A las decisiones
politiqueras y emocionales de los ministros que promueven un estado carcelero, pues todo lo piensan arreglar
con ordenes de captura, sin tener en cuenta la capacidad del sistema que no aguanta un preso más; se le suma la enjundia del ministro de defensa, de querer meter a la
cárcel a las personas que ocultan sus caras en las protestas y manifestaciones a través de un pasa
montañas, como si fueran delincuentes y por el solo hecho de llevarlas puestas,
cómo si en este país durante muchos años, incluso en gobiernos resientes no se
haya torturado, macartizado, señalado y asesinado a los líderes de izquierda
que no conesten con la aplanadora de derecha de los gobiernos de turno.
La norma permitiría dictar
penas de tres a cinco años de cárcel “a quienes, movidos por la indignación que
genera la acumulada injusticia social, obstruyan vías o hayan estado cerca de
las protestas y los pasados paros” que han tenido lugar en Colombia.
El gobierno no puede por un
lado abrir las puertas para la negociación del conflicto armado, donde las
garantías de la protesta social son de absoluta importancia y por el otro
coartarlas con leyes como la presentada por el ministro. Este tipo de
incoherencias garrafales le hacen mucho daño al gobierno. Sus críticos alientan
este tipo de asimetrías que les permitan el fracaso no solamente de los
acuerdos sino del propio gobierno del doctor Santos.
Al presidente se le
perdonaría todo si logra un acuerdo con la FARC, se sienta a la mesa con el
ELN, lo refrendada a través de un referéndum, crea las políticas contra el
narcotráfico y genera una política de estado contra las Bacrim que incluya el
dialogo o la oportunidad de concertar con el gobierno su reinserción a la
sociedad y el abandono de la delincuencia, pues estos micro-poderes enquistados
en las ciudades constituye el mayor problema que tendrá que enfrentar el
gobierno.
Al congreso le va a tocar
poner al ministro en su puesto y señalarle las incoherencias al interior del
texto con la política del estado. Señores, todo se arregla con cárcel en este
país.
La tragedia ocurrida en Italia donde
murieron ahogados más de doscientos emigrantes africanos demuestra la
incapacidad de Europa para asimilar una política coherente con la condición
humanística acorde con su formación histórica, de la cual alguna vez se
sintieron orgullosos, pero que parece no aplicar cuando se trata de reconocer a
los otros, esa parte de la humanidad que los apena y de la cual no se siente
parte, inclusive rechazan y han pretendido eliminar. Este es un planeta cargado
de inequidades e injusticias, que vive manipulado por élites indiferentes,
frías y ensimismadas en un consumo galopante, sin sentido, mientras media
humanidad se muere de sed y hambre a sus pies.
Del griego xenos −ajeno, extraño,
extranjero− y fobos −miedo, fobia, aversión, Al rechazo y/o discriminación del
que viene de fuera del grupo de pertenencia. “Esencialmente del grupo de
pertenencia nacional o nación lo llamamos xenofobia. Una de las formas más
frecuentes de xenofobia es aquella que se hace en función de la raza, y le
llamamos racismo”. El fenómeno de Europa es mucho más complejo. A sus atavismos
históricos se suma la incapacidad para solucionar sus propios problemas, la
radicalización de nacionalismos anacrónicos y una crisis económica que no
han podido superar y que ha servido para revivir antiguas radicalizaciones. Como si fuera
poco hay una proliferación y afianzamiento de grupos de derecha muy sólidos,
quienes han ganado mucha fuerza y expansión en los parlamentos nacionales y en
las instituciones de la unión europea.
España tiene responsabilidades
históricas al respecto. Pierre Vilar en su célebre historia de España escribía
“Tenemos el triste privilegio de comenzar en nuestro país con
el antisemitismo moderno que va paralelo al surgimiento de los
Estados Nación, como ya señaló Hannah Arendt en su -Historia
del Totalitarismo-. Durante los siglos XIV y XV "la influencia de
los judíos en las altas esferas, y el trabajo más humilde
de los artesanos y campesinos moros al servicio de los nobles
cristianos, excitan la envidia de las clases populares de estirpe
cristiana””. El orgullo de origen, de , compensa en los vencedores de
la Reconquista el temor de la superioridad material, demasiado sensible,
del vencido[iv]". “De esta manera, la política de
la España desde los Reyes Católicos hasta el emperador
Carlos V, al expulsar y perseguir a los intelectuales (los judíos) y
a los trabajadores (los moros) se quedó poblada por los brutos, de quienes
descendemos en nuestra peor parte. Tras las matanzas de judíos del siglo XIV,
acusados, entre otras cosas, de provocar la peste, la ortodoxia
católica iba a vertebrar la línea de depuración de judíos, mozárabes y
mudéjares, con la creación de su brazo armado, la Inquisición o Santo Oficio,
en 1478, llegándose al decreto de expulsión de los judíos en 1492 por los
Reyes Católicos. Era éste el surgimiento del país más reaccionario,
conservador y arcaico de todo el continente europeo, líder de la Contrareforma y
anclado en medievalismos que perduran, aún insuperados, siendo una de sus
últimas grandes manifestaciones la dictadura del sublevado general Franco.
Decir que pese a todo pudo haber brotes de creatividad y mestizaje es
una verdad que no ayuda mucho. Lo mejor de los habitantes de la Península
Ibérica, sus legados árabe y judío, junto al greco-romano y a su
diversidad lingüístico-cultural, no desaparecieron nunca, cierto, pero tampoco
nunca han dejado de ser perseguidos por fuerzas reaccionarias antagónicas que
han procurado, sin cesar, su erradicación”.
Cada país, carga con un peso
histórico similar. Francia, Alemania por su puesto y lo más emblemático
de la unión que son los países del norte. Es difícil esperar de la gente del
común una actitud diferente cuando las propias autoridades y las elites
incentivan un odio hacía el extranjero pese a que, siempre han vivido del mismo
o a través de saqueo y la explotación o de la manipulación, algo deberían
empezar a pagar a favor de los pueblos del mal llamado tercer mundo.
ESTE ARTICULO LO PUBLIQUE HACE MAS DE TRES AÑOS A PROPÓSITO DE LA POSICIÓN DEL CONSEJERO PRESIDENCIAL.
Paramilitarismo no existe
hoy. No se dejen 'engrupir' con los sectores que vienen a echar el cuento de
que el paramilitarismo dizque se camufló, que hubo un acuerdo de 'yo con yo', o
que fue una fórmula espuria para la impunidad. No, el paramilitarismo se acabó.
