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domingo, agosto 28, 2011

ESTIRPE DE NOVELISTAS DE CARLOS FUENTES

Este es un capitulo del último libro de Carlos fuentes publicado en el suplmento literario Babelia de " "El país" de España: 
Carlos Fuentes, uno de los autores clave de la literatura en español, publica La gran novela latinoamericana. En exclusiva para Babelia escribe sobre la historia y la evolución de dicha narrativa y presenta su canon de escritores y obras esenciales del siglo XX y XXI. Recibirá hoy el Premio Formentor de las Letras en reconocimiento a toda su obra. Se trata de una distinción en el 50º aniversario de la creación de este galardón que se recupera tras varios años suspendido. Formentor es una península estrecha de Mallorca (España) donde en los años sesenta se realizaron jornadas literarias convertidas en referencia para la vanguardia de la edición europea y el debate cultural, Fueron creadas por las familias Barceló y Buadas Rotger. Entre los anteriores galardonados figuran: Samuel Beckett, Jorge Luis Borges, Juan García Hortelano, Jorge Semprún, Saul Bellow y Witold Gombrowicz.

Cristóbal Colón vio las sirenas del Caribe en 1495 aunque dice que "no eran tan hermosas como las pintan". En cambio, Diego de Rosales las ve "bien agestadas, con cabezas y crines largas" y al zambullir, noté "cola y espaldas de pescado". Fernández de Oviedo abunda en la descripción de maravillas. Tiburones "que tienen el miembro viril o generativo... cada uno tan largo como desde el codo... a la punta mayor del dedo de la mano". Las sorpresas abundan en estas primeras Crónicas del Nuevo Mundo. Cocuyos que iluminan las noches. Tortugas con nidadas de mil huevos. Perlas negras. Salamandras ardientes y frías a la vez. Es la noche de la iguana, exclamó Cieza de León.
Europa necesitaba un mundo nuevo que colmara sus ansias de fantasía. Pero si la narrativa de las Américas se inicia con la imaginación mítica, Bernal Díaz del Castillo pronto la ubica en la conquista épica. Su Conquista de la Nueva España se inicia con acento mítico: México-Tenochtitlán se parece a "los encantamientos... en el libro de Amadís". Pronto, el asombro del descubrimiento es vencido por el clamor de la conquista. Una victoria llena de dudas, pues Bernal nos describe la destrucción de un mundo al que ama por otro mundo al que obedece. Su libro es la memoria de la juventud de un hombre maduro, olvidado y ciego. El mito ya es épica.

Ambos -mito y épica- serán silenciados por las prohibiciones de la Corona. La "historia oficial" sustituye a la imaginación épica mítica y la obligación de los súbditos del rey es callar y obedecer, dice el virrey de México, marqués de Croix. Sólo que junto con los "libros de los valientes", descubridores y conquistadores, llegaron las ideas de la época, secretas a veces, creciendo a pasos largos y lentos. La idea de América coincide con la Utopía de Tomás Moro, que Vasco de Quiroga quería recrear en Michoacán. Coincide con El príncipe de Maquiavelo, que parecería el abecedario de los conquistadores: no digas, haz. La descendencia literaria de Maquiavelo se encuentra en el Tirano Banderas de Valle-Inclán, los Archivos de Gallegos, el Pedro Páramo de Rulfo, el patriarca de García Márquez y, en su versión moribunda y final, en el Trujillo de Vargas Llosa. Genio y figura hasta la sepultura.

Menos obvia, más profunda, es la herencia erasmista en América. Visible en la arquitectura colonial de Aleijadinho en Ouro Preto o de Kondori en el Alto Perú, es en la poesía de sor Juana Inés de la Cruz donde la influencia erasmista es más cierta:



En dos partes dividida



tengo el alma en confusión:



una, esclava a la pasión,



y otra, a la razón medida.

¿Pasión? ¿Razón? ¿En dónde estaba entonces la fe? Si en estas condiciones el cuestionamiento propio de la novela no era posible, sí lo fue la historia que empiezan a contar, con definiciones nacionales, Clavijero en México y Molina en Chile, jesuitas expulsados de los reinos que para ellos ya eran naciones distintas de España. Es natural que a partir de las guerras de independencia (1810-1821) los historiadores se encargaran de decir lo no dicho: Lastarria y Bilbao en Chile, Mora en México y, sobre todo, Andrés Bello, el venezolano aclimatado en Chile y fundador de su Universidad, y Domingo Faustino Sarmiento, cuyo Facundo es, acaso, el libro definitivo del siglo XIX latinoamericano. Sarmiento consagra la confusión de géneros (como El Quijote): es biografía, geografía, historia, política.
La novela de la independencia la inaugura el mexicano Fernández de Lizardi con El periquillo sarniento (1816) y prolongan el género varios escritores sumamente influidos por el romanticismo, el realismo y, al cabo, el naturalismo europeos. La gran excepción se da en Brasil y se llama Joaquim Maria Machado de Assis, cuyo Blas Cubas (1881) recupera la tradición cervantina de la mezcla de géneros, el humor, el héroe menor, las ilusiones y el engaño, así como la crítica del libro dentro del libro y el cuestionamiento de la autoría.

La novela realista y documental aún tendrá momentos importantes en la obra de Rómulo Gallegos y en los novelistas de la revolución mexicana. Pero dos de estos, Agustín Yáñez y Juan Rulfo, habrían de cerrar el ciclo con obras que a un tiempo tratan de un tiempo histórico (la revolución mexicana) y la trascienden con, más que, aunque también, la novedad del estilo, la estructura y la intención. Al filo del agua y Pedro Páramo cierran un capítulo temático (la revolución), pero abren un capítulo de la escritura como arriesgada búsqueda de lo no dicho antes. Así, la historia que nos contaron en el siglo XIX se convierte en la historia que nadie había contado antes: la pasión de Pedro Páramo por Susana San Juan, la soledad inmensa de los pueblos de Yáñez, la duda acerca del tema fundador: ¿quién es mi padre, quiénes son mis madres?

El heredero mayor de Machado de Assis es Jorge Luis Borges, quien da el paso de más. El universo aspira a la totalidad pero sólo lo explica la excepción. El Aleph es todos los espacios. Funes es todas las memorias, y la Historia universal de la infamia es todas las historias. Sólo que cada "absoluto" borgiano es vencido desde adentro por un amo personal (Beatriz Viterbo en El Aleph), por una disminución del absoluto (Funes) o por la particularidad excéntrica (La infamia). Al cabo, en Pierre Menard, Borges reescribe El Quijote, línea por línea, palabra por palabra. Sólo que la intención es distinta.
Más corrosivos, más libres, en cierto modo, del juego borgiano son Juan Carlos Onetti y Julio Cortázar. Onetti, en La vida breve, triplica al protagonista sin perder la diferencia entre los tres. Y Cortázar, en Rayuela y en sus cuentos, sólo emplea la diferencia entre las dos orillas (Europa-Argentina) para indicar, al revés de Borges, la universalidad de la diferencia. Los tiempos simultáneos de una operación quirúrgica hoy y de un sacrificio ayer nos hablan de este acierto cortazariano: lo diferente puede ser simultáneo o al revés.
Hablo aquí de los contemporáneos de Borges. Bioy Casares y José Bianco, pero sobre todo de sus descendientes, Tomás Eloy Martínez, Sylvia Iparraguirre, Ricardo Piglia, Luisa Valenzuela y Matilde Sánchez. La literatura más variada y fervorosa de la América española es la argentina. La más sui géneris (como el país mismo) es la chilena. País de poetas (Neruda, Huidobro, Mistral, Parra), la narrativa moderna arranca con José Donoso y Jorge Edwards y prosigue hoy con Isabel Allende, Arturo Fontaine, Antonio Skármeta, Sergio Missana, en tanto que en Perú, después de la gran obra de Mario Vargas Llosa, que va de La ciudad y los perros a El sueño del celta, se refundan los derechos no sólo de la imaginación, sino de la expansión, simultaneidad y precipicios de la lengua. Santiago Roncagliolo es un ejemplo.

Más arduo ha sido el problema de los jóvenes novelistas de Colombia. García Márquez es, a un tiempo, referencia, calidad y estorbo. Lo significativo de Gabo es que con Cien años de soledad recogió las grandes tradiciones de la selva y el campo para transformarlas en una narrativa doble, que por el hecho de serlo, disminuye a las anteriores. Porque el secreto de Cien años de soledad es su doble narración. Los Buendía son objeto de una primera narración que resulta, al cabo, ser la falsa narración del verdadero narrador, el taumaturgo gitano Melquíades, anuncio, en sí, de una serie de narraciones continuas anteriores, imaginables, imposibles, olvidadas y deseadas.

Heredar semejante excelencia es el problema de Santiago Gamboa y de Juan Gabriel Vásquez. Ambos superan la tradición, claro está, con nueva creación. El síndrome de Ulises de Gamboa o Historia secreta de Costaguana de Vásquez no niegan lo que heredan, pero saben que el parricidio puede ser un renacimiento.

La literatura mexicana, superada la fatalidad agraria por el arte de Yáñez y Rulfo, se ha centrado en la vida urbana (Villoro, Enrigue) aunque también en el pasado como memoria de la actualidad (Solares, Celorio, Lara Zavala). El punto de renovación, sin embargo, fue el Farabeuf o la crónica de un instante (1965) de Salvador Elizondo, antecedente extremo de una imaginación tan liberada que ella misma es su única frontera. Las "prohibiciones" nacionalistas del pasado fueron superadas, pos-Elizondo, por el grupo autodenominado El Crack y su compañero Xavier Velasco. La literatura escrita por mujeres (que no literatura femenina) ha acompasado este cambio.

Regreso adonde empecé: el Caribe, cuna de nuestra cultura. Son dos de sus novelistas mayores en castellano, ya que el Caribe es región de muchas lenguas y muchos perfiles. Del Caribe son William Faulkner y Jean Rhys, Édouard Glissant, Saint-John Perse, Derek Walcott y Aimé Césaire. También, y cubanos, Alejo Carpentier y José Lezama Lima.

Lezama, poeta (Enemigo rumor, 1941) y ensayista (La expresión americana, 1957), escribió una de las más difíciles y complejas novelas latinoamericanas, Paradiso (1966). Hablo de ella por muchos motivos. La riqueza del lenguaje, las formas proteicas del libro, su atrevimiento mayúsculo en todo lo necesario para crear la obra mayor del barroco literario latinoamericano. Se recomienda leer primero a Luis de Góngora y Argote ("no puede durar el mundo... que suena a vidrio quebrado y que ha de romperse presto") y un poco a Francisco de Quevedo ("abuelo de los dinamiteros", según César Vallejo). Dura el mundo sin embargo, a pesar de los dinamiteros y el vidrio quebrado. ¿Hermético, metafórico, neoplatónico? Lezama descubre sus propias claves, y las nuestras, en un ensayo fundador de nuestra cultura, La expresión americana, donde todo lo que parecía lugar común reaparece como luminoso renacimiento: la cultura como destino porque tiene orígenes, la literatura como alusión de la realidad, la imagen como relación. Todo lo que creíamos saber de la América española, nos pide Lezama, debemos repensarlo y aun así no lo conoceremos del todo, jamás.

