos sociales, que produjeron una ola de reconocimientos de  derechos colectivos de la clase trabajadora a lo largo de todo el siglo XX, quien no solo reclamó estos, sino que se convirtieron en sujetos políticos con aspiraciones de poder. Fue una época de batallas totales en pro de la clase trabajadora, de utopías y de esperanzas.
Con la caída del muro de Berlín, el fracaso del socialismo en la Europa del este, la consolidación del neoliberalismo y el capitalismo voraz, y la revolución tecnológica, aparece una generación, centrada en su individualidad, esta no se conecta para nada con el colectivo y menos con la historia, solo atiende lo mediático, que corresponde a leyes muy propias, para nada le interesan los proceso comunitarios, no tiene sentido de la solidaridad. A esto se le suma perversamente, que nadie agrupa, no existen colectivos fuertes, los partidos políticos no atraen y solo funge el sujeto deseante, sometido felizmente e inercialmente a la sociedad de consumo, realidad que lo avasalla y lo somete, la red juega un papel relevante en este sentido.
El individuo, está inmerso en un mundo virtual, que le proporciona una aparente seguridad, que realmente no existe, esta situación, que el ciudadano padece pero no comprende, cargada de simulaciones donde la copia es más importante que el original, constituye el afianzamiento a una prospectiva que le brinda el norte total a su vida, el teléfono es un adminiculo sobre el cual se desarrollan todas estas imposiciones materiales e ideológicas, sólo cuando está conectado, supone que existe. Zizet, en un libro de mucha controversia, denominado el “Desierto de lo real”, lo describe con magistral lucidez:
“En el mercado actual, encontramos toda una serie de productos libres de sus propiedades perjudiciales: café sin cafeína, nata sin grasa, cerveza sin alcohol ... Y la lista es larga: ¿no podríamos considerar el sexo virtual como sexo sin sexo, la teoría de Colin Powell de la guerra sin bajas (en nuestro bando, por supuesto) como guerra sin guerra, la redefinición contemporánea de la política como el arte de la administración experta como política sin política, hasta llegar al multiculturalismo liberal y tolerante de hoy en día como experiencia del Otro sin su Otredad (el otro idealizado que baila bailes fascinantes y tiene una visión ecológica y holística de la realidad, mientras que costumbres como la de pegar a las mujeres las dejamos a un lado...)? La realidad virtual se limita a generalizar el procedimiento ofreciendo un producto carente de substancia: proporciona la misma realidad sin substancia, sin el núcleo duro de lo Real; exactamente del mismo modo en el que el café descafeinado huele y sabe a café sin ser café de verdad, la realidad virtual se experimenta como realidad sin serlo”.
La racionalidad que soporta la relación del individuo con el estado y la sociedad, que ha sido seriamente estudiada: Weber, Adorno, Habermas, Sartori, Rawls, entre otros, requiere ser explicitada con más profundidad, atendiendo a realidades que hoy son contundentes, como la administración de las decisiones y el destino desde la red. Textos como “Facticidad y validez”, de Habermas, adquieren mucha vigencia, pues pueden ser un manera de volver a estudiar la ciudadanía moderna. Es necesario realizar la mirada sociológica y el desciframiento de la psicología del sujeto del siglo XXI, que no es fácil. El derecho constitucional y la jurisprudencia la definen con absoluta claridad, pero es en la psicología del sujeto donde debemos indagar con insistencia. Que piensa una persona en la era digital, cuales son los criterios que configuran en la relación con el estado, la sociedad y el estado, para no hablar de la nación como concepto sociológico, en una estructura social dominada por el mercado, donde  es imposible saber quién nos habla.
Zizet remata su afirmación con este ejemplo: “Para la gran mayoría del público, las explosiones del World Trade Center fueron acontecimientos televisivos, y es que, mientras mirábamos las tan repetidas imágenes de la gente aterrorizada corriendo hacia la cámara ante una nube inmensa de polvo procedente de la torre que se derrumbaba, acaso no recordaba el encuadre de la toma las escenas de catástrofes de las películas?, :no parecía un efecto especial que dejaba anticuados a todos los demás, ya que, como sabía jeremy Bentham, la realidad es la mejor apariencia de sí misma?. La pregunta es en qué estamos.











[1] El sujeto moderno y naturaleza en Nietzsche. Antonio Pérez Estévez. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27903404











[1] El sujeto moderno y naturaleza en Nietzsche. Antonio Pérez Estévez. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27903404

