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lunes, mayo 11, 2026

GERMAN VARGAS LLERAS

 No sólo se va un político a carta cabal, con amplia trayectoria a quien le cabia el país en la cabeza, sino quien ha sido el maximo ejecutor en infraestructura, vivienda, reformas administrativas y ponente de leyes de toda índole (Justicia transicional, victimas, desmovilizados, estatuto anticorrupcional, seguridad y defensa nacuinal, estatuto de la abogacia, convivencia ciudadanas, ley de orden público, proteccion de defensores de derechos humanos, entre muchas otras) en los últimos 20 años. Siempre fue un defensor  a granel de la institucionalidad, de la democracia. Se murió en un momento en que su mayor preocupación lo constituía el ánimo de un sector político que constantemente habla de reformar la constitución del 91 a través de una constituyente con el único ánimo de perpetuarse en el poder.

Me he preguntado por qué en Colombía los pólíticos, grandes empresarios  y lideres no escriben sus memorias. Pocos lo han hecho. El abuelo de German (Carlos Lleras Restrepo), fue la excepción con "Cronica de mi propia vida". Las colunnas del domingo en el periodico el tiempo, son una muestra del conocimiento profundo de los problemas más graves del país y sus soluciones que tenía German. 

Lo conocí siendo consejal de Bojaca. Era un joven que ya le pesaba el apellido y quien fue criado para ser presidente. Llegó al nuevo liberalismo de la mano de su lider natural Luis Carlos Galan Sarmiento, contrario a los principios que enaltecian al NL, fue nombrado el lider de la colectividad en la zona 14 de Bogotá sin elección previa. Está zona era liderada por Edison Dávila un profesor de politología de una universidad Bogotana, quien vivía en el Barrio Santa Isabel. Hay apellidos que pesan y este nombramiento fue un acierto de Luis Carlos Galan pese a todo. Nosotros de la mano de Alfonso Prada en un lid justa ganamos la elección interna del partido y manejabamos la zona 14 de la capital junto al propio Davila y Arnulfo Abril un joven empresario absolutamante leal. Nosotros presentamos a German a su llegada al partido en Ramona Antigua de Bogotá.

German llegó muy joven al Consejo de Bogotá. Siempre fue un hombre distante pero muy comprometido con su labor legislativa. Con su gente fue leal y solidario. Lo conocí en la mejo época del NL, donde el deseo de cambiar las constumbres política del país y renovar la forma de ejercerla era la mayor preocupación del partido.  

Del consejo pasó al Senado de la republica. Fue excelente congresista y ocupó en esta corporación muchos cargos hasta llegar a la presidencia del Senado. Se ha dicho que no fue presidente de Colombia. Pero se les olvida  a algunos periodistas que durante 16 años, en los gobiernos de Uribe y Santos, fue el hombre más poderoso del país y las ejecutorias  hablan por él. Evita la tercera reelección de Uribe y fue ministro de gobierno de varios periodos, igual de vivienda y el padre de las mayores obras de infraestructura que tiene Colombia.

Se dice que fue un hombre muy malgeniado. Talvez sea cierto, pero la verdad era muy impaciente y exigente con sus objetivos. Fue un estadista de resultados, Odiaba las medias tintas. Uribe no le perdonó el hecho de haberle truncado su tercera presidencia. En todo caso fue el ministro estrella  del doctor Santos y después su viscepresidente. Perdió dos elecciones para la presidencia y después su enfermedad lo alejó un poco del espectro político lo que no significó la perdida de liderazgo. Creo que su fue el último estadfista completo que ha dado el país. 

He querido traer una entrevista en la revista CINEP que hablan mejor de quien era. Como parte de su seguimiento a los candidatos a la Presidencia 2010-2014, Cien Días entrevistó al candidato del partido Cambio Radical sobre sus propuestas en materia de derechos humanos y paz y conflicto armado.


¿Cuál es su propuesta para solucionar el conflicto con las Farc y el Eln?

Continuar con los programas de seguridad democrática. Soy pesimista en lograr una salida negociada al conflicto. Con la entrada en vigencia del tratado de Roma y de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, se dificultará aún más que esa salida se abra paso. Los integrantes de las cúpulas de las organizaciones armadas ilegales están sindicados de delitos atroces o de lesa humanidad, lo que no hace viable que puedan cursarse amnistías o indultos. Eso me lleva a creer que las organizaciones no están dispuestas a pagar unos mínimos estándares de pena. La responsabilidad del Gobierno y del Estado es darle continuidad al esfuerzo que ha hecho el actual Gobierno para desarticular a esas organizaciones. 

¿Intentaría un proceso de paz? 

Serían ellos quienes tendrían que tomar la iniciativa. Siempre que se habla del tema pero nunca se define ni una agenda, ni tiempos, ni objetivos y lo que no aceptaría es avanzar o restablecer un proceso de paz del cual sólo se esperaría que ellos derivaran ventajas internacionales o militares. ¿Cuál es su posición frente al proceso de paz que se adelantó con los paramilitares? Con relación a los grupos emergentes el Estado tiene la obligación de combatirlos sin vacilación alguna. Con algo de escepticismo advierto que en la Ley de Verdad, Justicia y Reparación aún no se han proferido sentencias definitivas. Me preocupa también que habiéndose abierto la posibilidad de que el Fiscal General de la Nación pueda resolver la situación subyudis de los miles de integrantes de esas organizaciones, el proceso no se haya iniciado. En la medida en que esas personas no puedan reintegrarse a la vida civil estarán tentadas a reagruparse. 

¿Cómo dar justicia y reparación a las víctimas? 

A través de una ley de reparación que lamenté mucho que se hubiera hundido en el Congreso. Yo esperaría que esta legislatura incorporara, más allá de la reparación, un procedimiento o mecanismo automático para que las personas a quienes se les despojo de sus tierras volvieran a ellas sin esperar larguísimos procesos judiciales. 

¿Una política concreta para terminar con las ejecuciones extrajudiciales? 

Erradicar de las fuerzas militares esa mal llamada doctrina del conteo de cuerpos, que en un momento se estableció en la institución y que no puede ser tolerada. Los desadaptados que estuvieron en esa política tienen que ser sancionados ejemplarmente. Eso no fue el resultado de una improvisación, sino de haber acogido dentro de las Fuerzas Militares la doctrina del conteo de cuerpos, que contraría el honor militar y que tienta a muchos miembros a incurrir en conductas delictivas que nunca debieron haber tenido lugar. La institución y las Fuerzas Militares no son cuerpos de mercenarios para que tengan que actuar motivados por ese tipo de principios.

 ¿Cómo dar garantías a la oposición frente a los escándalos de las interceptaciones ilegales del DAS?





 

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