José Obdulio Gaviria
José Obdulio
definitivamente es un hombre presto a emprender controversias a granel, las
cuales no son cazadas de manera desprevenida, sino responden a propósitos muy
concretos dentro de la filigrana de entuertos que implica el ejercicio poder
presidencial en Colombia. Con una clara intención de ser escudero
de las políticas del Doctor Uribe, Desde hace más de 10 años, es uno de sus
asesores más cercanos. Este abogado, profesor universitario y ex militante del
movimiento izquierdista Firmes de Gerardo Molina, es hoy considerado el
ideólogo del gobierno. Tiene la capacidad para torcele el cuello a cualquier
concepto con tal de legitimar las posiciones de la casa presidencial, en un
malabarismo intelectual absolutamente irresponsable. Son muchos los ejemplos
que confirman sus travesuras. Considerar que ya no existe el delito político en
Colombia y que el mismo es cosa del pasado, pues la política de seguridad
democrática ha eliminado a la guerrilla y la democracia consolidada no admite
este tipo de figuras, para después defenderlo y tratar que los delitos de lesa
humanidad queden amparados a su sombra, en un claro favorecimiento a
los grupos paramilitares, es un ardid digno de la más alta
dialéctica sofista encumbrada al tenor de las conveniencias coyunturales del
gobierno. Afirmar que la guerrilla ya es cosa del pasado, desconociendo su
realidad desde cualquier perspectiva histórica y afirmar que
debemos hablar ahora de pos conflicto, desconocer flagrantemente a la oposición
y sacar a toda hora en cara hechos del pasado, desconociendo los acuerdos
políticos y las amnistías, como el caso del palacio de justicia, para
justificar las alianzas no santas de ciertos sectores del Uribismo con el
paramilitarismo constituyen apena unas perlas dignas de su astucia. Tratar de
eliminar la tutela, acabar con el control constitucional ejercido por la corte,
emitir conceptos técnicos que justifiquen diezmar la autonomía a la junta
monetaria del banco de la república, considerar que no tenemos
desplazados sino emigrantes, que no existe narcotráfico sino delincuencia común
traficando, afirmaciones que resultan inverosímiles. Ahora está dando
conferencias en los Estados Unidos, mostrando el paraíso terrenal
que tenemos por patria gracias al Doctor Uribe, con afirmaciones dignas del
peor de los sofistas, hecho que debería poner a pensar al presidente sobre la
conveniencia real de tener a su lado a este pensador, que con el tiempo
terminará por hacerle mucho daño, pues el sol es imposible ocultarlo con las
manos. Si el señor presidente quiere asumir la defensa de su política, que
lo haga como suele hacerlo con muchos temas, de manera frentera y a partir de
una controversia sana, no con elucubraciones de un pensador que nos considera
estúpidos y ofende la inteligencia de sus gobernados, como si se tratara de las
republiquitas descritas en las novelas sobre la dictadura escritas en América.
Alguna perlas del Doctor
José Obdulio tomadas de la revista cambio de Colombia:
POSCONFLICTO
"El conflicto es un tema prácticamente concluido. Ya tenemos unos temas de
lo que se llama posconflicto (...) hay zonas en donde los temas que a mí me
interesan para desarrollar el análisis, como Farc, Eln y paramilitarismo, están
superados completamente. Y en otras, aunque no están superados, ya no son el
problema principal. (...) Lo que tenemos que decir es: 'Nosotros no tuvimos
guerra civil, nosotros tuvimos fue una amenaza terrorista no enfrentada'
CONFLICTO ARMADO INTERNO
"Nosotros hemos dicho que Colombia no tiene conflicto interno armado y
entonces voy a explicar que es una cosa técnica. Es que el Derecho
Internacional Humanitario desarrolló un concepto de guerra interna o de
conflicto armado interno para distinguirlo de los conflictos armados entre
países. Entonces cuando dice el Presidente 'nosotros no tenemos conflicto
armado interno', está diciendo que los elementos con los cuales se define la
existencia de un conflicto armado interno en Colombia no existen: primero, la
existencia de un partido político en armas. ¿Cuál partido político en armas? O
la existencia de un movimiento político o social o económico. Segundo, el
control territorial, pero no control territorial en el sentido de que yo estoy
en la selva"
SEGURIDAD DEMOCRÁTICA
"Convirtamos la seguridad democrática en una política de Estado. Otra agua
tibia. ¿A quién se le ocurre que hay otra política de Estado distinta a la
seguridad? Ah... que la política social. Pues la primera política social es la
seguridad. (...) El Estado es para velar por la vida, seguridad y honra de
todos los ciudadanos. (...) El Estado era para meter a la cárcel a esos señores
y si no, para darlos de baja. "Esto es, en síntesis, una idea general de
lo que está pasando en Colombia. En Colombia están todas las condiciones dadas
para que el 2010 sea un país sin guerrilla".
PARAMILITARISMO
"Paramilitarismo no existe hoy. No se dejen 'engrupir' con los sectores
que vienen a echar el cuento de que el paramilitarismo dizque se camufló, que
hubo un acuerdo de 'yo con yo', o que fue una fórmula espuria para la
impunidad. No, el paramilitarismo se acabó. (...) Esa noche terrible
terminó".
ÁGUILAS NEGRAS
"Las 'Águilas negras' son un instrumento de política en contra del
Gobierno pero el más curioso del mundo (...) yo no conozco ningún dato
absolutamente sobre las 'Águilas negras' porque las 'Águilas negras' son una
marca creada para hacer aparecer amenazas cuando convienen las amenazas".
ASESINATOS DE SINDICALISTAS
"Yo recorrí Europa con Carlos Rodríguez, presidente de la CUT, y lo
primero que decía era: 'Vengo de un país donde se está produciendo un
genocidio, la muerte de 4.500 sindicalistas'. Le dije en el auditorio, 'dígame
de la muerte de un sindicalista este año', y no sabía. Entonces, ¿qué es lo que
está pasando? Ellos nos contabilizan como asesinato de sindicalistas a todo
aquel que muere en Colombia y tenga carné sindical en el bolsillo".
DESPLAZADOS
"Nosotros no tenemos desplazados, tenemos migración en buena parte por el
paramilitarismo y la guerrilla (...) esa gente se fue para ciudades y allá
están como migrantes, más la gente que se fue del país, clase alta y media.
(...) "La propaganda internacional sobre nuestra situación de
desplazamiento masivo, como el mayor desplazamiento del mundo, suma todos los
que salieron durante los últimos 40 años. (...) La ONG que dirige toda esa
propaganda se llama Codhes. (...) El negocio de crear el ambiente negativo
contra Colombia produce réditos".
LA UNIÓN PATRIÓTICA
"El caso de la UP es otro expediente que le tienen al Gobierno colombiano.