domingo, julio 26, 2015

ALGUNOS TEMAS VARIOPINTOS

Quiero destacar el éxito obtenido por la administración Obama en temas que hasta ahora eran un tabú para la sociedad americana y que constituyó al final una salida democrática que le ganó la partida a una oposición representada por una derecha  radical, recalcitrante y ortodoxa, la mayoría del partido republicano, con mucho peso e influencia en buena parte de la población.
Pasó la ley de emigración que legalizó la situación de muchos latinos, el matrimonio para personas del mismo sexo, la reforma a la salud y se entablaron relaciones con Cuba, se firmó el acuerdo con Irán, logros que  garantizan un sitial en la historia.
El análisis requiere de mucha más profundidad, no es tan sencillo como parece y tiene serias implicaciones en el futuro de los Estados Unidos y sus relaciones. Será analizado en este blog con más detalle. Lo que cabe relevar, es que el presidente cumplió con los temas álgidos en que se comprometió en su campaña. El problema del mundo es la desaceleración económica, es un hecho que desde hace mucho tiempo se ha privilegiado el tema económico, no la política, estamos manejados inexplicablemente por técnicos, en todo caso la geopolítica continua siendo el eje sobre el que gravitan la mayoría de intereses entre las naciones,  en todo caso los cambios en esta materia por su rapidez, para la sociedad en general,  son imposibles de asimilar.
Pese a mantenerse cierta estabilidad aparente en materia económica, pienso que la desaceleración es imparable y estamos al portas de una recesión mundial, que se está aplazando gracias a la habilidad de algunos países para sostener las expectativas, frente a las caóticas cifras en materia de producción, comercialización y empleo, para no hablar de los grandes déficit tanto en cuenta corriente como en materia fiscal de la mayoría de países.
Colombia vuelve a tener esperanzas en materia de Paz, la tregua unilateral de la FARC, que reconoció el grave momento que vivía los diálogos de la Habana y la actitud del gobierno, le dan un margen, para que los delegados lleguen a tener muy pronto el documento final.
El tema más grave que afecta a la democracia y a la humanidad, sigue siendo la corrupción en el mundo. Latinoamérica no escapa a este flagelo y casi todos los países, por no decir que todos, están penosamente afectados por el abuso y la falta de ética de la clase dirigente.

Se aproxima la feria del libro de Panamá, excelente la noticia del premio Rómulo Gallegos al Colombiano Pablo Montoya y vuelve a salir a la palestra el tema del plagio en Buenos Aires. 

jueves, julio 09, 2015

LOS ACUERDOS DE LA HABANA DIAGNÓSTICO DE LA CRISIS ( Colombia)

A la mayoría de los críticos del proceso de paz se les olvida las condiciones en que se iniciaron los diálogos de la Habana, lo que de hecho, le quita mucho peso a las mismas, que en todo caso deben ser recibidas, evaluadas y asumidas como parte de los aportes para construir una ruta que nos conduzca a cerrar la brecha del conflicto colombiano por vía del dialogo.
Desde el principió se acordó dialogar en medio del conflicto, esta condición exigida por el gobierno le permitía no bajar la guardia contra los insurgencia, aspecto que parece, olvido el pasado ministro de defensa y los críticos más radicales. El presidente nunca le ha cedido espacio, ni le ha bajado la guardia a la insurgencia, hasta ahora mantiene el control de las acciones, esto quedó establecido en los prea-cuerdos, esta claro para las partes, pero parece, no para la oposición radical. Lo que es evidente es que las partes están cercas de un cese bilateral del fuego, antesala al acuerdo final.
La oposición a los acuerdos y al proceso de la Habana, que es variopinta, desconoce todo el contexto histórico y social de nuestro conflicto, no se le puede llamar terroristas a la FARC sin olvidar 50 años de su formación, por el solo hecho, de los efectos de la guerra en los actuales momentos. Hoy el conflicto se desenvuelve de otra manera, se ha venido degenerando de la peor forma, en el país confluyen de manera perversa: violencia común, el narcotráfico, el paramilitarismo, grupos de poder local ilegal y legal, además de la insurgencia, que también perdió el norte, todos presionan a la Habana de acuerdo a sus propios intereses. Es un hecho que hay enemigos ocultos de la paz en todos los flancos, para decirlo en los términos en que lo expresó Otto Morales Benitez hace 30 años, parecen no dormir en su propósito de acabar con los acuerdos.
En Colombia hay una derecha muy fuerte, recalcitrante y en algunos casos fascista. Es necesario escuchar y llegar a puntos de convergencia con las posiciones conservadoras, hablo del partido conservador con todos sus matices, la iglesia, los partidos de derecha, pues se entiende la importancia de escuchar estas posiciones, de mucho peso en el país, con mucha historia, que nada tienen que ver con los sectores que fomentaron el paramilitarismo, que promovieron las peores masacres y que no aceptan ni siquiera la existencia del conflicto, lo que no obsta para recordarles que es muy fácil, confundirse con ellas por lo radical de algunas puntos de vista.  
En estos momentos los acuerdos están tocando un tema muy delicado, importante y para nada fácil. El de la justicia y el reconocimiento de las penas, por parte de los victimarios, en carta blanca, se acuerdan los mecanismos de justicia transaccional y los derechos y resarcimientos a las víctimas, que evite la impunidad, aspectos que no le pueden impedir a los reinsertados ganar sus derechos políticos, pues la lucha armada nació buscando un cambio, esto tiene un sustrato político y una ideología e imaginario de estado, por utópico que parezca, no se necesita ser guerrillero ni conestar con los grupos para entender esto.
Se sabía que en la etapa final de los acuerdos habría un recrudecimiento de la violencia, del estado para demostrar su fortaleza y legitimidad, de la guerrilla para mostrar su poder y ganar capacidad de negociación, nada nuevo hay sobre el tapete, extraño que muchos de los críticos en su sabiduría no entiendan esta lógica, propia de este tipo de diálogos.
Hay una especie de efervescencia, de radicalismo ciego, el presidente tiene que asumir el liderazgo,no se puede dejar arrinconar, no sola para defender el proceso, sino para guiar al país a una salida institucional donde converjan todas las fuerzas vivas. Eso que llamaba Álvaro Gómez Hurtado, un acuerdo sobre lo fundamental.