El otro gran cubano es Alejo Carpentier. Como Lezama, Carpentier redescubre un mundo nuestro. Lo coloca en la historia (Guerra del tiempo, El siglo de las luces), en el drama político (El acoso), en la imaginación de las culturas (El reino de este mundo), en la parodia voluntaria (Concierto barroco) y en un audaz remontarse al origen de la vida en Los pasos perdidos. Quizás ésta sea la novela clave para entender la obra de Carpentier. Una novela contiene a todas las novelas porque toda literatura, aunque no lo sepa, es idéntica a su origen más remoto. Y éste, en Los pasos perdidos, es el primer fuego en la montaña, la primera palabra en la selva, el primer baile ceremonial para celebrar el origen (siendo el origen sin saberlo). Majestuosas creaciones literarias las de Carpentier. La negra magia religiosa de Ti Noel. La magia negra política de Víctor Hugues. El derecho a la resurrección en Guerra del tiempo. El derecho al amor de Sofía y Esteban del narrador y la narrada en Los pasos perdidos. La soledad del perseguido acompañado sólo por la música de Beethoven en su acoso. Y un poder solitario, resuelto por un dictador latinoamericano que en su apartamento parisiense necesita unas palmeras y un perico para sentirse "en casa" (El recurso del método).

Incluyo en este libro a dos autores que parecerían (y son) atípicos. La brasileña Nélida Piñon, porque es gallega de origen y más cercana a este volumen que sus grandes antecedentes Jorge Amado, Clarice Lispector y João Guimãraes Rosa. No nos entenderíamos sin Brasil y Brasil no se entendería sin nosotros. Por eso, además, de Nélida, hablo en este libro de Aleijadinho y de Machado de Assis, y en cuanto a Juan Goytisolo, si escribe en castellano, habla también en hebreo y árabe. Ateo de cultura cristiana y heredero, nolens volens, de Grecia y Roma. Es nuestro porque señala como nadie nuestra heredad, en este volumen evocada.

* Carlos Fuentes (Panamá, 1928) ganador del Premio Cervantes en 1987, es autor de novelas como La región más transparente, La muerte de Artemio Cruz, Terra nostra, Los años con Laura Díez y La Silla del Águila. Y de los ensayos El espejo enterrado y Los cinco soles de México. También acaba de publicar su libro de cuentos Carolina Grau (Alfaguara).

Canon siglo XX


- El Aleph
Jorge Luis Borges
- Los pasos perdidos
Alejo Carpentier

- Rayuela
Julio Cortázar

- Cien años de soledad
Gabriel García Márquez



- Paradiso
José Lezama Lima

- La vida breve
Juan Carlos Onetti

- Noticias del imperio
Fernando del Paso

- Yo el supremo
Augusto Roa Bastos

-Pedro Páramo
Juan Rulfo

-Conversación en La Catedral
Mario Vargas Llosa

-Santa Evita
Tomás Eloy Martínez



Canon siglo XXI


-Historia secreta de Costaguana
Juan Gabriel Vásquez

- En busca de Klingsor
Jorge Volpi

-Oír su voz
Arturo Fontaine

-El desierto
Carlos Franz

- Las muertes paralelas
Sergio Missana

-Amphitryon
Ignacio Padilla

-El síndrome de Ulises
Santiago Gamboa

-Abril rojo
Santiago Roncagliolo


viernes, agosto 19, 2011

EL ANIVERSARO DE LOS HECHOS QUE PRECIPITARON LA CAIDA DEL IMPERIO SOVIETICO

Hace veinte años el intento de golpe de estado en contra de Gorbachov, fue el comienzo de la caída del imperio soviético y el colapso de una burocracia que mantenía en vilo al mundo por su poder militar desbordado.  La corrupcion desmedida en todos los niveles, una ideologia anacronica y paquidermica, las contradicciones flagrantes del regimen constituyeron las semillas que sembraron el colapso de la  union.

El mundo aun sufre las consecuencias de estos hechos. La izquierda que tenía en el estado de las estepas la ilusión de sus realizaciones, no logra consolidar su nuevo status y lo que es peor se diluye sin ninguna coherencia. A proposito, a que llamamos izquierda en estos momentos. Los ciudadanos de la unión padecen aun los efectos de un imperio fallido. Pilar Bonet en “El país” de España sintetiza sus efectos con mucha lucidez: El hundimiento de la Unión Soviética convirtió a millones de personas en emigrantes, refugiados, desplazados y extranjeros, las separó de sus familias y les obligó a elegir lealtades. En las biografías de los ciudadanos soviéticos, 1991 fue un corte radical, que abrió posibilidades de inmenso enriquecimiento para unos y condenó a otros a la miseria.

La bipolaridad súbitamente dejo de existir, se consolido una sola potencia y el mundo a partir de este momento fue otro. La ausencia de una ideología que se contraponga a los poderes impuestos, la unidimensionalidad del sistema permitieron que los gurúes del capitalismo salvaje arbitraran una libertad de mercados que  ha generado crisis muy graves para el mundo, pues a pesar de vender el modelo como la panacea, este ha producido  inequidades a granel, miseria y desempleo, para no hablar de las grandes perdidas de los ahorradores a través de los fondos de inversión. Actualmente estamos en una crisis financiera y economica sin parangon con consecuencias serias para el empleo y por su puesto la puntada final al estado de bienestar que por mucho tiempo fue orgullo de los paises occidentales.

Los hechos que rodearon al tres de agosto  dan como para una película de espionaje, los ocho funcionarios que se opusieron a los cambios planteados, tenían planeado una estrategia, como todas las de la KGB, con detenciones a bordo y desapariciones, que terminarían con la apertura propuesta por el primer mandatario soviético. Aquella mañana se trasmitía el ballet "El Lago de los Cisnes" de Piotr Chaikovski. Kriuchkov había preparado una lista de personajes socialmente activos que debían ser detenidos, pero ni estas instrucciones ni muchas otras del GKCHP se llevaron a cabo de forma consistente. El gran error de los golpistas fue no haber detenido a Yeltsin, quien había sido elegido presidente de Rusia el 12 de julio anterior en las primeras elecciones democráticas en su género que se celebraban en la mayor de las 15 repúblicas soviéticas federadas.

El imperio colapso por su propia impotencia y el mundo fue otro, la rueda de la historia como siempre nunca se detiene. Los hechos son de película, tomare la crónica del país de España:

A lo largo del 19 de agosto, en torno a la sede del parlamento se fue concentrando gente, aunque no demasiada, comparado con los grandes mítines que por entonces sacaban a la calle a centenares de miles de personas. A las cinco de la tarde, los golpistas dieron una conferencia de prensa. En ella, las explicaciones y las manos temblorosas de Yanáev hicieron presentir que aquellos hombres no estaban en disposición de acabar con éxito la aventura que habían iniciado.

El 20 de agosto el número de "defensores de la Casa Blanca" había aumentado. Entre la masa de espontáneos reunidos en torno a la sede del parlamento había gentes tan distintas como el guerrillero checheno Shamil Basáiev, el embajador del Reino Unido en la URSS, cosacos, artistas, intelectuales y moscovitas de a pie. Muchos de ellos se integraron después en una organización que se llamó "Zhivoe Kolzó" (El Anillo Vivo).

La noche del 20 al 21 de agosto fue la más dramática de las tres que Yeltsin y sus seguidores pasaron en el parlamento ruso. Los resistentes temían que pudiera producirse un asalto. Entre los seguidores de Yeltsin se habían repartido armas. Algunos diputados, con la carabina al hombro, tomaban posiciones en los tejados de la Casa Blanca. Después de la medianoche, el vicepresidente de Rusia, general Alexandr Rutskoi, un aviador veterano de la guerra de Afganistán, exhortó por los altavoces a defender el edificio, pero poco después, Guennadi Búrbulis, por entonces muy próximo a Yeltsin, utilizó el mismo sistema de megafonía para afirmar la libertad de cada cual de hacer lo que creyera oportuno. Aquella madrugada, una mala maniobra de un tanque junto a una columna de manifestantes acabó con la vida de tres jóvenes en el cruce entre el anillo circular y la avenida Kalinin.

Kriuchkov se había paseado alrededor de la Casa Blanca en un coche con ventanas ahumadas y mantenía conversaciones telefónicas con Búrbulis y los yeltsinistas. Según Víctor Ivánenko, que dirigía el recién formado comité de seguridad del Estado de Rusia, Kriuchkov, considerado el cerebro del golpe, se dio por vencido en la madrugada del 21 de agosto y anunció a los atrincherados que podían dormir tranquilos. El KGB había movilizado al grupo antiterrorista "Alfa", pero no dio la orden definitiva de asalto, aunque sí hubo órdenes previas de avance, reconocimiento y desarrollo del plan de acción. Como otras instituciones del Estado, el KGB no era por entonces una unidad monolítica.

El rescate de Gorbachov

El 21 de agosto, en un pleno extraordinario del parlamento ruso se designó a una comisión especial dirigida por el vicepresidente Rutskói para ir a buscar a Gorbachov a Crimea. También los golpistas volaron de nuevo hacia allí. En la madrugada del 21 al 22 de agosto Gorbachov y su familia fueron conducidos en avión a la capital. El rostro desmejorado de Raisa, la esposa del presidente, revelaba el sufrimiento pasado. Vino después el gran mitin de la Casa Blanca en la mañana del 22 de agosto, la sensación de hermandad y de incomparable liberación. Por la noche, el rostro colectivo beatífico de los "vencedores" se había transformado en amenazador, cuando una multitud se dirigió a la sede del Comité Central del PCUS intentando romper sus ventanas y siguió después hasta la sede del KGB, en la plaza de la Lubianka, donde por la noche un camión se llevó la estatua de Félix Dzherzhinski, el fundador de los servicios secretos después de que la multitud intentara derribarlo con un lazo.

El 23 de agosto, en un verdadero espectáculo ante el parlamento ruso, Yeltsin puso en evidencia la erosión política irreversible que el golpe había supuesto para Gorbachov y para el PCUS. El analista Serguéi Parjómenko, que seguía los acontecimientos, opina que aquella humillación pública satisfacía los instintos de venganza personales de Yeltsin por las humillaciones que antes le había infligido Gorbachov. Al día siguiente, el líder de la URSS rompía su relación con aquella fuerza política donde había militado toda su vida adulta y renunciaba al cargo de secretario general. Gorbachóv pidió al Comité Central que se autodisolviera. La sede de este organismo en Moscú fue sellada, los periódicos comunistas, prohibidos y los últimos golpista, arrestados. Veinte años después, Gorbachov afirma con rotundidad que nunca, ni siquiera entonces, creyó poder formar un tándem eficaz con Yeltsin.