Dicen que el Gobierno mandó matar a 5.000 dirigentes de la UP. Incluso hay un
expediente ¿y se van a volver multimillonarios los abogados¿ que se tramita en
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y luego pasará a la Corte donde
reclaman 200.000 dólares por cada víctima con 35 por ciento para los honorarios
de los abogados"
Cada vez que se
presenta una crisis o una diferencia, en el proceso de paz de la Habana, los
críticos se rasgan las vestiduras y le caen encima al presidente, atendiendo a
un oportunismo político que no corresponde con la importancia del acuerdo para el país. El acuerdo no es fácil y las declaraciones fuertes son el pan
de cada día, lo que no pueden las partes es salirse del protocolo creado por
ellos mismos y menos romper la confidencialidad que camufla las conversaciones frente a las
incidencias externas que puedan distanciarlas.
Lo que
está pasando es producto del momento pre-electoral actual que calienta el debate, el resultado de los acuerdos determinará quién será el próximo presidente. Algunos
críticos menos perspicaces han dicho que se está politizando el proceso en una
ignorancia absoluta. Claro que es un proceso eminentemente político. Los
marcos de conceptualización sobre los que se trabaja en la mesa ponen otra
vez en cuestión el papel del propio estado para la sociedad, el tipo de
democracia que queremos y como se tratará el problema de la propiedad desde la ley entre otros.
El presidente determino
unos tiempos precisos para entregar este acuerdo y la FARC es consciente de las
presiones que se tienen sobre los mismos.
De la claridad que la mesa le dé al desarrollo de los acuerdos, sin
importar las diferencias, depende gran parte del futuro del país. Pienso que es
el momento de la paz, las críticas deben
recibirse todas con beneficio de inventario y la mesa debe ser más inteligente que las
circunstancias. Esto quiere decir, que sólo de ellos depende la seriedad del
proceso y su propia celeridad.
Mark Chernik escribió en
la revista de la universidad de los Andes hace ya un tiempo: “¿Por qué Colombia no ha
podido llegar a un acuerdo de paz? La respuesta siempre es que el caso de
Colombia es excepcional. Que Colombia no es El Salvador, no es Israel. Que las
condiciones colombianas son diferentes, y los conflictos más complicados, con
múltiples actores y fuentes de violencia. Los palestinos y los israelitas sí
pueden llegar a un acuerdo, pero Colombia no. Debe pensarse que Colombia no es
excepcional. Se puede aprender de otras experiencias. Las condiciones en
Colombia, a pesar de sus particularidades, no indican que sea imposible llegar
a una solución negociada. Al contrario, desde la perspectiva de alguien que
como yo ha observado detalladamente el proceso desde sus comienzos, en 1982,
creo que es objetivamente factible llegar a la paz en este país. No hay buenas
razones por las que no se pueda alcanzar la paz, aun dada la violencia entre los
múltiples actores en conflicto”.
Los partidos, el
congreso, los gremios y la sociedad civil en general deben participar desde una
perspectiva crítica y con la premisa clara, que solo en la mesa podrá salir un acuerdo global
que nos permita pensar en un principio de paz.
Es preciso recordar que
“ Colombia tiene la insurrección más
antigua del continente, también se distingue por tener los procesos de
negociaciones más largos de la región. Ya llevan 14 años ( Más de 30 años de
negociaciones), si se empieza con las amnistías de 1982. Durante este tiempo ha
habido muchas interrupciones, desvíos, nuevos conflictos y algunos éxitos
parciales. Asimismo, en los últimos años, el mundo ha cambiado radicalmente.
Por primera vez hemos visto procesos de paz, en otros países, que llegaron a
soluciones negociadas en conflictos internos, a pesar de tener éstos raíces muy
profundas. En el año 82, cuando se comenzó el primer proceso de paz en
Colombia, no existían modelos internacionales para resolver una guerra
civil a través de negociaciones. Había perdedores o ganadores, pero no
había casos de negociaciones exitosas dentro de la historia de las
terminaciones de los conflictos civiles. Desde ese entonces especialmente con
el fin de la Guerra Fría han surgido numerosos casos de soluciones negociadas
en Centroamérica, África y el Medio Oriente”.
De nosotros depende que
lleguemos a una paz concertada. Espero que el arribismo por el poder de nuestra
clase política, lo lleve a olvidar la prioridad urgente del país, la que debe atender con
diligencia: "La paz", el momento histórico así lo amerita. Los vídeos presentados con fechas muy diferentes nos demuestran las diferencias conceptuales del proceso y lo difícil del mismo.
En el país del sagrado
corazón, nos hemos acostumbrado a todo, nada nos sorprende. Lo confirman los hechos graves de los últimos meses: Asesinatos, desapariciones forzadas, masacres, muerte a
políticos, sicariato, violaciones, secuestro, accidentalidad por la
irresponsabilidad de ciudadanos en
estado de embriaguez……..en fin, ante el espectro y la gama virulenta de violencia que nos asedia, simplemente no
hay reacción. Frente algunas noticias, cuando sucede una tragedia, ya nadie se
sorprende. A los pocos días todo se
olvida, nada pasa, la vida sigue normal:
todo bien, todo bien, como dice el Pibe.
Empecemos por lo simple. El origen de la palabra hincha, aplicada
al futbol: “El origen de la palabra hincha surgió
en Montevideo, Uruguay, en los albores del siglo XX. Miguel
Reyes, talabartero de profesión, había sido contratado por
el Club Nacional de Football para encargarse de las labores que hoy
en día son cumplidas por los utileros. Se ocupaba entre otras cosas, de inflar
con aire (hinchar) las pelotas de juego (también llamadas balón o esférico)
antes de cada partido (por aquellas épocas aún no
existían máquinas para hacerlo). Reyes, además, se había vuelto
un entusiasta seguidor de los "tricolores" y alentaba a su
equipo con estentóreas arengas y gritos que sobresalían por encima de los demás
fanáticos. Los comentarios de la gente no se hicieron esperar: “¡Mirá cómo
grita el hincha!”, decían refiriéndose al utilero, por su tarea de “hinchar”
los balones de juego”. Hoy cada equipo tiene su propia hinchada y por supuesto
sus barras bravas..
Desde hace quince años o más, suscite con el espectáculo una
violencia cruel, barbará. Esta se ha incrementado en los últimos dos años, sin que hasta ahora no
se haya podido erradicar pese a los
esfuerzos. Todas las semanas nos enteramos del asesinato de algún hincha inerme,
de la destrucción de locales, del maltrato a hinchas. No fue así siempre. Recuerdo
que al estadio “Alfonso López” de mí ciudad, por cierto hace más de treinta
años, íbamos en familia a ver el partido sagradamente los domingos. Era un
programa pacifico, sin ninguna connotación especial, fuera de la competencia.
El equipo rival del atlético Bucaramanga, fue siempre el Cúcuta deportivo. Pese a
ello, solíamos ir a recoger a unos vecinos, hinchas acérrimos de este equipo,
algo insólito en estos días. Era una fiesta total. Disfrutábamos del partido, cuando
terminaba hacíamos el análisis respectivo, lógico con la consabida discusión acalorada
por nuestras diferencias marcadas, absolutamente pacifica, después, no
despedíamos y, a dormir sin problemas.
Hoy es imposible ir a un estadio. Las famosas barras bravas y
la actitud de la hinchada, convirtieron a este espectáculo en una especie de
ruleta Rusa. Cómo llegamos a este nivel de barbarie. Empecemos por el
principio. Los hinchas siempre han existido, asisten al estadio, disfrutan el
partido, impulsando y apoyando a su equipo, sufriendo por él o gozándoselo. Las
barras nacieron del agrupamiento entorno a un equipo, por amor y
la pasión que les despierta a sus
seguidores, en torno a un hincha especial, ese curioso, que llevaba la historia
del equipo, sus afiches, las mejores fotos, en torno a él equipo de sus
preferencias, de esta forma, nacieron los grupos identificados como barras. Encontré
esto en la red, publicado por Orlando Cadavid Correa, que es bastante
ilustrativa. En Medellín comenzó a salir un periódico denominado “La tribuna de
papel”:
La tribuna de papel
nació en las instalaciones del diario liberal, situadas detrás del céntrico
edificio conocido como “El portacomidas”, en el entorno de la Plazuela
Nutibara. En su lenguaje tan particular, Yepes rememora los hechos para el
Contraplano: “Corría el año 1970. Con un grupo de amigos del
periódico ‘El Correo’, entre ellos Darío ‘Gordo’ Molina, Nelson Echavarría y
Pedro Cárdenas, “El ordinario”, nos sumamos al grupo de linotipistas y
armadores del diario para asistir, religiosamente, todos los domingos, a ver
jugar al DIM. Nos instalábamos en la tribuna ‘Corea Oriental’, la más
bulliciosa, ‘infestada por el ‘malevaje’, que era gente de la peor avería:
hombres inquietos, hombres vagabundos, borrachos, campesinos alegres de vivir
en la ciudad, pesqueros, redobloneros, rateros, damiselas de burdel y otros
bribones por el estilo. Y gritábamos, entre muchachos, lustrabotas,
burreros, que descansaban del quehacer cotidiano de arriar los caballos con
coche en la Plaza de Mercado de Guayaquil o en el Pasaje Sucre, revueltos con
mujeres de pasión adúltera y de vida undívaga. Todos nos hermanábamos, con esas
féminas de aspecto afrodisíaco de los prostíbulos del barrio Guayaquil, de
Aranjuez, o de Lovaina Todos, al unísono, gritábamos palabras sucias, al
producirse un gol o ante las injusticias de los árbitros o de los
jugadores de otros equipos en la cancha. Allí también se situaban con nosotros
los locos más inquietos, como los de las barras ‘la Danza del Sol, la de ‘Los
poderosos del DIM’, ‘La Barra del Putas’, ‘La llave Roja’ Todo esto me dio la
idea de escribir una columna, en la sección de Deportes”[1].
Cada equipo profesional tiene historias de este tipo. Cómo
nacieron las famosas barras bravas. A qué hora se distorsionó la hinchada en
semejante híbrido violento. Inglaterra
es la cuna de semejante monstruo. Los primeros registros de barras
bravas fueron los "Hulligans", nombre que proviene del apellido de
una familia Inglesa, lugar donde se dio origen a este espléndido
deporte y el cual paradójicamente es hoy sinónimo de violencia y lo que es peor
de muerte. Nosotros las tomamos de argentina y Brasil, que las pulieron,
crearon verdaderos gremios, con estatutos, himnos, una filosofía, pero en
algunos casos injertó aún más peligroso. Muchas son las noticias tristes.
Jóvenes asesinados, peleas entre barras con consecuencias mayores, destrucción
de locales. Odio y guerra entre equipos y ciudadanos de un mismo país al que el
deporte los debería unir y no confrontar.
Ayer en Colombia, exactamente en Bogotá, mataron un padre que
defendía a su hijo, cuando fue atacado por unos adolescentes por el solo hecho
de llevar una camiseta de un equipo determinado. Increíble pero cierto. La reacción
de los equipos es siempre es la misma, es a la defensiva, no asumen el tema: Ocurrió
fuera del estadio, no es de nuestro resorte, el equipo no tiene
responsabilidades. Las alcaldía, cierran el estadio por unos días y la policía,
toma medidas policivas. Así de simple.
Como erradicar el problema. Detrás de esta actitud, por la forma
cómo reacciona, de los comportamientos de manada, hay una genealogía más allá
de lo que vemos, está en el contexto social, el marginamiento, la desigualdad,
la exclusión. La barra brava es la masa: Recurriendo a Elías Canetti en su
excelente texto, “Masa y Poder”, el habla de masa abierta y masa cerrada, aquí se dan estas dos connotaciones31.
Por esta vía canaliza sus iras y las expresa y en el peor de los casos hace
catarsis. Lacan ha trabajado el tema. Tomo el concepto de un autor que he leído
en la red, se llama Mercedes Sánchez Sarmiento, quien hace un trabajo del
psicoanalista Francés excelente. Quien, Ubica
a la agresividad en el registro imaginario y a la violencia en el orden simbólico.
“Tenemos así una noción de agresividad, que no es un síntoma, sino que es
correlativa de la estructura narcisista del sujeto constitutiva de la primera
individuación, es decir, una "identificación primaria que estructura al
sujeto como rivalizando consigo mismo", tensión imaginaria que se
reacomodará en las vicisitudes del complejo de Edipo y por la función
pacificante del Ideal del yo. La quinta tesis de Lacan, es una perspectiva
sobre el papel de la agresividad en el malestar de la cultura. Miller nos
brinda una reflexión al respecto: "En los tiempos anteriores, el hombre
estaba más vinculado a la comunidad, a los demás, en los ritos ceremoniales, en
la vida en común, la familia extendida restringía la agresividad. Y cómo la
civilización moderna, en cambio, aísla al individuo y pone en evidencia su yo,
esto refuerza su paranoia estructural". Foucault trató el tema desde una
perspectiva más amplia. “La violencia es una expresión de la sociedad y en
contextos más específicos forma parte del régimen biopolítico moderno,
gobernador y artífice de nuestra muerte, sino también de nuestra vida, actuando
como reproductor y reproductor de corporeidades y discurso”[2]. Otro es
el análisis criminológico, sociológico y político de un tema tan delicado. Como
puede verse, no es menor y es preciso tratarlo con la hondura que merece. Por
ahora mi hijo, ni se pondrá la camiseta de su equipo preferido, ni irá al
estadio. Entendido, comprendido.