Las exposiciones fotográficas que se han celebrado este año con motivo del 80 aniversario de ambos líderes, -en el caso de Yeltsin "postmortem"-, reflejaron aquella animadversión. En ambas muestras documentales se ha evitado la imagen del "otro", como si las biografías de Gorbachov y la de Yeltsin fueran paralelas y ambos no se hubieran encontrado jamás. Al margen de las relaciones personales de ambos líderes, los yeltsinistas de primera hora buscan hoy el contacto con Gorbachov y reconocen los méritos de aquel político al que acusaron de indeciso y lento. Los que no se han convertido en rehenes del dinero y el poder se muestran desilusionados y hasta inquietos por las restricciones a las libertades democráticas impuestas por Vladímir Putin, el actual jefe de gobierno y ex presidente de Rusia. Búrbulis advertía el jueves que Rusia Unida, el partido mayoritario en el parlamento, podía seguir el rumbo del Partido Comunista de la URSS y que el peligro de desintegración de Rusia "existe" y es "más serio de lo que el régimen presupone con ligereza".

Los implicados terminaron siendo amnistiados. Otras son las consecuencias para el pensamiento y la sociedad en general. Esperamos escribir sobre el tema más adelante.

miércoles, agosto 10, 2011

MATTHIEU PIGASSE

Una mezcla de gentleman, financiero exitoso, banquero, hombre de izquierda y contestatario en ocasiones, con una pasión desmedida por el rock, hacen de este hombre exitoso un producto diferente a todo lo que estamos acostumbrados a ver. Estamos en la época, en que la única salida es ser iguales para ser diferentes. Es grato reconocer que aun existe gente que escapa a estos estándares.

Tiene sólo 43 años, estilo de dandy –jean y camisa blanca impecables–, y es el nuevo hombre fuerte de los medios franceses. En 2009, Matthieu Pigasse compró la revista semanal Les Inrockuptibles y, el año pasado, nada menos que el más prestigioso diario galo: Le Monde . En ese momento, el periódico estaba al borde del default. El actual director del banco de negocios Lazard trabajó en la reestructuración de la deuda argentina con el equipo del ex ministro de Economía Roberto Lavagna. En Lazard hizo su fortuna y se especializó en reestructuración de deudas de países emergentes y en fusiones y adquisiciones de empresas.

Con  la crisis fianciera en plena efervescencia, que confirma una vez más como persisten los economistas en sus equivocaiones, sobre todos aquellos que creen ciegamente en la mano invisible del mercado y  que nunca asumen una crítica al modelo de desarrollo, ni reconocen las injusticias de los gurues en el manejo de las finanzas en el mundo, la visión de un hombre que pese al estilo de vida burgués que tiene en todo lo que hace, de izquierda ideologicamente hablando, absolutamente iconoclasta y quien habla de justicia social, de cambio de reglas, representa de alguna manera una esperanza al caos en que nos estamos moviendo.

Pigasse tuvo en su adolescencia vinculada al rock: en su juventud llegó a tener su propia banda punk y hoy reconoce que le gustan The Clash y Sex Pistols, dos grupos íconos del género. El 10 de mayo pasado, organizó un gran recital en la plaza de la Bastilla, en París, como celebración del trigésimo aniversario de la elección de François Mitterrand como primer presidente de socialista en Francia.

En este momento está en Argentina donde lanzará su revista de rock. Pese, a ser un experto negociando y reorientando deuda externa de los países emergentes y haber contribuido a un renegociación de la deuda externa Argentina, es un crítico al culto al mercado. Hubo respuestas que lo definen en este campo.

– ¿Qué tan en crisis está el capitalismo?

Hay una crisis profunda del sistema capitalista. Es el resultado esencialmente de una transformación generada por el culto al mercado: de industrial pasó a financiero. En el industrial hay innovación, se generan cosas, se generan empleos, la empresa produce. Por el contrario, en el financiero lo único que importa es incrementar el beneficio, lo máximo y más rápido posible. No importa nada, ni cómo se hace, ni quién lo hace, ni los empleados, ni los recursos, ni el proceso, sino los resultados, lo que se va a ganar.

–¿Considera viable la continuidad de este sistema?


–No puede haber democracia sin mercado, ni mercado sin democracia. Lo que pasó en Europa del Este hace algunos años no me gusta. Pero la crisis ha mostrado que la mano invisible que regula la economía no existe. Si dejamos que los mercados se autorregulen, se autodestruyen. Hay que redistribuir los beneficios generados por el mercado, darles a todos el mismo acceso a la educación, salud, seguridad. Y un sistema fiscal justo. No hay que dejar de crecer: hace falta generar riqueza para poder redistribuirla.
¿La crisis económica genera xenofobia?

–Muchos dirigentes políticos europeos tienen responsabilidad en la actitud de encierro que se generó en la sociedad. Es muy triste que Francia, el país de los derechos humanos, responda cerrando sus fronteras a los inmigrantes sin papeles ante lo que pasó en Túnez. Es inquietante, es un reflejo de la crisis económica. Es el miedo al mañana, a los otros. Necesitamos abrirnos al mundo y lograr una alegría colectiva. La cultura es una manera de hacerlo.

Es bueno que haya hombres exitosos, que piensen de manera diferente y que nos brinden una visión por encima de los estándares.



domingo, julio 31, 2011

¿QUÉ ESTÁ HACIENDO INTERNET CON NUESTRAS MENTES?

Mario Vargas Llosa publica hoy en “El país “de España, un excelente artículo sobre el libro de Nicholas Carr: ¿qué está haciendo internet con nuestras mentes?, que viene como anillo al dedo, a propósito del artículo anterior escrito en este blog, sobre la lectura digital. Esta sería la visión trágica de la radiografía descrita en este análisis, que entre otras cosas, no es una interpretación, sino el reflejo de una realidad avasallante: existe una nueva forma de acceder a la información, una revolución de las TIC, con efectos, no solo sobre la forma de conocer e informarnos, sino como existimos, por efectos de la red.

Expone Vargas llosa:

“Nicholas Carr estudió Literatura en Dartmouth College y en la Universidad de Harvard y todo indica que fue en su juventud un voraz lector de buenos libros. Luego, como le ocurrió a toda su generación, descubrió el ordenador, el Internet, los prodigios de la gran revolución informática de nuestro tiempo, y no sólo dedicó buena parte de su vida a valerse de todos los servicios online y a navegar mañana y tarde por la Red; además, se hizo un profesional y un experto en las nuevas tecnologías de la comunicación sobre las que ha escrito extensamente en prestigiosas publicaciones de Estados Unidos e Inglaterra. Un buen día descubrió que había dejado de ser un buen lector, y, casi casi, un lector. Su concentración se disipaba luego de una o dos páginas de un libro, y, sobre todo si aquello que leía era complejo y demandaba mucha atención y reflexión, surgía en su mente algo así como un recóndito rechazo a continuar con aquel empeño intelectual. Así lo cuenta: "Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo". Preocupado, tomó una decisión radical. A finales de 2007, él y su esposa abandonaron sus ultramodernas instalaciones de Boston y se fueron a vivir a una cabaña de las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil y el Internet llegaba tarde, mal y nunca. Allí, a lo largo de dos años, escribió el polémico libro que lo ha hecho famoso. Se titula en inglés The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains y, en español, Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011).

La primera premisa que se releva es la siguiente:

1.- No es verdad que el Internet sea sólo una herramienta. Es un utensilio que pasa a ser una prolongación de nuestro propio cuerpo, de nuestro propio cerebro, el que, también, de una manera discreta, se va adaptando poco a poco a ese nuevo sistema de informarse y de pensar, renunciando poco a poco a las funciones que este sistema hace por él y, a veces, mejor que él. No es una metáfora poética decir que la "inteligencia artificial" que está a su servicio, soborna y sensualiza a nuestros órganos pensantes, los que se van volviendo, de manera paulatina, dependientes de aquellas herramientas, y, por fin, en sus esclavos.

2.- debemos inquietarnos si ese progreso significa aquello que un erudito estudioso de los efectos del Internet en nuestro cerebro y en nuestras costumbres, Van Nimwegen, dedujo luego de uno de sus experimentos: que confiar a los ordenadores la solución de todos los problemas cognitivos reduce "la capacidad de nuestros cerebros para construir estructuras estables de conocimientos". En otras palabras: cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos.

Frente a la controversia abierta es preciso afirmar categóricamente.

La red y las TIC, así como la herramienta de la informática no cederán su penetración inclemente en la vida y la sociedad en general, por lo tanto, solo se podrá crear mecanismos de reorientación de este mecanismo, democratización, racionalidad o reglas de juego, como resistencias, por ejemplo: como se defenderán los sistemas educativos, para que sus alumnos profundicen, estudien, conozcan, no se informen, frente a la flagrante realidad.

Quien maneja la información, maneja el control. Detrás de estos pulpos de la informática, existe un poder, con mucho capacidad de manipulación. Quíen controla a Google. la información a este nivel prefigura la conciencia. Cuales son las defensas del ciudadano frente al imperio de la información. Son muchas las variables que deberán tenerse en cuenta y el tema no se reduce a la perdida de la capacidad cerebral por efectos de la red. Adelante trancribo la  entrevista concedida al “país”, del autor del libro que me parece importante:

PREGUNTA. Su libro ha levantado críticas entre periodistas como Nick Bilton, responsable del blog de tecnología Bits de The New York Times, quien defiende que es mucho más natural para el ser humano diversificar la atención que concentrarla en una sola cosa.

RESPUESTA. Más primitivo o más natural no significa mejor. Leer libros probablemente sea menos natural, pero ¿por qué va a ser peor? Hemos tenido que entrenarnos para conseguirlo, pero a cambio alcanzamos una valiosa capacidad de utilización de nuestra mente que no existía cuando teníamos que estar constantemente alerta ante el exterior muchos siglos atrás. Quizás no debamos volver a ese estado primitivo si eso nos hace perder formas de pensamiento más profundo.

P. Internet invita a moverse constantemente entre contenidos, pero precisamente por eso ofrece una cantidad de información inmensa. Hace apenas dos décadas hubiera sido impensable.

R. Es cierto y eso es muy valioso, pero Internet nos incita a buscar lo breve y lo rápido y nos aleja de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa. Lo que yo defiendo en mi libro es que las diferentes formas de tecnología incentivan diferentes formas de pensamiento y por diferentes razones Internet alienta la multitarea y fomenta muy poco la concentración. Cuando abres un libro te aíslas de todo porque no hay nada más que sus páginas. Cuando enciendes el ordenador te llegan mensajes por todas partes, es una máquina de interrupciones constantes.