Sucesos como los de la
discoteca en la localidad de Kennedy en Bogotá, donde por una medida policiva
desproporcionada murieron seis personas, confirma como estamos de lejos en el conocimiento de la ley; cual deben ser los criterios para su aplicación, cual debe ser la actitud del colectivo, en otras palabras, como la percibe la conciencia ciudadana; cual es la concepción filosófica de legisladores cuando las crean, como la entienden las autoridades
y la ciudadanía. La falta de sentido práctico con respecto al papel que cumple la ley y las autoridades en la sociedad desde un contexto general son preponderantes. Nuestros legisladores se les ha metido que todo se soluciona
con cárcel, legislan al calor de los sucesos, no tienen ponderación, realmente, muy pocos saben de derecho,
menos de política criminal. Es inexplicable, sí un ciudadano del común roba un celular, termina en la cárcel; por un problema de violencia intrafamiliar se resuelve siempre con cárcel cárcel; penas de cárcel que convierten en criminales a padres sin
empleo; muchachos que los encierran por portar dosis personal (como siempre lo ha intentado
siempre la bancada Uribista), esta ley fue aprobada sin ninguna discusión seria en el
congreso, por una mayoría borrega, sino me equivoco, se llamó: De
las pequeñas causas. Recuerdo mis clases de criminología, los conceptos de
des-criminalización, despenalización, resocialización y las teorías sobre la relación intrincada entre delito y la sociedad. Decían sus teóricos
( Lola Aniyar De Castro, Safaroni, sí mi memoria no me falla) que la sociedad engendra
sus propios males y hay una responsabilidad general de la misma, del estado, por lo que sucede a su interior. Me imagino que
existe una política preventiva en cada renglón, pero de hecho no está funcionando. El estado colombiano es carcelario. Quien haya entrado a una sitio de estos, sabe que son verdaderos antros del crimen: Se cobra por patio, por la dormida, por
los colchones, por la almohada, porque no molesten, por una llamada, por los
cursos…por todo. El olor a marihuana es desesperante, existen los caciques de patio y
hay plataformas de corrupción del IMPEC inmodificables, el tema no es fácil de tratar.
El editorial del periódico
“El tiempo” de Colombia, es absolutamente
claro frente a este hecho triste: “Una nueva tragedia en Bogotá nos recuerda
que, cuando las normas no quedan bien estructuradas, cuando se deja todo a la
libre interpretación o se baja la guardia en su control y cumplimiento, las
consecuencias pueden ser dolorosas.” Nada más cierto. Pero un suceso de estos
en vez, que debe servir de ejemplo de, lo que debemos hacer, se convierte en el pretexto para
incurrir en los mismos errores. Sí se miran con cuidado todo los procedimientos,
declaraciones y actitudes de las autoridades, los legisladores y los
concejales, dejan mucho que desear. Pocas personas han tenido una actitud
razonable. La radio, pese al papel relevante e importante que cumple, también tiene un
manejo indelicado y farandulero de tan delicado tema. A ello se suma la mano de periódicos amarillos
que son la comida de todo el mundo por ochocientos pesos, donde sólo se muestra
sangre y se vende con fotos y textos deplorables y oprobiosos.
Colombia tiene sucesos
muy graves a diario. Pero nunca hemos aprendido de nuestras experiencias.
Esperare como se resuelve este suceso, que debe ser analizado por encima de las
circunstancias coyunturales.
Este golpe de estado, fue mortal para la izquierda democrática en Latinoamérica, aun nos duele en lo más hondo del alma, por la forma en que fue perpetrado; por la conspiración y patrocinio del gobierno de los Estados Unidos; por la nefasta y asesina actuación del secretario de estado de la época Henry Kissinger, quien fue instigador de genocidios sistemáticos de grupos políticos, estando ligado a varios regímenes dictatoriales latinoamericanos, como el gobierno militar de Augusto Pinochet o el Proceso de Reorganización Nacional de Argentina, así como por ser el responsable de planes represivos como lo sería la Operación Cóndor, cuya célula de origen habría sido la Academia de las Américas; por la muerte del presidente Allende, en medio de los bombardeos al palacio de la moneda, confirmando la soledad del poder y la entereza de quien nunca cedió en sus principios y convicciones. Su aniversario despierta sentimientos encontrados y una nostalgia por la catástrofe que significa para los socialistas la muerte de la última utopía por una sociedad más justa e igualitaria.
Una de las mejores crónicas más lúcidas, escritas por Gabriel García Márquez fue sobre todos los aspectos políticos e históricos en torno al golpe de Chile de 1973. En ella trató con lujo de detalles, la conspiración y dirección realizada desde los Estado Unidos. Escribió Gabo al respecto:
“El plan estaba elaborado desde antes, y no sólo como consecuencia de las presiones de la International Telegraph & Telephone (I.T.T), sino por razones mucho más profundas de política mundial. Su nombre era "Contingency Plan". El organismo que la puso en marcha fue la Defense Intelligence Agency del Pentágono, pero la encargada de su ejecución fue la Naval Intelligency Agency, que centralizó y procesó los datos de las otras agencias, inclusive la CIA, bajo la dirección política superior del Consejo Nacional de Seguridad. Era normal que el proyecto se encomendara a la marina, y no al ejército, porque el golpe de Chile debía coincidir con la Operación Unitas, que son las maniobras conjuntas de unidades norteamericanas y chilenas en el Pacífico. Estas maniobras se llevaban a cabo en septiembre, el mismo mes de las elecciones y resultaba natural que hubiera en la tierra y en el cielo chileno toda clase de aparatos de guerra y de hombres adiestrados en las artes y las ciencias de la muerte. Por esa época, Henry Kissinger dijo en privado a un grupo de chilenos: "No me interesa ni sé nada del Sur del Mundo, desde los Pirineos hacia abajo". El Contingency Plan estaba entonces terminado hasta su último detalle, y es imposible pensar que Kissinger no estuviera al corriente de eso, y que no lo estuviera el propio presidente Nixon”.
En cuanto a la toma de la moneda y el asesinato de Allende, está confirmado que estaba planeado antes de las elecciones que le dieron el triunfo del presidente Allende y que fue producto de un plan planeado desde la secretaria de estado en absoluta y clara defensa de los intereses americanos en la región, Gabo lo confirma en esta excelente crónica:
“A fines de 1969, tres generales del Pentágono cenaron con cuatro militares chilenos en una casa de los suburbios de Washington. El anfitrión era el entonces coronel Gerardo López Angulo, agregado aéreo de la misión militar de Chile en los Estados Unidos, y los invitados chilenos eran sus colegas de las otras armas. La cena era en honor del Director de la escuela de Aviación de Chile, general Toro Mazote, quien había llegado el día anterior para una visita de estudio. Los siete militares comieron ensalada de frutas y asado de ternera con guisantes, bebieron los vinos de corazón tibio de la remota patria del sur donde había pájaros luminosos en las playas mientras Washington naufragaba en la nieve, y hablaron en inglés de lo único que parecía interesar a los chilenos en aquellos tiempo: las elecciones presidenciales del próximo septiembre. A los postres, uno de los generales del Pentágono preguntó qué haría el ejército de Chile si el candidato de la izquierda Salvador Allende ganaba las elecciones. El general Toro Mazote contestó: "Nos tomaremos el palacio de la Moneda en media hora, aunque tengamos que incendiarlo".Uno de los invitados era el general Ernesto Baeza actual director de la Seguridad Nacional de Chile, que fue quien dirigió el asalto al palacio presidencial en el golpe reciente, y quien dio la orden de incendiarlo. Dos de sus subalternos de aquellos días se hicieron célebres en la misma jornada: el general Augusto Pinochet, presidente de la Junta Militar, y el general Javier Palacios, que participó en la refriega final contra Salvador Allende. También se encontraba en la mesa el general de brigada aérea Sergio Figueroa Gutiérrez, actual ministro de obras públicas, y amigo íntimo de otro miembro de la Junta Militar el general del aire Gustavo Leigh, que dio la orden de bombardear con cohetes el palacio presidencial. El último invitado era el actual almirante Arturo Troncoso, ahora gobernador naval de Valparaíso, que hizo la purga sangrienta de la oficialidad progresista de la marina de guerra, e inició el alzamiento militar en la madrugada del once de septiembre. Aquella cena histórica fue el primer contacto del Pentágono con oficiales de las cuatro ramas chilenas. En otras reuniones sucesivas, tanto en Washington como en Santiago, se llegó al acuerdo final de que los militares chilenos más adictos al alma y a los intereses de los Estados Unidos se tomarían el poder en caso de que la Unidad Popular ganara las elecciones. Lo planearon en frío, como una simple operación de guerra, y sin tomar en cuenta las condiciones reales de Chile”.
Con los documentos que se están desclasificando en los Estados Unidos se están conociendo los detalles de una operación que es un oprobio para la humanidad. Esto ya hace parte de la historia y solo esperamos que su experiencia nos permita no volverla a repetir.
La
pregunta es muy sencilla: Sí el mundo necesita un súper-policía.
Sí EE.UU. asumió este papel o sí en
cambio, se comporta como un imperio, como la antigua Roma. Recordemos que Roma
fue el último de esta naturaleza. Este imperio, conquistó y dominó militarmente
y civilmente todo lo que se encontró. Roma
conquistó el mundo para sí. No es el caso de los Estados
Unidos, pero pese a las diferencias históricas, en ocasiones se comporta como tal. Su carta
de vuelo, es su constitución, aprobada después de la revolución que le dio la independencia. El progreso de esta nación fue galopante, rápido, ambicioso,
lleno de logros científicos y tecnológicos, al final termina consolidándose
como potencia económica, militar y social, que cela sus intereses particulares
y quien per se asumió ser guardián de la democracia y los derechos humanos. Este papel, teóricamente
está sustentado en sus enmiendas, que son una proclama a la libertad. Defendiendo supuestamente estos valores, ha intervenido militarmente en grandes conflictos, donde ha resuelto a favor
de la democracia y en contra de los totalitarismo: primera y segunda guerra
mundial; forjó la creación de la ONU, financió el plan de reconstrucción de Europa.
Ahora, muchos hechos en la práctica contradicen
totalmente el talante de esta nación: intervenciones violatorios de los
tratados internacionales: Panamá, Nicaragua, Irán, Afganistán; torturas y
detenciones arbitrarias; conspiraciones como la de Chile; imposición de políticas
comerciales; acceso directo a información secreta y manipulación de la misma
para cuidar sus intereses comerciales y políticos. En estos casos está
descontado que actúa como súper-potencia, sólo se preocupa por sus intereses
particulares e irrespeta sus propios valores y por su puesto a sus pares. Esta
nación está siempre atento en aquellas regiones donde existe riqueza: El medio
oriente por su petróleo; África, por las materias primas y minería a gran
escala; Latinoamérica, recursos naturales, minería y biodiversidad.
Cuáles
son los contrapesos que el mundo le debe anteponer a la súper-potencia. Muchos
y está demostrando en el caso Siria. Esta nación que impone la cultura que
consumimos y en la que vivimos; con las mejores universidades; dueña de la
mayoría de las grandes investigaciones;
que maneja el internet y la red, por lo tanto la información; que generó una
sociedad abierta; una economía global, la cual se ha consolidado en los últimos
veinte años; la apertura comercial y cultural resultado más visible de la globalización. En
este escenario, las redes sociales juegan un papel relevante. Para nadie es un
secreto que a pesar de la presión del
presidente Obama, hasta ahora se ha quedado solo en la locura de intervenir
militarmente a Siria. Las redes sociales, ese mecanismo de red, se han
convertido en un instrumento de lucha inigualable. El mundo nunca ha sido
indiferente a las atrocidades del dictador Sirio, pero es consciente que la
intervención no es el camino y que debe aplicar presiones de tipo diplomático y
económico fuertes. Así lo entendieron los mandatarios del G-20, la mayoría de
aliados y gran parte del mundo democrático. Es paradójico que el presidente
Obama insista en una operación en contra de tantos factores. Siendo nobel de
paz otra debería ser su actitud.
Hoy
he sabido que el presidente Obama aplazó cualquier intervención ante una
propuesta Rusa, que tiene en la mira obligar al dictador Sirio a entregar las
armas químicas. No queda sino esperar como se resuelve la crisis.
Después de una evaluación juiciosa
del orden público en las principales ciudades colombianas, decidí poner en
contexto el problema del poder. La pregunta puntal: Quien manda, en manos
de quien está la autoridad en nuestras capitales. Descifrar esta pregunta,
significa romper el velo sobre los entramados del poder en manos de las bandas
criminales, el contubernio perverso de estas con las autoridades y por su
puesto la situación del ciudadano común, que está en medio de estas dos fuerzas
que lo avasallan.
Las bandas criminales tiene una
génesis, comprenderla bien nos ayudara a entender y descifrar su empoderamiento
actual. Con este nombre se identifica a una serie de organizaciones mafiosas
que operan en Colombia. Esta denominación fue otorgada por el ex presidente
colombiano Álvaro Uribe, frente al fenómeno o reestructuración del crimen
organizado, luego de un proceso de desmovilización de
32 000 mil combatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC),
el fortalecimiento de la implementación de la política de seguridad
democrática y la influencia del narcotráfico. Las bandas criminales
operan en todo el territorio nacional, aunque también mantienen presencia en
otros países como Venezuela y Panamá. Sus aliados estratégicos
son las FARC, ELN, EPL y varios narcotraficantes, debido
a que su principal actividad en principio, fue el control sobre el tráfico de
estupefacientes, ahora existen mecanismos más eficaces, que van desde tributos,
cobros ilegales, la extorsión, el microtráfico y el control de las ollas. También
se tiene indicios sobre los nexos con varias mafias mexicanas, entre las que
figuran el Cártel de Sinaloa, y Los Zetas.