P. ¿Pero, en última instancia, cómo utilizamos la web no es una elección personal?

R. Lo es y no lo es. Tú puedes elegir tus tiempos y formas de uso, pero la tecnología te incita a comportarte de una determinada manera. Si en tu trabajo tus colegas te envían treinta e-mails al día y tú decides no mirar el correo, tu carrera sufrirá. La tecnología, como ocurrió con el reloj o la cartografía, no es neutral, cambia las normas sociales e influye en nuestras elecciones.

P. En su libro habla de lo que perdemos y aunque mencione lo que ganamos apenas toca el tema de las redes sociales y cómo gracias a ellas tenemos una herramienta valiosísima para compartir información.

R. Es verdad, la capacidad de compartir se ha multiplicado aunque antes también lo hacíamos. Lo que ocurre con Internet es que la escala, a todos los niveles, se dispara. Y sin duda hay cosas muy positivas. La Red nos permite mostrar nuestras creaciones, compartir nuestros pensamientos, estar en contacto con los amigos y hasta nos ofrece oportunidades laborales. No hay que olvidar que la única razón por la que Internet y las nuevas tecnologías están teniendo tanto efecto en nuestra forma de pensar es porque son útiles, entretenidas y divertidas. Si no lo fueran no nos sentiríamos tan atraídos por ellas y no tendrían efecto sobre nuestra forma de pensar. En el fondo, nadie nos obliga a utilizarlas.

P. Sin embargo, a través de su libro usted parece sugerir que las nuevas tecnologías merman nuestra libertad como individuos...

R. La esencia de la libertad es poder escoger a qué quieres dedicarle tu atención. La tecnología está determinando esas elecciones y por lo tanto está erosionando la capacidad de controlar nuestros pensamientos y de pensar de forma autónoma. Google es una base de datos inmensa en la que voluntariamente introducimos información sobre nosotros y a cambio recibimos información cada vez más personalizada y adaptada a nuestros gustos y necesidades. Eso tiene ventajas para el consumidor. Pero todos los pasos que damos online se convierten en información para empresas y Gobiernos. Y la gran pregunta a la que tendremos que contestar en la próxima década es qué valor le damos a la privacidad y cuánta estamos dispuestos a ceder a cambio de comodidad y beneficios comerciales. Mi sensación es que a la gente le importa poco su privacidad, al menos esa parece ser la tendencia, y si continúa siendo así la gente asumirá y aceptará que siempre están siendo observados y dejándose empujar más y más aún hacia la sociedad de consumo en detrimento de beneficios menos mensurables que van unidos a la privacidad.

P. Entonces... ¿nos dirigimos hacia una sociedad tipo Gran Hermano?

R. Creo que nos encaminamos hacia una sociedad más parecida a lo que anticipó Huxley en Un mundo feliz que a lo que describió Orwell en 1984. Renunciaremos a nuestra privacidad y por tanto reduciremos nuestra libertad voluntaria y alegremente, con el fin de disfrutar plenamente de los placeres de la sociedad de consumo. No obstante, creo que la tensión entre la libertad que nos ofrece Internet y su utilización como herramienta de control nunca se va a resolver. Podemos hablar con libertad total, organizarnos, trabajar de forma colectiva, incluso crear grupos como Anonymous pero, al mismo tiempo, Gobiernos y corporaciones ganan más control sobre nosotros al seguir todos nuestros pasos online y al intentar influir en nuestras decisiones.

P. Wikipedia es un buen ejemplo de colaboración a gran escala impensable antes de Internet. Acaba de cumplir diez años...

R. Wikipedia encierra una contradicción muy clara que reproduce esa tensión inherente a Internet. Comenzó siendo una web completamente abierta pero con el tiempo, para ganar calidad, ha tenido que cerrarse un poco, se han creado jerarquías y formas de control. De ahí que una de sus lecciones sea que la libertad total no funciona demasiado bien. Aparte, no hay duda de su utilidad y creo que ha ganado en calidad y fiabilidad en los últimos años.

P. ¿Y qué opina de proyectos como Google Books? En su libro no parece muy optimista al respecto...

R. Las ventajas de disponer de todos los libros online son innegables. Pero mi preocupación es cómo la tecnología nos incita a leer esos libros. Es diferente el acceso que la forma de uso. Google piensa en función de snippets, pequeños fragmentos de información. No le interesa que permanezcamos horas en la misma página porque pierde toda esa información que le damos sobre nosotros cuando navegamos. Cuando vas a Google Books aparecen iconos y links sobre los que pinchar, el libro deja de serlo para convertirse en otra web. Creo que es ingenuo pensar que los libros no van a cambiar en sus versiones digitales. Ya lo estamos viendo con la aparición de vídeos y otros tipos de media en las propias páginas de Google Books. Y eso ejercerá presión también sobre los escritores. Ya les ocurre a los periodistas con los titulares de las informaciones, sus noticias tienen que ser buscables, atractivas. Internet ha influido en su forma de titular y también podría cambiar la forma de escribir de los escritores. Yo creo que aún no somos conscientes de todos los cambios que van a ocurrir cuando realmente el libro electrónico sustituya al libro.

P. ¿Cuánto falta para eso?

R. Creo que tardará entre cinco y diez años.

P. Pero aparatos como el Kindle permiten leer muy a gusto y sin distracciones...

R. Es cierto, pero sabemos que en el mundo de las nuevas tecnologías los fabricantes compiten entre ellos y siempre aspiran a ofrecer más que el otro, así que no creo que tarden mucho en hacerlos más y más sofisticados, y por tanto con mayores distracciones.

P. El economista Max Otte afirma que pese a la cantidad de información disponible, estamos más desinformados que nunca y eso está contribuyendo a acercarnos a una forma de neofeudalismo que está destruyendo las clases medias. ¿Está de acuerdo?

R. Hasta cierto punto, sí. Cuando observas cómo el mundo del software ha afectado a la creación de empleo y a la distribución de la riqueza, sin duda las clases medias están sufriendo y la concentración de la riqueza en pocas manos se está acentuando. Es un tema que toqué en mi libro El gran interruptor. El crecimiento que experimentó la clase media tras la II Guerra Mundial se está revirtiendo claramente.

P. Internet también ha creado un nuevo fenómeno, el de las microcelebridades. Todos podemos hacer publicidad de nosotros mismos y hay quien lo persigue con ahínco. ¿Qué le parece esa nueva obsesión por el yo instigado por las nuevas tecnologías?

R. Siempre nos hemos preocupado de la mirada del otro, pero cuando te conviertes en una creación mediática -porque lo que construimos a través de nuestra persona pública es un personaje-, cada vez pensamos más como actores que interpretan un papel frente a una audiencia y encapsulamos emociones en pequeños mensajes. ¿Estamos perdiendo por ello riqueza emocional e intelectual? No lo sé. Me da miedo que poco a poco nos vayamos haciendo más y más uniformes y perdamos rasgos distintivos de nuestras personalidades.

P. ¿Hay alguna receta para salvarnos'?

R. Mi interés como escritor es describir un fenómeno complejo, no hacer libros de autoayuda. En mi opinión, nos estamos dirigiendo hacia un ideal muy utilitario, donde lo importante es lo eficiente que uno es procesando información y donde deja de apreciarse el pensamiento contemplativo, abierto, que no necesariamente tiene un fin práctico y que, sin embargo, estimula la creatividad. La ciencia habla claro en ese sentido: la habilidad de concentrarse en una sola cosa es clave en la memoria a largo plazo, en el pensamiento crítico y conceptual, y en muchas formas de creatividad. Incluso las emociones y la empatía precisan de tiempo para ser procesadas. Si no invertimos ese tiempo, nos deshumanizamos cada vez más. Yo simplemente me limito a alertar sobre la dirección que estamos tomando y sobre lo que estamos sacrificando al sumergirnos en el mundo digital. Un primer paso para escapar es ser conscientes de ello. Como individuos, quizás aún estemos a tiempo, pero como sociedad creo que no hay marcha atrás.











miércoles, julio 27, 2011

LA CONSOLIDACIÓN DE LA DERECHA EN EUROPA

La derecha en Europa se consolida cada vez más y parece avasallar a la izquierda a lo largo del continente en todos los contextos. Cuando hablamos de derecha, no solo nos referimos a los extremos de una ideología, ni a la toma del poder por los partidos conservadores, sino a la imposición peligrosa del la peor ortodoxia, cargada de xenofobia y radicalismos.

En la dulce compañía de los partidos ganadores en casi todo el continente: El Partido Conservador británico, de David Cameron; el Partido Popular (PP) español, de Mariano Rajoy; la Unión por un Movimiento Popular (UMP), del presidente francés, Nicolas Sarkozy; la democracia cristiana alemana, de Angela Merkel; el Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; el partido húngaro Fidesz, y la derecha búlgara, del GERB. Además del triunfo obtenido por los partidos de derecha en Lituania, Bulgaria y Eslovenia, se esconden movimientos fundamentalistas, de la peor pelambre, que están produciendo efectos muy peligrosos: odio a la inmigración, neo-nazismos, xenofobia, con consecuencias nefastas para la sociedad y para la humanidad, que significan un retroceso al pluralismo y la democracia.

Anders Behring Breivik, el acusado de la matanza en Noruega, dijo en su primera comparecencia ante la justicia que tenía cómplices y habló de tener vínculos con grupos de extrema derecha en Europa. Con su declaración, el escrutinio del nexo entre violencia y el extremismo de derecha cobró especial relevancia.

Auxiliar Alcantar, escribía en el 2010, algo que adquiere una vigencia inusitada a propósito de los últimos hechos:

“El ensayista italiano Raffaele Simone, en su libro Il mostro mite. Perché l'Occidente non va a sinistra?), publicado este año en Ediciones Gallimard, frente a la galopante imposición de la derecha, sugiere que es porque la izquierda se ha quedado estática y sin proyecto. La derecha ha sabido aprovechar un mundo cada vez más consumista, individualista y mediático, asociándose a empresarios y medios de comunicación para promover una sociedad de diversión, símbolo de modernidad. Para Simone, Italia es prototipo de esa nueva derecha que reduce los servicios públicos, obstaculiza la toma de decisión democrática, desprecia la vida intelectual, y promueve una ideología de éxito individual. En la sociedad actual, dice, la felicidad reside en el consumo, se estimula al gasto en lugar del ahorro. Estamos inmersos en un mundo virtual con computadoras, pantallas y celulares por todas partes. El trabajo está cada vez más desvalorizado y se privilegia la distracción: televisión, video juegos, emisiones people. Hay una infantilización de los adultos, un culto al cuerpo y a la juventud. En un mundo donde el consumidor reemplaza al ciudadano, donde la diversión reemplaza al realismo y la reflexión, el terreno es fértil para que se imponga la nueva derecha europea. Para el ensayista, la izquierda no ha sabido comprender este cambio de época. Pero además, no reivindica su herencia y ha dilapidado lo que constituye su patrimonio. Las grandes conquistas sociales se consiguieron gracias a los combates de la izquierda: derechos de los trabajadores, libertad de asociación, vacaciones pagadas, seguro médico, jubilación, derecho a la educación, sufragio universal, derechos de las mujeres, servicios públicos, etcétera”.

Otro fenómeno es la aceptación de extremos por la sociedad más culta de Europa. Los nórdicos, han empezado a ver como legitimo y justo todas las leyes contra la inmigración y las condenas del racismo ortodoxo e inclusive asumen que la crisis europea tiene serias consecuencias en el exceso de leyes permisivas para los extranjeros. Algunos países han cerrado sus fronteras, inclusive para la propia comunidad, en un desconocimiento a los pactos de la unión. No es un hecho nuevo, ni casual. Marc Lazar, un historiador especialista en la izquierda y la política italiana, publicaba para la revista Esprit en el 2008, algunas razones muy validas para nuestro análisis, que explicaban para la época, la pérdida de espacio de la izquierda: Cómo interpretar esta situación? Lazar cree que es falsa una de las razones adelantadas desde la izquierda según la cual los europeos “ceden a los cantos de sirena del “populismo”, de la xenofobia o incluso del racismo, y giran inexorablemente hacia la derecha“. Por el contrario, opina que la derecha gana porque “ha realizado una tarea d”aggiornamento’ bastante coordinada, entre los partidos y los parlamentarios europeos, en el seno del Partido Popular europeo o gracias a las fundaciones y los ‘think tanks’”. Y porque “se ha provisto de verdaderos líderes, que a menudo son excelentes comunicadores“. La derecha, añade, “tiende a unificarse“, “refuerza sus organizaciones y no descuida el trabajo sobre el terreno“. Ocupa, además “un ancho espectro político” y no duda en ampararse, si le hace falta, de los temas de la izquierda. Este dominio de la derecha no es ineluctable. La opinión pública en Europa no se ha pasado en bloque a la derecha: “Si bien se muestra más sensible en algunos temas predilectos de la derecha, como la inseguridad, la inmigración y la identidad nacional también, al mismo tiempo, una gran parte de la opinión reclama protección social“. Por otra parte, señala Lazar, hay ciclos electorales: en los años noventa la izquierda gobernaba en once de los quince países que entonces formaban la UE. Pero añade (y creo que tiene en eso toca un punto esencial) la izquierda “cometería un grave error si esperara pasivamente un cambio del ciclo, con, por ejemplo, un hipotético retorno de la prosperidad económica que le sería ‘a priori’ más beneficiosa porque le permitiría reclamar políticas de más ancha redistribución social“. Por el contrario, tiene que superar con decisión sus “handicaps“: su déficit de credibilidad en cuestiones de seguridad, la falta de envergadura de sus líderes, la negligencia del trabajo sobre el terreno. Le falta, sobre todo, un “cuerpo de valores mobilizadores” que se distinga claramente de los de la derecha y “le permitan hacer vivir de manera mobilizadora su reformismo“.

La situación no es fácil y de la toma de posición de los partidos democráticos y porque no decirlo de la izquierda, depende que no se siga consolidando la extrema derecha. Esperaremos como se desenvuelve el ovillo, sobre todo después del último atentado.











domingo, julio 10, 2011

RUPERT MURDOCH

Es probable que el anuncio del fin del semanario británico News of the World sea el pago que le hace Robert Murdoch a la sociedad británica para hacerse merecedor en el Reino Unido de una concesión televisiva que le hará aún más poderoso. En todo caso, lo cierto es que el empresario australiano, "el dueño de las noticias", como lo califica un reciente libro sobre su estrategia, echa el cierre a una cabecera más que centenaria que ha basado su exitosa historia comercial en el desprecio a la vida humana en todas sus formas, incluyendo la vida de aquellos que no se pueden defender, pues han muerto y han sido mancillados en la intimidad ya silenciada para siempre. Juan Cruz: “ el Pais “ de España.
El Periodismo responde a una ética suprema e imprescindible para su ejercicio. Está es consustancial al oficio. Con la última del tabloide «News of the World», se cierra un capítulo oprobioso de la prensa Inglesa, que ha sacudido a la sociedad de Londres y que constituye en esencia, el manual perfecto, de todo lo que no se debe hacer en un medio periodístico.


El punto neurálgico que obligo al cierre del tabloide, está centrado en el hecho de ser acusado por las autoridades de numerosos casos de escuchas ilegales, chuzadas decimos en Colombia, investigaciones que han tenido un alcance muy grave para el grupo y que tiene connotaciones de otra índole y han terminado por convertirse en un caso de interés nacional.

Quien es este hombre que nos recuerda a William Randolph Hearst o Joseph Pulitzer. Un magnate de los medios. El imperio de Rupert Murdoch comenzó en Australia, su país de origen, en los años 50, donde llegó a poseer más de un centenar de publicaciones a lo largo y ancho del país. A finales de los 70, Murdoch penetra en el Reino Unido y se hace con cuatro publicaciones señeras: News of the World, The Sun, The Times y The Sunday Times.

En paralelo, el magnate inicia su expansión en los Estados Unidos con la compra del diario The New York Post y se interesa por el mercado televisivo. Pero para ser propietario de canales de televisión en Estados Unidos, Murdoch debía cumplir un requisito legal, convertirse en ciudadano estadounidense. Y así lo hizo. En 1985, el magnate adoptó la nacionalidad del país norteamericano. En 1986 fundó la compañía Fox Broadcasting, propietaria de los míticos estudios 20th Century Fox, y en 1996 entró en el mercado de la televisión por cable con Fox News. Mientras tanto, en el Reino Unido, su compañía BSkyB domina el mercado de la televisión digital.

En 2007 Murdoch da el golpe de gracia a su implantación en Estados Unidos al comprar la compañía Dow Jones, propietaria de uno de los títulos emblemáticos de la prensa estadounidense, el Wall Street Journal.

El escándalo por las escuchas ilegales, que estalló en 2006, se extendió esta semana hasta afectar, además de conocidas personalidades de la cultura, la política y la realeza, a familiares de personas asesinadas y militares muertos en Afganistán. El magnate por ello declaró: "Tras haber consultado con otros directivos, he decidido que debemos tomar medidas contundentes respecto al periódico. Este domingo se publicará la última edición del News Of The World", indicó el presidente de News Internacional.

La pregunta es quien le cree a quien convirtió el oficio más hermoso del mundo en un negocio que violó todos los principios. Hasta donde priman los intereses económicos sobre la información sustentado en la verdad, cómo las presiones del mercado y los margenes de rentabilidad, terminan generando sobornos, para obtener información a costa de lo que sea, prácticas ilegales a granel y la costumbre de propiciar escándalos para aumentar las ventas.

Murdoch en todo caso dijo en un comunicado remitido a su personal, que el dominical, con 168 años de historia, se había "mancillado por un comportamiento equivocado" y añadió que "de hecho, si las recientes acusaciones son ciertas, las escuchas han sido algo inhumano y no tienen cabida en nuestra empresa".

Moraleja, la concentración de los medios nunca será buena. Pero el capitalismo rampante lo permite todo. Amanecerá y veremos.










domingo, junio 26, 2011

LA CONSTITUYENTE DEL 91 EN COLOMBIA FELIZ ANIVERSARIO

Ojala no olvidemos lo que significó en su momento el proceso histórico de la constituyente del 91, como lo recordó el presidente actual de la corte Constitucional, Juan Carlos Henao, fue creada “en un foro democrático, abierto, representativo, deliberativo y ante todo pluralista", sin antecedentes”.

He querido traer la visión del presidente de la corte por considerarla las más ajustada y sabia frente al cumulo de artículos a propósito del aniversario de la Constituyente. Es bueno recordale al país que nuestra constitución fue también una salida democrática a los problemas graves y no resueltos de la violencia. Este país, tiene dos constantes históricas que la acechan en los últimos 80 años: una violencia descarnada sin tregua y una constante búsqueda de la paz.

Estos son los principales apartes de su articulo:

La celebración de los 20 años de la Constitución Política de 1991 me trae a la memoria una reflexión que trabajo con mis estudiantes: "El derecho es la gramática del poder". Esto es así, porque para nosotros las palabras tienen un significado especial: nos gobiernan. La palabra en el ejercicio jurídico sólo tiene por objeto hacer transparente la justicia. Es tan extenso nuestro lenguaje que se convierte en códigos, en leyes, en constituciones, es decir, en libros.

Cuando el primer ser humano utilizó el lenguaje hablado, se comunicó con las personas más próximas. Pero cuando el primer ser humano escribió se comunicó con la humanidad, con el futuro, con seres desconocidos, con otras geografías y culturas. Así de simple entiendo el valor del lenguaje escrito. Se leen los libros como se lee la realidad, sentencia un erudito francés. Esta reflexión correría el riesgo de extenderla a otra: se lee la Constitución de 1991 como se lee el aquí y el ahora de Colombia.


Nuestra Constitución cumple 20 años, la anterior, de 1886, llegó a cumplir 105 años. La Constitución de 1991 representa el cambio de paradigma político, económico y jurídico que vivía no sólo Colombia, sino el mundo. Los tres pilares de dicho modelo fueron la democracia como ideal político, la liberalización económica desde el punto de vista económico y la idea de Constitución desde el pensamiento jurídico.

El escrutinio de la Constitución de 1991 en cualquier sentido que se quiera hacer, no puede olvidar que su nacimiento tuvo lugar en el seno de un foro democrático, abierto, representativo, deliberativo, pero ante todo pluralista. En los antecedentes de la historia constitucional colombiana, quizás nunca había existido un proceso constituyente como este. Ni en Cúcuta, ni en Rionegro, qué decir de la Constitución de la Regeneración, ni tampoco en la muy progresista reforma constitucional de 1936 se conjugaron tan diversas tendencias del pensamiento y de los orígenes, como las que se apreciaron en la Asamblea de 1991. Esta fue una asamblea de consenso, no de vencedores.