Entre sus accionares se encuentra el
ataque, la extorsión y el secuestro a la población civil y miembros de la
fuerza pública. Otras actividades obedecen al reclutamiento forzado de
menores de edad y el impuesto, una modalidad extorsiva que busca la
intimidación y el desembolso de dinero por parte de comerciantes, empresarios
y, en ciertas ocasiones, a compañías y empresas de diversos sectores.
Después del proceso de Ralito y
la desmovilización promovida en el primer gobierno del Doctor Uribe, de las
Autodefensas Unidas De Colombia, se fueron develando aspectos sustanciales al
interior de estas organizaciones, que ayudaron a descifrar este fenómeno. Desde años atrás, las ciudades estaban bajo control de las bandas
criminales, al principio con organizaciones muy incipientes que nacieron
atendiendo encargos de los varones de la droga hasta lograr estructurarse con
más fortaleza. Con el tiempo, gracias al dinero obtenido por estos favores, crearon
jerarquías de mando, se consolidaron los llamados combos, verdaderos grupos pequeños de
poder, los cuales buscaron ser visibles en la ciudad, ganando reconocimiento, pues ser visible, significa en carta
blanca, ser respetados. En el caso de Medellín la red delincuencial era
reconocida, su entramado era visible. Volvamos al caso de don Berna. Hasta hace
poco, su autoridad estaba por fuera de cualquier duda en Medellín, se había
hecho al control total de Medellín y lo ejercía de manera absoluta.
Algún día le dijo al alcalde, voy a parar la ciudad y así se hizo, dejó de
funcionar el transporte público, muchos negocios cerraron y de pronto la ciudad
se paró bajo su mandato. Cómo llego a este poder. Llegó a la cima después de
una carrera delictiva de años, nació como correo, se hizo respetar como
sicario, creció junto a los grandes narcotraficantes, hasta convertirse en el
capo, el único, sobra decir que después de muchos sucesos y circunstancias que
convergieron a su empoderamiento. Esto quiere decir que en la ciudad,
la infinidad de grupos delincuenciales, terminaron atendiendo a una
sola voz de mando, la del patrón. Ahora es preciso tener en cuenta el análisis
sociológico de contexto, de lo que pasó en los barrios, en las comunas, zonas
que tienen su propia historia. Las comunas nacieron y crecieron, por efecto de
los recurrentes desplazamientos de campesinos, producto de la violencia de los
años cincuenta, sesenta y setenta, frito de las luchas partidistas. De esta
manera se fueron creando cordones de
pobreza alrededor de las grandes las capitales colombianas. Con el tiempo
adquirieron importancia desde lo
urbano, lo social y para la propia gestión pública, llamase: Ciudad Bolívar,
comunas de Medellín, distrito de agua blanca en Cali. Hoy sería imposible
gobernar cualquiera de estas ciudades sin tener en cuenta estas grandes zonas. Desde
esta perspectiva, resulta evidente que existe un problema social concomitante
con el problema de las Bacrim. Existen responsabilidades directas del estado,
la clase dirigente, sectores gremiales y la sociedad. Cual ha sido la acción
del estado al respecto. Empecemos por las decisiones de carácter policivo. Casi
siempre son de reacción. No hay política criminal. Debemos saber que el estado
y política criminal deberían estar ligados; aunque es evidente que puede haber
muchas políticas criminales dentro de un Estado, en la medida que el poder esté
repartido y en cuanto haya la posibilidad de diferentes movimientos de
expresión. “la política criminal es un mecanismo que distribuye el poder de
criminalización, al usar las leyes, la policía y el proceso para dar solución a
los conflictos sociales. Pero esta política parte de la igualdad en teoría,
porque en la práctica lo que existe es una discriminación, que se manifiesta en
una desigual distribución de la criminalización, entonces en principio debe
propender por redistribuir el poder de criminalización, abarcando todo el
sistema criminal. Ahora la política social y la inversión por muchos años
fueron muy débiles, tuvimos un asistencialismo perverso, paralelo a esto,
vivíamos en medio de una corrupción enquistada en todas las instancias. Fueron
veinticinco años en que esta juventud inerme cayó en manos del narcotráfico y
las bandas. Se han instaurado programas sociales, planes de
cobertura, comedores comunitarios, vivienda de interés social, para atenuar el
problema básico de exclusión, inasistencia alimentaria, falta empleo,
drogadicción, esfuerzos que no alcanzan a solucionar el problema.
Cada ciudad vive su propia viacrucis.
Algunas han logrado ocultar el problema, encubrirlo. Cito el caso de Medellín,
porque su paz, no corresponde al discurso que trata de vendernos su
alcalde. Las bandas están realmente empoderadas. El ciudadano vive cargado
de temores, no importa si está mal, bien, la presencia de las mismas lo
intimida. Vivimos en medio de una red, es una época de premeditación, los
asesinos están convertidos en jueces. Esto quiere decir que hay un historia
social de la delincuencia, no nacieron por generación espontanea. Es imposible
una negociación de paz sin contar con ellas. Sería fatal desconocerlas.
El Diccionario de la Lengua
Española expresa sobre la definición de baldío: “Dicho de la tierra: Que no
está labrada ni adehesada”. “Dicho de un terreno de particulares: Que huelga,
que no se labra”. “Vano, sin motivo ni fundamento”. “Vagabundo, perdido, sin ocupación ni oficio”. “Dicho de
un terreno: Del dominio eminente del Estado, susceptible de apropiación
privada, mediante ocupación acompañada del trabajo, o de la adquisición de
bonos del Estado”.
Cuando se habla de baldíos,
se toca un tema absolutamente histórico en el marco de la propiedad rural, el desarrollo agrícola
en general, los grandes procesos de coloniaje en el siglo XIX y principios del
XX, determinantes en nuestra economía y fundamental para entender el amplio
espectro denominado por los expertos como:
“Desarrollo rural” y los conflictos armados que ha suscitado el universo
de variables que giran en torno a este tema.
Algunas jurisprudencias los
explican mejor que nadie: “Los baldíos
son bienes públicos de la Nación catalogados dentro de la categoría de bienes
fiscales adjudicadles, en razón de que la nación los conserva para adjudicarlos
a quienes reúnan la totalidad de las exigencias establecidas en la ley. Se
denomina bien baldío al terreno urbano o rural sin edificar o cultivar que
forma parte de los bienes del Estado porque se encuentra dentro de los límites
territoriales y carece de otro dueño. Los bienes baldíos son imprescriptibles,
es decir que no son susceptibles de adquirirse en proceso de pertenencia por
prescripción adquisitiva de dominio. Está perfectamente delimitado en nuestro
código civil, desde el siglo XIX”.