Y esta condición de diversidad de perspectivas se reflejó en su ideario: la cláusula del estado social de derecho, la vigencia del sistema de democracia representativa, a la par con una democracia participativa, deliberativa y también con la democracia material que imponen los derechos fundamentales. El reconocimiento y la ampliación de los derechos individuales como derechos fundamentales; la acción de tutela, verdadera vedette de la Constitución de 1991, como mecanismo ágil de defensa de derechos; la regla general de la igualdad formal al mismo tiempo que la inequívoca promoción de la igualdad material; un sistema de garantías judiciales muy fortalecido. En lo que tiene que ver con los poderes públicos, un sistema presidencialista con un ejecutivo cuyas competencias se acotan por el control legal, político y constitucional; un legislativo que se mantiene en su forma bicameral pero con circunscripciones electorales distintas para cada una de sus cámaras y con ámbitos de poder fortalecidos que centraliza los más importantes desarrollos constitucionales; un poder judicial integrado por las jurisdicciones tradicionales ordinaria y contenciosa, pero que además se complejiza con la jurisdicción constitucional, la indígena y la de paz. Un Estado descentralizado y con autonomía de las entidades territoriales, pero claramente articulado al interior de un Estado unitario. Un poder de control fiscal sometido a la legalidad en la asignación y ejecución de los recursos públicos, pero también a los resultados. Una inserción del país en el contexto internacional. Una Banca Central autónoma e independiente, pero sujeta a los parámetros dispuestos por el legislador y a los objetivos macroeconómicos del Estado. Un sistema de reforma constitucional variado. En fin, un Estado laico que ratifica en sus entrañas el pluralismo social.

Punto aparte merece la inaplazable legitimación de las minorías, conquistada como derecho jurídico y como consolidación de una ardua lucha, con la cual se relativiza la estimación numérica de los grupos humanos, por su valoración intrínseca.

En uno de sus versos Paul Valéry escribió que "lo más profundo del hombre es la piel". A favor de Valéry debo aclarar que para su época los derechos femeninos no habían entrado en el glosario de la poesía. Creo que ese verso nos sugiere al derecho constitucional revisar la pretensión de satisfacernos y satisfacer a otros, sólo a partir de la racionalidad jurídica doctrinaria. El derecho como dispositivo de juzgar es incompleto si no se integra con una clara disposición a comprender la condición humana que se somete a juicio. Esa aspiración a vislumbrar lo que el texto jurídico no puede ver, hay que buscarla en las ciencias del hombre, de la sociedad y también en el arte.

Ninguna propuesta de organización social concebida desde los intereses más generales, como el comunismo, el fascismo, el capitalismo salvaje o el comunitarismo han logrado y no podrán lograr desvanecer al individuo. La razón puede estar enunciada veinticinco siglos atrás, cuando Protágoras afirmó que "El hombre es la medida de todas las cosas". Pero dos mil quinientos años no pasan desapercibidos; en el 2011 tendríamos que ampliar el sujeto de la oración y afirmar que, "la mujer, el niño, el homosexual, el negro, el indigente (y un interminable etcétera), cada uno es la medida de todas las cosas".

Siguiendo con Protágoras y parafraseándolo creo que "el hombre es la medida de todas las leyes". Pero, sobre todo, de las leyes que le protegen en sus fueros más personales, es decir, los Derechos Humanos.

Lo dicho cobra sentido si se acepta que los derechos de las personas son el argumento de legitimidad de las Ciencias Jurídicas, como herramientas al servicio de la vida de los individuos. Y a un nivel más profundo, los Derechos Humanos son las potestades de las personas en general, pero con carácter de urgencia para aquellos seres humanos vivos en estado de fragilidad, que pueden dejar de estar vivos o seguir viviendo sólo para perpetuar su dolor, si no se les ampara con nuestra Constitución. En fin, en los Derechos Humanos protegidos por la Constitución de 1991, se encuentra la distinción jurídica más clara entre lo humano y lo inhumano.

Festejemos, entonces, con optimismo el mensaje que nos legaron los y las constituyentes de 1991, no con "el optimismo que hiede a idiotez" al que se refiere Milan Kundera, sino con el optimismo que trasluce el carácter de nuestra Carta Magna: la perfectibilidad humana es posible, siempre y cuando perseveremos en su ideario.





domingo, junio 19, 2011

LA CRISIS ECONOMICA DE GRECIA Y SUS EFECTOS EN EL MUNDO

Esperamos no cometer el mismo error de los analistas económicos a quienes se les olvida que esto de la economía es lo más profundamente humano y que afecta a la gente de carne y hueso, pues ellos hablan como sí el ciudadano de a pie no contara. Lo que está sucediendo se resume fácilmente:

Las malas noticias económicas volvieron a ser las protagonistas de la escena mundial. Grecia no sale a flote y la posibilidad de que entre en una moratoria de pagos cobra fuerza, lo que hace temer por un efecto dominó en todo el sistema bancario de Europa. En España crecen las protestas a lo largo y ancho del país por los recortes en los programas sociales y la frustración de los ciudadanos por la falta de empleo y oportunidades. Cruzando el Atlántico, la situación también se complica, pues las cifras económicas en Estados Unidos no son buenas, lo que hace pensar que se está frenando la recuperación. Y como si no fuera suficiente lo anterior, Japón -que venía estancado antes del terremoto- se tomará tiempo para salir de este letargo. Mientras tanto, China, el nuevo motor del mundo, toma el camino de la desaceleración.

La palabra clave, cuando se gasta más de lo que se gana: Confianza. Europa hizo un esfuerzo inmenso para que Grecia cumpliera sus compromisos y atendiera a sus acreedores a cambio de reformas y contribuciones directas a sus ciudadanos, vía impuestos, recortes sociales, que implican nada más y nada menos, el final del estado bienestar y un cambio radical en sus vidas: Austeridad al limite.

Hasta ahora, la amenaza de una cesación de pagos de parte de Grecia sigue vigente, lo que generaría una crisis global, que terminaría por afectar primero a Europa y por este camino al mundo.

Recuerdo el texto de Joseph Stiglitz, “Los felices 90”, cuyo subtitulo dice mucho de lo que queremos comprender: “La semilla de la destrucción”. En el prologo este analista explicaba fácilmente lo que sucedió después del 11 de septiembre en los estados Unidos y que sigue manteniendo una vigencia aterradora. La economía entraba en barrena, con escándalos financieros a granel, que dejaban muy mal parado a los bancos, con una recesión muy peligrosa, cuyo origen, para este analista en primero orden es la distorsión entre Estado y mercado, que han permitido déficit fiscales por encima del promedio controlable, con efectos corrosivos sobre la economía y el empleo. Culpable: El estado americano quien mantiene el consumo a costillas de la emisión sin respaldo, que genera un deficit irresponsable y por encima de cualquier lógica macroeconómica, que termina afectando necesariamente a la economía mundial, por aquello del patron dolar. El ejemplo viene al cuento, por que algunos paises de Europa como Grecia crecieron y gastaron por encima de su capacidad y en este caso la responsablidad de los políticos, los bancos y el mismo sistema finaciero en general salta a la vista.

La situación de Grecia en términos macro se sintetiza de esta manera:

Grecia está al borde de una moratoria de su deuda. Aunque, gracias al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), podría recibir un apoyo financiero de unos 12.000 millones de euros, esto solo le alcanzaría para cubrir las obligaciones de julio. Las necesidades de Atenas son mucho más. Se estima que el paquete de rescate que requeriría del FMI, la Unión Europea y la zona euro asciende a 120.000 millones de euros. Pero tampoco hay acuerdo en este plan y por eso el papel que desempeñará el nuevo director del FMI -que probablemente será la ministra francesa Christine Lagarde- será clave.

El problema es grave por donde se mire. Una cesación de pagos de Grecia aumentará la presión sobre Irlanda y Portugal, que si bien no atraviesan por una situación fiscal tan crítica como Atenas, sí le siguen los pasos (Revista Semana Colombia).

Eduardo Sarmiento Palacio, el analista colombiano, sobre el tema escribe:

En fin, estamos ante el incumplimiento de las concepciones macroeconómicas que sirvieron de fundamento al orden económico internacional. No es cierto que las acciones individuales y cíclicas de los países aseguren la ocupación y la capacidad plena, ni la superación de las recesiones. La recuperación y normalización de la economía mundial requiere un déficit fiscal promedio superior a 5% del PIB, que debe variar con las características de los países, al igual que la intervención abierta y concertada de los tipos de cambio.

Como la crisis de un país de tan solo 11 millones afecta al mundo. Muy fácil, la venta de sus bonos y papeles, afectaría a los principales bancos de Europa, generaría una crisis en cadena del sector financiero y se llevaría a España y Portugal, limaría algo sagrado en la economía: confianza. Así de sencillo. Los bancos como siempre prestan, recompran, ganan y nunca pierden: Paradójico, pero es una realidad.





sábado, junio 11, 2011

A PROPOSITO DE LA CONTROVERSIA RUDINESCO-ONFRAY SOBRE FREUD

Quiero publicar esta entrevista aparecida recientemente en la revista Ñ de" Clarin" de Buenos Aires, por considerarla de suma importancia para quienes han seguido esta controversia.


Elisabeth Roudinesco, biógrafa de Lacan, psicoanalista e historiadora está furiosa. En los últimos tiempos libra una batalla sinfín contra Michel Onfray, último eslabón de una cadena de bombazos que está recibiendo el psicoanálisis en todo el mundo. Onfray publicó El crepúsculo de un ídolo donde acusa a Sigmund Freud de nazi, fascista, corruptor de menores, incestuoso, estafador, entre otros rubros. Roudinesco le contesta con ¿Por qué tanto odio? donde también escriben Guillaume Mazeau; Christian Godin, Franck Lelièvre, Pierre Delion y Roland Gori. Este libro continúa el debate iniciado por la autora en ¿Por qué tanto odio? Anatomía del Libro negro del psicoanálisis. Desde París, Roudinesco expresa su furia por teléfono.

-¿Cuándo comienza la historia del odio contra Freud?

-En 1905 se empezó a publicar un número muy importante de brûlots –libros polémicos, un brûlot es una antorcha para encender un fuego–. Los primeros escritos incendiarios contra Freud emanaron de la derecha conservadora de medios católicos que lo acusaban de ser un degenerado, un destructor de la civilización, de la familia y de la moral, de haberles inventado una sexualidad a los niños. Y en realidad, Freud era más bien un conservador ilustrado, un emancipador de las mujeres que estaba a favor de la conservación de los valores de la familia y también del divorcio. Después Freud fue atacado por los nazis; se quemaron sus libros y también fue atacado por el estalinismo, por ser la imagen de la burguesía degenerada. Después de la Segunda Guerra fue bombardeado en EE.UU. por los puritanos y por los defensores de las ciencias duras que consideraban que era una teoría superada, ridícula. Después salió El libro negro del psicoanálisis donde se revisa la historia y se inventan leyendas negras. Naturalmente, estoy a favor del cuestionamiento contra toda leyenda y hagiografía, ya sea que apunten a Lacan o a Freud.

-Y entonces llegó Onfray...

-Onfray sintetizó las críticas de la extrema derecha, las del puritanismo americano y las de la extrema izquierda libertaria, o sea que es una verdadera estafa y una verdadera impostura. Sobre todo porque él no sabe nada de la historia de Freud ni del psicoanálisis, copió a los antifreudianos e hizo una lista de errores que son más bien divertidos y que su editor no corrigió. Onfray dice que Freud tuvo un hijo con su cuñada cuando ésta tenía 58 años, en 1923; que había conocido a Hitler, que había conocido a Göring, cuando en realidad no había ido a Berlín. Pero Onfray ya había escrito, por ejemplo, que Kant prefiguraba el nazismo... Tenemos ahí un monumento a la estupidez. Como no tiene reconocimiento universitario, tiene en su contra a todas las universidades.

-¿Usted debatió alguna vez con Onfray?

-Sí, habíamos hecho un debate en 2005 sobre religión y su libro Tratado de ateología ; y otro sobre Freud en 2009 pero cuando estaba frente a mí, le resultaba muy difícil hablar porque es ignorante. Después no quiso debatir más, rechazó todos los debates conmigo. Exigió discutir en televisión con quienes estuvieran a favor suyo. Es un fenómeno muy peligroso del populismo en Francia.

-Pero... ¿usted no comparte ninguna crítica al psicoanálisis con Onfray?

-¡Ah no! Yo comparto las críticas de historiadores y filósofos serios. Y él no es serio. Estoy muy de acuerdo con las críticas de Michel Foucault sobre el conservadurismo de los psicoanalistas, pero no puedo estar de acuerdo en nada con Onfray porque en primer lugar sólo sostiene errores. El se apartó de la historia crítica en la medida que inventa hechos. No es un libro polémico, es un libro falsificador de la verdad. Por mi parte, yo asumí la defensa de los homosexuales contra los psicoanalistas. Nunca consideré que Freud fuera un hombre de extrema izquierda pero no se puede decir que fuera fascista, nazi e incestuoso, o un mentiroso. Freud tenía muchos defectos, pero no ésos. En la actualidad, la historiografía freudiana es tan variada, tan rica que ya no hay necesidad de estar a favor o en contra de Freud, se está en una reflexión crítica sobre la obra de Freud. Yo me ubico más bien en esa tendencia, no del lado de quienes inventaron leyendas negras. El libro de Onfray es un libro de rumores, que inventa complots.


-Pero lo que sí es cierto es que el psicoanálisis tiene verdaderos enemigos dentro de sus filas: hay conservadores, gente que no se adapta a los cambios sociales...

-Mire, no se puede mirar la historia del psicoanálisis como una entidad monolítica. Existen varias tendencias de lacanianos, freudianos clásicos, kleinianos, es un medio donde se mantienen las peleas entre las diferentes capillas. Hay conservadores y hay progresistas. ¿Usted sabe que hay 60 escuelas psicoanalíticas en Buenos Aires? El error de todos los que inventan estas leyendas negras es imaginar que todo eso es monolítico y que habría una suerte de gran secta psicoanalítica que sólo pensaría en términos de ortodoxia. No se puede tratar la historia del psicoanálisis como si sólo hubiera malos. Toda historia maniqueísta hay que rechazarla, no funciona. Yo tuve muchas polémicas con lacanianos ortodoxos y con freudianos ortodoxos. Cuando un psicoanalista es conservador al punto de ser homofóbico, cuando colabora con una dictadura, hay que criticarlos.

-Y, ¿cuáles son las críticas que usted le hace a Freud?

-Era intransigente; no soportaba bien los ataques contra su autoridad; estaba convencido de que no debía enseñarse el psicoanálisis en la universidad salvo que fuera enseñado por los propios psicoanalistas. Freud fue capaz de polemizar, por ejemplo, con los defensores de Melanie Klein. De modo que Freud no era un dictador monstruoso reaccionario, misógino y homófobo. Y en la actualidad, tampoco se ve a Freud como un personaje de leyenda, un santo o un hombre al que no se puede criticar. Freud era bastante simple en su vida privada. No tuvo transgresiones mayores. Es falso que mantuviera una relación sexual con la cuñada. Fue complicado con su propia hija: no quería que se casara, la analizó, pero, mire, Freud no era un hombre espantoso, transgresor, malo. Freud era, en resumidas cuentas, bastante normal.

-¿Cómo reaccionó el mundo intelectual francés con Onfray?

-Hay una hostilidad total con Michel Onfray. Pero es normal porque antes del caso Freud él tenía en su contra a toda la filosofía universitaria, las religiones, sobre todo porque dijo que el cristianismo prefiguraba el nazismo. E incluso, en Francia, desde el punto de vista político fue rechazado por los trotskistas y por el Nuevo Partido Anticapitalista, por ejemplo.


-¿De verdad nadie lo apoya?

-Políticamente lo apoya Jean-Luc Mélenchon un hombre de izquierda un poco populista. Sintió simpatía por Onfray porque creó una universidad popular fuera de la academia. Pero en líneas generales, tuvo en su contra a los filósofos, a los historiadores, a los católicos, la derecha y la izquierda. Lo que para mí fue divertido. Nunca vi semejante unanimidad.

domingo, junio 05, 2011

CAPITALISMO Y ALIENACION

Desde hace más de dos semanas las noticias sobre la recesión mundial continúan siendo negativas y la crisis que vive una gran parte de las naciones Europeas y los Estados Unidos, con efectos en el mundo, parece continuar en una situación insoluble, con efectos políticos muy visibles, como sucedió en España. Pero lo que está en cuestión, no son los problemas coyunturales de un sistema, que siempre termina protegiendo a quienes originaron la crisis, vía burbujas, desfalcos, para no hablar del capitalismo rampante y la voracidad del sistema financiero, sino la rapaz y nefasta situación a que ha sido sometido el hombre comun, alienado en su totalidad, sin salida y esclavo entre las supe-estructuras de un sociedad injusta por donde se le mire. El debate va más allá de la simpe perorata tiene que ver con el capitalismo rampante que nos aprisiona y que encubre variables que convirtieron al ciudadano de a pie en una simple ficha predeterminado por poderes, que siempre aprisionan la totalidad de su subjetividad. El marxismo, o más bien Marx, con absoluta lucidez, describió el capitalismo en su voracidad insaciable. Pero cuando hablamos de capitalismo a que nos referimos, para solo citar el principio ineludible de una discusión que amerita darse sin pretextos.

Ayudemos del marxismo más recalcitrante, pero no por ello exento de certezas: Marx creía que el sistema capitalista desaparecería debido a que su tendencia a acumular la riqueza en unas pocas manos provocaría crecientes crisis debidas al exceso de oferta y a un progresivo aumento del desempleo. Para Marx, la contradicción entre los adelantos tecnológicos, y el consiguiente aumento de la eficacia productiva y la reducción del poder adquisitivo que impediría adquirir las cantidades adicionales de productos, sería la causa del hundimiento del capitalismo. Según Marx, las crisis del capitalismo se reflejarían en un desplome de los beneficios, una mayor conflictividad entre trabajadores y empresarios e importantes depresiones económicas. Lo que no contó Marx, es que los adelantos tecnológicos y la explosión de las tecnologías de la información y el conocimiento, harán que su crisis vía acumulación y concentración, creara la sociedad alienada más anestesiada de la historia de la humanidad, con pleno dominio de los poderes, variable que ha contribuido a la implantación de una sociedad de consumo implacable, que serviría de plataforma para reconfigurar un nuevo tipo de relación entre el capital-y el ciudadano, aun más esclavizante, que terminaría por instaurar otro tipo de alienación, aun más peligrosa y que en esencia, en medio de la sociedad deseante en que nos hemos convertido, ha colocado al individuo en una inercia total: lo tenemos todo pero no tenemos nada y peor, no contamos para nada, a pesar de que contribuimos siempre, somos tributarios perfectamente controlados e identificados del sistema. A aquellos que denostan del psicoanálisis, deberíamos recordarle que nunca antes la sociedad ha necesitado de una herramienta tan eficaz para entender todo lo que nos está sucediendo. Por ello Zizek “describe el mundo sin sustancia de la sociedad postpolítica. La degradación de la realidad a través de soluciones de simulación, de la `virtualización’ o digitalización del espacio social y cultural. Una sociedad artificial, donde la administración de las cosas sustituye a la administración de las personas, regulada también artificialmente. Más allá de esa realidad virtual, demanda conocer la realidad de lo virtual.

Asistimos, advierte, a la ‘virtualización’ del vacío. A una seducción que nace de la dialéctica entre mercados y medios de comunicación, que desplaza la realidad y la sustituye por ensoñaciones paralizantes, por las que circulan los fantasmas y los miedos, pero también las utopías ilusionantes. Se induce y cultiva el victimismo –‘la máxima expresión narcisista de la postmodernidad’- como un estadio de debilidad que permite el control a través de las redenciones de las utopías controladas. El capitalismo consigue, mediante la seducción mediático-tecnológica, la ruptura de la temporalidad, empleando para ello representaciones virtuales del futuro, que se viven como goce utópico del futuro, como expresión de un tiempo en permanente cambio (tecnológico), que conduce al individuo por territorios determinados. Es lo que llama el activismo de la ‘interpasividad’, que crea simulaciones de aceleración externa al individuo, de cambios que nada cambian”. “En la postpolítica no se explicitan las ideologías, apenas hay espacio para ellas, y lo que aparentan ser rasgos de pluralidad, las ideologías tenues y convergentes, son en realidad distintos estilos de vida sujetos al imperio de las modas, por los ciclos del mercado. La ideología ya no induce pautas de comportamiento, modelos y mecanismos de control, sino que prevalecen ahora las coerciones económicas como instrumentos de inclusión/exclusión, de pertenencia a lo correcto, a la nómina de lo dominante.” “Vivimos en una etapa de ‘autocolonialismo’, impulsada por las corporaciones globales, que dan el relevo a las viejas potencias coloniales y al Estado-Nación, que no operan ya desde metrópolis privilegiadas, sino sobre la geografía mundial, amparadas por una débil filosofía de acompañamiento donde se entremezcla el liberalismo-tolerante y el multiculturalismo.” A esto se le suma la peor crisis política y la ausencia total de los modelos de representación. La dialéctica de la ilustración ha llegado a un ocaso acompañado del debilitamiento de los nihilismos, que aun no tiene un medio que los sustituya eficazmente, donde están los pensadores, donde están los lideres, quien asume el debate con alguna lucidez. ´Dice Luis Kanciper refiriéndose al “ Antiedipo” y que cabe como anillo al dedo en esta discusión.: “el Anti Edipo no es un Hegel de pacotilla. La mejor manera, creo, de leer el Anti Edipo es abordándolo como un arte, en el sentido en que se habla de arte erótico por ejemplo. Al apoyarse en las nociones aparentemente abstractas de multiplicidades, de flujos, de dispositivos y de acoplamientos, el análisis de la relación del deseo con la realidad y con la máquina capitalista aporta respuestas a preguntas concretas. A preguntas que no se preocupan tanto por el por qué de las cosas sino por el cómo. ¿Cómo se introduce el deseo en el pensamiento, en el discurso, en la acción? ¿Cómo puede y debe desplegar sus fuerzas el deseo en la esfera de lo político a intensificarse en el proceso de inversión del orden establecido? Ars erotica, ars theoretica, ars politica. Marcuse lo expresó con más claridad:: es que el sujeto unidimensional es víctima de su propia impotencia y de la opresión continua de un método de dominación más complicado de lo que Adorno y Horkheimer imaginaron. Esta crítica implica que la sociedad moderna es capaz de asimilar cualquier forma de oposición que surja al interior de sí misma, y por tanto no existe ningún movimiento individual ni colectivo capaz de oponérsele o de socavar sus raíces socioeconómicas. Este hecho se contrasta fundamentalmente con el capitalismo temprano, en que el movimiento proletario era una fuerza con el potencial efectivo de derribar al régimen. El capitalismo avanzado que describe Marcuse, en cambio, ha generado a través de los estados de bienestar una mejora en el nivel de vida de los obreros, que es insignificante a nivel real, pero contundente en sus efectos: el movimiento proletario ha desaparecido, y aún los movimientos antisistémicos más emblemáticos, como el movimiento punk-anarquista o el movimiento bohemio han sido asimilados por la sociedad y orientados a operar para los fines que la sociedad coactiva reconoce como válidos. Estas dos preguntas de Foucault apuntaban a resolver el mismo dilema frente al capitalismo rampante: Cómo es posible que se mantenga este sistema excluyente? Más aún ¿Cuáles son los dispositivos de poder que garantizan su cumplimiento efectivo? Padecemos los efectos del sistema, pero no resolvemos el nudo gordiano que nos somete. El libro de Tony Judt:" algo va mal" es un interrogamte abierto a todo lo que nos sucede, es una busqueda de respuestas desde la perspectiva de la inercia en que estamos, somos seres apolíticos, pese a la catastrofe que vivimos. sobra decirlo: El tema no es facil, pero lo abordaremos en adelante con absoluta responsabilidad.