Los baldíos están en el
centro de la discusión de la propiedad de la tierra, su distribución, su
explotación y de hecho de los intentos históricos para llevar a cabo una reforma
agraria: Colombia representa en América Latina uno de los casos en donde más
persistentemente en el tiempo se ha declarado, a través de su legislación, la
intención de llevar a cabo una reforma de su estructura agraria a partir de la
redistribución de la tierra. Ya son más de 40 años acumulando legislación y
haciendo poco o mucho esfuerzo fiscal para realizar la tarea. Sin embargo, los
resultados no podrían ser más pobres, si se los juzga a partir de su
contribución al desarrollo del medio rural y la promoción del progreso y el
bienestar material y espiritual de los campesinos.
la Ley 48 de 1882 en su
Artículo 3° establece, en relación con las tierras baldías, que "su
propiedad no prescribe contra la nación, en ningún caso, de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 2519 del Código Civil"; disposición reiterada por
el Artículo 61 de! Código Fiscal, en el cual se prevé que "él dominio de
los baldíos no puede adquirirse por prescripción".
Que según el artículo 44
del Código Fiscal "Son baldíos, y en tal concepto pertenecen al Estado,
los terrenos situados dentro de los límites del territorio nacional que carecen
de otro dueño, y los que habiendo sido adjudicados con ese carácter, deban
volver al dominio del Estado".
Que de conformidad con lo
establecido por el Artículo 65 de la ley 160 de 1994, la propiedad de los
baldíos adjudícables sólo puede adquirirse mediante título traslaticio de
dominio otorgado por el Estado a través del Instituto Colombiano de Desarrollo
Rural, INCODER.
Que con arreglo a lo
dispuesto por el artículo 65 de la ley 160 de 1994 sólo podrá hacerse
titulación de baldíos previamente ocupados, en tierras con aptitud agropecuaria
que se estén explotando conforme a las normas sobre protección y utilización
racional de los recursos naturales renovables, a favor de personas naturales,
empresas comunitarias y cooperativas campesinas, en las extensiones y
condiciones que para cada municipio o región del país señale el Consejo Directivo
del INCODER.
Que los artículos 49, 53 Y
74 de la Ley 160 de 1994, facultan al Gobierno Nacional para reglamentar los
procedimientos administrativos agrarios de clarificación de las tierras desde
el punto de vista de su propiedad, delimitación o deslinde de las tierras de la
Nación, extinción del derecho de dominio privado sobre las tierras incultas y
recuperación de baldíos indebidamente ocupados, dentro del marco establecido
por dicha ley. El decreto 1465 del 10 de julio del 2013, cuyo contenido
establece que los predios adquiridos antes de la entrada en vigencia de la Ley
160 de 1994 no tendrán que acogerse a las limitaciones que establece dicha
norma, pero los negocios realizados posteriormente a ese año sí deberán
limitarse a no superar una unidad agrícola familiar (UAF) cuando se vayan a
destinar a proyectos productivos a gran escala.
La corte lo ve desde la
función de la propiedad: “La función
social de la propiedad, a la cual le es inherente una función ecológica,
comporta el deber positivo del legislador en el sentido de que dicha función se
haga real y efectiva, cuando el Estado hace uso del poder de disposición o
manejo de sus bienes públicos. De esta manera, los condicionamientos impuestos
por el legislador relativos al acceso a la propiedad de los bienes baldíos, no
resultan ser una conducta extraña a sus competencias, porque éstas deben estar
dirigidas a lograr los fines que previó el Constituyente en beneficio de los
trabajadores rurales.”
El país vive una discusión,
bastante grave, una situación confusa y difusa en referencia a este tema en los
actuales momentos. La más relevante tiene que ver con una información
suministrada por el representante a la cámara Iván Cepeda, en la que se dice
que la empresa Indupalma habría comprado y acumulado tierras baldías para echar
a andar un proyecto de explotación de caucho en la Orinoquia. En dicho proyecto
tendrían participación accionaria familiares de la ministra de Educación, María
Fernanda Campo en la que se dice que la empresa Indupalma habría comprado y
acumulado tierras baldías para echar a andar un proyecto de explotación de
caucho en la Orinoquia. En dicho proyecto tendrían participación accionaria
familiares de la ministra de Educación, María Fernanda Campo. Por ejemplo: un
grupo de sociedades anónimas simplificadas (SAS), forma de sociedad utilizada
solamente para adquirir predios de origen baldío en este caso especifico. La
operación se habría realizado en momentos en que Campo era presidenta de la
Cámara de Comercio de Bogotá. “El Estado colombiano ha ejercido una política
dual frente a los habitantes rurales. Por un lado está la mezquindad y la
exclusión hacia el campesinado, que se refleja especialmente en las políticas
de acceso a la tierra y en los mecanismos utilizados para alcanzar el desarrollo
rural, y por el otro, el favorecimiento desmedido, en algunos casos ilegal, a
latifundistas y empresarios”. Los documentos aportados por el representante del
Polo, el doctor Cepeda, dejan ver que la operación de adquisición de tierras se
dio de la siguiente manera: en 1990, el Incora adjudicó 21 predios en diversas
veredas del municipio de Puerto Carreño. Veinte años después, en 2010, una
docena de esos predios fueron adquiridos por un grupo de SAS, personas
naturales y la empresa Indupalma, que acumuló los terrenos para adelantar un
proyecto cauchero. Las SAS fueron constituidas en 2010 y poco tiempo después
compraron las tierras. Una de las coincidencias reveladas por Cepeda es que
todas estas operaciones se legalizaron en la misma notaría, la 44 de Bogotá. De
igual manera, el congresista estableció que existe una relación directa entre
la ministra e Indupalma, a través de Rubén Darío Lizarral de gerente de la empresa y su ex esposo.
Este es apenas un caso de
muchos. Sobra decir que no se trata de tomar medidas por fuera de contexto,
defender al campesino ultranza del
desarrollo general, pues las inversiones grandes y proyectos productivos de
gran envergadura, capacidad empresarial que catalizará ciertas regiones y por
supuesto la producción rural. El otro extremo sería entregarnos a estos pulpos
y apabullar al campesino como está sucediendo en algunos casos. Entonces la
razón, es buscar la equidad desde la ley. Como siempre hemos visto donde se
utiliza la misma, de manera sesgada con él único objetivo de apropiarse de
grandes extensiones. La concentración de la propiedad rural en Colombia es
harta conocida, esto es otro plato fuerte que tratare más adelante.