jueves, mayo 26, 2011

CCOLOMBIA EL PAÍS MÁS VIOLENTO DE AMÉRICA LATINA

Reproduzco este artículo del diario "El país" de España, por considerarlo de suma importancia para Colombia.



Colombia es el país más violento de América Latina, al ocupar el puesto 139 de los 153 países que analiza cada año el Índice de Paz Global. El estudio fue publicado ayer por el Instituto para la Economía y la Paz, IEP.

Por otra parte el estudio reveló que los países más pacíficos de la región son Uruguay, Costa Rica y Chile.

El informe evalúa, a partir de 23 indicadores diferentes, los conflictos internos e internacionales de 153 países, así como su nivel de militarización, para tratar de medir la “tranquilidad global”, que en 2011 disminuyó por tercer año consecutivo.

Colombia ocupó el último lugar en América Latina, y cayó un puesto con respecto al año anterior, cuando ocupaba la casilla 138. En la cola de la tranquilidad latinoamericana también aparecieron Guatemala, Venezuela, México, Honduras, Haití, El Salvador, República Dominicana, Ecuador y Perú.

Asimismo, los países más violentos del mundo fueron en ese orden Somalia, Iraq, Afganistán, Corea del Norte, la República Democrática del Congo, Rusia, Pakistán, Israel y la República Centroafricana.

El costo de la paz

“La caída en el índice de este año está muy vinculada a los conflictos entre los ciudadanos y sus Gobiernos. No está tan marcada por los enfrentamientos entre naciones. Los países deben buscar nuevas formas de crear estabilidad sin utilizar la fuerza militar”, comentó el presidente ejecutivo del IEP, Steve Killelea.

Pese a la caída del nivel general de tranquilidad, los datos de este año mostraron una mejoría en el nivel de gasto militar y las relaciones entre estados vecinos.

Las conclusiones del estudio señalaron que en los cinco años que se ha realizado, “es la tercera vez consecutiva en el que el mundo es menos apacible”.

Los análisis de la organización indicaron que la situación de la violencia en el mundo se vio marcada por una creciente amenaza de ataques terroristas en 29 países.

El IEP, dedicado a fomentar una “mayor compresión de las interrelaciones entre las empresas, la paz y la economía”, calcula que el coste económico de la disminución de los niveles de tranquilidad en 2010 fue de US$8,12 trillones.
“Si el mundo hubiera sido un 25% más pacífico en el último año, la economía mundial habría cosechado un beneficio económico adicional de poco más de US$2 trillones”, señaló la organización.
El estudio afirma que con este dinero “se hubieran podido evitar los peores efectos del cambio climático, cubrir el costo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, eliminar la deuda pública de Grecia, Portugal e Irlanda, y los costes extraordinarios de reconstrucción del desastre natural más costoso en la historia: el terremoto y el tsunami de Japón”.

Los más pacíficos y los más violentos

El IEP indicó que la región que más preocupa en el mundo son los países árabes. “Libia en el puesto 143 sufrió la caída más significativa, cayendo 83 lugares. Bahrein (123) se redujo en 51 puestos, mientras que Egipto (73) se redujo 24 lugares”.

Los expertos manifestaron que los niveles de violencia aumentaron por un efecto dominó que vivieron estos países a raíz de la inestabilidad política.

El IEP evidenció que este factor fue el que más causó intranquilidad en el mundo, ya que en 33 naciones se registraron manifestaciones violentas.

Europa volvió a ser la región más pacífica del mundo, con siete países entre los 10 primeros: Islandia (1), Dinamarca (4), República Checa (5), Austria (6), Finlandia (7) , Noruega (8) y Eslovenia (10).

El IEP destaca que el triunfo de Islandia se debió a la “superación de sus problemas económicos”. Entre los 10 países más tranquilos figuraron además Nueva Zelanda (2), Japón (3) y Canadá (9).
Siguiendo la paz

El índice de Paz Global es un estudio que presentó por primera vez el Instituto para la Economía y la Paz, IEP, en el año 2007.

La institución tiene su sede en Sydney, Australia. En la primera entrega se analizaron 121 países. Colombia ocupaba el puesto 116.

El IEP indica que el estudio sobre la paz posibilita la cooperación entre los países y permitirá enfrentar en el siglo XXI, problemas que crearán nuevos conflictos “a raíz de la diversidad biológica, el uso total del agua dulce del planeta y la superpoblación”.

Este año el análisis se hizo sobre los conflictos internos y externos de 153 naciones.

domingo, mayo 22, 2011

LA CORRUPCION EN COLOMBIA

El peor flagelo de la humanidad es la corrupción. Colombia vive momentos atípicos en este tópico. Hay un tsunami de escándalos a nivel general que tiene en velo a la sociedad, inclusive algunos sectores como la infraestructura vial están totalmente paralizados debido a esta epidemia. La radiografía de este panorama es variopinta e incluye instituciones privadas y públicas, congresistas, funcionarios de alto nivel, corredores de bolsa, ex asesores presidenciales cuyo prestigio supone estar al margen de estos sucesos y connotados funcionarios que nadie esperaría ver judicializados.

Se simplificaría el problema diciendo que el dinero fácil y las prebendas han sido una constante en la vida nacional y que estamos lejos de corregir un fenómeno propio de la idiosincrasia de nuestro pueblo, que más bien, el hecho de producirse judicialización y captura es una muestra de la eficiencia del aparato judicial Colombiano. Pero no es así de simple. Saúl Peña, un psicoanalista Peruano escribió un formidable libro llamado: Psicoanálisis y corrupción, Habermas el filósofo Alemán ha escrito excelentes trabajos que tocan tangencialmente el tema, sloterjik, Zizek y por supuesto Foucault.

Escribe Rolan furges, refiriéndose al libro de Saúl Peña:

"Como teoría de la interpretación del inconsciente, y de su técnica de análisis, permitiría una comprensión más profunda de los deseos no manifiestos pero sí decisivos en la toma de decisiones».

La superación de los traumas históricos y afectivos: el del engaño de Pizarro a Atahualpa y de la experiencia violatoria de la Inquisición con sus consecuentes conflictos étnicos y culturales, es posible. Existe la posibilidad de una «perspectiva restitutiva, reparativa y creativa», según dice, «si es que somos capaces de hacer conciencia de nuestro inconsciente histórico, y si somos capaces de integrar los aspectos disociados y escindidos del ser peruano» tanto en su dimensión individual como colectiva.

El fenómeno tiene su propia contextualización y es necesario analizarlo desde muchas perspectivas y como es lógico no está determinado solamente por variables individuales. Nuestra historia, es la historia del saqueo en todas sus formas. La apropiación de lo ajeno ha sido el camino de muchos para enriquecerse y la impunidad ha hecho que estas personas y familias hoy gozan de unos privilegios gracias a la mano lisa de sus ascendientes.

Loa falsos positivos, los Nule, el caso del Das, Agro ingreso seguro, la para política, la contratación de la infraestructura en general, la persecución oprobiosa a la corte desde la casa de Nariño, el caso catastrófico de la ciudad de Bogotá absolutamente paralizada y la vinculación judicial de más de sesenta congresistas, para no hablar de la larga lista de Alcaldes y funcionarios públicos, son el pan de cada día en Colombia. Estamos hablando de una suma cercana los 9 Billones de pesos. Como para alquilar balcón. El país a la par, se desangra y la delincuencia común campea.

En Colombia confluyen muchos factores. El usufructo del poder siempre ha estado ligado al enriquecimiento. La historia política del país está ligada a familias, privilegios y una clase política experta en usufructuar el estado para sus propios intereses. Nuestras guerras en el siglo XIX fueron en muchas ocasiones producto de ambiciones personales. Las cosas no son muy diferentes en el siglo XX y XXI. Nos duele conocer nuestra historia, pero es de suma importancia estudiar estos fenómenos que develan una constante que es un verdadero cáncer. Estas dos decadas son especiales, el fenomeno de la parapolítica le permitió a la delincuencia comun aspirar a cuotas de poder y disputar el control de territorios y sectores urbanos sin cortapisas. la violencia de nuestra mayoría de ciudades es una expresión sangrienta de estas confrontaciones.

Como lo dije en el caso de la delincuencia, es preciso hacer una genealogía de la corrupción en Colombia, No sé si para dejarlo en sus justas proporciones como decía el ex presidente Turbay, pero sí para entender por qué este fenómeno es una constante en nuestra historia. Esperaremos como termina este galimatias y esta vez la tarea del estado es evitar la impunidad a toda costa.